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ASÍ TE CONTAMOS EL DÍA DE LA MÚSICA 2014

Este año el único protagonista del ya tradicional Día de la Música que se celebra en el Matadero de Madrid fue el sello Subterfuge, que para celebrar su 25 aniversario preparó, a modo de colosal fiesta de cumpleaños, The Big Stereoparty.

En las dos jornadas que conformaron este festival/homenaje pasaron tanto grupos que formaron parte del pasado del mítico sello madrileño como bandas que ocupan el presente de Subterfuge. Pues si bien la casa comandada por Carlos Galán y Gema del Valle es una de las pioneras del indie nacional –de cuando esta etiqueta era símbolo de orgullo y autenticidad- en la actualidad también cuentan con un buen número de buenos grupos.

 

VIERNES

La configuración del evento es en esta edición diferente a la de años anteriores: Los conciertos son en un único escenario ubicado en el centro de la Plaza de Matadero y, por este motivo y dada la abundancia de participantes, las actuaciones tienen una duración máxima de media hora.

Los primeros invitados en llegar al cumpleaños fueron los castellonenses Los Reactivos, con la misión de recuperar para la ocasión el repertorio de Los Vegetales, aquel grupo punk rock de los hermanos Canut que dejó su huella en Subterfuge en 1993. Interpretaron de forma energética temas como “Estela plateada”, “Zona negativa” o “Mi novia es una zombie”, que Alaska y Dinarama trasformarían en su día en un hit propio.

La historia del indie nacional dice que Cola Jet Set nacieron en el Festival Contempopranea la misma noche que decidían poner fin a su carrera Los Fresones Rebeldes, y como ellos, continuaron formando parte de la historia del sello. Los catalanes, que en 2009 cambiaron Subterfuge por Elefant, salieron al escenario uniformados como marineritos, para tocar algunas de las canciones de pop naif que les caracterizan, como “Cosas que nunca se olvidan”, “Hay Amor” o”Quiéreme”. Tras ellos tomaron el escenario los donostiarras Purr, que no conocieron el éxito en su momento a pesar de que sus guitarras hirientes eran muy acordes a su época. Después de quince años inactivos, volvieron a dejarlo patente con algunos de sus temas propios y versiones como “Jesus etc.” (Wilco) o “Perfect Day” (Lou Reed), con la comenzaron su concierto.

La primera banda en activo en tocar en The Big Stereoparty fueron McEnroe, que con “Mundaka”, “Tormentas”, “La cara Noroeste”, “Mi Vietnam” y “Los Valientes” desplegaron toda su carga emocional. Continuaron Neuman, otros que forman parte del presente y el futuro de Subterfuge, y que a pesar de haber publicado recientemente su nuevo álbum “If”, decidieron comenzar con dos de las canciones que formaron parte del brillante EP que compartieron con Ken Stringfellow, “By Fear/Hi Love” y “Hell”, antes de atacar sus nuevos temas.

Anni B Sweet ofreció el concierto más amable de la jornada. La dulzura de su voz y su patente timidez desprenden muy buenas vibraciones, lo que hace disfrutar relajadamente y con una sonrisa de canciones como “Motorway” o “The Closer”. Anni también participó el año pasado en el Día de la Música, y al igual que entonces, también invitó a Noni Meyers a subir al escenario. En esta ocasión, Noni se hizo cargo del bajo para acompañar a la malagueña en el estreno de un nuevo tema y para interpretar junto a ella “At Home”. El concierto terminó con “Take On Me” (A-Ha) que fue la canción con que se dio a conocer. Otra mujer tomó el relevo sobre el escenario, puesto que la sensual voz y la potente personalidad de Leonor Watling son una de las señas de identidad de Marlango. Con sólo media docena de bandas ya se había hecho patente el eclecticismo del catálogo.

Después de quizá una excesiva relajación, aparecieron sobre el escenario Ellos, vestidos de blanco inmaculado. Después de un tiempo manejándose como dúo, Guille Mostaza y Santi Capote trajeron una banda completa para arroparles. Este hecho y un set list con sus mejores y más bailables hits permitieron que fueran unos de los triunfadores de la jornada. El público tenía ganas de divertirse y bailar, y vaya si lo hicieron con “En tu Lista”, “Zona VIP”, “Diferentes” o “Lo dejas o lo tomas”.

