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FIB 2017: CRÓNICA SÁBADO

Texto: David Blutaski

Portada: RHCP / Foto Oficial FIB

Nuestro sábado, día grande de este FIB 2017, empezó con Las Kellies en el Escenario VISA. Esta banda argentina es de lo más underground que se ha podido ver en un FIB que ha programado a tiro hecho –ni bien, ni mal, es cierto y punto-, singularidad que hacía más importante si cabe acercarse a verlas. De un modo ágil y feroz fusilaron una amalgama de guitarrazos que podía virar desde el hipnótico psycho garage, que caracteriza sus nuevas canciones, hasta el agresivo post punk con el que comenzaron sus andanzas a principio de década, además de imprimirle a alguno de sus temas personalísimos toques de dub ¿A estas alturas del la película de verdad alguien cree que las tías no pueden rockerar igual o mejor que los tíos?

Las Kellies

The Strypes ya llevaban medio concierto cuando terminamos de ver a las argentinas, pero nos dio tiempo para volver a corroborar como estos elegantes chavales irlandeses son de las pocas bandas actuales que recogen con dignidad el legado de Dr Feelgood –cuando no intentan ser Arctic Monkeys ganan mucho-. El final de su set, con la versión de “Psycho Killer” de Talking Heads y la magnífica “Scumbag City”, puso en órbita al ya numeroso público que anticipaba la marabunta que estaba por venir.

The Strypes / Foto: Adrian Morote Photography

En el mismo lugar actuarían un ratito más tarde Dinosaur Jr con un Escenario Las Palmas ya muy lleno, pero no necesariamente de fans de la banda. La media de edad de los asistentes al festival es realmente baja –algo que no deja de ser lógico- y sus intereses de la jornada se centraban en Liam Gallagher y sobre todo en RHCP, pero los que habían comprado la entrada de día querían curiosearlo todo y otros muchos ya estaban allí para esperar a sus héroes aunque faltaran varias horas. Fue curioso ver a chavales en las primeras filas mirar los horarios para averiguar quiénes eran esos viejos frikis que estaban atormentando sus oídos a base de guitarrazos, cosa que no impidió que los que nos encantan los trallazos de Mascis & Barlow disfrutáramos como enanos de temas como “Tiny”, “The Wagon”, “Freak Scene”, “Little Fury Things”, “Feel the Pain”, “Start Choppin” o su ácida versión de “Just Like Heaven”. Llegaron, pusieron al 10 los impresionantes muros de monitores Marshall que les arropan, tocaron sus temas con la fiabilidad de siempre y tras la lección, J Mascis recogió el móvil y el cargador, Lou Barlow su mochila y se fueron a tomar una birra.

En una nueva y remodelada idea de FIB, en la que cada vez más tienen importancia el hip hop y los ritmos urbanos, era de justicia que La Mala Rodriguez por fin tocara en Benicàssim. Nuestra artista más importante de estos géneros lució su cara más canalla y dio un espectáculo de órdago a la grande con un DJ muy protagonista y un cuarteto de bailarinas tan bueno como la pareja que trajo M.I.A. hace un par de ediciones –palabras mayores-. Tiró de hits, que tiene muchos, pero priorizando la vertiente más bailable y rítmica, como requería la noche. Fue el concierto más concurrido del Escenario VISA de lo que llevamos de festival y por supuesto el nacional con más ingleses.

La Mala Rodríguez / Foto: Nerea Coll

Liam Gallagher empezó empalmando “Fuckin’ in the Bruses”, “Rock’n’roll Star” y “Morning Glory” y por poco rompe el FIB. Joder, es que descargar tres temas de Oasis de buenas a primeras es chutar a bocajarro y sin portero. Por mucha manía que se le pueda tener al más descarado de los Gallagher, hay que reconocer que suple su –esta vez bien disimulada- falta de voz con carisma y chulería. Tras presentar algunos temas de “As you Were”, el primer disco que firma con su nombre, y volver a Oasis con “D’You Know What I Mean?” nos fuimos a buscar otros pastos. Podrán gustarles a ustedes más o menos Oasis, pero si piensan que los británicos los corean, y los tienen marcados como folclore en su secuencia genética, y lo comparan con los grupos indies comerciales españoles que lo petan, es lógico y normal que quieran el Brexit.

Liam Gallagher

Cuando llegamos al Escenario VISA para ver a Surfin Bichos, nos quedamos de piedra al ver la poca gente que había. La coincidencia con Liam no les venía bien, primero porque todos los hijos de la Gran Bretaña estaban en el escenario grande, además de todos los españoles jóvenes y por supuesto los muchos cuarentones de aquí fans de los de Manchester. Bueno, la cosa fue pillando color a medida que el repertorio avanzaba y realmente todos los que allí estaban eran fans que se entregaron en cuerpo y alma, cosa que vale doble. Los Surfin sonaron potentes y desgarradores, y es que si bien ya no tienen la juventud de antaño, han mejorado en destreza y se les nota disfrutar sobre el escenario. Como marca la norma, hicieron completo “Hermanos Carnales”, tocando algunas canciones que en su época nunca sonaron en directo y dejando para el final “Hermano Carnal” y “Fuerte”, cumpliendo sobradamente con las expectativas de sus seguidores.

Red Hot Chili Peppers / Foto: Adrian Morote Photography

Tontos de nosotros pensamos que podríamos encontrar un lugar aceptablemente cómodo, aunque lejano, para ver a Red Hot Chili Peppers – hemos vivido bastantes sold outs y siempre lo hemos conseguido -, pero allí parecía que se habían juntado la Marcha del Millón de Hombres, las doce tribus de Israel, todos los hijos de Julio Iglesias y que se celebraba el cumpleaños de la Reina Isabel II. Igualmente, a pesar de estar a tomar por saco, vimos el concierto con una realización primorosa desde la pantalla trasera y lo escuchamos genial; el sonido era inmejorablemente alto y nítido. La verdad es que se pueden tener todas las reticencias ante RHCP, sobre todo a tenor de que no sacan nada decente desde hace como mínimo 15 años, pero no puedo imaginar mayor espectáculo de gran estadio mejor que lo visto ayer. Ver tocar y saltar a Flea, aporrear la batería a Chad Smith, como conserva decentemente la voz Anthony Kiedis y la solvencia de Josh Klinghoffer como sustituto de John Frusciante, vale la pena para fans y no fans. Empezaron con una espectacular jam que dio paso a “Around the World”, uno de los temas de “Californication”, uno de sus últimos discos decentes, para dar paso a “Dani California” uno de los nuevos hits blanditos que los jóvenes corean y cantan. Pese a la presencia de temas de sus dos últimos trabajos, el concierto tuvo ritmo, fue abundante en hits y también nos regalaron sus clásicas y magníficas versiones de “I wanna be your dog” de The Stooges, “Higher Ground” de Stevie Wonder y “Fire” de Jimi Hendrix.

Público en Red Hot Chili Peppers

Como el quinto pino coincidía con una fácil vía de escape para llegar al Escenario Radio 3, nos acercamos para ver a Biznaga. Esta joven banda madrileña es lo mejor del punk rock nacional actual; son fieros, descarados y adictivos, además de que tienen dos discos repletos de canciones memorables con letras espectaculares. Lo gozamos tanto como el puñado de locos al que le importó un pepino no ver el concierto más multitudinario de la historia del FIB. Nuestra jugada fue redonda, finiquitados Biznaga con “Mediocridad y confort” –lema que ustedes pueden acoplar libremente al festival que les apetezca-, todavía pudimos escuchar el cierre de los californianos con “Give ot Away”.

Nuestras fuerzas empezaban a flaquear, y de no ser porque teníamos muchas ganas de ver a Nudozurdo, después de facturar un disco estupendo como es su reciente “Voyeur Amateur”, hubiéramos batido en retirada. Al menos, podemos decir que el esfuerzo valió la pena, porque el retorno al rock de esta magnífica banda, ahora en formato trío, recupera lo mejor de la esencia que les hace especiales. Las atmósferas hirientes y ese post punk que juguetea a veces con el post rock, te mecen hasta golpearte. Disfrutamos mucho de su concierto y a nuestro alrededor, la numerosa gente allí congregada tenía cara de que también. Estuvimos tentados de acercarnos a ver el dulcificado hard rock de Biffy Clyro, pero ya les vimos en el mismo escenario el año pasado y preferimos marcharnos con el buen sabor de boca que nos había dejado la banda madrileña.

