HUERCASA 2017 PORTADA

LA CUARTA EDICIÓN DEL HUERCASA COUNTRY FESTIVAL SE CELEBRARÁ EL 7 Y 8 DE JULIO EN RIAZA

La cuarta edición del Huercasa Country Festival regresa de nuevo a la villa segoviana de Riaza el viernes 7 y sábado 8 de Julio de 2017. #HCF2017 mantendrá su apuesta por acercar a las estrellas más relevantes de la Americana Music hasta el Campo de Fútbol Municipal Las Delicias de Riaza, además de seguir ofreciendo un buen número de actividades paralelas.

El encuentro anual de los aficionados a la música norteamericana más enraizada se reafirma en su objetivo de ser un punto de encuentro diferente con el mundo rural, la vida sana y la alimentación saludable.

La empresa hortofrutícola Huercasa sigue apostando por el carácter familiar de su Festival, por lo que mantiene el acceso gratuito a los menores de 16 años, acompañados de un adulto, además de hacer hincapié en las actividades orientadas a los más pequeños. Por otra parte, #HCF2017 quiere dar una especial relevancia al Country Line Dance como elemento integrador y la “quedada” anual de la mañana de sábado en la Plaza Mayor de Riaza seguirá siendo uno de sus momentos cumbre.

El Huercasa Country Festival ha contado en sus tres adiciones anteriores con artistas de la categoría de Emmylou Harris & Rodney Crowell, The Mavericks, Laura Cantrell, Ryan Bingham, Turnpike Troubadours, Sam Outlaw y Corizonas, entre otros. En la mayor parte de los casos, han sido actuaciones exclusivas en nuestro país.

 

Abono Anticipado con descuento

#HCF2017 quiere agradecer la fidelidad de sus asistentes poniendo a la venta desde el día 1 de Diciembre y hasta el 15 de Enero (ambos inclusive) su Abono Anticipado a través de Ticketea  al precio de 40 euros, lo que significa más de un 30% de descuento sobre su precio final. Las unidades a la venta son limitadas.

Concurso del cartel #HCF2017

Huercasa convoca de nuevo un Concurso de Diseño de Carteles para elegir la imagen de su cuarta edición desde el 1 de Diciembre y hasta el 15 de Enero (ambos inclusive). La convocatoria está abierta a diseñadores profesionales y amateurs de cualquier nacionalidad con un único premio de 1.000 euros.

DESCARGA LAS BASES del CONCURSO AQUÍ

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FIESTA ESPÍRITU DE ROCK N ROLL: 5 AÑOS, 5 GRUPOS, 5 DISCOS

5 bandas se subirán al escenario de la sala El Sol de Madrid los días 21 y 22 de octubre en la quinta Fiesta Espíritu de Rock N Roll. 5 nuevos discos se presentarán en directo. Sonidos bañados por r&bpower popgarage o country harán bailar a todo el mundo: Flamingo Tours, Los Wallas, MFC Chicken Deluxe (en portada), Kurt Baker Combo y The Hot Sprockets.

viernes 21 de octubre:
Flamingo Tours, Los Wallas, MFC Chicken Deluxe
sábado 22 de octubre:
Kurt Baker Combo, The Hot Sprockets

22h. Sala El Sol, Madrid
Entradas ya a la venta aquí

Abono 2 días —> entradas de cupo limitado. 25€ + camiseta Espíritu de Rock N Roll edición limitada.
Entrada para un día. 15€
De regalo con tu entrada el minicómic “Espíritu de Rock ‘n’ Roll” + CD edición limitada con temas inéditos de las 5 bandas de la fiesta “Espíritu de Rock ‘n’ Roll”.

VIERNES 21 DE OCTUBRE

FLAMINGO TOURS (R&B, Rockabilly)

Myriam Swanson es conocida por haber sido la voz de Mambo Jambo en las sesiones del Taboo Burlesque Nights de la Sala Apolo de Barcelona. Ahora, Swanson será conocida por liderar su propia banda, Flamingo Tours, gracias a la publicación de “Right on Time”, primer trabajo de larga duración del grupo.  El repertorio está lleno de temas propios y de algunas versiones de diversos sabores. Temática viajera y desenfadada en un cóctel musical lleno de rock’n’roll arraigado en la tradición más salvaje de la música popular y aromas diversos: rhythm’n’blues de exotismo cavernoso, soul profundo, surf frenético y rockabilly trepidante.

