Vina Rock Nerea Coll Photography PORTADA

CRÓNICA DEL VIÑA ROCK 2017

Texto: Francisco M Peco

Foto portada: Nerea Coll Photography

Jueves 27 de abril

Llegó el final del mes de abril y con esto llegaba una vez más el esperado Viña Rock, festival que celebraba su XXII Edición en su habitual recinto de Villarrobledo, un espacio que ha ido creciendo y transformándose para adquirir las necesidades que ha generado un cartel con hasta siete escenarios que albergaban 130 artistas en los días de festival.

Tras el habitual ritual de viajar hasta el Viña Rock y pasando los numerosos controles que generaron diferentes quejas entre gran parte de los seguidores del evento – así como desde la organización, quienes aprovecharían la rueda de prensa para pedir entendimiento –, entrábamos en el recinto en la tarde del jueves 27 de abril para disfrutar de la ya habitual y casi exigida Fiesta de Bienvenida, que este año dominaba Riot Propaganda, una banda que era uno de los cabezas de cartel de este 2017 y a los que acompañaban Los News, Capitán Cobarde, Sonido Vegetal o The Locos.

La música en directo comenzó a sonar de la mano de los sevillanos Los News, quienes dieron todo un show de puro rock’n’roll que encantó a más de uno de los que por allí estábamos. El público no paraba de crecer y tras moverse al ritmo de este cuarteto llegó el turno de disfrutar de Sonido Vegetal. Estos tienen una fiesta que es obligatoria en cada cartel en los que te los cruces. “No estoy enamorado hoy”, “Carromato punk”, “Estudia Mucho” o “Tiempos de Volar” fueron algunos de los cortes de ese gypsy rock, que nos invadía con esta orquesta punk.

Los News / Foto: Jota Martínez Fotografía

La noche iba de artistas andaluces, y ahora era el turno del sevillano Alberto Romero, quien volvía a este cartel como Capitán Cobarde para presentarnos su nuevo “Carretera Vieja” (Maldito Records, 2017), del que sonaron temas como “El buen villano” y “Aire”, a los que se sumaron clásicos de su época bajo el seudónimo Albertucho como “El pisito”, el esperado “Mi estrella” o ese “Capitán Cobarde” que sirvió para poner el broche a un show donde el público ya abarrotaba este Escenario Viña Grow.

Capitán Cobarde / FOto: NEREA COLL photography

Y es que los más esperados eran esos Riot Propaganda que forma el proyecto conjunto entre Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus. Eran las 00:00 horas y todo el mundo comenzaba a saltar con su nuevo “Plata o Plomo”, seguido de “Riot Propaganda” y “Agenda Oculta”. Esta solo fue una muestra inicial de su repertorio en el que no faltaron “Guerras púnicas”, “Cambiarlo todo” y el ya clásico “El miedo va a cambiar de bando”. Un concierto por todo lo alto que se convertía en el primero de los muchos festivales que pisarán en este 2017.

Riot Propaganda / Foto: NEREA COLL photography

Tras estos llegó Pipi y sus The Locos. Con su habitual puesta en escena, nos hizo bailar con una dosis de ska punk que a más de uno le recuerda de cerca a los Ska-P que este mismo artista lideraba junto a Pulpul. Con este proyecto lleva ya cerca de una década girando y ahora ha conseguido un setlist que se convierte en todo un baile. No sonó sólo el nuevo “La Realidad”, que se coló en el centro de su paso por el festival, sino que este se juntó con “Prepotencia mundial”, “Vendedor de gloria”, “Espacio exterior” o “Resistiré”, dando un concierto de diez. Para la despedida quedaba Serial Killerz, quienes continuaron poniendo ritmo a una noche en la que el frío nos dio el primer aviso de lo que venía a dominar esta edición del Viña Rock.

Serial Killerz / Foto: NEREA COLL photography

Viernes 28 de abril

Descansando lo necesario para aguantar los tres días que quedaban por delante, aprovechamos la mañana del viernes para pasar por la Casa de Cultura de Villarrobledo, donde Boikot presentaba el nuevo cortometraje “Jarama”, dirigido por Alberto Pla. Esta es toda una recomendación para aquellos que sean aficionados al cine y una obligación para cada uno de nosotros, para que no olvidemos nuestra historia.