FIB 2017: CRÓNICA VIERNES

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

DOMINGO PORTADA FIB

FIB 2017: CARTEL CERRADO POR ESCENARIOS Y NUEVAS INCORPORACIONES

Nos complace presentar el cartel al completo por escenarios del FIB 2017, el mejor Festival del verano.

En el Escenario Las Palmas veremos a cabezas de cartel como The Weeknd, Red Hot Chili Peppers, Kasabian, Foals, Deadmau5, Los Planetas y más grandes nombres.

El Escenario Visa ofrece una ecléctica muestra que abarca, entre otros, a The Jesus And Mary Chain, Kaytranada, Love Of Lesbian, Courteeners, Mura Masa, Mala Rodríguez, etc.

El South Beach Dance Stage vuelve con lo mejor de la electrónica, house, techno, hip hop y demás tendencias bailables. Además volvemos a unirnos con Razzmatazz (Barcelona) y Ochoymedio (Madrid) para traer a las mejores nuevas bandas al RADIO 3 FIB CLUB.

ESCENARIO LAS PALMAS

Jueves 13: The Weeknd, Bonobo (Live), Stormzy, Ride, Belako, Sunflower Bean.

Viernes 14: Foals, Deadmau5, Los Planetas, Blossoms, Mourn, The Sherlocks.

Sábado 15: Red Hot Chili Peppers, Biffy Clyro, Liam Gallagher, Dinosaur Jr., The Strypes.

Domingo 16: Kasabian, Crystal Fighters, Years & Years, Dua Lipa, Declan Mckenna, Evripidis And His Tragedies.

ESCENARIO VISA

Jueves 13: The Jesus And Mary Chain, Courteeners, Kaleo, Mick Jenkins, Twin Peaks, Gener, Eme Dj.

Viernes 14: 2manydjs, La Casa Azul, Joe Crepúsculo, Temples, Childhood, Ella Rae.

+ Charlotte Church’s Late Night Pop Dungeon.

Sábado 15: Mura Masa, Peter Doherty, Surfin’ Bichos, Mala Rodríguez, Marika Hackman, Las Kellies, Arturo Paniagua.

Domingo 16: Love Of Lesbian, Kaytranada, Tiga, Slaves, The View, Ron Gallo, The Magic Mor.

SOUTH BEACH DANCE STAGE

Jueves 13: Honne, Sylvan Esso, Kölsch, Ibibio Sound Machine, Bejo & Dj Pimp, Troyboi.

Viernes 14: James Vincent Mcmorrow, Austra, Olof Dreijer (The Knife), Mykki Blanco, Theme Park, Jameszoo.

Sábado 15: Rüfüs, Las Bistecs, B.Traits, Tcts, Lao Ra.

Domingo 16: Pional, The Blaze, Bad Gyal, Peaking Lights, Sir Was.

RADIO 3 FIB CLUB

Jueves 13: Viva Suecia, Tórtel, Dream Wife, Gatomidi, Ten Bears, Ochoymedio Djs.

Viernes 14: Bigott, Cápsula, Blaenavon, Flowers, Alien Tango, The Wheels, Virginia Díaz, Ochoymedio Djs.

Sábado 15: Nudozurdo, Biznaga, Desperate Journalist, Como Vivir En El Campo, Conttra, Leicomers, Djohnston, Buenavista, Cascales.

Domingo 16: Havalina, Las Odio, Linda Guilala, Captains, One Path, El Trinidad, Amable, Gato, Aldo Linares

MÁS NOMBRES PARA UN GRAN CARTEL
El cartel de este año se cierra con una estupenda lista de nombres que va desde el carisma de Charlotte Church’s Late Night Pop Dungeon, Olof Dreijer (The Knife) E Ibibio Sound Machine, la energía de The Strypes, Nudozurdo, Cápsula O Havalina, el pop de Childhood, Blaenavon Y Las Kellies o la rítmica de Bad Gyal, Mick Jenkins, Las Bistecs O The Blaze

¡Entra en el cartel del FIB 2017 y descubre más artistas con los que lo pasarás en grande!

OCHOYMEDIO, RAZZMATAZZ Y EL FIB: JUNTOS OTRA VEZ

Festejamos que un año más colaboraremos con dos de los clubes más importantes de nuestro país: Ochoymedio (Madrid) Y Razzmatazz (Barcelona). por eso os invitamos a las dos fiestas que se han preparado para la ocasión:

17 De Junio: Ochoymedio, Con Un Invitado Especial.

1 De Julio: Razzmatazz, Con Amable Dj Y Gato.

¡Allí Nos Vemos!

ABONOS DE 4 DÍAS Y ENTRADAS DE 3, 2 Y 1 DÍA EN FIBERFIB.COM

Quedan pocos Abonos de 4 Días, con 8 de acampada gratuita (Campfest), al precio de 149€. ¡Date prisa!

También están disponibles las Entradas de 3, 2 y 1 día a través de fiberfib.com. Estas entradas no cuentan con zona de acampada.

Se pueden adquirir las Entradas de 3 Días, (jueves a sábado: 130€), (viernes a domingo: 130€) y las Entradas de 2 Días, (jueves y viernes: 90€), (viernes y sábado: 105€) y (sábado y domingo: 105€).

Asimismo están a la venta las Entradas de Día: Jueves (50€), Viernes (50€), Sábado (65€) y Domingo (50€).

Hay un cupo limitado de Entradas VIP para cada día del Festival (130€). ¡Adquiere la tuya y serás nuestro invitado de lujo!

Visita www.fiberfib.com para conocer las últimas noticias del Festival, entradas y viajes.

 

 

 

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YA ESTÁN AQUÍ LOS HORARIOS DEL MAD COOL FESTIVAL 2017

Ya puedes consultar los horarios y disposición por escenarios de la segunda edición de Mad Cool Festival que se celebrará los días 6, 7 y 8 de julio de 2017, repitiendo emplazamiento en el recinto de La Caja Mágica en Madrid.

Foo Fighters, Green Day y Kings Of Leon encabezan un cartel de más de 60 artistas de primera línea internacional e internacional; entre los que se incluyen nombres como Wilco, M.I.A., Foals, Alt-J, Foster The People, Ryan Adams, Belle & Sebastian, Rancid, Manic Street Preachers, The Lumineers, George Ezra, Moderat, Kodaline, Roÿksopp, Dinosaur Jr, Catfish and The Bottlement, Savages, Quique González y Los Detectives, Slowdive, Kurt Vile & The ViolatorsSpoon, Warpaint, Trentemøller, Fuel Fandango, Cage The Elephant, UNKLE y un largo etcétera.

Con cinco escenarios al aire libre, el festival madrileño ofrecerá en exclusiva la oportunidad de ver en directo a grandes bandas que llevan años sin pisar nuestro país, habiendo conseguido un sold out de 45.000 entradas diarias para cada una de sus tres jornadas.

ASÍ TE CONTAMOS EL MAD COOL FESTIVAL 2017

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2MANYDJS Y DINOSAUR JR. ENTRE LAS NUEVAS CONFIRMACIONES DEL FIB 2017

Quedan sólo 9 semanas para vernos en Benicàssim y estamos muy contentos de anunciar el cartel actualizado por días y nuevas y excitantes incorporaciones al FIB 2017.

El jueves será impresionante y tendrá como cabeza de cartel a una de las más grandes estrellas de hoy, The Weeknd, en su única fecha en nuestro país, y a nombres como Stormzy, Bonobo (live), los mancunianos Courteeners y leyendas como Ride y The Jesus And Mary Chain y más.

El viernes Foals, Deadmau5 y Los Planetas encabezan una rotunda jornada en la que estarán Blossoms, 2Manydjs (dj set),y otros grandes nombres.

Los gigantes del rock, Red Hot Chili Peppers, en su único concierto en España, encabezan un sábado en el que también estarán Biffy Clyro, Liam Gallagher y muchos más.

El domingo, Kasabian serán los cabezas de cartel de una jornada en la que Crystal Fighters, Years & Years y otros te harán recordar que has vivido el mejor fin de semana del verano.

La nueva tanda de nombres salta a la vista con unos maestros de las mezclas y el baile y unos magos de las guitarras: los insuperables 2Manydjs (dj set) y los influyentes Dinosaur Jr. estarán en el FIB para mostrar todo su peso y sonido sin igual.

Las melodías y estribillos más excitantes se asomarán con los mejores nombres del pop y rock del momento como The View, Desperate Journalist, Ron Gallo y The Sherlocks. ¡No vas a poder evitar las ganas de verles y cantar sus canciones!

Y llegan trayendo electropop de nivel con Austra, techno con Kölsch, rock con Viva Suecia y sutil pop con Ella Rae.

¡Y aún quedan más incorporaciones que te van a gustar!