Aunque Jaime García Soriano continúa muy activo, tanto como parte de la banda de Amaral como con su proyecto Señor Nadie, Sexy Sadie ya son un pedazo de historia del indie nacional. Se reinventaron en varias ocasiones durante su dilatada carrera, y aunque nunca llegaron al éxito masivo sí que dejaron una gran legión de fans, como pudimos ver en su gira de reunión de 2011 o esta misma noche, con un público entregado a grandes canciones como “Nonsense”, “Always drunk”, “A scratch in my skin”, “Mr. Nobody” o “In the Water”.

La programación de un DJ set a las once de la noche y de solamente media hora quizá no fuera la idea más brillante, porque aunque Alaska y Nacho Canut DJs pincharan grandes canciones –la mayoría remixes de temas propios como “Electricistas” o “No sé qué me das”, aderezados con pinceladas de su entono, como el “Boogie Movie” de McNamara– resultó un experimento extraño y frío, tanto como el semblante de los dos protagonistas tras la mesa de mezclas.

Sin lugar a dudas, Dover eran los protagonistas de la noche. No solo hicieron historia en Subterfuge con el éxito masivo de “Devil came to me”, sino que a nivel nacional supusieron toda una revolución, haciendo que en emisoras comerciales sonara sin parar un estilo musical que anteriormente estaba destinado a minorías, algo como lo que pasó, salvando las distancias, con Nirvana y su “Nevermind”. Dejando de lado los experimentos y modernidades que han sido su seña de identidad en disco durante los últimos años, retomaron la fiereza de las guitarras para interpretar las canciones que les catapultaron al estrellato. El público lo agradeció, puesto que “Serenade”, “Devil came to me” y “Loli Jackson” fueron el punto álgido de toda la jornada.

Tras la apoteosis de Dover, Corizonas reconocían que se sentían honrados de compartir escenario con bandas veteranas que admiraban desde muy jóvenes y se unieron, como todos los grupos anteriormente, a la felicitación a Subterfuge por el festival y por el 25 aniversario. La banda formada por integrantes de Arizona Baby y Los Coronas lleva un par de años separada, que no disuelta, pero al juntarse de nuevo sobre el escenario demuestran que les es fácil encontrar ese feeling que nos transporta tan fácilmente al oeste americano con canciones como “Hey hey hey (the news today)”, “The falcon sleeps tonight”, “Run to the River”, “I wanna believe” y “Piangi con me” (versión en italiano de The Rokes, que más tarde popularizarían tanto The Grass Roots como Lords of the New Church) con la que finalizaron.

La noche acabó bailando, primero con la reunión de Cycle y su potente pop electrónico, y después con el músico, Dj y productor Carlos Jean –que volveremos a ver el sábado junto a Najwa Nimri en Najwajean– revisitando “Planet Jean”, el disco de dance que editó en su etapa con Subterfuge.

 

SÁBADO

La segunda jornada del Día de la Música en forma de The Big Stereoparty partía con las mismas premisas que la anterior: muchos conciertos cortos, destacables reencuentros con los escenarios y espíritu eminentemente festivo.

Las dos primeras bandas en pasar por Matadero fueron dos formaciones muy jóvenes: La La Love You y Pantones, que son la cantera de Subterfuge y que en un cuarto de hora cada uno dejaron muestra del punk pop que practican. Melodías aceleradas y letras juveniles con pocas pretensiones, sin más. The Bright tomaron un relevo mucho más serio, interpretando, sobre todo, canciones de su reciente disco “Estados”, en el que han abandonado el inglés. La voz de Myriam y el folk rock de la banda demostraron ser algo más profundos que la mayoría de artistas femeninas apuntadas a la moda del folk ligero de bonito timbre y bella presencia que lleva un tiempo en auge.

En otro salto imperceptible estaba Bravo Fisher! sobre las tablas, y es que si algo hay que destacar durante todo el fin de semana es que, a pesar de la multitud de relevos de bandas sobre el escenario, el equipo de producción ha funcionado a la perfección, los intervalos entre grupos han sido sumamente cortos y los horarios se han respetado escrupulosamente, lo que es muy de agradecer. El joven vallisoletano es una de las más firmes promesas del dance pop y su música es muy melodiosa y agradable. Desde “Miradas” hasta “39″, sus canciones son emotivas, pero dulces y positivas, un concepto totalmente opuesto al trip hop de Najwajean, muchísimo más denso y oscuro. A pesar de que como dijo Najwa Nimri en uno de sus primeras canciones, su primer disco “No Blood” nunca había sido llevado al directo, el resultado obtenido fue más que satisfactorio: quizá esperábamos que temas “Dead For You”, “Take a Break” o “Mind Your Head” estuvieran fuera de lugar, pero sonaron contundentes y actuales. Eso sí, no ocurrió lo mismo con la balada “Crime”, auténticamente soporífera.

