La pegatina arenal sound 2015 luis crown

ARENAL SOUND 2015: CRÓNICA JUEVES

Tenía pensada una introducción a esta primera jornada del Arenal Sound 2015 en forma de sencillo perfil sociológico del público que acude a este festival, de sus costumbres y del éxito de este formato, pero a tenor de lo ocurrido durante este jueves, mejor lo dejo para otro día menos accidentado.

Durante toda la semana se había anunciado que hoy (hoy por ayer) comenzaría un temporal de lluvias en la zona de Levante y que duraría hasta el sábado, por lo que él que no haya acudido preparado para estas circunstancias, o es una persona despreocupada (muchos), o quizá simplemente inexperta (muchos más).

Las dos jornadas de bienvenida, cada vez con una programación más potente –este año contaba con grupos como Is Tropical, Monarchy, La M.O.D.A., Arizona Baby, Joe la Reina o Mujeres- posiblemente con motivo de aprovechar y atraer al recinto a los miles de jóvenes “sounders” que se desplazan a Burriana para pasar la semana completa, habían sido satisfactorias y sin incidentes destacables, pero de la primera jornada “propiamente dicha” del Arenal Sound 2015 no se puede decir lo mismo.

Nada más comenzar el primer concierto en el Ron Negrita Stage, el de Jero Romero, las nubes negras hicieron acto de presencia. El excantante de The Sunday Divers y su eficiente banda, actuaron ajenos a estas circunstancias ante un público escaso –hora de piscina + hora de botellón -, enrocándose en el centro del escenario, en un corro que les daba fuerza e impulso; garra que transmitían claramente. La suya fue una actuación de rock académico de exquisito gusto y factura, que no pudo completarse porque poco antes de finalizar cayó la primera tromba de agua y los espectadores corrieron a esconderse bajo los toldos de las barras. Cuando al cuarto de hora escampó, y salió el arco iris, no tuvieron la oportunidad de acabar lo poco que les quedaba de repertorio, porque el horario ya se había echado encima de la banda con la que alternaban actuación en el otro escenario, La Pegatina. Una lástima, tan buena actitud merecía un final mejor.

El arco iris en el Arenal Sound tras el concierto de Jero Romero / Foto: Luis Crown

El combo festivo de La Pegatina actuaba por quinta vez en el festival –en todas las ediciones salvo la primera-, lo que habla por sí solo de la fiabilidad de la banda y lo atractivo que es su espectáculo para el tipo de público del Arenal. Los catalanes mezclan ska con rumba y todo lo que se les pasa por la mente, como si de un pupurrí de verbena se tratase, y con eso triunfan, increíble pero cierto. La cantidad de gente que corrió desde la entrada hacia el Desperados Stage para ver, cantar y saltar sus canciones fue tremenda, y cual fiesta popular etílica lo gozaron de lo lindo. Tocaron temas de su último disco “Revulsiu”, empezaron canciones con versiones llevadas a la pachanga de “Take on Me” de A-Ha, de “A-Punk” de Vampire Weekend y hasta del “I like to move it” de Real to Reel (esa que cantan los lemures de la película Madagascar), cantaron la premonitoria “Lloverá y yo veré” e invitaron a The Space Elephants a finalizar el concierto con ellos, interpretando “Mari Carmen”. Todo el mundo contento, “the public gets what de public wants” (me quería permitir el lujo de utilizar a The Jam para hablar de La Pegatina). Al finalizar, de nuevo estampida en dirección contraria, hacia afuera del recinto.

La Pegatina / Foto: Luis Crown

Por ello, Delafé y las Flores Azules no gozaron, ni por asomo, de la presencia de público de la banda de mestizaje que acababa de tocar, y además volvía la lluvia, aunque en forma de ligero chirimiri. Sobre el Ron Negrita Stage la banda se colocó en paralelo en el fondo, mientras Oscar y Helena se quedaron con el inmenso escenario para ellos solos –no por egocentrismo, si no porque de esta manera se protegía el equipo ante un posible chaparrón-. El personal hip hop de sus canciones, en forma de relatos naif, es atractivo en forma, pero tiene menos mordiente o peligro que una piraña en un bidé, pero sin piraña. Los presentes se dejaron llevar por los hipnóticos pasos de baile de Oscar y por unas letras descriptivas, tanto de vivencias como de sentimientos, que se cuelan fácil, por lo cual es comprensible que hayan sido utilizadas para diversas campañas de publicidad.

De vuelta al Escenario Desperados –el principal- tocaba el turno de La Roux, posiblemente la banda más elegante, tanto estilística como musicalmente, de todo el cartel. Es cansino tener que repetir lo dicho en las crónicas de sus estupendos conciertos del DCode 2014 y el MBC Fest 2015, puesto que siguen ofreciendo lo mismo: una carismática Elly Jackson desplanzándose por el escenario como el Bowie del tour de “Diamond Dogs” y unas canciones herederas de lo mejor de los años 80, transportadas al electro pop más actual. Lástima que la disfrutara menos de la cuarta parte de público que La Pegatina, y de forma realmente desapacible, puesto que continuaba chispeando. Delorentos posiblemente no se han visto en otra igual nunca, en un horario preferente (aunque para los sounders no lo sea) en un festival tan grande, puesto que su pop es meritorio, pero sus méritos son escasos, valga la redundancia. No se puede decir que tengan hits, pero los irlandeses confieren a su música una épica característica de sus compatriotas U2 (preAchtung Baby) o incluso Editors, lo que les otorga una emotividad entrañable, aunque con una falta de carisma evidente. Lamentaron la lluvia (escasa pero contínua) y efusivamente la presencia a los asistentes (su cantante Ró bajó del escenario a saludar tras el concierto).

La Roux / Foto: Luis Crown

Tras ellos, actuaba Rudimental, estrellas de la noche y banda que venía de hacer un muy buen papel en Glastonbury. Lo suyo es la electrónica con gran carga de soul. Se les asocia al drum&bass, pero tienen bastantes más registros, y debido a las muchas voces del grupo (estuvieron bien acompañados de Bridget Amofah y Anne-Marie) y la profusión de colaboraciones han creado un sello personal, que ha calado en una legión de fans. Presentaron canciones de su inminente nuevo disco “We the generation”, como “I will for love”, “Never let yougo”, “Go far” o “Rumour Mill”, aunque también tocaron los mejores temas de su disco anterior,”Home” (2013), como “Not giving in”, que dedicaron a John Newman, “Baby” o “Free”. Estaba siendo un muy buen espectáculo, pero, cuando enfilaba la recta final, una tremenda tromba de agua obligó al desalojo del escenario y la suspensión del concierto. La gente, aunque ya estaba empapada, corrió a refugiarse y los charcos se convirtieron en tremendas balsas en minutos. Aquello tenía pinta de no parar y después de un rato de confusión, la organización avisó de que por seguridad se suspendían el resto de conciertos de la noche: We Have Band, John Newman, Zombie Nation y todo lo programado en la Hawkers Pool Stage. Una tremenda lástima, pero es lo que tiene la madre naturaleza: por mucho que la jodamos, ella nos sigue dominando.

Rudimental / Foto: Luis Crown

Esperamos de corazón que los campings hayan permanecido minimamente habitables, que no se haya producido ningún percance personal y que a pesar del perjuicio de todos estos imprevistos, la suspensión de los conciertos sea el mayor mal que tengamos que lamentar. Las predicciones meteorológicas no son mejores para mañana, esperemos que no acierten.

Manual de Uso del Arenal Sound 2015

Portada – La Pegatina / Foto: Luis Crown – Arenal Sound

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