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ASÍ TE CONTAMOS EL FIB 2017

Texto: David Blutaski

Fotos:Pau Bellido Adrián Morote Photography Jota Martínez Fotografía NEREA COLL photography

Portada: RHCP / Foto: Adrián Morote Photgraphy

JUEVES

Hacía mucho tiempo que una jornada de jueves del FIB no tenía un atractivo como la de este año; un cabeza de cartel de actualidad, un par de viejas glorias de retorno y con nuevos trabajos, electrónica de calidad, pinceladas de clase media de nivel y un buen puñado de bandas nacionales.

No vamos a mentir, o al menos lo intentaremos hacer sin que se note demasiado, por lo que lo primero es confesar que nuestra intención era estrenar nuestro recorrido viendo a Sunflower Bean y a Gener, pero no llegamos a tiempo. La razón de nuestro retraso en llegar al recinto, recoge un dato importante para esta crónica: nos sorprendió la gran cantidad de público para ser jueves y tardamos una eternidad en encontrar un taxi y otra en que nos llevara al festival en un pueblo de Benicàssim totalmente colapsado ya a primera hora de la tarde. Seguramente, con el transcurso de los días, certificaremos una edición con cifras de record, pero lo dejamos para el balance final.

Bueno, al lío, llegamos al Escenario Las Palmas sudorosos, pero cerveza en mano, sobre las primeras notas de Belako. Las siete y pico de la tarde es una hora temprana para este nuevo modelo de FIB y el escenario grande suele parecer desangelado a estas horas y más si es una banda nacional, pero no fue este el caso. Estos chavales vascos cogen músculo a cada año y sus seguidores se multiplican y fidelizan al mismo ritmo. Lo más destacable de lo que vimos de su concierto –aproximadamente medio set, puesto que también teníamos intereses en otro escenario-, es que su seguridad en directo ha ganado mucha fuerza, y la garra con las que interpretan viejos y nuevos temas, impacta y convence. Nuevos temas porque otro de los aspectos más destacados fue la presentación de los adelantos de “Render Me Numb, Trivial Violence”, lo que será el nuevo disco de la banda de Mungia, que verá la luz en septiembre. Por lo escuchado, este trabajo parece que será más orgánico y menos sintético, con un post punk afilado de colmillo y garra.

Belako

Nuestra deserción de Belako fue motivada por el deseo de ver al menos el final del set de Twin Peaks. La banda de Chicago está enmarcada en la nueva hornada de grupos de garage indie rock, y además de parecernos atractivos por tener una actitud en el escenario bastante divertida, nos gustó comprobar que sus pegadizas canciones también beben de una buena dosis de power pop y que le confieren a algunas canciones un regusto a rock clásico americano de los 70, ofreciéndonos puntualmente el espejismo de tener ante nosotros a unos The Band destartalados, pero simpáticos. Si no les conocen, escuchen su último álbum, “Down In Heaven”, una de las joyitas del año pasado, que puede hacerles distendida una tarde de verano cerveza en mano.

En un público dividido entre la juventud ávida por los éxitos del momento y los veteranos del lugar a la espera de una vuelta de tuerca más de sus viejas y añoradas glorias, para estos últimos, había preparado un menú de dos platos en el que el primero era Ride. Si bien al que escribe, su concierto del Primavera Sound de 2015, primera visita a España desde su reunión el año anterior, le dejó frío a pesar de ser muy fan, la actuación de este FIB la ha parecido de lo mejor de la primera jornada. El espectacular sonido del escenario principal fue el aliado perfecto para las capas de guitarras, los poderosos ritmos y las perfectamente empastadas melodías vocales de Andy Bell y Mark Gardener. Tienen nuevo trabajo de este año, un “Weather Diaries” más que aceptable, pero aunque su single “Charm Assault” podría encajar perfectamente entre lo mejor de su repertorio, cuando nos dejaron con la boca abierta fue cuando interpretaron los éxitos de sus dos primeros álbumes, intercalados con temas de algunos de los EPs de la época. Los que les conocimos en los primeros 90, nos transportamos allí de inmediato y nos dejamos llevar por la grandeza de “Vapour Trail” o “Leave Them All Behind”, y solamente echamos realmente en falta “Twisterella”.

Ride

La sorpresa de la jornada nos la llevamos con Kaleo. El blues rock, o más bien indie rock blueserizado, de esta banda es pegadizo a más no poder, y la poderosísima voz rasgada de su cantante – ¡Virgen Santa qué garganta tiene este islandés! – nos dejó pasmados. Tienen un potencial comercial indudable, ya han puesto su música en series de éxito y anuncios, y su instalación en Texas seguro que les acaba de dar el empaque para ser TOP en charts de radios de todo el mundo. No han inventado la rueda, ni siquiera la han perfeccionado, pero sus llantas son bonitas, del tipo de bonito que gusta transversalmente a la gente.

Kaleo

Tórtel se presentaban en la carpa Radio 3 de este FIB 2017 en una formación de seis, para presentar las canciones de “Transparente”, trabajo publicado el año pasado que da una vuelta de tuerca más a una racha excelente de buenos discos. El horrendo sonido de esta carpa –algo que ya padecimos el año pasado- fue lo único que nos privó de disfrutar en toda su extensiçon de la brillantez y frescura de las composiciones de Jorge Pérez, unos temas de agradable singularidad, característica muy destacable en el gris marengo que reina en el indie nacional. Quizá es que conocemos de primera mano lo bien que pueden sonar en otras condiciones, quizá los que ayer les vieron les disfrutaron sin percatarse de ello, pero a nosotros nos pareció una lástima.

Tórtel

Indiscutiblemente, el reclamo de The Weeknd como cabeza de cartel funcionó a las mil maravillas, solamente había que ver como en la explanada del Escenario las Palmas parecía no caber ni un alfiler. Perdónenme pero no soy un habitual consumidor del nuevo R’N’B comercial, por lo que, aunque inevitablemente conocía los hits de este artista canadiense, me sentía virgen a la hora de disfrutar de su concierto. Para mi regocijo, enfrentarme sin prejuicios al show me hizo disfrutar de un espectáculo de pop de raíz negra de gran magnitud. La impecable voz del joven novio de Selena Gómez, además de la avidez con la que incorpora detalles de diferentes sonidos de moda en cada uno de sus temas, me hizo pensar en Michael Jackson. Palabras mayores.

The Weeknd / Foto: Jota Martínez Fotografía

Al igual que con RIDE, nuestra última experiencia con Jesus and Mary Chain, – también en un Primavera Sound – tampoco fue para echar cohetes. Como la banda de Oxford, los hermanos Reid también tienen nuevo disco, también aceptable y académico, pero no destacable dentro de la discografía de una banda mítica que fue pionera exprimiendo el post punk en la búsqueda de nuevas y oscuras autopistas sónicas. La desgana con la encararon aquel Primavera estos supervivientes e historia viva de los primeros FIB, parece haberse transformado en actitud y garra, y pudimos ver cómo un Reid agarrado al micro y otro acuchillando la guitarra siempre escondido entre las brumas, nos ofrecieron un set list impecable. Como RIDE, cumplieron el expediente de presentar un puñado de nuevas canciones, pero después descargaron un variado muestrario de casi toda su carrera con temas míticos como “April Skies”, “Head On”, “Far Gone and Out”, “Just Like Honey” o una abrasiva “I Hate Rock ‘n’ Roll” de “Munki”, el último álbum que editaron antes de su parón en 1998.

The Jesus and Mary Chain / Adrian Morote Photography

Con este buen sabor de boca y mientras los exquisitos ritmos del británico Bobobo hacían bailar en el escenario principal, enfilamos la puerta de salida en busca de un merecido descanso.

VIERNES

Aquí tienen ustedes mi crónica de lo sucedido en el FIB 2017 la jornada de viernes; día de Venus, diosa romana del amor y la belleza, segundo día de conciertos, el que marca todavía el ecuador del festival y nos hace resoplar pensando en lo que nos queda todavía por sudar en Benicàssim.

Esta segunda jornada la empezamos con mucho menos caos que el día anterior; sin los atascos que colapsaban el acceso y sin colas para acceder al recinto, algo que es muy de agradecer, porque aunque el termómetro está siendo benévolo, la bandera que alerta el peligro de derretimiento sigue ondeando. Pie dentro y primer dilema: ¿The Sherlocks o The Wheels? Primera solución: un poco de los dos. Los primeros son una jovencísima banda de chavales de Sheffield que parece que lo tienen todo para ser el próximo grupo de éxito en las islas de entre de los enrolados en la liga del indie rock más genuinamente british. Tampoco es que esté arriesgando mucho en esta apreciación viendo la gran cantidad de público que había viéndoles y cómo coreaban el puñado de singles de adelanto de su inminente debut en largo. Musicalmente están en la onda de Pigeon Detectives, y comparten ADN con la vertiente más pop de bandas que pueden ir desde The Libertines a The Jam, ya saben.

The Sherlocks

En la Carpa Radio 3 estaban los mallorquines The Wheels, una magnífica banda de pop rock psicodélico que nada tiene que envidiar a bandas foráneas que se mueven en similares parámetros. Su nuevo trabajo, “The Year of The Monkey”, tiene gran personalidad y grandes melodías y por lo visto ayer, funciona de maravilla en directo. Su mala suerte es ser españoles, porque aquí es bastante complicado triunfar si te sales del ABC del nuevo indie mainstream.

Algo parecido, aunque su proyección internacional y su avasallador desparpajo les avalan, les pasa a Mourn. El pequeño parón producido por los problemas con su discográfica española a raíz de la publicación de su segundo disco, podía fácilmente haber frenado su progresión, pero a tenor de conciertos como el de ayer, ha ocurrido todo lo contrario. Tienen un directo visceral y arrollador, tocan con una maestría y una solvencia insultantes y “Ha, Ha, He” ha supuesto un avance en contundencia, partiendo de un debut que quizá tenía más potenciales hits, pero era mucho menos compacto. Al igual que nos pasó el día anterior con Belako, nos encanta ver a jóvenes bandas nacionales dando grandes conciertos en el escenario grande.

Mourn

En el Escenario VISA, segundo en importancia pero que realmente está recogiendo muchas de las propuestas más interesantes, tocaba el turno de Childhood. Esta banda de Nottingham, está a una semana de publicar su segundo disco, el que puede certificar la confirmación o el desvanecimiento de otra promesa británica. Para nosotros, según el concierto de ayer y escuchando las canciones de lo que será “Universal High”, apostamos por lo primero. Tienen una elegante manera de combinar sonidos clásicos y trasladarlos a la actualidad; pueden coger elementos del indie rock de las últimas décadas, el garage clásico más melódico y rebozarlo en una capa de soul de aroma setentero que les hace muy apetecibles. Sin lugar a dudas, para nosotros fue el descubrimiento de la jornada. En su momento –FIB 2013-, esto mismo nos pasó con unos Temples que llegaban a Benicàssim con un puñado de hit singles, pero sin todavía ningún largo bajo el brazo. Ahora, después de dos discos, el grupo de James Edward Bagshaw y el Thomas Edison Walmsley es una banda consolidada dentro de la escena del pop psicodélico. Su puesta en escena es impoluta, las canciones son tan dulces y pegadizas como el Eton mess, pero también pueden adolecer de falta de carisma y brío.

Temples

Joe Crepúsculo se ganó pasar a la historia del FIB con el sorprendente espectáculo que montó sobre el Autobús de Red Bull en 2015 –esas estrambóticas y a veces incomprensibles concesiones que a veces los festivales hacen a las marcas-, ahora, era el momento de reproducir aquello en un escenario de verdad. Joel contó para este show prácticamente con los mismos protagonistas, puesto que fueron incorporándose al escenario desde Luciana de Svper a los coros, su amigo coctelero preparando pisco sours sin descanso, el hiperactivo Tomasito no paró de dar palmas, sonreir y taconear hasta quedarse en calzoncillos y calcentines y un Nacho “El Alacrán” Vigalondo bailó hasta la alarma de infarto. Crepúsculo guardó la batería de hits para el final– salvo “Te voy a pinchar”, con la que abrieron –, pero desde el primer segundo dejó patente que no tenemos a nadie que domine el tecno pop como él. En la recta final, con “Pisciburguer”, “Maricas” o “A fuego”, el público extasiado transformó aquello en una orgiástica rave, y con el cierre con “Mi máquina de baile” se acabó por desatar por completo, incluyendo una invasión del escenario por personajes que iban desde Belén Chanes de L-Kan, hasta Camilo Lara de Instituto Mexicano del Sonido, pasando por un sorprendente Fernando Alfaro.

Lo estábamos pasando tan bien, que decidimos esperar hasta el final y perdernos el comienzo de Los Planetas, con tan mala suerte que nos perdimos “Islamabad”, de lejos lo más interesante de su reciente nuevo trabajo. Los Planetas son, sin lugar a dudas, la banda nacional más importante de las historia del FIB, y como en su última visita hace un par de años, volvieron a cumplir perfectamente con ese papel. Atrás quedaron caóticos y erráticos conciertos de antaño, Los Planetas actualmente son sinónimo de fiabilidad. Nos propusieron una combinación de hits inapelables como “Segundo Premio”, “Santos que yo te pinté”, “Un buen día” o “Pesadilla en el Parque de Atracciones” con temas nuevos como “Espíritu Olímpico” o “Zona autónoma permanente”, y si algo hay que comentar en negativo del concierto, fue la sorprendente falta de volumen y la escasa fuerza empática que desprenden habitualmente. Un ejemplo de todo esto fue un final de set extraño en el que desde sonido soltaron la música ambiente cuando era obvio que iban a volver rápidamente para un bis y que empezaran a tocar “Alegrías de un Incendio” todavía con el sonido apagado, algo que hizo que nos marcháramos con la extraña sensación de un final epiléptico.

