Kaiser Chiefs

ASÍ TE CONTAMOS EL ARENAL SOUND 2016

Texto: Carla Sifer

JUEVES

Ya es agosto, hace un calor de cojones, aunque no iba a ser para menos. Venga, el coche ya está a punto para salir de Ciudad Palmera con destino Burriana. Este año seré la corresponsal más indie de todo byTHEFEST, lo comprobaréis en los siguientes párrafos. Cuatro jornadas de Arenal Sound me esperan, ¿sobreviviré a esta nueva aventura? Soy una valiente, sobrina de Thor, mitad mujer mitad cyborg, la pesadilla de Sarah Connor.

Después de dejar mis cosas en mi piso franco me dirijo al recinto del festival para recoger la acredita y beberme dos litros de agua para reponer líquido elemento. Ya estoy un poco mayor, y los años pasan factura, lo del camping quedó en el pasado para mi, tengo muy buenos recuerdos, pero aprecio mi vida.

Al concierto de La Raíz llegué casi acabado. La masa se movía de un costado a otro del escenario principal, para demostrar que las horas, si gusta, no importan. Reivindicación, protestas y patrias.

Arenal Sound / La Raiz

Mi inicio en este Arenal Sound quedó musicalmente bautizado por Fuel Fandango. Con nuevo trabajo en este 2016, la banda de Nita y Ale Acosta siempre nos asegura espectáculo, fusión y pasión. Parece que “Aurora, además de ser su tercer trabajoes la prueba de que Fuel Fandango son una marca auténtica y única.Los bailes de Nita hipnotizan a cualquiera que estuviera mirando al escenario. Era evidente que el público iba a enloquecer con “Salvaje” y “New Life”, canciones casi posesivas, rudas y fuertes, un gustazo. Una fusión de sonidos que hasta yo misma dancé. Después lo hablé con Ernesto de Pink; “Oye, que chulo ha estado el bolo“.Me encantan esos conciertos que me sacan de mi zona de confort,  ayer Fuel Fandango me dejaron felizmente fuera de juego. Por cierto, yo en otra vida me casaré con Nita, poco a poco comprobaréis mis tendencias musico-lesbicas.

Fuel Fandango / Abel Gimeno Fotografía

He de admitir que nunca he sido una gran fan de Love of Lesbian, pero también admito que en sus conciertos me meto en el papel de cualquier John Boyque se precie. El típico comentario cada vez que los lesbianos estrenan nuevo trabajo es que no se parece a lo anterior… ¿Quién ha estipulado que lo nuevo tenga que ser como lo pasado?¿QUIÉN? Si algo consiguen Santi Balmes y los suyos es hacer lo que les da la gana y ser amados. Imágenes e improntas en el escenario que aumentan esa emoción que muchas canciones de LOL generan. Más allá de contenerse con el nuevo disco, la banda regaló un set de lo más completo que sostuvo “1999”, “Algunas plantas” o “Incendios de nieve”.

Arenal Sound / Love of Lesbian

Crystal Fighters: ellos y algunos otros son fiesta real y palpable. Todos y cada uno de los conciertos que he vivido de la banda son como un viaje de fin de curso eterno; alegría y felicidad. Sabía con toda seguridad que su bolo en este Arenal no iba a ser para menos. Desde arriba del escenario se podía ver como el “mogollón” danzaba y saltaba como si fuera el fin del mundo“At Home”, “Plage” o la posesiva “I Love London”. Un público que parece haberse enamorado de la banda, que haga lo que haga es vitoreada. Eso sí, en esta ocasión, como en tantas otras, estuvieron a la altura.

Crystal Fighters / Nerea Coll Photography

A los catalanes Yall los sigo desde hace unos años. Cuando mi vida estaba en Barcelona y los conocí con sus 16 pantallas de televisiónapiladas como formato para sus visuales. Ahora todo eso ha cambiado, pero la esencia de Yall sigue siendo la misma. El petardazo de “Hundred Miles” es real, lo dicen las reproducciones en YouTube, las capturas de melodías en Shazam y las escuchas en Spotify. El trío consiguió mantener el ambiente con un “temazo” tras otro en el Escenario Negrita.

Mi romance con Vitalic empezó al mismo tiempo que con el Jägermeister. Cuando antes de salir de fiesta me ponía “My Friend Dario”para motivarme, aunque con veintipocos tampoco hace falta motivarse mucho.  De anoche poco se pudo sacar, y no es que yo sea propensa a quejarme, pero sorpresa hubo poca. Eché de menos el hard-techno del que presumió en un pasado. Una sesión bastante lineal que agradó o simplemente sostuvo a los que ya estaban allí porque tocaba.

