PORTADA fuzzville_2017_sabado_inigo de amescua_MG_2908

CRÓNICA DEL FUZZVILLE!!! #3

Texto: David Blutaski

Fotos: Iñigo de Amescua

Portada: Ex-Cult

El Fuzzville!!! 2017 nacía con cambios y en forma de parto prematuro; solamente siete meses desde la anterior edición y con el traslado de su ubicación habitual, pero tanto a priori, como después de lo visto este pasado fin de semana en Benidorm, estos cambios has resultado ser un absoluto acierto.

Como el año anterior, llegamos a tiempo de acudir a la Fiesta de Bienvenida del festival en la Sala Rock Star. Este año, la sala presentaba una mejor afluencia de público, y dos son los factores fundamentales en el buen ambiente que se vivió durante los conciertos de Terrible Min, Wild Ripple y Oh! Gunquist: el primero, que estos conciertos gratuitos se celebraran en el escenario que hay en el mismo bar y no en la sala del sótano, algo que hizo que mucha gente que incluso no acudía al festival se acercara por curiosidad; y el segundo, que un Jueves Santo es fecha más propicia para viajar que un jueves de septiembre, haya puente o no. Pusieron en marcha el sarao el power trío benidormense Terrible Min, y a base de melodías y guitarrazos, demostraron estar bastante más cercanos al power pop que al punk, en el que también los ubican. Un detalle que marca la personalidad de algunas bandas es las versiones que deciden incorporar a su repertorio, y los locales lo hicieron con una estupenda “Moscas y Arañas” de Los Negativos. Teníamos ganas de ver a Wild Ripple en este Fuzzville!!!, porque tras un tiempo trabajándose un nombre como buena de directo, hace pocos meses publicaron su primer disco y este era un buen momento para catarlo. Estos valencianos, ya conocidos en su escena por su participación en diferentes proyectos, se han estrenado jugando la división de honor de la psicodelia, la de la impenetrable densidad y escuela 70s. Esa misma virtud, la de acercarse a grupos como Black Sabatth y no a sucedáneos edulcorados actuales, es quizá también el hándicap que puede alejar a oídos no acostumbrados. La banda multinacional, pero afincada en Londres, Oh! Gunquit fue la encargada de cerrar la velada, y es que su propuesta de rock&roll surf garage punk es un muy digno espectáculo. Este colorido quinteto, a pesar de su sonido añejo, tiene un directo divertido, fresco y animado; perfecto para rematar un sarao de este tipo. Su frontman Tina Swasey es un torbellino y los juegos y contorsionismos de guitarra y saxo crean un formato digno de ver.

Wild Ripple

Viernes

Sin desmerecer en absoluto el cartel del sábado, la jornada del viernes nos parecía a priori la más compensada. La combinación de dos míticas bandas como The Nomads y The Briefs, con una interesante banda internacional actual como Sonic Avenues y dos de las propuestas nacionales más atractivas – unos Biznaga en eclosión y unos La Plata que nada más nacer ya están en las quinielas a rookies del año – nos parecía un menú sumamente atractivo.

A nuestra llegada a la espectacular terraza de la discoteca KU, ya estaban sobre el escenario Lucy and the Rats. Esta adrenalícina banda cuenta con la australiana Lucy Spazzys – excantante de The Spazzys – al frente, además de sospechosos habituales como Manu, Mike y Joe, que ya militaban juntos en Michael Jackson. Lo basan todo en melodía y ritmo, ingredientes de la mayoría de las bandas de todos los festivales de este tipo, pero imprescindibles y básicos en esta banda, a cabalgan a medio camino entre el punk pop y el power pop vitaminado. Quizá esa sencillez les reste sorpresa en los combates largos –como fue el caso-, pero sin duda tienen pegada en las distancias –o duraciones- cortas. Al otro lado de la piscina – el recinto en el que celebró el festival era la espectacular terraza de Ku, la mítica discoteca en forma de Ovni en la que se realiza el Funtastic Dracula Carnival- el trío gaditano Little Cobras se puso manos a la obra con un rock&roll energético en los que encontramos posos de The Cramps, e incluso algunos dejes a los Blues Spencer de Jon Spencer, pero sin la pimienta de Judah Bauer. Empiezan a estar programados en algunos festivales, pero todavía no habíamos podido verles sobre el escenario, y nos dejaron una sensación muy positiva.

