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LOS PREMIOS FEST SE PRESENTAN EN EL BIME

El BIME Pro ha sido el escenario de la presentación pública de los Premios Fest, coincidiendo con el I Congreso de Festivales celebrado en España y que ha contado con más de 60 eventos registrados. La directora de los premios, Marian Lozano, ha destacado el trabajo comunicativo que ofrecerá la iniciativa. “Contamos con un medio oficial, como Radio 3, y medios colaboradores, como Mondosonoro, Industria Musical, APMusicales, Bythefest o Spotify, que suman una audiencia muy importante y que ayudarán a generar contenido en una época en la que la comunicación de los festivales está prácticamente parada”.

 

Lozano también ha recordado las diferentes fases de las que consta el proyecto, con atención especial a la acreditación, que empezará el próximo lunes 3 de noviembre y que permitirá a los festivales apuntarse a las categorías a las que quieran optar.

 

Un proyecto necesario

Por su parte, Eduardo Guillot, responsable de contenidos de byTHEFEST ha relatado el origen de los premios y ha incidido en el papel que los premios tienen en otros sectores. “Vemos como el cine, la literatura y otros ámbitos culturales se promocionan a través de unos premios, y pensamos que estos Premios Fest deben servir precisamente para poner en valor el trabajo que se hace desde unos eventos que funcionan y que van a más”.

 

Implicación de la APM

Además de Bythefest, los Premios Fest también están promovidos por la Asociación de Promotores Musicales (APM). El vicepresidente de la entidad, Xavi Manresa, ha valorado la entrada de la asociación en la organización por la convergencia de objetivos y discurso existente. “En la APM entendemos que los festivales necesitan un discurso y un debate diferenciado al de las giras y creemos que esta iniciativa es coherente con nuestro plan de acción y una oportunidad para reconocer y profesionalizar el sector”.

 

Sobre APM: Asociación de promotores musicales que reúne a 41 empresarios con el objetivo de representar los intereses de la música en vivo en el ámbito cultural y empresarial.

www.apmusicales.com

 

Sobre BTF: Plataforma digital especializada en festivales de música que se celebran en España, generando contenido en torno a estos, campañas de comunicación y MKT.

www.bythefest.com

BIME pro

BIME PRO: SEGUNDA JORNADA

La segunda y calurosísima jornada del BIME Pro expande su programación en un BEC con mayor asistencia que en la apertura. Siguen las charlas, y en las enfocadas a Latinoamérica descubrimos que, hoy sí, hay servicio de traducción… unidireccional, del castellano al inglés. Se sigue hablando de sincronización, pero el congreso también celebra por vez primera el BIME Recruiting, feria de empleo de las industrias creativas.

 

“BIME Recruiting nace con el objetivo de crear un lugar de encuentro entre las empresas, centros de formación y profesionales en búsqueda activa de empleo. Además, aspira a promover la activación laboral, tan necesaria en la actualidad, poniendo a disposición de los asistentes, ofertas y prácticas laborales surgidas de las empresas que forman parte de la industria creativa. Queremos mostrar un sector en auge que ofrece nuevas necesidades formativas así como nuevas salidas profesionales”. Ante tan sugerente reclamo, allá vamos, raudos como Google.

 

El omnipresente buscador es una de las empresas cuyo logotipo avistamos en la feria, junto con el de Spotify. Una azafata nos explica allí cómo acceder a las bolsas de trabajo de dichas empresas. “La recepción de los currículos se hace exclusivamente vía red; hay ofertas concretas y no tan solo de programadores, la gente se sorprendería de la amplitud de posibilidades con que se pueden encontrar. Buscan a creativos, comunicadores, diseñadores…” Por su parte, Sherpa, una especie de criado para el móvil, acude a la feria en busca de profesionales con un perfil más técnico, “sobre todo, programadores. Sherpa es el primer asistente virtual del mundo para móviles controlado por voz”, nos explican desde la empresa vasca de software. “Tenemos más confianza en encontrar candidatos en el BIME Hack Day”, confiesan. El evento programado para el viernes acoge un Hackathon “en el que makers, hackers y desarrolladores crearán las nuevas bases para las plataformas del futuro”. Similar perfil es el que demanda King, desarrolladora de videojuegos como Candy Crash.

 

Además, el BIME Recruiting ha tenido un programa completo de ponencias de veinte minutos, de muy diversa índole. Por ellas han pasado firmas de ropa como Skunk Funk, se ha hablado de Técnicas de Visualización Infoarquitectónica, de la importancia de la metadata de las producciones audiovisuales, del papel del Game Designer o de Motion Graphics. Los centros de enseñanza también están presentes, desde el título de Diseño de Moda de la UPV-EHU hasta cursos para la Transformación Digital de las Empresas. Además de una muy interesante ponencia de Steven Longden, de Digipen, en la que habló de Industria de Contenidos Digitales como Oportunidad Profesional, centrándose en las posibilidades que ofrece hoy la industria del videojuego, acudimos a la impartida por Oswaldo Lorenzo, profesor de la Deusto Business School, en la que explicó cómo el desarrollo tecnológico empuja a la sociedad a velocidad de vértigo, creando incertidumbre. “El principal reto es ahora asimilar y adaptar esa velocidad de cambio como individuo, empresa y sociedad”.

 

 

Desde Lanbide reconocen que la asistencia a la feria no ha sido muy grande -es la primera experiencia-, y el perfil es de “estudiantes, sobre todo por la mañana. Tienen curiosidad y entusiasmo, pero muchos ven lejano el acceso al mundo laboral”. La agencia vasca de empleo acude al BIME Recruiting con tres técnicos, una orientadora laboral y otra técnica con información específica sobre trabajo en el extranjero.

 

En la zona de relax, conocidos disc jockeys, músicos y promotores charlan amigablemente, mientras que en un rincón se celebran las speed meetings, reuniones de diez minutos entre distintos agentes del sector. Citas concertadas con, en esta ocasión, “live music buyers”. La joven agencia de management Black Elephant, de Madrid, está atenta por si alguna mesa queda libre, y Marina de la innovadora empresa de ticketing Entry, está contenta porque ha logrado consumar más de la mitad de las entrevistas que solicito. Hontzak, veterana agencia vasca, trata de dar a conocer al grupo navarro Kometa -actuará en el BIME Live- a distintos festivales. “El evento es agradable para saludar y conocer a colegas, pero para cerrar acuerdos -habla de negocio-, hay que pelear mucho. En esas estamos”.

 

Entre las mesas distinguimos, entre otros, a José de la Barra (Lollapalooza), Jason Mayall (Fuji Rock) o Philippe Siegenthaler (Estéreo Picnic), solicitadísimos todos ellos. Según el colombiano, “esta es una buena cita para poner cara y conocer a gente con la que cruzas e-mails”. Además, según confiesa, se conocen otros festivales y distintas formas de trabajar. “Son jornadas muy intensas, en las que hablas con gente sobre el ticketing del festival o incluso de la provisión de bebidas alcohólicas”. Por ello, y con la experiencia del año pasado, Siegenthaler adelantó su llegada a Bilbao con la intención de poder disfrutar de la ciudad y pasear por ella.

 

La jornada en el BEC se cierra con la recepción de Canadá, país que tampoco ha querido perderse el evento. Su representante anima a la concurrencia para asistir al showcase de We Were Lovers en la exquisita sala Kafe Antzokia. Para cuando nosotros llegamos, suena The Coup, poderoso y saltarín sexteto afroamericano de California. Contundencia en las guitarras y bajo funk, muy en la onda Living Colour, para dar por concluido el día.

bime pro

BIME PRO: PRIMERA JORNADA

Con un inusual ambiente primaveral comenzó ayer la segunda edición del BIME en el Bilbao Exhibicion Center de Barakaldo, Bizkaia. Lo hizo en su vertiente PRO, una especie de congreso que pretende aglutinar el mundo profesional de la música y convertirse en referente europeo. Su vertiente más lúdica y visible, el BIME Live, se celebra el viernes 31 de octubre y el sábado 1 de noviembre, con The National y Placebo como principales reclamos.

 

“Bizkaia International Music Experience nació en 2013 con la pretensión de realizar un encuentro internacional de profesionales de sectores que trabajan alrededor de la música, con el fin de crear un
espacio donde se intercambiarán ideas y se buscará crear nuevas vías de negocio, generando dinámicas y temáticas transversales y enriquecedoras”. El objetivo de BIME es, por tanto, “el desarrollo comercial, el intercambio de conocimientos y experiencias, la formación y la renovación del sector”. Es también un festival al uso en su vertiente Live -con medio centenar de bandas en escena-, celebrado inusualmente en otoño. Al hacerlo en Euskadi, además, se recoge en el BEC, moderna y mastodóntica feria de exposiciones y congresos.

