Standstill

CRÓNICA MBC FEST: SÁBADO

Los números siempre han marcado la vida del ser humano. Los kilos que pesa al nacer, los meses a los que empieza a andar, las asignaturas que suspende, la edad a la que se independiza, el sueldo que cobra, los amigos que tienen en facebook, los días que lleva sin fumar o la edad a la que muere.

Los festivales, también, viven rodeados de cifras. Las ediciones que llevan, los días de duración, los escenarios, los grupos, la temperatura, el precio de los tickets, la venta de abonos y entradas o los espectadores. Números y más números componen su mejor radiografía.

A los profesionales de Domestic Data Streamers les chiflan los números y entenderlos. No son un escuadrón de dj’s dispuestos a que la gente remueva la tierra con una sesión infernal. Ni un grupo de post-rock anunciando un nuevo apocalipsis aprovechando el entorno industrial del MBC Fest. Son diseñadores e investigadores catalanes que crean (en el sentido literal de la palabra) instalaciones artísticas con las que intentar explicar, visualmente, las emociones. En este caso, la de los asistentes al festival. Seis molinillos coloristas giran según los resultados recabados en las instalaciones a tiempo real. Una vez analicen todos los datos, se podrá establecer un ránking sentimental de los grupos.

Za! deberían aparecer en uno de los puestos privilegiados de esa clasificación. Ayer, en el segundo día del MBC Fest, hicieron doblete. Fueron los encargados de abrir la jornada y participaron dentro de la programación de artes escénicas, junto a loscorderos.sc, en el espectáculo “Es Perimental”. En el primero de los casos, les bastó una canción para tener a la gente comiendo de su mano. A Za! no hay que explicarlos. Lo ideal es verlo en directos. Ideal y necesario. Contagian su entusiasmo y diversión. Sin postureo. Con mucho humor. De la experimentación a la vanguardia. Del free jazz a los ritmos africanos. Pero su capacidad de sorprender no entiende de límites. “Es Perimental” dejó muchas bocas abiertas. La belleza de los movimientos, la crudeza musical, la sensación de estar viviendo algo distinto. Una invitación al disfrute desnudo del arte. Un diez, por seguir con aquello de los números.

Za!

Nadie discute que internet ha eliminado intermediarios entre músicos y público. El éxito de Arctic Monkeys llenó la boca de mucha gente favorable a la supresión de esos filtros (sean sellos, medios de comunicación, formato físico,…), pero no hay que olvidar que toda moneda lanzada al aire tiene dos caras. Y puede salir Pablo Alborán en lugar de Alex Turner. Hinds son hijas del bandcamp. Aún no han sacado disco, pero ya han tocado fuera de España, han sido aplaudidas por The Guardian e, incluso, se han tenido que cambiar el nombre (antes eran Deers). Puede, que visto el concierto de ayer, lo ideal serían que se encerrarán en un local de ensayo en lugar de optar por el turismo musical. Las bromas entre amigos son eso, bromas entre amigos y funcionan cuando se cuentan entre amigos. Su pop chicle acabó resultando estéril y negativamente amateur, por mucho que gritaran “Gabba Gabba Hey!” y regalaran un catálogo de posturas rockeras que parecían impostadas.

Hinds

Al sello Spicnic habrá que reconocerle algún día su papel capital en la música independiente de este país. Si es que con el beneplácito de Cruz y Raya, perdón, Cruz y Lenore, podemos decir que eso ha existido o existe por aquí. Hidrogenesse son descendientes directos de aquellos chalados con sus locos cacharros. En su estructura musical subyacen las enseñanzas de los seminales Terry Cuatro. Ayer regalaron un set non stop, mucha clase, valentía, sentido del humor, tecno-pop sin complejos y unos cuantos estribillos que provocaron la locura entre los asistentes.

Hidrogenesse

También Novedades Carminha supieron conectar con el público y las primeras cabezas empezaron a moverse como si fueran a padecer un desnuque generalizado. En su caso la receta es bien sencilla. Canciones que no superan los tres minutos. La melodía como la madre de todas las ciencias. Punk melódico con algún escarceo surf. La diversión como objetivo. El legado de Siniestro Total puesto al día. Fin de fiesta a la mayor gloria de Los Saicos (el día anterior, Perro también hicieron un breve guiño a su “Demolición”). Un disfrute redondo.