Los Planetas

Foals ya habían pasado hace unos años por el FIB, y aunque ya eran una banda muy atractiva por aquel entonces, ni por asomo se podía prever que Yannis Philippakis y sus compañeros se convertireran en la apisonadora que son actualmente. Además de un show impactante, la banda de Oxford tiene un apabullante repertorio de hits bailables, cuyo mayor mérito es haber refrescado y contextualizado las claras influencias afro beat de las que beben –no es casualidad que el batería llevara una camiseta de Fela Kuti-, pero además también tienen hechuras –y con su último trabajo “What Went Down” también canciones- de gran banda de rock. Utilizar “conciertazo” para definir lo que hicieron, es simplista y un poco cutre, pero joder, es lo que vimos.

Acabando Foals salimos corriendo a la carpa Radio 3 para ver el final de Cápsula. Últimamente han estado paseando por festivales su reinterpretación del “Ziggy Stardust” de Bowie, pero no hay que olvidar que estos argentinos (vascos de adopción) son una bandaza de rock&roll, y ese es el formato que nos encontramos al llegar. La contundencia que tienen en directo es espectacular y saben combinar como nadie las buenas canciones con las piruetas escénicas que hacen enloquecer al público. Hacen rock, nada más, pero nada menos.

Cápsula / Adrian Morote Photography

Sudados como si estuviésemos en medio de un bosque lluvioso tropical, decidimos que curioseando el set de Deadmau5 finalizaríamos la velada, pero al poco de estar allí tuvimos la sensación de estar viviendo un esperpento. No somos grandes expertos en música electrónica, por lo que acudimos a compañeros que sí lo son para conocer su impresión. Con un simple “es una basura” corroboraron nuestra impresión y sellaron nuestro salvoconducto a la cama.

SÁBADO

Nuestro sábado, día grande de este FIB 2017, empezó con Las Kellies en el Escenario VISA. Esta banda argentina es de lo más underground que se ha podido ver en un FIB que ha programado a tiro hecho –ni bien, ni mal, es cierto y punto-, singularidad que hacía más importante si cabe acercarse a verlas. De un modo ágil y feroz fusilaron una amalgama de guitarrazos que podía virar desde el hipnótico psycho garage, que caracteriza sus nuevas canciones, hasta el agresivo post punk con el que comenzaron sus andanzas a principio de década, además de imprimirle a alguno de sus temas personalísimos toques de dub ¿A estas alturas del la película de verdad alguien cree que las tías no pueden rockerar igual o mejor que los tíos?

Las Kellies

The Strypes ya llevaban medio concierto cuando terminamos de ver a las argentinas, pero nos dio tiempo para volver a corroborar como estos elegantes chavales irlandeses son de las pocas bandas actuales que recogen con dignidad el legado de Dr Feelgood –cuando no intentan ser Arctic Monkeys ganan mucho-. El final de su set, con la versión de “Psycho Killer” de Talking Heads y la magnífica “Scumbag City”, puso en órbita al ya numeroso público que anticipaba la marabunta que estaba por venir.

The Strypes / Foto: Adrian Morote Photography

En el mismo lugar actuarían un ratito más tarde Dinosaur Jr con un Escenario Las Palmas ya muy lleno, pero no necesariamente de fans de la banda. La media de edad de los asistentes al festival es realmente baja –algo que no deja de ser lógico- y sus intereses de la jornada se centraban en Liam Gallagher y sobre todo en RHCP, pero los que habían comprado la entrada de día querían curiosearlo todo y otros muchos ya estaban allí para esperar a sus héroes aunque faltaran varias horas. Fue curioso ver a chavales en las primeras filas mirar los horarios para averiguar quiénes eran esos viejos frikis que estaban atormentando sus oídos a base de guitarrazos, cosa que no impidió que los que nos encantan los trallazos de Mascis & Barlow disfrutáramos como enanos de temas como “Tiny”, “The Wagon”, “Freak Scene”, “Little Fury Things”, “Feel the Pain”, “Start Choppin” o su ácida versión de “Just Like Heaven”. Llegaron, pusieron al 10 los impresionantes muros de monitores Marshall que les arropan, tocaron sus temas con la fiabilidad de siempre y tras la lección, J Mascis recogió el móvil y el cargador, Lou Barlow su mochila y se fueron a tomar una birra.

En una nueva y remodelada idea de FIB, en la que cada vez más tienen importancia el hip hop y los ritmos urbanos, era de justicia que La Mala Rodriguez por fin tocara en Benicàssim. Nuestra artista más importante de estos géneros lució su cara más canalla y dio un espectáculo de órdago a la grande con un DJ muy protagonista y un cuarteto de bailarinas tan bueno como la pareja que trajo M.I.A. hace un par de ediciones –palabras mayores-. Tiró de hits, que tiene muchos, pero priorizando la vertiente más bailable y rítmica, como requería la noche. Fue el concierto más concurrido del Escenario VISA de lo que llevamos de festival y por supuesto el nacional con más ingleses.

La Mala Rodríguez / Foto: Nerea Coll

Liam Gallagher empezó empalmando “Fuckin’ in the Bruses”, “Rock’n’roll Star” y “Morning Glory” y por poco rompe el FIB. Joder, es que descargar tres temas de Oasis de buenas a primeras es chutar a bocajarro y sin portero. Por mucha manía que se le pueda tener al más descarado de los Gallagher, hay que reconocer que suple su –esta vez bien disimulada- falta de voz con carisma y chulería. Tras presentar algunos temas de “As you Were”, el primer disco que firma con su nombre, y volver a Oasis con “D’You Know What I Mean?” nos fuimos a buscar otros pastos. Podrán gustarles a ustedes más o menos Oasis, pero si piensan que los británicos los corean, y los tienen marcados como folclore en su secuencia genética, y lo comparan con los grupos indies comerciales españoles que lo petan, es lógico y normal que quieran el Brexit.

Liam Gallagher

Cuando llegamos al Escenario VISA para ver a Surfin Bichos, nos quedamos de piedra al ver la poca gente que había. La coincidencia con Liam no les venía bien, primero porque todos los hijos de la Gran Bretaña estaban en el escenario grande, además de todos los españoles jóvenes y por supuesto los muchos cuarentones de aquí fans de los de Manchester. Bueno, la cosa fue pillando color a medida que el repertorio avanzaba y realmente todos los que allí estaban eran fans que se entregaron en cuerpo y alma, cosa que vale doble. Los Surfin sonaron potentes y desgarradores, y es que si bien ya no tienen la juventud de antaño, han mejorado en destreza y se les nota disfrutar sobre el escenario. Como marca la norma, hicieron completo “Hermanos Carnales”, tocando algunas canciones que en su época nunca sonaron en directo y dejando para el final “Hermano Carnal” y “Fuerte”, cumpliendo sobradamente con las expectativas de sus seguidores.

Red Hot Chili Peppers / Foto: Adrian Morote Photography

Tontos de nosotros pensamos que podríamos encontrar un lugar aceptablemente cómodo, aunque lejano, para ver a Red Hot Chili Peppers – hemos vivido bastantes sold outs y siempre lo hemos conseguido -, pero allí parecía que se habían juntado la Marcha del Millón de Hombres, las doce tribus de Israel, todos los hijos de Julio Iglesias y que se celebraba el cumpleaños de la Reina Isabel II. Igualmente, a pesar de estar a tomar por saco, vimos el concierto con una realización primorosa desde la pantalla trasera y lo escuchamos genial; el sonido era inmejorablemente alto y nítido. La verdad es que se pueden tener todas las reticencias ante RHCP, sobre todo a tenor de que no sacan nada decente desde hace como mínimo 15 años, pero no puedo imaginar mayor espectáculo de gran estadio mejor que lo visto ayer. Ver tocar y saltar a Flea, aporrear la batería a Chad Smith, como conserva decentemente la voz Anthony Kiedis y la solvencia de Josh Klinghoffer como sustituto de John Frusciante, vale la pena para fans y no fans. Empezaron con una espectacular jam que dio paso a “Around the World”, uno de los temas de “Californication”, uno de sus últimos discos decentes, para dar paso a “Dani California” uno de los nuevos hits blanditos que los jóvenes corean y cantan. Pese a la presencia de temas de sus dos últimos trabajos, el concierto tuvo ritmo, fue abundante en hits y también nos regalaron sus clásicas y magníficas versiones de “I wanna be your dog” de The Stooges, “Higher Ground” de Stevie Wonder y “Fire” de Jimi Hendrix.

Público en Red Hot Chili Peppers

Como el quinto pino coincidía con una fácil vía de escape para llegar al Escenario Radio 3, nos acercamos para ver a Biznaga. Esta joven banda madrileña es lo mejor del punk rock nacional actual; son fieros, descarados y adictivos, además de que tienen dos discos repletos de canciones memorables con letras espectaculares. Lo gozamos tanto como el puñado de locos al que le importó un pepino no ver el concierto más multitudinario de la historia del FIB. Nuestra jugada fue redonda, finiquitados Biznaga con “Mediocridad y confort” –lema que ustedes pueden acoplar libremente al festival que les apetezca-, todavía pudimos escuchar el cierre de los californianos con “Give ot Away”.

Nuestras fuerzas empezaban a flaquear, y de no ser porque teníamos muchas ganas de ver a Nudozurdo, después de facturar un disco estupendo como es su reciente “Voyeur Amateur”, hubiéramos batido en retirada. Al menos, podemos decir que el esfuerzo valió la pena, porque el retorno al rock de esta magnífica banda, ahora en formato trío, recupera lo mejor de la esencia que les hace especiales. Las atmósferas hirientes y ese post punk que juguetea a veces con el post rock, te mecen hasta golpearte. Disfrutamos mucho de su concierto y a nuestro alrededor, la numerosa gente allí congregada tenía cara de que también. Estuvimos tentados de acercarnos a ver el dulcificado hard rock de Biffy Clyro, pero ya les vimos en el mismo escenario el año pasado y preferimos marcharnos con el buen sabor de boca que nos había dejado la banda madrileña.

DOMINGO

Empezamos la última etapa de nuestro particular FIB 2017 en el Escenario VISA con los últimos compases de los gaditanos The Magic Mor. El animoso space rock que escuchamos de esta numerosa banda, bien merecía que hubiéramos llegado a ver entero su show, pero el cansancio y el calor habían hecho mella en nuestro cuerpo e hicimos lo que pudimos. Tuvieron inmerecidamente poco público, pero es que grupo español y primera hora de último día es lo que tiene.

Nuestra siguiente parada era en el Escenario Radio 3 con otro grupo de aquí, unos Captains que tienen como vocalista a la alemana Fee Reega, a la que en justicia deberíamos considerar uno más de nosotros. Esta nueva banda afincada en Madrid, practica un rock oscuro y sensual, de alta y atractiva tensión; no se pierdan su debut homónimo, porque es de lo más interesante en su género que ha salido aquí últimamente.

Que ver al joven Ron Gallo era posiblemente nuestro mayor interés antes de empezar esta edición del FIB, puede sonar exagerado, pero es tan real como que en el FIberCamp debería haber una ONG que regalara protector solar. Banda joven americana, garage y psicodelia sucia de referencias clásicas, mucho fuzz y mucho carisma, ¿entienden por dónde voy? Podían sonar a The Stooges pasados por el tamiz de Ty Segall, atravesar momentos de ritmos sincopados y veloces a lo Thee Oh Sees, ralentizar el tempo para darnos cuchilladas y martillazos con guiños virtuosos, e incluso echarle una pizca de alma negra a algunas canciones. Terminaron con una cortita versión de “You Gotta Be” de Des’ree y “It’s All Gonna Be OK”, dejándonos con ganas de más.

Ron Gallo / Foto: Adrian Morote Photography

Nuestra agenda nos marcaba que el siguiente punto caliente estaba en el Escenario Las Palmas con otro de esos artistas jovencísimos que se ponen de moda cada muy poco en las islas, Declan McKenna. En nuestra investigación previa nos lo vendían como un chaval con unas letras comprometidas, que tenía influencias de todo tipo, desde el indie rock noventero, hasta Jeff Buckley, Miles Kane o pop más moderno como Bombay Bicycle Club, pero después de unas cuantas canciones nos descubrimos bostezando y nos pareció estúpido seguir allí.

Declan McKenna

En principio, The View iban a ser los sacrificados para ver al chaval inglés, pero preferimos verles a ellos que al menos sabíamos a ciencia cierta que son entretenidos. Los escoceses, aunque nunca han sacado la cabeza de la serie media, saben ponerle guitarrazos a unas melodías que pueden ir del indie rock más pop al power pop o el pub rock. Tiraron de buen rollo y de jugar en casa –todos los británicos parecían saberse sus letras y pudimos ver al menos una docena de banderas escocesas, algunas con las estrellas de la Unión Europea pintadas a mano-, por lo que justificaron sobradamente su inclusión en el cartel.

The View / Foto: Adrian Morote Photography

Tras una rápida parada en boxes para refrescar nuestra cara y nuestro gaznate, volvimos a un Escenario VISA que empezaba a hooliganizarse para ver a nuestra segunda apuesta del cartel de este año, Slaves.

¡Dios Santo, qué brutalidad! Por favor que nunca toquen en Pisa, porque el despliegue energético de un concierto de Slaves puede derrumbar definitivamente su famosa torre inclinada. Slaves son punk, porque el punk si quiere seguir existiendo no puede estancarse en revivals y debe reinventar fórmulas, algo que también creemos que representa a sus compatriotas Sleaford Mods. Miles de chavales ingleses estaban esperando el primer acorde para empezar el pogo, pero es que joder, raro es que no se hubiera unido un gusano de la especia de Dune atraído por los machacones y agresivos ritmos de la batería de Isaac Holman. Porque Laurie Vincent te acuchilla con la guitarra, pero ver cantar y tocar la batería saltando y bailando a Isaac Holman es todo un espectáculo, además, es más chulo que Conor McGregor –y está casi tan cachas como él-, pero tiene tanto carisma que no puede resultar más que simpático –más tarde, el dúo estuvo con mujeres e hijos por la zona VIP más majos que un ocho-. De principio a fin vivimos un espectáculo incendiario, aunque con alguna pequeña pausa para los speeches de Holman, claramente estudiados para recobrar el aliento de esta auténtica bestia parda. A destacar también la conciencia de clase de sus letras, y que en un pequeño parón entre canciones, el público, espontáneamente, empezara los canticos a Jeremy Corbyn que se pusieron de moda en Glastonbury, a lo que Holman respondió con su apoyo y expresando su amor por todos nosotros y que a pesar del Brexit se sentían europeos.