 

BIME Pro abrió la segunda edición del evento con unas interesantes ponencias, plenas de actualidad, en una jornada con muchos de los profesionales acreditados aún de camino hacia la capital vizcaina. Acudimos a una de ellas para descubrir la primera sorpresa; la globalización se toma en serio aquí, los simposios se desarrollan en inglés sin servicio de traducción -a ninguna otra lengua-. Estamos en el BIME del BEC.

 

Mientras los directos se llevarán a cabo en un no-lugar similar a un enorme hangar industrial, frío y desasosegante, las charlas se imparten simultáneamente en dos amplios y prácticos auditorios, habituados a acoger congresos. En la tarima, Parag Bhandari (UG Strategies) conduce a Richard Marshall (United Agency) y a representantes de algunos de los eventos musicales más singulares del globo, el Sonar de Barcelona, el Fuji Rock japonés y el Estéreo Picnic de Colombia; el tema a tratar, “Festivales internacionales: ¿Cómo desarrollar tu audiencia en el extranjero con las nuevas tecnologías?”

 

Tras confesar que las nuevas tecnologías han sido fundamentales para que un público global pueda acceder a la información y a los tickets de los festivales -la red ha simplificado enormemente la venta de entradas-, paradójicamente todos los ponentes se mostraron cautelosos respecto a la utilización masiva de dichas herramientas -se citó el movil y apareció la sombra del estrés tecnológico-.

 

Desde Estéreo Picnic, festival que nació en Bogota en 2010 y que en su quinta y última edición ha contado con la participación de artistas como Red Hot Chili Peppers, Fabulosos Cádillacs o Nine Inch Nails, abogaron por mantener una idea de festival romántica -confiesan utilizar aún soportes tradicionales-, que permita la socialización a los asistentes. Más veteranos, los festivales de Fuji Rock y Sonar se crearon antes de la aparición de inventos como twitter. Jason Mayall, director del certamen japonés fundado en 1997, reconoció que, a pesar de que las nuevas tecnologías llevan el festival, en cuanto a promoción y comunicación, a millones de espectadores -¿qué hacer con ellos?, se preguntaron-, el suyo es un evento para nipones; conforman más del 90% de la asistencia. Japón es un país caro, confirmó, y si en el Fuji Rock tocan las mismas bandas que en el resto de festivales… ¿Qué aporta diferente? ¿Los japoneses y el pescado?… “Es difícil”.

 

En este sentido, Ventura Barba, desde Sonar -a nuestro entender, la voz más interesante de la ponencia-, resaltó que para las culturas no anglosajonas la globalización ha resultado positiva en cuanto a acercar intereses similares. “Pero nada será nunca tan cercano como acudir al festival, vivir la experiencia colectiva que ello supone”. Independientemente de lo que puedan ofrecer las nuevas tecnologías como herramienta, el desafío es, a su juicio, no hacer un festival mayor ni mejor, “sino único”. El Sonar ha cumplido recientemente su vigésima edición, expandiéndose por cuatro ciudades del mundo, y trata de integrar la innovación tecnológica dentro de su programación.

La asistencia a las conferencias de la primera jornada supera el centenar de oyentes, la mayoría hombres y aún jóvenes. Muchos trastean en sus móviles mientras los ponentes divagan.

 

En cuanto al resto del programa, algo más técnica -y siempre en inglés- resultó la ponencia que ofrecieron profesionales de Sony Playstation (Leslie Amos), Rage Music (Caroline Gorman), Wave Studios (Sarah Giles) y BT Sport (Jim Brackpool), conducidos por Roscoe Williamson, de Massive Music, sobre sincronización, tratando de responder a la pregunta inicial de si es “la nueva puerta al éxito”.

 

BIME se ha convertido en “el primer gran encuentro español de la sincronización y el music licensing”, tema de gran interés y actualidad para las bandas, como fuente de ingresos paralelos. En la segunda edición del certamen, son varias las ponencias que tratan sobre la utilización de música en TV, anuncios, películas, videojuegos… En su segunda jornada, el tema continuaba tratándose con una ponencia sobre Latinoamérica, mercado en el que el 50% de la sincronización llega de Europa.

 

Es significativo observar cómo mientras antaño grandes corporaciones como Warner y Universal no tenían ningún delegado que se ocupara de la sincronización, hoy todas las compañías tienen un departamento que gestiona la cuestión. También la manera de trabajar se ha invertido, puesto que mientras antes la industria cinematográfica acudía a la musical para reclamar trabajos específicos, ahora son las discográficas las que intentan meter baza en mercados paralelos como el cine. Cabe señalar que mientras los EE UU son líderes mundiales en cuanto a ventas de discos, Europa lo es en cuanto a gestión de derechos editoriales; el catalogo es inmenso.

 

Como colofón a la jornada inaugural, la conversación con el analista y gurú musical Bob Lefsetz, autor del blog The Lefsetz Letter, resultó la más agitada. Con un gran sentido del espectáculo, el veterano e iconoclasta crítico azuzó al público utilizando una y otra vez la coletilla de “no os va a gustar que os lo diga, pero esto es lo que hay”, mientras, locuaz, evitaba finalizar su alocución, la última del día: “He venido hasta aquí desde Los Ángeles, deja al público que pregunte”, reclamaba al moderador.

 

Además de para practicar inglés, el día sirvió también para celebrar el cóctel de bienvenida del país invitado, el Reino Unido, presidido por autoridades vizcainas que arroparon a Simon Manley, embajador británico en España. Ni siquiera en dicho acto se escuchó otra lengua que no fuera la de (por ejemplo) Johnny Rotten, exceptuando el “ongi etorriak” (‘bienvenidos’ en euskera) que el propio Manley pronunció. Como embajador de una tierra de grandes músicos, tras nombrar a The Beatles y The Rolling Stones, el joven diplomático se vino arriba para destacar en tono exaltado algunas bandas “de mi generación”, como The Clash o The Jam.

 

“Cada año, el Reino Unido recibe a más de seis millones de turistas en sus festivales musicales, cuyo gasto total asciende a más de 3.000 millones de euros”, fue uno de los astronómicos datos que Manley reseñó en su alocución de más de cinco minutos -según creímos entender, pues los términos millones y billones del mundo anglosajón nos resultan siempre confusos-. En definitiva, Simon Manley se mostró “inmensamente orgulloso, como país, de nuestras industrias creativas”. Innovación y creatividad que el Reino Unido mostrará en el BIME aportando a los showcases -compuestos por una veintena de grupos (no todos británicos) en las salas La Ribera, Azkena y Kafe Antzokia- bandas que, quién sabe, quizá en años venideros logren ascender hasta la cabeza del cartel de festivales como Glastonbury.

 

No es de extrañar que el embajador Manley se mostrara eufórico. Además de las cintas de las acreditaciones -con bandas rojas y azules sobre fondo blanco- y suponemos que como muestra de cortesía, hasta el lunch está aquí pensado para los británico -a excepción del vino-, pues la empresa de cátering vasca sirve salchichas, queso cheddar y… ¡Fish & chips!

 

Además de las conferencias que se desarrollarán hasta el viernes, el programa del BIME Pro cuenta con el Hack Day -para desarrolladores de nuevas plataformas-, el Startup Summit -con setenta proyectos presentados- y el BIME Recruiting, apartado que pretende apostar por reactivar el mercado laboral del sector de las industrias creativas.

 

Según datos facilitados por la organización, son casi 1.500 los profesionales del sector inscritos en las jornadas del BIME Pro. La participación española asciende al 80 %, la mitad de los cuales son de Euskadi. Del 20 % restante, un 15% proviene de Europa y un 5% del continente americano. En cuanto a empresas, son cerca de un millar las que prevén participar de los eventos programados. Las conferencias cuentan con 130 ponentes y el Primer Congreso de Festivales del Estado, a celebrar el viernes 31 de octubre, tiene confirmada la presencia de 68 festivales. Números que dan cuenta de la magnitud del ambicioso evento.

 

Karen Koltrane

KAREN KOLTRANE: DEBUT PRIMAVERAL

Debo reconocerlo: Cuando el Primavera Sound anunció el cartel de la nueva edición del Primavera Club, Karen Koltrane, como muchos otros grupos, no me sonaban de nada. Esto significaba, en cierto modo, que la organización había triunfado, pues desde el principio se habían planteado este PC como una oportunidad para el espectador de ver toda una serie de bandas que nunca habían pisado Barcelona, salvo alguna excepción. Indagando, me enteré de que eran la nueva promesa del sello Foehn, y al escuchar su EP, “Plantas de interior” (2014), quedé totalmente prendado por su música casera pero con mucha alma. Lo suyo es electrónica hecha a partir de dos sintetizadores, una guitarra y la frágil voz de Ángel Valiente, mente maestra del proyecto. Hablamos con él para que nos explique un poquito más quiénes son Karen Koltrane, que toman su nombre de una canción de Sonic Youth.