LOS WALLAS (Garage)

¿Qué tienen Los Wallas que The Guardian les ha destacado como una de las mejores bandas españolas de garage? Tras varios singles, un EP, y la experiencia de haber tocado junto a Sky Saxon (The Seeds), presentan ahora “Sangre, Sudor y LaGrima”, un disco editado por Subterfuge Records en el que se dan la mano garage-fuzz, surf y ramalazos de psicodelia.

MFC CHICKEN DELUXE (Frat Rock – Londres)

MFC Chicken empezó cuando Spencer Evoy se mudó de Canadá a Londres hace 6 años con la misión de formar una banda con gente que compartiera su pasión por el sonido Frat Rock North-West de los Sonics. Han grabado ya 4 discos, 5 singles (uno de ellos con Sister Cookie), han girado por toda Europa y han sido la banda que acompañó a Gary US Bonds en su gira española. Con una mayor formación ahora han explorado un sonido R&B más sucio sin dejar la energía del Frat Rock. El núcleo de la banda lo forman: Spencer Evoy (saxo y voz principal), Alberto Zioli (guitarra y voz), Ravi Low-Beer (batería) y Zig Criscuolo (bajo). La formación “deluxe” incluye a Tim Harrison al piano, Chuchi al saxo barítono, y Dan Criscuolo a la guitarra baritono. La formación al completo estará presentando su nuevo Lp editado por el sello londinense Dirty Water Records bautizado Goin´Chicken Crazy

SÁBADO 22 DE OCTUBRE

KURT BAKER COMBO (Power Pop)

Kurt Baker Combo es el último proyecto del geniecillo de Portland (Maine) afincado en Madrid. Esta vez le acompañan 3 músicos leoneses de amplio currículum: Juancho López al bajo (Paul Collins Beat, The Crepitos, Thunderbolts, etc), Jorge Colldan a la guitarra y coros (Holy Sheep The Flash, The Bright, Sr No, etc) y Sam Malakiam a la bateria y coros (Alrighters , Platillos Volantes). Tras su disco “Muy Mola Live!” publicado el año pasado, estarán presentando su nuevo disco “In Orbit” en el sello de Little Steven Van Zandt Wicked Cool Records. Estos nuevos 10 temas serán una mezcla de Rock n’ Roll, Power Pop, Punk Pop un poco de Garage Rock y sobre todo, mucha diversión!

Imagino que un disco pirata de Eddie & the hot Rods o los Ducks Deluxe de la época sonaría muy parecido a esto que ofrecen Kurt junto a su banda leonesa.

THE HOT SPROCKETS (Country Rock – Dublín)

The Hot Sprockets se formaron en 2008 por amor al rock’n’roll. Todos sus miembros han salido de los suburbios del sur de Dublin, Irlanda. Su sonido se puede describir como una mezcla de Americana y R&R irlandés. Llegaron por primera vez a España en 2015 y ahora vuelven para presentar nuevas canciones que verán la luz pronto en un nuevo álbum grabado junto al productor Charlie Russell (Jamiroquai, Kasabian, Madonna, Robbie Williams).

HEY HEY MY MY FEST 2016 PORTADA

LA MÚSICA AMERICANA INUNDA CANTABRIA CON EL HEY HEY MY FEST

Sólo quedan dos días. Cantabria disfrutará de la segunda jornada del Hey Hey My Fest, una apuesta por un estilo, la música americana, que cuenta con numerosos adeptos en la región y que representa una apuesta para Escenario Santander. Quizá el evento más importante de los muchos celebrados hasta la fecha. Por su dedicación al género y por un cartel de lujo.