Sonic Avenues

El primer nombre importante en aparecer sobre las tablas era el de los canadienses Sonic Avenues, un grupo de nueva hornada pero que ya lleva publicados cuatro interesantes trabajos. Estos tipos tampoco han inventado la rueda, pero han amalgamado y modernizado una serie de elementos tan comunes como el power pop tocado como el punk, o la new wave salpimentada por la aspereza del post punk, lo cual les hace bastante atrayentes. Tras un concierto pura actitud y entrega, les tocó el turno a los catalanes Aloha Bennets y el refrescante garage tropical de su segundo EP “Mahalo”, antes de enfilar una serie de conciertos imperdibles que empezaban con The Nomads.

The Nomads

Para mi desgracia, parece ser que yo era el único que no había visto en directo a The Nomads, porque comentando sorprendido su magnífico estado de forma y su aspecto con algunos de los asistentes, parece que quedé como un panoli. La mítica banda de garage sueca, interpretó con una solvencia apabullante casi una veintena de canciones, en la que conjugaron clásicos como “Can’t Keep a Bad Man Down”, “Wasn’t Born to Work” o “A Certain Girl”, con canciones más recientes como “Miles Away”, “Hangman’s Walk” o “American Slang”, pertenecientes a su último disco “Molna” de 2012.

De la total veteranía, a la más absoluta juventud; de The Nomads a La Plata. Estos chavales, reciente fichaje de Sonido Muchacho, con los que acaban de certificar su debut con “Un Atasco” EP, son la nueva sensación de la temporada. Descaro, juventud y un sonido efervescente son componentes que bien combinados pueden ser imbatibles. Proponen unas canciones de aspecto nuevaolero, alto ritmo y letras adictivas, cuya expectación ha escapado a las fronteras valencianas de manera sorprendente pero merecida. El concierto fue un auténtico éxtasis adolescente.

La Plata

De vuelta al pasado, y de vuelta al escenario grande, fue el turno de The Briefs. Si bien estos míticos punks americanos se agarraron a su veteranía, descaro y solvencia, llegar a ellos directamente desde la anterior actuación resultó un poco extraño. Pese a esta circunstancia, The Briefs tiraron de garra para interpretar unos temas que recuerdan a bandas de melódicas aceleradas del primer punk en las islas británicas – Buzzcocks- o de pioneros del punk de la costa oeste – The Descendents -. Jíbaros les dieron la réplica con su desvergonzado rock&roll de melodías power pop y toques punk rock. El concierto de la banda madrileña ponía de manifiesto que la rueda de la juerga se había puesto en marcha y no pensaba parar. Llevábamos un buen rato acumulando buenas sensaciones y un ambiente envidiable – a pesar de que este año, quizá por el adelanto de fechas, daba la sensación de haber algo menos de público -, pero la actuación de Biznaga acabó de poner el jardín de la discoteca Ku patas arriba – literalmente, porque era rara la canción en la que no había alguien flotando sobre nuestras cabezas-. Hacía mucho tiempo que una joven banda de punk nacional no congregaba tan buenas críticas y el beneplácito unánime del público, pero es que Biznaga lo merece, sobre todo con su nuevo álbum “Sentido del Espectaculo”, el cual se dedicaron a descargar con rabia, tanto sónica como lírica. Los juguetones Zelators, restaron dramatismo al final de la noche con un desenfadado cóctel de estilos del rock, llevando la jornada de conciertos al punto perfecto para dejar la noche en mano los Djs.

Biznaga

Sábado

El Fuzzville!!! siempre ofrece una alternativa los sábados por la mañana para los atrevidos madrugadores o los temerarios noctámbulos: la Matinal de Jägermusic.

En esta ocasión, el protagonista fue Daniel Treviño; primero enfundado en su alter ego de one man band como King Cayman, dándo rienda suelta a su primitivo trash rock&roll repleto de distorsión y arengas guturales; y tras después junto a uno de los muchos grupos en los que participa este inquieto joven, FAVX. Tanto con el primer formato, como este segundo power trío de post grunge enmarañado, ha conseguido llamar la atención rápidamente y con muy pocos medios, algo muy a valorar en esta hornada de nuevas bandas. Mientras algunos apuraban sus desayunos ingleses en la terraza de Rock Star, otros se zampaban una hamburguesa y algunos ya estaban con los cubatas, nosotros nos fuimos a descansar un rato antes de la embestida final del festival.

