mundaka festival 2016 portada viernes

ASÍ TE CONTAMOS EL MUNDAKA FESTIVAL

 

JUEVES

Tras su eclosión el pasado año, Mundaka Festival trata de consolidarse en su segunda edición, que incorpora una tercera jornada; la inicial de ayer.

Como cualquier otra tarde de julio con temperatura veraniega, el ambiente de Mundaka era ayer playero aun cuando Mocker´s dio inicio al festival. El power trío de Durango, que factura un hard blues de alto octanaje, se ha revelado en poco tiempo como una de las bandas más interesantes de Bizkaia, llamando la atención con “Percute Animas”, referencia grabada en directo que suena como un tiro, y cuyos temas intercalaron ayer con otros  nuevos que se incluirán en su próximo lanzamiento, que preparan ya.

Mocker´s actúa mientras damos vueltas y vueltas entre calles imposibles para aparcar, hasta que una familia decide sacudirse la arena de los pies, doblar las toallas y abandonar la localidad costera. Y es que Mundaka tiene mucho tirón en época vacacional -y fuera de temporada para los surfers.

Mocker’s

Por lo tanto, la banda catalana Indigos será la primera que escuchemos, aún de día. El quinteto liderado por Joss Santos finalizaba en Mundaka la gira de presentación de su álbum debut, “Shine on Me” -editado hace dos años vía crowdfunding-, tras lo cual entrarán en el estudio para grabar su segundo trabajo discográfico.

Con cambio de formación a la guitarra, la banda se presenta un tanto lánguida, con buen sonido y aire americana. Para cuando Joss, tocado con sombrero, empuña la steel guitar, nuestro interés decae. Llama la atención lo serios que tocan los músicos, parecen cansados. Hasta que Santos presenta un tema nuevo, dedicados a todos los que tratan de sobrevivir cruzando el mediterráneo, y el directo recobra energía para ir a más, ahora con un sonido más rockero, un tanto áspero. Alguien a nuestro alrededor sugirió que la voz de Santos remite a Eddie Vedder, de Pearl Jam. Buen apunte.

Indigos

El cartel del festival, sumamente atractivo, se presenta ecléctico y combina artistas internacionales con destacados nombres locales. Pero no son las bandas el principal reclamo del Mundaka Festival; su singularidad está en su emplazamiento.

Así nos lo cuenta Amets Rodríguez, directora del certamen, quien nos atiende risueña tras la actuación de Indigos“Mundaka Festival surge con la intención de poner en valor nuestro entorno y de darnos a conocer en el mundo a través de la música, la gastronomía y el paisaje”. Y gustó, pues atrajo a alrededor de 7.000 asistentes en dos jornadas. “Echo & the Bunnymen nos escribieron para decirnos que el lugar era maravilloso y el público nos decía que era el festival del ´buen rollo´”, relata feliz Rodríguez. No en vano, en su estreno Mundaka Festival logró dos galardones en los Iberian Fest Awards, el referente al festival de medio formato y el de revelación.

Mundaka, cuyo puerto está repleto de pequeñas embarcaciones de recreo, es una pequeña localidad costera de no más de 2.000 habitantes, entre Bermeo y Gernika, en plena reserva de la biosfera de Urdaibai -humedal más importante de Euskadi y área de reposo para las aves migratorias- . Un entorno privilegiado en cuya península de Santa Catalina, en un alto coronado por una ermita del mismo nombre desde donde se atisba el mar y la isla de Izaro, se emplaza el festival. Este es el paisaje que las bandas tienen frente a frente cuando están encima del escenario.

Para los que no sean aficionados al surf, cabe también señalar que Mundaka es un lugar familiar para todo aquel que practique dicho deporte acuático, conocido en todo el mundo, pues dispone de la mejor ola izquierda de nuestro continente.