Pasando así la mañana, había tiempo para llegar al recinto cuando este abría sus puertas y dirigirnos directamente hasta el Escenario Cabo de Plata, donde Mediterranean Roots eran los encargados de dar el pistoletazo de salida a un espacio donde actuaban grandes nombres del rap como Kase.O, Mala Rodríguez, 7 Notas 7 Colores, Rapsusklei y Duo Kie. Estos se mueven en la escena reggae y era su tercer año consecutivo en este evento, siendo ya un concierto casi obligatorio. Con frío y agua, fueron capaces de llegar hasta los más valientes que ya esperaban ahí antes de comenzar a sonar así como a aquellos que no paraban de sumarse en la escasa media hora de directo que tuvieron.

Con toda la maquinaria del Viña Rock funcionando, corríamos hasta el Escenario Poliakov para ver a un trío que tiene un público muy fiel: Mama Ladilla. Estos salían a escena sin complejidades para arrancar al ritmo de “Letras Guarras” y “Obcequeitor”. Nos sacaban más de una sonrisa con sus conocidos “La polla de mi jefe”, “Janfri Güein” o “Mi Nave Mix”, con los que congregaron un buen puñado de viñarockeros pese a la hora tan temprana que era.

Poco después pasó Iratxo por el Escenario Negrita, quien vuelve a contar con la banda para celebrar su X Aniversario en los escenarios y que dio un buen repaso a su discografía, mientras que Vita Imana arrasó el Escenario Villarrobledo para presentar su nuevo “El M4l”, un disco que acaba de salir al mercado. Con estos dos directos ya funcionaba “la hoya” del Viña Rock, el espacio más clásico de todo este evento y donde más tiempo pasaríamos a lo largo del fin de semana.

Sinkope / Foto: Abel Gimeno Fotografía

Sinkope pondría el toque de rock clásico mientras esperábamos a Che Sudaka, quienes nos contaban que venían a este Viña Rock por sexta vez en 15 años de vida de su proyecto para disfrutar y conectar con el público. Lucharon contra la lluvia y esto se notó con claridad, ya que el Escenario Negrita lució un lleno considerable teniendo en cuenta las adversidades del tiempo. El directo arrancaba con “Viendo tu vida al pasar”, continuando “Bam Bam” o “Serás Feliz”. La maquinaria de este cuarteto afincado en Barcelona está engrasada al 100% y eso lo vimos mientras saltamos al ritmo de “Yo quiero más”, “La ley del miedo” o “El trenecito”. Un grupo cercano, humilde y de los buenos; sobre y bajo los escenarios, algo que debemos valorar y aplaudir cada vez que podamos. Bravo por estos Che Sudaka que pusieron la banda sonora al atardecer del viernes en Villarrobledo.

Che Sudaka / Foto: JMartinez Fotografía

Sin pausa nos teníamos que mover sólo unos metros para disfrutar de Lendakaris Muertos, quienes volvían un año más al Escenario Poliakov para arrasarlo, literalmente. La valla de seguridad del público cedía a temas como “Drogopropulsado”, “Cerveza sin alcohol”, “El último txacurra” o “Cómeme la franja de Gaza”. Aitor Ibarretxe lidera este cuarteto con una energía al alcance de muy pocos, siendo perseguido hasta por aquellos fotógrafos que intentábamos “dispararle”, y junto al resto dieron un espectáculo del que destacaron “Detector de Gilipolleces”, “Héroes de la clase obrera” o “Hungara Chúngara”. Una buena dosis de punk desenfrenado y lleno de mensajes directos al pecho que incendiaron la noche del Viña Rock.

Tras estos nos decantamos por Itaca Band, quienes abarrotaron el Escenario Smoking para presentar su “Explosiva”(2017) en un directo que fue toda una explosión y esperamos que en el próximo 2018 vuelva a este festival, abriéndose hueco en un espacio más grande. “La vida Explosiva” y “Ahora y aquí” fueron los encargados de abrir y cerrar un set entre los que también escuchamos “Ojo por ojo”, “Torna’m”, “Rema”, “Camaleón” y “La locura”, porque su directo fue toda una locura que si alguien se perdió todavía se estará arrepintiendo.

Con la media noche llegaba el turno de esos Boikot con los que ya coincidimos al inicio del día, quienes saltaban a escena al ritmo del nuevo “Jarama” para presentar un nuevo espectáculo visual que seguía con clásicos como “Inés”, “Naita na” y “De espaldas al mundo”. El público mezcla seguidores más nóveles con otros que los conocemos de toda la vida y todos coincidíamos en corear “Nos quieren detener”, “Amaneció” o el “Grito en alto” con el que despidieron de Villarrobledo. Un concierto que ya es banda sonora de la historia de este festival y que una vez más, convenció a todos los que allí estuvimos.