Arenal Sound / Vitalic

Vicetone son el típico nombre que encuentras en el cartel del Arenal Sound, pero no en mucho más del panorama nacional (por no decir en ninguno). Uno de los nombres de la jornada para la chiquillería, pero también patrocinador de momentos de fiesta para el targetmás electrónico de público del AS. A mi personalmente me aportó poco, lo justo y meramente necesario.

Y después migré a casa, la playa esperará para mi hasta una o dos jornadas más, que creo que allí se me ha perdido poco. Descansen comadrejas, que este Arenal, da para mucho.

VIERNES

Viernes de despertarse bien, demasiado para lo que me merezco. Pero claro, cuando uno quiere todo, todo y todo, debe pagar el precio o descansar más. Cojo mi bólido blanco para dirigirme de nuevo al recinto del Arenal Sound. El calor es casi insoportable, pero yo soy una bebedora compulsiva de Red Bull, creo que como mínimo deberían patrocinarme.

Empezar una larga jornada de festival con Perro, es empezar la casa por el tejado. La verdad es que no me importaría iniciar o finalizar cualquier día de conciertos con ello, pero sí que es verdad, que después de sus bolos termino agotada y satisfecha, como después de un polvo magistral. Me comentaba un chaval que había a mi lado, que era muy temprano y hacía mucho calor, a mí me importaba bien poco, iba a acabar sudando igual.

La primera vez que escuché “Tiene melodía, tiene bacalao”, no terminé de encontrar mi conexión con la banda, lo admito. Atrás queda ese tiempo, ahora me los pongo en bucle en cualquier momento del día. Cada vez que suena “OLRAIT”, como en este Arenal Sound, hay algo que me llevara a empujar y bailar como si quisiera simular la centrifugadora de una lavadora industrial. “Rencor Sabadell”, “Ediciones Reptiliano”, cercanos como siempre, arrolladores, pues como siempre también. No sabemos si había algún tipo de problema de sonido, no porque lo notáramos, si no por algunos cortes entre canciones demasiado largos. Lo que me sabe mal, es que en festivales como el Arenal quizás no se aprecie la calidad de esta “pequeña banda murciana” (por favor, véase la ironía).Público valiente, “madrugador” y entregado. Cerrar con “Marlotina”, un acierto.

Perro

Yo soy catalana, muy mucho catalán y claro, Manel me flipa pepinillos. Parece que el Arenal Sound se hermana en ocasiones con las bandas de lengua catalana, y eso, es de admirar. La locura y pasión que para mí rodean a la banda, no se reflejó del todo en el público del festival, claro que puede que fuera demasiado pedirles. Abriendo con “Les cosines” cerrando con “Sabotaje”, sin olvidarse de “Teresa Rampell” por supuesto. Inquietos, eficaces y bonitos, Manel son muy bonitos. Menos mal que ya iba cayendo el sol y la temperatura se hacía al menos, llevable.

Destino Escenario Ron Negrita, era el turno de Luis Alberto y su banda. La magia de los océanos llegó de la mano de L.A. La banda mallorquina sigue sumando puntos en cada uno de los conciertos que apunto e mi lista. Aunque aferrándose a los temas de siempre, pueden permitirse regalarnos su último disco, que a mi parecer ha sido un punto en el que la banda ha conseguido superarse. “Stop the clocks”, “Hands” o “Living bu the ocean” formaron parte de su set.  Quizás un poco lineal, pero con una calidad musical delicada y sincera.

¿Cuál fue la primera vez que escuché a los Kaiser? Los británicos entraron en mi vida en una sala ilicitana que se llamaba KGB a la que todo buen indie de la comarca del Vinalopó debía pasarse de vez en cuando. Kaiser Chiefs son los reyes del espectáculo, saben lo que funciona y van a lo seguro, no podemos culparles por ello. A veces sabe mal que la gente “pase” un poco de ellos cuando no tocan “Everyday I Love You Less and Less” o “Ruby Ruby”, aunque claro, estos temas son los que les han subvencionado los discos. Para no romper las buenos costumbres, estuvimos ante un Rick Wilson showman, con la chaqueta “rosa de zara” y una banda que pareció crecerse a medida que el concierto avanzaba.

Kaiser Chiefs

De vuelta al Escenario Ron Negrita con Varry Brava siempre aseguran unos bailes, y tengo que deciros que muchos de los que dicen que no irían a su concierto, anoche acabaron moviéndose al ritmo de “Fiesta”, “Fantasmas” o “No gires”. Si lo negáis sois unos cobardes, lo canalla os gusta, admitirlo. Debajo del confetti, nadie podrá juzgaros.