ABONOS DE 4 DÍAS Y ENTRADAS DE 3, 2 Y 1 DÍA EN FIBERFIB.COM

Continúa la venta de Abonos de 4 Días, con 8 de acampada gratuita (Campfest), al precio de 149€ en fiberfib.com.

Si no puedes ir todos los días, no te preocupes, ponemos a tu disposición una selección de Entradas de 3, 2 y 1 día. Estas entradas no cuentan con zona de acampada.

Desde hoy también se pueden adquirir las Entradas de 3 Días, (jueves a sábado: 130€), (viernes a domingo: 130€) y las Entradas de 2 Días, (jueves y viernes: 90€), (viernes y sábado: 105€) y (sábado y domingo: 105€).

Además están a la venta las Entradas de Día: Jueves (50€), Viernes (50€), Sábado (65€) y Domingo (50€).

Y si quieres ser un invitado de lujo, hazte con tu Entrada VIP para cada día del Festival (130€). Hay un cupo muy limitado… ¡No te quedes sin la tuya!

DESCUENTO PARA RESIDENTES EN LA COMUNIDAD VALENCIANa

Continúan disponibles, a través de fiberfib.com, los Abonos de 4 Días, con 8 de acampada gratuita (Campfest), con un 15% de descuento para residentes en la Comunidad Valenciana que puedan acreditar dicha condición mediante su DNI o certificado de empadronamiento.

Desde hoy se pueden adquirir, y con el mismo descuento, las Entradas de 3 Días, (jueves a sábado: 110.50€), (viernes a domingo: 110.50€) y las Entradas de 2 Días, (jueves y viernes: 76.50€), (viernes y sábado: 89.25€) y (sábado y domingo: 89.25€).

Estos dos tipos de Entradas de 3 y 2 Días  no cuentan con zona de acampada.

Esta oferta es limitada y sólo estará disponible hasta agotar existencias… ¡Date prisa y aprovecha!

 

MAD COOL FESTIVAL 2017 LOGO 699

RYAN ADAMS, WILCO, DINOSAUR JR Y SPOON, ENTRE LAS NUEVAS CONFIRMACIONES DEL MAD COOL FESTIVAL 2017

(noticia confirmada)

Pasada la medianoche y por sorpresa, nos hemos encontrado un artículo en la web de El País, en el que se desvelaban las confirmaciones que, en principio, iba a mostrarnos mañana el Mad Cool Festival. Todo parece ser que ha sido un lapsus, uno de esos artículos preparados y embargados que pasan de ser borrador a publicación con un simple click accidental. Pero bueno, aquí están los nombres hasta que mañana nos los confirmen de forma definitiva.

Entre los nombres que incluye este artículo, están los de un Ryan Adams esquivo en los últimos tiempos en nuestro país –no nos visita desde el Azkena Rock 2004-, y que presentará su nuevo disco “Prisoner”. También estarán artistas de la importancia de Wilco, Dinosaur Jr o Spoon, que nos visitan más asiduamente y que siempre son bien recibidos; Kurt Vile & The Violators, que facturaron uno de los mejores discos del año pasado; además de Foster the People, Kodaline y el incendiario dúo de rockeras Deap Vally.

El cartel del Mad Cool Festival 2017 también incrementa su nómina electrónica con la presencia de Kiasmos, Röyksopp, Boys Noize y Moderat; el reggae del surfista australiano Xavier Rudd y Belako, únicos representantes españoles de esta tanda de artistas.

ASÍ TE CONTAMOS EL MAD COOL FESTIVAL 2016

El cartel del Mad Cool 2017 ya contaba con la presencia de Foo Fighters, Green Day,  Kings of Leon, Alt-J, Belle & Sebastian, Wolf Alice y Machinedrum, Rancid, The Lumineers y Warpaint.

La segunda edición del festival se celebrará los días 6, 7 y 8 de julio de 2017 en La Caja Mágica (Madrid) y contará con más de 60 artistas de primera línea internacional e internacional.

 

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ASÍ TE CONTAMOS EL PRIMAVERA SOUND 2016

JUEVES

Al ponerme frente a los horarios del primer día de este Primavera Sound, y plantearme el tránsito entre artistas y escenarios, me parecería totalmente estúpido comenzar con el típico soniquete de “los fatídicos solapes”, “fue terrible tener que elegir entre fulanito o menganito”, cuando en este festival lo difícil es equivocarme gravemente al elegir  –en conjunto- o quedarme sin opciones de calidad para rellenar un hueco temporal. Venga, por favor, no es sano, ni realmente disfrutable, ver más de una docena de conciertos al día, verlos a medias, pasarse ocho horas corriendo, y asimilar la música como el que se come un bocadillo de butifarra de dos bocados. Mastiquen amigos, mastiquen, ustedes son los únicos culpables de esa absurda avaricia y la esquizofrenia en la que deriva. Recuerden que el cuñado del héroe de las películas de cazatesoros siempre muere con los sacos rebosando oro, mientras vuelve atrás a por más. Prefiero que haya varios artistas buenos actuando al mismo tiempo, que esa moda de no solapar los conciertos que se celebran en diferentes escenarios con la excusa de poder verlo todo. Excusa, sí señor, porque en la mayoría de casos se enmascara el hecho de que no hay suficiente programación para mantenerlos en marcha todo el tiempo. El problema es que no queremos verlo todo, que no queremos tener la obligación de comernos los garbanzos crudos, que los hay, y que no queremos esperar dos o tres horas para volver a ver algo decente. ¡Bendita sea la elección! ¡Benditos solapes!

En esta crónica voy a empezar a contaros mi travesía por el Primavera Sound 2016 con la primera jornada real del festival – la del jueves -, aunque tengo claro que este festival es muchas más cosas –destacables todas-, como una importante jornada de bienvenida gratuita, una oferta de muchos días de conciertos por la ciudad y un PrimaveraPro cada vez más importante e interesante. Quizá otro año nos planteemos ampliar el número de artículos e incluso cubrir el Pro, donde este año además de coloquios, presentaciones, etc. hay showcases de más de 30 bandas emergentes de medio mundo, pero este año no nos ha sido posible, así que al lío.

Ambiente del Escenario Heineken a primera hora / Foto: Eric Pamies

La única cosa realmente clara de la jornada, era que iba a empezar mi recorrido con Algiers, un grupo al que tenía ganas de ver después de escuchar en disco y leer las buenas críticas de su paso por el Primavera Club, pero lo más divertido de los planes es cambiarlos, y a última hora decidí calentar motores con Lee Ranaldo y el Rayo en el Hidden Stage de Heineken, cosas del directo.

Ver al más simpático y sonriente de los Sonic Youth, acompañado de la minibanda formada por Cayo Machancoses al bajo y Raül Refree a todo lo demás, siempre resulta atractivo, más todavía para escuchar a primera hora como apetitivo de una larga jornada. Con este formato de trío, Ranaldo se aleja de expresiones ruidistas y se instala en una posición de cantautor indie rock alternativo que le sienta como un guante. Las canciones de su último disco – con The Dust como banda y el mismo Refree como productor- , sirvieron de base para un concierto sobrio pero entretenido y en el que queda refrendado que el norteamericano tiene un hueco de actualidad alejado de herencias, y que Refree es un hombre renacentista al que imaginas friendo un huevo mientras pinta un cuadro y resuelve una ecuación en una pizarra. Vale para todo y todo lo hace bien. Es un lujo empezar nuestro recorrido en este escenario exclusivo que ha montado Heineken con la campaña “Heineken Live Your Music”, dónde en formato reducido y cercano actuarán diferentes delicatessen como el propio Ranaldo, Lush, Peaches, Bob Mould o Los Hermanos Cubero. Intentaremos volver a acercarnos de nuevo.

Lee Ranaldo y el Rayo en el Hidden Stage de Heineken

El siguiente hito en el recorrido lo tenía marcado en el Escenario Pitchfork, dónde los sagrados prescriptores de la modernidad habían  programado a Car Seat Headrest, una banda marcada por el liderazgo y la personalidad de Wil Toledo, y que tras 12 discos publicados en bandcamp entre 2010 y 2015, Matador “descubrió” para publicarles “Teens of Style” y una continuación que verá la luz en breve. El concierto comenzó con este chaval poco expresivo y pinta de nerd que es Toledo solo en el escenario, interpretando “Way Down” con una maravillosa y abrasadora desgana a modo de larguísima intro a la que se fueron añadiendo sus compañeros de banda, y con ellos la correspondiente apisonadora de electricidad lo fi que nos acompañaría todo el concierto. Después de un concierto lleno de actitud – sí, porque el cantar estático e inerte, como si te impostase todo una mierda, también es actitud -, trufado de grandes canciones que recogen desde a Pavement a Dinosaur Jr. o a cualquier gran banda de referencia del circuito indie rock alternativo americano de finales del pasado milenio, podemos decir que no será raro que Car Seat Headrest se convierta en uno de los descubrimientos de esta edición. Además, aunque Wil Toledo parece tener menos sangre que una momia dejada al sol, la verdad es que es un tío con guasa, no dejo de bromear todo el rato con que eran Radiohead y acabó haciendo un atisbo de versión de “Paranoid Android” al final de su canción “Vincent”.