Boikot / Foto Jota Martínez Fotografía

Había varias giras que pasaban por última vez por este Escenario Negrita y uno de estos eran Canteca de Macao, quienes han estado en las últimas ocho ediciones del festival y nos brindaron este último trago con el que dirán adiós a este proyecto. “No llores” y “Así es la vida” junto a otras como “P’al sur” y “Desfase” nos llevaron hasta el final que siempre ocupa “Alternativa libertaria”, saciándonos con lo mejor de su discografía.

Mago de Oz

Mientras estos sonaban aquí, los Mago de Oz volvieron a Villarrobledo para hacer del escenario que toma el nombre de esta ciudad manchega un espacio que reclamaba más metros para disfrutar de su directo. Cortes clásicos y otros más recientes hicieron las delicias de unos seguidores de la banda que, habiendo cambiado gran parte de su plantilla por todos conocida, sigue arrastrando a miles de aficionados a ese estilo que los años han hecho que sea el suyo.

Para despedir la noche nos quedamos con Banda Bassotti, quienes se aproximan poco a poco al 40 aniversario de su surgimiento en Italia y tienen un aire clásico que, junto al cierre de The Rea McKenzies pusieron la nota internacional a la jornada del viernes.

The Real McKenzies / Foto: Jota Martínez Fotografía

Sábado 29 de abril

El agua ya dominaba Villarrobledo y las previsiones para esta jornada anunciaban mucha más lluvia, algo que se notó desde las primeras horas del día en el camping de este festival, donde no se perdieron las ganas de pasarlo bien, llueva, nieve o salga el Sol. Afrontando de nuevo la tarde del festival al ritmo de bandas como Gatibu o Antílopez, nos centramos frente al Escenario Poliakov para disfrutar de la apisonadora de Kaos Urbano, quienes llegaron con el sol para arrasar con “Nacidos del Odio”, “Entregados”, “Divide y Vencerás” o “Con cojones”, pura esencia de una música que va más allá y se convierte en una forma de pensar que reflejan sobre y bajo las tablas.

También sonaron “Años Salvajes” o ese “Ángel caído” de su más reciente “La hora del baile”(Rock Estatal Records, 2016) que allí nos mostraron. Dividiendo el tiempo poco después entre esos Bocanada que también presentaban LP: “Libres” y El Kanka, que volvía un año después al mismo espacio, hubo tiempo de disfrutar de ambos, quedándonos con temas del último como “Llámame fino”, “Pudo pasar” y “Que bello es vivir”, con los que puso su agradable música a esta tarde de sábado que poco a poco avanzaba.

Otro de esos grupos que no fallan en Viña Rock es Los de Marras, quienes volvían a tomar este escenario mientras que una vez más les acompañaba un público de los más fieles que hay en toda la geografía estatal. La banda liderada por Agustín (voz) ha conseguido ganarse un hueco en el corazón de gran parte de los rockeros de este país, quienes siempre les acompañan y corean sus letras puño en alto, como bien pide un festival como este.

“Ruido”, “Escapaté” y “Medolías” es lo que necesitaron para engancharnos, logrando que saliera el sol con la misma fuerza que lo hiciese en su directo del pasado 2016. Esto sólo acababa de empezar, pues poco después iban “Hierbagüena”, “A tu vera” o “Hoy”, convenciéndonos una vez más con su particular guarrocanroll.

Pasó la tarde con el rock urbano de Poncho K antes de volver a cruzarme con los clásicos El Último Ke Zierre. Tras más de cuarenta conciertos frente a ellos, sabemos que no se la jugaron demasiado con su setlist. Ya será porque están festejando sus 30 años y quieren que suene lo mejor de su discografía, o porque el público de Viña Rock es demasiado exigente con los temas que allí suenan, en vez de arrancarse con el nuevo “Cuchillas” lo hicieron al ritmo de “Pa que quiero más calor”. Hay que decir que si sonó su nuevo disco, ya que continuó un “Fiesta o duelo” para pasar después por “Yo también puedo ser malo”, “Dime” y “Vuelta al infierno”.

Poncho K / Foto: NEREA COLL photography

Los de Burriana han mejorado en los últimos años y son todo un clásico que, como en la noche anterior hiciera Boikot, congregaron a los más veteranos de este festival frente a un Escenario Poliakov en el que también estaban aquellos que llegaban a disfrutar del Viña por primera vez.

“A dónde vas?”, “Tú me vicias” y “Soldadito español” ocuparon el centro de su show, dejando para el final “Escupiré jodidos”, “Tus bragas” y “A cara de perro”, subiendo la temperatura antes de decir adiós en esta noche lluviosa.