Slaves / Foto: Adrian Morote Photography

Para nosotros, estaba clarísimo que no podía haber nada mejor, lo que quedaba hasta el final de la noche era un estudiadísmo fin de fiesta destinado a corear y bailar con bandas comerciales especialistas e infalibles. Los primeros, unos Love of Lesbian para el público español que abarrotó el escenario VISA. LOL pueden hacer esto de los festivales con los ojos cerrados, liberados de presentación de disco pueden tirar de hits hora y media que sus fans se lo pasarán pipa a base de cañonazos de confeti y un puñado de “emo-mentos”. En un FIB que ha decidido apuntalar la comercialidad del producto –muy lícito, porque esto hace unos años estuvo a puntito de morir-, Love of Lesbian tiene un hueco lógico en el FIB, más viendo que lo que venía después por el lado británico era del mismo palo. Otra cosa es que esto aporte musicalmente algo, pero eso cada uno que lo analice con sus gustos musicales y de ocio.

Love of Lesbian / Foto: Adrian Morote Photography

Lo dicho, la noche ya estaba desatada en formato radio fórmulas de éxitos y al mismo tiempo que los españoles disfrutaban con LOL, en el Escenario Las Palmas era el turno de Years & Years. Este trío londinense es dueño de toda pista de pop electrónico que se precie y ofrecen un espectáculo divertido, desprejuiciado y muy fresco. Ver darlo todo bailando y cantando a vocalistas como Olly Alexander –al igual que The Weeknd el jueves- es de agradecer, aunque la música no sea muy de tu rollo.

Years & Years

Nosotros, todavía encontramos un hueco para ver un poco a Havalina en el Escenario Radio 3, porque consideramos que la banda lo merece y “Muerdesombra”, su reciente nuevo trabajo, también. Haciendo chirriar sus sintetizadores, punzándonos con la guitarra, con sus melodías pesadas y voces sus hipnóticas, les dejamos para ver un poco a los cabezas de cartel de la noche, Kasabian.

¿Quién diría hace unos cuantos años que iba a parecer lógico que Kasabian fueran cabeza de cartel de un FIB? Está claro que la banda ha ido coleccionando hits disco tras disco, que ha sabido aguantar reinventándose en los últimos trabajos –de la electrónica del anterior “48:13”, han vuelto al rock con “For Crying Out Loud”-. Podré ponerme todo lo cascarrabias que quiera, pero la verdad es que ahora mismo, aunque por incomparecencia del resto, reinan en el brit pop comercial, que tienen un espectáculo vibrante y que tienen el lujo de sumar dos frontmans, Tom Meighan y Sergio Pizzorno.

Kasabian / Foto: Adrian Morote Photography

Para rematar la noche, porque verles otra vez me hace desear la muerte, unos Crystal Fighters que se están haciendo muy pesaditos y deberían espaciar un poquito sus visitas, o mandar una postal, no sé. Si su fórmula fuera atractiva, tendría un pase, pero la hippie rave ya hace bola.

Bueno, crítica pero también lógica, estos últimos años hemos disfrutado del escenario grande el último día con maravillas como Massive Attack o Kendrik Lamar, pero no había ni por asomo tanta gente gozando como con Kasabian y Crystal Fighters. Esto no es una opinión, es un hecho.

Lo de la remontada del FIB de los últimos años ya se queda corto, ahora ya tienen claro el combustible que necesita este motor para seguir en marcha. Está clarísimo que carteles como los de hace quince años no los volveremos a ver, que la vía comercial es la que impera ahora, pero habría que preguntarse ¿Aquellos carteles o similares llenarían lo suficiente para hacer sostenible el festival? Toda lectura tiene su réplica, todo festival tiene su público. El que considere que este ya no es su FIB –paradójicamente es una frase que repite gente que ya no venía cuando en principio todavía sí que era su FIB, o que ahora dicen que está petado y no se les vio hace pocos años cuando había ratos que parecía un parque de atracciones abandonado- tiene otras alternativas, pero esto es un negocio y ellos han descubierto que así les funciona. Ah, el tema de los ingleses; hoy he comido en un McDonalds dónde había unos cuantos cientos de ingleses que hacían cola hasta el parking por diferentes puertas. Todo ha ido fluido, nadie se ha colado, nadie ha montado un pollo y todos pedían perdón si te rozaban. No soy asiduo a estos sitios, pero cuando voy, y hay más de veinte españoles, he presenciado varios caos y conatos de combate. Por favor, mírense el ombligo antes de juzgar a los demás.

FIB 2017: CRÓNICA SÁBADO

FIB 2017: CRÓNICA VIERNES

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

 

kasabian PORTADA

FIB 2017: CRÓNICA DOMINGO

Texto: David Blutaski

Portada: Kasabian / Foto: Nerea Coll Photography

Empezamos la última etapa de nuestro particular FIB 2017 en el Escenario VISA con los últimos compases de los gaditanos The Magic Mor. El animoso space rock que escuchamos de esta numerosa banda, bien merecía que hubiéramos llegado a ver entero su show, pero el cansancio y el calor habían hecho mella en nuestro cuerpo e hicimos lo que pudimos. Tuvieron inmerecidamente poco público, pero es que grupo español y primera hora de último día es lo que tiene.

Nuestra siguiente parada era en el Escenario Radio 3 con otro grupo de aquí, unos Captains que tienen como vocalista a la alemana Fee Reega, a la que en justicia deberíamos considerar uno más de nosotros. Esta nueva banda afincada en Madrid, practica un rock oscuro y sensual, de alta y atractiva tensión; no se pierdan su debut homónimo, porque es de lo más interesante en su género que ha salido aquí últimamente.

Que ver al joven Ron Gallo era posiblemente nuestro mayor interés antes de empezar esta edición del FIB, puede sonar exagerado, pero es tan real como que en el FIberCamp debería haber una ONG que regalara protector solar. Banda joven americana, garage y psicodelia sucia de referencias clásicas, mucho fuzz y mucho carisma, ¿entienden por dónde voy? Podían sonar a The Stooges pasados por el tamiz de Ty Segall, atravesar momentos de ritmos sincopados y veloces a lo Thee Oh Sees, ralentizar el tempo para darnos cuchilladas y martillazos con guiños virtuosos, e incluso echarle una pizca de alma negra a algunas canciones. Terminaron con una cortita versión de “You Gotta Be” de Des’ree y “It’s All Gonna Be OK”, dejándonos con ganas de más.

Ron Gallo / Foto: Adrian Morote Photography

Nuestra agenda nos marcaba que el siguiente punto caliente estaba en el Escenario Las Palmas con otro de esos artistas jovencísimos que se ponen de moda cada muy poco en las islas, Declan McKenna. En nuestra investigación previa nos lo vendían como un chaval con unas letras comprometidas, que tenía influencias de todo tipo, desde el indie rock noventero, hasta Jeff Buckley, Miles Kane o pop más moderno como Bombay Bicycle Club, pero después de unas cuantas canciones nos descubrimos bostezando y nos pareció estúpido seguir allí.

Declan McKenna

En principio, The View iban a ser los sacrificados para ver al chaval inglés, pero preferimos verles a ellos que al menos sabíamos a ciencia cierta que son entretenidos. Los escoceses, aunque nunca han sacado la cabeza de la serie media, saben ponerle guitarrazos a unas melodías que pueden ir del indie rock más pop al power pop o el pub rock. Tiraron de buen rollo y de jugar en casa –todos los británicos parecían saberse sus letras y pudimos ver al menos una docena de banderas escocesas, algunas con las estrellas de la Unión Europea pintadas a mano-, por lo que justificaron sobradamente su inclusión en el cartel.

The View / Foto: Adrian Morote Photography

Tras una rápida parada en boxes para refrescar nuestra cara y nuestro gaznate, volvimos a un Escenario VISA que empezaba a hooliganizarse para ver a nuestra segunda apuesta del cartel de este año, Slaves.

¡Dios Santo, qué brutalidad! Por favor que nunca toquen en Pisa, porque el despliegue energético de un concierto de Slaves puede derrumbar definitivamente su famosa torre inclinada. Slaves son punk, porque el punk si quiere seguir existiendo no puede estancarse en revivals y debe reinventar fórmulas, algo que también creemos que representa a sus compatriotas Sleaford Mods. Miles de chavales ingleses estaban esperando el primer acorde para empezar el pogo, pero es que joder, raro es que no se hubiera unido un gusano de la especia de Dune atraído por los machacones y agresivos ritmos de la batería de Isaac Holman. Porque Laurie Vincent te acuchilla con la guitarra, pero ver cantar y tocar la batería saltando y bailando a Isaac Holman es todo un espectáculo, además, es más chulo que Conor McGregor –y está casi tan cachas como él-, pero tiene tanto carisma que no puede resultar más que simpático –más tarde, el dúo estuvo con mujeres e hijos por la zona VIP más majos que un ocho-. De principio a fin vivimos un espectáculo incendiario, aunque con alguna pequeña pausa para los speeches de Holman, claramente estudiados para recobrar el aliento de esta auténtica bestia parda. A destacar también la conciencia de clase de sus letras, y que en un pequeño parón entre canciones, el público, espontáneamente, empezara los canticos a Jeremy Corbyn que se pusieron de moda en Glastonbury, a lo que Holman respondió con su apoyo y expresando su amor por todos nosotros y que a pesar del Brexit se sentían europeos.

Slaves / Foto: Adrian Morote Photography

Para nosotros, estaba clarísimo que no podía haber nada mejor, lo que quedaba hasta el final de la noche era un estudiadísmo fin de fiesta destinado a corear y bailar con bandas comerciales especialistas e infalibles. Los primeros, unos Love of Lesbian para el público español que abarrotó el escenario VISA. LOL pueden hacer esto de los festivales con los ojos cerrados, liberados de presentación de disco pueden tirar de hits hora y media que sus fans se lo pasarán pipa a base de cañonazos de confeti y un puñado de “emo-mentos”. En un FIB que ha decidido apuntalar la comercialidad del producto –muy lícito, porque esto hace unos años estuvo a puntito de morir-, Love of Lesbian tiene un hueco lógico en el FIB, más viendo que lo que venía después por el lado británico era del mismo palo. Otra cosa es que esto aporte musicalmente algo, pero eso cada uno que lo analice con sus gustos musicales y de ocio.

Love of Lesbian / Foto: Adrian Morote Photography

Lo dicho, la noche ya estaba desatada en formato radio fórmulas de éxitos y al mismo tiempo que los españoles disfrutaban con LOL, en el Escenario Las Palmas era el turno de Years & Years. Este trío londinense es dueño de toda pista de pop electrónico que se precie y ofrecen un espectáculo divertido, desprejuiciado y muy fresco. Ver darlo todo bailando y cantando a vocalistas como Olly Alexander –al igual que The Weeknd el jueves- es de agradecer, aunque la música no sea muy de tu rollo.

Years & Years

Nosotros, todavía encontramos un hueco para ver un poco a Havalina en el Escenario Radio 3, porque consideramos que la banda lo merece y “Muerdesombra”, su reciente nuevo trabajo, también. Haciendo chirriar sus sintetizadores, punzándonos con la guitarra, con sus melodías pesadas y voces sus hipnóticas, les dejamos para ver un poco a los cabezas de cartel de la noche, Kasabian.

¿Quién diría hace unos cuantos años que iba a parecer lógico que Kasabian fueran cabeza de cartel de un FIB? Está claro que la banda ha ido coleccionando hits disco tras disco, que ha sabido aguantar reinventándose en los últimos trabajos –de la electrónica del anterior “48:13”, han vuelto al rock con “For Crying Out Loud”-. Podré ponerme todo lo cascarrabias que quiera, pero la verdad es que ahora mismo, aunque por incomparecencia del resto, reinan en el brit pop comercial, que tienen un espectáculo vibrante y que tienen el lujo de sumar dos frontmans, Tom Meighan y Sergio Pizzorno.

Kasabian / Foto: Adrian Morote Photography

Para rematar la noche, porque verles otra vez me hace desear la muerte, unos Crystal Fighters que se están haciendo muy pesaditos y deberían espaciar un poquito sus visitas, o mandar una postal, no sé. Si su fórmula fuera atractiva, tendría un pase, pero la hippie rave ya hace bola.

Bueno, crítica pero también lógica, estos últimos años hemos disfrutado del escenario grande el último día con maravillas como Massive Attack o Kendrik Lamar, pero no había ni por asomo tanta gente gozando como con Kasabian y Crystal Fighters. Esto no es una opinión, es un hecho.

Lo de la remontada del FIB de los últimos años ya se queda corto, ahora ya tienen claro el combustible que necesita este motor para seguir en marcha. Está clarísimo que carteles como los de hace quince años no los volveremos a ver, que la vía comercial es la que impera ahora, pero habría que preguntarse ¿Aquellos carteles o similares llenarían lo suficiente para hacer sostenible el festival? Toda lectura tiene su réplica, todo festival tiene su público. El que considere que este ya no es su FIB –paradójicamente es una frase que repite gente que ya no venía cuando en principio todavía sí que era su FIB, o que ahora dicen que está petado y no se les vio hace pocos años cuando había ratos que parecía un parque de atracciones abandonado- tiene otras alternativas, pero esto es un negocio y ellos han descubierto que así les funciona. Ah, el tema de los ingleses; hoy he comido en un McDonalds dónde había unos cuantos cientos de ingleses que hacían cola hasta el parking por diferentes puertas. Todo ha ido fluido, nadie se ha colado, nadie ha montado un pollo y todos pedían perdón si te rozaban. No soy asiduo a estos sitios, pero cuando voy, y hay más de veinte españoles, he presenciado varios caos y conatos de combate. Por favor, mírense el ombligo antes de juzgar a los demás.