Daughter / Foto: Eric Pamies

La primera visita al escenario grande, el Heineken, fue para ver a los británicos Daughter y constatar que su pop sigue siendo hiriente, sutil pero barroco, pero que con su último trabajo “Not to disappear” suenan más completos y rellenan mejor los huecos en sus canciones. Ya no parecen “Elena Tonra y su banda”, ahora suenan más compactos. Eran las ocho y pico, y el recinto ya estaba lleno de gente.

De camino a la otra esquina del recinto había que parar a picar un poco en varios escenarios. El primer picotazo fue para disfrutar un poco de Destroyer en el escenario Ray-Ban, y es que es una gozada ver a la bandaza de Dan Bejar sobre las tablas. Lo suyo son las canciones atemporales de pop clásico vestidas con una instrumentación de lujo, algo que merecía un mejor sonido. De lo sutil a lo tosco, y es que Suuns lo son –toscos, claro-. Lo suyo es el sonido apabullante, las cadencias hipnóticas y oscuras, los bajos que se te meten hasta el tuétano y los mantras que se repiten como sirenas de barco. El Escenario Primavera parecía imbuido por una secta perversa, que te atrapa sin remedio, pero que al menos te deja bailar al ritmo de la música.

Y por fin lllegué a la otra punta del recinto, al escenario Martini, donde A.R. Kane certificaba ante nosotros un agradable retorno. Pocos les recuerdan, aunque había bastante público – es que en esta edición hay gente en todas partes por condena-, pero estos tipos fueron los responsables de abrir nuevos caminos mezclando música de baile y pop, rompiendo tabúes y batiendo cócteles sonoros que sirvieron para que después otros, con mejor o peor acierto, se apuntaran los tantos. Ayer hicieron lo que se les presuponía, hacernos bailar con un puñado de buenas canciones que realmente han aguantado muy bien el paso del tiempo.

Parece ser que el Primavera Sound no quiere encasillarse en el indie, y quizá por eso está cuidando y potenciando su programación de hip hop. Si fueron los primeros en traer hace un par de años al entonces emergente Kendrik Lamar, lo hacen ahora con Vince Staples, otro joven prodigio llamado a poner patas arriba el estilo. Con una puesta en escena sumamente austera, el californiano se marcó un set repleto de groove y de rimas envolventes, posiblemente de lo mejor del género que se puede disfrutar en la actualidad.

Vince Staples / Foto: Dani Cantó

Y como había caminado poco, me volví a marchar a la otra esquina del recinto, a la de los escenarios grandes. Tame Impala ya estuvieron y maravillaron en su anterior participación en el Primavera Sound de 2013 – lo mismo que en sus dos actuaciones en el FIB-, pero esta es la primera ocasión en la que venían con su nuevo disco “Currents”, su salto de la psicodelia rock a la psicodelia sintética, el trabajo que les ha hecho pasar de una gran banda a una banda grande, de la de escenario principal hasta los topes. Este sonido aperturista, esta moderna lisérgica, les ha abierto al gran público, pero ¿qué quieren que les diga? Aun ofreciendo un gran espectáculo, para mí ha sido el concierto más flojo de los cuatro que les he visto. ¿Qué es culpa de que su último disco es el que menos me ha atrapado? ¿Qué la culpa es mía? Sí, a todo sí, lo siento. Ninguno de sus tres discos es demasiado original, -agénciense una ouija y pregúntele a Syd Barret por los dos primeros-, pero tampoco han descubierto la vacuna contra el cáncer con su tercer trabajo. Eso sí, como ya he dicho, el espectáculo que han montado es brutal, las pantallas del Escenario H&M justificaron su seguramente alto precio reflejando el maravilloso juego visual de los australianos –el de siempre, pero mejor-. También demostraron ese salto a mega estrellas en el desarrollo y la forma de encarar el concierto, y es con la segunda canción ya soltaron “Let it Happens” y llenaron de confeti a media Barcelona.

Tame Impala / Foto: Eric Pamies

Antes del otro plato fuerte de la jornada –LCD Soundsystem-, queríamos disfrutar un poco de los africanos Mbongwana Star, y es que es alucinante como una banda liderada por dos señores en silla de ruedas puede contagiar tantas ganas de bailar y tan buen rollo. Esta propuesta no tiene nada de “banda para cubrir cuota étnica”, son un auténtico torbellino de sonidos, entre los que mezclan sin miedo el dub, el post punk más oscuro y los ritmos africanos más cálidos. Una maravillosa experiencia.

Si con los congoleños ya nos habían entrado ganas de bailar, con LCD Soundsystem ya no pudimos frenarnos, y es que si James Murphy manda, nosotros obedecemos. El capo de DFA Records estuvo en su salsa, bromista y simpático con su crew ofreció el mismo repertorio de hits que un par de días antes en la Sala BARTS, por lo que se confirmó que aquello fue un ensayo general a pequeña escala; pequeña porque esto fue muy grande, una pista de baile descomunal. Algunos reniegan de los retornos de bandas, pero es que cinco años no son una despedida, es un pequeño descanso.

LCD Soundsystem / Foto: Eric Pamies

Si antes de irme a casa, lo medicamente adecuado hubiera sido bajar pulsaciones con algo que preparara mi cuerpo para el descanso y el letargo, no pude saltarme de forma más descarada esta premisa que con el concierto de Thee Oh Sees. El acelerado garage del hiperactivo John Dwyer es pura adrenalina. Sin respiro, sin pausa, como un ejercicio atlético de alta intensidad, me encontré en un auténtico fuego cruzado, el de los trallazos de la banda sobre el escenario y el de un público desatado y sin freno. Tras esto, y ya sin energía, me fui a casa resoplando. Hoy toca de nuevo jornada intensiva, esta con propuestas mucho más calmadas, y es Radiohead no son la alegría de la huerta que digamos.

VIERNES

La verdad es que no sé qué contaros que vosotros no sepáis de lo que pasó ayer en el Primavera Sound. Porque ayer estábamos todos, ¿no? Y si no estábamos todos, al menos casi todos, quizá demasiados. Bueno, seguro que demasiados. ¡Joder, cuanta gente! Bueno, aunque seguro que nos cruzamos en algún escenario abarrotado, tercera fila de una barra o larga cola de un baño, os voy a contar lo que yo viví ayer en el Fòrum, para eso he venido.

El recorrido de la jornada lo comencé  a eso de las seis y pico de la tarde con White Fence dando un conciertazo en el Escenario Primavera. La banda de Tim Presley gozó de un sonido potente y compacto, algo totalmente imprescindible para poner en valor una propuesta basada en garage rock psicodélico. Lograron transmitir la tensión eléctrica de sus canciones, lo que quiere decir que consiguieron su propósito.

Tras ellos, bajamos las escalinatas del Escenario Ray-Ban para ver a Ben Watt junto a Bernard Butler dar una lección de pop minúsculo en pretensión y mayúsculo en ejecución. Esas son las premisas de la carrera en solitario del exEverything But The Girl, algo para lo que el exguitarrista de Suede se ha sumado de una manera sorprendente, con contención pero con una destreza exquisita. El enorme tamaño de un festival como el Primavera Sound te permite estas cosas, picar a cada momento de propuestas que distan años luz unas de otras. Porque esa es la distancia entre Ben Watt y Titus Andronicus, la banda de punk adolescente del desaliñado Patrick Stickles. Aunque el nuevo disco de los de New Jersey es demasiado conceptual y pesado – aburrido- para un grupo que tiene su razón de ser en lo urgente, en lo divertido y en lo contundente, el concierto fue, gracias a Dios, el entretenido desenfreno al que nos tienen acostumbrados. Con “Buenos días, Barcelona. Somos Titus Andronicus, rock&roll hero number one, ¡órale!”, empezaron los guitarrazos, y así hasta el final, versión de “Blitzkrieg Bop” incluida.