 

Aparte de lo que podías hacer en tu casa como productor de dormitorio, ¿has tenido algún otro proyecto musical antes de Karen Koltrane?

Sí, he tenido unos cuantos, pero éramos tan underground que no estábamos ni en internet.

 

¿Cómo surge Karen Koltrane?

Karen Koltrane es un proyecto personal que empecé con 17 años y que he ido abandonando y retomando desde entonces, a medida que otros proyectos musicales paralelos no terminaban de funcionar o tenía que dejarlos porque me mudaba de ciudad. En concreto, este último disco surge cuando me fui a vivir en Berlín. Un día, me compré un Yamaha Portasound en un mercadillo y, por suerte o por desgracia, era el único instrumento que tenía a mano, así que empecé a hacer canciones a porrillo, la mayoría a partir de textos de un blog que tengo y que habla de cosas que pasan en casa cuando no pasa nada. Había muchas canciones más, entre otras una serie de odas a aparatos domésticos, como mi calefactor, el despertador, el frigorífico o mi bici. Muy random todo.

 

¿Qué papel ha tenido el resto del grupo en la grabación de “Plantas de interior”?

No mucho, en realidad el disco lo grabé yo solo en casa, pero les iba mandando cosas y siempre me han ayudado mucho con sabios consejos y comentarios. De hecho, fueron muy importantes para orientarme durante todo el proceso de producción, aunque en aquel momento, seguramente ninguno de nosotros cuatro pensábamos que esto iba a acabar así. Fue al fichar por Foehn Records y necesitar llevarlo al directo, cuando pensé inmediatamente en ellos.

 

¿En qué momento entra en juego Joaquín Pascual para ayudar en la producción? ¿Cómo lo conociste?

A Joaquín lo conozco a través de su hija Ángela, que es amiga mía desde mis primeros años de universidad, en Valencia. Ella estudiaba allí también, y por aquel entonces yo iba a menudo a Albacete a ver a mi familia materna, así que a veces quedábamos en su casa algún fin de semana, en Navidad, etc. Recuerdo que las primeras veces que iba a su casa me quedaba mirando con envidia todos los cacharros que tiene en el estudio. Era el sitio que algún día me gustaría tener. Ángela le había enseñado a Joaquín algunas canciones que yo tenía, y varias veces me dijo de grabar algo, pero por unas cosas o por otras, al final fue algo que no encontré el momento de llevar a cabo, porque no estaba seguro del todo de lo que tenía, hasta que, en septiembre del año pasado, le mandé un mail con las canciones de lo que terminó siendo “Plantas de interior”, preguntándole si podría echarme una mano con la producción, y aceptó.

 

¿Cómo sonaban las canciones antes de que él llegase al estudio?

No muy bien, la voz casi ni se escuchaba y había una cantidad excesiva de capas de sintetizador duplicadas, una especie de wall of sound a mi manera.

 

 

Hay muchas cosas que llaman la atención de vuestro disco, pero especialmente una de ellas es la voz. No es prodigiosa, pero tiene un algo que encaja a la perfección con la música que acompaña, entre ese mar de sintetizadores. ¿Fue una decisión consciente no colocarla en primer plano?

Supongo que es el resultado de la búsqueda de un registro que funcione bien con la música y en el que al mismo tiempo me sienta cómodo. También por influencia de música que he escuchado mucho, como The Radio Dept o My Bloody Valentine.

 

Vives en Oslo, aunque has estado en muchas otras ciudades. ¿Cómo te organizas de cara a la vida de músico? ¿En el trabajo cómo lo ven?

En el trabajo de momento lo llevo bien, mis jefes se han hecho fans del grupo, y me han dicho que me coja los días que necesite, yo creo que se piensan que soy famoso o algo similar, así que genial. En cuanto a lo de organizarme, pues bien, sigo componiendo yo y lo que hacemos es ensayar cada vez que vengo a España. Y para cualquier cosa estamos en contacto por la red de redes.

 

¿Por qué el nombre de Karen Koltrane, si apenas se observan influencias de Sonic Youth?

Como decía antes, es un proyecto personal que empecé hace diez años y que por razones varias volvía a retomar una y otra vez, así que, con el tiempo, Karen Koltrane, más allá del homenaje a Sonic Youth, empezó a cobrar un significado entrañable para mí como mi primer nombre de grupo.

 

Hablando de influencias, ¿cuáles dirías que han marcado “Plantas de interior”?

Quizá no resultan muy evidentes, pero pienso que podrían ser John Maus, Broadcast o Beach House. También Owen Pallett, Dan Deacon, Liars, The Radio Dept o grupos más de por aquí, como Mercromina, Beef o Family.

 

Veo una influencia clara: Los Fuck Buttons de “Tarot Sport” (2009). ¿Es cosa de los críticos o realmente es un disco de cabecera para ti?

Me encantan Fuck Buttons, tengo todos los discos y cada vez que los veo en directo me quedo picueto. Creo que es uno de los grupos que más he escuchado en los últimos años.

 

¿Qué podemos esperar de vuestro directo en el Primavera Club? ¿Será vuestro debut sobre el escenario?

Correcto, será nuestro debut y presentación de disco, así que supongo que será muy especial.

 

Este año, Primavera Club ha apostado más fuerte que nunca por grupos poco conocidos en España. ¿Hay alguno que no nos deberíamos perder?

Hay cosas interesantes. Entre los grupos de aquí, recomendaría a Halcón, Pacosán, Cherry y Fighter Pillow. Y de fuera, Alvvays y Ought.

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PREMIOS FEST: LAS CATEGORÍAS

Coincidiendo con la inauguración de la plataforma digital donde se desarrollará la primera edición de los Premios Fest www.premiosfest.com y su presentación oficial a festivales, el 31 de octubre, en el BIME. Los Premios Fest dan a conocer las 14 categorías a las que optarán los festivales celebrados en España durante 2014.

 

Para optar a estos premios serán los propios festivales los que se acrediten a las diferentes categorías. La fase de acreditación estará abierta del 3 de noviembre al 8 de diciembre. Estas son las 14 categorías que conforman los Premios Fest:

 

· Mejor Festival de gran formato (premio ofrecido por Mustang Originals): destinado a festivales con recintos de aforos superiores a 5.000 personas

 

· Mejor Festival de pequeño formato: destinado a festivales con recintos de aforos inferiores a 5.000 personas

 

· Mejor Promotor: premio otorgado al promotor de festivales más destacado del año por su profesionalidad, valorando su contribución a la industria de la música en vivo

 

· Mejor Producción (premio ofrecido por DAS Audio): premio al festival que mejores servicios haya ofrecido a su público

 

· Festival Revelación (premio ofrecido por W.A.U. Brands): destinado a festivales con un máximo de dos ediciones que hayan destacado por su profesionalidad, originalidad y servicios.

 

· Festival con mejores actividades paralelas: premio al festival que ofrece mejores actividades extras al festival, destinadas tanto a profesionales como a público en general.

 

· Festival con mejor zona de acampada: destinado a festivales que con su servicio de acampada hacen más confortable la estancia del público

 

· Festival con mejor zona de restauración: premio al festival con mejores servicios de alimentación y bebida. Se valorará la calidad, la variedad, la atención a las diferentes dietas, etc.

 

· Festival más ecológico: galardón al evento con una política ecológica coherente demostrable, que promueva la sostenibilidad medioambiental.

 

· Festival con mejor uso de las nuevas tecnologías: destinado al festival que mejor uso hace de las nuevas tecnologías, tanto para la comunicación con su público como para su organización interna

 

· Festival con mejor campaña de comunicación: galardón al festival con la campaña de comunicación más original entre todas.

 

· Mejor directo nacional: premio a los artistas nacionales más destacados de los festivales

 

· Mejor directo internacional: destinado a los artistas nacionales más destacados de los festivales

 

· Medio de comunicación que más contribuye a la difusión y apoyo a los festivales: galardón a los medios de comunicación que mejor cobertura y difusión han hecho de los festivales de 2014.

 

 

Los diferentes ganadores serán escogidos mediante la votación del público y/o de un jurado profesional. Esta fase de votación irá del 15 de diciembre al 15 de enero de 2015.

 

Los Premios Fest son una iniciativa de Bythefest, en colaboración con la Asociación de Promotores Musicales y Radio 3, para valorar y promocionar el creciente panorama de festivales que existe en España.