Si la fiesta de presentación, celebrada el pasado viernes, contó con J.P Harris, Los Deltonos y Johnny Hate, la segunda jornada llegarán los platos fuertes. El sábado 9, Son Volt ofrecerá en Cantabria el único de sus conciertos en España. Una cita imprescindible para los amantes de un sonido propio, del que fuera la mitad de Uncle Tupelo y una de las bandas más reconocidas del llamado country alternativo.
Otra de las grandes figuras que actuarán en Santander será Ryan Bingham, el multipremiado cantautor residente en Los Ángeles, que gira por Europa con su último disco, ‘Fear ans Saturday night’.  La música de corte pantanoso de C.W Stoneking, llegado desde Australia ocupará su lugar en el cartel del sábado con un sonido que traslada al público a los años 30 influenciado por el ragtime o el calypso. Finalmente, Marc Jonson, compositor de canciones desde que salió del instituto, ha puesto letra y música a algunos de los temas más conocidos de las últimas décadas. La firma nacional, en cuanto a procedencia, no sonido, la pondrá Peralta, cuyos miembros suman más de once bandas en su haber.
Las entradas están a la venta en la web del festival www.heyheymyfest.com. Para que todas las familias puedan disfrutar de una jornada de música, habrá una zona dedicada a los más pequeños de 18.00 a 22.00 horas.
El Hey Hey My Fest cuenta con el apoyo del Gobierno de Cantabria y se enmarca en la programación del Año Jubilar 2017, con el objetivo de contribuir a atraer turistas de otras comunidades.

ENTRADAS SOLO 30€ en venta anticipada en www.esmiticket.com, Escenario, Tipo, Manuel Muñoz en Torrelavega. 35€ taquilla 

ASÍ TE CONTAMOS EL MAD COOL FESTIVAL 2016

JUEVES

Ayer certificó su nacimiento un nuevo festival en la capital, el Mad Cool Festival, una ciudad en la que hasta hace poco parecía imposible que siendo tan grande hubiera tan pocos eventos de este tipo (o que los que había desaparecieran) y en la que ahora parece haberse abierto la veda festivalera. No es que en otras partes no aparezcan festivales como el sarampión, pero lo de Madrid y Valencia en estas últimas temporadas recuerda a la abrupta aparición de complejos de edificios de caravista con piscina y pádel. No quiero ser conspiranoico, pero es una coincidencia que me llama la atención, ¿verdad Carmen? (si esto último no lo leen con tono de Iker Jiménez no lo entenderán)

El Mad Cool aparece de una forma muy especial, nace a lo grande. Es curioso que un festival nuevo sea tan ambicioso en su primera edición y consiga programar a dos de los reclamos más importantes del año (sin entrar a enjuiciarlos, ni compararlos con otros), como son Neil Young y The Who, además de un buen puñado de nombres internacionales (grandes, medianos y pequeños), así como una abundante aportación de artistas nacionales de los mismos calibres. Además, es reseñable el estilo musical que intenta englobar el festival, todos (o ninguno), algo mucho más al modo de festivales importantes americanos que europeos; donde se juntan viejas glorias, importantes nombres comerciales internacionales de diversos estilos, bandas foráneas indies con bastante buena prensa, bandas nacionales de moda que arrastran a mucho público, artistas emergentes del mismo target, e incluso bandas jóvenes underground (dentro de un límite, claro). El resultado es imposible de calibrar a priori, pero parece claro que se ha apostado a todos los números y tras esta primera edición, con los datos y el feedback del público, se intentará hacer una segunda edición más a medida. Si sigo pareciendo conspiranoico, perdónenme ustedes.

Tras todos estos “a prioris” comenzamos nuestra andadura en la Caja Mágica haciendo una rápida incursión en el enorme espacio abierto de los grandes escenarios, en el que los alemanes Milky Chance desarrollaban su batiburrillo buenrollista de indie folk con toques a veces reagge, a veces de electrónica suavecita, y vimos que la zona era magnífica. Amplitud, escenario y pantallas espectaculares, sensación de que iba a haber relativa comodidad para recibir a los grandes de cada noche y sensación de prescindibilidad de los que estaban en el escenario en ese momento. ¡Adios, Milky Chance!.

La siguiente decisión a tomar parecía difícil, pero en realidad no lo era: dejamos la pradera principal dónde iba a empezar Lori Meyers y nos marchamos a las cavernas de los escenarios cubiertos en los que actuaban The Kills. La justificación era sencilla: Lori Meyers estaban en el festival para hacer el mismo espectáculo, y tocar las mismas canciones, que en las últimas temporadas -¿Para cuándo nuevo disco?- (me chivan que durante su concierto comentaron que ya lo tienen grabado), mientras que la banda de Mosshart & Hince presentaban ante nosotros “Ash & Ice”, nuevo trabajo tras cinco años en barbecho.

