resurrection fest 2016 portada

RESURRECTION FEST 2016: ABONOS OFICIALMENTE AGOTADOS

Desde el Resurrection Fest, que se celebra el próximo fin de semana en Viveiro, nos han escrito para que nos hagamos extensible su agradecimiento por agotar sus abonos:

Al fin hemos agotado todos nuestros abonos de 3 días! ¡MIL GRACIAS! Queremos dar las gracias a todos los “resus” que han depositado su confianza en nosotros y han hecho posible que llegase este momento histórico, la primera vez en nuestra historia. Después de 11 años es una gran recompensa recibir un reconocimiento así por parte del público y esperamos que todo el mundo disfrute de la experiencia Resurrection Fest en la edición más internacional del festival.

Recordamos que las entradas de sábado también están agotadas, pero habrá entradas de jueves y viernes disponibles anticipadas en nuestra web hasta mañana y en taquilla. También recomendamos comprar las entradas de miércoles anticipadamente en los puntos físicos para evitar colas.

No nos queda más que deciros que que os esperamos con los brazos abiertos en Viveiro.

Toda la información del festival está disponible en nuestra página web [www.resurrectionfest.es]

gibson 1 699

GIBSON BRANDS PARTICIPA EN LA XI EDICIÓN DE RESURRECTION FEST.

Los próximos 6, 7, 8 y 9 de julio, en Viveiro, Lugo, Gibson Brands , la marca líder en fabricación de instrumentos musicales y audio estará presente en uno de los festivales referencia para el metal, el punk y el hardcore a nivel mundial, el Resurrection Fest. Por segundo año consecutivo, Gibson Brands se une a una de las citas ineludibles del verano, un encuentro con los fans de la buena música que es mucho más que un festival: es toda una experiencia y representa un estilo de vida que coincide con la filosofía de la marca.

El Gibson Bus, el autobús oficial de Gibson Brands en Europa, viajará hasta la localidad lucense para estar presente durante todo el festival. El mismo estará disponible como set de entrevistas para los medios acreditados por el festival bajo cita previa.

El interior del autobús está aislado de ruido y tiene iluminación homogénea. Además, en la zona VIP del mismo proporciona intimidad para entrevistas y otras comodidades como un servicio de hospitality.

Podéis seguir todas las acciones que Gibson Brands activará en el Resurrection Fest en sus redes sociales a través del hashtag #gibsonresurrection, así como de todas nuestras comunicaciones ya que en los próximos días irán actualizando sus redes con su actividad en esta cita imprescindible para los fans del metal, el punk, el hardcore y el hard rock.

Facebook
Twitter 
Instagram
www.gibsonguitar.es

Sobre GIBSON BRANDS

Gibson Brands es la marca líder global en instrumentos musicales, consumibles electrónicos y audio profesional. A la vez, es la compañía de más rápido crecimiento dentro de la industria de la música y del sonido. Fue fundada en 1894 y mantiene su base en Nashville, Tennesse y emplea sus esfuerzos en ofrecer a sus clientes las mejores experiencias a través de los excepcionales productos de sus marcas reconocidas a nivel mundial.

Gibson Brands engloba más de 100 reconocidas marcas, comenzando por la marca número uno de guitarras: Gibson a la que se suman otras marcas de este sector como son Epiphone, Dobro, Valley Arts, Kramer, Steinberger, Tobias, Slingerland, Maestro, Baldwin, Hamilton, Chickering and Wurlitzer. Dentro del audio profesional, marcas como KRK Systems, TASCAM, Cerwin-Vega, Stanton, y Cakewalk han continuado con la tradición de Gibson en términos de calidad en sus respectivos mercados. Nuestras sección de marcas de consumibles electrónicos incluye Onkyo, Integra, TEAC y Esoteric.

Recientemente Gibson Brands se ha expandido en el mercado de consumibles con la adquisición de Home Entertainment de Philips con base en Hong Kong (la compañía que inventó la cinta cassette, el CD, el DVD y el MP3). Gracias a Philips Fidelio, Gibson Brands continua representando el ideal de combinar innovación y tradición y una dedicación en mejorar el diseño manteniendo el más alto nivel de artesanía.

Como compañía global, Gibson brands mantiene centros de fabricación, marketing, investigación y desarrollo en todo el mundo Gibson Brands se dedica a la innovación, el prestigio y la mejora de la calidad de vida y de la música para sus clientes. Su meta es la de ofrecer las mejores experiencias y los productos de audio de mayor calidad del mundo.

crazy town shikillo festival 699

CRAZY TOWN, POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA DE LA MANO DE SHIKILLO FESTIVAL

Crazy Town arrasaron a finales de la década de los ’90. En 1999 lanzaron ‘The Gift Of Game’ (Columbia Records/Sony Music) un disco de Rap Metal que contenía su éxito “Butterfly”, el cual fue presentado en noviembre de 2000 posicionándose en el #1 en el Billboard Hot 100. Después de eso llegaron los grandes tours y las cifras de ventas astrónomicas, alcanzando el debut las 2 millones de copias vendidas antes de editar ‘Darkhorse’, el que sería su segundo trabajo. Con el paso de década cambiaron también los gustos de un público que empezó a rechazar el llamado Nü Metal y, por ende, el Rap Metal. Eso tumbó a un buen puñado de bandas que veían como las tendencias cambiaban tan drásticamente que tenían que hacer de tripas corazón y tomar un periodo de tregua. Éste se rompía en el 2013 cuando los de Los Ángeles regresaban con ‘The Brimstone Sluggers’. Bret “Epic” Mazur y Seth “Shifty” Binzer volvían a unir sus voces para deleitarnos con temas inmensos como “Born To Raise Hell” o “Come Inside”.

Crazy Town giraron por muchos países pero nunca habían venido por aquí y tenían una deuda pendiente que están a punto de saldar. Es un placer anunciar que los angelinos harán el siguiente itinerario:

MADRID – SALA PENÉLOPE
ARTISTA INVITADO: RED BRANCH
Jueves 30 de junio
Anticipada: 18 € (+gastos de distribución) / Taquilla: 23 €
Puntos de venta: Italiano Diabo y online en notikumi.com y Ticketea.com
VALENCIA – ROCK CITY
Viernes 1 de julio
Anticipada: 18 € (+gastos de distribución) / Taquilla: 23 €
Puntos de venta: Harmony Discos y online en notikumi.com y Ticketea.com
BARCELONA – SALA BÓVEDA
Sábado 2 de julio
Anticipada: 18 € (+gastos de distribución) / Taquilla: 23 €
Puntos de venta: Revolver y online en notikumi.com y Ticketea.com

Esta gira forma parte de la presentación oficial de la edición de este año del Shikillo Festival. Se celebrará los días 4, 5 y 6 de agosto en Candeleda (Ávila) y pasarán por allí bandas como Talco, Berri Txarrak, SFDF, El Canijo de Jerez, Kutxi Romero, Narco, Gatillazo, Hora Zulú, Hamlet, Desakato, Gritando en Silencio o Ciclonautas.

ENTREVISTA A EL CANIJO DE JEREZ

ENTREVISTA A BERI TXARRAK

festival cultura inquieta portada

PLANO DE ESPACIOS Y HORARIOS POR DÍAS DEL FESTIVAL CULTURA INQUIETA

El Festival Cultura Inquieta está a la vuelta de la esquina. Desde el 30 de junio con el concierto de apertura de Fermín Muguruza y hasta el 22 de julio que cierra Carlinhos Brown con una gran fiesta brasileña, por el escenario pasarán artistas tan diversos e irremplazables como Tomatito, India Martínez, Chambao, Aurora & The Betrayers, Pink Tones, Ara Malikian, Guadalupe Plata, Fundación Tony Manero, Barón Rojo, Nik West o Muchachito, entre otros. Séptima edición, cuatro semanas, trece jornadas y música para todos los gustos y edades: funk, soul, blues, flamenco, rock, heavy, hip-hop, clásica fusionada o samba. Este año, dos nuevos espacios: el Polideportivo de San Isidro (conciertos) y el Espacio Mercado (artes plásticas, actividades infantiles, street art, diseño o moda), en Getafe.

Horarios por días


30 de junio
FERMÍN MUGURUZA & New Orleans Basque Orkestra
+ Cabezafuego & Broken Brothers Brass Band
Precio: 18€/22€
20.00 h.: apertura de puertas
20.30 h.: Cabezafuego & Broken Brothers Brass Band
22.15 h.: Fermín Muguruza
01 de julio
BARÓN ROJO + ÑU + SARATOGA
Precio: 15€/19€
20.00 h.: apertura de puertas
21.00 h: Saratoga
22.45 h.: Ñu
00.30 h.: Barón Rojo
02 de julio
FESTIVAL CARPE DIEM
Precio: 15€/25€
17.00 h.: apertura de puertas
18.45 h.: Ayax y Prok
19.25 h.: Dellafuente & Maka
20.20 h.: Suite Soprano
21.40 h.: Arce
22.40 h.: Foyone
23.45 h.: Natos y Waor
01.00 h.: Los Chikos del Maíz
03 de julio
TOMATITO + CURRO DE CANDELA
Precio: 18€/23€
20.00 h.: apertura de puertas
20.30 h.: Curro de Candela
21.30 h.: Tomatito
07 de julio
ARA MALIKIAN
Precio: 18€/23€
20.00 h.: apertura de puertas
21.30 h.: Ara Malikian
08 de julio
INDIA MARTÍNEZ + CORALUNA
Precio: 23€/26€
19.00 h.: apertura de puertas
20.00 h.: Coraluna
21.00 h.: India Martínez
9 de julio
MUCHACHITO + JUANITO MAKANDÉ
Precio: 15€/20€
20.00 h.: apertura de puertas
21.30 h.: Juanito Makandé
23.30 h.: Muchachito
10 de julio
PINK TONES
Precio: 12€/17€
20.00 h.: apertura de puertas
21.30 h.: Pink Tones
14 de julio
JORNADA AIE
Precio: 12€/15€
20.00 h.: apertura de puertas
21.30 h.: Julián Maeso
23.00 h.: Guadalupe Plata
15 de julio
FUNDACIÓN TONY MANERO + AURORA & THE BETRAYERS
Precio: 12€/15€
20.00 h.: apertura de puertas
21.30 h.: Aurora & The Bretrayers
23.30 h.: Fundación Tony Manero
16 de julio
JORNADA HENDRICK’S GIN
Precio: 12€/17€
20.00 h.: apertura de puertas
20.30 h.: Anaut
21.45 h.: Moreland & Arbuckle
23.30 h.: Nik West
01.30 h.: Paradise Phantoms
17 de julio
CHAMBAO
Precio: 20€/23€
20.00 h.: apertura de puertas
21.30 h.: Chambao
22 de julio
CARLINHOS BROWN + VAUDÍ & BANDA. FIESTA DE CLAUSURA
Precio: 30€/38€
20.00 h.: apertura de puertas
21.00 h.: Vaudí & Banda
22.30 h.: Carlinhos Brown
Entradas: festival.culturainquieta.com

 

ASÍ TE CONTAMOS EL MAD COOL FESTIVAL 2016

JUEVES

Ayer certificó su nacimiento un nuevo festival en la capital, el Mad Cool Festival, una ciudad en la que hasta hace poco parecía imposible que siendo tan grande hubiera tan pocos eventos de este tipo (o que los que había desaparecieran) y en la que ahora parece haberse abierto la veda festivalera. No es que en otras partes no aparezcan festivales como el sarampión, pero lo de Madrid y Valencia en estas últimas temporadas recuerda a la abrupta aparición de complejos de edificios de caravista con piscina y pádel. No quiero ser conspiranoico, pero es una coincidencia que me llama la atención, ¿verdad Carmen? (si esto último no lo leen con tono de Iker Jiménez no lo entenderán)

El Mad Cool aparece de una forma muy especial, nace a lo grande. Es curioso que un festival nuevo sea tan ambicioso en su primera edición y consiga programar a dos de los reclamos más importantes del año (sin entrar a enjuiciarlos, ni compararlos con otros), como son Neil Young y The Who, además de un buen puñado de nombres internacionales (grandes, medianos y pequeños), así como una abundante aportación de artistas nacionales de los mismos calibres. Además, es reseñable el estilo musical que intenta englobar el festival, todos (o ninguno), algo mucho más al modo de festivales importantes americanos que europeos; donde se juntan viejas glorias, importantes nombres comerciales internacionales de diversos estilos, bandas foráneas indies con bastante buena prensa, bandas nacionales de moda que arrastran a mucho público, artistas emergentes del mismo target, e incluso bandas jóvenes underground (dentro de un límite, claro). El resultado es imposible de calibrar a priori, pero parece claro que se ha apostado a todos los números y tras esta primera edición, con los datos y el feedback del público, se intentará hacer una segunda edición más a medida. Si sigo pareciendo conspiranoico, perdónenme ustedes.

Tras todos estos “a prioris” comenzamos nuestra andadura en la Caja Mágica haciendo una rápida incursión en el enorme espacio abierto de los grandes escenarios, en el que los alemanes Milky Chance desarrollaban su batiburrillo buenrollista de indie folk con toques a veces reagge, a veces de electrónica suavecita, y vimos que la zona era magnífica. Amplitud, escenario y pantallas espectaculares, sensación de que iba a haber relativa comodidad para recibir a los grandes de cada noche y sensación de prescindibilidad de los que estaban en el escenario en ese momento. ¡Adios, Milky Chance!.

La siguiente decisión a tomar parecía difícil, pero en realidad no lo era: dejamos la pradera principal dónde iba a empezar Lori Meyers y nos marchamos a las cavernas de los escenarios cubiertos en los que actuaban The Kills. La justificación era sencilla: Lori Meyers estaban en el festival para hacer el mismo espectáculo, y tocar las mismas canciones, que en las últimas temporadas -¿Para cuándo nuevo disco?- (me chivan que durante su concierto comentaron que ya lo tienen grabado), mientras que la banda de Mosshart & Hince presentaban ante nosotros “Ash & Ice”, nuevo trabajo tras cinco años en barbecho.