 

Sobre APM: Asociación de promotores musicales que reúne a 41 empresarios con el objetivo de representar los intereses de la música en vivo en el ámbito cultural y empresarial.

www.apmusicales.com

 

Sobre BTF: Plataforma digital especializada en festivales de música que se celebran en España, generando contenido en torno a estos, campañas de comunicación y MKT.

www.bythefest.com

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BILLY BRAGG: IDEAS Y CANCIONES

El veterano cantautor británico ofrecerá un único concierto en el marco del BIME, el último acompañado de su actual banda. En activo desde principios de los ochenta, el cantante se ha destacado siempre por su compromiso político con la izquierda y por su capacidad para combinar el folk, el punk y la canción protesta. El autor de maravillas como “Sexuality”, “A New England”, “Levi Stubbs’ Tears”, “Waiting for the Great Leap Forwards” o “Greetings to the New Brunette” presentará su reicente disco en directo, en el que confirma el giro hacia un sonido de reminiscencias americanas que dio en su último álbum de estudio, el notable “Tooth & Nail”.

 

Acabas de publicar “Live at the Union Chapel London”. ¿Por qué un disco en directo?

Creo que ha tenido mucho que ver con que haya vuelto a tocar con una banda después de quince años. Esa ha sido la razón principal. Después de tanto tiempo actuando en solitario, y teniendo un grupo que sonaba tan bien, nos pareció que había que grabarlo, porque ahora voy a volver a girar en solitario.

 

¿También en el BIME?

No, voy a Bilbao con la banda y luego viajo a Estados Unidos y Canadá para un tour solo otra vez. Es difícil mantener una banda activa todo el tiempo, pero “Tooth & Nail” (2013) era uno de esos discos que se merecía una formación completa, así que de hecho el concierto del BIME será el último con la banda.

 

Se podría decir que este álbum en directo es una extensión de “Tooth & Nail”. ¿Estás de acuerdo?

Sí, lo es. Ambos me han permitido explorar un montón de posibilidades con los músicos, especialmente al construir la banda en torno a la pedal steel guitar, lo cual me dio la oportunidad de introducirme en terrenos que no había transitado desde que a finales de los noventa grabé con Wilco los discos de “Mermaid Avenue”.

 

Tus últimos trabajos suenan muy americanos.

Sí, es algo absolutamente premeditado. Me fui a California para grabar “Tooth & Nail” con Joe Henry. Es un productor muy conocido por hacer discos del género americana, y pensé que las canciones que tenía en aquellos momentos iban orientadas en esa dirección. Nunca había explorado las posibilidades derivadas de “Mermaid Avenue”. Empecé a pensar en ello después de “England, Half English” (2002), un disco sobre el ascenso del fascismo en Gran Bretaña, y tener las canciones y trabajar con Joe me permitió volver a aquel sonido.

 

¿Fue la principal razón para grabar con él?

Sí, aunque llevábamos tiempo queriendo hacerlo. Somos amigos desde los años ochenta, y hemos colaborado en algunos proyectos, pero nunca habíamos tenido la posibilidad de hacer un disco juntos. De hecho, queríamos comprobar si era posible grabar un álbum en cinco días. Él creía que sí, me dijo que fuera al estudio y me lo demostraría. Me fui para allá con la bolsa llena de canciones y resultó que él estaba en lo cierto. Fue un modo muy agradable de trabajar, porque tenía las canciones y permití a Joe proponer sus ideas, que eran muy claras respecto al sonido del disco. Trabajamos en esa dirección y todo fue muy bien.

 

 

Has citado “Mermaid Avenue”, los discos que grabaste con Wilco recuperando repertorio de Woody Guthrie, y “Tooth & Nail” incluye también un tema suyo. ¿Crees que existe un eslabón entre ambos?

Sin duda. Grabar las canciones de Woody con Wilco me hizo ganar un público diferente en Estados Unidos, más interesado en el sonido americana, un estilo que no esperaban que yo cultivara. En cierto modo, el álbum anterior, “Mr. Love & Justice” (2008), ya tenía elementos en ese sentido, sin que yo fuera realmente consciente de ello, pero trabajar con Joe y hacer un disco en el que todas las canciones iban en la misma dirección en cinco días, cuando antes normalmente grababa en cinco o seis semanas, eso hizo que estuviéramos muy centrados.

 

Sorprende lo bien que te has adaptado a esas sonoridades.

Bueno, como te digo, “Mermaid Avenue” ayudó mucho. Me dio la confianza para probar este tipo de cosas. En 2012 se conmemoró el centenario del nacimiento de Woody Guthrie, y para celebrarlo me pasé el año viajando y haciendo conciertos con su repertorio y el de “Mermaid Avenue”. Eso fue antes de “Tooth & Nail”, y me sirvió también para situarme en el lugar perfecto para afrontar el disco.

 

El discurso de Guthrie sigue vigente. Cuando grabaste “Take Down The Union Jack” dijiste que las canciones deben tener una melodía que se pueda silbar, porque de otro modo son panfletos. ¿Sigues pensando lo mismo?

Sí. La gente que escribe canciones políticas, a veces se olvida de la canción en sí. Introducen un gran contenido ideológico, pero no trabajan la canción, y ambos son igual de importantes. Si la canción se puede tararear, será más fácil recordar la idea que conlleva. Por eso la melodía es fundamental.

 

Sin embargo, parece que vivimos una época que reclama panfletos.

Por supuesto. Pero no podemos olvidar las canciones, porque hoy todo el mundo puede escribir en internet. En el siglo XX, cuando tenía diecinueve años y se formó mi visión del mundo, solo había un medio disponible para mi: Aprender a tocar la guitarra, componer canciones y darlas a conocer en conciertos. No había otro manera. Hoy, existen muchas opciones: Puedo escribir un blog, hacer una película barata, usar Facebook y Twitter… La música ya no es el medio social de vanguardia, eso es del siglo pasado, así que tenemos que pensar cómo vehiculamos nuestras ideas. Ya lo dijo Malcolm X: “Mediante cualquier medio que sea necesario”.

 

¿Eso quiere decir que hoy es más difícil que las canciones puedan cambiar la forma de pensar de la gente?

Yo creo que las ideas son las que cambian las ideas de la gente. Y si las pones en una canción, estupendo, porque una canción tiene una vida muy larga. Y puede llegar muy lejos y formar parte de nuestra cultura. Pero lo crucial son las ideas, y ahora se están moviendo hacia internet, donde puedes encontrar links a pensamientos que se transforman en algo viral y alcanzan a todo el planeta. Quizá por eso están apareciendo tantos compositores políticos entre las bandas más jóvenes. Si tienes veinte años y quieres oír la voz de tu generación, no escuchas música, sino que estás pendiente de Twitter.

 

 

No solo los músicos jóvenes. También nuevas voces desde otros ámbitos como la de Owen Jones, autor del libro “Chavs”.

Sí, claro, porque si eres una persona de izquierdas, tienes que pensar necesariamente en la humanidad. Debes ser capaz de mantener el cinismo bajo control. El cinismo es un gran enemigo en la lucha por hacer un mundo mejor. Sigo a Owen Jones en Twitter y leo sus artículos en la prensa, y me resulta muy inspirador. Hace treinta años, probablemente hubiera montado un grupo para ser escuchado.

 

Vienes a tocar al Estado español, donde la situación política es dantesca. ¿Estás al corriente de las noticias?

Seguí con interés del movimiento de los indignados, que tuvo manifestaciones similares en otros países y estaba protagonizado por las nuevas generaciones. La gente joven está creciendo y dándose cuenta de que es más pobre que sus padres, lo cual es una nueva experiencia. Y creo que es especialmente dañino en un país como España, que había salido de una época muy dura como el franquismo. Eso demuestra que aquellos problemas no se han solucionado, que hay elementos de aquella época que siguen muy presentes en el país. Es un momento peligroso. Es algo que se nota cuando oyes hablar a cierta gente de lo que ocurrió en la guerra civil. Pero no es un problema únicamente de España, sino de todo el mundo occidental, y recorre toda Europa.

 

Hace años, tú apoyaste al Partido Laborista británico. ¿No se han convertido los partidos tradicionales en dinosaurios hoy en día?

Les apoyé, sobre todo, hasta 1990, en oposición a Margaret Thatcher. Pero sí, tienes razón, se han convertido en dinosaurios. En Gran Bretaña tenemos un problema gravísimo, y es que solo hay dos partidos que pueden ser elegidos para gobernar. Uno es el laborista y el otro el conservador. Y a medida que se acercan las elecciones, el programa laborista se va pareciendo cada vez más al conservador. ¿Dónde está la democracia en eso? ¿Dónde la posibilidad de elección? Quizá nadie gane las elecciones y haya que llegar a algún tipo de acuerdo, pero tenemos un sistema que exige un ganador, un líder. Por eso gente como Russell Brand ha empezado a hacer preguntas sobre estas cuestiones [el actor ha anunciado que podría presentarse a alcalde de Londres en 2016 como "independiente antipolítico"]. El sistema no funciona, está roto y debemos encontrar nuevas soluciones.

 

Por tu compromiso ideológico, es inevitable hablar de cuestiones políticas en tus entrevistas. ¿Crees que eso deja en segundo plano la música?

