Crystal Fighters

CRÓNICA BILBAO BBK LIVE 2014: JUEVES

El verano bilbaíno presenta un julio otoñal, con cielos encapotados y lluvia, pero respetó ayer el inicio de la novena edición del Bilbao BBK Live festival, evento que ha logrado colgar el cartel de sold out agotando tickets y completando el aforo, cifrado en 40.000 espectadores por día.

Paradójicamente, mientras grandes dinosaurios del pop de dilatada trayectoria como Police, The Cure o Depeche Mode habían sido siempre el reclamo principal del Bilbao BBK Live -no obstante el record de asistencia lo tenía Metallica, pues en el Botxo siempre han tirado más los sonidos contundentes-, dos bandas surgidas en el tercer milenio son las responsables de tamaño éxito, los escoceses Franz Ferdinand y, principalmente, el dúo de Akron The Black Keys -el tercero en discordia, The Prodigy, está próximo a cumplir 25 años en los escenarios y vuelven al festival tras su paso por la edición de 2008; son el cabeza de cartel más discreto de este año-. Serán miles los festivaleros que mañana acudirán al Bilbao BBK Live con el único reclamo de escuchar “Lonely Boy” en directo.

 

El recinto, a rebosar (Foto: Rhythm And Photos)

 

El Bilbao BBK Live se celebra en la cima de Kobetamendi, atalaya inmejorable para observar la ría de Bilbao y entender por qué la ciudad responde al nombre de “El Botxo” -hoyo redondo-. Para cuando Eskean Kristö -única banda en euskera en la actual edición-, Future of the Left y Parquet Courts rompieron con contundencia el silencio y abrieron raudos el festival, eran miles los aficionados que se encontraban aún en el trayecto de subida -en bus o, resoplando en las cuestas, a pie-, con muchos de ellos atrapados en el acceso al camping. Dentro del recinto, la fiesta no tomaría color hasta la aparición en la escena principal de John Newman, pues con el sonido vintage de Allen Stone el ambiente es aún relajado y con White Lies todavía hay aficionados tumbados en la hierba, en plan picnic.

 

John Newman (Foto: Music Snapper)

 

El veinteañero británico John Newman, camisa y calcetines blancos, traje negro y un tanto fondón, presentaba su album debut “Tribute” apoyado en dos poderosas coristas. Entusiasmó a las primeras filas con el cierre, “Love me Again”, demostrando el poder de un hit.

Desde su irrupción en la escena de los festivales estivales, el recinto del Bilbao BBK Live es siempre similar, pero modificado año tras año. Así, en la actual edición nos encontramos con que se afina en la ubicación de los escenarios para tratar de abrir el entorno. El festival se expande y delimita mejor el espacio de cada escenario; el acceso a los mismos es, por consiguiente, algo más complicado -no resulta práctica la entrada a la carpa, Stage 3-. El sold out y la aglomeración de público no parece resultar peligrosa, pero sin que la sensación sea de agobio, el tránsito resulta a veces incómodo, recuerda -salvando las distancias- a lo que es hoy el Primavera Sound en este aspecto.

 

The Last International (Foto: Rhythm And Photos)

 

Vetusta Morla son una de las bandas más queridas del festival, no en vano la de ayer era su cuarta visita; el evento bilbaíno y la banda de Tres Cantos caminan en paralelo. Al son de los tambores, comenzaron presentando su último lanzamiento con “La deriva” y “Fuego”. Hablan de perderse y de encontrarse, de tener tiempo para desdoblarse. Así pues, los dejamos atrás y corremos al Stage 3, carpa de Sony, donde Hercules & Love Affair solapan su actuación con la de los madrileños. No volveremos ya donde ellos, aunque de los comentarios escuchados podemos decir que su directo encantó una vez más. Similar será después la exposición a la par de Phoenix en el escenario Heineken y de The Last Internationale en la carpa Sony. En esta ocasión, tras escuchar el entusiasta arranque de los franceses con “Entertainment” y un enérgico batería -llegamos también al cierre, en el que el vocalista Thomas Mars trato de surfear entre el público, o al menos bracear en él-, también preferimos el cuerpo a cuerpo de la contundente y combativa banda garagera, compuesta por músicos de Rage Against the Machine y comandados por la frontwoman Delila Paz, cual Patti Smith rejuvenecida.

 

Hercules & Love Affair (Foto: Rhythm And Photos)

 

Hercules & Love Affair resultó, en una carpa que hizo explosión y resultó insuficiente -lo sería en adelante, en especial con Dorian-, el directo que más disfrutamos en la jornada inaugural del Bilbao BBK Live 2014. La clausura, espectacular con “Blind”, aunque no sonara en la voz de Antony Hegarty (de Antony & the Johnsons). En cuarteto, el Dj Andrew Butler transformó Kobetamendi en pista de baile, secundado por dos vocalistas, uno tocado con un sombrero cordobés, el otro, travestido y feminizado con un vaporoso vestido con transparencias. Con luces de neón y corazoncitos en las pantallas, presentaron “The Feast of the Broken Heart” con un directo que resultó ser una oda a la diversidad sexual -con presencia de artistas locales de vanguardia en la pista-.

 

Franz Ferdinand (Foto: Tom Hagen)

 

Sudorosos y felices, se acerca el momento estelar de la noche, con la presencia de Franz Ferdinand y, cerrando el escenario principal, Crystal Fighters -entre ellos, Phoenix en el Stage 2-. En principio, nos seduce la propuesta de los escoceses, quienes sin fuegos de artificio ni malabares luminiscentes lo fían todo a sus canciones. Les sobra escenario y, protegidos por unos amplificadores en los que forman las palabras “Thoughts-Words-Action”, se muestran como cuarteto compacto sin que Alex Kapranos, que tiene su aquel, tome más que el justo protagonismo. Pero… se desfondan en un largo y generoso directo en el que suenan en torno a una veintena de temas. Con las cartas boca arriba, abren con “No You Girls”, “Dark of the Matineé”, “Right Action” y “Do you Want To” -con mal sonido- mientras bota y se desgañita el público; no tarda en llegar “Evil Eyes” y ni siquiera se guardan en la manga el as de “Take me Out”, que suena -¿grave y ralentizada?- junto con “Love Illumination” en la parte final, pero no como clausura, para la que, ya sin más fichas, eligen “This Fire”; llueve sirimiri ya en Kobetamendi. ¡Ojo!, la colección de hits expuesta es impresionante y nos hubieran encantado en sala, pero no acaba de convencer del todo en un festival masivo.

 

Crystal Fighters (Foto: Tom Hagen)

 

Todo lo contrario, el de Crystal Fighters, quienes hablan del País Vasco como casi su “tierra madre”, resulta el bolo más festivo y efectivo de la noche. El sexteto, tocado con plumas y envuelto en cuerdas -Sebastian Pringle anuda también el pañuelico de San Fermín- gestiona casi en acústico y de manera exquisita el setlist y trasmite alegría, abriendo con “Solar System” -“País Vasco to San Francisco…” dice la canción- y también en la parte inicial, “Love is All I Got”; cerrando, con el público agitando miles de lucecitas y entregado ya, con “At Home”, “Plage” y “I Love London”. Su fusión de txalaparta -tocada de manera muy poco hortodoxa, la verdad- y electrónica resulta a priori difícil de entender, puede causar desconfianza pero… en directo, vaya si funciona. ¡Menuda rave!

 

Phoenix (Foto: Tom Hagen)

 

La madrugada sigue, suena ya “Tristeza” de Dorian, hablando de sueños que no se cumplen. La carpa aprieta y decimos basta, mañana más.

Anartz Bilbao

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