FIB 2017: CRÓNICA SÁBADO

FIB 2017: CRÓNICA VIERNES

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

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FIB 2017: CRÓNICA SÁBADO

Texto: David Blutaski

Portada: RHCP / Foto Oficial FIB

Nuestro sábado, día grande de este FIB 2017, empezó con Las Kellies en el Escenario VISA. Esta banda argentina es de lo más underground que se ha podido ver en un FIB que ha programado a tiro hecho –ni bien, ni mal, es cierto y punto-, singularidad que hacía más importante si cabe acercarse a verlas. De un modo ágil y feroz fusilaron una amalgama de guitarrazos que podía virar desde el hipnótico psycho garage, que caracteriza sus nuevas canciones, hasta el agresivo post punk con el que comenzaron sus andanzas a principio de década, además de imprimirle a alguno de sus temas personalísimos toques de dub ¿A estas alturas del la película de verdad alguien cree que las tías no pueden rockerar igual o mejor que los tíos?

Las Kellies

The Strypes ya llevaban medio concierto cuando terminamos de ver a las argentinas, pero nos dio tiempo para volver a corroborar como estos elegantes chavales irlandeses son de las pocas bandas actuales que recogen con dignidad el legado de Dr Feelgood –cuando no intentan ser Arctic Monkeys ganan mucho-. El final de su set, con la versión de “Psycho Killer” de Talking Heads y la magnífica “Scumbag City”, puso en órbita al ya numeroso público que anticipaba la marabunta que estaba por venir.

The Strypes / Foto: Adrian Morote Photography

En el mismo lugar actuarían un ratito más tarde Dinosaur Jr con un Escenario Las Palmas ya muy lleno, pero no necesariamente de fans de la banda. La media de edad de los asistentes al festival es realmente baja –algo que no deja de ser lógico- y sus intereses de la jornada se centraban en Liam Gallagher y sobre todo en RHCP, pero los que habían comprado la entrada de día querían curiosearlo todo y otros muchos ya estaban allí para esperar a sus héroes aunque faltaran varias horas. Fue curioso ver a chavales en las primeras filas mirar los horarios para averiguar quiénes eran esos viejos frikis que estaban atormentando sus oídos a base de guitarrazos, cosa que no impidió que los que nos encantan los trallazos de Mascis & Barlow disfrutáramos como enanos de temas como “Tiny”, “The Wagon”, “Freak Scene”, “Little Fury Things”, “Feel the Pain”, “Start Choppin” o su ácida versión de “Just Like Heaven”. Llegaron, pusieron al 10 los impresionantes muros de monitores Marshall que les arropan, tocaron sus temas con la fiabilidad de siempre y tras la lección, J Mascis recogió el móvil y el cargador, Lou Barlow su mochila y se fueron a tomar una birra.

En una nueva y remodelada idea de FIB, en la que cada vez más tienen importancia el hip hop y los ritmos urbanos, era de justicia que La Mala Rodriguez por fin tocara en Benicàssim. Nuestra artista más importante de estos géneros lució su cara más canalla y dio un espectáculo de órdago a la grande con un DJ muy protagonista y un cuarteto de bailarinas tan bueno como la pareja que trajo M.I.A. hace un par de ediciones –palabras mayores-. Tiró de hits, que tiene muchos, pero priorizando la vertiente más bailable y rítmica, como requería la noche. Fue el concierto más concurrido del Escenario VISA de lo que llevamos de festival y por supuesto el nacional con más ingleses.

La Mala Rodríguez / Foto: Nerea Coll

Liam Gallagher empezó empalmando “Fuckin’ in the Bruses”, “Rock’n’roll Star” y “Morning Glory” y por poco rompe el FIB. Joder, es que descargar tres temas de Oasis de buenas a primeras es chutar a bocajarro y sin portero. Por mucha manía que se le pueda tener al más descarado de los Gallagher, hay que reconocer que suple su –esta vez bien disimulada- falta de voz con carisma y chulería. Tras presentar algunos temas de “As you Were”, el primer disco que firma con su nombre, y volver a Oasis con “D’You Know What I Mean?” nos fuimos a buscar otros pastos. Podrán gustarles a ustedes más o menos Oasis, pero si piensan que los británicos los corean, y los tienen marcados como folclore en su secuencia genética, y lo comparan con los grupos indies comerciales españoles que lo petan, es lógico y normal que quieran el Brexit.

Liam Gallagher

Cuando llegamos al Escenario VISA para ver a Surfin Bichos, nos quedamos de piedra al ver la poca gente que había. La coincidencia con Liam no les venía bien, primero porque todos los hijos de la Gran Bretaña estaban en el escenario grande, además de todos los españoles jóvenes y por supuesto los muchos cuarentones de aquí fans de los de Manchester. Bueno, la cosa fue pillando color a medida que el repertorio avanzaba y realmente todos los que allí estaban eran fans que se entregaron en cuerpo y alma, cosa que vale doble. Los Surfin sonaron potentes y desgarradores, y es que si bien ya no tienen la juventud de antaño, han mejorado en destreza y se les nota disfrutar sobre el escenario. Como marca la norma, hicieron completo “Hermanos Carnales”, tocando algunas canciones que en su época nunca sonaron en directo y dejando para el final “Hermano Carnal” y “Fuerte”, cumpliendo sobradamente con las expectativas de sus seguidores.

Red Hot Chili Peppers / Foto: Adrian Morote Photography

Tontos de nosotros pensamos que podríamos encontrar un lugar aceptablemente cómodo, aunque lejano, para ver a Red Hot Chili Peppers – hemos vivido bastantes sold outs y siempre lo hemos conseguido -, pero allí parecía que se habían juntado la Marcha del Millón de Hombres, las doce tribus de Israel, todos los hijos de Julio Iglesias y que se celebraba el cumpleaños de la Reina Isabel II. Igualmente, a pesar de estar a tomar por saco, vimos el concierto con una realización primorosa desde la pantalla trasera y lo escuchamos genial; el sonido era inmejorablemente alto y nítido. La verdad es que se pueden tener todas las reticencias ante RHCP, sobre todo a tenor de que no sacan nada decente desde hace como mínimo 15 años, pero no puedo imaginar mayor espectáculo de gran estadio mejor que lo visto ayer. Ver tocar y saltar a Flea, aporrear la batería a Chad Smith, como conserva decentemente la voz Anthony Kiedis y la solvencia de Josh Klinghoffer como sustituto de John Frusciante, vale la pena para fans y no fans. Empezaron con una espectacular jam que dio paso a “Around the World”, uno de los temas de “Californication”, uno de sus últimos discos decentes, para dar paso a “Dani California” uno de los nuevos hits blanditos que los jóvenes corean y cantan. Pese a la presencia de temas de sus dos últimos trabajos, el concierto tuvo ritmo, fue abundante en hits y también nos regalaron sus clásicas y magníficas versiones de “I wanna be your dog” de The Stooges, “Higher Ground” de Stevie Wonder y “Fire” de Jimi Hendrix.

Público en Red Hot Chili Peppers

Como el quinto pino coincidía con una fácil vía de escape para llegar al Escenario Radio 3, nos acercamos para ver a Biznaga. Esta joven banda madrileña es lo mejor del punk rock nacional actual; son fieros, descarados y adictivos, además de que tienen dos discos repletos de canciones memorables con letras espectaculares. Lo gozamos tanto como el puñado de locos al que le importó un pepino no ver el concierto más multitudinario de la historia del FIB. Nuestra jugada fue redonda, finiquitados Biznaga con “Mediocridad y confort” –lema que ustedes pueden acoplar libremente al festival que les apetezca-, todavía pudimos escuchar el cierre de los californianos con “Give ot Away”.

Nuestras fuerzas empezaban a flaquear, y de no ser porque teníamos muchas ganas de ver a Nudozurdo, después de facturar un disco estupendo como es su reciente “Voyeur Amateur”, hubiéramos batido en retirada. Al menos, podemos decir que el esfuerzo valió la pena, porque el retorno al rock de esta magnífica banda, ahora en formato trío, recupera lo mejor de la esencia que les hace especiales. Las atmósferas hirientes y ese post punk que juguetea a veces con el post rock, te mecen hasta golpearte. Disfrutamos mucho de su concierto y a nuestro alrededor, la numerosa gente allí congregada tenía cara de que también. Estuvimos tentados de acercarnos a ver el dulcificado hard rock de Biffy Clyro, pero ya les vimos en el mismo escenario el año pasado y preferimos marcharnos con el buen sabor de boca que nos había dejado la banda madrileña.

FIB 2017: CRÓNICA VIERNES

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

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FIB 2017: CRÓNICA VIERNES

Texto: David Blutaski

Fotos:Pau Bellido Adrián Morote Photography Jota Martínez Fotografía NEREA COLL photography

Portada: Foals

Aquí tienen ustedes mi crónica de lo sucedido en el FIB 2017 la jornada de viernes; día de Venus, diosa romana del amor y la belleza, segundo día de conciertos, el que marca todavía el ecuador del festival y nos hace resoplar pensando en lo que nos queda todavía por sudar en Benicàssim.

Esta segunda jornada la empezamos con mucho menos caos que el día anterior; sin los atascos que colapsaban el acceso y sin colas para acceder al recinto, algo que es muy de agradecer, porque aunque el termómetro está siendo benévolo, la bandera que alerta el peligro de derretimiento sigue ondeando. Pie dentro y primer dilema: ¿The Sherlocks o The Wheels? Primera solución: un poco de los dos. Los primeros son una jovencísima banda de chavales de Sheffield que parece que lo tienen todo para ser el próximo grupo de éxito en las islas de entre de los enrolados en la liga del indie rock más genuinamente british. Tampoco es que esté arriesgando mucho en esta apreciación viendo la gran cantidad de público que había viéndoles y cómo coreaban el puñado de singles de adelanto de su inminente debut en largo. Musicalmente están en la onda de Pigeon Detectives, y comparten ADN con la vertiente más pop de bandas que pueden ir desde The Libertines a The Jam, ya saben.

The Sherlocks

En la Carpa Radio 3 estaban los mallorquines The Wheels, una magnífica banda de pop rock psicodélico que nada tiene que envidiar a bandas foráneas que se mueven en similares parámetros. Su nuevo trabajo, “The Year of The Monkey”, tiene gran personalidad y grandes melodías y por lo visto ayer, funciona de maravilla en directo. Su mala suerte es ser españoles, porque aquí es bastante complicado triunfar si te sales del ABC del nuevo indie mainstream.

Algo parecido, aunque su proyección internacional y su avasallador desparpajo les avalan, les pasa a Mourn. El pequeño parón producido por los problemas con su discográfica española a raíz de la publicación de su segundo disco, podía fácilmente haber frenado su progresión, pero a tenor de conciertos como el de ayer, ha ocurrido todo lo contrario. Tienen un directo visceral y arrollador, tocan con una maestría y una solvencia insultantes y “Ha, Ha, He” ha supuesto un avance en contundencia, partiendo de un debut que quizá tenía más potenciales hits, pero era mucho menos compacto. Al igual que nos pasó el día anterior con Belako, nos encanta ver a jóvenes bandas nacionales dando grandes conciertos en el escenario grande.

Mourn

En el Escenario VISA, segundo en importancia pero que realmente está recogiendo muchas de las propuestas más interesantes, tocaba el turno de Childhood. Esta banda de Nottingham, está a una semana de publicar su segundo disco, el que puede certificar la confirmación o el desvanecimiento de otra promesa británica. Para nosotros, según el concierto de ayer y escuchando las canciones de lo que será “Universal High”, apostamos por lo primero. Tienen una elegante manera de combinar sonidos clásicos y trasladarlos a la actualidad; pueden coger elementos del indie rock de las últimas décadas, el garage clásico más melódico y rebozarlo en una capa de soul de aroma setentero que les hace muy apetecibles. Sin lugar a dudas, para nosotros fue el descubrimiento de la jornada. En su momento –FIB 2013-, esto mismo nos pasó con unos Temples que llegaban a Benicàssim con un puñado de hit singles, pero sin todavía ningún largo bajo el brazo. Ahora, después de dos discos, el grupo de James Edward Bagshaw y el Thomas Edison Walmsley es una banda consolidada dentro de la escena del pop psicodélico. Su puesta en escena es impoluta, las canciones son tan dulces y pegadizas como el Eton mess, pero también pueden adolecer de falta de carisma y brío.

Temples

Joe Crepúsculo se ganó pasar a la historia del FIB con el sorprendente espectáculo que montó sobre el Autobús de Red Bull en 2015 –esas estrambóticas y a veces incomprensibles concesiones que a veces los festivales hacen a las marcas-, ahora, era el momento de reproducir aquello en un escenario de verdad. Joel contó para este show prácticamente con los mismos protagonistas, puesto que fueron incorporándose al escenario desde Luciana de Svper a los coros, su amigo coctelero preparando pisco sours sin descanso, el hiperactivo Tomasito no paró de dar palmas, sonreir y taconear hasta quedarse en calzoncillos y calcentines y un Nacho “El Alacrán” Vigalondo bailó hasta la alarma de infarto. Crepúsculo guardó la batería de hits para el final– salvo “Te voy a pinchar”, con la que abrieron –, pero desde el primer segundo dejó patente que no tenemos a nadie que domine el tecno pop como él. En la recta final, con “Pisciburguer”, “Maricas” o “A fuego”, el público extasiado transformó aquello en una orgiástica rave, y con el cierre con “Mi máquina de baile” se acabó por desatar por completo, incluyendo una invasión del escenario por personajes que iban desde Belén Chanes de L-Kan, hasta Camilo Lara de Instituto Mexicano del Sonido, pasando por un sorprendente Fernando Alfaro.