Alison Mosshart de The Kills / Foto: Mad Cool Festival

Si en disco la mutación a un sonido menos sucio y más sintético es evidente, en directo los temas del nuevo disco de The Kills se integraron perfectamente en la apisonadora de post punk sexy del que son expertos (post punk sexy es una definición algo tosca, pero quienes les hayan visto en directo lo entienden). Alison Mosshart continúa siendo la mayor fiera sensual del rock and roll, sus espasmódicos bailes, sus movimientos felinos y su increíble y penetrante voz no tienen rival, y forma junto a Jamie Hince una pareja elegantemente arrolladora. Por poner un pero (hay que buscar las cosas negativas en los buenos conciertos, al igual que me esfuerzo en encontrar algo positivo en algunos conciertos infumables), a Hince le falló el sonido de la guitarra en un par de canciones, la buena noticia es que fue algo técnico y parece que su grave lesión en la mano está olvidada.

Además de para ver nuestra primera actuación en uno de los pabellones del recinto, este concierto nos sirvió para certificar el auténtico caos y las enormes colas que se sufrían en las barras (ya a primera hora), para ver un par de fallos en las pulseras cashless y para esquivar a cientos de personas que se dirigían en sentido contrario en el laberinto de hormigón de escaleras y pasillos de la zona cubierta (nada para lo que vendría después).

Tras salir del Escenario 3 me puse a correr pensando que quizá me había equivocado no saliendo a pillar sitio para ver a The Who que empezaban en menos de diez minutos, pero la zona abierta es claramente lo mejor del festival y llegué sin problemas (y sin querer profundizar más) a la altura de la torre de sonido, y escorado a su derecha me instalé mientras estos magos del rock&roll empezaban con “I Can’t Explain”. El ambiente era extrañamente calmado, y mucha gente parecía haber llegado allí directamente caída de un guindo, pero no voy a ser yo el que se queje de que le dejen disfrutar del gran sonido del escenario principal y de algunas de las mejores canciones de la historia. El concierto de The Who fue el mejor que se puede esperar de estos septuagenarios, el mejor y más digno espectáculo de entre todos los de su generación que o no están en forma, o se pierden en actuaciones efectistas más que efectivas. The Who se limitaron a tocar impecablemente lo mejor de su repertorio, dejando que la pantalla de detrás de la banda fuera la única concesión a la nostalgia, con fotos y metrajes de sus años dorados. Sin darnos cuenta, y sin apenas pausa, cayeron “Substitute”, “Who Are You”, una gran “The Kids Are Alright” con maravillosas imágenes de “Quadrophenia” y por supuesto “My Generation”. Daltrey y Townshend parecían contentos y así lo expresó el guitarrista, ejerciendo para estos menesteres de auténtica voz cantante. El cielo amenazante nos respetó y llegamos al ecuador con “I’m One” a punto de hacernos saltar las lágrimas; “¿hay alguien de 17 años entre el público? Para ellos va dedicada esta canción”, fue la forma de presentarla por Townshend.

Pete Townshed de The Who / Mad Cool Festival

Estos míticos abuelos demostraron que no necesitan alardes que perviertan tan magníficas canciones, que aunque no puedan hacer los antiguos derroches físicos son capaces de tocar y cantar con contundencia y solvencia, que es genial ser una leyenda, pero que lo mejor es seguir siendo una gran banda de rock –como muestra la interpretación de “Pinball Wizard”-. Con la explosión de “Baba O’Riley” y la energía al diez pensaba que aquello terminaba, pero tras presentar una banda en la que está Zak Starkey –el hijo de Ringo-, pusieron el broche final con los fuegos artificiales musicales de “Won’t Get Fooled Again” (no necesitaron unos reales a la segunda canción como Tame Impala). Extasiado me fui a cenar pensando que nada más que por lo que acababa de ver ya hubiera valido la pena pagar la entrada al festival. Hice cola un año para el baño, otro para la cerveza y otro para cenar, y tras eso me dispuse a ver a Garbage.