Alison Mosshart de The Kills / Foto: Mad Cool Festival

Si en disco la mutación a un sonido menos sucio y más sintético es evidente, en directo los temas del nuevo disco de The Kills se integraron perfectamente en la apisonadora de post punk sexy del que son expertos (post punk sexy es una definición algo tosca, pero quienes les hayan visto en directo lo entienden). Alison Mosshart continúa siendo la mayor fiera sensual del rock and roll, sus espasmódicos bailes, sus movimientos felinos y su increíble y penetrante voz no tienen rival, y forma junto a Jamie Hince una pareja elegantemente arrolladora. Por poner un pero (hay que buscar las cosas negativas en los buenos conciertos, al igual que me esfuerzo en encontrar algo positivo en algunos conciertos infumables), a Hince le falló el sonido de la guitarra en un par de canciones, la buena noticia es que fue algo técnico y parece que su grave lesión en la mano está olvidada.

Además de para ver nuestra primera actuación en uno de los pabellones del recinto, este concierto nos sirvió para certificar el auténtico caos y las enormes colas que se sufrían en las barras (ya a primera hora), para ver un par de fallos en las pulseras cashless y para esquivar a cientos de personas que se dirigían en sentido contrario en el laberinto de hormigón de escaleras y pasillos de la zona cubierta (nada para lo que vendría después).

Tras salir del Escenario 3 me puse a correr pensando que quizá me había equivocado no saliendo a pillar sitio para ver a The Who que empezaban en menos de diez minutos, pero la zona abierta es claramente lo mejor del festival y llegué sin problemas (y sin querer profundizar más) a la altura de la torre de sonido, y escorado a su derecha me instalé mientras estos magos del rock&roll empezaban con “I Can’t Explain”. El ambiente era extrañamente calmado, y mucha gente parecía haber llegado allí directamente caída de un guindo, pero no voy a ser yo el que se queje de que le dejen disfrutar del gran sonido del escenario principal y de algunas de las mejores canciones de la historia. El concierto de The Who fue el mejor que se puede esperar de estos septuagenarios, el mejor y más digno espectáculo de entre todos los de su generación que o no están en forma, o se pierden en actuaciones efectistas más que efectivas. The Who se limitaron a tocar impecablemente lo mejor de su repertorio, dejando que la pantalla de detrás de la banda fuera la única concesión a la nostalgia, con fotos y metrajes de sus años dorados. Sin darnos cuenta, y sin apenas pausa, cayeron “Substitute”, “Who Are You”, una gran “The Kids Are Alright” con maravillosas imágenes de “Quadrophenia” y por supuesto “My Generation”. Daltrey y Townshend parecían contentos y así lo expresó el guitarrista, ejerciendo para estos menesteres de auténtica voz cantante. El cielo amenazante nos respetó y llegamos al ecuador con “I’m One” a punto de hacernos saltar las lágrimas; “¿hay alguien de 17 años entre el público? Para ellos va dedicada esta canción”, fue la forma de presentarla por Townshend.

Pete Townshed de The Who / Mad Cool Festival

Estos míticos abuelos demostraron que no necesitan alardes que perviertan tan magníficas canciones, que aunque no puedan hacer los antiguos derroches físicos son capaces de tocar y cantar con contundencia y solvencia, que es genial ser una leyenda, pero que lo mejor es seguir siendo una gran banda de rock –como muestra la interpretación de “Pinball Wizard”-. Con la explosión de “Baba O’Riley” y la energía al diez pensaba que aquello terminaba, pero tras presentar una banda en la que está Zak Starkey –el hijo de Ringo-, pusieron el broche final con los fuegos artificiales musicales de “Won’t Get Fooled Again” (no necesitaron unos reales a la segunda canción como Tame Impala). Extasiado me fui a cenar pensando que nada más que por lo que acababa de ver ya hubiera valido la pena pagar la entrada al festival. Hice cola un año para el baño, otro para la cerveza y otro para cenar, y tras eso me dispuse a ver a Garbage.

Roger Daltrey de The Who / Foto: Mad Cool Festival

Perdonen mi atrevimiento, pero después de certificar que el disco de retorno de Garbage es lo mismo pero peor, me fui a ver a The StrypesGarbage continúan con la misma garra sintética escrupulosamente estudiada, esa oscuridad milimetrada, etc etc. pero sin los hits pegadizos de sus dos primeros discos – nada más sonar “Stupid Girl” o “I Thin I’m Paranoid” la comparación se hizo evidente-, así que volver a ver a The Strypes tras hacerlo la semana pasada en el Festival de les Arts no me pareció un pecado. Además, tenía algo que comprobar. No me quedé a gusto con el concierto de los irlandeses en Valencia, y dudaba si era simplemente por ellos o por las circunstancias de la actuación –escenario al aire libre, mucha gente que pasaba por allí sin prestarles demasiada atención-, y efectivamente, en sala, con cercanía y con gente metida en su frenético rythm&blues acelerado la cosa fue muchísimo mejor. Miedo me dio escuchar un rato antes a una chica preguntarle a otra que quiénes era esos The Strypes que iban a ver, y esta responderle: “son como The Strokes”, pero allí realmente parecía que los que estaban sí que sabían de que iba esto. Mucho mejores cuando quieren ser Dr Feelgood o The Jam que cuando en su última época se acercan a Arctic Monkeys, pero en todo caso dieron un concierto redondo y sin respiro.

The Strypes / Foto: Mad Cool Festival

De la contundencia y aspereza de The Strypes, pasamos a la densidad atmosférica (parezco el hombre del tiempo) de Editors. La banda de Tom Smith ya no quiere ser Interpol, ya no practican post punk de radiofórmula y lo que quiere es ser unos U2 que llenen estadios de melancolía. Han suavizado su sonido, son mucho más etéreos, pero siguen conservando esa épica tan de moda que parece contentar a todos. A mí me parecieron un coñazo y me escapé un momento a uno de los cubículos de hormigón a escuchar a Hercules & Love Affair dar una lección de música de baile con clase y solvencia. Melodías acertadísimas, ritmos clásicos remodelados como si se inventaran ahora y una clase desbordante es lo que tienen estos norteamericanos. Les escuché expresar sus condolencias por las víctimas de Orlando y me fui a ver el último concierto grande de la noche: Vetusta Morla.

Vetusta Morla ya no están de gira pero, como todos los grandes reclamos, son capaces de interrumpir su descanso para continuar con el juego de esto de los festivales. Los madrileños se saben este tipo de conciertos al dedillo, ya han dado muchos, no en vano son los padres de una corriente del indie nacional que arrasa en cada plaza y es reclamado en cualquier evento que tenga la intención de recuperar la inversión.

Sus conciertos son misticismo, son himnos coreados por miles (el ambiente de su escenario un jueves de junio a las 3 de la mañana era espectacular), son lo que sabemos. Por mucho que guste, la propuesta no es valiente –por mucho que se llame así la canción con la que terminaron-, o al menos unos años después de su primer disco ya no lo es. Tras ellos tocaba retirada.

Vetusta Morla / Foto: Mad Cool Festivall

Para mañana dejo mi comentario sobre el tema de los horarios del Mad Cool Festival, servicios, buses y demás medios de vuelta a la civilización y continuaré meditando sobre la forma de pago porque traerá “cola”. No puede ser todo hoy, que me pierden interés.

VIERNES

Superviviente a la jornada de ayer – salir del recinto para volver al centro de la ciudad fue similar a huir de Alepo para entrar en Europa, pero vestido de hípster –, volví a la caja Caja Mágica cansado, pero esperanzado porque el Mad Cool había anunciado que había tomado nota de las deficiencias del jueves en cuanto al método de pago, al número de personas en barras y a la señalización en la zona de los escenarios cerrados.

Es loable tener los huevos de crear un monstruo de evento de este calibre desde la nada, programando a gran número de artistas –algunos míticos-, crear un recinto colorido -aunque extraño-, poner en marcha seis escenarios, un mercadillo, una zona de restauración variada, un sistema de pago geek etc. etc., pero con tantos asistentes si algunas cosas no funcionan al dedillo es normal ver casos de desesperación y desorientación a cada dos pasos que se da en el recinto. La valentía a veces se paga, pero es algo noble que merece respeto y un cierto margen de confianza.

Al llegar, el recinto lucía espléndido con el sol iluminando su colorido envoltorio, la todavía escasa gente daba la oportunidad de apreciar sin agobios cada rincón de la enorme explanada dónde se encuentran los dos escenarios grandes y la zona de restauración, mientras tanto Bigott ponía banda sonora a mi inspección. El maño se mecía a ritmo de swing y de indie folk freak y sin dejar de hacer sus peculiares juegos y bromas enfundado en un polo Adidas Ivan Lendl. Mirándole durante la actuación no pude evitar pensar que ese sería el aspecto del tenista checo si le dejaran unos años en una isla desierta.

Me quedé en el escenario grande para ver a Stereophonics (mi jornada iba a oscilar entre los dos tablados grandes), una banda que quizá merecía un poco más de prominencia en el cartel, por su importancia y porque este será su único paso por nuestro país este año.

La banda de un Kelly Jones absoluto protagonista, empezó con mucha energía, rock potente y garra con temas como su reciente “C’Est La Vie”, pero pronto se instaló en el lugar en el que se sienten más cómodos, los medios tiempos. “Indian Summer” y “White Lies” nos llevaron a “Maybe Tomorrow” –el primer clásico de la noche-, y de esta manera volvieron a repartir las canciones hasta “Have Nive Day” a mitad del concierto, y la esperadísima “Dakota” como colofón. Concierto equilibrado de una banda que sabe bastante de grandes eventos. No pasarán a la historia, pero son de una escucha amable y agradable. Amables, como la psicodelia de Temples, la lisergia más limpia y pop que se puede encontrar en esta nueva hornada del género de moda. Mucho, mucho tiempo han rodado con su primer disco – ya les vimos hace tres años en el FIB, antes de publicarlo -, pero esta vez nos dieron una pequeña muestra de lo que será la continuación de “Sun Structures” y que parece irá por el mismo camino. Temples es un grupo de suavidad extrema, glam sin uñas, psicodelia sin mucho ácido, pero bueno, son pegadizos –creo que con el 5,4 que les dieron en Pitchfork ya han tenido suficientes palos los pobres-.

Escenario Matusalem durante la actuación de Temples

Tras los británicos comencé a ponerme nervioso y fui a coger buen sitio para ver a Jane’s Addiction, unos rara avis dentro del cartel y posiblemente la banda más excitante de este primer Mad Cool Festival. Cuando parecía que iba a empezar su actuación, nos sorprendió la aparición del enorme humanoide articulado de La Fura dels Baus, una típica instalación móvil de las suyas, que recorrió en ida y vuelta la llanura verde lo que dura dos grabaciones de “Kannibalen” de Apashe. Cuando se marcharon los de La Fura entonces sí, saltó la grabación de “Señores y señoras, nosotros tenemos más influensia con sus hijos que tú tiene, pero los queremos. Creado y regalo de los Ángelis, Juana’s Adicsión” y Jane’s Addiction salieron con “Stop”, canción que abre “Ritual de lo Habitual”, disco que venían a autohomenajear.

En las primeras filas había mucho fan, mucha camiseta de SoundgardenRed Hot Chili Peppers y demás grupos contemporáneos de Jane’s AddictionPerry Farrel, vestido con un traje rosa con sombrero, y el tatuado Dave Navarro con chaleco y sombrero de cuero, cumplían sus roles a la perfección: el primero de maestro de ceremonias y el segundo de guitar hero.

Fue curioso ver la espantada de curiosos de las zonas cercanas al escenario, Jane’s Addiction son muy afilados y pueden tener pasajes demasiado hard rockeros o tribales demasiado densos si eres un aficionado al indie. Tocaron todo su tercer disco y mostraron todo lo que eran capaces de hacer cuando estuvieron a punto de comerse el mundo. El público disfrutó como loco de “Been Caugh Stealing” y con “Three Days” ejemplarizaron lo que son como banda: extensos y duros riffs de Navarro, contundencia tribal y ritmos funk mientras un par de bailarinas exóticas culebreaban entre los músicos. Farrel dirigía el discurso en cada momento, elegante y simpático, interpretando su cabaret personal y controlando los efectos de su voz el mismo desde el escenario, mientras que Navarro acuchillaba nuestros oídos. Y tras “Classic Girl”, con la que terminaron su repaso a “Ritual de lo Habitual”, llegaron los regalos extra: una versión de “Rebel Rebel”, “Just Beacause”, “Mountain Song” y “Jane Says”, la canción de la protagonista de las adicciones de su nombre.

No pasará a la memoria como un concierto concurrido, puesto que la dureza de la propuesta y el partido de la selección en las pantallas de la zona de comidas le restó bastante público, pero lo que está claro es que los que conocen su música se quedaron más que satisfechos.

El estilo poco “easy listening” de los angelinos convirtió sin necesidad de pensar mucho a Band of Horses en cabezas de cartel. La banda de Ben Bridwel tomándose ese papel al pie de la letra eligió empezar el repertorio de manera enérgica – nada que ver con el maravilloso pero sumamente taciturno concierto que ofrecieron hace unos años en el DCode -, y repartir la presentación de nuevas canciones como “Casual Party” “Solemn Oath”, “In a Drawer” o “Hag” entre increíbles clásicos como “Laredo”, “No One’s Gonna Love You”, “Is there a Ghost” o “The Funeral”, que fueron los momentos más emocionantes de la noche. Band of Horses vinieron a disfrutar y lo demostraron con creces, es indicador que incluso con la dureza de “The Funeral”, Bridwel no podía reprimir la sonrisa o dar algunos saltos. Fue el concierto de la noche.

Por salirme de los dos escenario principales y probar un poco otros estilos me acerqué a medio concierto de la banda de Seattle a ver un momento a Caribou, que por las redes parecía que lo estaban petando, pero al llegar a la puerta del cubículo me di inmediatamente la vuelta, había cientos de personas enfadadas por no poder entrar y amenazaba revuelta.

Electrónica era lo que nos quedaba por ver y era lo que continuaba en los dos escenarios grandes, pero una con dos caras de una misma moneda, por un lado unos The Prodigy con una fórmula agotada y agotadora, y unos Die Antworld que remodelan las mismas coordenadas para ser y sonar actuales. The Prodigy son la quinta esencia del tecno punk de rave que a ritmo de big beat nos voló la cabeza en los 90, pero siguen utilizando las mismas balas y cada vez hieren menos. Sin embargo, la fiesta que se montó en su concierto fue espectacular, porque para eso sirve su música, para sacar la energía y transformarla en calor.

Con los sudafricanos Die Antwoord cerramos nuestro recorrido, escuchándoles rapear sobre bases frenéticas, haciendo un derroche de contacto físico extremo, dándonos un poco miedo, pero imaginando una rave con chavales jóvenes, no con señores de cuarenta años, como sus predecesores en el escenario contiguo.