Inspirados por el mar actuaron los antaño surfers Sunset Sons. El cuarteto británico se emparenta en sonido a Imagine Dragons, de quienes fueron teloneros. Con protagonismo absoluto del vocalista Rory Williams, quien siempre que pudo abandonó el teclado para dotar de una marcha más al bolo, presentaron en directo, compactos y dinámicos, “Very Rarely Say Die”, del que solo identificamos “Tick Tock” y “Remember”. Gustaron.

Si Sunset Sons sonaron actuales, con The Sheepdogs viajamos en el tiempo hasta los años 70. Si aquellos cabalgaron la excepcional ola izquierda de Mundaka, estos se asomaron a Santa Catalina a lomos de sus caballos.

La remozada banda canadiense lleva una década encima de los escenarios y presentaba en Mundaka, bien maqueada con sus camisas de domingo -y sombrero cowboy, Rusty Matyas-, su quinta referencia discográfica, “Future Nostalgia”. El quinteto comandado por Ewan Currie fue probablemente el que más fieles atrajo al Mundaka Festival; un puñado de ellos cantaba todos los temas, como “Downtown”, por ejemplo,  a pie de escenario. Su southern rock  sonó muy bien -quizá demasiado limpio- y nos gustaron, pero… fue un show a piñón fijo. Dejando claras sus referencias, cerraron con un tema de The Allman Brothers, con Shamus Currie, hermano de Ewan, al trombón.

The Sheepdogs / Foto: Anartz Bilbao

In crescendo, la guinda a la madrugada del jueves la puso en Mundaka la bajista afroamericana Nik West, también en quinteto -todos con crestas de… ¡lana de colores!-. Hay quien cita a Lenny Kravitz o Prince para hablar de ella, pero a nosotros nos remitió a Marcus Miller. En un show que tuvo mucho de actuación escénica, preguntó si habíamos estado enamorados antes; también si estábamos preparados para el funk. Pero también cantó con pasión y tocó el bajo con soltura -contorneándose ahora y simulando duelos (a tiros) con sus guitarristas después-. Si The Sheepdogs lo dejaron claro al elegir a The Allman Brothers, en su primera visita a Euskal Herria Nik West hizo lo propio al versionar, al poco de empezar, “Proud Mary” de Tina Turner.

Nik West / Foto: Anartz Bilbao

Todas las actuaciones se realizaron en un solo (enorme y alto) escenario, por lo que la asistencia tuvo tiempo de tomarse un respiro entre un bolo y otro; intervalos que amenizó, como el fin de fiesta, Zarata Dj.

Amets Rodriguez de Emankor Sarea, organizadora del evento, reivindicaba también el esfuerzo realizado por la organización para dotar al cartel de bandas que habitualmente no pisan nuestros escenarios. Ayer fue buena muestra de ello.

Si en su apartado musical y nocturno el festival comenzó ayer, en su vertiente diurna y gastronómica lo hará hoy, desplazándose al centro de la localidad. Después, de vuelta a Santa Catalina, el festival presenta alguna de las bandas más esperadas de la presente edición, Berri Txarrak y Cápsula, esta última en homenaje a David Bowie -es también la jornada más contundente-. Será cuando, previsiblemente, el certamen acoja su máxima afluencia, en contraposición a una más que distendida jornada inaugural. Hasta que nos hemos visto obligados a pulsar On en el portátil, todo ha sido relax.

VIERNES

Destacábamos ayer el emplazamiento del Mundaka Festival así como su carácter relajado, principal valor del festival. Aspecto que corroboramos ayer, jornada artísticamente espléndida con una dupla espectacular: Berri Txarrak y Capsula.

Los problemas para aparcar en Mundaka se agudizaron ayer, por lo que Kometa sonaba ya cuando atravesamos el corredor natural que lleva a la península de Santa Catalina, dejando anclado en el puerto un globo aeroestático alrededor del cual curiosean los veraneantes.