Roger Daltrey de The Who / Foto: Mad Cool Festival

Perdonen mi atrevimiento, pero después de certificar que el disco de retorno de Garbage es lo mismo pero peor, me fui a ver a The StrypesGarbage continúan con la misma garra sintética escrupulosamente estudiada, esa oscuridad milimetrada, etc etc. pero sin los hits pegadizos de sus dos primeros discos – nada más sonar “Stupid Girl” o “I Thin I’m Paranoid” la comparación se hizo evidente-, así que volver a ver a The Strypes tras hacerlo la semana pasada en el Festival de les Arts no me pareció un pecado. Además, tenía algo que comprobar. No me quedé a gusto con el concierto de los irlandeses en Valencia, y dudaba si era simplemente por ellos o por las circunstancias de la actuación –escenario al aire libre, mucha gente que pasaba por allí sin prestarles demasiada atención-, y efectivamente, en sala, con cercanía y con gente metida en su frenético rythm&blues acelerado la cosa fue muchísimo mejor. Miedo me dio escuchar un rato antes a una chica preguntarle a otra que quiénes era esos The Strypes que iban a ver, y esta responderle: “son como The Strokes”, pero allí realmente parecía que los que estaban sí que sabían de que iba esto. Mucho mejores cuando quieren ser Dr Feelgood o The Jam que cuando en su última época se acercan a Arctic Monkeys, pero en todo caso dieron un concierto redondo y sin respiro.

The Strypes / Foto: Mad Cool Festival

De la contundencia y aspereza de The Strypes, pasamos a la densidad atmosférica (parezco el hombre del tiempo) de Editors. La banda de Tom Smith ya no quiere ser Interpol, ya no practican post punk de radiofórmula y lo que quiere es ser unos U2 que llenen estadios de melancolía. Han suavizado su sonido, son mucho más etéreos, pero siguen conservando esa épica tan de moda que parece contentar a todos. A mí me parecieron un coñazo y me escapé un momento a uno de los cubículos de hormigón a escuchar a Hercules & Love Affair dar una lección de música de baile con clase y solvencia. Melodías acertadísimas, ritmos clásicos remodelados como si se inventaran ahora y una clase desbordante es lo que tienen estos norteamericanos. Les escuché expresar sus condolencias por las víctimas de Orlando y me fui a ver el último concierto grande de la noche: Vetusta Morla.

Vetusta Morla ya no están de gira pero, como todos los grandes reclamos, son capaces de interrumpir su descanso para continuar con el juego de esto de los festivales. Los madrileños se saben este tipo de conciertos al dedillo, ya han dado muchos, no en vano son los padres de una corriente del indie nacional que arrasa en cada plaza y es reclamado en cualquier evento que tenga la intención de recuperar la inversión.

Sus conciertos son misticismo, son himnos coreados por miles (el ambiente de su escenario un jueves de junio a las 3 de la mañana era espectacular), son lo que sabemos. Por mucho que guste, la propuesta no es valiente –por mucho que se llame así la canción con la que terminaron-, o al menos unos años después de su primer disco ya no lo es. Tras ellos tocaba retirada.

Vetusta Morla / Foto: Mad Cool Festivall

Para mañana dejo mi comentario sobre el tema de los horarios del Mad Cool Festival, servicios, buses y demás medios de vuelta a la civilización y continuaré meditando sobre la forma de pago porque traerá “cola”. No puede ser todo hoy, que me pierden interés.

VIERNES

Superviviente a la jornada de ayer – salir del recinto para volver al centro de la ciudad fue similar a huir de Alepo para entrar en Europa, pero vestido de hípster –, volví a la caja Caja Mágica cansado, pero esperanzado porque el Mad Cool había anunciado que había tomado nota de las deficiencias del jueves en cuanto al método de pago, al número de personas en barras y a la señalización en la zona de los escenarios cerrados.

Es loable tener los huevos de crear un monstruo de evento de este calibre desde la nada, programando a gran número de artistas –algunos míticos-, crear un recinto colorido -aunque extraño-, poner en marcha seis escenarios, un mercadillo, una zona de restauración variada, un sistema de pago geek etc. etc., pero con tantos asistentes si algunas cosas no funcionan al dedillo es normal ver casos de desesperación y desorientación a cada dos pasos que se da en el recinto. La valentía a veces se paga, pero es algo noble que merece respeto y un cierto margen de confianza.

Al llegar, el recinto lucía espléndido con el sol iluminando su colorido envoltorio, la todavía escasa gente daba la oportunidad de apreciar sin agobios cada rincón de la enorme explanada dónde se encuentran los dos escenarios grandes y la zona de restauración, mientras tanto Bigott ponía banda sonora a mi inspección. El maño se mecía a ritmo de swing y de indie folk freak y sin dejar de hacer sus peculiares juegos y bromas enfundado en un polo Adidas Ivan Lendl. Mirándole durante la actuación no pude evitar pensar que ese sería el aspecto del tenista checo si le dejaran unos años en una isla desierta.