Lo estábamos pasando tan bien, que decidimos esperar hasta el final y perdernos el comienzo de Los Planetas, con tan mala suerte que nos perdimos “Islamabad”, de lejos lo más interesante de su reciente nuevo trabajo. Los Planetas son, sin lugar a dudas, la banda nacional más importante de las historia del FIB, y como en su última visita hace un par de años, volvieron a cumplir perfectamente con ese papel. Atrás quedaron caóticos y erráticos conciertos de antaño, Los Planetas actualmente son sinónimo de fiabilidad. Nos propusieron una combinación de hits inapelables como “Segundo Premio”, “Santos que yo te pinté”, “Un buen día” o “Pesadilla en el Parque de Atracciones” con temas nuevos como “Espíritu Olímpico” o “Zona autónoma permanente”, y si algo hay que comentar en negativo del concierto, fue la sorprendente falta de volumen y la escasa fuerza empática que desprenden habitualmente. Un ejemplo de todo esto fue un final de set extraño en el que desde sonido soltaron la música ambiente cuando era obvio que iban a volver rápidamente para un bis y que empezaran a tocar “Alegrías de un Incendio” todavía con el sonido apagado, algo que hizo que nos marcháramos con la extraña sensación de un final epiléptico.

Los Planetas

Foals ya habían pasado hace unos años por el FIB, y aunque ya eran una banda muy atractiva por aquel entonces, ni por asomo se podía prever que Yannis Philippakis y sus compañeros se convertireran en la apisonadora que son actualmente. Además de un show impactante, la banda de Oxford tiene un apabullante repertorio de hits bailables, cuyo mayor mérito es haber refrescado y contextualizado las claras influencias afro beat de las que beben –no es casualidad que el batería llevara una camiseta de Fela Kuti-, pero además también tienen hechuras –y con su último trabajo “What Went Down” también canciones- de gran banda de rock. Utilizar “conciertazo” para definir lo que hicieron, es simplista y un poco cutre, pero joder, es lo que vimos.

Acabando Foals salimos corriendo a la carpa Radio 3 para ver el final de Cápsula. Últimamente han estado paseando por festivales su reinterpretación del “Ziggy Stardust” de Bowie, pero no hay que olvidar que estos argentinos (vascos de adopción) son una bandaza de rock&roll, y ese es el formato que nos encontramos al llegar. La contundencia que tienen en directo es espectacular y saben combinar como nadie las buenas canciones con las piruetas escénicas que hacen enloquecer al público. Hacen rock, nada más, pero nada menos.

Cápsula / Adrian Morote Photography

Sudados como si estuviésemos en medio de un bosque lluvioso tropical, decidimos que curioseando el set de Deadmau5 finalizaríamos la velada, pero al poco de estar allí tuvimos la sensación de estar viviendo un esperpento. No somos grandes expertos en música electrónica, por lo que acudimos a compañeros que sí lo son para conocer su impresión. Con un simple “es una basura” corroboraron nuestra impresión y sellaron nuestro salvoconducto a la cama.

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

PORTADA the weeknd Jota Martínez Fotografía

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

Texto: David Blutaski

Foto portada: The Weeknd / Jota Martínez Fotografía

Hacía mucho tiempo que una jornada de jueves del FIB no tenía un atractivo como la de este año; un cabeza de cartel de actualidad, un par de viejas glorias de retorno y con nuevos trabajos, electrónica de calidad, pinceladas de clase media de nivel y un buen puñado de bandas nacionales.

No vamos a mentir, o al menos lo intentaremos hacer sin que se note demasiado, por lo que lo primero es confesar que nuestra intención era estrenar nuestro recorrido viendo a Sunflower Bean y a Gener, pero no llegamos a tiempo. La razón de nuestro retraso en llegar al recinto, recoge un dato importante para esta crónica: nos sorprendió la gran cantidad de público para ser jueves y tardamos una eternidad en encontrar un taxi y otra en que nos llevara al festival en un pueblo de Benicàssim totalmente colapsado ya a primera hora de la tarde. Seguramente, con el transcurso de los días, certificaremos una edición con cifras de record, pero lo dejamos para el balance final.

Bueno, al lío, llegamos al Escenario Las Palmas sudorosos, pero cerveza en mano, sobre las primeras notas de Belako. Las siete y pico de la tarde es una hora temprana para este nuevo modelo de FIB y el escenario grande suele parecer desangelado a estas horas y más si es una banda nacional, pero no fue este el caso. Estos chavales vascos cogen músculo a cada año y sus seguidores se multiplican y fidelizan al mismo ritmo. Lo más destacable de lo que vimos de su concierto –aproximadamente medio set, puesto que también teníamos intereses en otro escenario-, es que su seguridad en directo ha ganado mucha fuerza, y la garra con las que interpretan viejos y nuevos temas, impacta y convence. Nuevos temas porque otro de los aspectos más destacados fue la presentación de los adelantos de “Render Me Numb, Trivial Violence”, lo que será el nuevo disco de la banda de Mungia, que verá la luz en septiembre. Por lo escuchado, este trabajo parece que será más orgánico y menos sintético, con un post punk afilado de colmillo y garra.

Belako

Nuestra deserción de Belako fue motivada por el deseo de ver al menos el final del set de Twin Peaks. La banda de Chicago está enmarcada en la nueva hornada de grupos de garage indie rock, y además de parecernos atractivos por tener una actitud en el escenario bastante divertida, nos gustó comprobar que sus pegadizas canciones también beben de una buena dosis de power pop y que le confieren a algunas canciones un regusto a rock clásico americano de los 70, ofreciéndonos puntualmente el espejismo de tener ante nosotros a unos The Band destartalados, pero simpáticos. Si no les conocen, escuchen su último álbum, “Down In Heaven”, una de las joyitas del año pasado, que puede hacerles distendida una tarde de verano cerveza en mano.

En un público dividido entre la juventud ávida por los éxitos del momento y los veteranos del lugar a la espera de una vuelta de tuerca más de sus viejas y añoradas glorias, para estos últimos, había preparado un menú de dos platos en el que el primero era Ride. Si bien al que escribe, su concierto del Primavera Sound de 2015, primera visita a España desde su reunión el año anterior, le dejó frío a pesar de ser muy fan, la actuación de este FIB la ha parecido de lo mejor de la primera jornada. El espectacular sonido del escenario principal fue el aliado perfecto para las capas de guitarras, los poderosos ritmos y las perfectamente empastadas melodías vocales de Andy Bell y Mark Gardener. Tienen nuevo trabajo de este año, un “Weather Diaries” más que aceptable, pero aunque su single “Charm Assault” podría encajar perfectamente entre lo mejor de su repertorio, cuando nos dejaron con la boca abierta fue cuando interpretaron los éxitos de sus dos primeros álbumes, intercalados con temas de algunos de los EPs de la época. Los que les conocimos en los primeros 90, nos transportamos allí de inmediato y nos dejamos llevar por la grandeza de “Vapour Trail” o “Leave Them All Behind”, y solamente echamos realmente en falta “Twisterella”.

Ride

La sorpresa de la jornada nos la llevamos con Kaleo. El blues rock, o más bien indie rock blueserizado, de esta banda es pegadizo a más no poder, y la poderosísima voz rasgada de su cantante – ¡Virgen Santa qué garganta tiene este islandés! – nos dejó pasmados. Tienen un potencial comercial indudable, ya han puesto su música en series de éxito y anuncios, y su instalación en Texas seguro que les acaba de dar el empaque para ser TOP en charts de radios de todo el mundo. No han inventado la rueda, ni siquiera la han perfeccionado, pero sus llantas son bonitas, del tipo de bonito que gusta transversalmente a la gente.

Kaleo

Tórtel se presentaban en la carpa Radio 3 de este FIB 2017 en una formación de seis, para presentar las canciones de “Transparente”, trabajo publicado el año pasado que da una vuelta de tuerca más a una racha excelente de buenos discos. El horrendo sonido de esta carpa –algo que ya padecimos el año pasado- fue lo único que nos privó de disfrutar en toda su extensiçon de la brillantez y frescura de las composiciones de Jorge Pérez, unos temas de agradable singularidad, característica muy destacable en el gris marengo que reina en el indie nacional. Quizá es que conocemos de primera mano lo bien que pueden sonar en otras condiciones, quizá los que ayer les vieron les disfrutaron sin percatarse de ello, pero a nosotros nos pareció una lástima.

Tórtel

Indiscutiblemente, el reclamo de The Weeknd como cabeza de cartel funcionó a las mil maravillas, solamente había que ver como en la explanada del Escenario las Palmas parecía no caber ni un alfiler. Perdónenme pero no soy un habitual consumidor del nuevo R’N’B comercial, por lo que, aunque inevitablemente conocía los hits de este artista canadiense, me sentía virgen a la hora de disfrutar de su concierto. Para mi regocijo, enfrentarme sin prejuicios al show me hizo disfrutar de un espectáculo de pop de raíz negra de gran magnitud. La impecable voz del joven novio de Selena Gómez, además de la avidez con la que incorpora detalles de diferentes sonidos de moda en cada uno de sus temas, me hizo pensar en Michael Jackson. Palabras mayores.

The Weeknd / Foto: Jota Martínez Fotografía

Al igual que con RIDE, nuestra última experiencia con Jesus and Mary Chain, – también en un Primavera Sound – tampoco fue para echar cohetes. Como la banda de Oxford, los hermanos Reid también tienen nuevo disco, también aceptable y académico, pero no destacable dentro de la discografía de una banda mítica que fue pionera exprimiendo el post punk en la búsqueda de nuevas y oscuras autopistas sónicas. La desgana con la encararon aquel Primavera estos supervivientes e historia viva de los primeros FIB, parece haberse transformado en actitud y garra, y pudimos ver cómo un Reid agarrado al micro y otro acuchillando la guitarra siempre escondido entre las brumas, nos ofrecieron un set list impecable. Como RIDE, cumplieron el expediente de presentar un puñado de nuevas canciones, pero después descargaron un variado muestrario de casi toda su carrera con temas míticos como “April Skies”, “Head On”, “Far Gone and Out”, “Just Like Honey” o una abrasiva “I Hate Rock ‘n’ Roll” de “Munki”, el último álbum que editaron antes de su parón en 1998.

The Jesus and Mary Chain / Adrian Morote Photography

Con este buen sabor de boca y mientras los exquisitos ritmos del británico Bobobo hacían bailar en el escenario principal, enfilamos la puerta de salida en busca de un merecido descanso.

 

IMPERDIBLE 2 TUNEL

ESTRELLAS DEL ROCK Y DEL HIP HOP SE RETARÁN EN UN PARTIDO DE FÚTBOL EN EL VICENTE CALDERÓN DURANTE #IMPERDIBLE_02

Uno de los últimos encuentros amistosos que acogerá el estadio Vicente Calderón reunirá a conocidas bandas musicales de diferentes estilos, principalmente rock y hip hop, que competirán en un partido de fútbol 7, el sábado 10 de junio a las 13:00h.

El encuentro forma parte del programa de #Imperdible_02, el festival sobre innovación y fútbol organizado por la Fundación Cotec.

La mañana del sábado 10 componentes de los grupos de rock Lori Meyers, Lizzies, Adrift, Angelus Apatrida y Toundra, y solistas como Leiva o Julián Maeso (ex componente de The Sunday Drivers) cambiarán sus guitarras por un balón y ropa deportiva. Competirán con destacados artistas del hip hop nacional, como Nikone.

Las alineaciones del encuentro inaugural de #Imperdible_02 se completarán con conocidos profesionales de la industria musical española, incluidos productores, promotores de festivales y periodistas (Holy Cuervo, Live Nation, FIB, Music As Usual, Costello Club, Sold Out LA Rock Entertainment, M80, SONY MUSIC, Mediaset).

Además, varias mujeres de la industria musical serán las encargadas de poner banda sonora al partido, con una sesión DJ en la que pincharán en directo en el estadio desde las 13:00h.

Para disfrutar en directo tanto del fútbol como de la programación musical y otros contenidos de #Imperdible_02, que abarca más de 30 actividades, es necesario adquirir la entrada en ticketea (5€ la entrada general y 2€, niños) para el sábado 10 de junio.

Marley BloO 699

SUDÁFRICA EN EL PRIMAVERA PRO 2017 CON G-C, MARLEY BLOO Y RADIO 123

Sudáfrica participará una vez más en en Primavera Pro a través de Independent Music Exporters South Africa (IMEXSA), una organización sin ánimo de lucro dedicada a dar a conocer la música sudafricana en todo el mundo. Ofrece asesoramiento y apoyo a la empresas que trabajan con grupos emergentes que tienen vocación internacional, además de promocionar el intercambio musical entre Sudáfrica y otros países, contribuyendo de este modo al auge de la economía del país.

El país africano repetirá participación en Primavera Pro presentando tres artistas de muy distinta índole, que muestran la efervescencia de la escena independiente sudafricana: el hip hop de G-C –artista conocido en su país natal por sus sus apariciones en televisión–, la inclasificable propuesta de la polifacética Marley BloO (en portada), y el soul bailable de Radio 123.

G-C
Ha sido incluido en la lista de MTV sobre los artistas de hip hop más prometedores de Sudáfrica.

Viernes 2 de junio – 17.40h DayPro – CCCB (acceso libre)
Sábado 3 de junio – 02.00h Night Pro (Parc del Fòrum)

Desde 2008, Gosiame Celebrity Ntshole, aka G-C, ha trabajado en televisión asiduamente, y siempre haciendo algo distinto. Desde vídeos musicales a anuncios, promos o como presentador, ha estado siempre presente. Pero su verdadero amor es y siempre será la música. Su primer asalto llegó en 2007 cuando colaboró en el hit “Leloko la Lekoko” del MC surafricano Hip Hop Pantsula (HHP), que le llevó de gira con él durante dos años. En 2013 publicó dos proyectos independientes: “The Warning EP” y el cassette de poesía “The Written Warning”. También publicó 4 videoclips, siendo uno de ellos para su himno “Maftown”. Al año siguiente llegó su mixtape “Reanimated”, pero ni así se detuvo: a lo largo de 2015 y 2016 fueron saliendo una serie de singles como “Hold On”, “Jaiva” y “I Want It All”, que sonaron en todas las radios y televisiones del país y le valieron para ser incluido en la lista de MTV sobre los artistas de hip hop más prometedores de Sudáfrica.

Marley BloO

Es pintora, escultora, ilustradora, cantante, bailarina, actriz, productora musical y muchas cosas más.