Die Antwoord

Camino a casa reflexionamos sobre un par de temas extramusicales; las colas para beber son menores, bueno, dentro de los recintos cerrados no; se sigue sin poder pagar en efectivo en barras como habían anunciado por la mañana (al menos a mí no me dejaron); lo de los aforos en los escenarios cubiertos (esos que son difíciles de encontrar porque están poco y mal señalados) es para hacérselo mirar, y te ponen las cosas tan complicadas que casi dan ganas de obviarlos y no ir en toda la noche. Aun así, la cosa pintó mejor que el primer día, también porque por el cartel de este viernes la gente estaba más dispersa. Veremos esta noche con Neil Young como claro aglutinador de atención.

Die Antwoord Mad Cool Festival portada 940

MAD COOL FESTIVAL 2016: CRÓNICA VIERNES

Superviviente a la jornada de ayer – salir del recinto para volver al centro de la ciudad fue similar a huir de Alepo para entrar en Europa, pero vestido de hípster –, volví a la caja Caja Mágica cansado, pero esperanzado porque el Mad Cool había anunciado que había tomado nota de las deficiencias del jueves en cuanto al método de pago, al número de personas en barras y a la señalización en la zona de los escenarios cerrados.

Es loable tener los huevos de crear un monstruo de evento de este calibre desde la nada, programando a gran número de artistas –algunos míticos-, crear un recinto colorido -aunque extraño-, poner en marcha seis escenarios, un mercadillo, una zona de restauración variada, un sistema de pago geek etc. etc., pero con tantos asistentes si algunas cosas no funcionan al dedillo es normal ver casos de desesperación y desorientación a cada dos pasos que se da en el recinto. La valentía a veces se paga, pero es algo noble que merece respeto y un cierto margen de confianza.

Al llegar, el recinto lucía espléndido con el sol iluminando su colorido envoltorio, la todavía escasa gente daba la oportunidad de apreciar sin agobios cada rincón de la enorme explanada dónde se encuentran los dos escenarios grandes y la zona de restauración, mientras tanto Bigott ponía banda sonora a mi inspección. El maño se mecía a ritmo de swing y de indie folk freak y sin dejar de hacer sus peculiares juegos y bromas enfundado en un polo Adidas Ivan Lendl. Mirándole durante la actuación no pude evitar pensar que ese sería el aspecto del tenista checo si le dejaran unos años en una isla desierta.

Me quedé en el escenario grande para ver a Stereophonics (mi jornada iba a oscilar entre los dos tablados grandes), una banda que quizá merecía un poco más de prominencia en el cartel, por su importancia y porque este será su único paso por nuestro país este año.

La banda de un Kelly Jones absoluto protagonista, empezó con mucha energía, rock potente y garra con temas como su reciente “C’Est La Vie”, pero pronto se instaló en el lugar en el que se sienten más cómodos, los medios tiempos. “Indian Summer” y “White Lies” nos llevaron a “Maybe Tomorrow” –el primer clásico de la noche-, y de esta manera volvieron a repartir las canciones hasta “Have Nive Day” a mitad del concierto, y la esperadísima “Dakota” como colofón. Concierto equilibrado de una banda que sabe bastante de grandes eventos. No pasarán a la historia, pero son de una escucha amable y agradable. Amables, como la psicodelia de Temples, la lisergia más limpia y pop que se puede encontrar en esta nueva hornada del género de moda. Mucho, mucho tiempo han rodado con su primer disco – ya les vimos hace tres años en el FIB, antes de publicarlo -, pero esta vez nos dieron una pequeña muestra de lo que será la continuación de “Sun Structures” y que parece irá por el mismo camino. Temples es un grupo de suavidad extrema, glam sin uñas, psicodelia sin mucho ácido, pero bueno, son pegadizos –creo que con el 5,4 que les dieron en Pitchfork ya han tenido suficientes palos los pobres-.

Escenario Matusalem durante la actuación de Temples

Tras los británicos comencé a ponerme nervioso y fui a coger buen sitio para ver a Jane’s Addiction, unos rara avis dentro del cartel y posiblemente la banda más excitante de este primer Mad Cool Festival. Cuando parecía que iba a empezar su actuación, nos sorprendió la aparición del enorme humanoide articulado de La Fura dels Baus, una típica instalación móvil de las suyas, que recorrió en ida y vuelta la llanura verde lo que dura dos grabaciones de “Kannibalen” de Apashe. Cuando se marcharon los de La Fura entonces sí, saltó la grabación de “Señores y señoras, nosotros tenemos más influensia con sus hijos que tú tiene, pero los queremos. Creado y regalo de los Ángelis, Juana’s Adicsión” y Jane’s Addiction salieron con “Stop”, canción que abre “Ritual de lo Habitual”, disco que venían a autohomenajear.

En las primeras filas había mucho fan, mucha camiseta de Soundgarden, Red Hot Chili Peppers y demás grupos contemporáneos de Jane’s Addiction. Perry Farrel, vestido con un traje rosa con sombrero, y el tatuado Dave Navarro con chaleco y sombrero de cuero, cumplían sus roles a la perfección: el primero de maestro de ceremonias y el segundo de guitar hero.

Fue curioso ver la espantada de curiosos de las zonas cercanas al escenario, Jane’s Addiction son muy afilados y pueden tener pasajes demasiado hard rockeros o tribales demasiado densos si eres un aficionado al indie. Tocaron todo su tercer disco y mostraron todo lo que eran capaces de hacer cuando estuvieron a punto de comerse el mundo. El público disfrutó como loco de “Been Caugh Stealing” y con “Three Days” ejemplarizaron lo que son como banda: extensos y duros riffs de Navarro, contundencia tribal y ritmos funk mientras un par de bailarinas exóticas culebreaban entre los músicos. Farrel dirigía el discurso en cada momento, elegante y simpático, interpretando su cabaret personal y controlando los efectos de su voz el mismo desde el escenario, mientras que Navarro acuchillaba nuestros oídos. Y tras “Classic Girl”, con la que terminaron su repaso a “Ritual de lo Habitual”, llegaron los regalos extra: una versión de “Rebel Rebel”, “Just Beacause”, “Mountain Song” y “Jane Says”, la canción de la protagonista de las adicciones de su nombre.

No pasará a la memoria como un concierto concurrido, puesto que la dureza de la propuesta y el partido de la selección en las pantallas de la zona de comidas le restó bastante público, pero lo que está claro es que los que conocen su música se quedaron más que satisfechos.

El estilo poco “easy listening” de los angelinos convirtió sin necesidad de pensar mucho a Band of Horses en cabezas de cartel. La banda de Ben Bridwel tomándose ese papel al pie de la letra eligió empezar el repertorio de manera enérgica – nada que ver con el maravilloso pero sumamente taciturno concierto que ofrecieron hace unos años en el DCode -, y repartir la presentación de nuevas canciones como “Casual Party” “Solemn Oath”, “In a Drawer” o “Hag” entre increíbles clásicos como “Laredo”, “No One’s Gonna Love You”, “Is there a Ghost” o “The Funeral”, que fueron los momentos más emocionantes de la noche. Band of Horses vinieron a disfrutar y lo demostraron con creces, es indicador que incluso con la dureza de “The Funeral”, Bridwel no podía reprimir la sonrisa o dar algunos saltos. Fue el concierto de la noche.

Por salirme de los dos escenario principales y probar un poco otros estilos me acerqué a medio concierto de la banda de Seattle a ver un momento a Caribou, que por las redes parecía que lo estaban petando, pero al llegar a la puerta del cubículo me di inmediatamente la vuelta, había cientos de personas enfadadas por no poder entrar y amenazaba revuelta.

Electrónica era lo que nos quedaba por ver y era lo que continuaba en los dos escenarios grandes, pero una con dos caras de una misma moneda, por un lado unos The Prodigy con una fórmula agotada y agotadora, y unos Die Antworld que remodelan las mismas coordenadas para ser y sonar actuales. The Prodigy son la quinta esencia del tecno punk de rave que a ritmo de big beat nos voló la cabeza en los 90, pero siguen utilizando las mismas balas y cada vez hieren menos. Sin embargo, la fiesta que se montó en su concierto fue espectacular, porque para eso sirve su música, para sacar la energía y transformarla en calor.

Con los sudafricanos Die Antwoord cerramos nuestro recorrido, escuchándoles rapear sobre bases frenéticas, haciendo un derroche de contacto físico extremo, dándonos un poco miedo, pero imaginando una rave con chavales jóvenes, no con señores de cuarenta años, como sus predecesores en el escenario contiguo.

Die Antwoord

Camino a casa reflexionamos sobre un par de temas extramusicales; las colas para beber son menores, bueno, dentro de los recintos cerrados no; se sigue sin poder pagar en efectivo en barras como habían anunciado por la mañana (al menos a mí no me dejaron); lo de los aforos en los escenarios cubiertos (esos que son difíciles de encontrar porque están poco y mal señalados) es para hacérselo mirar, y te ponen las cosas tan complicadas que casi dan ganas de obviarlos y no ir en toda la noche. Aun así, la cosa pintó mejor que el primer día, también porque por el cartel de este viernes la gente estaba más dispersa. Veremos esta noche con Neil Young como claro aglutinador de atención.

cartel primavera sound 2016

PRIMAVERA SOUND 2016: MANUAL DE USO (II) “LETRA PEQUEÑA”

El Primavera Sound es desde hace unos años el festival dominador en nuestro país y uno de los más destacados a nivel europeo, el FIB se quedó atrás en la guerra que mantuvieron hace unos años debido a una importante crisis económica y, aunque el Bilbao BBK Live está pujando por montar una cada vez más interesante nómina de cabezas internacionales, ahora el Primavera Sound no tiene rival (entre los festivales de corte indie) por una cosa muy simple: la cantidad abrumadora de bandas internacionales de tamaño mediano y pequeño que junta en una sola edición. Artistas de diferentes estilos y procedencias, la mayoría emergentes pero también veteranos, entre los que siempre se encuentran pequeñas joyas que no se han podido ver en nuestro país o bandas olvidadas y en un agradecido retorno. Se podría acuñar el término “artistas Primavera Sound” para determinar a los artistas que al pensar en ellos únicamente les ubicamos en este festival. En resumen y al grano: como es habitual y esperado, entre estos potros marcados y otros artistas de todo tipo (al final en este gran saco casi cabe de todo), el Primavera Sound 2016 ha logrado reunir una letra pequeña muy interesante, entre los que es preceptivo algo de buceo pues no sea que nos perdamos a los próximos Alt-J, Kendrik Lamar, Chvrches o Animal Collective. Echándole un vistazo urgente “únicamente” a los artistas programados en los seis escenarios principales del Parc del Fòrum los tres días del festival, encontramos un amplio catálogo de propuestas de libre elección que quizá puedan ser merecedoras de incorporarse a nuestro recorrido, pero que por lo menos es conveniente tantear. Lo sentimos, pero la acotación espacio-temporal de bandas a revisar era la que creíamos preceptiva; bucear entre showcases, Pro y demás eventos en la ciudad durante los días previos y posteriores requería un esfuerzo tan titánico como baldío, algo así como enseñar a peinarse a Thom Yorke.

JUEVES

Empezando por la programación del primer día de festival (el miércoles de bienvenida es solamente un simulacro), nos encontramos por ejemplo con una banda ya conocida en nuestro país (este año tienen varias fechas más), como The James Hunter Six y su inconfundible mezcla R&B y soul blanco puramente británico. Un placer para los amantes del estilo pero realmente no realizan nada novedosos, por si es eso lo que buscan.

Empress of es el proyecto de la norteamericana de origen hondureño Lorely Rodriguez, que a partir de un interesante EP de debut -“Systems”- bastante cercano al synthpop, ha mutado en R&B experimental y el pop electrónico en su primer larga duración -“Me”-. Su visión poco convencional la convierten en una joven artista muy interesante. ¿Están apuntando?

El trío de Philadelphia Beach Slang transita entre el punk rock melódico y el college rock. Con sus primeros EPs y su disco de debut “The Things We Do To Find People Who Feel Like Us”, han llamado mucho la atención a la nutrida parroquia universitaria americana con una colección de canciones personales – casi generacionales – repletas de anhelos, angustia, frustración pero también esperanza, algo que parece que conecta . En poco tiempo han metido cabeza en los grandes festivales del género en Estados Unidos y esta será su primera presencia en nuestro país.

EL Primavera Sound se ha caracterizado en los últimos años por dar cabida a propuestas que llegan desde África, pero si en otras ocasiones han dominado las bandas consagradas dentro del world music más clásico o artistas míticos del afrobeat, en esta ocasión también nos traen a una banda nueva, Mbonwana Star. Siete músicos del Congo – los dos vocalistas provienen de la banda Staff Benda Bilili -, que producidos por el irlandés Liam Farrell – miembro de Doctor L- han sorprendido con un disco trepidante y en el que caben desde el post punk y el synth pop a la psicodelia, siempre vistos a través del tamiz de la música tradicional africana. Sin lugar a duda son parte de la avanzadilla de la nueva música del continente negro. ¿Si la música anglosajona está agotada son este tipo de grupos el futuro?

Aunque Photomartyr son una banda americana, el sonido de sus ya tres discos está claramente influenciado por el post punk británico más clásico, como Wire o The Fall, además están guiados por una pesada voz que recuerda irremediablemente a Ian Curtis.

El italiano Alessandro Cortini es conocido por formar parte de Nine Inch Nails, aunque su currículun de participaciones y colaboraciones con otras bandas es muy amplio. Desde 2013 su producción sonora en solitario ha sido prolífica y se ha asentado en la élite de la electrónica experimental de tendencia industrial. Esta puede ser una de las típicas propuestas “made in Primavera”; un poco al margen de lo convencional y sin cabida en cualquier festival medio nacional.

A.R. Kane representan una de esas joyas en forma de comeback con las que esperamos nos deleite el Primavera Sound. Este dúo británico de origen africano fue una de las bandas más atractivas de las islas durante la segunda mitad de los 80, aunque nunca llegaran a triunfar y pasaron directamente a engrosar el listín telefónico de “bandas de culto” –salvo su colaboración con Colourbox con el que publicaron el rompepistas “Pump Up The Volume”, pero lo hicieron bajo el nombre de MARSS-. Fueron influencia reconocida para el desarrollo del shoegaze, el trip hop o el acid house. Mezclaban y daban profundidad a lo que tenían a su alcance sin complejos, tomando de partida cualquier sonido proveniente de la música negra –dub, hip hop, funk o soul- sumándole riffs susurrantes o capas atmosféricas, ya vinieran del dream pop o del rock alternativo. Será un lujo recordar los temas de su corta carrera. Sinceramente, no todos los recordábamos y casi ninguno los esperábamos. ¡Bingo!