Si este año muchos seguidores echaban de menos a La Raíz en este cartel, lo de Txarango fue un sustitutivo que no tiene nada que envidiar a los de Gandía. Nos hicieron bailar, gozar y reír mientras escuchamos su nuevo “El Cor de la Terra”. Un directo obligatorio y una banda a la que ahora le seguiremos la pista muy de cerca. Mientras estos sonaron aquí hubo otros dos escenarios que tenían unos clásicos sobre sus tablas: Obús en el Escenario Negrita y Mala Rodríguez como toda una institución de la escena rapera en el Escenario Cabo de Plata.

La Mala Rodríguez / Foto: Jota Martínez Fotografía

Sobrepasamos la media noche con la incendiaria mezcla de ska punk de Talco, siendo estos una explosión sonora que con “Silent Town”, “L’odore Della Morte” o el clásico y esperado cierre de “La Torre”. La banda nota el cariño de los seguidores españoles, algo que en más de una ocasión han valorado en los micrófonos y que echan de menos en su país. Una pena que Italia deje pasar a estos Talco que siempre es un placer disfrutar.

Y cuando la noche seguía nos asaltaba una difícil decisión, apostar una vez más por el escenario que da apoyo a la escena emergente con La Sra. Tomasa o el ska punk de Russkaja. Dividimos el tiempo y creo que no fallamos, pues mientras que hubo tiempo escuchar  cortes como “Tu señora” de los primeros, también lo hubo para darse un buen baile al ritmo de “Energía”, “”Wake me up” o “Psycho Traktor” de Russkaja, otros de esos que no dejaremos pasar en cualquier festival o sala que podamos cruzarnos.

Desde Sevilla llegaban ahora los Narco, liderados por Vikingo MD y S Curro para hacer una vez más del Viña Rock su casa. Se entregan al máximo sobre las tablas y consiguen esto mismo con su público, quienes se movían y creaban grandes pogos desde la obertura de “A tomar por culo el mundo” o esos “Ahí fuera (Viva Satanás)” y “Siempre enmarronao”. Contagiados de ese estilo tan personal que los ha convertido en uno de esos nombres que cada año domina la madrugada del Viña Rock, siguieron sin tregua con “Son ellos”, “Vizco” o “Demoler”, disfrutando cada segundo antes de que llegaran “Por el estrecho”, “Tu dios de madera”, “Chispazo” o el “Puta Policía” que volvieron a dedicar a las fuerzas del estado que no pararon de merodear en este festival. Como en años anteriores, disfrutamos viendo como Vikingo MD era llevado en volandas por las primeras filas antes de su “¡Hasta siempre cabrones, estáis todos y todas invitados a la próxima fiesta de Los Narco!”

La noche no había acabado, pues quedaba el directo de los gallegos Dakidarria, quienes en la pasada edición tuvieron demasiados problemas en un escenario que parecía no dejarles sonar y ahora tenían una nueva cuenta pendiente con el público manchego. Llegaron para hacer sonar el nuevo “Lume”, con fuego sobre el escenario como ya vimos en otros directos como los de Boikot y Mago de Oz, pero a estos sumaron sus conocidos “A memoria”, “A mocidade activa”, “Revindicar” y otros como “El futuro nunca existió”, el popurrí de “Zambra” y “Mil berros”, con los que lo dimos todo hasta el último segundo.

Domingo 30 de abril

Llegaba la jornada de cierre y, como todos los años, cuestionábamos si habíamos administrado las fuerzas de la mejor forma posible, ya que el domingo también venía bien cargado. Que el festival cerrase en domingo nos recordaba a hace un puñado de años, cuando el Viña Rock no paraba de crecer y ya íbamos por allí a disfrutar de un cartel que, pese a que más de uno lo critique, sí que ha ido cambiando y transformándose con los años. Esto se puede comprobar con un simple vistazo a la lista de estos, ya que aunque si es cierto que siempre hay algunos que repiten, la escena se renueva y dejan hueco a nuevas bandas que vienen pisando fuerte.

Entrando en la música, que es lo que aquí nos ocupaba, no podíamos dejar sin ver a los valencianos Mafalda, que están encaminándose a la primera línea de este país y lo demostraron dando un golpe sobre la mesa en el Escenario Villarrobledo, que fueron capaces de dejar pequeño siendo sólo las 16:30 horas. Marcos, Vera, Bárbara y toda la banda salían con la ilusión y ganas necesarias para dar un concierto de diez.