Creo que si utilizas el arte para adoptar una postura política, debes tener algo más que canciones: ideas y acciones. Si no, la gente puede entender que estás utilizando el tema político pero no eres un activista. Así que yo trato de cuestionarme constantemente y estar seguro de que las ideas que propongo suponen un desafío para mi público, no quiero simplemente que estén de acuerdo conmigo. En los últimos años he escrito sobre la identidad inglesa, reclamando símbolos nacionales, lo cual significa un problema para alguna gente, pero me parece un modo de combatir la política identitaria de la derecha. Debemos tener argumentos sobre el tipo de sociedad en que queremos vivir. En caso contrario, ellos decidirán lo que significan los símbolos y los utilizarán de manera inclusiva o exclusiva según sus intereses, cuando pertenecen a toda la sociedad.

 

 

En todo caso, toda canción es política de un modo u otro, ¿no?

Claro. “Tooth & Nail” no contiene muchas canciones políticas, y es por internet. Si escribo una canción urgente sobre un tema político de actualidad, tengo la posibilidad de grabarla y ponerla en descarga gratuita en internet de un día para otro. Pero cuando hago un álbum, también incluyo canciones que no necesitan de esa inmediatez y son más personales.

 

Por otro lado, en directo combinas ese activismo con unos shows que son muy festivos.

Se trata de entretener a la gente. Quieres que el público conecte contigo. Por eso las bandas que solo enarbolan un discurso político pueden aburrir a la audiencia. Estamos hablando de compasión, de humanidad, así que tenemos mostrar un poco de eso, no comportarnos de manera fría y didáctica.

 

Y así también se integran las canciones de amor, otra de tus grandes bazas.

Me encanta que la gente las recuerde. Es muy difícil hacer llorar a la gente con una canción, y siempre me ha emocionado mucho cuando alguien me ha dicho que una en concreto le ha hecho saltar las lágrimas. Me hace sentir muy halagado.

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MARK KNOPFLER, DE FESTIVALES EN 2015

Mark Knopfler volverá a España en el mes de julio de 2015, dentro de la gira de presentación de su noveno disco en solitario, “Tracker”, que se editará el próximo enero. A la fecha que ya se había anunciado en el Poble Espanyol de Barcelona (31 de julio), se suman ahora recitales en el Festival Pirineos Sur (Huesca, 24 de julio) y en el Festival Músicos en la Naturaleza (Hoyos del Espino, Ávila, 25 de julio). Además, el músico escocés actuará el 26 de julio en el Estadio Olímpico de Sevilla y el día 29 en el Multiusos Fontes Do Sar de Santiago de Compostela. En esta nueva gira, Knopfler se presentará en el escenario acompañado por siete músicos: Guy Fletcher (teclado), Richard Bennett (guitarra), Jim Cox (piano), Mike McGoldrick (flauta), John McCusker (violín), Glenn Worf (bajo) e Ian Thomas (batería).

 

 

“Tracker” ha sido grabado en su estudio al oeste de Londres, British Grove, y cuenta con la colaboración de artistas como Ruth Moody, Bruce Molsky, Nigel Hitchcock o Phil Cunningham. Aclamado como uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos, Mark Knopfler ha vendido más de 120 millones de discos con sus trabajos en solitario y su recorrido con Dire Straits. Ganador de múltiples premios Grammy como cantante y compositor de Dire Straits, Knopfler ha combinado la ironía de sus letras con el virtuosismo de su guitarra para crear éxitos eternos como “Money For Nothing”, “Sultans Of Swing”, “Romeo And Juliet” o “Walk Of Life”. Mark Knopfler ha producido discos para Bob Dylan y Randy Newman y ha compuesto numerosas bandas sonoras para películas.

En la gira, Knopfler presentará sus nuevas canciones, pero también interpretará los viejos clásicos que tanto han significado para mucha gente en algún momento de su vida. Como el propio músico afirma: “Me gusta tocar las viejas canciones. Yo las escribí y a la gente le gusta escucharlas. Tan sencillo como eso”.

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CARLA: INDIETRÓNICA INVERNAL

Carla Serrat (Vic, 1990) forma parte del cartel del Primavera Club de este año. Tocará el próximo domingo, 2 de noviembre, en el Teatre Principal de Barcelona, acompañada por Toni Serrat, a la batería. Confiesa que para ella es una gran oportunidad tocar en un festival en el que en ediciones anteriores solía ir como público. “Hace años asistía al concierto de Tamaryn, y ahora soy yo la que actúa. Impone respeto”, comenta durante la entrevista que realizamos en un pequeño café del centro de Barcelona. Ahora será ella quien deberá conquistar al público con su piano, su voz, sus composiciones en inglés y su particular estilo lanzando loops.

 

 

Hablamos con Carla de CARLA, en mayúsculas, para descubrir un poco más de esta artista que, según los organizadores del Primavera Club es “la última joya de Vic”, una mujer joven, nacida un diciembre de hace 24 años, aparentemente tímida y que insiste en que no está acostumbrada a que la entrevisten, pues “acabo de empezar en esto”, dice. El aura tímida se Carla se difumina en CARLA y lo comprobamos en “Let’s Burn a Forest”, EP debut de la joven catalana, donde con dos temas y poco menos de siete minutos cuenta un sueño maravilloso para luego destruirlo.

 

En mayo de este año sacaste tu primer EP. Dos temas para contar una historia en la que acabas quemando un bosque. Empiezas melancólica y acabas subversiva. En la letra y el sonido. ¿Así es CARLA?

Como dices, los temas están enlazados. “In The Forest”, el primero, viene de un sueño que tuve. Cuento lo que pasa en este sueño que tiene lugar en el bosque y es muy positivo. Era un sueño de los buenos, de los bonitos. Y luego, todo esto que se acaba destruyendo por un desengaño en la vida real, fuera de este sueño. Entonces nace el tema de “quemar el bosque” (“Let’s Burn a Forest”). La primera música representa la parte de ficción de CARLA, más de sueño y más onírica. La segunda es más real y más de rabia.

 

¿Una música hecha “desde dentro”, introspectiva y algo invernal?

Pues sí, justamente empecé a hacer música en invierno y me salieron composiciones relacionadas con este tiempo. Una música introspectiva, hecha incluso desde dentro de casa. No trabajo mis temas en un estudio, lo hago con mi piano. Trabajo también mucho el loop y la repetición. En fin, comienzo con las bases del piano, disparando loops con el computador. Es un momento muy íntimo y de ahí van saliendo cosas.

 

El piano es tu herramienta creativa también en el escenario. ¿Por qué el piano?

Lo empecé a tocar desde pequeña. Estudié música clásica. Luego lo dejé unos años y a los 17 volví a agarrar el piano. Es el único instrumento que sé tocar. Luego, empecé a cantar. Mis hermanos también son músicos y al fin y al cabo la música siempre estuvo en casa. Me salió la necesidad de componer y cuando volvía a tener confianza regresé al piano. Además, es una herramienta fácil para poder tocar sola.

 

Luego le fuiste poniendo tus capas de pintura creativa al piano hasta que tal vez empezaste a necesitar el “calor” (en este invierno musical) de otro instrumento.

Si, mi hermano Toni, que es el batería. De hecho, primero trabajo mis temas sola en mi ordenador y luego, una vez ya le he puesto las bases, se lo muestro a Toni, para que me diga cómo lo ve, y si le quiere añadir algo. A partir de aquí empiezan a cocerse las canciones. De momento somos dos, pero si CARLA tiene que crecer, crecerá, incorporando más instrumentos o más gente.

 

 

Hay una clara relación entre esta forma de trabajar introspectiva y el resultado final. Pero queremos saber qué es lo que te gusta, lo que escuchas.

Me gusta mucho Cromatics, que trabajan con sintetizadores. Grupos de antes, como New Order o The Postal Service, con estas bases más electrónicas, pero unas voces muy soul. James Blake, por ejemplo, también me gusta mucho. Y soy muy fan de Sade. Estas voces más negras me inspiran.

 

Melancolía, introspección, loops, electrónica, invierno. ¿Cómo te defines tú a nivel musical?

Es complicado. Ahora el garage esta muy de moda, pero me siento más ligada a la electrónica. La movida rockera me gusta, y mucho, pero no me veo dentro. ¿Sabes qué? Me considero música Indietrónica.

 

Indietrónica, y en inglés, nada de cantar en catalán.

Si, en inglés, simplemente porque me encuentro más cómoda en esta lengua para escribirla y cantarla. En catalán no me sale.

 

¿Te reconoces como cantautora pop melancólica?

Las estructuras son pop. Hay un punto de estribillo más pegajoso en los temas que compongo y entonces le añado este punto electrónico que me interesa poner. Le veía la melancolía a mis temas cuando apenas salían del horno creativo de mi casa pero luego, una vez producido, trabajado, grabado y tal, pensé que no iba a llegar de la misma forma y con la misma intención melancólica, porque siento que las composiciones agarran más fuerza, más intensidad y los veo más positivos y enérgicos, más potentes y menos melancólicos. Las bases de las primeras canciones son totalmente melancólicas, pero me da la sensación de que se difumina en el producto final.