Andoni Bonafau (voz y gitarra) dirige la entusiasta Kometa, banda indie de pop actual, con nítidas melodías y guitarras saturadas. El otrora trío navarro (de Viana), surgido de las cenizas de Smoking Hill, es ahora cuarteto con la incorporación del guitarrista Mattin Saldias (ex-Skasti Band), con el que ganan en presencia y empaque. En Mundaka, festival más importante de su gira, presentaron “Grabitatea”, segunda referencia discográfica, editada el pasado año tras debutar con un trabajo homónimo. Pero el cuarteto piensa ya en el que será su nuevo trabajo, “probablemente más rockero”, según nos confiesan después ellos -en su página de Facebook han publicado una foto del checksound de ayer, con la que podeís haceros una idea de la vista que tienen las bandas encima del escenario del Mundaka Festival-. Con Kometa charlamos tras su actuación, mientras encajan el equipo dentro de la furgoneta. En el recinto, suenan ya BTX.

Berri Txarrak

En cuanto a poder de atracción, Berri Txarrak es, sin duda, la principal referencia de la jornada. Así lo atestiguan las camisetas que portan los presentes, así como el puñado de (eternos) adolescentes que cantan a pleno pulmón, como en “Bigarren itzala”, tema de “Denbora da poligrafo bakarra”. El triple lp de veinte temas con el que el trío celebró el pasado año su 20 aniversario, iniciando una gira que un año después prosigue. Trabajo del que suena a continuación “Lemak, Aingurak” (ambos del lp más bailable del triple trabajo, “Helduleku guztiak”) junto con “Oreka”, hit que fundieron con una personal revisión del “Kids” de MGMT. Fueran estas las canciones más celebrada por nuestra parte, junto con “Jainko ateoa”; aunque nos pareció que el público prefirió el tramo final, más contundente y metalero a partir de “Ikasten”. Y para cerrar, una de amor, “Iraila”.

Berri Txarrak / Foto: Anartz Bilbao

Gorka Urbizu (voz y guitarra, superviviente del cuarteto original), David Gonzalez (bajo, también en Cobra y ex PLT) y Galder Izagirre (ex DUT y ex Kuraia), conforman hoy un trío demoledor, un viento huracanado que, afortunadamente, hace tiempo que rompió la barrera del sonido -el del idioma, queremos decir-, y cantando en euskera, ha sido capaz de labrarse un prestigio internacional. Tanto Danko Jones como Inspector Cluzo, que tocaron después, se reivindicaron gritando su propio nombre en sus canciones. Berri Txarrak, que significa Malas Noticias, no lo necesitaron. Enormes.

Si desde encima del escenario Berri Txarrak ha podido ver el mar y la isla de Izaro, nosotros hemos visto anochecer a su són. Mirando a nuestra derecha, entre el escenario y la ermita de Santa Catalina, una línea anaranjada separa el azul ya oscuro del mar del azul casi negro del cielo. A lo lejos, la figura de la plataforma de gas La Gaviota, isla de metal, rompe el horizonte

Con Berri TxarrakDanko JonesInspector Cluzo y Capsula, la de ayer fue una jornada de guitarras y rockandroll en Mundaka Festival, compacta y homogénea, propia del Azkena Rock -por  poner un ejemplo, pues las cuatro han actuado allí en alguna edición-. Las cuatro estuvieron, además, muy participativas y comunicativas con el público.

Arrogante como siempre se presentó Danko Jones bajo un telon que llevaba impreso su nombre en rojo -el público se lo coreó leído en castellano, como es ya habitual-, para facturar en trío un vigoroso y contundente rockanroll, sin concesiones -presentaba “Fire Music”-, con temas como “Gonna Be A Fight Tonight” o “Sex Change Shake”. Comprobó, cuando recitó los nombres de los ídolos caidos, que el Mundaka Festival es más de Bowie que de Prince, y logró un consenso con Lemmy Killmister. Al contrario de Jones, al que en su concierto un tanto plano vimos falto de cariño, Inspector Cluzó pisó las tablas dispuesto a repartir amor.