Har Mar Superstar es el nombre artístico del extravagante y poco agraciado Sean Tillman, un tipo que ya estuvo hace un par de temporadas en el Primavera Sound y dejo a alguno con la boca abierta. Neo soul de gran octanaje e incluso funky de alto voltaje son las cartas de presentación de este excéntrico personaje, también conocido por sus colaboraciones fílmicas. No se dejen engañar por su cara de contable, bajito, gordo y calvo de rostro complicado, es una bestia sobre el escenario (no es raro que en pleno éxtasis acabe desnudo) y puede ser la gran sorpresa de aquellos que no le conozcan y decidan verle.

Loop, otra de las bandas de la escena alternativa británica de finales de los 80 que ha vuelto a la vida, al final han sido sustituidos por los canadienses Suuns que en principio solamente iban a tocar en el Primavera als Clubs: ascenso a primera por vía administrativa.

A White Reaper los podríamos encuadrar en la nueva generación de garage. Son de Kentucky (como la famosa franquicia de pollo frito y el Jack Daniel’s) y encaran el estilo con baja fidelidad, estribillos pop y actitud punk, lo que está de moda ahora, como ya les habíamos dicho, ¿no?. También jóvenes, pero más encuadrados en el clásico indie rock americano universitario llegan Car Seat Headrest. Están liderados por el inquieto Wil Toledo, con el que publicaron 12 discos en bandcamp desde 2010 a 2015, hasta que llamaron la atención de Matador, con los que publicaron el año pasado “Teens of Style” y con los que repetirán el próximo mayo con “Denial”, su segundo/doceavo disco.

Mueran Humanos es un dúo argentino que empezó en Barcelona pero que se trasladó a Berlín a finales de la pasada década. Practican una especie de krautrock ruidoso, espacial e industrial (de eso trataba el kratrock, ¿no?), con letras repletas de mensajes en castellano, a veces angustiosos pero con una poderosa lírica romántica y oscura. También personalísimos, pero más escorados hacia la psicodelia ácida, llegarán al Parc del Fórum los italianos C+C=Maxigross, que pueden transitar entre melodías puramente pop hasta perderse en selváticas marañas lisérgicas. Más raros, y a la vez atractivos, que un perro verde.

El canadiense Andy Shauf es el nuevo fichaje del sello de neo folk Anti, con el que ha sacado “Jenny Come Home”, su disco más fresco y puede que el despegue de su carrera. También desde el folk llega Julein Baker, una jovencísima artistas con pinta de chiquilla, que desde su dulzura despejada encandila y sorprende  con su exquisita voz y nulo artificio.

En cuanto a la electrónica nos encontramos por una parte a los escoceses Optimo (Espacio), auténtica institución en la noche de Glasgow, donde se les compara con 2Many Djs por el eclecticismo y el descaro de sus mezclas. También de Glasgow, con una reputación importante (más actualizada que los anteriores), pero menos ecléctico llegará Hudson Mohawke para ofrecer una de sus sesiones basadas en electrónica repleta de referencias negras.

VIERNES

Dungen son una banda de psicodelia sueca con diez años de carrera y siete álbumes, aunque de esos diez han tardado cinco en sacar su más reciente y mejor trabajo “All Sak”. Si no se tiene un bagaje psicodélico profundo y no se conocen referencias de lo mejor de la psicodelia de finales de los 60 (de donde beben), es fácil escuchar en ellos a los Tame Impala de sus dos primeros discos, bellos y ensoñadores. Eso sí, aléjense aquellos que no estén acostumbrados más que a las bandas anglosajonas, estos elfos cantan en sueco.

Aunque Ben Watt ya había sacado un disco en solitario antes de formar Everything but the Girl, siempre se le recordará por el éxito que cosechó junto a Tracy Horn durante las dos últimas décadas el siglo XX. Sin embargo, el británico llega con su relanzada carrera como músico en solitario con el inestimable acompañamiento del exguitarrista de los germinales Suede, Bernard Butler, con el que ha grabado su inminente nuevo trabajo “Fever Dream”, bajo el nombre de Ben Watt Band feat Bernard Butler. Una parada obligatoria para los nostálgicos de bandas que nos enamoraron pero que ya no existen (sí, sabemos que Suede siguen en activo), aunque su música actual nada tiene que ver con sus proyectos precedentes, lo que tampoco les resta atractivo, si no todo lo contrario. ¿Me siguen?

La norteamericana Holly Herndon es uno de los artistas más refrescantes y arriesgados en la música electrónica actual. En parte influida por su paso por Berlín, esta inquieta joven se siente sumamente motivada por la experimentación, como ha reflejado en sus ya cuatro discos de estudio. Estas inquietudes por el avance artístico a través de la música ya le llevaron a ser una de las sorpresas de la pasada edición del Sónar. En el extremo opuesto a la experimentación se encuentra Maceo Plex, DJ y productor de éxito, programado en los más importantes eventos y constructor de hits de baile en estilos que van del tecno al house o al electro. Otro nombre importante dentro de la música de baile es el veterano alemán D Koze, que este año ha estado en Coachella, pero al que se puede encontrar habitualmente en Ibiza con su house colorista marca de la casa.

Lubomyr Melnyk es un pianista ucraniano que toca a una velocidad inaudita fruto de su obsesión por encontrar los límites del instrumento, no en vano es conocido por ser el creador una técnica llamada “música continua”. Si alguien busca cosas peculiares en el festival no debe quedarse en la anécdota de Los Chichos, si no en la actuación de este señor. Lo mismo se podría aplicar a la turca Selda feat Boom Pam, veterana del anatolian rock, que desde el rock progresivo o psicodélico estira la música tradicional de su tierra hacia los confines del rock.

Alejada de este tipo de experimentaciones o mestizajes surgidos desde las tradiciones se encuentra la británica de origen ruso Shura, gran esperanza blanca del indie pop sintético trascendental y culto de las islas. Elegante desde una especie de oscuridad contenida, ha sabido crear interés a través de influencias que van desde el synth pop, hasta el trip hop o el rythn&blues. Fruta de distinto sabor, pero cultivada dentro de la misma parcela, es la jovencísima Nao, que todavía no ha sacado su primer disco, pero que su exquisita voz nacida para el rythm&blues ya le ha llevado a colaborar con Disclosure.

Neil Michael Hagerty & The Howling Hex son puro y sucio rock&roll. El veterano Neil fue compañero de Jon Spencer en Pussy Galore y posteriormente líder de los corrosivos Royal Trux, y en este proyecto deriva la tensión eléctrica hacia la experimentación psicodélica.

Richard Dawson se ha convertido en uno de los artistas más respetados en gran Bretaña asumiendo el riesgo de llevar la tradición folk a sus más áridos terrenos, tanto en forma como en carácter. Armado en la mayoría de las ocasiones únicamente con su voz y una guitarra acústica, que ensucia de una manera peculiar, ha sorprendido colocando su trabajo entre lo más valorado de los últimos tiempos en muchas publicaciones

Bardo Pond llevan cerca de dos décadas de densa psicodelia y space rock a sus espaldas, haciéndonos flipar de lo lindo mucho antes de la moda de estos géneros que se está convirtiendo en pandemia…pero no les veremos. ¡Mechachis! También se han caído del cartel.

Cavern of Anti-Matter es el nuevo proyecto de Tim Gane de Stereolab. Mucho más experimental en esta banda alemana que en el su grupo británico, está a punto de publicar su debut y será la primera ocasión de verle en este formato en nuestro país. Interesante por ser quien es, por no repetir fórmulas, pero desconocemos todavía el recorrido que puede tener su nueva música.

Alex G acaba de dejar la adolescencia y Domino ya le ha fichado por ser una de las esperanzas del folk lo fi de apartamento pequeño, quizá esperando encontrar un nuevo Elliot Smith.

La arrebatadora voz del folk soul que desplega Moses Sumney le ha convertido en uno de los jóvenes talentos de moda. Ha publicado en el sello de Chris Taylor de Grizzkly Bear y el recuento de artistas que se postulan como admiradores empieza a ser cansino. Puede ser una de las sorpresas entre los nombres en letra pequeña.

Steve Gunn era guitarrista en los Violators que acompañan a Kurt Vile (la cantidad de proyectos paralelos y nuevas bandas surgidas de otras referencias es abundante en el cartel, como suele ser habitual), pero en una escena que de sobra conoce (la del folk rock) está ganando peso como nombre propio a marchas aceleradas y por sobrados méritos.

SÁBADO

U.S. Girls es el abrasivo proyecto de pop electrónico de Meghan Remy, valorable por su talento para tomar retazos de décadas pasadas y construir un moderno Prometeo sin demasiadas costuras. Menos arriesgado pero también acertado es el alemán Roosvelt, que transita el pop electrónico sobre la elegante línea trazada por New Order, de la que no se sale demasiado.

Sin lugar a dudas, uno de los caramelos de la letra pequeña son The Chills, joya del pop kiwi de los 90 pero que, posiblemente por el lastre de ser de un lugar tan lejano, no consiguieron la trascendencia que merecían. Han vuelto con un disco estupendo y es preceptivo disfrutarles, la oportunidad la pintan calva (Esta expresión es demencial ¿verdad?)

Si uno lleva la palabra funk en su nombre, es posible que que nos esté dando pistas, y lo de Dâm-Funk es de cajón. Desde L.A. lleva tiempo recuperando funk, soul y aledaños y llevándolos a la modernidad. La nómina de colaboradores y colaboraciones es tan extensa como la lista de títulos nobiliarios de la difunta Duquesa de Alba. Si quieren un poco de groove, este es su concierto.

Como ya hemos comentado antes, las bandas africanas veteranas y míticas suelen ser un clásico de los últimos años en el Primavera Sound, y eso es la Orchestra Baobab. Su música enlazó el Caribe con África, y la moda de este tipo de sonidos en el pop de principio de milenio les rescato del baúl de los recuerdos. Pararse a admirar este tipo de bandas, estando inmersos en un cartel como el que nos contempla, es muy refrescante y puede ser que liberador, háganme caso. En las antípodas musicales de los veteranos africanos nos encontramos a la noruega Jenny Hval: pop experimental de complejidad conceptual nórdica.

Siguiendo con músicos africanos (el paréntesis noruego me venía al pelo, lo siento), pero esta vez en los brazos de la modernidad, están los egipcios Islam Chipsy & Eek. Les nombran cabecillas de la revolución musical egipcia que surgió en paralelo a la Primavera Árabe, y es fácil de entender por lo desprejuiciada de su propuesta: electrónica, pop, psicodelia, experimentación y raíces.

Autolux empezaron hace pocos años siendo promesa del shoegaze o incluso el post punk suavecito, pero con su tecer disco –producido por Boots- han dado un salto importante hacia el pop experimental de tintes sintéticos. Lejos de rebajar expectativas, han generado admiración.

El dúo de raperos HO09909 – no se asusten, se lee “horrror”- repartirá estopa con rimas hirientes y duras y sonidos que van en paralelo; hardcore, funk y todo lo que remueva las entrañas. Finalizamos nuestro recorrido con el americano residente en Alemania (conexión Detroit-Berlin) DJ Richard, estrella pujante del que describen su sonido como “ritmos musculosos y directos y una faceta algo más calmada cercana al ambient”.

Hay mucho para elegir, quizá demasiado, y solamente hemos hablado de nombres pequeños. Ustedes ya conocen el resto, o al menos deberían. Disfruten.

PRIMAVERA SOUND 2016: MANUAL DE USO (I) “Spanish Army”

EL Canijo de Jerez Foto Abel Gimeno 940

ASÍ TE CONTAMOS EL VIÑA ROCK 2016

MIÉRCOLES – JUEVES

¡Ya estamos aquí! ¡Ya estamos en Viña Rock! 21 años después el festival que “ha visto como nos salían los dientes” como decía Rosendo en la pasada edición y nosotros le hemos visto crecer desde sus inicios más humildes hasta dar forma a una ciudad que gira en torno a la música en directo, que es en lo que se ha convertido este festival.

Cuesta un poco ver el recambio generacional en este cartel como en otros, donde hay bandas que son fijas, otras que entran y salen, y un último grupo que tiene aquí la oportunidad de darse a conocer ante el gran público. Todas ellas han sido tenidas en cuenta a la hora de elaborar el planning habitual que siempre se hace cuando conocimos los horarios, dos semanas antes de redactar estas líneas.

Pero entrando ya en lo que nos ocupa, una vez más hemos sido precavidos y llegamos al camping a inicios de semana, intentando hacernos con el inexistente “sitio ideal”: sombra mañanera, baños cerca (pero no cerca su olor), cercanía al recinto y así un largo etcétera que al poco de llegar se convirtió en un ¡Qué más da! ¡Esto es el Viña joder!, y así hicimos base para aclimatarnos antes de tener un primer contacto con el festival la noche del miércoles con la ya habitual y demandada Fiesta de Bienvenida, que volvía a situarnos frente al escenario, que este año mejoraba la apuesta del autobús, poco antes de las 21:00 horas, cuando algunas gotas nos daban la primera amenaza y los herencianos Yeska salían a dar el pistoletazo de salida y presentar su nuevo “Versos Zurdos”. Rock castellano-manchego para abrir su set con  “Pintadas”, “A saco” y “A por ellos”, dos cortes de su debut discográfico cuyo título era toda una declaración de intenciones. Gran directo que nos introdujo al 100% en Viña Rock  con otro de sus grandes: “Acompañante”. No faltaron “Versos Zurdos”, “Montescos y capuletos” o el buen “Cabaret de damas libres”, dejando claro que Yeska, con más de una década de trayectoria, son buena opción para ese relevo generacional que llegará a la escena estatal y a carteles de festivales como este. Muy cómodos sobre las tablas y disfrutando de su música estaban estos cuatro que nos guardaban un último regalo: invitándonos “a ser felices” recibían a Laura Abengoza para despedirse con “Los chicos del barrio”.

