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CRÓNICA CRUÏLLA BARCELONA: SÁBADO

En la segunda jornada del festival, el termino ‘encrucijada’ (cruïlla en catalán) tiene más sentido que nunca cuando se trata de decidir qué concierto elegir. Brillantes propuestas nacionales se solapan con los grandes protagonistas internacionales: ¿Valerie June o Joan Dausà? ¿Jack Johnson o Maria Rodés? ¿Macklemore o Betunizer? ¿Emir Kusturica o Berri Txarrak? ¿Jazzanova o Za!? A pesar de que a los nuestros tenemos más oportunidades de verlos sobre el escenario, siempre es un placer escuchar a Rodés en vivo o ir a los conciertos de Za!, que son de todo menos previsibles. Otro hándicap de este segundo día es el notable incremento de la asistencia, que se ha notado sobre todo en las colas de los servicios y de los puestos de comida. Aún así, las propuestas eran atractivas y valió la pena saltar de escenario en escenario para disfrutar de todo lo que ofrecía la carta. El público también ha regalado momentos estelares, desde una pareja disfrazados de hawaianos –faldas de flecos incluidas– a un cocodrilo, Astérix el galo y unas chicas con moños escultóricos, competencia directa de Marge Simpson. Por lo demás, el resto de los asistentes, iban cómodos y bien preparados para la gincana.

 

Joan Dausà

 

El pistoletazo de salida lo ha dado Joan Dausà, cantautor y compositor de la banda sonora de la película “Barcelona noche de verano”, al que una congregación de fieles vitoreaban con ganas cuando hemos pasado cerca de la carpa de El Periódico de Catalunya. Su música envolvente traspasaba el toldo de plástico y se dispersaba por el ambiente, dando la bienvenida a los primeros visitantes de la tarde. Mientras, en el escenario Time Out, Valerie June empapaba el ambiente de blues del Mississipi, calzada con unas botas que serían la envidia de Nancy Sinatra, y presentando en formato trío canciones de su reciente “Pushin’ Against a Stone”, producido por Dan Auerbach (The Black Keys). Los roadies no perdían pista del concierto desde los laterales del escenario, y los conductores de un yate disfrutaban de la música desde su lugar privilegiado, aparcados en la playa del Fórum.

 

Valerie June

 

Valerie ha terminado puntual para dirigirse al concierto de John Buttler Trio y observarlo a su vez desde un rincón del escenario Deezer. A pesar de que se ha mantenido en un discreto segundo plano, la hemos reconocido por el inconfundible vestido rojo que ha lucido en su directo. Los australianos nos han brindado una sucesión infatigable de solos con todos y cada uno de sus instrumentos. El bajista intercalaba con el eléctrico un espectacular contrabajo totalmente negro. Los dos picos del show se han producido cuando Buttler se ha quedado solo con la acústica, subiendo la intensidad general a base de harmónicos y rasgueos con una guitarra que si no era vieja, estaba muy castigada. También ha conseguido arrancarnos unas risas cuando se ha atrevido con un banjo muy desafinado. Ha parado a media canción espetando: “Este banjo suena de mierda”, y el público a estallado a carcajadas.

 

John Butler

 

Era el respiro antes de empezar con las escalas, de puerto a puerto, para sobrellevar los solapamientos de bandas. Primero el risueño hijo del surf Jack Johnson, que ya contaba con una marabunta de fanáticos esperándole hora antes del concierto. Ha actuado en formato cuarteto, con su guitarra, piano, bajo y batería. Empezó fuerte, tocando tres de sus míticas: “Good People”, “Sitting, Waiting, Wishin” y “Radiate”. Después de esta descarga de hits no nos ha sabido mal escaparnos a echarle un vistazo a Maria Rodés, quién a pesar de que ha tenido algunos problemas de sonido –“¡Qué se me acopla la copla!”, le ha soltado entre risas al técnico– y menos público del que se merecía debido a las complicaciones horarias, ha tocado el repertorio de “Maria canta copla” y otras especiales como “Lejos de Pekín”, explotando todos los formatos: sola, con banda y con invitado especial, Genís Bou al saxo.