 

¿Que investigas a nivel musical?

Creo que todavía estoy al inicio. Tengo necesidad y ganas de hacer canciones y de investigarme a mi misma más que lo que viene de fuera. Estoy preguntándome qué quiero, qué instrumentos quiero, qué sonidos de sintetizadores quiero o que sonidos quiero acabar haciendo. Experimento. No miro mas allá.

 

¿Qué objetivos de futuro te marcas?

Ahora mi idea para lo que queda de año es seguir haciendo mi maqueta, con nueve temas. Tengo un single autoeditado, pero quiero sacar un disco. ¡Y será genial si a alguien le interesa! Pero si no, acabará siendo autoeditado. Hay que trabajar. Confío que puede pasar de todo, pero hay que trabajar mucho. Tal vez grabar en los países nórdicos o incluso en Canadá sería parte de este plan de futuro próximo.

 

Los climas fríos te van. Con tus temas introspectivos e invernales has cautivado al productor de Björk.

Bueno, mi single fue masterizado en Sterling Sound, en Nueva York, con Joe LaPorta, que fue quien confió en mi. Él produjo a Björk y bueno, quién sabe si le pueda interesar algo más de CARLA en el futuro, dice que está abierto a recibir más temas míos. La grabación del EP la hicimos en Baraka Studios, de Centelles (Osona), y en Dakota Studios de Barcelona. Primero con Marc Pareda y luego con Edu Martínez. Ellos son parte de este proceso creativo también.

 

En el Primavera Club tendrás curante minutos para conquistar al público. ¿Cómo lo harás?

Pues habrá dos o tres temas nuevos. Quiero empezar tranquilamente, pausada e ir subiendo. Iremos en formato dúo. Y con mi teclado, que tiene piano, sintetizadores y también traigo la loop, me voy grabando y voy disparando lo que voy grabando en el escenario.

 

Fotos: Chus Sánchez

Chuck Ragan

AZKENA ROCK 2015: FECHAS Y PRIMEROS NOMBRES

La decimocuarta edición del Azkena Rock tendrá lugar el viernes 19 y sábado 20 de junio de 2015, en el habitual recinto de Mendizabala de Vitoria-Gasteiz. Además, a mediodía del viernes y el sábado, el Azkena Rock recuperará los conciertos gratuitos en la Plaza de la Virgen Blanca, que tan buena acogida tuvieron en las ediciones 2010, 2011 y 2012. Asimismo, el recinto de Mendizabala volverá a mantener el tercer escenario, como ya ocurriera en las ediciones 2011, 2012 y 2014.

En cuanto al avance de la programación, el Azkena Rock 2015 contará con el potente directo de Red Fang, con la reunificación de los australianos The Dubrovniks y con la primera visita al Estado de Chuck Ragan & The Camaraderie (en la foto).

 

 

Tras mostrar en su gira de salas de comienzos de 2014 que son una de las bandas con mejor directo del mundo, vuelven Red Fang. David Sullivan, Maurice Bryan Giles, Aaron Beam y John Sherman ofrecieron su primer concierto la Nochevieja de 2005. Un año después, ya estaban abriendo conciertos para The Melvins o Big Business. Tras numerosas giras mundiales, actuar en los festivales más populares del planeta, haber generado más de ocho millones de reproducciones en su canal de Youtube y haber vendido más de 50.000 copias de su anterior trabajo, su tercer disco de estudio, ‘Whales & Leeches’, los ha consolidado como una de las mejores bandas de metal y stoner del momento.

 

 

Formados en agosto de 1986 como The Adorable Ones (no cambiarían su nombre a The Dubrovniks hasta 1987) por ex miembros o miembros en activo de bandas australianas legendarias como The Scientists, Hoodoo Gurus o Beasts Of Bourbon, The Dubrovniks publicaron cuatro LPs antes de su disolución en 1995. Casi 20 años después, son recordados como una de las más contundentes formaciones que nos ha dejado el rock & roll australiano, un subgénero dentro del rock que siempre ha tenido mucho protagonismo en el Azkena. Si previamente fueron Beasts Of Bourbon, Radio Birdman o Kim Salmon & The Surrealists, en 2015 serán los reunificados The Dubrovniks los que pisarán Mendizabala con su formación original (Boris Sujdovic, James Baker, Peter Simpson, Chris Flynn y Glenn Armstrong).

La de Chuck Ragan al Azkena Rock será su primera visita al Estado. Vocalista y guitarrista de la banda de punk-rock de Florida Hot Water Music (1993-2005, 2007-actualidad), Ragan se ha labrado una prolífica carrera como solista. Ha girado junto a Frank Turner, ha sido artista invitado de Social Distortion y en su último disco de estudio, ‘Till Midnight’ colaboran músicos como Rami Jaffee (The Wallflowers, Foo Fighters), David Hidalgo Jr (Social Distortion) o Christopher Tom (Blind Melon). Las canciones de Chuck Ragan combinan espíritu punk con estructuras y arreglos folk-rock. Llegará a Mendizabala acompañado de su banda, The Camaraderie.

 

 

Estos tres artistas son los primeros confirmados de un cartel que sumará más nombres en breve. El próximo 5 de noviembre se pondrá a la venta un bono oferta de 2 días a 59€ + gastos de distribución, que estará vigente hasta el 18 de diciembre, incluido. Aquellas personas que quieran acceder a la zona de acampada contigua al recinto de Mendizabala habrá de abonar 5€ adicionales. Este suplemento por acampar se establece, en gran medida, por considerar que es la forma más fiable de controlar el aforo de dicho espacio y hacer previsiones realistas del número de personas que tendrá que albergar. Asimismo, la zona de acampada registrará en 2015 mejoras en sus servicios que iremos anunciando en próximas fechas.

Este bono oferta inicial contará con un descuento de 5€ para todos los titulares del ARF Passport (el descuento sólo será aplicable al comprar a través de la red Ticketmaster). El código de descuento será el nº de DNI (sin la letra) de los poseedores del pasaporte.

Venta: www.azkenarockfestival.com y en la Red Kutxabank (web y cajeros multiservicio), Red Ticketmaster, 902 15 00 25, FNAC, Carrefour, oficinas Halcón Viajes, www.ticketea.com, www.atrapalo.com, www.entradas.com

 

Foto Chuck Ragan: Lisa Johnson

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JÄGERMUSIC SE APUNTA AL BIME

Jägermeister sigue visitando los festivales estatales y se desplaza esta semana hasta la segunda edición del BIME en Bilbao. Su propuesta se centra en un showcase que tendrá lugar el próximo jueves, 30 de octubre, en la sala Azkena de la capital vizcaína. La marca ha seleccionado tres bandas del programa Jägermusic para presentarlas ante el público. Todas ellas forman parte de un programa de apoyo a bandas emergentes, en el que Jägermeister trabaja desde hace ya casi un año. Para la ocasión se ha escogido a The Saurs, Der Panther y The Suicide Of Western Culture.

The Saurs proceden del extrarradio barcelonés y han armado un considerable revuelo con su propuesta musical, basada en un garage-punk que se nutre de reverb y fuzz, pero también de melodías pop. En Monkey Week la liaron parda. En cuanto a Der Panther, dúo vizcaíno residente en Madrid, acaban de incorporarse al catálogo del Segell del Primavera Sound. Avalados por su puesta en escena y una propuesta que cabalga a medio camino de la electrónica con tintes psicodélicos y el pop, actúan detrás de una tela blanca sobre la que proyectan imágenes abstractas. Por su parte, The Suicide Of Western Culture (en la foto) cerrarán la noche con un concierto construido a base de capas de electrónica analógica que combina energía, emoción y fuerza. El acceso al Jägermusic Showcase será restringido a poseedores del abono del BIME.

 

Foto The Suicide of Western Culture: Gnomalab

Black Bananas

BLACK BANANAS: CHOQUE DE P-FUNK Y ROCK & ROLL

Cuando Royal Trux anunció su separación, Jennifer Herrema siguió adelante bajo el nombre de RTX. Hace un par de años, el grupo cambió su nombre por el de Black Bananas. Pero su idiosincrasia creativa se mantuvo intacta. Herrema sigue intoxicando el rock & roll con su voz y un concepto creativo que no admite concesiones. Coincidiendo con su actuación en Barcelona en el Primavera Club, Jennifer habló con nosotros.