Savages / Foto: Eric Pamies

Como ya estaba en la zona de los escenarios grandes –en el Primavera Sound juegan un papel muy importante las distancias a la hora de elegir el recorrido musical-, lo preceptivo era acercarse al Escenario Heineken para ver a Savages. La oscuridad rabiosa se adueñó de la gran esplanada del escenario principal, y es que con su segundo disco han conseguido las herramientas perfectas para mantenernos en tensión sin descanso durante más de una hora. Sus canciones te llevan a un límite que se mantiene pero no se sobrepasa, como descargas eléctricas de estudiada intensidad que realmente no te dañan pero te dejan extenuado.

De nuevo en un tremendo giro, tanto musical como de concepto, en el escenario de enfrente le tocó el turno a Beirut. Una banda que, afortunadamente, ha vuelto a abrazar el pop preciosista, melancólico y épico que es marca inconfundible de su música. Es increíble como parece que sin esfuerzo logran recrear melodías pop, aunque vestidas de folk, tan acertadas que suponen un auténtico bálsamo tras el concierto de Savages. Porque aunque nos guste fustigarnos, también nos gusta luego aplicarnos pomadas sobre las heridas.

Beirut / Foto: Eric Pamies

Tras Beirut llegó el dilema de la noche –realmente para mí no lo era-, decidir si ver a Dinosaur Jr o a Radiohead, o una combinación de ambos. Si estuviera en el festival únicamente como espectador no habría duda de que me hubiera decantado por ver únicamente a Mascis y a Barlow y luego comerme una rica empanada argentina – el verdadero descubrimiento del festival- en cualquier esquina poco concurrida, pero como estoy aquí para ser vuestros ojos, repartí mi tiempo entre los americanos y los británicos. Comenzamos en el escenario Ray-Ban con Dinosaur Jr – su concierto era más corto, y viendo la mitad del mismo todavía nos quedaba más de una hora de “quejíos” de Thom Yorke y compañía -. Dinosaur Jr no hicieron nada que no estuviese en el guion: interpretar un repertorio que empezaba con canciones de su último trabajo –con el que también estuvieron en el Primavera de hace un par de años-  y que derivaba hacia los ruidosos grandes éxitos de la banda. Una maravilla, que por reiterativa no deja en absoluto de serlo. Estuvieron ágiles y atronadores –las características torres de amplis tras los dos veteranos artistas parecían de chiste, pero no lo era- y el fiel público que se congregó para disfrutarles –el que no era muy fan estaba en Radiohead- lo agradeció extasiado.

Cuando llegué al abarrotado concierto de Radiohead, compañeros de prensa me contaron que habían empezado con temas de su reciente nuevo disco, que la marabunta de gente les había respetado los silencios absortos y que si Thom Yorke hubiera aprovechado para decirles que pusieran todo su dinero al 17 rojo, todos lo hubieran hecho. Cuando yo llegué ya empezaban a caer canciones de todos sus discos, aunque la gente donde realmente se emocionaba y se abrazaba era con temas como “No Surprises”, “Karma Police” o “Paranoid Android” – ¿Qué hubiera sido de Radiohead sin “OK Computer”-, aunque realmente fueron canciones de “In Raimbows” o “Kid A” las que sostuvieron el esqueleto del concierto. Terminaron el espectáculo con “Creep”, su hit repudiado ahora recuperado, un tema que realmente poco o nada tiene que ver conceptualmente con el repertorio reciente de la banda, pero bueno, eso a la gente le importa tres pimientos.

Radiohead / Foto: Eric Pamies

Si Radiohead era el grupo anhelado de este festival, lo mismo podemos decir de The Last Shadow Puppets, pero es que el Primavera Sound 2016 se ha llevado a todos los gatos al agua. Realmente si miras al cartel solo ves gatos –los mejores cabezas de cartel de este año en nuestro país- y nada de agua. Solamente dos tipos con tanto talento como Turner y Kane pueden hacer de un artefacto “only for fun” un proyecto con tanta enjundia y tantas buenas canciones, porque aunque “Everything You’ve Come To Expect” es mucho más musculoso y menos sutil que aquel debut que nos pilló por sorpresa y nos robó el corazón, todavía podemos rascar en él los trazos de Ray Davis o Scott Walker, las inspiradas letras de estos dos jóvenes talentos y el descaro de dos chavales que pueden poner el mundo a sus pies con solo chasquear sus dedos. Sonaron redondos, estuvieron divertidos y se les vio sobrados, aunque parece que el juego cómico que llevan al escenario ha calado más hondo en un Turner atrapado en un impersonator de “Elvis de vacaciones en la Costa Azul”. Tras este concierto, en el escenario de enfrente, Beach House diluyeron en dream pop la emoción del momento. Porque realmente nadie estaba ya allí para comerse las natillas, por muy buenas que estuvieran, después de meterse entre pecho y espalda a dos grandes búfalos.

The Last Shadow Puppets / Foto: Eric Pamies

SÁBADO

Ty Segall y sus colegas han dado el conciertazo de este Primavera Sound. Lo siento, pero no podía guardármelo hasta el final. Una vez dicho esto, empiezo la habitual crónica de la jornada, la última de un Primavera Sound que ha sido sobresaliente y que nos dejará un buen puñado de momentos para el recuerdo.

Ayer no pude hacer siesta, porque a las cinco de la tarde tocaba Bob Mould en el Hidden Stage de Heineken. Difícilmente un tipo puede defender sus canciones en solitario durante cuarenta y cinco minutos a grito pelado y con el único acompañamiento de su guitarra eléctrica, pero a Bob Mould le sobra. Sonriente, entregado, enlazando canciones, el veterano maestro del hardcore ultramelódico dio ayer una lección de actitud, y los trescientos privilegiados que pudimos disfrutarlo se lo agradecimos manteniéndole en el escenario unos minutos tras su última canción a base de aplausos.

Bob Mould “electric solo” en el Hiden Stage de Heineken

Con la sonrisa puesta y demasiada adrenalina en las venas para ser tan pronto, salí de la oscura y escondida sala que es el Hidden para ir a ver a Pájaro Jack en el Escenario Adidas; había que poner las pulsaciones en su sitio. Tras la avalancha de guitarrazos viscerales, el control de los granadinos me podía venir de perlas para encarar de nuevo la tarde. Pájaro Jack puede que hagan el mejor pop que se puede escuchar actualmente en nuestro país; clásico y sosegado, melancólico pero intenso. Ellos han sido la única banda nacional que he visto, y me sabe mal porque la programación de nacionales era estupenda, pero bueno, al menos esta elección ha merecido la pena. Continuando con el clasicismo, pero esta vez en forma de pop rock, me dirigí al Escenario Ray-Ban para disfrutar del retorno de The Chills, de sus clásicos, pero también de sus nuevas canciones, porque los kiwis han vuelto con nuevo disco  - “Silver Bullets” y es cojonudo. Nueva Zelanda es una pequeña isla a tomar por culo, de cuatro millones y medio de habitantes, dónde se juega el mejor rugby del mundo, donde sus maravillosos parajes naturales sirven para grabar superproducciones fantásticas y donde también se hace música cojonuda. ¡Viva Nueva Zelanda!

Ambiente en el concierto de Brian Wilson en el Escenario Heineken / Foto: Eric Pamies

Tras disfrutar de estos señores encaré con estoicismo la larga travesía que es viajar hasta el Escenario Heineken para ver a Brian Wilson interpretar el “Pet Sounds”. Este disco es sin lugar a dudas una de las mayores joyas con las que el ser humano puede escuchar, pero tenía miedo de Wilson, de que no estuviera fino, de que estuviera muy mayor o muy ido, y que no pudiera estar a la altura de su obra, y así fue. Está claro que los que somos conocedores de su historia, y somos fans de su música, no podemos tenerle más que cariño y admiración infinita, lo que no quita para que siendo objetivos nos demos cuenta de que parecía que a las mascotas les habían disparado dardos tranquilizantes, y que no había energía para interpretar ninguno de los maravillosos y ricos sonidos, ninguno de sus maravillosos coros, ninguno de sus impetuosos y sublimes arranques. Parecía que la banda había ralentizado sus biorritmos para no dejar atrás a un Wilson evidentemente ausente. El público se animó bastante con el final del repertorio, en el que llegaron los hits de The Beach Boys, pero a mí este concierto me puso triste.