Danki Jones

Malcon y Phil se toman esto con más humor, y se agradece. Con un formato tan en boga como el de dúo guitarra batería -“Fuck the Bass Player” se llama una de sus trabajos-, los gascones presentaron “Rockfarmers” ante una audiencia a la que atraparon. Los temas, nuevos. El show, el de siempre, con el batería contoneándose sexy subido al bombo y finalizando la actuación desmontando -o destrozando- la batería conforme tocan el tema final. Dinámicos y divertidos, se atrevieron además con una versión de “It´s Allright”, de Curtis Mayfield. Lo dicho, mucho corazón.

Aunque los cambios de set entre banda y banda son ligeros, la media hora de respiro entre actuación y actuación se agradece. En ellas, además, podemos perdernos arriba y abajo entre las callejuelas que nos llevan a los bares del pueblo. “Five years” nos pilla escaleras arriba, a la vuelta de nuestra última excursión al puerto. David Bowie se hace presente, Capsula está ya en escena.

Los bonaerenses Coni Lisica (bajo y voz) y Martin Guevara (guitar y voz) llevan ya suficientes años en Bilbao para que Capsula sea considerada una banda botxera. Además de Guantxe (batería), con quien forman un trio explosivo, cuentan para la ocasión, camaleónicos, con el refuerzo de Gaizka (esta vez sólo guitarra y no saxofón) y Ruben (teclados), de la elegante banda Audience. En Mundaka, retoman el homenaje que realizaron a David Bowie tocando íntegramente una de sus obras maestras, la indispensable “The Rise and Fall Of Ziggy Stardust and the Spiders From Mars”. En su libro “Bowie”, Simon Critchley comienza realizando una “confesión bastante embarazosa -según reza el texto-. Ninguna persona me ha proporcionado tanto placer como David Bowie a lo largo de toda mi vida”. Quizá Capsula puedan corroborar semejante afirmación.

Cápsula / Foto: Anartz Bilbao

Mágico y centelleante, el “Ziggy Stardust” de ayer sonó, afortundamente, menos Bowie y más Capsula -la banda registró el homenaje en un disco que editó Gaztelupeko Hotsak-; o como dijo Guevara, “somos Capsula soñando a Bowie”. Con Coni, ayer de rubia, enrocada al bajo, Martin, de plata ayer, se encargó de poner la escena patas arriba, llegando incluso a surfear al público. En “Rock´n´roll Suicide” nos pareció adivinar una velada referencia a Alain Vega; y además de los temas del clásico de 1972, sonaron otros como “The Jean Genie”, que cantó Gaizka, e incluso una versión de la iguana de Detroit, Iggy Pop.

En principio escuchar “Changes” como inicio de la sesión del Dj nada más finalizar Capsula no fue de nuestro agrado, aunque hay que reconocer que el púbico disfrutó de una sesión dedicada íntegramente al Duque Blanco.

Bien entrada la madrugada, Aurora & The Betrayers clausuraron la jornada festiva, en un show que, tras una hipnótica intro, dejamos in crescendo. De negro riguroso, la pelirroja canta en Euskadi por vez primera, para presentar en noneto “VUDU”. Abandonamos su animado directo mientras suena “Who Do You Think You Are”.

Aurora & The Betrayers / Foto: Anartz Bilbao

Si a media tarde de ayer comenzó a chispear, durante la madrugada el fino sirimiri ha sido -casi-  incesante, aunque la temperatura era menos fresca que en la jornada anterior. Enfilamos la vuelta a casa mojados, sí, pero también satisfechos. Ha sido una gozosa noche de rockandroll.

SÁBADO

La tercera y última jornada del Mundaka Festival estuvo ayer protagonizada por la tormenta que azotó la península de Santa Catalina, que no logró apagar la chispa sonora de The Waterboys. “Pero… ¿ha llovido?”, habría dicho más de uno de los asistentes al bolo.