Ya en KU Disco, Psychotic Youth fueron los encargados de inaugurar una nueva tarde de temperatura estupenda. Estos suecos, hijos bastardos de The Nomads – ¿qué grupo de garage escandinavo no lo es?-, son quizá menos académicos que sus mayores, puesto que esta banda nacida a mediados de los 80, se ha ido escorando hacia melodías más power pop, sumando incluso pinceladas de surf o demás estilos del rock underground; con ellos la tarde empezaba divertida. Las Cruces fueron los siguientes en el escenario pequeño –en un festival de este estilo, en el que los fans suelen ser compartidos y en el que los grupos emergentes merecen la misma visibilidad que los veteranos, es de agradecer que no haya solapes -, con su heterodoxo punk de letras en castellano –entre las que se habla de asesinatos, borracheras y navajas-. La verdad es que no tienen aspecto como para darnos miedo si nos encontramos a alguno de sus componentes en un callejón oscuro, pero su actitud es envidiable. Tras ellos, actuaron los portugueses The Parkinsons, aunque realmente son desde hace mucho una banda más de la escena londinense. Descarados, furiosos y acelerados, sus conciertos pueden llevarte a contraer la enfermedad de la que toman nombre, porque está compuesto de tantos golpes como los que encajó Ali a lo largo de su carrera; son ya unos clásicos de los sonidos adictivos y por eso mismo encajan perfectamente manteniendo el ritmo increbantrable en este tipo de festivales. Los valencianos The Saltitos quizá tenían el perfil menos underground de los diferentes perfiles rockeros que se presentaban en esta edición, aun así, esta banda que se ha ganado su presencia en este tipo de eventos gracias a su buena participación en la pasada edición del concurso Sona la Dipu, mantuvo el tipo perfectamente en el intervalo en el que desaparecía sobre nosotros la luz del sol.

La Banda Trapera del Río es historia de nuestro punk, de la parte más importante, de la primera. Han pasado 40 años y ya no parecen aquellos chavales peligrosos de extrarradio suburbial, pero los temas que les dieron fama siguen sonando igual de irreverentes y macarras. La lista de componentes fallecidos, de los que han desertado o de los que han echado es extensísima; de los originales solamente queda la voz de El Morfi y de los míticos el bajo de El Subidas – en la banda desde el 80-; pero las canciones siguen sonando como escupitajos en la cara. No sabemos cuántas breves reencarnaciones les quedan, pero es una suerte que algunos de los jóvenes espectadores –incluso miembros de algunas de las nuevas bandas- tengan la oportunidad de escuchar en directo temas tan suciamente urbanos como “Curriqui de barrio”, “Nacido del polvo de un borracho y del coño de una puta” o “Ciutat Podrida”. Al dúo gallego Bala las conocimos hace un par de años en el She’s The Fest, y ya allí nos impresionaron por la fiereza y energía de una propuesta que va del stoner al grunge, pasando por el punk rock. A este festival concurrían con disco nuevo, “Lume”, en el que siguen manteniendo el nervio y la garra al mismo tiempo que la precisión y la destreza, cualidades indispensables para sonar tan bien como lo hacen siendo solamente dos.

La Banda Trapera del Río

Sin lugar a dudas, el premio a la banda más atronadora del año es para Zeke. Esta banda de hardcore noventera, es capaz de tocar sin despeinarse una veintena de temas en menos de tres cuartos de hora, mientras el enfervorecido público se deja llevar por la vorágine de pogos y stage diving: es paradójico que los respiros del repertorio solamente se produjeran cuando tocaron algunos de sus temas más hard rockeros en los que se acercaban claramente a Motörhead –banda a la que en más de una ocasión han demostrado ser fans-. Lie Detectors no pudieron acudir a la cita, pero la organización tuvo tiempo para ocupar su lugar con el descacharrante dúo murciano Galleta Piluda. El festival ya era un carrusel de sudor, saltos y bailes desde hacía un buen rato y con estos dos tipos mezclando de forma hilarante sonidos de garage rock o de psicodelia sixtie, no se echó agua al fuego precisamente. El festival enfilaba su recta final y le tocaba el turno a otra de las bandas importantes de este Fuzzville, los de Memphis Ex-Cult, una banda emparentada con Goner Records y que ha sido producida por Ty Segall, lo que ya nos daba pistas de que la densidad y el fuzz iba a hacerse dueña del escenario. La psicodelia enmarañada y el punk distorsionado propiciaron algunos de los mejores y más abrasivos momentos del festival. Solamente quedaba terminar la noche y el festival de una forma más amable con el power pop de manual del norteamericano afincado en Madrid Kurt Baker, que venía como Kurt Baker Combo y muchas ganas de pasarlo bien.

Ex-Cult

Fuzzville!!! #3 puede que, por el adelantamiento de fechas, haya sido una edición de transición. Puede que haya pillado a alguno desprevenido y que el poco margen haya dificultado la contratación, pero seguimos sin poder pensar en mejor sitio para pasarlo bien si te gusta la fiesta, el rock&roll, el punk y el garage… y además pasas de aglomeraciones.

valora la calidad de este contenido
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Aún no hay valoraciones)
Loading...Loading...
0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

dos × 5 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>