Novedades Carminha

Un médico es lo que hubiera necesitado el MBC Fest después. Capaz de diagnosticar la extraña dolencia que sufrieron sus escenarios. Por un lado, Javiera Mena se esforzaba en ofrecer algo desde el punto de vista visual, cuando desde el musical se limitaba a una sesión zapatillera. Tiene imagen y sabe exprimirla, pero su papel de nueva diosa dance queda, perfectamente, retratado con ese “Ritmo de la noche” que no desentonaba del resto de su repertorio. De un extremo al otro. Standstill parecían desfilar en penitencia, como si vivieran en una procesión infinita. La intensidad nunca debería ser prima hermana del aburrimiento. Pero ya saben aquello de las excepciones que confirman las reglas.

Javiera Mena

Y, por fin el festival fue un Festival. A The Horrors se les podrá reprochar que de originalidad van justos. Pero canciones, buenas canciones, les sobran. Y actitud en un escenario también. Es justo reconocer que con su último disco, “Luminous”, supieron virar la nave hacia aguas electrónicas para no acabar resultando una fotocopia de sí mismos. La santísima trinidad (afterpunk, psicodelia y shoegaze) sigue presente, que tampoco son unos conversos, pero el matiz bailable ha acabado por dotar a su música del aliciente que le faltaba para convertir sus directos en auténticas pistas de baile. Tres puntos más para el MBC.

The Horrors

Fue Bobby Gillespie (Primal Scream, The Jesus and Mary Chain) quien dijo aquello de que “Un buen grupo de rock puede tener un yonqui, pero cinco yonquis no hacen un buen grupo de rock”. The Libertines le hicieron tragarse sus palabras. Y de aquellos lodos vinieron estos barros. Si no se hubieran separado (aunque ahora anuncian nuevo disco), Carl Barat and The Jackals no existirían. Tampoco es que supongan un peligro para la estabilidad mundial. A Barat hay que reconocerle su facilidad para forjar estribillos tarareables, música para dibujos animados, himnos para jóvenes de todas las edades, pero eso no excluye que haya que exigirle la frescura que todos ellos merecen. Poner el piloto automático y seguir soñando con The Clash resulta contraproducente. Demasiado pronto para parecer un dinosaurio. Anoche hubo momentos en que se oía acercarse una manada.

 

Carl Barat

Future Islands es Samuel T. Herring. El resto del grupo podrían salir enfundado en trajes de drag queens, que nadie se daría cuenta. Todos los ojos se dirigen al vocalista del grupo. No hay que olvidar que así empezó Bono. No se le puede negar que suda la camiseta con su entrega, sus piruetas, sus flexiones de gimnasio, sus particulares bailes, su arrolladora interpretación y su estudiada comunicación gestual. La plaza de crooner del siglo XXI sigue libre y Samuel oposita para ganarla. Si ayer se hubieran celebrado elecciones generales para ello, habría arrasado. El problema, tal vez, reside en que su música no deja de ser un evangélico synth-pop, por el que ya deambularon, por ejemplo, OMD con mayor fortuna (aunque sus discos se apilan en los cajones de oportunidades), en décadas anteriores. Eso sí, su presencia se antoja necesaria para un certamen que quiera progresar y crecer adecuadamente.

Future Islands

Antes de que los dj’s saltaran al ruedo, otra moneda volvió a lanzarse al aire. Salió cara con Wild Beasts y cruz con The Royal Concept. Los primeros tuvieron que luchar con un pésimo horario para su recogida propuesta. Minimalistas, épicos, oníricos, buscaron la conexión con un público más ávido de diversión que de sentida introspección. Aún así, demostraron que hay lugar entre Ultravox y Talk Talk para seguir creando. Los segundos parecían sacados de un videojuego o de la banda sonora de una película de los ochenta. Hasta la disposición de la batería, en una plataforma, en un lateral del escenario, ahondaba en ese sentido. Eran cerca de las dos de la madrugada y la gente reclamaba que les hicieran mover el cuerpo. Ya veremos si hoy no se levantan con resaca y no, precisamente, provocada por el alcohol u otras sustancias. En unas horas, Heavy Heart cortarán la cinta del tercer y último día del MBC. Los números volverán a ser los protagonistas.

Fotos: Óscar L. Tejeda

Manual de uso del MBC Festhttp://bythefest.com/mbc-fest-manual-de-uso/

Todas las entrevistas de los artistas del MBC Festhttp://bythefest.com/las-entrevistas-del-mbc-fest/

Toda la información del MBC Fest en: http://bythefest.com/festivales/mbc-fest-valencia/

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1 comentario
  1. alex says:

    por favor, cuanta demagogia ..te sieenta malisimo ese deje de sarcasmo que solo intenta ocultar lo pesimo que eres para redactar un articulo. si esto fue lo que sacaste de todo lo que paso ayer RETIRATE.

    Responder

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