Brian Wilson en el Escenario Heineken / Foto: Eric Pamies

Antes de volver al mismo lugar para ver a PJ Harvey, creí oportuno hacer un recorrido rápido por diferentes escenarios, cerveza y empanada argentina en mano. Me dio tiempo para escuchar la última canción de Richard Hawley y darme cuenta de lo que hubiera ganado eligiendo a este maravilloso crooner de voz profunda y guitarra majestuosa en vez de a Wilson; de ver como Los Chichos lo petaban incrédulos en un Escenario Adidas lleno hasta los topes; y de comprobar porque Drive Like Jehu influenciaron a tantas bandas, a pesar de su corta historia, a base de combinar pesados guitarrazos con poderosas melodías.

El concierto principal de la noche era sin lugar a dudas el de PJ Harvey, que volvía a Barcelona para presentar su último y más reivindicativo trabajo, “The Hope Six Demolition Project”. La realización audiovisual en blanco y negro fue exquisita y la puesta en escena de Polly Jean y su banda – entre los que estaban Mick Harvey y John Parish – de una elegancia absoluta, pero creo que adoleció de punch. Este nuevo trabajo es quizá demasiado etéreo, no tiene el desgarro emocional de “Let England Shake”, ni el desgarro rockero de anteriores trabajos. A ver como lo digo, está más cerca de Florence and The Machine que de Nick Cave. Ale, ya lo he dicho. Nada de esto empeña que el suyo fuera uno de los mejores conciertos de entre los cabezas de cartel, sobre todo con un concepto más coherente y un espectáculo más personal, lo que pasa es que a mí me gusta más otra PJ, nada más, no se me enfaden.

PJ Harvey / Foto: Eric Pamies

Lo siento, no soy mucho de Sigur Ros, y menos para verles rodeado de miles de desaprensivos que no me van a dejar meterme en su onírico mundo, por lo que me fui a echarle un vistazo a Julia Holter en el Escenario Ray-Ban. Esta chica es una auténtica heroína del pop de riesgo, de afilar las melodías y de encontrar el envoltorio perfecto para cada canción, desde la épica hasta la austeridad, siempre brillante. Stay Gold, Julia Holter.

Julia Holter / Foto: Xarlene

Y tras la Holter, el concierto que más ganas y también más miedo tenía del festival, el de Ty Segall & The Muggers. Ganas porque este chaval tiene una energía y un talento desbordante e insultante, miedo porque en algún momento tiene que cagarla y en este tipo de proyectos y viajes con colegas es dónde más fácil lo tiene. Pero no, no solo no la cagó si no que Ty Segall y su pandilla dieron un conciertazo brutal. Rodeado de escuderos como el tímido Mikal Cronin al bajo o King Tuff en modo guitar hero, se dedicó a desgañitarse a ritmo de garage rock pesado pero divertido, serio en concepto pero cachondo en ejecución. Ustedes saben que en este tipo de festivales no se hacen bises, ¿verdad? Pues el público obligó a que volvieran a salir al escenario para tocar otro tema. Al terminar me tuve que marchar del recinto para no empañar el momento.

Mi Primavera Sound 2016 había acabado, y mientras me asfixiaba en el tranvía camino del hotel hice un breve repaso mental de los hightlights del festival: los mejores conciertos grandes fueron los de The Last Shadow Puppets y PJ Harvey; disfruté como un enano con Dinosaur Jr; descubrí el poderío de White FenceCar Seat Headrest y SuunsBrian Wilson debería de quedarse en casita paseando por la playa junto a sus nietos; y Ty Segall volvió a volarme la cabeza. En resumen, un Primavera Sound sobresaliente si no fuera porque había tanta gente que había momentos asfixiantes.

PRIMAVERA SOUND 2016: CRÓNICA JUEVES

PRIMAVERA SOUND 2016: CRÓNICA VIERNES

PRIMAVERA SOUND 2016: CRÓNICA SÁBADO

PRIMAVERA SOUND 2016: MANUAL DE USO (II) “LETRA PEQUEÑA”

PRIMAVERA SOUND 2016: MANUAL DE USO (I) “Spanish Army”

Portada: The Last Shadow Puppets / Foto: Eric Pamies

 

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PRIMAVERA SOUND 2016: CRÓNICA VIERNES

La verdad es que no sé qué contaros que vosotros no sepáis de lo que pasó ayer en el Primavera Sound. Porque ayer estábamos todos, ¿no? Y si no estábamos todos, al menos casi todos, quizá demasiados. Bueno, seguro que demasiados. ¡Joder, cuanta gente! Bueno, aunque seguro que nos cruzamos en algún escenario abarrotado, tercera fila de una barra o larga cola de un baño, os voy a contar lo que yo viví ayer en el Fòrum, para eso he venido.

El recorrido de la jornada lo comencé  a eso de las seis y pico de la tarde con White Fence dando un conciertazo en el Escenario Primavera. La banda de Tim Presley gozó de un sonido potente y compacto, algo totalmente imprescindible para poner en valor una propuesta basada en garage rock psicodélico. Lograron transmitir la tensión eléctrica de sus canciones, lo que quiere decir que consiguieron su propósito.

Tras ellos, bajamos las escalinatas del Escenario Ray-Ban para ver a Ben Watt junto a Bernard Butler dar una lección de pop minúsculo en pretensión y mayúsculo en ejecución. Esas son las premisas de la carrera en solitario del exEverything But The Girl, algo para lo que el exguitarrista de Suede se ha sumado de una manera sorprendente, con contención pero con una destreza exquisita. El enorme tamaño de un festival como el Primavera Sound te permite estas cosas, picar a cada momento de propuestas que distan años luz unas de otras. Porque esa es la distancia entre Ben Watt y Titus Andronicus, la banda de punk adolescente del desaliñado Patrick Stickles. Aunque el nuevo disco de los de New Jersey es demasiado conceptual y pesado – aburrido- para un grupo que tiene su razón de ser en lo urgente, en lo divertido y en lo contundente, el concierto fue, gracias a Dios, el entretenido desenfreno al que nos tienen acostumbrados. Con “Buenos días, Barcelona. Somos Titus Andronicus, rock&roll hero number one, ¡órale!”, empezaron los guitarrazos, y así hasta el final, versión de “Blitzkrieg Bop” incluida.

Savages / Foto: Eric Pamies

Como ya estaba en la zona de los escenarios grandes –en el Primavera Sound juegan un papel muy importante las distancias a la hora de elegir el recorrido musical-, lo preceptivo era acercarse al Escenario Heineken para ver a Savages. La oscuridad rabiosa se adueñó de la gran esplanada del escenario principal, y es que con su segundo disco han conseguido las herramientas perfectas para mantenernos en tensión sin descanso durante más de una hora. Sus canciones te llevan a un límite que se mantiene pero no se sobrepasa, como descargas eléctricas de estudiada intensidad que realmente no te dañan pero te dejan extenuado.

De nuevo en un tremendo giro, tanto musical como de concepto, en el escenario de enfrente le tocó el turno a Beirut. Una banda que, afortunadamente, ha vuelto a abrazar el pop preciosista, melancólico y épico que es marca inconfundible de su música. Es increíble como parece que sin esfuerzo logran recrear melodías pop, aunque vestidas de folk, tan acertadas que suponen un auténtico bálsamo tras el concierto de Savages. Porque aunque nos guste fustigarnos, también nos gusta luego aplicarnos pomadas sobre las heridas.

Beirut / Foto: Eric Pamies

Tras Beirut llegó el dilema de la noche –realmente para mí no lo era-, decidir si ver a Dinosaur Jr o a Radiohead, o una combinación de ambos. Si estuviera en el festival únicamente como espectador no habría duda de que me hubiera decantado por ver únicamente a Mascis y a Barlow y luego comerme una rica empanada argentina – el verdadero descubrimiento del festival- en cualquier esquina poco concurrida, pero como estoy aquí para ser vuestros ojos, repartí mi tiempo entre los americanos y los británicos. Comenzamos en el escenario Ray-Ban con Dinosaur Jr – su concierto era más corto, y viendo la mitad del mismo todavía nos quedaba más de una hora de “quejíos” de Thom Yorke y compañía -. Dinosaur Jr no hicieron nada que no estuviese en el guion: interpretar un repertorio que empezaba con canciones de su último trabajo –con el que también estuvieron en el Primavera de hace un par de años-  y que derivaba hacia los ruidosos grandes éxitos de la banda. Una maravilla, que por reiterativa no deja en absoluto de serlo. Estuvieron ágiles y atronadores –las características torres de amplis tras los dos veteranos artistas parecían de chiste, pero no lo era- y el fiel público que se congregó para disfrutarles –el que no era muy fan estaba en Radiohead- lo agradeció extasiado.