Tenía planeado descansar, o hacer cualquier otra cosa durante el concierto de Fangoria. Peor uno nuevos amigos de este Arenal insistieron en acercar al foso, y más tarde mezclarnos con el resto de público.  Si por un lago el playblack era bastante obvio, y los bailes eran algo pobres y mecánicos, Fangoria se metió al público con bastante facilidad en un escenario con dos esferas y una pirámide invertida gigante. “A quién le importa”, “Ni tú, ni nadie” y versiones de “Bailando” de Astrud (que a su vez, ya es una versión) “Yo quiero bailar” de Sonia y Selena (si, lo prometo).

Crystal Castles llenaron de luces y sonido un Escenario Hawkers que se les quedó grande, cierto. Escogiendo los temas de siempre, casando torpemente con creaciones al menos. Tras un parón de unos diez minutos, finalmente pudieron terminar, sin pena ni gloria, en mi opinión. Con “Crimewave” “Not in love”, consiguieron llevarme de nuevo a 2009, cuando eran los reyes de una electrónica sucia en el mejor sentido de la palabra.

Después de un Low en que Miami Horror nos supieron a poco, este Arenal Sound siguió en la línea de lo básico. No hubo grandes sorpresas y no quise quedarme mucho más tiempo a comprobar que los tenía algo sobrevalorados. No soy muy de los artistas como Borgore. Me parece que lejos de sus temas “hits” todos pinchan lo mismo. Y oye, que pasármelo, me lo paso teta, pero no me parece que estos tipos de shows aporten mucho, pero oye, que el público del Arenal Sound estaba literalmente loco con él.

Miami Horror / Foto: Foto Nerea Coll photography

No pensaba ir a playa, pero acabé allí, En el Escenario Beach Club. Viendo el final del set de Eme Dj, cómoda, disfrutando, más electrónica que indie, pero en este caso, bastante acertada.

Lo de después no sé si tacharlo o calcarlo de espectáculo. Chimo Bayo era el siguiente en pasar por el Beach Club del Arenal Sound y bueno, ¿lo habéis visto alguna vez en directo? Metido en un traje que en su momento pudo parecer del futuro, se entregó de lleno durante el tiempo que duró su sesión. Carteles con “I LOVE CHIMO” o “RUTA DEL BACALAO” podían verse entre el público. No quiero ser seca, pero parece que el público realmente va a ver “que hace este hombre”. Antes de terminar, comentó que iba a enseñar algo nuevo, para octubre o noviembre… drum and bass con esos “UH AH” por los que Bayo es tan conocido. Un show poco serio que entretuvo a los que allí estábamos, pero bueno, nadie ha dicho que la música tenga que ser sería, que hemos venido a un festival, no a misa.

Y con esto me fui a descansar,  botella de litro y medio bien fría en mano, y una auténtica  odisea para buscar un taxi que me llevase a caer en cualquier cama.

SÁBADO

Tengo que contaron algo antes de seguir. Las auténticas olimpiadas están en Burriana. Que no os engañen, que os digan la verdad. Llevamos una encima que no podrán con nosotros, eso si, puede que después de este Arenal necesitemos algún tipo de trasplante o rehab específico.

Si os gustan las carreras, podréis protagonizar la marcha hacia la Beach Club, y si sois más de distancias cortas, marcaos los 100m lisos entre Escenario Negrita y Escenario Hawkers. Todo sea por mantener la estupenda línea que nos avala a los indies.  El sábado empezó al sol para nosotros con los últimos acordes de Belize; musicalidad y ligereza con lo poco que pudimos probar.

Miss Caffeina se preparaban en el Escenario principal para lucirse mientras el sol se escondía. Tonino y su bajo “casi de estreno”, junto a los demás caffeinos (como diría mi sabia madre) se disponían a calentar una gran jornada festivalera. Con los temas de su nuevo trabajo “Detroit” y con algunas de las piezas más conocidas, la banda se metió sin mucha dificultada al público en el bolsillo. Sonaba “She´s a maniac”mientras muchos imitaban el famoso paso de baile. Nos contaban que en este último disco habían tenido que experimentar con el reggeaton por exigencias contemporáneas, por suerte es verdad, pero solo un poquito. Pero si es verdad que en este último trabajo la banda ha jugado más con los teclados y sintes (a manos de Toni). Referencias a obispos anticuados, libertades y unos Miss Caffeina que sin duda se encontraban a gusto con el público del Arenal Sound; “Capitán” y “Modo avión” entre otras, y la festiva “Mira como vuelo” para cerrar. La prueba de que la banda tiene cada vez un lugar más afianzado en el indie patrio.