Con el buen sabor de boca de los primeros, llegó el turno de El Niño de la Hipoteca, quien solo necesitó de su guitarra para ganarse a un público cada vez más numeroso. Bromeaba con la idea de “un concierto acústico a esas horas y en ese escenario” y también lo hacía presentando su directo como un conjunto de “canciones moñas para enamorarse en el Viña Rock”. Pero, con apenas un par de colaboraciones muy bien elegidas, uso su tiempo para entregarse con “La más bella”, “Alquitrán y carmín” o “El perro Fredy”. Nos recomendó conciertos de sus amigos en el festival como son El Kanka Sharif antes de cerrar sin olvidarse de “El alma de cartón” o “Adan y Eva”.

Con la media noche la temperatura subió por todo lo alto, pues Muyayo Rif, quien el año pasado estuvo en esa Fiesta 20 Aniversario del Viña Rock volvía ahora para darnos la bienvenida con un directo muy animado. No paramos de bailar, sobre todo en ese coverde “Txus” (La Polla Records), haciéndonos sentir que eran demasiado breves estos 70 minutos con los que contaba, pero así es cada festival. Y con este subidón no tardó en salir El Tío la Careta. Presentaban su nuevo “Psicotropic”, pero también repasaron el resto de su trayectoria con “Dejate llevar” y “Pan, trabajo y techo”. Y de valencianos a valencianos, con Atupa pasábamos las cuatro de la mañana bailando con esta formación más electrónica que ha conseguido crear un estilo personal y ecléctico con el que no paran de aumentar sus seguidores. Contentos con este inicio y con la idea de que queda mucho Viña Rock por delante, descansábamos unas horas entre el buen rollo de este camping.

Tras una Fiesta de Bienvenida muy bien aprovechada, amanecía el jueves y pronto estábamos en pie: cerveza y calimotxo para acompañar una clásica conversación que surge de un aleatorio “¿Y tú a quien quieres ver hoy?” y así pasa la mañana mientras seguimos conociendo a los vecinos que nos rodean en este Viña RockPronto nos dirigiremos hasta el recinto, con la pulsera en nuestro poder desde el día anterior y al 100% de ganas de vivir otro Viña (y ya van dieci… perdí la cuenta!).

Las primeras bandas salen cargadas de ilusión y con la puntualidad típica de este evento. Son formaciones castellano-manchegas como The Zaraballos The Buyakers, quienes usan su escasa media hora para dejar constancia de su paso por estas tablas, mientras arranca también la Batalla de gallos de Red Bull programada para este jueves. Pronto también llega la primera cita con los más rockerosde este festival, ya que los sevillanos Gritando en Silencio nos ponían junto al Escenario Giro antes de las 17:30 horas, quedando por delante casi doce horas de conciertos, así que buscamos también la sombra mientras este cuarteto, liderados por Marcos Molina (voz y guitarra) con el habitual pañuelo en la cabeza hacían sonar “Estaré en el bar”, “Actitud” o “Entre tus piernas”. Aprovechando para presentar “La edad de mierda”(2015), del que también sonaría “A las armas” o “Rock’n’Roll de Barrabas”, no dejaron fuera otros como su buen “Vértigo”.

Arkano (Batalla de Gallos ) / Foto: Viña Rock

Esto ya no hay quien lo pare, y a continuación teníamos una triple coincidencia: la primera vez de Cero a la Izquierda en este festival, el retorno de Fuckop Family o unos Dakidarria que es muy difícil ver por esta zona de nuestro país. Compartiendo el tiempo entre estos dos últimos, los gallegos tuvieron que luchar contra varios problemas de sonido, saliendo después de veinte minutos de espera para ganarse al público con “A mocidade activa”, “Linguas libres” o el “Zambra” al que intercalan un popurrí con “Txus”, “Mierda de ciudad” o “Monkey Man”, una bomba entre este público que no paraba de aumentar. Dijeron adiós tras “Mil berros”, sorprendiendo a más de uno que los disfrutaba por primera vez.

Vamos con muchas ganas y ahora no hay dudas: esto es Viña Rock y llegan los Kaótiko. Siendo esta una de las primeras fechas que se conoció para escuchar en directo el reciente “Sindicato del Crimen”(2016), los de Álava se lanzaban al Escenario Giro con clásicos “Adrenalina”, “Oh! Caroline”, “Preso 2023″ y “Chiuahua”, pero después hubo tiempo para su “Código Rock”, dejando para el final “Barrio de Latón” o “Juerga”

Dakidarria / Foto: Jota Martínez Fotografía

Muy buenas sensaciones las que nos acaba de dejar este quinteto que esperamos seguir disfrutando muchos años más. Ahora, y mientras arranca el pase de Chico Trujillo por el Escenario Negrita (uno de los no muy numerosos nombres internacionales que hay en esta edición, como en las anteriores. Viña Rock no es un festival internacional, y así siguen año a año). Pero en esta ocasión dejaremos de lado la cumbia chilena porque en el Escenario The Cavern está a punto de salir Vadebo. Aunque por ahora, a alguno no le suene, son exponente de la nueva generación de este país – los Maldito ya se han dado cuenta y acaban de publicar “Actitud”con Maldito Records“Trona”, “Viure”, “Les hores” y su “Y qué Farás?” Ocupaban parte de la primera mitad del setdespidiéndose al ritmo de “Ningú con tu” o “Vadebo”. Esta banda lleva apenas dos años y medio sobre las tablas, pero tienen directo que convenció a todos los asistentes a este Viña Rock 2016.

Hace ya más de una década que La Fuga probaba este festival y ahora, superada la innecesaria cuestión de con/sin Rulo, tienen un horario muy cómodo. Más de uno firmaría las 21:30 horas. en el Escenario Giro (nuevo nombre del central de los tres que más años llevan igual colocados), y desde Reinosa (Cantabria)hacían sonar sus cuerdas con “En vela”. El público llevaba tiempo esperando y continuaron “Majareta” o “Pedazo de Morón”. Cantaba el Viña Rock con esta banda que también nos mostró “Baja por diversión”, “Heroína y “Por verte sonreír”, pero cuando parecían haberse despedido, tenían dos más preparados, siendo estos “No solo respirar” y “Buscando una Luna”.

Llegamos a la media noche sin un segundo de pausa, hay que disfrutar del festival y más ahora que dos grandes de esta jornada se reparten protagonismo: Berri Tarrak Fyahbwoy. ¿Que por quién me decanto? Esas preguntas no pueden hacerse cuando el trío navarro coge sus instrumentos. Y es que clásicos como “Oreka”, “Ikasten”, “Jaio.Musika.Hill” y “Payola” mostraron la calidad de esta banda. Entre otras también hubo tiempo para “Bueltazen”, “Maravillas” o el nuevo “Lemak, Aingurak”, consiguiendo que volasen sus noventa minutos de escenario.

Berri Txarrak / Foto: Nerea Coll

Ya iría toda la madrugada sin pausa, porque tras los tres anteriores seguirían TrashtucadaBoikot  y Vendetta. Los primeros llegaron desde Cádiz para la presentación de su single y traer una dosis de fiesta al inicio del Viña Rock 2016tocaron “Volante, culo y carretera”, “Mi destin”, “Penelope” o el nuevo “En la calle”. Buenas sensaciones con estas canciones y con “Racka, Plaka”, “Me gusta” o el tan esperado “De festi? Vale”, himno de este tipo de festivales que ya todos saben y conocen.

Boikot volvió a aparecer una vez más para ganarse al público aprovechando su “Naita na”, “Ines” o “Bubamara”, y unos “Bajo el suelo”, “Skalavnikov”, “Gasolina, vidrio y mecha” antes del esperado “Tequila”, que siempre disfrutamos puño en alto. Pero antes de decirnos adiós llegaron “Amaneció”, Korsakov” o su cover del “Kualquier Dia”, que ya es de esta banda. Sintiendo no pasar a cantar con los KOPVendetta es un de las últimas formaciones que disfrutamos en esta larga noche de jueves, cerrando así un Escenario Negrita donde fueron todo un torbellino,  y solo había que ver el setlistque traían: “La parranda”, “Egunero” y “Botella de ron”, entre otras mucho más animadas como “Abriendo camino” y quedando para la despedida un mini-cover de “El Padrino”, que supuso el cierre de este escenario.

Comienzan a intentar salir los primeros rayos de sol del viernes que tenemos por delante cuando acabo de redactar estas líneas y me dispongo a coger fuerzas para la jornada que se viene hoy. Porque queda mucho Viña Rock, y seguimos con muchas ganas de disfrutar de la música en directo.

VIERNES

Amanece la mañana del viernes en el camping del Viña Rock 2016 con la amenaza de la lluvia muy presente, y es que si el jueves nos habíamos salvado de mojarnos, no sería así para este intenso día de conciertos. Pero no importa, ya habíamos dicho que ¡Esto es el Viña! y aprovechamos para pasar pronto al recinto y poder disfrutar del Viña Grow y todas esas actividades que nos reciben a la entrada del festival.

Tenemos un primer contacto con la música en directo de la mano de Funkiwi’s, banda valenciana que debuta en este Viña Rock y donde han aprovechado para mostrarnos lo mejor de su más reciente “Nadie al volante”(2015), con un derroche de funk y groove que no decepciona a nadie. “Ladrón” es una de las elegidas para sus escasos 25 minutos muy bien aprovechados. Pero de este Escenario The Cavern bajamos a escuchar los conciertos de Los Zigarros Disidencia, ya que junto con los anteriormente nombrados coincidían en hora y cada uno tenía motivos suficientes para dedicarles unos minutos. Los Zigarros arrasaron la escena estatal en 2015 y aquí llegaban con su nuevo “A todo que sí”(2016) recién salido del horno. Eligieron “No obstante,  lo cual”, “Voy a bailar encima de ti” o “Resaca” para dejar claro que lo suyo es actitud 100% Rock’n’Roll. Por su parte, Disidencia es uno de esos clásicos que siempre ha sonado entre el punk rock estatal y que aquí volvíamos a disfrutar, con clásicos como “Terrorismo empresarial”, su adaptado “Caminante” o “Indiferencia”, con los que daría el pistoletazo de salida este Escenario Control.

Ya estaba la maquinaria del Viña encendida y las ganas de disfrutar de este viernes tan completo seguían por todo lo alto, aunque las primeras gotas habían intentado quitarnos las ganas, algo que no conseguirían. Llegadas las 17:30 horas era obligatorio estar frente al Escenario Giro, pues Envidia Kotxina está diciéndonos adiós desde el pasado mes de marzo y ahora era el momento de despedirse de los viñarockeros. “Laraba”, “Daños colaterales”, “Día tras día” y “Mala patada” pasaban mientras njo paraba de aumentar el público que, como el que aquí escribe, ha tenido a Envidia Kotxina como un clásico que nos ha acompañado durante más de dos décadas.

Seguían los clásicos cantados puño en alto, pasando “Con y contra quien” y “Mis pesadillas” para llamar a escena a el quinto kotxino: Bruno Peinado, con quien sonaría “Polka miseria”. Recordando que están de despedida y agradeciendo a través de David Txafas (bajo) la entrega durante todo este tiempo, no quedarían fuera  “Acaba ya”, “Alimañas”, “El país de Alicia” o “Deskiziao”, dejando para el tramo final un “Historias en blanco y negro” que avisaron que quemarían una vez aparezca el último desaparecido y “Lady Di, Lady Ño”. Un adiós que dejó sobradamente contentos a sus más fieles seguidores.

Seguía la tarde y seguían las difíciles elecciones en este amplio horario. Si con los de antes habían tenido que quedarse a un lado Auxili, ahora eran Aspencat los que debíamos dejar para la siguiente ocasión. Pero es que sobre el Escenario Controlse estaba preparando una gran banda, y no eran otros que los asturianos Desakato. Venían a explicarnos su “Teoría del Fuego”que vio la luz hace unas semanas y ya apunta maneras para convertirse en uno de los discos más importantes de este 2016, saltando a escena con el nuevo “Columnas de humo”, notando lo rápido que ha calado este nuevo LP entre sus seguidores. También estuvo muy presente su anterior entrega con “Héroes” o “La ira de los hambrientos”, este último una bomba incendiaria que explotó de lo lindo. Ahora llovía mucho, pero eso no importaba a nadie de los que allí estuvimos, pues seguimos con “Cuando salga el Sol”, “La tormenta” o “L’spantayu” mientras Pepo volaba sobre el público o un “Cada vez” que muchos de los presentes registraron o enviaron con sus móviles. Gran directo de estos Desakato que tienen sobrados motivos para ganarse un hueco en la zona más alta de cualquier festival de referencia en este país.

Desakato / Foto @bikusestudio

Con el buen sabor de boca que nos habían dejado estos y cuando nos quedaban diez horas de jornada por delante, los Porretas llegaban directamente desde Hortaleza y arrancaban con “Jodido futuro” y “La CIA”, siguiendo un “Y aún arde Madrid” sin olvidar a ese Rober al que dedican cada uno de sus conciertos.  Un gesto que es todo un ejemplo estos Porretas. No faltaron “La del fútbol” o “Marihuana” entre sus numerosos clásicos, viendo esa mezcla de generaciones que van de los más jóvenes en primera fila a los que llevan media vida escuchándolos y ahora los ven desde un lugar más relajado, pero con las mismas ganas que aquella primera vez, algo que se observa también en otras bandas como Boikot la noche anterior o Reincidentes unas horas después en este mismo escenario.

Qué bien iba esta lluviosa tarde en la que nadie podía dejar de bailar el “Camino de Fuego”(2014) de los granadinos Eskorzo. La banda de Toni Moreno arrancaba en el Escenario Negrita con el tema que da nombre a este nuevo disco que tan bien ha funcionado y repasaron una vez más sobre las tablas. “Mala conciencia”, “Pinta la pared”, “Suave” y “Amenaza fantasma” estuvieron entre las siguientes. Y si alguno no los conocía antes, su final con “El que tenga el amor” y Toni Moreno (voz) y Jimy García (trompeta) entre el público fue brutal. Un directo que esperemos no falte en el próximo Viña Rock.

Eskorzo / Foto @abelgimeno

Fernando Madina es otra de esas voces que ha puesto banda sonora a este festival año a año, y es que los Reincidentes llegaban una vez más a Villarrobledopara hacer lo que mejor se les da. “Jartos d’aguantar”, “Cucaracha blanca” y “La ciudad de los sueños” son las que necesitaron para ganarse al público que se abrigaba para esta larga noche que teníamos por delante. Fueron clásicos como “Aprendiendo a luchar”, “Ay Dolores, “Nazis nunca más” o “La Republicana” algunas de las elegidas para un setlistcompleto que dejo una buena actuación.