Me quedé en el escenario grande para ver a Stereophonics (mi jornada iba a oscilar entre los dos tablados grandes), una banda que quizá merecía un poco más de prominencia en el cartel, por su importancia y porque este será su único paso por nuestro país este año.

La banda de un Kelly Jones absoluto protagonista, empezó con mucha energía, rock potente y garra con temas como su reciente “C’Est La Vie”, pero pronto se instaló en el lugar en el que se sienten más cómodos, los medios tiempos. “Indian Summer” y “White Lies” nos llevaron a “Maybe Tomorrow” –el primer clásico de la noche-, y de esta manera volvieron a repartir las canciones hasta “Have Nive Day” a mitad del concierto, y la esperadísima “Dakota” como colofón. Concierto equilibrado de una banda que sabe bastante de grandes eventos. No pasarán a la historia, pero son de una escucha amable y agradable. Amables, como la psicodelia de Temples, la lisergia más limpia y pop que se puede encontrar en esta nueva hornada del género de moda. Mucho, mucho tiempo han rodado con su primer disco – ya les vimos hace tres años en el FIB, antes de publicarlo -, pero esta vez nos dieron una pequeña muestra de lo que será la continuación de “Sun Structures” y que parece irá por el mismo camino. Temples es un grupo de suavidad extrema, glam sin uñas, psicodelia sin mucho ácido, pero bueno, son pegadizos –creo que con el 5,4 que les dieron en Pitchfork ya han tenido suficientes palos los pobres-.

Escenario Matusalem durante la actuación de Temples

Tras los británicos comencé a ponerme nervioso y fui a coger buen sitio para ver a Jane’s Addiction, unos rara avis dentro del cartel y posiblemente la banda más excitante de este primer Mad Cool Festival. Cuando parecía que iba a empezar su actuación, nos sorprendió la aparición del enorme humanoide articulado de La Fura dels Baus, una típica instalación móvil de las suyas, que recorrió en ida y vuelta la llanura verde lo que dura dos grabaciones de “Kannibalen” de Apashe. Cuando se marcharon los de La Fura entonces sí, saltó la grabación de “Señores y señoras, nosotros tenemos más influensia con sus hijos que tú tiene, pero los queremos. Creado y regalo de los Ángelis, Juana’s Adicsión” y Jane’s Addiction salieron con “Stop”, canción que abre “Ritual de lo Habitual”, disco que venían a autohomenajear.

En las primeras filas había mucho fan, mucha camiseta de SoundgardenRed Hot Chili Peppers y demás grupos contemporáneos de Jane’s AddictionPerry Farrel, vestido con un traje rosa con sombrero, y el tatuado Dave Navarro con chaleco y sombrero de cuero, cumplían sus roles a la perfección: el primero de maestro de ceremonias y el segundo de guitar hero.

Fue curioso ver la espantada de curiosos de las zonas cercanas al escenario, Jane’s Addiction son muy afilados y pueden tener pasajes demasiado hard rockeros o tribales demasiado densos si eres un aficionado al indie. Tocaron todo su tercer disco y mostraron todo lo que eran capaces de hacer cuando estuvieron a punto de comerse el mundo. El público disfrutó como loco de “Been Caugh Stealing” y con “Three Days” ejemplarizaron lo que son como banda: extensos y duros riffs de Navarro, contundencia tribal y ritmos funk mientras un par de bailarinas exóticas culebreaban entre los músicos. Farrel dirigía el discurso en cada momento, elegante y simpático, interpretando su cabaret personal y controlando los efectos de su voz el mismo desde el escenario, mientras que Navarro acuchillaba nuestros oídos. Y tras “Classic Girl”, con la que terminaron su repaso a “Ritual de lo Habitual”, llegaron los regalos extra: una versión de “Rebel Rebel”, “Just Beacause”, “Mountain Song” y “Jane Says”, la canción de la protagonista de las adicciones de su nombre.

No pasará a la memoria como un concierto concurrido, puesto que la dureza de la propuesta y el partido de la selección en las pantallas de la zona de comidas le restó bastante público, pero lo que está claro es que los que conocen su música se quedaron más que satisfechos.