En plena vorágine de eclecticismo musical llegaba el turno de Dr. Explosión, incansables abanderados del garage rock nacional más descarado e irreverente. “Yo no soy un anormal”, “Not so cool”, “Out of fun”, “Hoy una vez más”, “Rompí la televisión” y las versiones de “Drácula Ye-Yé” y “Blue Monday” fue el arsenal desplegado por los asturianos para hacer saltar y bailar al público. Jorge no paró de brincar como de costumbre, e incluso llego a bajar con su guitarra entre el público. Como esperábamos, este fue el concierto más animado y divertido del día, una diversión “seria” totalmente opuesta al esperpento de L-KAN. Lo suyo es un espectáculo circense para adultos sobre bases y ritmos pregrabados aderezados con letras infantiles, porque se puede tener vocación naíf como Los Fresones Rebeldes, siguiente grupo en subir al escenario, pero L-KAN cruzan esa línea hasta llegar a un punto sin posibilidad de retorno. La música de los Fresones tampoco tiene demasiadas pretensiones, pero el aire retro de sus melodías y la frescura de algunas de sus letras los hacen apetecibles. Su concierto fue el que recogió mayor número de fans exclusivos de la banda, los cuales no pararon de bailar desde que comenzaron con “Medio Drogados” hasta que acabaron con su super hit “Al Amanecer” y una versión de “Teenage Kicks” que podían haberse ahorrado.

Se rumoreaba que el concierto de Pauline en la Playa se iba a convertir en una especie de recuperación delas canciones de Undershakers, pero nada más lejos de la realidad, una descafeinada “Sola”–a juego con el resto de temas que interpretaron– fue el único rastro de su anterior grupo.

Arizona Baby volvieron al escenario un día después –el día anterior subieron formando parte de Corizonas junto a Los Coronas– y aunque el tenerlos tan a mano –en contraposición a las reuniones de grupos para esta ocasión– deslució su actuación, es reseñable el alma que le ponen a su música y el carisma de su líder Javier Vielba, El Meister, que acabó su monólogo final de agradecimiento con un: “Exigid que la gente se enrolle y no sea gilipollas”.

Una de las reuniones más esperadas de todo el día de la música era la de Australian Blonde –aunque de los miembros originales solo queda Fran Fernández– y no defraudaron en absoluto. Hicieron todo un despliegue de melodías noventeras que fueron aderezadas por un pletórico Paco Loco, que inmerso en un interminable frenesí llego a chocar contra el telón de fondo y caer al suelo. “Cool Dive”, “Carnaval” o “Sebastopol” fueron canciones muy coreadas, pero con “Chup Chup” se vino todo abajo.

Después llegaron dos bandas con protagonista femenina: Vinila Von Bismark y Silvia Superstar de Killer Barbies. La primera exprimió al máximo la sensualidad del burlesque y la segunda aprovecho la oportunidad de descargar su arsenal de punk de serie B, quizá pensado que quién le iba a decir que después de tanto tiempo iba a tener la oportunidad de volver a interpretarlo ante tanta gente.

Si el plato fuerte de la jornada anterior fue Dover, en esta ocasión lo era la reunión de Mercromina, posiblemente la joya más valiosa del catálogo de Subterfuge y uno de los nombres más importantes de la historia del indie nacional. Comenzaron con “Lo que dicta el corazón” y nada más unirse las guitarras a la voz de Joaquín Pascual demostraron que están un escalón por encima del resto de bandas del festival. Compactos, brillantes y engrasados como si estuvieran en activo, repartieron una elevada dosis de electricidad en una cadena de canciones míticas hasta enfilar la recta final con “Evolution”, “Cacharros de Cocina” y “En un Mundo tan Pequeño”, para la cual se hicieron acompañar por Irantzu Valencia de La Buena Vida. Solamente por este concierto ya valía la pena haber pagado la entrada delos dos días. Después de esto, la relevancia del concierto de Najwa –encargada de clausurar el festival a base de electrónica e histrionismo– quedó totalmente en entredicho.

Una vez terminado este peculiar Día de la Música solamente queda felicitar a Subterfuge por celebrar el 25 aniversario al pie del cañón.

Textos: David Blutaski

Fotos: Óscar L. Tejeda

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