Y cuando los relojes marcaron las 22:45 horas el Viña Rock se paraba para recibir a La Gran Pegatina. “Miranda”, “Revulsiu”, “Olivia”, y “Qué bonito es el amor” estaban entre las primeras de sus dos horas de directo. Todo mirado al detalle para explotar sobre el escenario con un espectáculo de altura en el que han conseguido, sobradamente,  esa vuelta de tuerca a La Pegatina que nos habían prometido. Sonaron “Non e fachile”, “Una mirada” y “Lloverá y yo veré”, destacando varios coverscomo ese “Gas, gas” de Goran Bregovic o “Todos los días sale el Sol” de esos Bongo Botrako que hace poco nos dijeron adióspero antes grababan su directo en Viña Rock 2015.

La Gran Pegatina / Foto: Jota Martinez Fotografia

Tras este plato fuerte muy recomendable y con el que, seguro, nos volveremos a cruzar llegó la media noche con los italianos Talco. “L’odore de la morte”, “St. Pauli”, “La mano de Dios” o “La tarantella del último bandito” y todos a bailar con estos exponentes del ska punkitaliano. Siguieron repasando clásicos como “La danza dell’autunno rosa” o presentando su nuevo “Silent Town”(2015) hasta acabar con “La torre”. Y sin pausa salía a escena La Pulqueria y sus “Cualquier día”, “Pancho Tequila”, “Cabeza hueca” o “El gran chingón” nos ponían a bailar mientras el tiempo daba un ligero respiro antes de seguir saltando con “El día de los muertos” y “Gitano”, dos de sus cortes más conocidos que fueron los puntos culminantes de esta actuación.

Tras ellos eran Def Con Dos los que cerrarían el Escenario Giro Train to Roots en Viña Grow, volviendo una vez más a ese Negrita para una última dosis de ska punk con The Locos. El proyecto paralelo de Pipi (ska-p) se consolida con músicos de otras bandas y usaron este Viña Rock para presentar su reciente EP: “Todos distintos, todos iguales”del que destacó “La realidad”. Pero el repaso a su discografía fue completo, sin importar la fuerte lluvia que en estos momentos caía sobre el recinto, y bailando una vez más con “Prepotencia mundial”, su versión de “Don’t Worry” y “Malo Juanito”, además de otros como “Buscando líos” o “Contrato limosna”, con los que se nos hicieron excesivamente breves su escasa hora de actuación.

Y antes de volver al camping hubo tiempo de pasar por el Escenario Viña Clowpara cantar algunos clásicos de Extremoduro con Pedrá. Cerrábamos de esta manera una jornada central llena de buenas actuaciones y ya teníamos ganas de que amanezca este sábado en el que, además de incorporarse de última hora un Canijo de Jerez que sustituye a Chambao, o el esperado concierto de La Raíz, nos han prometido que el sol volverá a brillar. Mientras tanto, recargados fuerzas y que siga el Viña Rock.

SÁBADO

Llegó el sábado a Viña Rock y con este la jornada de cierre de una nueva edición del festival. Con tres días llenos de música en directo a nuestras espaldas, amanecía con la vuelta de un sol que ya no nos abandonaría y con la energía suficiente para disfrutar de todo lo que nos quedaba por delante.

Recordando aún los grandes directos de Berri Txarrak La Gran Pegatina, o la fiesta sobre las tablas de otros como Trashtucada Vendetta, ya estábamos en el recinto cuando se abrían las puertas y nos dirigíamos directamente al Escenario Negritadonde los valencianos ZOO nos esperaban a las 16:30 horas con un gran ambiente,  más aun teniendo en cuenta la hora, el día – y los que llevamos de camino – y la fuerza del sol, salían para hacer sonar algunos de sus mejores cortes como “Vull” o “Imperfeccions”, esta con la colaboración de Toni Mejias (Los Chikos del Maíz). También pasó por allí Roy Mercurio (Dremen), muy animado y aumentando más aún el buen ambiente de esta tarde de sábado. Fue en “Esbarzers” cuando más conectaron con el público, al que agradecieron enormemente su nuevo paso por este festival y poco después se despedían no sin antes dejarnos su “Estiu”.

Público en ZOO / Foto: Abel Gimeno

Un día más, la maquinaria estaba en marcha y el Viña Rock caminaba a buen ritmo. Llegaban Los de Marras, un grupo que tiene un público muy fiel y como el año pasado, repetían horario en el cartel pero eso poco parecía importar ya que allí estábamos para luchar contra el calor y cantar “Malabares”, “¿De qué se ríe?” o el animado “Hierbagüena”. Y así seguían presentando su más reciente “Surrealismo”(2014) con “Medolías” y “Ruido” o el resto de su discografía: “Escápate”, “Compadre” y un “Sexo en las calles” dedicada esta vez “a los chavales pillados en el metro de Barna”. Decían adiós con su “Hoy” y quedaban más que agradecidos con los que hasta allí se acercaron.

Público en Los de Marras / Foto: Viña Rock

Tras la caída del cartel de Kutxi Romero había entrado en este El Kanka, quien estuvo muy contento de estar en este escenario durante toda la actuación. “Llámame fino”, “Pudo pasar”, “Lo mal que estoy y lo poco que me quejo” y “Me alegra la vista” estuvieron entre las primeras, creciendo la fiesta y aprovechando bien su paso por este Viña Rock con “Canela en rama” y “Ante la duda”. Qué buen rato nos había hecho pasar y qué agradecido estaba de esta oportunidad que le había surgido. Y así llegaba el turno de unos clásicos de este cartel: El Último ke Zierre venía a presentar el nuevo “Cuchillas” (2016) y lo hacían en un Escenario Giro que pocas veces vio disminuir y el público. Sin intros ni complejidades salieron e hicieron algún gesto de saludo a algunas caras conocidas de primera fila y poco después ya sonaban “A cara de perro”, “Vuelta al infierno”, “¿A dónde vas?” y “Veneno” siendo esta una buena dosis de sus clásicos. No faltaron “Tú me vicias”, “Soldadito español” o “Tus bragas”, haciendo de este un setlist que convenció a todos y con el que pudimos ver el buen estado de forma con el que sigue contando la banda.

El Ultimo Ke Zierre / Foto: Jota Martinez Fotografía

Un nuevo cambio, este de ultimísima hora, era la actuación de El Canijo de Jerez, quien sustituía a Chambao. Nos confesaba haber traído un buen puñado de “temas garrapateros” y comenzaba a sonar con el clásico “A la luz de Lorenzo” de sus Delinquentes. “Brújula perdida” y “Gladiadores emplumados” eran lanzadas antes de dedicar “Pirata del estrecho” “a su compadre Juani de Trashtucada”.  Y seguía el especial “El aire de la calle” a un compadre Miguel de Los Delinquentes que siempre está presente en sus actuaciones. Para el tramo final quedaron “La primavera trompetera”, ese “So Payaso” de Extremoduro que ya le hemos escuchado más veces o “El abuelo Frederick”, despidiéndose después con su salto al público y una vuelta al escenario tras un paseo sobre estos.

El Canijo de Jerez / Foto: Abel Gimeno

Ya caía la noche sobre el Viña Rock y algo grande se cocía en el Escenario Giro, donde el oso panda de los Lendakaris Muertos nos recibía. Asier y los suyos, con un Joxemi (Ska-P) a la guitarra muy bien adaptado a la formación, salían para revolucionar todo. “Cómeme la franja de Gaza”, “Drogopropulsado” o “Modo Dios” y “Modo Diosa” fueron algunas de los muy numerosos cortes que aquí hicieron sonar. Una vez más punk rock con ese toque de humor que les caracteriza y un directo que pasó demasiado rápido pero que bien disfrutamos.

Ahora era el turno del retorno de los granadinos Hora Zulu en el Escenario Controlo unos Mártires del Compás que pasaron muy desapercibidos entre los anteriores y La Raíz, para los que más de uno guardó su hueco en primera fila durante hora y media. Un recinto a rebosar estallaba cuando Pablo comenzaba a cantar “Entre poetas y presos”, corte que da nombre al nuevo disco que aquí presentan y del que también sonó una intro que el público también recitó. “Borracha y callejera”, “La voz del pueblo”, “Nos volveremos a ver” o “Llueve en Semana Santa” seguían y la locura era total, convirtiéndose este por segundo año consecutivo en el concierto más importante del festival.

La Raiz / Fot: Jota Martínez Fotografía

“Elegiré”, “Una radio clandestina” o “El lado de los rebeldes” siguieron antes de una pequeña pausa para volver a las tablas con “Nuestra nación” o “Rueda la corona”, saciando a un público que disfrutó cada segundo de este concierto y ya esperan verlos en lo más alto de este cartel el próximo año.

Antes de cerrar la puertas de esta edición quedaba el concierto de despedida de La Gossa Sorda, quienes aprovecharon bien este último Viña Rock dando un buen repaso a su discografía desde que salían y comentaban sus primeros “Aire” y “Aquina Calitja” hasta que se despedían para dejar paso a los sevillanos Narco, quienes volvieron a cerrar el festival con “Dios te Odia”y sus “Ahí fuera (vive Satanás)”, “Siempre enmarronao”, “Son ellos” o el popular “Vizco” con el que explotó la fiesta de esta banda.

La Gossa Sorda / Foto: Nerea Coll

Y con estos quedaban saciadas nuestras ganas de Viña Rock una vez más, volviendo al camping con la sensación de haber disfrutado de cuatro días muy completos de música en directo y con ganas de volvernos a ver en la XXII edición que ya comienza a caminar. Ahora recogemos tienda, saco y volvemos a casa con un puñado de buenos recuerdos y nuevos amigos que volveremos a ver en el próximo Festival Viña Rock 2017 donde estaremos para contártelo.

Texto: Francisco M. Peco

Portada: El Canijo de Jerez / Foto: Abel Gimeno

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA VIERNES

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA MIÉRCOLES Y JUEVES

LOS IMPERDIBLES DEL VIÑA ROCK 2016

ASÍ TE CONTAMOS EL VIÑA ROCK 2015

ENTREVISTA A BERRI TXARRAK

ENTREVISTA A EL CANIJO DE JÉREZ

ENTREVISTA A MÁRTIRES DEL COMPÁS

zoo vina rock foto Abel Gimeno 1266

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA SÁBADO

Llegó el sábado a Viña Rock y con este la jornada de cierre de una nueva edición del festival. Con tres días llenos de música en directo a nuestras espaldas, amanecía con la vuelta de un sol que ya no nos abandonaría y con la energía suficiente para disfrutar de todo lo que nos quedaba por delante.

Recordando aún los grandes directos de Berri Txarrak y La Gran Pegatina, o la fiesta sobre las tablas de otros como Trashtucada o Vendetta, ya estábamos en el recinto cuando se abrían las puertas y nos dirigíamos directamente al Escenario Negrita, donde los valencianos ZOO nos esperaban a las 16:30 horas con un gran ambiente,  más aun teniendo en cuenta la hora, el día – y los que llevamos de camino – y la fuerza del sol, salían para hacer sonar algunos de sus mejores cortes como “Vull” o “Imperfeccions”, esta con la colaboración de Toni Mejias (Los Chikos del Maíz). También pasó por allí Roy Mercurio (Dremen), muy animado y aumentando más aún el buen ambiente de esta tarde de sábado. Fue en “Esbarzers” cuando más conectaron con el público, al que agradecieron enormemente su nuevo paso por este festival y poco después se despedían no sin antes dejarnos su “Estiu”.

Público en ZOO / Foto: Abel Gimeno

Un día más, la maquinaria estaba en marcha y el Viña Rock caminaba a buen ritmo. Llegaban Los de Marras, un grupo que tiene un público muy fiel y como el año pasado, repetían horario en el cartel pero eso poco parecía importar ya que allí estábamos para luchar contra el calor y cantar “Malabares”, “¿De qué se ríe?” o el animado “Hierbagüena”. Y así seguían presentando su más reciente “Surrealismo”(2014) con “Medolías” y “Ruido” o el resto de su discografía: “Escápate”, “Compadre” y un “Sexo en las calles” dedicada esta vez “a los chavales pillados en el metro de Barna”. Decían adiós con su “Hoy” y quedaban más que agradecidos con los que hasta allí se acercaron.

Público en Los de Marras / Foto: Viña Rock

Tras la caída del cartel de Kutxi Romero había entrado en este El Kanka, quien estuvo muy contento de estar en este escenario durante toda la actuación. “Llámame fino”, “Pudo pasar”, “Lo mal que estoy y lo poco que me quejo” y “Me alegra la vista” estuvieron entre las primeras, creciendo la fiesta y aprovechando bien su paso por este Viña Rock con “Canela en rama” y “Ante la duda”. Qué buen rato nos había hecho pasar y qué agradecido estaba de esta oportunidad que le había surgido. Y así llegaba el turno de unos clásicos de este cartel: El Último ke Zierre venía a presentar el nuevo “Cuchillas” (2016) y lo hacían en un Escenario Giro que pocas veces vio disminuir y el público. Sin intros ni complejidades salieron e hicieron algún gesto de saludo a algunas caras conocidas de primera fila y poco después ya sonaban “A cara de perro”, “Vuelta al infierno”, “¿A dónde vas?” y “Veneno” siendo esta una buena dosis de sus clásicos. No faltaron “Tú me vicias”, “Soldadito español” o “Tus bragas”, haciendo de este un setlist que convenció a todos y con el que pudimos ver el buen estado de forma con el que sigue contando la banda.

El Ultimo Ke Zierre / Foto: Jota Martinez Fotografía

Un nuevo cambio, este de ultimísima hora, era la actuación de El Canijo de Jerez, quien sustituía a Chambao. Nos confesaba haber traído un buen puñado de “temas garrapateros” y comenzaba a sonar con el clásico “A la luz de Lorenzo” de sus Delinquentes. “Brújula perdida” y “Gladiadores emplumados” eran lanzadas antes de dedicar “Pirata del estrecho” “a su compadre Juani de Trashtucada”.  Y seguía el especial “El aire de la calle” a un compadre Miguel de Los Delinquentes que siempre está presente en sus actuaciones. Para el tramo final quedaron “La primavera trompetera”, ese “So Payaso” de Extremoduro que ya le hemos escuchado más veces o “El abuelo Frederick”, despidiéndose después con su salto al público y una vuelta al escenario tras un paseo sobre estos.

