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ENTREVISTA A LEÓN BENAVENTE

Aunque llevaban bastante tiempo entre nosotros, tenemos la sensación de que aparecieron de repente. Los componentes de León Benavente son músicos extraordinarios, cada uno con un largo recorrido, pero podían haber pasado desapercibidos como muchos otros que nunca llegarán a destacar aunque estén muy por encima de la media. Su primer disco les llevó a los primeros puestos de la primera división, a la que es bastante difícil acceder si no se está dentro de los estrictos parámetros de la moda, algo que hace que la gesta sea todavía más admirable. Casi tres años después de ese magnífico debut publican “2”, su continuación, y hablamos con Abraham Boba de lo que hay en él, de la trayectoria de la banda, de lo humano y de lo divino.

Tras escuchar versos como “¿Y qué queréis saber sobre las canciones? Si están bien hechas, no hace falta explicaciones” de “Habitación 615”, la canción que cierra el disco, planteo a nuestro interlocutor una charla distendida más que un cuestionario, algo que amablemente agradece y se nota en el discurrir de la conversación.

Con la rotundidad de esa letra dejas claro que esto de las entrevistas promocionales puede ser algo tedioso, incluso molesto.

Es una tarea que no es la más divertida de todo lo que tiene que ver con la música, no por hacer entrevistas o por nada, sino porque tener que dar explicaciones sobre el trabajo que haces muchas veces es bastante extraño. Pero la frase de la canción, aunque suene a sentencia, es algo que pienso, porque las canciones tienen que tener la capacidad de emocionar sin necesidad de explicaciones.

Además de que si las explicas corres el riesgo de cortarle el recorrido, cada uno debería de poder coger las canciones por donde le da la gana.

Sí, tampoco soy demasiado partidario de las canciones que vuelan demasiado y que no se sabe muy bien de lo que hablan, pero sí que es verdad que si están abiertas a interpretaciones, aunque sean canciones muy claras, a mí son las que son las que más me interesan.

En “2” no se ve transformación, pero sí evolución. Me comentasteis en una ocasión que el proceso de composición y grabación del primer disco fue muy rápido. ¿Qué os han dado estos tres años de cara a la grabación de este disco?

Lo que más nos han dado es algo que no había al principio, que es tocar juntos. Nos hemos subido al escenario bastantes más de cien veces y eso obviamente genera una dinámica dentro del grupo que hace evolucionar la música hacia otro lugar. Además también cuenta que no queríamos hacer el mismo disco, queríamos evolucionar. Hay mucho trabajo de preproducción en este disco, de meditar hacia donde queríamos ir.

He leído que para la concepción del disco, para trabajarlo antes de grabarlo, os encerrasteis en casa de Edu en Mozota cuatro meses. ¿Llevabais canciones o ideas previas? ¿Fueron fruto de brainstormings? ¿O era levantarse, ensayar y componer como el que va a la oficina?

Fue un poco de todo, hubo canciones que surgieron como la mayoría de las del primer disco, trabajando junto a Luis bases, luego yo haciendo letras y un poco de estructura, para luego irnos a Mozota y trabajar con Edu y César para que se conviertan en canciones reales. Otras que se generaron allí, incluso una de las canciones salió en los días de grabación, en el estudio. O sea que hay un poco de mezcla y creo que eso también le da mucha riqueza.

En la primera escucha del disco me llamaron la atención poderosamente dos cosas. La primera es la contundencia en los sonidos; aunque la guitarras no sean tan predominantes los ritmos todavía están más marcados, las atmósferas más tensas y la lírica es un poco más desafiante.

Coincido, sí que es verdad que de las primeras características que vi cuando empezamos a cerrar el repertorio es que sí que era un disco de actitud echada hacia adelante. El primero es un poco más apocado y este es un poquito más desafiante, me gusta esa palabra, pero creo que también refleja los momentos que hemos vivido en estos tres años, tanto tocando como conviviendo los cuatro.

La segunda es que, al igual que el primero, no parece que haya canciones destinadas a buscar ser single. Me parece que son todas un poco diferentes, pero que forman un conjunto meditado.

Nosotros venimos de escuchar discos enteros y a eso le damos mucha importancia, que el repertorio que acaba apareciendo en el disco sea el necesario aunque sean discos cortos. También dedicamos mucho tiempo al orden. Nos gusta que las canciones funcionen por separado pero creo que como mejor se entienden es dentro del contexto y el contexto es el disco.

Foto: Gustaff Choos

Una seña de identidad que se mantiene y se refuerza es la importancia del ritmo. Posiblemente, además del texto y la idea que se expresa en cada letra, ese ritmo es la característica de cada una de ellas, quizá más que las melodías. ¿Es esa la marca León Benavente?

Bueno, no lo sé, puede ser una de ellas. Desde luego nos gusta jugar con pocos elementos. En el fondo son discos que no tienen arreglos y que basan mucho en la contundencia de los ritmos y sí que es verdad que también en mezcla solemos ponerlos delante.