Miss Caffeina / Foto: Jota Martínez Fotografía

Traslado casi instantánea al Escenario Negritapara llegar  a Second desde el segundo cero. Si eres indie tienes que ir a ver a Second, y si no, acabarás cayendo si estas cerca de su ratio de sonido, aviso. Utilizando un repertorio que la banda murciana domina a la perfección. Siendo capaz de aunar temas de su último disco y de los anteriores, sin que decaiga la motivación entre todos los asistentes. “Serpientes”, “Primera vez” o la nostálgica “Nada”.

Second / Foto: Jota Martínez Fotografía

Si, antes de ir al arenal hice un repaso de la discografía de I´m from Barcelona porque conocía poco más allá de “Violins”, canción que gracias a elyella djs he disfrutado unas cuantas veces. Trece personitas subidas encima de un escenario, un grupo de amigos, así es, os lo justo. Casi todos con la misma chaqueta vaquera, curiosamente parecidos entre ellos. Incluyendo en sus temas una trompeta, que a mi normalmente me sabe a solamente a Beirut. Buenrollismo a pesar de la linealidad, bastantes más joviales que Kodaline, que a pesar de su calidad musical, no consiguieron despegar de su escenario. Creemos que la opinión fue bastante generalizada, por aquello que iban contándonos los colegas. A mí es que el piano y la voz “Bon Jovi” a esas horas de la noche, solo me inspira al sueño.

Kodaline / Foto: Nerea Coll

Lo de Two Door Cinema Club es de primer disco, le pese a quien le pese, es así. Y aunque en sus conciertos consigan teletransportarnos a 2007, la realidad es que ellos no están teletransportándose, siguen allí, cuando la NME les elevaba a lo más alto. Aunque piense todo esto, y parece que acabe de sentenciar a la banda, ahora es cuando digo que sin duda es el concierto de la jornada, uno de los mejores del festival por ahora. Alternancia entre temas punteros y nuevas melodías, que se entrelazaban con luces blancas y potentes. Ocho (o siete, no tengo la exactitud) pantallas verticales que mostraban diseños y marcaban con más facilidad la dirección del concierto. Eso sí, el sonido para nuestro gusto algo bajito, con tanto ímpetu nos faltaron algunos decibelios.

Two Door Cinema Club / Foto: Nerea Coll

Sobre el Secret Show solo tengo palabras buenas. Aunque el secreto de sumario se desveló poco antes de la sesión. Ya algunos quisimos acertar que los encargados de cerrar el Escenario Negrita anoche erán elyella djs. Iniciando su set con la centríguda de Eric Pridz. Haciendo guiños a algunas de las bandas que pasaban por el festival, y subiendo al escenario a los componentes de “I´m from Barcelona”, para transformar junto al conffetti, su sesión en la fiesta que cualquier sábado necesito

DOMINGO

Finalmente tuve que seguir a mi instinto… Ese mismo que me despertó de la cama para llevarme a ver a Pendulum en la #ClandestineSound de Red Bull en este Arenal Sound. Aunque la meteorología siguiera con su línea de quemar aquello que se pusiera ante ella, una pequeña brisa acompañó el hipotético descanso dominical. De todos modos, durante la Clandestine, varios puntos eran los encargados de mojar con agua en todo momento al público.

Un Pendulum que no bajó la guardia ni un solo instante. Casi dos horas de una lección de cómo hacer las cosas bien. Hubiera flipado mucho más en colores si el momento de ayer hubiera sucedido hace 10 años, pero de cualquiera de las maneras, aluciné. Iniciando su set con “Tarantula”, y pasando por algunas de las melodías más famosas de Pendulum, también se permitió introducir a Prodigy entre otros. Sin parar, un no parar, NON STOP, parecía insaciable.

Después de hacer una parada para reponer fuerzas, era el turno de volver al recinto situado en el camping MalvarrosaParece que Full siguen haciéndose nombre poco a poco. No pretendo ni quiero comparar, no voy a hacerlo. Solo diré que estas carreras que se afianzan granito a granito, pero con pasos firmes, nos recuerdan a otros triunfos. Esta es si cabe una buena comparación, una de camino estable tras el duro esfuerzo. Aunque fuera poquito, me faltó algo de gas, quizás sea cosa del domingo. En el público cantaron “Alabama”, “Distintos” o “Aullando” como si ya fueran sus propios himmos.