El Canijo de Jerez / Foto: Abel Gimeno

Ya caía la noche sobre el Viña Rock y algo grande se cocía en el Escenario Giro, donde el oso panda de los Lendakaris Muertos nos recibía. Asier y los suyos, con un Joxemi (Ska-P) a la guitarra muy bien adaptado a la formación, salían para revolucionar todo. “Cómeme la franja de Gaza”, “Drogopropulsado” o “Modo Dios” y “Modo Diosa” fueron algunas de los muy numerosos cortes que aquí hicieron sonar. Una vez más punk rock con ese toque de humor que les caracteriza y un directo que pasó demasiado rápido pero que bien disfrutamos.

Ahora era el turno del retorno de los granadinos Hora Zulu en el Escenario Controlo unos Mártires del Compás que pasaron muy desapercibidos entre los anteriores y La Raíz, para los que más de uno guardó su hueco en primera fila durante hora y media. Un recinto a rebosar estallaba cuando Pablo comenzaba a cantar “Entre poetas y presos”, corte que da nombre al nuevo disco que aquí presentan y del que también sonó una intro que el público también recitó. “Borracha y callejera”, “La voz del pueblo”, “Nos volveremos a ver” o “Llueve en Semana Santa” seguían y la locura era total, convirtiéndose este por segundo año consecutivo en el concierto más importante del festival.

La Raiz / Fot: Jota Martínez Fotografía

“Elegiré”, “Una radio clandestina” o “El lado de los rebeldes” siguieron antes de una pequeña pausa para volver a las tablas con “Nuestra nación” o “Rueda la corona”, saciando a un público que disfrutó cada segundo de este concierto y ya esperan verlos en lo más alto de este cartel el próximo año.

Antes de cerrar la puertas de esta edición quedaba el concierto de despedida de La Gossa Sorda, quienes aprovecharon bien este último Viña Rock dando un buen repaso a su discografía desde que salían y comentaban sus primeros “Aire” y “Aquina Calitja” hasta que se despedían para dejar paso a los sevillanos Narco, quienes volvieron a cerrar el festival con “Dios te Odia”y sus “Ahí fuera (vive Satanás)”, “Siempre enmarronao”, “Son ellos” o el popular “Vizco” con el que explotó la fiesta de esta banda.

La Gossa Sorda / Foto: Nerea Coll

Y con estos quedaban saciadas nuestras ganas de Viña Rock una vez más, volviendo al camping con la sensación de haber disfrutado de cuatro días muy completos de música en directo y con ganas de volvernos a ver en la XXII edición que ya comienza a caminar. Ahora recogemos tienda, saco y volvemos a casa con un puñado de buenos recuerdos y nuevos amigos que volveremos a ver en el próximo Festival Viña Rock 2017 donde estaremos para contártelo.

Texto: Francisco M. Peco

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA VIERNES

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA MIÉRCOLES Y JUEVES

LOS IMPERDIBLES DEL VIÑA ROCK 2016

ASÍ TE CONTAMOS EL VIÑA ROCK 2015

ENTREVISTA A BERRI TXARRAK

ENTREVISTA A EL CANIJO DE JÉREZ

ENTREVISTA A MÁRTIRES DEL COMPÁS

Desakato Foto bikusestudio portada

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA VIERNES

Amanece la mañana del viernes en el camping del Viña Rock 2016 con la amenaza de la lluvia muy presente, y es que si el jueves nos habíamos salvado de mojarnos, no sería así para este intenso día de conciertos. Pero no importa, ya habíamos dicho que ¡Esto es el Viña! y aprovechamos para pasar pronto al recinto y poder disfrutar del Viña Grow y todas esas actividades que nos reciben a la entrada del festival.

Tenemos un primer contacto con la música en directo de la mano de Funkiwi’s, banda valenciana que debuta en este Viña Rock y donde han aprovechado para mostrarnos lo mejor de su más reciente “Nadie al volante”(2015), con un derroche de funk y groove que no decepciona a nadie. “Ladrón” es una de las elegidas para sus escasos 25 minutos muy bien aprovechados. Pero de este Escenario The Cavern bajamos a escuchar los conciertos de Los Zigarros y Disidencia, ya que junto con los anteriormente nombrados coincidían en hora y cada uno tenía motivos suficientes para dedicarles unos minutos. Los Zigarros arrasaron la escena estatal en 2015 y aquí llegaban con su nuevo “A todo que sí”(2016) recién salido del horno. Eligieron “No obstante,  lo cual”, “Voy a bailar encima de ti” o “Resaca” para dejar claro que lo suyo es actitud 100% Rock’n’Roll. Por su parte, Disidencia es uno de esos clásicos que siempre ha sonado entre el punk rock estatal y que aquí volvíamos a disfrutar, con clásicos como “Terrorismo empresarial”, su adaptado “Caminante” o “Indiferencia”, con los que daría el pistoletazo de salida este Escenario Control.

Ya estaba la maquinaria del Viña encendida y las ganas de disfrutar de este viernes tan completo seguían por todo lo alto, aunque las primeras gotas habían intentado quitarnos las ganas, algo que no conseguirían. Llegadas las 17:30 horas era obligatorio estar frente al Escenario Giro, pues Envidia Kotxina está diciéndonos adiós desde el pasado mes de marzo y ahora era el momento de despedirse de los viñarockeros. “Laraba”,Daños colaterales”, “Día tras día” y “Mala patada” pasaban mientras njo paraba de aumentar el público que, como el que aquí escribe, ha tenido a Envidia Kotxina como un clásico que nos ha acompañado durante más de dos décadas.

Seguían los clásicos cantados puño en alto, pasando “Con y contra quien” y “Mis pesadillas” para llamar a escena a el quinto kotxino: Bruno Peinado, con quien sonaría “Polka miseria”. Recordando que están de despedida y agradeciendo a través de David Txafas (bajo) la entrega durante todo este tiempo, no quedarían fuera  “Acaba ya”, “Alimañas”, “El país de Alicia” o “Deskiziao”, dejando para el tramo final un “Historias en blanco y negro” que avisaron que quemarían una vez aparezca el último desaparecido y “Lady Di, Lady Ño”. Un adiós que dejó sobradamente contentos a sus más fieles seguidores.

Seguía la tarde y seguían las difíciles elecciones en este amplio horario. Si con los de antes habían tenido que quedarse a un lado Auxili, ahora eran Aspencat los que debíamos dejar para la siguiente ocasión. Pero es que sobre el Escenario Controlse estaba preparando una gran banda, y no eran otros que los asturianos Desakato. Venían a explicarnos su “Teoría del Fuego”que vio la luz hace unas semanas y ya apunta maneras para convertirse en uno de los discos más importantes de este 2016, saltando a escena con el nuevo “Columnas de humo”, notando lo rápido que ha calado este nuevo LP entre sus seguidores. También estuvo muy presente su anterior entrega con “Héroes” o “La ira de los hambrientos”, este último una bomba incendiaria que explotó de lo lindo. Ahora llovía mucho, pero eso no importaba a nadie de los que allí estuvimos, pues seguimos con “Cuando salga el Sol”, “La tormenta” o “L’spantayu” mientras Pepo volaba sobre el público o un “Cada vez” que muchos de los presentes registraron o enviaron con sus móviles. Gran directo de estos Desakato que tienen sobrados motivos para ganarse un hueco en la zona más alta de cualquier festival de referencia en este país.

Desakato / Foto @bikusestudio

Con el buen sabor de boca que nos habían dejado estos y cuando nos quedaban diez horas de jornada por delante, los Porretas llegaban directamente desde Hortaleza y arrancaban con “Jodido futuro” y “La CIA”, siguiendo un “Y aún arde Madrid” sin olvidar a ese Rober al que dedican cada uno de sus conciertos.  Un gesto que es todo un ejemplo estos Porretas. No faltaron “La del fútbol” o “Marihuana” entre sus numerosos clásicos, viendo esa mezcla de generaciones que van de los más jóvenes en primera fila a los que llevan media vida escuchándolos y ahora los ven desde un lugar más relajado, pero con las mismas ganas que aquella primera vez, algo que se observa también en otras bandas como Boikot la noche anterior o Reincidentes unas horas después en este mismo escenario.

Qué bien iba esta lluviosa tarde en la que nadie podía dejar de bailar el “Camino de Fuego”(2014) de los granadinos Eskorzo. La banda de Toni Moreno arrancaba en el Escenario Negrita con el tema que da nombre a este nuevo disco que tan bien ha funcionado y repasaron una vez más sobre las tablas. “Mala conciencia”, “Pinta la pared”, “Suave” y “Amenaza fantasma” estuvieron entre las siguientes. Y si alguno no los conocía antes, su final con “El que tenga el amor” y Toni Moreno (voz) y Jimy García (trompeta) entre el público fue brutal. Un directo que esperemos no falte en el próximo Viña Rock.

Eskorzo / Foto @abelgimeno

Fernando Madina es otra de esas voces que ha puesto banda sonora a este festival año a año, y es que los Reincidentes llegaban una vez más a Villarrobledopara hacer lo que mejor se les da. “Jartos d’aguantar”, “Cucaracha blanca” y “La ciudad de los sueños” son las que necesitaron para ganarse al público que se abrigaba para esta larga noche que teníamos por delante. Fueron clásicos como “Aprendiendo a luchar”, “Ay Dolores, “Nazis nunca más” o “La Republicana” algunas de las elegidas para un setlistcompleto que dejo una buena actuación.

Y cuando los relojes marcaron las 22:45 horas el Viña Rock se paraba para recibir a La Gran Pegatina. “Miranda”, “Revulsiu”, “Olivia”, y “Qué bonito es el amor” estaban entre las primeras de sus dos horas de directo. Todo mirado al detalle para explotar sobre el escenario con un espectáculo de altura en el que han conseguido, sobradamente,  esa vuelta de tuerca a La Pegatina que nos habían prometido. Sonaron “Non e fachile”, “Una mirada” y “Lloverá y yo veré”, destacando varios coverscomo ese “Gas, gas” de Goran Bregovic o “Todos los días sale el Sol” de esos Bongo Botrako que hace poco nos dijeron adióspero antes grababan su directo en Viña Rock 2015.

La Gran Pegatina / Foto: Jota Martinez Fotografia

Tras este plato fuerte muy recomendable y con el que, seguro, nos volveremos a cruzar llegó la media noche con los italianos Talco. “L’odore de la morte”, “St. Pauli”, “La mano de Dios” o “La tarantella del último bandito” y todos a bailar con estos exponentes del ska punkitaliano. Siguieron repasando clásicos como “La danza dell’autunno rosa” o presentando su nuevo “Silent Town”(2015) hasta acabar con “La torre”. Y sin pausa salía a escena La Pulqueria y sus “Cualquier día”, “Pancho Tequila”, “Cabeza hueca” o “El gran chingón” nos ponían a bailar mientras el tiempo daba un ligero respiro antes de seguir saltando con “El día de los muertos” y “Gitano”, dos de sus cortes más conocidos que fueron los puntos culminantes de esta actuación.

Tras ellos eran Def Con Dos los que cerrarían el Escenario Giro o Train to Roots en Viña Grow, volviendo una vez más a ese Negrita para una última dosis de ska punk con The Locos. El proyecto paralelo de Pipi (ska-p) se consolida con músicos de otras bandas y usaron este Viña Rock para presentar su reciente EP: “Todos distintos, todos iguales”, del que destacó “La realidad”. Pero el repaso a su discografía fue completo, sin importar la fuerte lluvia que en estos momentos caía sobre el recinto, y bailando una vez más con “Prepotencia mundial”, su versión de “Don’t Worry” y “Malo Juanito”, además de otros como “Buscando líos” o “Contrato limosna”, con los que se nos hicieron excesivamente breves su escasa hora de actuación.

Y antes de volver al camping hubo tiempo de pasar por el Escenario Viña Clowpara cantar algunos clásicos de Extremoduro con Pedrá. Cerrábamos de esta manera una jornada central llena de buenas actuaciones y ya teníamos ganas de que amanezca este sábado en el que, además de incorporarse de última hora un Canijo de Jerez que sustituye a Chambao, o el esperado concierto de La Raíz, nos han prometido que el sol volverá a brillar. Mientras tanto, recargados fuerzas y que siga el Viña Rock.

Texto: Francisco M. Peco

Foto de portada: Desakato / @bikusestudio

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA MIÉRCOLES Y JUEVES

LOS IMPERDIBLES DEL VIÑA ROCK 2016

ASÍ TE CONTAMOS EL VIÑA ROCK 2015

ENTREVISTA A BERRI TXARRAK

ENTREVISTA A EL CANIJO DE JÉREZ

 

A3_BARON-ROJO

BARÓN ROJO, ÑU Y SARATOGA EN UNA JORNADA DEDICADA AL HEAVY ROCK EN EL FESTIVAL CULTURA INQUIETA

Un poco de nostalgia, mucha veteranía y grandes dosis de rock y heavy. La segunda jornada del Festival Cultura Inquieta (viernes 1 de julio) estará dedicada a las bandas más legendarias y cañearas del heavy nacional. Barón Rojo, precedido por Ñu, Saratoga y un grupo aún sin confirmar, llenarán el polideportivo de San Isidro de Getafe de camisetas negras, de rockeros de los ochenta que rebobinaban las cintas de cassette, y de jóvenes adeptos al hard rock gracias a Youtube. El precio de las 500 primeras entradas por escuchar temas tan míticos como Volumen brutal o Resistiré es de 12 euros. Una vez acabada la promoción será de 15 euros en venta anticipada (www.culturainquieta.com) , y 19 en taquilla. Los menores de 12 años podrán acceder gratis al recinto.

Han pasado 35 años desde que Barón Rojo lanzó su primer trabajo discográfico, Larga vida al Rock and Roll, y es toda una leyenda. Los considerados Reyes del Metal han participado en los mejores festivales nacionales e internacionales, han compartido escenario con artistas como Iron Maiden, Gary Moore, Marillion o Twister Sister, y han publicado un buen número de discos irrepetibles. Inglaterra se rindió a sus pies yResistiré (Stan up, en inglés) consiguió situarse en el número uno del Top Ten británico. Tras varios cambios de componentes a lo largo de su trayectoria, en la actualidad la banda está formada por los dos cofundadores, los hermanos Carlos de Castro (guitarra y voz) y Armando de Castro (guitarra solista y voz), Óscar Cuenca (bajo) y Rafa Díaz (batería). Su currículum es tan amplio que resulta imposible reseñar, pero son la esencia de aquella frase que popularizó Miguel Ríos: “Los viejos rockeros nunca mueren”.

