Black Bananas

BLACK BANANAS: CHOQUE DE P-FUNK Y ROCK & ROLL

Cuando Royal Trux anunció su separación, Jennifer Herrema siguió adelante bajo el nombre de RTX. Hace un par de años, el grupo cambió su nombre por el de Black Bananas. Pero su idiosincrasia creativa se mantuvo intacta. Herrema sigue intoxicando el rock & roll con su voz y un concepto creativo que no admite concesiones. Coincidiendo con su actuación en Barcelona en el Primavera Club, Jennifer habló con nosotros.

“Electric brick wall” suena más funky que tus discos anteriores, ¿es algo premeditado?
En Black Bananas siempre he puesto énfasis en los ritmos y la posibilidad de que la música que hacemos sea bailable. En este disco, en lugar de centrarnos más en las guitarras, hemos puesto el foco sobre los ritmos. Creo que los dos discos de Black Bananas tienen influencias diferentes, pero el funk ha sido predominante en algunas de las canciones del nuevo. Todas las influencias están mezcladas y convertidas en una sola cosa. Puedes escuchar rock, metal, funk o R&B en los discos de Black Bananas. En este lo que ocurre es que ciertas canciones muestran más claramente una influencia funk.

Y también, en algunas ocasiones, tiene un ligero sabor a años ochenta.
Algunas de estas canciones tienen más sonidos de sintetizadores, aunque creo que usamos los mismos sintetizadores que en el primer disco. Pero me cuesta trabajo diferenciar, porque ambos discos son discos de Black Bananas.

¿Siguen siendo Parliament y Funkadelic dos influencias clave para tu música?
He crecido amando a George Clinton, me gusta desde que soy una niña. He visto a Funkadelic en directo varias veces. Crecí en Chocolate City, al este de Washington D.C. y Funkadelic es parte de la música de esa zona. Funkadelic siempre ha estado en la música que he hecho. También escuchaba go-go, grupos como Experience Unlimited, Trouble Funk, Rare Essence, The Junkyard Band. Eran grupos ubicuos que podías escuchar tocando en la salida de una parada de metro. Esa música estaba en todas partes. Después descubrí que era una música que estaba relegada a Washington D.C., y aunque acabó llegando a un público más amplio, era el sonido de la ciudad en la que crecí.

En “Hey rockin’” hay un solo de guitarra que parece un homenaje a Eddie Hazel, el guitarra de Funkadelic.
Yo inicié a Brian McKinley, nuestro guitarra, en Funkadelic. Durante los últimos diez años ha ido incorporando mis gustos musicales a su sonido, así es como trabajamos.

 

 

El vídeo de “Physical emotions” está realizado por M. Wartella. ¿Cómo decidisteis trabajar juntos?
Nuestro bajista le conoció hace un par de años y resultó que Wartella es un gran seguidor nuestro, le encanta lo que hacemos. Se mantuvieron en contacto y cuando escuchó el tema insistió en hacer el vídeo. Tiene un estudio de animación en Nueva York, The Dream Factory. Tenía muchas ganas de hacerlo y lo organizó todo para poder dirigirlo. Su cámara es el tipo que se encarga de BRGR TV [el canal de vídeos de Burger Records] y entre los dos rodaron el vídeo, que fue como una especie de trabajo por amor. Le dejamos hacer. En cuanto a Flat Top, el bailarín que aparece conmigo, Brian lo conoció y le dijo que algún día le gustaría que hiciésemos algo juntos. Era encontrar el momento. Cuando le hablamos a Wartella de él, lo buscó y ahí está.

Hay uno de los miembros del grupo que no aparece en el vídeo. ¿Por qué?
Es Nadav [Elsenman]. Aparece en los créditos del disco, pero no es un músico, ni siquiera va a los conciertos, pero hace doce años que estamos trabajando con él, desde que empezó RTX. Es alguien que está siempre en segundo plano. A veces colabora componiendo, y siempre está buscando nuevas ideas, experimentando. Es una parte muy importante de nuestro grupo. Pero nunca se materializa en público.

Hay dos canciones coescritas con Neil Hagerty, tu excompañero de Royal Trux. ¿Es la primera vez que trabajáis juntos desde que Royal Trux desapareció?
Sí. Fue una colaboración a distancia, no estuvimos nunca compartiendo un mismo espacio. Se hizo a través de correos electrónicos, pero fue fácil. Tenía un par de ideas que creía que podían servirme y empezamos a escribirnos. Esas dos canciones se grabaron en directo en el estudio, sin overdubs, atrapando la sensación del momento.

¿Es cierto que has colaborado en el nuevo disco de The Avalanches?
Sí, pero no ha salido todavía. También nos están haciendo una remezcla para uno de los temas del disco. Me escribieron para decirme que aún están trabajando con ella, y pedía disculpas por ir tan lento. Respecto al álbum, creo que siguen involucrados en él, porque meses atrás me contactó para hablarme de un cambio en los arreglos que le escribimos, y también tuve que grabar de nuevo las voces. Pero va a molar. El primer disco precisó mucho tiempo por culpa de los samplers que usaban, pero estoy segura de que lo nuevo estará también muy bien.

 

 

¿Estás de acuerdo si te digo que Royal Trux fue la primera pareja de rock & roll contemporánea, la que propició que existieran The White Stripes o The Kills?
Sí. Fuimos una gran influencia para esas dos bandas. La diferencia es que Neil y yo siempre nos consideramos artistas, nunca quisimos ser entretenedores, y esas dos bandas son bandas pop, con canciones comerciales y puestas en escena teatrales. Se mueven en ese terreno. Nosotros no y además estábamos siempre cambiando, explorando. No es que quisiéramos ser percibidos como un grupo radical, solo queríamos seguir interesados en lo que hacíamos, poder continuar haciendo música después de tanto tiempo y no terminar aburridos. La mayoría de los grupos que tienen éxitos pop encuentran un sonido, lo cultivan, lo hacen crecer y acaban haciendo lo que hacen porque a su público le gusta.

Pero Royal Trux también tenía buenas canciones.
¡Por supuesto! Pero iban dirigidas a otro público. Es distinto. Nosotros no éramos estudiantes de arte. Lo que hacía White Stripes y hace The Kills está bien, no hay nada malo en ellos. Pero para mí se vuelve plano a partir de cierto momento. Es una cuestión mía.

La tuya es una de las imágenes femeninas más poderosas que ha dado el rock en los últimos veinte años. ¿Eres consciente de ello?
Aprecio mucho el que a la gente le guste lo que hago y el modo en que me presento públicamente. Me gusta porque no es algo basado en el género o la sexualidad. Gusto por ser yo misma. Nunca he tenido heroínas femeninas. Creo que muchas de las influencias estéticas las tomé de personajes masculinos, no había muchas mujeres con las que me sintiera identificada. Patti Smith fue una de ellas. Lo primero que me gustó de ella, antes que su música, fue su poesía. Pero cuanto más la conocí, más me interesó. Y creo que a ella le ocurría lo mismo que a mí, no sentía que hubiese mujeres a las que poder parecerse. Pero es gracioso que los hombres que me gustaban, como Alice Cooper, tuvieran algo muy femenino.

valora la calidad de este contenido
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Aún no hay valoraciones)
Loading...Loading...
0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

16 + diecinueve =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>