“Electric brick wall” suena más funky que tus discos anteriores, ¿es algo premeditado?
En Black Bananas siempre he puesto énfasis en los ritmos y la posibilidad de que la música que hacemos sea bailable. En este disco, en lugar de centrarnos más en las guitarras, hemos puesto el foco sobre los ritmos. Creo que los dos discos de Black Bananas tienen influencias diferentes, pero el funk ha sido predominante en algunas de las canciones del nuevo. Todas las influencias están mezcladas y convertidas en una sola cosa. Puedes escuchar rock, metal, funk o R&B en los discos de Black Bananas. En este lo que ocurre es que ciertas canciones muestran más claramente una influencia funk.

Y también, en algunas ocasiones, tiene un ligero sabor a años ochenta.
Algunas de estas canciones tienen más sonidos de sintetizadores, aunque creo que usamos los mismos sintetizadores que en el primer disco. Pero me cuesta trabajo diferenciar, porque ambos discos son discos de Black Bananas.

¿Siguen siendo Parliament y Funkadelic dos influencias clave para tu música?
He crecido amando a George Clinton, me gusta desde que soy una niña. He visto a Funkadelic en directo varias veces. Crecí en Chocolate City, al este de Washington D.C. y Funkadelic es parte de la música de esa zona. Funkadelic siempre ha estado en la música que he hecho. También escuchaba go-go, grupos como Experience Unlimited, Trouble Funk, Rare Essence, The Junkyard Band. Eran grupos ubicuos que podías escuchar tocando en la salida de una parada de metro. Esa música estaba en todas partes. Después descubrí que era una música que estaba relegada a Washington D.C., y aunque acabó llegando a un público más amplio, era el sonido de la ciudad en la que crecí.

En “Hey rockin’” hay un solo de guitarra que parece un homenaje a Eddie Hazel, el guitarra de Funkadelic.
Yo inicié a Brian McKinley, nuestro guitarra, en Funkadelic. Durante los últimos diez años ha ido incorporando mis gustos musicales a su sonido, así es como trabajamos.

 

 

El vídeo de “Physical emotions” está realizado por M. Wartella. ¿Cómo decidisteis trabajar juntos?
Nuestro bajista le conoció hace un par de años y resultó que Wartella es un gran seguidor nuestro, le encanta lo que hacemos. Se mantuvieron en contacto y cuando escuchó el tema insistió en hacer el vídeo. Tiene un estudio de animación en Nueva York, The Dream Factory. Tenía muchas ganas de hacerlo y lo organizó todo para poder dirigirlo. Su cámara es el tipo que se encarga de BRGR TV [el canal de vídeos de Burger Records] y entre los dos rodaron el vídeo, que fue como una especie de trabajo por amor. Le dejamos hacer. En cuanto a Flat Top, el bailarín que aparece conmigo, Brian lo conoció y le dijo que algún día le gustaría que hiciésemos algo juntos. Era encontrar el momento. Cuando le hablamos a Wartella de él, lo buscó y ahí está.

Hay uno de los miembros del grupo que no aparece en el vídeo. ¿Por qué?
Es Nadav [Elsenman]. Aparece en los créditos del disco, pero no es un músico, ni siquiera va a los conciertos, pero hace doce años que estamos trabajando con él, desde que empezó RTX. Es alguien que está siempre en segundo plano. A veces colabora componiendo, y siempre está buscando nuevas ideas, experimentando. Es una parte muy importante de nuestro grupo. Pero nunca se materializa en público.

Hay dos canciones coescritas con Neil Hagerty, tu excompañero de Royal Trux. ¿Es la primera vez que trabajáis juntos desde que Royal Trux desapareció?
Sí. Fue una colaboración a distancia, no estuvimos nunca compartiendo un mismo espacio. Se hizo a través de correos electrónicos, pero fue fácil. Tenía un par de ideas que creía que podían servirme y empezamos a escribirnos. Esas dos canciones se grabaron en directo en el estudio, sin overdubs, atrapando la sensación del momento.

¿Es cierto que has colaborado en el nuevo disco de The Avalanches?
Sí, pero no ha salido todavía. También nos están haciendo una remezcla para uno de los temas del disco. Me escribieron para decirme que aún están trabajando con ella, y pedía disculpas por ir tan lento. Respecto al álbum, creo que siguen involucrados en él, porque meses atrás me contactó para hablarme de un cambio en los arreglos que le escribimos, y también tuve que grabar de nuevo las voces. Pero va a molar. El primer disco precisó mucho tiempo por culpa de los samplers que usaban, pero estoy segura de que lo nuevo estará también muy bien.

 

 

¿Estás de acuerdo si te digo que Royal Trux fue la primera pareja de rock & roll contemporánea, la que propició que existieran The White Stripes o The Kills?
Sí. Fuimos una gran influencia para esas dos bandas. La diferencia es que Neil y yo siempre nos consideramos artistas, nunca quisimos ser entretenedores, y esas dos bandas son bandas pop, con canciones comerciales y puestas en escena teatrales. Se mueven en ese terreno. Nosotros no y además estábamos siempre cambiando, explorando. No es que quisiéramos ser percibidos como un grupo radical, solo queríamos seguir interesados en lo que hacíamos, poder continuar haciendo música después de tanto tiempo y no terminar aburridos. La mayoría de los grupos que tienen éxitos pop encuentran un sonido, lo cultivan, lo hacen crecer y acaban haciendo lo que hacen porque a su público le gusta.

Pero Royal Trux también tenía buenas canciones.
¡Por supuesto! Pero iban dirigidas a otro público. Es distinto. Nosotros no éramos estudiantes de arte. Lo que hacía White Stripes y hace The Kills está bien, no hay nada malo en ellos. Pero para mí se vuelve plano a partir de cierto momento. Es una cuestión mía.

La tuya es una de las imágenes femeninas más poderosas que ha dado el rock en los últimos veinte años. ¿Eres consciente de ello?
Aprecio mucho el que a la gente le guste lo que hago y el modo en que me presento públicamente. Me gusta porque no es algo basado en el género o la sexualidad. Gusto por ser yo misma. Nunca he tenido heroínas femeninas. Creo que muchas de las influencias estéticas las tomé de personajes masculinos, no había muchas mujeres con las que me sintiera identificada. Patti Smith fue una de ellas. Lo primero que me gustó de ella, antes que su música, fue su poesía. Pero cuanto más la conocí, más me interesó. Y creo que a ella le ocurría lo mismo que a mí, no sentía que hubiese mujeres a las que poder parecerse. Pero es gracioso que los hombres que me gustaban, como Alice Cooper, tuvieran algo muy femenino.

Grupo de expertos solynieve

CRÓNICA DELESTE FESTIVAL

Los festivales urbanos es lo mejor que le ha pasado a los festivales en mucho tiempo. Recintos cerrados, aforos limitados, sonido estupendo, aglomeraciones inexistentes, indiferencia climatológica y pequeños grandes lujos como acudir en autobús, dormir en casa (siempre que uno resida en la ciudad que acoge el evento) o no tener que aguantar, al lado, el roce de un torso sudado sin camiseta. Llámenlo, si quieren, comodidad burguesa, pero bienvenida sea. La gente acude porque les interesa la música. ¿A todos? Siempre hay parlanchines dispuestos a robarle protagonismo a lo que sucede encima del escenario. Nadie, ni nada, es perfecto.

 

El Deleste es uno de esos festivales. Tres ediciones le han bastado para vender todo el papel en una ciudad tan imprevisible como Valencia. Un mérito digno de reconocer, sobre todo en un año en el que la presencia internacional (Fanfarlo y Josh T. Pearson en 2012 y The Pastels y Nice Weather for Ducks en 2013) se había esfumado del cartel. Como contrapeso indirecto nacía el Deleste Loft, una apuesta por la música electrónica que, sin embargo, no ha obtenido la respuesta esperada. Más que un problema de nombres parece haber sido de horarios. Bastará con una simple redefinición de los mismos para acabar de consolidar una oferta que ha saciado las expectativas generadas.

 

Buen ambiente en Valencia

 

El festival ha logrado lo más difícil, una comunidad propia a la que por fortuna nadie ha bautizado con aberrantes nombres como delesters o algo así. Un punto más a favor de estas propuestas. Con el sold out de la presente edición el apuntalamiento del certamen es una realidad. La fórmula funciona. Y esa debería seguir siendo la filosofía del futuro. Hay público y la mejor de las noticias es que no corresponde a ningún estereotipo fácil. Un antropólogo babearía ante la posibilidad de analizar a este colectivo y cómo ha ido siendo su evolución a lo largo de la historia festivalera en este país. Resulta curioso cómo los años han ido arrinconando las camisetas con nombres de grupo (aquí la presencia era testimonial y gracias a bandas del pasado como The Stone Roses, Dinosaur Jr, Sonic Youth o The Police) que antes eran (casi) el ADN de sus portadores y ha globalizado el perfil de los asistentes. Otra buena noticia que nos ha dejado el Deleste ha sido la abundante presencia de músicos locales como espectadores.