Jueves 1 de junio – 17.00h Night Pro – (Parc del Fòrum)
Sábado 3 de junio – 14.20h Day Pro – CCCB (acceso libre)

Marley BloO es una artista de 25 años de Pretoria, la capital de Sudáfrica. Es pintora, escultora, ilustradora, cantante, bailarina, actriz, productora musical y muchas cosas más. En 2015 creó BloO CheeZe, un colectivo que contrata artistas que encajan con los criterios de la empresa y a los ayuda a desarrollar su arte y a convertirlo en un negocio sostenible. Marley BloO describe su música como BloO Muzic, porque aunque sus canciones saltan de género a género siempre comparten un mensaje esperanzador de renacimiento espiritual. Desde el año pasado, tanto ella como los miembros de BloO CheeZe trabajan para establecer una marca internacional para esparcir su mensaje por todo el mundo.

RADIO 123

Su “Mandela Pop” les sirve para contar historias en los diversos dialectos de la zona, a veces rapeando, la mayoría de veces cantando, pero siempre con una energía arrolladora

Viernes 2 de junio – 16.50h DayPro – CCCB (acceso libre)
Sábado 3 de junio – 17.00h Night Pro (Parc del Fòrum)

Radio 123 es un dúo formado por Nyameko Nkondlwane y Simangaliso Mfula, ambos músicos de larga trayectoria en la escena de Sudáfrica. Los dos empezaron en 2007 formando parte del colectivo Impande Core, hasta que en 2015 abandonaron la formación para crear un sonido más contemporáneo como Radio 123. Este sonido es lo que se acabaría llamando “Mandela Pop”, que ellos describen como un sonido que refleja el espectro del vibrante arcoíris en el que Sudáfrica se ha convertido. Este nuevo sonido les sirve para contar historias en los diversos dialectos de la zona, a veces rapeando, la mayoría de veces cantando, pero siempre con una energía arrolladora. El objetivo de Radio 123 es compartir y preservar las historias de la gente en su día a día, y de momento lo están consiguiendo.

 

 

la mar de musicas 2017 portada

LOS SONIDOS LATINOAMERICANOS PROTAGONIZAN LA MAR DE MÚSICAS

La Mar de Músicas dirige su mirada en esta edición hacia América Latina como espacio identitario común donde fluyen musicalmente sonidos tradicionales y de vanguardia, mestizos y puros. El festival, organizado por el Ayuntamiento de Cartagena, va a realizar la mayor concentración que ha habido en Europa hasta la fecha de grupos latinoamericanos en un mismo festival. 23 grupos procedentes de Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Perú, México, Cuba, República Dominicana, Chile, Honduras, Argentina, Brasil y Guatemala estarán esos días en la ciudad portuaria. Un festival que en su 23 edición, que irá del 14 al 22 de julio, contará en total con 48 bandas procedes también de África y Europa. De ellos, ocho serán estrenos y únicos conciertos en España y otros siete iniciarán en Cartagena su gira por nuestro país.

El festival se presentó hace pocos días en rueda de prensa en el Ayuntamiento de Cartagena y contó con la presencia entre otras autoridades y patrocinadores del consejero de Cultura de la Región de Murcia, Javier Celdrán y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena, David Martínez Noguera, que comentó que “esta edición de La Mar de Músicas va a contar con los mismos escenarios privilegiados de años anteriores, que hacen de éste un festival urbano en plena convivencia con la ciudad. Las otras mares, que se presentarán dentro de un mes, La Mar de Arte, La Mar de Letras y La Mar de Cine, que complementan y diferencian a La Mar de Músicas de muchos otros festivales, también serán celebradas este año. Más del cincuenta por ciento de las actividades serán gratuitas. De los 48 conciertos de esta edición, 22 serán gratis y a eso hay que sumar todas las acciones de las actividades paralelas”.

Martínez Noguera indicó además que “con una gran fiesta de sonidos procedentes de América Latina comenzará La Mar de Músicas el viernes 14 de julio. Líder de Calle 13, el puertorriqueño René Pérez Residente viene a presentar a Cartagena su primer trabajo en solitario. En una noche en la que estará acompañado por los colombianos Puerto Candelaria, propuesta musical innovadora que ha definido el rumbo sonoro de los últimos tiempos de Colombia. En la noche inaugural además estará el ecuatoriano Nicola Cruz, con una propuesta muy cuidada donde se mezcla la vanguardia urbana con la herencia selvática. Además Kanaku y el Tigre, psicodelia con gusto a folclor del Perú y la mexicana Carla Morrison, conocida como la primera dama del indie mexicano”.

De Puerto Rico, al igual que Residente, y como no podía ser de otra manera, es su hermana, también estará iLe, que al igual que René formó parte de Calle 13. Estará presentando su primer disco en solitario que suena a boleros de los años 50. También está programado el afroamericano Mark Underwood, que enamorado e instalado en Puerto Rico, y bajo el nombre de ÌFÉ, presentará una propuesta que destaca por un concepto folclórico futurístico.

De Colombia, al igual que Puerto Candelaria, vendrán unos viejos conocidos del festival, Aterciopelados, institución latinoamericana del rock mestizo. También Systema Solar, grupo renovador de la música tradicional colombiana. De Ecuador, como Nicola Cruz, es Mateo Kingman, cuyo primer disco ha sido calificado por los medios especializados como uno de los mejores de 2016. El músico ecuatoriano es una de las nuevas apuestas de la música latinoamericana y como Nicola Cruz utiliza como referencias la naturaleza y la selva andina en su música. Procedentes del Perú, como Kanaku y El Tigre, son Bareto posiblemente la banda peruana más conocida en el exterior en estos momentos. Lo suyo es la música tropical alternativa.

Cuba estará representada en el festival por La Dame Blanche una bomba de energía y voz, cuyas canciones son una mezcla de géneros modernos y urbanos aderezados con ritmos tradicionales de la isla. También por Pablo Milanés, que recibirá el premio La Mar de Músicas 2017. Pablo Milanés que hará un concierto especial estará acompañado sobre el escenario por Pablo López, Rozalén y Jorge Marazu.

C

hile vuelve a La Mar de Músicas y lo hace principalmente con un homenaje que el festival ha preparado a la folclorista más importante de toda América, a la gran Violeta Parra. Este año se cumplen cien años del nacimiento de la autora de Gracias a la Vida y el festival lo va a celebrar con un concierto especial donde participará además del cantautor chileno Manuel García, la nieta de la Violeta, Tita Parra. Este homenaje incluye una exposición, una charla litarria y la proyección del documental que su hermano Ángel Parra realizó antes de su muerte. De Chile también vendrán los siempre divertidos Chico Trujillo.

De Brasil vendrán Céu y María Gadú dos jóvenes cantoras, muy conocidas en su país, que no lo son tanto aquí. También el grupo Bixiga 70.  De Honduras estará el gran exponente de la música garífuna Aurelio; de Guatemala Meneo y de Argentina Chancha Vía Circuito, considerado la vanguardia de la electrónica latinoamericana. Por otro lado, de la República Dominicana, y compartiendo escenario con el gran Tomatito, estará Michel Camilo. Juntos interpretarán Spain Forever.

De Estados Unidos vendrán dos de las grandes apuestas de este festival, la cantante de jazz Kandance Springs y Leyla McCalla cuya música es una unión del folk de los viejos tiempos, de jazz y de música folclórica tradicional haitiana.

Salto a África, continente al que el festival siempre está atento. Este año, la clausura, el día 22, será una gran fiesta africana, con Oumou Sangaré,  la cantante de Malí considerada como la voz femenina más importante de África presentando su nuevo disco y la voz más importante del reggae africano Alpha Blondy. Para terminar una dosis de congotronic con Konono nº1. De Angola, y gracias al proyecto de colaboración del festival con Casa África y su concurso Vis a Vis estará en Cartagena Toto ST y Elenco Da Paz.

Europa. De Italia estará el gran Franco Battiato. Poco hay que decir de uno de los cantantes más influyentes e importantes de la cultura europea. De Inglaterra, una de las formaciones más importantes del reggae, UB40 y de Portugal Rodrigo Leão, que vendrá acompañado por el australiano Scott Matthew. Otra de las apuestas del festival será el concierto del noruego Moddi.

La parte española del festival contará con Rosalía, que estará junto a Raúl Refrëe y Rocío Márquez, que vendrá a presentar al su nuevo disco. Del Flamenco mezclado con vanguardias como son las propuestas anteriores, al flamenco mezclando con rock y es que Estricnina o lo que es lo mismo, Juanito Makandé y Canijo de Jérez, también estarán en La Mar de Músicas. Al igual que lo hará Macaco.

Se sigue apostando por los grupos de la Región de Murcia en el Escenario ‘Somos de Aquí’, con las bandas Perro, Ayoho, Noise Box, La Farándula y el proyecto Fémina Project donde se unen las voces de Saray Melo y Paula Marengo. La Mar Chica, sección musical dedicada a los niños, contará con los conciertos de Feten Feten, Jamaikids, Malvariche y Perlita.

Toda la información y la venta de entradas y abonos se encuentra en la web del festival www.lamardemusicas.com y www.redentradas.com

chanquete world music 2017 portada primeros

EL CHANQUETE WORLD MUSIC 2017 SE PONE EN MARCHA

La Playa de El Playazo acogerá el próximo 16 de septiembre, finalizando el periodo estival, un elenco de artistas de primera línea Nacional e Internacional.

Para esta nueva edición la organización del Festival acaba de confirmar la presencia de: Orishas, Estricnina, Fyahbwoy, Dubioza kolektiv, Carlos Jean,  Eskorzo,  Mario Díaz, Iseo & Dodosound, Malaka Youth y La Vihen Zanta. Diez artistas que completan un primer avance de cartel siendo un importante reclamo para los amantes de la buena música, que a su vez podrán disfrutar de un entorno en primera línea de playa acompañado del mejor ambiente bajo el cálido Sol y en perfecta armonía con la arena y el mar.

Trás el éxito de la edición anterior colgando el cartel de no hay entradas, El Chanquete World Music aumenta sus prestaciones con la ampliación del recinto para la comodidad de los asistentes, la ubicación de dos escenarios e incrementa sus servicios en los que se encuentran puestos gastronómicos, Wc, Stand, e innumerables mejoras que iremos anunciando en la página web del festival.

Aprovecha la oferta de lanzamiento de las primeras 2000 entradas a un precio de 20€ o la promo de camping: 2 entradas + parcela para 2 personas con luz, agua y entrada de vehículo en Camping el Pino con desplazamiento al festival por sólo 80€.

Infórmate acerca de las diferentes promociones en Autobuses Oficiales, oferta de Camping + entrada al festival, promoción en Hoteles y entradas Vip Aquí

rio babel portada

EL FESTIVAL RÍO BABEL PRESENTA SU CARTEL DEFINITIVO, DESVELA PROGRAMACIÓN POR DÍAS Y ¡ANUNCIA UNA JORNADA GRATUITA COMO FIESTA DE BIENVENIDA!

El Festival Río Babel desemboca en Madrid y para celebrar su primera edición y ofrecerá una fiesta de bienvenida por todo lo alto.

El cartel de este nuevo gran festival, el de música iberoamericana más relevante de los últimos tiempos, se completa con las incorporaciones de Mala Rodríguez, una de las artistas más respetadas en el mundo del Hip Hop, Macaco fusionando el Caribe y el Mediterráneo mediante sonidos latinos con un groove único, Novedades Carminha aportando el toque garaje-punk imprescindible en todo festival que se precie de serlo, el reconocido cantautor Manuel García, uno de los principales exponentes de la música chilena, y el dúo colombiano Cero39 para completar la fiesta electrónica, tropical y alternativa, cerrando un cartel ecléctico a la par que refrescante.

Durante los días 13, 14 y 15 de Julio, IFEMA – Feria de Madrid acogerá en sus magníficas instalaciones y al aire libre, un festival donde artistas tanto nacionales como internacionales conformarán tres jornadas inolvidables desde la apertura de puertas prevista a las 19 horas y hasta las 6 de la mañana.

El Festival Río Babel abrirá sus puertas el próximo 13 de julio con una fiesta de bienvenida gratuita para inaugurar esta imprescindible cita que fusionará y acercará los universos musicales entre España y Latinoamérica, a través de sus grupos más vanguardistas e interesantes. Mala Rodriguez, Illya Kuyaki & The Valderramas, La Sra. Tomasa, Mateo Kingman, Porter, Siddartha, Insituto Méxicano del Sonido y Cero39 serán los encargados de abrir en este día de apertura.

El viernes 14, Estopa y La Pegatina, serán los encargados de amenizar con su rumba y alegría la tarde que irá seguida de potentes actuaciones como las de los colombianos Aterciopelados, Niño de Elche con su atípico y revolucionario cante, Amparanoia precursora del mestizaje, el cantautor chileno Manuel García, iLe voz femenina de Calle 13 presentando su primer trabajo en solitario, los colombianos Systema Solar con su sonido contundente y festivo, Meneo de Guatemala y los Guacamayo DJs de Colombia, prometen hacer de esta segunda jornada una fiesta capaz de aunar y satisfacer al público más variado.

Durante el tercer día y último día, el sábado 15Río Babel será el escenario que reúna a los míticos Fabulosos Cadillacs después de casi 20 años sin pisar nuestro país y también será la cita donde Residente de Calle 13 presentará canciones de su primer disco en solitario pero también nos hará volar con los grandes éxitos de su antigua banda Calle13. El serbio Goran Bregovic, el singular trío Zuco 103, Los Amigos Invisibles, Novedades Carminha, Kumbia Queers, Kanaku y el Tigre, Chancha vía Circuito DJ y Nicola Cruz serán el cierre perfecto para este nuevo gran festival que se ya se pocisiona como un certamen referente en la ciudad de Madrid.

Desde la web de Stubhub.es ya se pueden comprar las entradas individuales por un precio de 48€ + gastos de gestión, así como descargar las invitaciones para el día gratuito, que por motivos de aforo deberán ser presentadas para poder acceder al recinto.