También en las canciones que son más recitadas, incluso en el rap que cierra el disco, parece muy importante que la parte vocal marque claramente el ritmo.

Sí, totalmente. Los fraseados, sobre todo en este disco, son menos melódicos y más rítmicos. Aunque a la hora de hacer las canciones nos importa que cada canción sea un buen material por sí mismo, obviamente cuando las  hicimos también nos veíamos tocándolas en directo y ese es uno de los motivos por los que el disco es como es y tiene ese tipo de cadencias rítmicas.

En el disco anterior estaban muy presentes varios elementos; unas claras líneas melódicas de guitarra y un sonido clásico del Farfisa muy característico. En “2” habéis prácticamente prescindido de esos recursos; las guitarras tienen menos protagonismo pero amplían registros, los sintetizadores son unas veces más atmosféricos y otras más ruidosos. ¿Considerabais necesario huir de la fórmula?

Bueno, es también evolución y lo que pedían las canciones. Hay muchísima guitarra, incluso más que en el primero aunque no lo parezca, pero sí que son como más de muro. En cuanto al teclado tienes razón. Nos gusta jugar con otra limitación a la hora de hacer canciones y es jugar con pocos elementos y sobre todo con los elementos que tenemos en ese momento. En el primer disco yo toqué solo un órgano Farfisa, y en este segundo un sintetizador Korg de los 70, pero solo ese sintetizador. Eso hace que mucha gente perciba este disco como un trabajo más electrónico, pero en el fondo es igual de orgánico que el primero o incluso más. También en directo mutará un poco hacia esa parte un poco más guitarrera.

También continúa la experimentación en la forma de cantar; se repite el formato de spoken word de “Ser Brigada” en “Gloria” y la canción que cierra el disco “Habitación 615” es básicamente un rap. ¿Es eso una forma de no hacer conformista al oyente? ¿De mantenerlo alerta sin saber lo que se puede esperar?

Sí, totalmente es lo que dices. Al fin y al cabo somos músicos inquietos, por eso montamos este proyecto y es bonito hacer canciones de una manera, pero también es lógico buscar otros caminos, visitar otros lugares. En el fondo es ver a dónde podemos llegar, pero no solo en la voz, creo que todos lo hemos hecho con su instrumento.

Precisamente “Habitación 615” es posiblemente la canción más potente en cuanto a contenido, también la más larga, algo que podría asemejarse a lo que hicisteis cerrando el primero con “Ser Brigada”. ¿Es esa una idea preconcebida en cuanto al formato del disco?

No lo teníamos pensado pero, con todas las vueltas que le dimos al repertorio, es verdad que cuanto más se aproximaba el momento de grabar el disco notábamos que faltaba algo para cerrar todo este conjunto. Nos pusimos con esta canción y cuando la terminamos nos dimos cuenta que, sin establecer comparaciones, cerraba el disco de la forma que tenía que cerrarlo, igual que “Ser Brigada” el anterior. Sí que puede haber algo de paralelismo entre las dos.

En vuestras letras hay un pilar básico que es el concepto de huida. En este disco aparece por ejemplo en canciones como “California”, “Gloria”, “Nuevas Tierras” o “Celebración”, a veces como cierta necesidad de quemar las naves, de un carpe diem incendiario.

Exactamente lo que estás diciendo.

Precisamente “Gloria” parece una segunda parte de “Ser Brigada”, con otro protagonista separado generacionalmente y posiblemente con otro tono, en el que se impone una especie de huida kamikaze.

El personaje de “Gloria” lo veo un poco distinto al resto de personajes de nuestras canciones. Es una historia oscura, un personaje desagradable que cuando estás escribiendo en primera persona corres el riesgo de que la gente asocie con el grupo. Es peliagudo, delicado, pero no lo veo en absoluto parecido. Sí que es un personaje en huida, pero de una forma más extravagante y muchísimo más oscura.

Seguro que si te pregunto si lo que hacéis es canción protesta me dirás que no. En el libro “Historia de la canción de la protesta” de Dorian Lynksley este cuenta que Barry McGuire dijo sobre “Eve of Destruction “  que no era exactamente una canción protesta, que no era nada más que una canción sobre acontecimientos actuales. ¿Es eso lo que hacéis vosotros? ¿Canciones en las que se filtran acontecimientos actuales? ¿Es una forma de contextualizar?

Exacto, eso es. Sobre todo en el primer disco era una pregunta recurrente, “¿vosotros hacéis canción protesta o canción política?” No sé, prefiero ver la temáticas de las canciones de León Benavente como la relación que tiene el ser humano con todo lo que le rodea, y todo lo que le rodea son otros seres humanos y por supuesto es la situación política, el clima social que hay en ese momento, lo que te encuentras cuando bajas a la calle. Eso es sobre lo que a mí me interesa escribir, por eso creo que la etiqueta de canción protesta no cuadra demasiado, aunque tengas una voz crítica.