Cuando llegué al abarrotado concierto de Radiohead, compañeros de prensa me contaron que habían empezado con temas de su reciente nuevo disco, que la marabunta de gente les había respetado los silencios absortos y que si Thom Yorke hubiera aprovechado para decirles que pusieran todo su dinero al 17 rojo, todos lo hubieran hecho. Cuando yo llegué ya empezaban a caer canciones de todos sus discos, aunque la gente donde realmente se emocionaba y se abrazaba era con temas como “No Surprises”, “Karma Police” o “Paranoid Android” – ¿Qué hubiera sido de Radiohead sin “OK Computer”-, aunque realmente fueron canciones de “In Raimbows” o “Kid A” las que sostuvieron el esqueleto del concierto. Terminaron el espectáculo con “Creep”, su hit repudiado ahora recuperado, un tema que realmente poco o nada tiene que ver conceptualmente con el repertorio reciente de la banda, pero bueno, eso a la gente le importa tres pimientos.

Radiohead / Foto: Eric Pamies

Si Radiohead era el grupo anhelado de este festival, lo mismo podemos decir de The Last Shadow Puppets, pero es que el Primavera Sound 2016 se ha llevado a todos los gatos al agua. Realmente si miras al cartel solo ves gatos –los mejores cabezas de cartel de este año en nuestro país- y nada de agua. Solamente dos tipos con tanto talento como Turner y Kane pueden hacer de un artefacto “only for fun” un proyecto con tanta enjundia y tantas buenas canciones, porque aunque “Everything You’ve Come To Expect” es mucho más musculoso y menos sutil que aquel debut que nos pilló por sorpresa y nos robó el corazón, todavía podemos rascar en él los trazos de Ray Davis o Scott Walker, las inspiradas letras de estos dos jóvenes talentos y el descaro de dos chavales que pueden poner el mundo a sus pies con solo chasquear sus dedos. Sonaron redondos, estuvieron divertidos y se les vio sobrados, aunque parece que el juego cómico que llevan al escenario ha calado más hondo en un Turner atrapado en un impersonator de “Elvis de vacaciones en la Costa Azul”. Tras este concierto, en el escenario de enfrente, Beach House diluyeron en dream pop la emoción del momento. Porque realmente nadie estaba ya allí para comerse las natillas, por muy buenas que estuvieran, después de meterse entre pecho y espalda a dos grandes búfalos.

The Last Shadow Puppets / Foto: Eric Pamies

PRIMAVERA SOUND 2016: CRÓNICA JUEVES

PRIMAVERA SOUND 2016: MANUAL DE USO (II) “LETRA PEQUEÑA”

PRIMAVERA SOUND 2016: MANUAL DE USO (I) “Spanish Army”

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CARTEL POR DÍAS DEL PRIMAVERA SOUND 2016

Cuando no hemos recuperado el aliento del anuncio del cartel del Primavera Sound con el vídeo del lanzamiento del cohete, ya tenemos aquí el cartel por días de esta edición. A falta de los horarios oficiales y los consabidos dramas por solapes, las personas que pretendan acudir puntualmente al día de su artista favorito ya pueden preparar su viaje al Primavera Sound .

#PrimaveraAllStars

 

primavera sound all stars 2016 portada

YA ESTÁ AQUÍ EL CARTEL DEL PRIMAVERA SOUND 2016

+Tras unos años en los que el cartel del Primavera Sound se había desvelado en galas, video juegos, películas, etc. (siempre con un aviso previo), este 2016 la organización del festival catalán ha decidido llevar el suspense un poco más allá. Sin ningún tipo de aviso a los medios, únicamente mediante pistas, nos ha hecho a todos estar atentos al devenir de los acontecimientos.

Esta mañana, en la web oficial del Primavera Sound, aparecía una imagen que indicaba que estaban en tareas de mantenimiento, lo cual desataba las sospechas.

Esta tarde, la cosa ha ido a más y en su portal ha aparecido un video de youtube retrasmitiendo en streaming los preparativos del lanzamiento de la nave que identifica la imagen de esta edición como #PrimaveraAllStars. Y así hemos pasado la tarde y la noche, primero con unas palomitas y luego mordiéndonos las uñas, mirando de manera estúpida un dibujo mientras escuchábamos los sonidos del ground control….

Hasta que esta mañana,  a las 8:30 horas, el twitter del Primavera Sound ha puesto: Time: T minus 90 minutes. y un nuevo enlace al vídeo, lo que indicaba que la hora del despegue era las 10 de la mañana….

Radiohead, LCD Soundsystem, PJ Harvey, Tame Impala, Sigur Rós, Animal Collective, Beach House, the Last Shadow Puppets, Brian Wilson (performing Pet Sounds), John Carpenter, Pusha T, Neon Indian, Ty Segall and the Muggers, Julia Holter, Savages, Air, Action Bronson, Vince Staples, Explosions in the Sky, Moderat, Drive Like Jehu, Dinosaur Jr., Deerhunter, Chairlift, Kamasi Washington, Battles, Thee Oh Sees, Holly Herndon, Protomartyr, Sheer Mag, DJ Koze, Empress Of, Beirut, Dâm-Funk, Parquet Courts, Shellac, Hudson Mohawke (DJ), Floating Points, Titus Andronicus, Nao, Freddie Gibbs, U.S. Girls, Black Lips, Evian Christ, Beak>, Jenny Hval, Royal Headache, Car Seat Headrest, Wild Nothing, Mudhoney, Cass McCombs, Tortoise, Suede, Downtown Boys, Alex G, Jay Rock, the Chills, Moses Sumney, Dungen, DJ Richard, White Fence y muchos otros que os detallaremos estarán en el Primavera Sound 2016.

Nosotros hace un par de semanas publicamos un artículo titulado ¿Qué podemos esperar del Primavera Sound 2016? y tampoco nos hemos equivocado tanto jeje

Este ha sido el primer contacto con el cartel del Primavera Sound 2016, pero en breve tendréis nuestros clásicos artículos en los que lo analizamos concienzudamente, en los que os proponemos nuestros grupos imprescindibles e incluso alguna entrevistas con algunos de sus protagonistas.

 

cabecera automatics-Jesús-Peña

AUTOMATICS: AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS

Nadie discute que los recopilatorios reactivan carreras de grupos desaparecidos. El año pasado, Elefant y Clifford Records coeditaron “1991-2001”, un vinilo doble que recogía los mejores momentos (más dos canciones inéditas) de Automatics. Los linarenses salieron del letargo. Y este verano se suben a los escenarios del FIB, del Sonorama y del Contempopránea, festival este que, además, les rinde homenaje.

En Contempopránea, todos los grupos del cartel deberán incluir una versión de Automatics en su repertorio. Para bandas como Niños Mutantes supone todo un honor. “Ellos fueron pioneros de la escena indie. Antes incluso de que Los Planetas explotaran, ya venían los Automatics a tocar en garitos “granainos”, y solíamos ir a verlos, nos encantaba su sonido, y eran contundentes, cosa poco habitual en los pre-indies”. Admiración compartida por formaciones más jóvenes como Odio París, también presentes en el line up del festival. “Es de lo mejor que se hizo en los noventa en España. De hecho, parecían de Manchester 100%. La primera vez que los escuchamos, pensamos, “¿en serio que estos tíos son españoles? No me jodas””.

 

 

Automatics fueron cabeza de cartel en diversas ediciones del Contempopránea, así que cuando se supo que volvían a la carretera, el cruce de caminos era predecible. Más aún teniendo en cuenta que Agustín Fuentes, director del festival, es fan confeso. “Fueron el grupo español más internacional, sus canciones y su puesta en escena no tenía nada que envidiar a la de los grandes de aquella época. Les escuchabas o veías en directo y era como estar viendo a Jesus and Mary Chain. Fueron lo ‘más’ para un indie de aquella época”.

El destino ha querido que este reconocimiento al grupo andaluz coincida con el veinte aniversario de la salida de su primer LP, “Cesárea” (Elefant, 1994). Una excusa, como cualquier otra, para volver la vista atrás y recordar aquellos años en los que, musicalmente, este país hacía equilibrios entre la decadencia de la movida y los primeros pasos de una imberbe escena indie. “Fueron años duros”, recuerda José Lozano, cantante de Automatics, “en los que los grupos de aquella época tuvimos que crear un circuito de salas para poder tocar. La generación de los ochenta tuvo la suerte de aprovecharse de ayuntamientos y diputaciones, pero a un grupo que cantaba en inglés no lo contrataba nadie. Dejando a un lado los malos momentos, que fueron muchos, lo recuerdo con cariño e ilusión. Para unos chicos de provincias como nosotros, y con veintitantos años, poder recorrernos el país de gira, grabar discos, actuar en los festivales más importantes, hacer televisión, tocar en el extranjero junto a grupos a los que admirábamos… Es algo que analizas con el paso del tiempo”.