Más información: http://festivalriobabel.com/

Vina Rock Nerea Coll Photography PORTADA

CRÓNICA DEL VIÑA ROCK 2017

Texto: Francisco M Peco

Foto portada: Nerea Coll Photography

Jueves 27 de abril

Llegó el final del mes de abril y con esto llegaba una vez más el esperado Viña Rock, festival que celebraba su XXII Edición en su habitual recinto de Villarrobledo, un espacio que ha ido creciendo y transformándose para adquirir las necesidades que ha generado un cartel con hasta siete escenarios que albergaban 130 artistas en los días de festival.

Tras el habitual ritual de viajar hasta el Viña Rock y pasando los numerosos controles que generaron diferentes quejas entre gran parte de los seguidores del evento – así como desde la organización, quienes aprovecharían la rueda de prensa para pedir entendimiento –, entrábamos en el recinto en la tarde del jueves 27 de abril para disfrutar de la ya habitual y casi exigida Fiesta de Bienvenida, que este año dominaba Riot Propaganda, una banda que era uno de los cabezas de cartel de este 2017 y a los que acompañaban Los News, Capitán Cobarde, Sonido Vegetal o The Locos.

La música en directo comenzó a sonar de la mano de los sevillanos Los News, quienes dieron todo un show de puro rock’n’roll que encantó a más de uno de los que por allí estábamos. El público no paraba de crecer y tras moverse al ritmo de este cuarteto llegó el turno de disfrutar de Sonido Vegetal. Estos tienen una fiesta que es obligatoria en cada cartel en los que te los cruces. “No estoy enamorado hoy”, “Carromato punk”, “Estudia Mucho” o “Tiempos de Volar” fueron algunos de los cortes de ese gypsy rock, que nos invadía con esta orquesta punk.

Los News / Foto: Jota Martínez Fotografía

La noche iba de artistas andaluces, y ahora era el turno del sevillano Alberto Romero, quien volvía a este cartel como Capitán Cobarde para presentarnos su nuevo “Carretera Vieja” (Maldito Records, 2017), del que sonaron temas como “El buen villano” y “Aire”, a los que se sumaron clásicos de su época bajo el seudónimo Albertucho como “El pisito”, el esperado “Mi estrella” o ese “Capitán Cobarde” que sirvió para poner el broche a un show donde el público ya abarrotaba este Escenario Viña Grow.

Capitán Cobarde / FOto: NEREA COLL photography

Y es que los más esperados eran esos Riot Propaganda que forma el proyecto conjunto entre Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus. Eran las 00:00 horas y todo el mundo comenzaba a saltar con su nuevo “Plata o Plomo”, seguido de “Riot Propaganda” y “Agenda Oculta”. Esta solo fue una muestra inicial de su repertorio en el que no faltaron “Guerras púnicas”, “Cambiarlo todo” y el ya clásico “El miedo va a cambiar de bando”. Un concierto por todo lo alto que se convertía en el primero de los muchos festivales que pisarán en este 2017.

Riot Propaganda / Foto: NEREA COLL photography

Tras estos llegó Pipi y sus The Locos. Con su habitual puesta en escena, nos hizo bailar con una dosis de ska punk que a más de uno le recuerda de cerca a los Ska-P que este mismo artista lideraba junto a Pulpul. Con este proyecto lleva ya cerca de una década girando y ahora ha conseguido un setlist que se convierte en todo un baile. No sonó sólo el nuevo “La Realidad”, que se coló en el centro de su paso por el festival, sino que este se juntó con “Prepotencia mundial”, “Vendedor de gloria”, “Espacio exterior” o “Resistiré”, dando un concierto de diez. Para la despedida quedaba Serial Killerz, quienes continuaron poniendo ritmo a una noche en la que el frío nos dio el primer aviso de lo que venía a dominar esta edición del Viña Rock.

Serial Killerz / Foto: NEREA COLL photography

Viernes 28 de abril

Descansando lo necesario para aguantar los tres días que quedaban por delante, aprovechamos la mañana del viernes para pasar por la Casa de Cultura de Villarrobledo, donde Boikot presentaba el nuevo cortometraje “Jarama”, dirigido por Alberto Pla. Esta es toda una recomendación para aquellos que sean aficionados al cine y una obligación para cada uno de nosotros, para que no olvidemos nuestra historia.

Pasando así la mañana, había tiempo para llegar al recinto cuando este abría sus puertas y dirigirnos directamente hasta el Escenario Cabo de Plata, donde Mediterranean Roots eran los encargados de dar el pistoletazo de salida a un espacio donde actuaban grandes nombres del rap como Kase.O, Mala Rodríguez, 7 Notas 7 Colores, Rapsusklei y Duo Kie. Estos se mueven en la escena reggae y era su tercer año consecutivo en este evento, siendo ya un concierto casi obligatorio. Con frío y agua, fueron capaces de llegar hasta los más valientes que ya esperaban ahí antes de comenzar a sonar así como a aquellos que no paraban de sumarse en la escasa media hora de directo que tuvieron.

Con toda la maquinaria del Viña Rock funcionando, corríamos hasta el Escenario Poliakov para ver a un trío que tiene un público muy fiel: Mama Ladilla. Estos salían a escena sin complejidades para arrancar al ritmo de “Letras Guarras” y “Obcequeitor”. Nos sacaban más de una sonrisa con sus conocidos “La polla de mi jefe”, “Janfri Güein” o “Mi Nave Mix”, con los que congregaron un buen puñado de viñarockeros pese a la hora tan temprana que era.

Poco después pasó Iratxo por el Escenario Negrita, quien vuelve a contar con la banda para celebrar su X Aniversario en los escenarios y que dio un buen repaso a su discografía, mientras que Vita Imana arrasó el Escenario Villarrobledo para presentar su nuevo “El M4l”, un disco que acaba de salir al mercado. Con estos dos directos ya funcionaba “la hoya” del Viña Rock, el espacio más clásico de todo este evento y donde más tiempo pasaríamos a lo largo del fin de semana.

Sinkope / Foto: Abel Gimeno Fotografía

Sinkope pondría el toque de rock clásico mientras esperábamos a Che Sudaka, quienes nos contaban que venían a este Viña Rock por sexta vez en 15 años de vida de su proyecto para disfrutar y conectar con el público. Lucharon contra la lluvia y esto se notó con claridad, ya que el Escenario Negrita lució un lleno considerable teniendo en cuenta las adversidades del tiempo. El directo arrancaba con “Viendo tu vida al pasar”, continuando “Bam Bam” o “Serás Feliz”. La maquinaria de este cuarteto afincado en Barcelona está engrasada al 100% y eso lo vimos mientras saltamos al ritmo de “Yo quiero más”, “La ley del miedo” o “El trenecito”. Un grupo cercano, humilde y de los buenos; sobre y bajo los escenarios, algo que debemos valorar y aplaudir cada vez que podamos. Bravo por estos Che Sudaka que pusieron la banda sonora al atardecer del viernes en Villarrobledo.

Che Sudaka / Foto: JMartinez Fotografía

Sin pausa nos teníamos que mover sólo unos metros para disfrutar de Lendakaris Muertos, quienes volvían un año más al Escenario Poliakov para arrasarlo, literalmente. La valla de seguridad del público cedía a temas como “Drogopropulsado”, “Cerveza sin alcohol”, “El último txacurra” o “Cómeme la franja de Gaza”. Aitor Ibarretxe lidera este cuarteto con una energía al alcance de muy pocos, siendo perseguido hasta por aquellos fotógrafos que intentábamos “dispararle”, y junto al resto dieron un espectáculo del que destacaron “Detector de Gilipolleces”, “Héroes de la clase obrera” o “Hungara Chúngara”. Una buena dosis de punk desenfrenado y lleno de mensajes directos al pecho que incendiaron la noche del Viña Rock.

Tras estos nos decantamos por Itaca Band, quienes abarrotaron el Escenario Smoking para presentar su “Explosiva”(2017) en un directo que fue toda una explosión y esperamos que en el próximo 2018 vuelva a este festival, abriéndose hueco en un espacio más grande. “La vida Explosiva” y “Ahora y aquí” fueron los encargados de abrir y cerrar un set entre los que también escuchamos “Ojo por ojo”, “Torna’m”, “Rema”, “Camaleón” y “La locura”, porque su directo fue toda una locura que si alguien se perdió todavía se estará arrepintiendo.

Con la media noche llegaba el turno de esos Boikot con los que ya coincidimos al inicio del día, quienes saltaban a escena al ritmo del nuevo “Jarama” para presentar un nuevo espectáculo visual que seguía con clásicos como “Inés”, “Naita na” y “De espaldas al mundo”. El público mezcla seguidores más nóveles con otros que los conocemos de toda la vida y todos coincidíamos en corear “Nos quieren detener”, “Amaneció” o el “Grito en alto” con el que despidieron de Villarrobledo. Un concierto que ya es banda sonora de la historia de este festival y que una vez más, convenció a todos los que allí estuvimos.

Boikot / Foto Jota Martínez Fotografía

Había varias giras que pasaban por última vez por este Escenario Negrita y uno de estos eran Canteca de Macao, quienes han estado en las últimas ocho ediciones del festival y nos brindaron este último trago con el que dirán adiós a este proyecto. “No llores” y “Así es la vida” junto a otras como “P’al sur” y “Desfase” nos llevaron hasta el final que siempre ocupa “Alternativa libertaria”, saciándonos con lo mejor de su discografía.

Mago de Oz

Mientras estos sonaban aquí, los Mago de Oz volvieron a Villarrobledo para hacer del escenario que toma el nombre de esta ciudad manchega un espacio que reclamaba más metros para disfrutar de su directo. Cortes clásicos y otros más recientes hicieron las delicias de unos seguidores de la banda que, habiendo cambiado gran parte de su plantilla por todos conocida, sigue arrastrando a miles de aficionados a ese estilo que los años han hecho que sea el suyo.

Para despedir la noche nos quedamos con Banda Bassotti, quienes se aproximan poco a poco al 40 aniversario de su surgimiento en Italia y tienen un aire clásico que, junto al cierre de The Rea McKenzies pusieron la nota internacional a la jornada del viernes.

The Real McKenzies / Foto: Jota Martínez Fotografía

Sábado 29 de abril

El agua ya dominaba Villarrobledo y las previsiones para esta jornada anunciaban mucha más lluvia, algo que se notó desde las primeras horas del día en el camping de este festival, donde no se perdieron las ganas de pasarlo bien, llueva, nieve o salga el Sol. Afrontando de nuevo la tarde del festival al ritmo de bandas como Gatibu o Antílopez, nos centramos frente al Escenario Poliakov para disfrutar de la apisonadora de Kaos Urbano, quienes llegaron con el sol para arrasar con “Nacidos del Odio”, “Entregados”, “Divide y Vencerás” o “Con cojones”, pura esencia de una música que va más allá y se convierte en una forma de pensar que reflejan sobre y bajo las tablas.

También sonaron “Años Salvajes” o ese “Ángel caído” de su más reciente “La hora del baile”(Rock Estatal Records, 2016) que allí nos mostraron. Dividiendo el tiempo poco después entre esos Bocanada que también presentaban LP: “Libres” y El Kanka, que volvía un año después al mismo espacio, hubo tiempo de disfrutar de ambos, quedándonos con temas del último como “Llámame fino”, “Pudo pasar” y “Que bello es vivir”, con los que puso su agradable música a esta tarde de sábado que poco a poco avanzaba.

Otro de esos grupos que no fallan en Viña Rock es Los de Marras, quienes volvían a tomar este escenario mientras que una vez más les acompañaba un público de los más fieles que hay en toda la geografía estatal. La banda liderada por Agustín (voz) ha conseguido ganarse un hueco en el corazón de gran parte de los rockeros de este país, quienes siempre les acompañan y corean sus letras puño en alto, como bien pide un festival como este.

“Ruido”, “Escapaté” y “Medolías” es lo que necesitaron para engancharnos, logrando que saliera el sol con la misma fuerza que lo hiciese en su directo del pasado 2016. Esto sólo acababa de empezar, pues poco después iban “Hierbagüena”, “A tu vera” o “Hoy”, convenciéndonos una vez más con su particular guarrocanroll.

Pasó la tarde con el rock urbano de Poncho K antes de volver a cruzarme con los clásicos El Último Ke Zierre. Tras más de cuarenta conciertos frente a ellos, sabemos que no se la jugaron demasiado con su setlist. Ya será porque están festejando sus 30 años y quieren que suene lo mejor de su discografía, o porque el público de Viña Rock es demasiado exigente con los temas que allí suenan, en vez de arrancarse con el nuevo “Cuchillas” lo hicieron al ritmo de “Pa que quiero más calor”. Hay que decir que si sonó su nuevo disco, ya que continuó un “Fiesta o duelo” para pasar después por “Yo también puedo ser malo”, “Dime” y “Vuelta al infierno”.

Poncho K / Foto: NEREA COLL photography

Los de Burriana han mejorado en los últimos años y son todo un clásico que, como en la noche anterior hiciera Boikot, congregaron a los más veteranos de este festival frente a un Escenario Poliakov en el que también estaban aquellos que llegaban a disfrutar del Viña por primera vez.

“A dónde vas?”, “Tú me vicias” y “Soldadito español” ocuparon el centro de su show, dejando para el final “Escupiré jodidos”, “Tus bragas” y “A cara de perro”, subiendo la temperatura antes de decir adiós en esta noche lluviosa.

Si este año muchos seguidores echaban de menos a La Raíz en este cartel, lo de Txarango fue un sustitutivo que no tiene nada que envidiar a los de Gandía. Nos hicieron bailar, gozar y reír mientras escuchamos su nuevo “El Cor de la Terra”. Un directo obligatorio y una banda a la que ahora le seguiremos la pista muy de cerca. Mientras estos sonaron aquí hubo otros dos escenarios que tenían unos clásicos sobre sus tablas: Obús en el Escenario Negrita y Mala Rodríguez como toda una institución de la escena rapera en el Escenario Cabo de Plata.