En “2” sigue habiendo una serie de referencias, tanto literarias como musicales, muy explícitas. En cuanto a literatura, el disco comienza nombrando a “La Broma Infinita” de Foster Wallace, en “Habitación 615” citas a varios escritores y la nota de prensa de presentación de “2″ la redacta el escritor Agustín Fernández – Mallo. En cuanto a música, además de a Triángulo, citáis a Los Smiths, Velvet, Can… ¿Consideras importante el ideario de referentes que lleva alrededor la música como demostración artística?

Bueno, supongo que es importante, a mí la investigación siempre me ha parecido necesaria. Siempre hay que conocer cosas nuevas y eso está dentro de la inquietud de la gente y de músicos como nosotros. Ahora bien, citarlos en las canciones no deja de ser un recurso, puede ser que el oyente no conozca o directamente no le gusten esos autores o esos músicos, pero al final esos nombres son intercambiables, lo importante es la idea. Luego por otro lado a mi también siempre me ha interesado como oyente de canciones las referencias a nombres propios. En “Tipo D” aparecen muchos que no dejan de ser referencias pop. De repente estás lanzando ideas y cuando ves esa imagen muy clara de ese nombre concreto la canción se pone a tu misma altura y eso me interesa.

Foto: Gustaff Choos

De entre las bandas de indie nacional que ahora mismo triunfan hay evidentemente dos paquetes que en principio parecen bastante diferenciados. Por una parte están de moda bandas que define muy bien el periodista Nando Cruz como “pop-rock centrista, tibio, aglutinador, muy melódico, euforizante, que no mata ni engorda, que no irrita porque tiene pocas aristas” y por otra bandas que “dentro de lo que cabe” tienen esas aristas, ya sea musicalmente como en los mensajes que transmiten, como podéis ser vosotros, Triangulo de Amor Bizarro o El Columpio Asesino. Curiosamente esas otras dos bandas están referenciadas en “2”, una de forma explícita -Triangulo de Amor Bizarro -nombrando la canción “El Fantasma de la Transición” y otra de forma implícita – El Columpio Asesino- , cuando algunos sintetizadores les recuerdan claramente; “Tipo D” a “Babel”  o “Nuevas Tierras” a “Perlas”. ¿Sentís esa línea divisoria con ese otro tipo de bandas? ¿Os sentís en otro mundo diferente?

No, yo creo que la música independiente de este país ya ha tomado tantas formas distintas, por otro lado para bien, que no creo que haya solo dos bandos. Hay gente haciendo música muy diversa. A nosotros hay música que nos interesa más y con la que somos más afines, como por ejemplo los dos grupos que has dicho, otros con los que a lo mejor no somos tan afines pero nos interesan igual y otros que no nos interesan nada.

Os pude ver en bastantes conciertos del anterior disco y parecían tener un guion definido y un claro dominio de los tempos escénicos. Ahora con el cambio relativo de sonido y las nuevas canciones ¿tenéis ya pensado un desarrollo en escena para el nuevo repertorio?

Como ya te he comentado, cuando compusimos estas canciones ya estábamos con la mente en los conciertos. Ahora estamos precisamente trabajando en juntar los dos repertorios y ver cómo funcionan, aunque no te diría que tienen un guion escénico porque todo lo que se veía en el escenario durante la otra gira iba surgiendo durante los conciertos. Nos pone mucho tener repertorio nuevo después de llevar tanto tiempo con el mismo.

Con Nacho Vegas ya habíais estado en México en bastantes ocasiones, él es allí un artista importante y recibe mucha atención de prensa y de público. Supongo que la introducción de León Benavente en el mercado mexicano habrá sido en primera instancia a otra escala ¿Cómo han sido vuestras ya tres visitas? ¿Cómo han reaccionado en México ante un proyecto tan diferente a lo que hace Nacho?

Es lo que dices, no se puede comparar. Con Nacho llevamos ya ocho años o así, y es un artista muy reconocido con mucha trayectoria. Nosotros obviamente hemos ido de la mano de él, es decir, el primer público que venía a nuestro conciertos era la gente que conocía a Nacho y que sabía de nuestro grupo a través de él. Pero hemos hecho bastante labor de promoción y de tocar en cualquier lugar, desde salas muy pequeñas hasta salas un poco más grandes, incluso tocar en una parada de metro. Hemos hecho un poco de todo, aquello es tan inmenso que es lo que tienes que hacer, ahora vemos que cada año subimos un escalón. Este disco tenemos previsto ir a presentarlo, todavía no sabemos cuándo ni en qué condiciones, pero esperamos que sea un paso más. La última sala en la que tocamos era un poco más grande y vemos que va funcionando.

León Benavente estarán este año en festivales como SOS 4.8, Culturefest, Ojeando Festival, Fárdelej Festival, Low Festival, Festival Tendencias, Santander Music, Sonorama Ribera, V de Valarés y South Pop Festival.

ASÍ TE CONTAMOS EL SOS 4.8 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL LOW FESTIVAL 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL SONORAMA RIBERA 2015

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