Full / Abel Gimeno Fotografía

Izal se han recorrido un par de veces la península en los últimos años. Bueno, eso,  y México, donde piden su vuelta y apenas hace unas semanas que se han marchado. La mujer de verde debe de estar bastante orgullosa de estos cinco que hacen una fiesta de las gordas cada uno de sus conciertos; el Escenario Hawkersles esperaba repleto. Algunos no se explican muy bien el quidde su esencia, pero otros la verdad es que sabemos disfrutar de lo que otros tachan. Es tan fácil como abogar que en la variedad está el gusto, pero es que parece que haya una lista de bandas a las que criticar, a Izal los quieres o los odias. Abriendo con “Copacabana” (Barry Manilow, ¿dónde estás?) y con un medley que condensa “Oro y Humo”, “28 horas” o “Palos de ciego”, utilizaron su arsenal de canciones. Esas que en tan solo tres discos han conseguido un séquito de fieles que pueden ver a la banda una, y otra, y otra vez. Terminando con “El baile” me esperaba los fuegos artificiales con los que nos sorprendieron en Les Arts, pero parece que la pirotecnia estaba guardada para otro.

Izal / Jota Martínez Fotografía

La melena de Carlos Sadness lleva paseándose por las noches del Arenal Sound cuatro años ya. En realidad podríamos decir días y/o noches, porque al cantante e ilustrador lo suelen programar para esas horas en que tocar supone sudar la gota gorda. Con unos looks de banda que me recordaron a la línea Crystal Fighters, regalaron para todo aquel que abarrotaba el Escenario Negrita, un concierto alegre y mucho más dulce de que lo que Sadness suele ser. Parece que esta “Idea Salvaje” tiene cada vez más seguidores, esos mismos que se daban algún que otro empujón por una primera fila.

Bueno, y ahora viene cuando yo me quito el sombrero, me lo pongo, me lo quito y vuelvo a proceder tantas veces como hagan falta. The Hives fueron sin duda el gran espectáculo de ayer, INCREÍBLES. Enfundados en sus trajes mitad blancos, mitad negros, protagonizaron un concierto que mostraba las grandes pautas para el éxito (al menos a principios de los 2000). Actitud, fuerza musical, y un ninja que hacía las veces de backliner, mientras todo el público levantaba polvaredas de humo al ritmo los Hives.

The Hives / Foto: Arenal Sound

La Gran Pegatina por fin han visto su deseo de tocar en el escenario “grande” del Arenal Sound cumplido. Un concierto que no ha faltado en ninguna edición del festival (que yo recuerde), y que se merecía el bombo del escenario principal. Yo que no soy gran fan de ellos, me limité a escuchar y ver el espectáculo desde la barrera del VIP, observando como un Arenal hasta la bandera, bailaba durante dos horas sin parar ni un instante con la gran orquesta levantina.

La Gran Pegatina / Abel Gimeno Fotografía

Entonces se desató para mí el drama, Steve Aoki, tú fuiste el culpable… ¿Dónde estaba yo anoche cuando todo el mundo parecía disfrutar de la fiesta del año? ¿Seré la única que estaba continuamente preguntándose qué coño estaba haciendo el dj? Estaba allí, pero supongo que no conseguí interiorizar lo que el showman tenía preparado. Desde un primer momento necesité más volumen, mucho más volumen, cosa que nunca sucedió. Un set lleno de “temazos” de los que a mi parecer Aoki abusó, eché de menos esa marca que le acompañaba hace ahora unos 7 años, cuando todavía no abusaba de las tartas y el champange. A pesar de incluir a Nirvana, Calvin Harris o incluso ese mítico “Freed from Desire” de Gala, no terminé de hermanarme ayer con el gran nombre de la jornada. Si pinchas lo que pueden pinchar todos, para mi dejaste de ser especial hace un tiempo, querido Steve Aoki.

Steve Aoki / Abel Gimeno Fotografía

Y así de cierran para mi cuatro jornadas de Arenal Sound completo y diferente. En el que creo que el tema de las ubicaciones ha sido un flaco favor, ¿quizás un acierto fortuito? Parece que con esta decisión final, el público del Beach Clubal que mucha de la programación musical del festival se la pelaba, ha podido disfrutar de un espacio más propio, sin mezclar las prioridades por las que vienes a un festival. Y bueno, al final, estoy viva, ahora queda preguntar, ¿qué pasará el año que viene?

Portada: Kaiser Chiefs / Portada: Nerea Coll

 

 

 

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