La Mala Rodríguez / Foto: Jota Martínez Fotografía

Sobrepasamos la media noche con la incendiaria mezcla de ska punk de Talco, siendo estos una explosión sonora que con “Silent Town”, “L’odore Della Morte” o el clásico y esperado cierre de “La Torre”. La banda nota el cariño de los seguidores españoles, algo que en más de una ocasión han valorado en los micrófonos y que echan de menos en su país. Una pena que Italia deje pasar a estos Talco que siempre es un placer disfrutar.

Y cuando la noche seguía nos asaltaba una difícil decisión, apostar una vez más por el escenario que da apoyo a la escena emergente con La Sra. Tomasa o el ska punk de Russkaja. Dividimos el tiempo y creo que no fallamos, pues mientras que hubo tiempo escuchar  cortes como “Tu señora” de los primeros, también lo hubo para darse un buen baile al ritmo de “Energía”, “”Wake me up” o “Psycho Traktor” de Russkaja, otros de esos que no dejaremos pasar en cualquier festival o sala que podamos cruzarnos.

Desde Sevilla llegaban ahora los Narco, liderados por Vikingo MD y S Curro para hacer una vez más del Viña Rock su casa. Se entregan al máximo sobre las tablas y consiguen esto mismo con su público, quienes se movían y creaban grandes pogos desde la obertura de “A tomar por culo el mundo” o esos “Ahí fuera (Viva Satanás)” y “Siempre enmarronao”. Contagiados de ese estilo tan personal que los ha convertido en uno de esos nombres que cada año domina la madrugada del Viña Rock, siguieron sin tregua con “Son ellos”, “Vizco” o “Demoler”, disfrutando cada segundo antes de que llegaran “Por el estrecho”, “Tu dios de madera”, “Chispazo” o el “Puta Policía” que volvieron a dedicar a las fuerzas del estado que no pararon de merodear en este festival. Como en años anteriores, disfrutamos viendo como Vikingo MD era llevado en volandas por las primeras filas antes de su “¡Hasta siempre cabrones, estáis todos y todas invitados a la próxima fiesta de Los Narco!”

La noche no había acabado, pues quedaba el directo de los gallegos Dakidarria, quienes en la pasada edición tuvieron demasiados problemas en un escenario que parecía no dejarles sonar y ahora tenían una nueva cuenta pendiente con el público manchego. Llegaron para hacer sonar el nuevo “Lume”, con fuego sobre el escenario como ya vimos en otros directos como los de Boikot y Mago de Oz, pero a estos sumaron sus conocidos “A memoria”, “A mocidade activa”, “Revindicar” y otros como “El futuro nunca existió”, el popurrí de “Zambra” y “Mil berros”, con los que lo dimos todo hasta el último segundo.

Domingo 30 de abril

Llegaba la jornada de cierre y, como todos los años, cuestionábamos si habíamos administrado las fuerzas de la mejor forma posible, ya que el domingo también venía bien cargado. Que el festival cerrase en domingo nos recordaba a hace un puñado de años, cuando el Viña Rock no paraba de crecer y ya íbamos por allí a disfrutar de un cartel que, pese a que más de uno lo critique, sí que ha ido cambiando y transformándose con los años. Esto se puede comprobar con un simple vistazo a la lista de estos, ya que aunque si es cierto que siempre hay algunos que repiten, la escena se renueva y dejan hueco a nuevas bandas que vienen pisando fuerte.

Entrando en la música, que es lo que aquí nos ocupaba, no podíamos dejar sin ver a los valencianos Mafalda, que están encaminándose a la primera línea de este país y lo demostraron dando un golpe sobre la mesa en el Escenario Villarrobledo, que fueron capaces de dejar pequeño siendo sólo las 16:30 horas. Marcos, Vera, Bárbara y toda la banda salían con la ilusión y ganas necesarias para dar un concierto de diez.

“Asumiendo todo el Miedo” fue el primer balazo y “Agua negra” el siguiente, incendiando así a todos los seguidores que se ganan por méritos propios. No faltaron “La llorona” o “En guerra”, pero tampoco la denuncia social que llevan por bandera y que aprovecharon para hacer llegar a los oídos de todos desde las tablas de este festival. Les esperamos el año que viene en este cartel, porque se lo merecen.

Volvía la lluvia al Viña Rock con Mala Reputación, pero los asturianos saltaban a escena para presentar su nuevo “El Arte de la Guerra”(Rock Estatal Records, 2017) junto a lo mejor de su trayectoria, y fue un buen momento para disfrutar en la carpa del Escenario Poliakov de su punk rock que ya conoce todo aficionado a esta música en nuestro país. Tras ellos volvían Los Aslandticos con su nueva versión “Mi primer día” y también lo hacía Cero a La Izquierda quienes cerraban su show con “Mis lamparones” y un fragmento de “Back in Black” de AC/DC que sorprendió a más de uno.

Desakato / Foto: Abel Gimeno Fotografía

Volvíamos al Escenario Poliakov para disfrutar de Desakato, quienes tras varios años en un horario y escenario más desfavorable en los que demostraron su proyección, tenían ahora el hueco que se merecían. Pepo salió directo al público para cantar sobre estos “Animales hambrientos”, a los que siguieron “La ira de los hambrientos”, “Columnas de humo” o el más clásico “Octubres rotos”. Eran todo un tornado mientras pasaban “Heridas abiertas” y “La tormenta”, aunque siempre son los más esperados su “Cada vez” y Cuando salga el Sol”, que no se hicieron esperar mucho más, guardando en el cargador el potente “Pánico en Frankfurt” para despedirse de este festival al que volvieron a convencer.

Tras estos nos movíamos sólo unos metros para disfrutar la vuelta de Amparanoia, quien vuelve tras su periodo como Amparo Sánchez para festejar el 20 aniversario de “El poder de Machín” (1997). Volvían a sonar “La Semana”, “Welcome to Tijuana” y “Hacer dinero” y notábamos cómo perdíamos años. ¡Que gusto volver a disfrutar de Amparanoia!

Con una banda que estaba totalmente engrasada para darlo todo siguieron otros como “El coro de mi gente”, “La fiesta” o “Ella baila bembe”, siendo todo un espectáculo que disfrutamos de lo lindo.

The Toy Dolls eran una de las bandas internacionales que había para esta jornada de clausura y dieron buena muestra de por qué son toda una institución en el punk internacional antes de que llegara La Pegatina con un Word Tour que de las pocas paradas que hará en nuestro país, una de ellas sería este Viña Rock.

Son una fiesta, lo dijeron y lo cumplieron, y lo bailamos con “El Curandero”, “Non e Facile”, “Lloverá y yo veré” o su “Olivia”, con los que congregaron a la mayor masa de público de toda la semana en este festival, y eso que combatían contra el directazo que se marcó Kase.O. Siguieron con otras como “Y se fue”, “A los que” o “Heridas de guerra”, haciendo de este domingo una fiesta llena de color y sonrisas que cerraron con su conocido “Mari Carmen”.

Kase.O / Foto: Jota Martínez Fotograíia

Una de las últimas grandes bandas que volvía a este festival era Soziedad Alkohólika, con los que nos adentramos en la madrugada mientras presentaban su nuevo “SistemaAntisocial” (Maldito Records, 2017). Los disfrutamos por enésima vez antes de despedirnos de Aspencat, quienes están en medio de una gira que significará su adiós y el público lo sabía. “Música naix de la rabia” y “Antimateria”, así como “Queden Matinades” fueron algunos de ellos, despidiéndose con otros como “Naixen Primaveres” y el más conocido “Quan Caminàvem”, que sonó a despedida de este Viña Rock cuyos asistentes les dieron todo su cariño.

Soziedad Alkoholica / Foto: Bikus

Entre las últimas bandas que había en este cartel estaban Def Con Dos, quienes entraron para sustituir a esos La Pulquería que dejaron su hueco semanas atrás. Y como cierre estaban Los Manolos, aunque esta vez no nos quedamos a escucharlos ya que, aunque el G5 y Peret fueron buena elección, otros como Los Chichos o estos no llegaron a convencernos.

Salíamos un año más de este recinto con ganas de volver, de que llegue esa recta final de abril y que volvamos a mirar a Villarrobledo, donde unas 200.000 personas cruzaron la puerta de este festival en cuatro días llenos de buen ambiente y mucha música.

Texto: Francisco M Peco

https://twitter.com/FranciscoMPeco

cultura inquieta portada 2017

TU OTRA BONITA, DEPEDRO, ROMEO Y EL TWANGUERO SE UNEN AL FESTIVAL CULTURA INQUIETA

Cultura Inquieta está a punto de cerrar el cartel de la octava edición de su festival, que se celebrará en Getafe del 22 de junio al 8 de julio, y anuncia un nuevo paquete de grupos para completar diferentes jornadas. Tu Otra Bonita y El Twanguero, que precederán en el escenario al ya anunciado Marlango el día 7 de julio; Depedro, que ofrecerá un concierto en un formato de solo acústico en la jornada encabezada por Xoel López el 29 de junio; Romeo, que calentará la velada que cerrará Ilegales el 6 de julio; y Última Experiencia, que actuará antes que Revólver el primer día del festival, son las nuevas confirmaciones del Cultura Inquieta. Las entradas para los diferentes días pueden adquirirse a través de festival.culturainquieta.com.

Tu Otra Bonita viene de colgar el cartel de entradas agotadas en su último concierto en Madrid en la sala Joy Eslava y llegará al espacio inquieto con su último disco bajo el brazo, The Cortijo, un trabajo difícil de etiquetar con un mensaje directo y energía positiva. El grupo ha recibido diferentes reconocimientos en los últimos años como Banda Revelación del Festimad en 2015, llevándose el primer premio estatal del programa de Radio 3 Capitán Demo. El mismo 6 de julio actuará también El Twanguero, que está llenando todas las salas y dando mucho que hablar con su nuevo viaje musical por Carreteras Secundarias. Y a través de estas rutas alternativas llegará para hacer parada en el Polideportivo de San Isidro de Getafe, presentando en el Cultura Inquieta el proyecto que ha estado preparando desde que en 2011 hiciera un viaje muy importante en su vida que duró cinco meses y con el que recorrió el continente americano, de Norte a Sur, rastreando los sonidos profundos de las guitarras callejeras.

DEPEDRO, EL PASAJERO
Otro del que no paran de hablar, que viene de hacer aforo completo en La Riviera de Madrid y que llegará al Cultura Inquieta también con su nuevo álbum, es Depedro, inquieto por naturaleza. El Pasajero es un disco callado pero lleno de sonidos, sencillo pero lleno de mundos, contenido pero infinito. Dicen que “no eres el mismo después de sumergirte en El Pasajero”. Jairo Zavala mostrará la magia de su trabajo en una actuación en acústico que servirá para dar paso de forma muy especial al concierto exclusivo de Xoel López en Getafe. Y si se habla de calentar escenario y público, Romeo hará lo propio en la jornada que culminará la mítica banda Ilegales. El grupo madrileño presentará en el festival dos trabajos editados este año pasado y que, producidos por Paco Román (Neuman), muestran la gran vuelta de tuerca de la formación hacia el rock alternativo: el LP 2.0 y el EP Sola en su jardín, ambos publicados con motivo del décimo aniversario de esta banda que ha compartido escenario con nombres como Eagles of Death Metal, Hamlet o Sôber.

QUEDAN POCOS NOMBRES
Tras estas últimas confirmaciones (Tu Otra Bonita, El Twanguero, Depedro, Romeo y Última Experiencia) únicamente quedan por anunciar el cabeza de cartel del Festival Guacamayo, que se conocerá en los próximos días, y el grupo ganador del III Concurso de música en directo Fender Club. Los grupos ya cerrados con anterioridad son: Xoel López, Revólver, Marlango, Leiva y Lichis, Rosendo, Burning, Los Zigarros y Desvariados, Ilegales, Ara Malikian, Mártires del Compás o El Kanka, Eskorzo, Astros de Mendoza, Los Mirlos y las deejais Shushupe y Cecilia Yzarra, para el día Guacamayo, y Dellafuente y Maka, Ayax y Prok con Dj Blasfem, Recycled J, Soge Culebra, Bejo con Dj Pimp, Kidd Keo, Hard Gz y Dante para el Festival Carpe Diem. Igualmente, se anunciará próximamente el programa de actividades multidisciplinares del Espacio Mercado, segunda sede del Cultura Inquieta.

Manu Chao, Los Planetas, Supersubmarina, Marcus Miller, Goran Bregovic, Carlinhos Brown, Robert Cray o Chambao son algunos nombres que ya han pasado por esta clásica cita del verano en ediciones anteriores. El Festival Cultura Inquieta está organizado por la plataforma homónima junto con el Ayuntamiento de Getafe.

Festival Cultura Inquieta 2017 #Inquieta17
Del 22 de junio al 8 de julio
Polideportivo de San Isidro (calle Toledo). Getafe. Madrid
Espacio Mercado (plaza del Ayuntamiento). Getafe. Madrid
ABONOS AGOTADOS. Entradas por jornadas: http://festival.culturainquieta.com/
GRUPOS CONFIRMADOS
22 junio. REVÓLVER + Última Experiencia
23 junio. FESTIVAL GUACAMAYO. El Kanka, Eskorzo, Los Mirlos, Astros de Mendoza, DJ Shushupe y DJ Cecilia Yzarra + bandas
24 junio. LEIVA + Lichis
25 junio. ARA MALIKIAN
29 junio. XOEL LÓPEZ. Gira especial: Las favoritas de Xoel López + Depedro
30 junio. ROSENDO + Burning + Los Zigarros + Desvariados
01 julio. Festival Carpe Diem. DELLAFUENTE y MAKA + AYAX y PROK con DJ Blasfem + Recycled J + Soge Culebra + Bejo con DJ Pimp + Kidd Keo + Hard Gz + Dante
06 julio. ILEGALES + Romeo
07 julio. MARLANGO + El Twanguero + Tu Otra Bonita
08 julio. MÁRTIRES DEL COMPÁS + 33 Malandras
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