franz ferdinand & sparks_4_Foto_Xavi_Torrent

CRÓNICA CRUïLLA 2015: SÁBADO

Empieza el último día fuerte del Cruïlla, y a juzgar por las colas en el lavabo o el nivel de personas que se aglomera en los escenarios, también el más multitudinario. Además de disfrutar el cartel, tenemos dos objetivos claros: visitar el escenario Radio 3 (¡se lo merecen!) y probar los cocteles especiales del Espacio Coca-Cola, por puro rigor periodístico, que quede claro. Después de una primera e indigesta tentativa en la carpa de las bebidas, oramos para que en la próxima edición se dejen de inventos raros y nos patrocinen el típico Bloody Mary o Moscow Mule. Mejor será concentrarse en la parte importante del trabajo, que comienza cuando suben a escena los alemanes Milky Chance, en su primer concierto en nuestras tierras.

Para la ocasión, el dueto se ha convertido en trio, añadiendo a la pareja Rehbein-Dausch un percusionista, que además de las bases electrónicas programadas o el pad, también nos ofrece los ritmos en el clásico set orgánico. Caldean el ambiente de la tarde con sus bases a medio tempo, un tanto lineales pero encantadoras, y se llevan al numeroso público de calle cuando invitan a una desconocida Korina a cantar una de sus canciones de amor. Terminan el setlist, como era de esperar, con “Stolen Dance” el sencillo viral que les catapulto a la fama, provocando un general levantamiento de brazos – móviles y cámaras incluidos- para no perder, en todo caso registrar, todos los detalles del momento.

En el escenario contiguo, otra cara nueva que se deja ver por primera vez aquí, Emeli Sandé, quien compite con Ms Lauryn Hill en el liderazgo femenino del festival, os contaremos el desenlace del combate en los totales. Viene acompañada de una orquestra de músicos ataviados en riguroso negro, para convertir a la colorida solista británica en el centro de las miradas y nos muestra, orgullosa, algunas de las nuevas canciones que aparecerán en un próximo segundo disco, además de “What I did for love”, su colaboración con David Guetta y “Breaking the law” de su premiado debut “Our Version of Events” (2012), que dedica a su hermana. Después de un par más de baladas, decidimos arriesgarnos a perdernos su versión de Beyoncé, y nos dirigimos por fin al escenario Radio 3, donde toca el trio de psicodelia holandés (guitarra, piano y batería) Birth of Joy, unos perfectos emuladores del estilo Hendrix, que se enfrentan a un público estático, salvando a aislados grupillos que amenazaban con desnucarse. Son jóvenes recuperando a los clásicos, pero con una electricidad innata y muy buen hacer. Si sois amantes del género y os los habéis perdido, os recomendamos encarecidamente que os agenciéis su “Live at Ubu” (2015), subáis el volumen y disfrutéis de la experiencia más cercana a verlos en concierto.

Emeli Sandé Foto: Xavi Torrent

En una carrera de obstáculos para no perder pista de la oferta, nos dirigimos hacía la segunda parte del concierto de Aloe Blacc, lozano soul-man que bien merecería el título de ‘monsieur’ por su desafiante elegancia, tanto en la música como en el ropaje. Es la única fecha en la península del precoz californiano -empezó a componer letras a los 9 años-, y a pesar de que no pudimos escuchar su bailable colaboración con Avicii, estamos a tiempo de oír “Chasing” o “I need a dollar” de su antepenúltimo trabajo “Good Things” (2010). En la hora larga de actuación, le da tiempo de repasar lo nuevo de “The Man” (2014) y lo viejo.

Y si el año pasado tuvimos al cándido Jack Johnson, en esta edición nos llega otro representante del clan de los surfistas, un descalzo Xavier Rudd, con chaleco de cola de frac y sombrero plumado, que bien podría pertenecer a los Alegres Bromistas de Kesey, si sus famosos Acid Test se hubiesen desarrollado entre Australia y Jamaica. Viene respaldado por su banda The United Nation, una mezcla de músicos de todas partes del mundo, acompañados de sus respectivas mezclas de banderas que dan color al escenario. Rudd se atreve con la acústica, tocada en ocasiones como una lap steel, la eléctrica, una harmónica e incluso un didgeridoo, deferencia a su tierra natal. Con los transbordos entre escenarios, nos perdemos la bellísima “Spirit Bird”, pero sabe emocionarnos también con las piezas “White Moth” y “Come People” donde resume su expansiva ética con la línea “me gustaría creer que todos somos uno y somos sagrados.”

Con la lagrimilla aún a medio secar, ponemos rumbo a ver a Ms. Lauryn Hill, para encontrarnos con la sorpresa de que en su lugar hay un dj trampeando pistas, de Cypress Hill a Major Lazer, pasando por Bob Marley (un guiño a Damian entre escenarios) el más recordado de la jornada. El ente desaparece de detrás de los platos, pero la música continua sonando con un dj fantasma. Contamos hasta 40 minutos de retraso y el público se empieza a impacientar. ¡Silbidos! ¿Otro caso de lipotimia entre los artistas extranjeros? ¿Debemos poner Barcelona en estado de alerta?