“Asumiendo todo el Miedo” fue el primer balazo y “Agua negra” el siguiente, incendiando así a todos los seguidores que se ganan por méritos propios. No faltaron “La llorona” o “En guerra”, pero tampoco la denuncia social que llevan por bandera y que aprovecharon para hacer llegar a los oídos de todos desde las tablas de este festival. Les esperamos el año que viene en este cartel, porque se lo merecen.

Volvía la lluvia al Viña Rock con Mala Reputación, pero los asturianos saltaban a escena para presentar su nuevo “El Arte de la Guerra”(Rock Estatal Records, 2017) junto a lo mejor de su trayectoria, y fue un buen momento para disfrutar en la carpa del Escenario Poliakov de su punk rock que ya conoce todo aficionado a esta música en nuestro país. Tras ellos volvían Los Aslandticos con su nueva versión “Mi primer día” y también lo hacía Cero a La Izquierda quienes cerraban su show con “Mis lamparones” y un fragmento de “Back in Black” de AC/DC que sorprendió a más de uno.

Desakato / Foto: Abel Gimeno Fotografía

Volvíamos al Escenario Poliakov para disfrutar de Desakato, quienes tras varios años en un horario y escenario más desfavorable en los que demostraron su proyección, tenían ahora el hueco que se merecían. Pepo salió directo al público para cantar sobre estos “Animales hambrientos”, a los que siguieron “La ira de los hambrientos”, “Columnas de humo” o el más clásico “Octubres rotos”. Eran todo un tornado mientras pasaban “Heridas abiertas” y “La tormenta”, aunque siempre son los más esperados su “Cada vez” y Cuando salga el Sol”, que no se hicieron esperar mucho más, guardando en el cargador el potente “Pánico en Frankfurt” para despedirse de este festival al que volvieron a convencer.

Tras estos nos movíamos sólo unos metros para disfrutar la vuelta de Amparanoia, quien vuelve tras su periodo como Amparo Sánchez para festejar el 20 aniversario de “El poder de Machín” (1997). Volvían a sonar “La Semana”, “Welcome to Tijuana” y “Hacer dinero” y notábamos cómo perdíamos años. ¡Que gusto volver a disfrutar de Amparanoia!

Con una banda que estaba totalmente engrasada para darlo todo siguieron otros como “El coro de mi gente”, “La fiesta” o “Ella baila bembe”, siendo todo un espectáculo que disfrutamos de lo lindo.

The Toy Dolls eran una de las bandas internacionales que había para esta jornada de clausura y dieron buena muestra de por qué son toda una institución en el punk internacional antes de que llegara La Pegatina con un Word Tour que de las pocas paradas que hará en nuestro país, una de ellas sería este Viña Rock.

Son una fiesta, lo dijeron y lo cumplieron, y lo bailamos con “El Curandero”, “Non e Facile”, “Lloverá y yo veré” o su “Olivia”, con los que congregaron a la mayor masa de público de toda la semana en este festival, y eso que combatían contra el directazo que se marcó Kase.O. Siguieron con otras como “Y se fue”, “A los que” o “Heridas de guerra”, haciendo de este domingo una fiesta llena de color y sonrisas que cerraron con su conocido “Mari Carmen”.

Kase.O / Foto: Jota Martínez Fotograíia

Una de las últimas grandes bandas que volvía a este festival era Soziedad Alkohólika, con los que nos adentramos en la madrugada mientras presentaban su nuevo “SistemaAntisocial” (Maldito Records, 2017). Los disfrutamos por enésima vez antes de despedirnos de Aspencat, quienes están en medio de una gira que significará su adiós y el público lo sabía. “Música naix de la rabia” y “Antimateria”, así como “Queden Matinades” fueron algunos de ellos, despidiéndose con otros como “Naixen Primaveres” y el más conocido “Quan Caminàvem”, que sonó a despedida de este Viña Rock cuyos asistentes les dieron todo su cariño.

Soziedad Alkoholica / Foto: Bikus

Entre las últimas bandas que había en este cartel estaban Def Con Dos, quienes entraron para sustituir a esos La Pulquería que dejaron su hueco semanas atrás. Y como cierre estaban Los Manolos, aunque esta vez no nos quedamos a escucharlos ya que, aunque el G5 y Peret fueron buena elección, otros como Los Chichos o estos no llegaron a convencernos.

Salíamos un año más de este recinto con ganas de volver, de que llegue esa recta final de abril y que volvamos a mirar a Villarrobledo, donde unas 200.000 personas cruzaron la puerta de este festival en cuatro días llenos de buen ambiente y mucha música.

Texto: Francisco M Peco

https://twitter.com/FranciscoMPeco

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