El estilo poco “easy listening” de los angelinos convirtió sin necesidad de pensar mucho a Band of Horses en cabezas de cartel. La banda de Ben Bridwel tomándose ese papel al pie de la letra eligió empezar el repertorio de manera enérgica – nada que ver con el maravilloso pero sumamente taciturno concierto que ofrecieron hace unos años en el DCode -, y repartir la presentación de nuevas canciones como “Casual Party” “Solemn Oath”, “In a Drawer” o “Hag” entre increíbles clásicos como “Laredo”, “No One’s Gonna Love You”, “Is there a Ghost” o “The Funeral”, que fueron los momentos más emocionantes de la noche. Band of Horses vinieron a disfrutar y lo demostraron con creces, es indicador que incluso con la dureza de “The Funeral”, Bridwel no podía reprimir la sonrisa o dar algunos saltos. Fue el concierto de la noche.

Por salirme de los dos escenario principales y probar un poco otros estilos me acerqué a medio concierto de la banda de Seattle a ver un momento a Caribou, que por las redes parecía que lo estaban petando, pero al llegar a la puerta del cubículo me di inmediatamente la vuelta, había cientos de personas enfadadas por no poder entrar y amenazaba revuelta.

Electrónica era lo que nos quedaba por ver y era lo que continuaba en los dos escenarios grandes, pero una con dos caras de una misma moneda, por un lado unos The Prodigy con una fórmula agotada y agotadora, y unos Die Antworld que remodelan las mismas coordenadas para ser y sonar actuales. The Prodigy son la quinta esencia del tecno punk de rave que a ritmo de big beat nos voló la cabeza en los 90, pero siguen utilizando las mismas balas y cada vez hieren menos. Sin embargo, la fiesta que se montó en su concierto fue espectacular, porque para eso sirve su música, para sacar la energía y transformarla en calor.

Con los sudafricanos Die Antwoord cerramos nuestro recorrido, escuchándoles rapear sobre bases frenéticas, haciendo un derroche de contacto físico extremo, dándonos un poco miedo, pero imaginando una rave con chavales jóvenes, no con señores de cuarenta años, como sus predecesores en el escenario contiguo.

Die Antwoord

Camino a casa reflexionamos sobre un par de temas extramusicales; las colas para beber son menores, bueno, dentro de los recintos cerrados no; se sigue sin poder pagar en efectivo en barras como habían anunciado por la mañana (al menos a mí no me dejaron); lo de los aforos en los escenarios cubiertos (esos que son difíciles de encontrar porque están poco y mal señalados) es para hacérselo mirar, y te ponen las cosas tan complicadas que casi dan ganas de obviarlos y no ir en toda la noche. Aun así, la cosa pintó mejor que el primer día, también porque por el cartel de este viernes la gente estaba más dispersa. Veremos esta noche con Neil Young como claro aglutinador de atención.

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SOUNDS FROM VALENCIA ACERCARÁ AL PRIMAVERAPRO A DOS BANDAS EMERGENTES VALENCIANAS

Sounds from Valencia acercará hasta el PrimaveraPro las propuestas de dos bandas emergentes de la región, como son Odd Cherry Pie y su punk-folk electrosideral, y el country añejo de Badlands (en portada).

Sounds From Valencia, es una plataforma de apoyo a los grupos emergentes de la provincia participantes en el Concurso de la Diputación Valenciana “Sona la Dipu Pop-Rock”. Uno de los objetivos de esta plataforma es facilitar la promoción y comunicación de bandas emergentes valencianas para posicionarlas dentro del panorama musical nacional e internacional, facilitando la presencia en los festivales más importantes y relevantes a nivel mundial.

ODD CHERRY PIE

Como una tarta de cerezas con forma rara pero que sabe bien, Odd Cherry Pie muestran a través de sus canciones una visión muy particular del folk y de la vida, siempre con la voluntad de armar jolgorio y de unir el imaginario de lo salvaje y la canción popular. El grupo valenciano, creado por Marta Domingo y Nando Vidagañ (a quienes después se unieron Carlos Picó, Mr. Black y Carlos Ayuso) se nutre de violin, contrabajo, guitarra, batería y sintetizadores para facturar un folk extático, por momentos cercanos al punk-folk electrosideral como ellos mismos dicen, que ya ha cristalizado en el EP “Samarkanda” publicado a principios de 2015, y que este año seguirá creciendo con “America”, su nuevo alegato.