Al final aparece la reina del r’n’b, neo-soul, hip hop, o lo que se le antoje. Se sienta en mitad del escenario sin mediar explicación, y empieza con un set de canciones nuevas, empuñando una acústica y respaldada por una big band. Pensábamos que a sus 40 años se está volviendo contenida, pero cuando termina con las novedades, se levanta y regresa a su glorioso “Miseducation of Lauryn Hill” (1998), revisitando con nuevos arreglos “Ex-Factor”, “Final hour” y recurre “Doo wop (that thing)” para terminar el setlist. No sin antes regresar a su etapa dorada liderando The Fugees con “Fu-gee-la” y “Ready or not”. ¡Con que facilidad mueve los pies –y las nalgas- esta mujer! Sin perder el aliento ni dejar de rapear. Otra curiosidad del espectáculo, es que por segunda vez consecutiva en el mismo escenario, recupera “Killing me softly”, tocada ayer y allí mismo por Jamie Cullum, pero se le permite la licencia, ya que sin duda ¡ella estaba antes! Otra vez sale el nombre de Bob Marley a través de “Is this love” y “Jaming”. ¿La estará escuchando Jr. Gong?

En conclusión, la diva se mostró poderosa, el concierto fue soberbio, pero escuchamos críticas de algunos de los asistentes debido a su extraño nerviosismo, muy afectada por la calidad del sonido y demasiado pendiente de lo que hacían sus compañeros escénicos, dirigiendo con mano de acero y generando un poco de malestar entre los espectadores de primeras filas, que la notaron nerviosa. Imaginamos que tendrá que ver con el retraso con el que empezó el show, pero no se han dado explicaciones. Crucemos los dedos, y que no sea nada grave. ¡La queremos contenta y de vuelta!

Lauryn Hill. Foto: Xavi Torrent

Se juntan varios de los pesos pesados del cartel y no podemos ver a los divertidísimos Guadalupe Plata, que aunque sean paisanos de Úbeda, cautivan a cada show con su destartalado rock & roll, marca de películas western. Queda el hijo de Bob MarleyDamian Jr. Gong, amparado por una bandaza de rastafaris, que nos saluda con un “are you proud to be free?” ajeno a los conflictos independentistas catalanes, y entona la canción “More Justice”. La sesión ondea en el reggae más clásico, indiscutible herencia familiar, versiona a su padre – “Buffalo Soldier”- y  la emprende con su tema compartido con Skrillex, “Make it bun den”.

Mientas, en el escenario Time Out están otra de nuestras 5 recomendaciones para la ocasión: los londinenses Archive con su trip hop convertido a géneros más densos. Ofrecen un set hipnótico y principalmente instrumental, obcecados en enfrentarse a parámetros más oscuros incluso utilizan dos bajos cuando la ocasión lo permite. El público es mínimo, comparado con los otros conciertos de la jornada, pero están totalmente sometidos a las órdenes que les llegan desde el escenario. No hay demasiado tiempo para mirar atrás, se centran principalmente en su recién estrenado “Restriction” (2015) y una pieza esporádica que no nos es conocida, pero con diez discos a sus espaldas, alguna se nos puede escapar, ¿no?

Después de desplazarnos con diligencia entre ocho de las propuestas centrales del cartel de hoy, llega la cumbre final protagonizada por el combo mortal Franz Ferdinand versus Sparks (FFS). Durante el concierto no hay solamente espacio para su compartido disco homónimo, editado por Domino este mismo año, sino que se escoltan mutuamente en los greates hits de sus respectivas carreras, con “Do you want to”y “Walk Away” en el caso de los escoceses y “Achoo” y “When do I get so sing ‘My Way’” para los californianos, acompañada por una magnifica coreografía de Ron Mael a través del escenario, al más puro estilo David Byrne.

Franz Ferdinand & Sparks (FFS). Foto: Xavi Torrent

De las conjuntas, empiezan con “The man without a tan”, el homenaje al escapista P.T. Barnum “Police Encounters” y el irónico título “Collaborations don’t work”. Terminan el concierto con “Piss Off” y se largan del escenario dejándonos con ganas de más. No hay de que preocuparse, se les ve tan contentos juntos que seguro que nos esperan algunos discos más. Cansados pero satisfechos, nos marchamos camino a casa para poder sentarnos a escribir y revivir la experiencia, una vez más. ¡Menudo doblete!

 

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2 comentarios
  1. Marçal Roca says:

    Bona crònica, d’aquest festival. No hi vaig anar, però me fet una bona idea del que va passar. Felicidtats Aïda.
    Marçal

    Responder

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