GIRA 40 ANIVERSARIO DE ÑU
Ñu es José Carlos Molina o viceversa. El grupo nació en 1975 de la mano de Molina (único componente original que permanece) y Rosendo Mercado, quien abandonó en 1978 para fundar Leño. Su estilo se ha descrito en numerosas ocasiones como rock medieval con claras influencias de la banda británica Jethro Tull aunque con un sonido más duro que el folk rock de los setenta. José Carlos Molina-Ñu llega al Festival Cultura Inquieta dentro de una gira que conmemora el cuarenta aniversario de la formación. Durante estas cuatro décadas, esta banda ha dejado para la historia de la música un total de 20 discos y muchas historias de castillos, jinetes y héroes medievales con el sonido de la flauta de su creador.

Y de las entrañas de las dos bandas anteriores nació Saratoga. Niko del Hierro (ex Barón Rojo) y Jerónimo Ramiro (ex Ñu) decidieron en 1992 abandonar sus respectivas formaciones y fundar un nuevo grupo que supuso todo un impulso en el panorama del rock nacional del momento. Tras una pausa, en noviembre de 2014 Saratoga volvía a los escenarios con una formación de lujo que fusiona las dos épocas más grandes de la banda: Tete Novoa a la voz, Jero Ramiro guitarras y coro, Niko del Hierro al bajo y coros y Dani Pérez a la batería. La banda llegará al certamen inquieto con un disco recién estrenado Morir en el bien, vivir en el mal, que será publicado este mes de mayo y que supone una auténtica demostración de fuerza y metal.


COMPLETANDO EL CARTEL
Las legendarias bandas Barón Rojo, Ñu y Sartoga han sido los últimas confirmaciones de la séptima edición del Festival Cultura Inquieta. Quedan pocas líneas para completar este programa ecléctico que abarca rock, heavy, pop, clásica, blues, funk, electrónica o hip hop. El encuentro arrancará el 30 de junio con Fermín Muguruza y se clausurará el 17 de julio con Chamabo. Los otros nombres ya anunciados son Natos y Waor, Arce, Dellafuente y Maka, Los chicos del Maiz, Arce, Maka, Ayax y Prok, Suite Soprano y Foyone, Ara Malikian, India Martínez y Coraluna, Muchachito y Juanito Makandé, Julián Maeso, Juan Magán, Danny Romero, DCS, Víctor Magán, Krisha, CHK y DJ Will y Nik West, Moreland and Arbuckle, Anaut y Paradise Phantoms. Los conciertos se celebrarán en el espacio principal del festival, el Polideportivo de San Isidro de la ciudad, conectado con MetroSur (Línea 12, parada Alonso de Mendoza), Cercanías (Getafe Centro) y autobuses.

El Festival Cultura Inquieta está organizado por la plataforma homónima junto con el Ayuntamiento de Getafe. En ediciones anteriores, nombres como Manu Chao, Los Planetas, Nacho Vegas, Marcus Miller, George Clinton, Calexico, Mala Rodríguez, Richard Bona, Bill Evans, Juan Perro, La Pegatina, Marlango o Supersubmarina han pasado por el certamen.

vina rock Jota Martinez Fotografia portada

VIÑA ROCK 2016: CRÓNICA MIÉRCOLES Y JUEVES

¡Ya estamos aquí! ¡Ya estamos en Viña Rock! 21 años después el festival que “ha visto como nos salían los dientes” como decía Rosendo en la pasada edición y nosotros le hemos visto crecer desde sus inicios más humildes hasta dar forma a una ciudad que gira en torno a la música en directo, que es en lo que se ha convertido este festival.

Cuesta un poco ver el recambio generacional en este cartel como en otros, donde hay bandas que son fijas, otras que entran y salen, y un último grupo que tiene aquí la oportunidad de darse a conocer ante el gran público. Todas ellas han sido tenidas en cuenta a la hora de elaborar el planning habitual que siempre se hace cuando conocimos los horarios, dos semanas antes de redactar estas líneas.

Pero entrando ya en lo que nos ocupa, una vez más hemos sido precavidos y llegamos al camping a inicios de semana, intentando hacernos con el inexistente “sitio ideal”: sombra mañanera, baños cerca (pero no cerca su olor), cercanía al recinto y así un largo etcétera que al poco de llegar se convirtió en un ¡Qué más da! ¡Esto es el Viña joder!, y así hicimos base para aclimatarnos antes de tener un primer contacto con el festival la noche del miércoles con la ya habitual y demandada Fiesta de Bienvenida, que volvía a situarnos frente al escenario, que este año mejoraba la apuesta del autobús, poco antes de las 21:00 horas, cuando algunas gotas nos daban la primera amenaza y los herencianos Yeska salían a dar el pistoletazo de salida y presentar su nuevo “Versos Zurdos”. Rock castellano-manchego para abrir su set con  “Pintadas”, “A saco” y “A por ellos”, dos cortes de su debut discográfico cuyo título era toda una declaración de intenciones. Gran directo que nos introdujo al 100% en Viña Rock  con otro de sus grandes: “Acompañante”. No faltaron “Versos Zurdos”, “Montescos y capuletos” o el buen “Cabaret de damas libres”, dejando claro que Yeska, con más de una década de trayectoria, son buena opción para ese relevo generacional que llegará a la escena estatal y a carteles de festivales como este. Muy cómodos sobre las tablas y disfrutando de su música estaban estos cuatro que nos guardaban un último regalo: invitándonos “a ser felices” recibían a Laura Abengoza para despedirse con “Los chicos del barrio”.

Con el buen sabor de boca de los primeros, llegó el turno de El Niño de la Hipoteca, quien solo necesitó de su guitarra para ganarse a un público cada vez más numeroso. Bromeaba con la idea de “un concierto acústico a esas horas y en ese escenario” y también lo hacía presentando su directo como un conjunto de “canciones moñas para enamorarse en el Viña Rock”. Pero, con apenas un par de colaboraciones muy bien elegidas, uso su tiempo para entregarse con “La más bella”, “Alquitrán y carmín” o “El perro Fredy”. Nos recomendó conciertos de sus amigos en el festival como son El Kanka o Sharif antes de cerrar sin olvidarse de “El alma de cartón” o “Adan y Eva”.

Con la media noche la temperatura subió por todo lo alto, pues Muyayo Rif, quien el año pasado estuvo en esa Fiesta 20 Aniversario del Viña Rock volvía ahora para darnos la bienvenida con un directo muy animado. No paramos de bailar, sobre todo en ese coverde “Txus” (La Polla Records), haciéndonos sentir que eran demasiado breves estos 70 minutos con los que contaba, pero así es cada festival. Y con este subidón no tardó en salir El Tío la Careta. Presentaban su nuevo “Psicotropic”, pero también repasaron el resto de su trayectoria con “Dejate llevar” y “Pan, trabajo y techo”. Y de valencianos a valencianos, con Atupa pasábamos las cuatro de la mañana bailando con esta formación más electrónica que ha conseguido crear un estilo personal y ecléctico con el que no paran de aumentar sus seguidores. Contentos con este inicio y con la idea de que queda mucho Viña Rock por delante, descansábamos unas horas entre el buen rollo de este camping.

Tras una Fiesta de Bienvenida muy bien aprovechada, amanecía el jueves y pronto estábamos en pie: cerveza y calimotxo para acompañar una clásica conversación que surge de un aleatorio “¿Y tú a quien quieres ver hoy?” y así pasa la mañana mientras seguimos conociendo a los vecinos que nos rodean en este Viña Rock. Pronto nos dirigiremos hasta el recinto, con la pulsera en nuestro poder desde el día anterior y al 100% de ganas de vivir otro Viña (y ya van dieci… perdí la cuenta!).

Las primeras bandas salen cargadas de ilusión y con la puntualidad típica de este evento. Son formaciones castellano-manchegas como The Zaraballos y The Buyakers, quienes usan su escasa media hora para dejar constancia de su paso por estas tablas, mientras arranca también la Batalla de gallos de Red Bull programada para este jueves. Pronto también llega la primera cita con los más rockerosde este festival, ya que los sevillanos Gritando en Silencio nos ponían junto al Escenario Giro antes de las 17:30 horas, quedando por delante casi doce horas de conciertos, así que buscamos también la sombra mientras este cuarteto, liderados por Marcos Molina (voz y guitarra) con el habitual pañuelo en la cabeza hacían sonar “Estaré en el bar”, “Actitud” o “Entre tus piernas”. Aprovechando para presentar “La edad de mierda”(2015), del que también sonaría “A las armas” o “Rock’n’Roll de Barrabas”, no dejaron fuera otros como su buen “Vértigo”.

Arkano (Batalla de Gallos ) / Foto: Viña Rock

Esto ya no hay quien lo pare, y a continuación teníamos una triple coincidencia: la primera vez de Cero a la Izquierda en este festival, el retorno de Fuckop Family o unos Dakidarria que es muy difícil ver por esta zona de nuestro país. Compartiendo el tiempo entre estos dos últimos, los gallegos tuvieron que luchar contra varios problemas de sonido, saliendo después de veinte minutos de espera para ganarse al público con “A mocidade activa”, “Linguas libres” o el “Zambra” al que intercalan un popurrí con “Txus”, “Mierda de ciudad” o “Monkey Man”, una bomba entre este público que no paraba de aumentar. Dijeron adiós tras “Mil berros”, sorprendiendo a más de uno que los disfrutaba por primera vez.

Vamos con muchas ganas y ahora no hay dudas: esto es Viña Rock y llegan los Kaótiko. Siendo esta una de las primeras fechas que se conoció para escuchar en directo el reciente “Sindicato del Crimen”(2016), los de Álava se lanzaban al Escenario Giro con clásicos “Adrenalina”, “Oh! Caroline”, “Preso 2023″ y “Chiuahua”, pero después hubo tiempo para su “Código Rock”, dejando para el final “Barrio de Latón” o “Juerga”

Dakidarria / Foto: Jota Martínez Fotografía

Muy buenas sensaciones las que nos acaba de dejar este quinteto que esperamos seguir disfrutando muchos años más. Ahora, y mientras arranca el pase de Chico Trujillo por el Escenario Negrita (uno de los no muy numerosos nombres internacionales que hay en esta edición, como en las anteriores. Viña Rock no es un festival internacional, y así siguen año a año). Pero en esta ocasión dejaremos de lado la cumbia chilena porque en el Escenario The Cavern está a punto de salir Vadebo. Aunque por ahora, a alguno no le suene, son exponente de la nueva generación de este país – los Maldito ya se han dado cuenta y acaban de publicar “Actitud”con Maldito Records. “Trona”, “Viure”, “Les hores” y su “Y qué Farás?” Ocupaban parte de la primera mitad del set, despidiéndose al ritmo de “Ningú con tu” o “Vadebo”. Esta banda lleva apenas dos años y medio sobre las tablas, pero tienen directo que convenció a todos los asistentes a este Viña Rock 2016.

Hace ya más de una década que La Fuga probaba este festival y ahora, superada la innecesaria cuestión de con/sin Rulo, tienen un horario muy cómodo. Más de uno firmaría las 21:30 horas. en el Escenario Giro (nuevo nombre del central de los tres que más años llevan igual colocados), y desde Reinosa (Cantabria)hacían sonar sus cuerdas con “En vela”. El público llevaba tiempo esperando y continuaron “Majareta” o “Pedazo de Morón”. Cantaba el Viña Rock con esta banda que también nos mostró “Baja por diversión”, “Heroína y “Por verte sonreír”, pero cuando parecían haberse despedido, tenían dos más preparados, siendo estos “No solo respirar” y “Buscando una Luna”.

Llegamos a la media noche sin un segundo de pausa, hay que disfrutar del festival y más ahora que dos grandes de esta jornada se reparten protagonismo: Berri Tarrak y Fyahbwoy. ¿Que por quién me decanto? Esas preguntas no pueden hacerse cuando el trío navarro coge sus instrumentos. Y es que clásicos como “Oreka”, “Ikasten”, “Jaio.Musika.Hill” y “Payola” mostraron la calidad de esta banda. Entre otras también hubo tiempo para “Bueltazen”, “Maravillas” o el nuevo “Lemak, Aingurak”, consiguiendo que volasen sus noventa minutos de escenario.

Berri Txarrak / Foto: Nerea Coll

Ya iría toda la madrugada sin pausa, porque tras los tres anteriores seguirían Trashtucada, Boikot  y Vendetta. Los primeros llegaron desde Cádiz para la presentación de su single y traer una dosis de fiesta al inicio del Viña Rock 2016, tocaron “Volante, culo y carretera”, “Mi destin”, “Penelope” o el nuevo “En la calle”. Buenas sensaciones con estas canciones y con “Racka, Plaka”, “Me gusta” o el tan esperado “De festi? Vale”, himno de este tipo de festivales que ya todos saben y conocen.

Boikot volvió a aparecer una vez más para ganarse al público aprovechando su “Naita na”, “Ines” o “Bubamara”, y unos “Bajo el suelo”, “Skalavnikov”, “Gasolina, vidrio y mecha” antes del esperado “Tequila”, que siempre disfrutamos puño en alto. Pero antes de decirnos adiós llegaron “Amaneció”, Korsakov” o su cover del “Kualquier Dia”, que ya es de esta banda. Sintiendo no pasar a cantar con los KOP, Vendetta es un de las últimas formaciones que disfrutamos en esta larga noche de jueves, cerrando así un Escenario Negrita donde fueron todo un torbellino,  y solo había que ver el setlistque traían: “La parranda”, “Egunero” y “Botella de ron”, entre otras mucho más animadas como “Abriendo camino” y quedando para la despedida un mini-cover de “El Padrino”, que supuso el cierre de este escenario.

Comienzan a intentar salir los primeros rayos de sol del viernes que tenemos por delante cuando acabo de redactar estas líneas y me dispongo a coger fuerzas para la jornada que se viene hoy. Porque queda mucho Viña Rock, y seguimos con muchas ganas de disfrutar de la música en directo.

Texto: Francisco M. Peco

Foto de portada: Viña Rock

LOS IMPERDIBLES DEL VIÑA ROCK 2016

ASÍ TE CONTAMOS EL VIÑA ROCK 2015

ENTREVISTA A BERRI TXARRAK