Si el sábado amaneció encapotado en la costa de Bizkaia, una bruma envolvió Mundaka al atardecer, cuando Highlights se disponían a abrir la tarde. Lo hicieron como si la cosa no fuera con ellos y como si tuvieran delante a todos los que a esa hora prefirieron cobijarse bajo los soportales del puerto.

La joven banda de Arrigorriaga, que el pasado año actuó en el Azkena Rock, hubiese tenido un encaje perfecto en el cartel de la jornada anterior. Bebiendo de los años 70, Highlights son hoy una de las principales referencias del hard rock en Euskadi, multipremiados en concursos como Rockein o Villa de Bilbao. En Mundaka, y comandados por el bajista Miguel Moral -entre Lemmy y Phineas Freak- presentaron “Storming the Gates”, del que sonaron pepinazos como “F.A.S.O.S.”. Y para dejar claro de qué iba el asunto, se marcaron también una versión de la molona “The Boys Are Back in Town”, de Thin Lizzy. Dedicándosela, además, a Danko Jones, no en vano el canadiense nombró a Phil Lynott la noche anterior. Bien Highlights, demostrando estar atentos -y haber acudido al festival la noche anterior-.

Highlights / Foto: Anartz Bilbao

Con el chubasquero encima esperamos ya la aparición de Los Enemigos, con el doble de asistencia y la mitad de espacio libre entre la banda y la asistencia. Josele y los suyos no arrastran a tantos aficionados como The Waterboys, pero sí igual de apasionados. La edad media de la concurrencia se ha elevado sustancialmente respecto a la jornada anterior y, por consiguiente, también son bastantes más los nichos que se ven por el recinto festivo -la mayoría con protectores auditivos de colores chillones-.

Los Enemigos / Foto: Anartz Bilbao

Diez años después de su disolución como banda en activo, Los Enemigos volvieron por la única puerta por la que podrían pasar, la grande, para tocar sus grandes éxitos -suenan casi seguidas “Me sobra Carnaval”, “Señora”, “Antonio”… y el público se viene arriba con “Septiembre” y “Desde el Jergón”- con temas más recientes como “Vida inteligente”, de su referencia discográfica más cercana. Santiago habla de esta última en Spotify: “Es un rock potente en nuestra línea más clásica y enérgica, muy guitarrera. La letra es una variante del eterno tema del doble, Dr. Jekyll y Mr. Hide, Abel y Cain… Viene a comparar la vida que queremos llevar con la que en realidad llevamos, así que no le queda otra que ser un poco puñetera, porque generalmente la vida que queremos llevar… pues la lleva otro”.

Al presentar los temas, dedicados a los viejos rockeros, Josele arrastra las palabras con ese deje tan suyo. Mientras oscurece suenan, en la traca final, “La otra orilla” y “Cuatro cuentos”. Ya de noche, Santiago exclama “maldita la hora…” en “La cuenta atrás”, y comienza a llover con gotas calientes y cálidas. Vaya, ¡qué oportunos!

El rock de Los Enemigos, con Santiago en plena forma, suena limpio, demasiado, el volumen golpea el pecho y el sonido es bueno. Pero no logramos disfrutarlos tanto como siempre, debido al destemple y a que ya no suenan tan canallas.

La altura abismal del escenario provoca que el público disfrute de los directos desde una distancia prudente, dejando siempre un vacío en las primeras filas. Tónica que se rompe con The Waterboys, quienes atraen a sus seguidores hasta la mismísima valla -hoy sí se ve algún que otro foráneo-.

La tormenta arrecia en el momento en la que The Waterboys debería salir a escena, cuando los rayos iluminan a lo lejos -y no tanto- el mar y se produce un pequeño corte de tensión… y los amantes de The Waterboys están en vilo. Reguarnecidos del aguacero en un soportal cerca del puerto, esperamos que amaine y pisamos Santa Catalina con el sexteto británico en acción.