 

 

No es la única celebración indie del 2014. Dos de los sellos pioneros, Elefant y Subterfuge, han cumplido veinticinco años. “Yo no tenía pensado montar un sello, ni pensaba que hiciera falta”, explica Luis Calvo, responsable del primero. “Aunque era muy pequeño, había vivido toda la escena de los años ochenta y me marcó bastante. También estaba al tanto de lo que ocurría fuera de España. Ya en el instituto organizaba conciertos en una discoteca, hacía un fanzine, le grababa muchas cintas a mis amigos… Tenía esa necesidad de descubrirle música a la gente. Y la idea del sello nació así, como un paso más, se me cruzaron varios grupos que me gustaban y a los que nadie editaba en España”.

Fueron años de aprendizaje. Calvo reconoce que “no había una línea a seguir. Cada uno llevaba el sello a su estilo, con sus aciertos y sus errores. Nuestra manera de funcionar y de trabajar con los grupos, seguramente, dista muchísimo de la de Subterfuge, Acuarela u otros sellos, porque cada uno entiende la música y la independencia de una manera. Ni mejor ni peor”.

Había sellos y había grupos. Hacía falta descubrir si también existía un público que demandara esos sonidos. En 1992, el Noise Pop Tour, con El Regalo de Silvia, Usura, Penélope Trip y Bach is Dead se convirtió en la prueba del algodón. Una gira por ocho ciudades en plena resaca de las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla. “Lo recuerdo como en una pantalla de cine, como algo irreal, porque no me puedo creer, sobre todo con la que está cayendo estos días, que con aquella gira, casi sin difusión ni medios, se agotasen las entradas en algunas ciudades y que la gente se aglutinara alrededor de las salas queriendo entrar. Fue como una fiesta inmensa de público y grupos, todos deseosos de que en su ciudad y país ocurriera algo a nivel musical que les interesara. El éxito no fue que organizáramos la gira, el éxito fue que el público volcase toda esa ilusión en formar parte de ella”, rememora Ana Béjar, que participó en la organización y con su grupo Usura.

 

 

Usura, precisamente, no supieron digerir ese éxito. Editaron su debut largo, “Hake Romana” (Elefant, 1993), y se separaron. “Éramos muy impacientes e inexpertos, poco conscientes de dónde estábamos pisando”, aclara Béjar. “No admitíamos un ‘no’ por respuesta, no podíamos con la falta de espíritu de riesgo de los promotores, managers… Básicamente, creo que nos separamos por falta de apoyo de la industria en general, que en aquel momento tenía que reciclarse y empezar a considerar a grupos como nosotros y olvidarse un poco de algunas glorias de la ‘movida madrileña’. Se generaron tensiones en el seno de nuestro grupo sobre cómo dirigir nuestra carrera y todo explotó”.

Madrid y Barcelona seguían siendo los centros neurálgicos de esta música alternativa, pero se produjo cierto auge periférico que rápidamente fue etiquetado. En un alarde de originalidad, el apellido ‘Sound’ aparecía en todas las nomenclaturas, acompañando a la palabra que limitaba geográficamente la escena en cuestión, fuera Xixón, Donosti o Getxo.

 

 

El Inquilino Comunista fueron una de las cabezas más visible de la última de ellas. “En nuestro caso todo fue muy rápido. Empezamos con toda la ilusión del mundo y pocos conocimientos. No teníamos apenas referencias más allá de Cancer Moon y Los Clavos. Sacamos una maqueta que tuvo bastante repercusión y enseguida estábamos grabando y tocando mucho por ahí. Nunca entendimos por qué tuvimos ese éxito. Imagino, que en el fondo, no lo haríamos tan mal. Eso sí, nosotros nunca pensamos que pudiéramos vivir de la música. No nos lo planteamos así”, aclara Javier Letamendia, batería del grupo.

Pudieron tener su oportunidad cuando RCA llamó a su puerta. Pero prefirieron no seguir el camino de Los Planetas y quedarse en el sello Radiation. “No nos arrepentimos. Rechazamos la oferta porque no nos gustaban nada las condiciones ni el planteamiento en sí”, comenta Letamendia. Para ellos, era más reconfortante que Mark Ibold, bajista de Pavement, apareciera en la portada del New Musical Express con una camiseta de El Inquilino Comunista que los cantos de sirena que les pudieran llegar desde una multinacional.

 

 

El camino abierto por Elefant y Subterfuge fue llenándose de otros sellos: Siesta, Acuarela, Jabalina o Grabaciones en el Mar, por citar sólo algunos. Los dos últimos también soplan velas este año. Cumplen veinte. Aunque su vinculación con la música es anterior a la edición fonográfica. Pedro Vizcaíno, por ejemplo, regentaba una tienda de discos con Sergio Algora (futuro cantante de El Niño Gusano). “Teníamos, sobre todo, material indie, por lo que vivimos bastante la ‘eclosión’ en esa época… El nacimiento de sellos y distribuidoras…” Hasta que vio la luz el suyo propio, Grabaciones en el Mar. “No tenía una referencia concreta, la verdad. Quizás un poco Grabaciones Accidentales, de los cuales tomamos una parte del nombre… Yo siempre he sido más de artistas que de sellos. Llevar una línea estilística muy definida nunca me ha atraído mucho. Supongo que porque me gustan estilos muy distintos”, razona Vizcaíno.

Otro de los tótems de esos primeros años fue el Festival Internacional de Benicàssim (FIB), que para no ser menos, suma dos decenas con la edición de este verano. Automatics estuvieron presentes en su primera edición. “Fue muy importante, entre otras cosas porque nos dio a conocer a un público más amplio, nos eligieron como mejor directo y eso nos ayudó mucho. A partir de nuestro primer Benicàssim el grupo creció en todos los aspectos”, explica José Lozano.

Sin embargo, esos logros no sirvieron para ganarse a la prensa especializada. “Se nos tachó injustamente de imitadores de Jesus and Mary Chain, pero todos intentaban imitar a los grupos de fuera, porque en realidad el movimiento indie de los noventa era eso, cantar en inglés y sonar a bandas extranjeras y así romper un poco la tendencia de los grupos musicales españoles de los ochenta”, protesta Lozano.

 

 

Luis Calvo se muestra más crítico con el papel que desempeñó la prensa ante el nacimiento de una nueva escena independiente. “En general, en España, se portó mal. Pretendían ser como la prensa inglesa, que era muy radical y cañera con los grupos, pero es que aquí no existía una escena autosuficiente o con mucho público como la de allí. En Inglaterra daba igual que cogieran a Menswear y los mandaran al carajo porque vendían miles de discos, pero aquí si las tres revistas que había te ponían mal, te hundían, porque éramos cuatro gatos. Creo que se debía haber apoyado la escena, sin que eso signifique que se dijera que todo era bueno, porque los había mejores y peores, pero si no llega a ser por todos ellos, lo que hay ahora no existiría. No eran conscientes de que grupos y sellos habíamos partido de menos uno, porque no había nada y todo costaba mucho esfuerzo. Sólo valoraban resultados, los discos, y si este se parecía a The Jesus and Mary Chain o a Dinosaur Jr. Me parece todo muy simple. Y, curiosamente, mucha de esa gente a la que criticaban y con la que se metían de aquellos primeros grupos, ahora son portadas de estas revistas, veinte años más tarde”.

Pero no todas las voces son tan críticas con los periodistas. Letamendia no recuerda que se hiciera sangre con El Inquilino Comunista, sino todo lo contrario. Y no tiene reparos en reprender a determinadas bandas de entonces. “Que algunos grupos cantaran en inglés no lo llegaba a comprender, porque tenían un nivel muy bajo, no era entendible lo que decían. Nosotros cuidábamos mucho ese tema, controlábamos el idioma. Tal vez, por eso, nunca se nos criticó”.

Automatics y El Inquilino Comunista sobrevivieron a ello, y aunque con un ritmo (muy) pausado, ambas formaciones han retomado la actividad. Además, José Lozano tiene en barbecho a Universal Circus y milita en Murciano Total; y Javier Letamendia centra sus esfuerzos en Planetaleta. También Ana Béjar sigue ligada al mundo de la música con un par de proyectos (Todo, Io) y el EP que está preparando con su nombre. Los sellos mencionados siguen en funcionamiento. Unos y otros continúan formando parte de la escena independiente de este país, como en aquellos primeros (y ya lejanos) años noventa.

 

Foto Automatics: Jesús Peña