 

A los apresurados en tiempos de twitter, el Deleste Festival 2014 se les podría resumir con una explicación bien sencilla: está el Grupo de expertos Solynieve por un lado y el resto por el otro. Ni siquiera unos pequeños problemas de sonido pudieron frenar la exhibición musculosa y pasional del grupo de Manu Ferrón y J. Temperamento sureño para unas canciones que crecen en el escenario gracias a una mutación instrumental que arrasa con todo lo que se encuentra en su camino. Algo así como una especie de Crosby, Stills, Nash & Young & (Robert) Pollard.

 

Grupo de Expertos Solynieve

 

Eso es precisamente todo lo que se echó en falta en el set del otro cabeza de cartel, El Columpio Asesino, que en la primera jornada del festival se limitaron a ejecutar las canciones con tal parsimonia que costaba creer que fueran los mismos que han parido un disco tan visceral y crudo como “Ballenas muertas en San Sebastián”. Cuando recuperaron “Motel”, de su disco debut, y repitieron aquello de “Y me quieres engañar pero estás domado”, daba la sensación de que exorcizaban una sesión de psicoanálisis en público. Los consabidos (y esperados) hits encadenados al final de su concierto levantaron el ánimo de sus seguidores, pero no borraron esa sensación de oportunidad perdida que flotaba en el aire.

 

El Columpio Asesino

 

La misma que acompañó a Modelo de Respuesta Polar y Polock. Ambos jugaban en casa y este debía haber sido uno de esos puntos de inflexión que marcan una carrera. Los primeros han crecido paralelamente al Deleste (es el primer grupo que repite participación en el mismo), pero su dosis de melancolía introspectiva acabó traduciéndose en una desgana interpretativa que sucumbía, en algunas zonas del recinto, al murmureo incontinente del respetable. Los segundos deberían haberse comido el escenario y canciones no les faltan para ello. Falló la actitud, esa que permite esquivar la sensación lineal y repetitiva para los no fans. Los que sí lo son, lo pasaron en grande.

 

Polock

 

Maria Coma tuvo la simple difícil papeleta de subir el telón del festival el viernes a las siete de la tarde. El auditorio de La Rambleta ya presentaba una buena entrada, presagio tal vez de lo que iba a ocurrir en ambas jornadas. La catalana no renuncia a nada y, por ello, no anda lejos de que su música sea categorizada como vanguardista. Acompañada de un necesario Pau Vallvé (que después daría uno de los conciertos más refrescantes y lúcidos del fin de semana con su proyecto personal), juega con el academicismo de la música clásica y las prestaciones de la electrónica (esos maravillosos loops tan bien utilizados) al tiempo que guiña un ojo al pop independiente, entendido tal con una amplitud de miras muy estimulante.

 

Otro de los aciertos del Deleste es evitar que se solapen las actuaciones, por lo que es posible ver absolutamente todo lo ofertado. Luego surgen necesidades vitales como calmar un estómago desbocado de hambre que bien podría inspirar un tema de los mismísimos Za! La mención no es gratuita porque fue uno de lo grupos que despertó más piropos entre los que presenciaron su directo. Otros optamos por el turismo gastronómico de la zona en clave kitsch y mientras el dúo reventaba las pulsaciones de los presentes, acabamos en un bar con un jamón en una urna en el que se había aparecido la efigie de Cristo.

 

Za!

 

La anécdota, de haberla conocido, seguro que la hubieran incorporado a su repertorio Pony Bravo. Ellos abrían el viernes el escenario Jägermeister (que, al contrario que en otros festivales, no estaba copado de promesas futuras) y gozaron de las primeras mareas de gente entregada, manos y puños en alto. Su festivo eclecticismo y sus letras, supuestamente graciosas, les colocan en la línea delgada que separa la broma de raíz verbenera de No Me Pises Que Llevo Chanclas con el rock andaluz de los setenta, evolucionado gracias a una batidora sin prejuicios. Y ahí siguen, haciendo equilibrios sin caer en el lado equivocado.

 

Pony Bravo

 

Belako no despertaron dudas. Son jóvenes y por eso tocan como si se fueran a morir mañana. No hay otra opción. Pero lo más interesante no es ese huracán que arrancó de su pasividad hasta al más inmóvil, sino el margen de crecimiento que muestran. Han saqueado las arcas sonoras de décadas precedentes (Joy Division, Pixies, Dinosaur Jr, Nirvana…) como punto de partida y no como dogma de fe, y hacen con ellas lo que quieren. Podrían entregarse a la velocidad sin sentido, pero prefieren salir de caza a por la melodía perfecta. Si el público del Deleste tuviera que otorgar un premio, seguramente lo hubieran ganado ellos. Y, además, merecidamente. Durante cuarenta y cinco minutos todos nos volvimos a encontrar con nuestra juventud.

 

Belako

 

Esa sensación, ese reencuentro con el pasado emocional y personal, es el que suele marcar las sesiones, llamémoslas, infantiles de los festivales. El Deleste Kids se llenó, el sábado por la mañana, de padres e hijos. Zumos, selfies y bailes trotones ocuparon el espacio. Me and The Bees adaptaron, en la medida de las posibilidades, su efervescente pop lofi a la ocasión. Sonaron con la frescura y diversión que garantiza un repertorio como el suyo. Mentiríamos si no reconociéramos que nos hubiera gustado volverlos a ver por la tarde sin tiernos infantes por medio. A Red Buffalo alguien les debería haber recordado el leit motiv de la sesión en cuestión. Metieron la directa y lucieron con excesiva energía su rock americano, aún demasiado deudor de sus maestros, en una matinal que acabó con overbooking en el castillo hinchable. La causa-efecto en su máximo esplendor.

 

La tarde del sábado tenía uno de esos terribles enemigos enfrente que todo evento intenta driblar. Nada que ver con la siesta post-paella, sino con el partido Real Madrid – Barça. La asistencia se resintió, pero no el ánimo de los afectados. Alberto Montero volvió a demostrar que cada vez se siente más cómodo en un escenario. Sobrio en la puesta en escena y acompañado por Román Gil, volvió a dar lustre a su folk bucólico, que bebe en Robert Wyatt y el sonido Canterbury. Presentó canción nueva, sonaron las castañuelas en otra y versionó el “Caramelo de limón” de Vainica Doble. Un golazo por la escuadra. Holzwarth, en cambio, transmitió todo el rato la sensación de estar calentando. Su propuesta electrónica no pudo fajarse de cierta bisoñez, pese a sus intentos danzarines.

 

Vista general del recinto

 

Casualidad o no, pero después de que Benzema colocara el 3-1 en el partido en cuestión, el auditorio empezó a recibir un goteo incesante de gente. Madee llenaban el recinto, incluso quedando personas de pie. ¿Quién se lo iba a decir a ellos? Su concierto no provocó sorpresa alguna, aunque bien seguro que nadie las esperaba ni deseaba. La fórmula, para bien y para mal, se la sabían todos de memoria: nervio y contundencia con esas líneas melódicas subterráneas que actúan como argamasa de las canciones.

 

Joe la Reina son vascos, pero bien podrían haber nacido en el sur. Por fortuna abandonaron el folk de manual con el que se dieron a conocer con su primer ep y abrieron puertas y ventanas para que entrara el aire. Y bien que oxigenó. El Deleste era una prueba de fuego para ver cómo defendían su debut grande, un disco renqueante, que alterna momentos de lucidez con otros peligrosamente épicos. La balanza se decantó por lo primero. Como unos Triana con Nick Cave al frente, regalaron algunos de los momentos más fibrosos del festival. Sin poses gratuitas ni histrionismo escénico, fueron compartiendo (posiblemente, el verbo que mejor se acopla a su directo) unas canciones que pueden resultar sencillas, pero son ricas en matices.

 

Nueva Vulcano la liaron

 

Todo lo contrario que Fuckin’ Bollocks, que les tomaron el relevo en el cartel. Garage a piñón fijo a mayor gloria del sudor del público. Tocar rápido no siempre es sinónimo de intensidad. Y a Nueva Vulcano (último grupo en actuar, tras los pases ya comentados de Polock y Grupo de Expertos Solynieve) alguien se lo debería recordar. Sobre todo, porque sus discos son mucho más que eso. Sin embargo, dieron la sensación de que tienen tan asumidas las enseñanzas de la licenciatura hardcore (su cantante ya retozó en el suelo con su primera canción), que han decidido que la velocidad lo tiene que ver todo con el tocino.

 

Con el bucle sonoro retumbando en nuestras cabezas, había cierto miedo por traspasar la puerta de La Rambleta y decir adiós. No porque fuera de noche y el cementerio esté, prácticamente, al lado. Sino por pensar que el Deleste Festival era un espejismo vivido en Valencia. Sin duda, ya va siendo hora de que dejemos de pellizcarnos.

 

Fotos: Liberto Peiró