The Waterboys / Foto: Anartz Bilbao

Más de tres décadas largas de trayectoria avalan el prestigio de la banda liderada por Mike Scott, tocado con su sempiterno sombrero. Nuestro último recuerdo de ellos los emplaza en el Teatro Arriaga de Bilbao, en acústico y con un sonido exquisito. En Mundaka, sin embargo, no es la misma banda, pues el sexteto factura un rockanroll infeccioso y áspero. Scott, quizá espoleado por la lluvia o por el evocador paisaje marítimo que tiene enfrente -¿le recordara a su Escocia natal?- canta con énfasis y toca con energía. Incluso se atreve con el baile del pato cuando homenajean a Chuck Berry en “Roll Over Beethoven”, buena muestra de lo que fue el bolazo de anoche, en el que presentaban “Modern Blues”. Solo tomaron aire en las más líricas, incólumes y celebradas, “The Whole of the Moon” y “Fisherman Blues”, con Scott esta vez sentado a los teclados. Con la segunda cerraron la actuación. La primera, nos pareció el momento de la noche. Destacable también el trabajo del violinista irlandés Steve Wickham, en armonía con el líder de la banda.

Tras el enorme show de The WaterboysSt. Paul & The Broken Bones asaltó el escenario, desde Alabama y en noneto. Despistados nosotros, no conocíamos hasta la fecha a Paul Janeway, de quien en principio no nos fiamos. La banda factura un soul enérgico aderezado de funk, bebiendo de los clásicos del género con un vocalista de voz huracanada y quilates de actitud. Presentan su segundo trabajo, “Flow Me It (You Got Me Feeling Like”.

St. Paul & The Broken Bones / Foto: Anartz Bilbao

El rechoncho frontman pisa las tablas con suficiencia, clava las coreografías y canta cada tema como si fuera el último que cantará en vida, utilizando más falsete que Curtis. Nuestra sensación de que nos da gato por liebre se disipa cuando se desbarra y rueda por el escenario, perdiendo incluso los zapatos. Cuando vuelve con unos plateados nos ha ganado ya. Suenan “Call Me” y “I Want You (She´s So Heavy)”. El maestro de ceremonicas finaliza su misa negra lanzando el micrófono, satisfecho, con un pañuelo -o los calzones, qué más da!- en la cabeza. Él sonríe vacilón, nosotros divertidos. Ya quisieramos, ya, apuntarnos a su academia de baile.

El fin de fiesta, con los bilbaínos Mamba Beat, no es para nosotros; ni por gusto ni por vitalidad. El cuarteto electrónico presenta “Paint Me In Black” y convierten Santa Catalina en pista de baile. Antes de que nos infecten su veneno, nos alejamos de Mundaka mientras suena “Blue Monday”. Además de las bandas programadas, escuchamos a Thin Lizzy, Chuck Berry y New Order. No esta mal, ¿verdad?

Mamba Beat / Foto: Anartz Bilbao

Así finalizó el festival en su vertiente musical, la “buenrollista” de Santa Catalina. En el puerto, se desarrollan las actividades matutinas, las referentes a la gastronomía, en la que todavía queda la jornada de hoy domingo. Hoy, el equipo del chef Eneko Atxa -Restaurante Azurmendi, tres estrellas Michelin, ¡tres!- realizará en directo un showcooking, pues han creado una receta especial para el festival. Si aún andas por allí, quizá estés a tiempo de degustarla.

El sábado, mientras la chavalería aprendía a hacer galletas -con harina, azúcar vainillado y moreno, mantequilla y bolitas de chocolate-, nos dieron a degustar bonito con label vasco y txakolí. Con la copa en la mano departimos con los lugareños críticos al festival, que los hay. Mientras los visitantes disfrutamos del sabor y aroma del Mundaka Festival ajenos a las reacciones que este genera, el festival es parte del debate político de la localidad. Sigue lloviendo en Euskal Herria, pero nunca a gusto de todos.

 

 

 

 

valora la calidad de este contenido
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 1,00 de 5)
Loading...Loading...
0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

veinte + 5 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>