BADLANDS

“Si nunca fue nueva, y nunca envejece, entonces es una canción folk”. Bajo esta premisa nació Badlands, un proyecto que, como reza este antiguo adagio, es viejo y nuevo a la vez. Viejo porque su música parte de las raíces más profundas del country y del bluegrass; nuevo porque son una joven formación que solo lleva en activo desde mayo de 2014. Desde entonces, el quinteto valenciano ya ha destacado entre las bandas emergentes de su localidad por ese sonido añejo, árido y estimulante que profesan, llevándoles a ganar concursos de bandas y a actuar en varios festivales. A mediados de 2015 publican Prodigy, su EP de debut, seguido de su continuación Relentless solo unos meses después: violines, bajos, paisajes americanos y un puñado de canciones nuevas y viejas a la vez.

HORARIOS

Sábado 4 de junio en el CCCB (Pati de les Dones) PrimaveraPro

Odd Cherry Pie – 13.30h

Badlands – 17.40h

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THE MAVERICKS Y THE TURNPIKE TROUBADOURS ENCABEZAN LA TERCERA EDICIÓN DEL HUERCASA COUNTRY FESTIVAL

El Hard Rock Cafe de Madrid ha acogido la presentación de la tercera edición del Huercasa Country Festival. El presidente de HuercasaFelix Moracho, y el director artístico del Festival, Manolo Fernández, han presentado la programación definitiva de la cita que tendrá  lugar los días 8 y 9 de julio en la localidad segoviana de Riaza.

Destacaron la alianza entre el mundo rural, la vida sana, una alimentación saludable y la mejor música country como señas de identidad de la vida en el campo a nivel mundial. Son los ases de un festival diferente que se ha convertido en el mejor de España en su género

El festival, que organiza y patrocina la empresa hortofrutícola Huercasa, presenta en exclusiva para toda España el debut de la banda de Oklahoma The Turnpike Troubadours, cerrando cartel del viernes 8. Jornada que se completará con la HCF All-Stars Band y con el oscarizado Ryan Bingham

La HCF All-Stars Band, ha sido creada exclusivamente para un concierto único en el Festival y está integrada por músicos como Jeff Espinoza (Red House), Juan Carlos Esteban (The Widow Makers) y el estadounidense Gene Taylor.

‘The Weary Kind’, tema central de la película ‘Crazy Heart’ (‘Corazón Rebelde’), protagonizada por Jeff Bridges, le valió a  Ryan Bingham un Óscar, un Globo de Oro y un Grammy, lo que le catapultó  al primer plano de atención mundial.

El Huercasa Country Festival abrirá el sábado 9 con el debut europeo y en exclusiva para España de la canadiense Whitney Rose, una joven cantautora que recuerda aquella mirada neo-tradicional de la country music surgida a partir de la mitad de los años 80.

A continuación, Riaza vibrará con Sam Outlaw, una de las grandes revelaciones del country americano reciente. Su nuevo disco de estudio, ‘Angeleno’ le ha permitido compartir escenario con algunos de sus ídolos como Dwight Yoakam y Clint Black, y recibir las alabanzas del mismísimo Ryan Adams.

The Mavericks, cerrarán el  Festival  con el que será su único concierto en España. La mítica banda liderada por Raúl Malo, elegida como mejor grupo del año 2015 por los oyentes del programa Toma Uno de Radio 3 que dirige y presenta Manolo Fernández, presentará en directo su último trabajo, Mono. Un espectáculo electrizante que lleva al público al delirio total, tal y como describe la prensa estadounidense los directos del cuarteto de Florida.

Ya están a la venta en Ticketea tanto los abonos (50€) como las  entradas de día (30€) para viernes y sábado.

Como en ediciones anteriores, los conciertos estelares se celebrarán en el campo de fútbol municipal Las Delicias de Riaza en la tarde-noche de viernes y sábado. Y además se repetirán las actividades paralelas que tanto sabor y ambiente dan al festival segoviano, como la sesión del aperitivo del sábado en la Plaza Mayor, con música en directo y clases de line dance, las barbacoas de maíz y las actividades infantiles.

Huercasa mantiene el carácter familiar de su festival y ofrece un año más la posibilidad de acceso para los menores de edad, con entrada gratuita a los menores de 16 años, siempre que vayan acompañados de un adulto.

Huercasa, empresa hortofrutícola ubicada en la localidad segoviana de Sanchonuño, organiza y patrocina Huercasa Country Festival con el objetivo de difundir un estilo de vida cercano a sus valores.