 

The Selecter

 

Para no perder fuelle, hemos reanudado la carrera en esta secuencia de conciertos engullidos como si de tapas se tratase. Ratos breves, pero intensos. La siguiente parada eran los británicos The Selecter, vestidos con trajes que eran todo glamour, y liderados por la vocalista Pauline Black, que ha actuado frente a un público hiperactivo. Con un despliegue que incluía flauta travesera, saxo tenor y un saxo barítono que le llegaba por debajo de las rodillas al pequeño músico que cargaba con él. Complejos fuera, han hecho un auténtico show que nos ha hecho desear que más que un revival, su ska vuelva a ser un género de moda. No ha faltado “Danger” y “Too Much Pressure”, esta última parte indispensable de la banda sonora que Kiko Amat eligió para su novela “Rompepistas”.

 

Imelda May

 

Aún a ritmo de ska, seguimos al gentío hacía el concierto de Imelda May, otra dosis del buen glamour añejo a cargo de esta pin-up rockabilly de tupé imposible y voz de diva. Nada afectada por su actuación del día interior en el Festival Pirineos Sur, ha desgranado la mayor parte las piezas que componen “Tribal”, su último trabajo. La audiencia, seducida, cantaba con ella y se impregnaba de un directo con ribetes soul. Ha hecho suyo el escenario, enfundada en un vestido pitón a rayas y deslizándose con total naturalidad sobre unos tacones de aguja.

 

Macklemore

 

Ha sido un día de espectáculos fuertes y puestas en escena grandilocuentes, pero sin duda la más llamativa ha sido la del rapero Macklemore y su compañero Ryan Lewis, que actuaban por primera vez en España y se han atrevido con un show digno del Palau Sant Jordi. La bandera de “The Heist”, su primer álbum como dúo, ondeaba sobre el escenario antes de caer y aparecer una sobrecogedora secuencia de visuales que no ha cesado de impactarnos hasta el final de la actuación. Macklemore ha salido con una camiseta del Barça y se ha desecho en speeches contando lo agradecido que estaba de pisar por primera vez el país. Ha tocado todos los hits, desde “Can’t Hold Us” –que ha contado con la presencia del rapero Wanz y ha repetido para cerrar el espectáculo– a “Thrift Shop”, elegida para abrir el concierto. Para “And We Danced” se ha vestido como en el videoclip, una mezcla de Ziggy Stardust y Steel Panther. También a echado mano del atrezzo para “White Walls” y finalmente ha ondeado una señera en “Irish Celebration”, su reciente sencillo. No han faltado los fuegos artificiales, serpentinas y cañones de humo en los momentos clave. También el acompañamiento ha sido de lujo, con trompeta, violín, chelo y guitarra (más de postín, que por utilidad). Un show en toda regla, al que sólo cabe reprochar el descarado patrocinio de una marca de deportivas que se ha colado durante unos segundos en la pantalla.

 

Emir Kusturica

 

¡Y que la cosa no pare! Otro de los shows más intensos ha llegado justo al terminar Macklemore. El cineasta Emir Kusturica y su No Smoking Orchestra se han montado una boda gitana llena de gags, desde las breves incursiones de la melodía de la Pantera Rosa, que se han repetido entre canción y canción, a un equipo de bailarinas espontáneas que han tomado con éxito el escenario. El público se repartía entre los que bailaban frenéticos twists y los que se atrevían con una sardana acelerada. Todo un derroche de energía, con coreografías en las que participaba todo el arsenal orquestral.

 

Llenazo total

 

Y cuando parecía que iba a llegar el descanso, justo de empalme tocaban Jazzanova y los Za! Por una vez hemos apostado de lleno por la propuesta nacional, ya que se trata de una de las más ruidosas y experimentales que tenemos ahora en escena. El dúo ha estado pletórico interpretando los temas de su “Wanananai” y ha actuado frente a una avalancha de seguidores que parecía que iba a reventar la carpa. Al final del concierto no cabía ni un alfiler, y fuera no quedaban muchas personas dispuestas a continuar con esta delirante sesión del Cruïlla, que nos ha tenido más de ocho horas sin tregua, ofreciendo (y empalmando) propuestas que son todo un derroche de carácter. ¡Suerte que es una vez al año!

 

Fotos: Xavi Mercadé

The 1975

CRÓNICA BILBAO BBK LIVE: VIERNES

El Bilbao BBK Live acogía ayer su segunda jornada sin dar respiro a quienes vieron amanecer al ritmo de The Suicide of Western Culture -estaba previsto que su actuación del jueves finalizara a las 6.45 h.-; a priori, la más discreta de su novena edición. Además del cabeza de cartel, The Prodigy, quienes actuaron en el mismo emplazamiento en 2008, repetían visita al Bilbao BBK Live Jack Johnson y El Columpio Asesino. Los navarros no subieron entonces a Kobetamendi, pues tocaron a las 13 h. frente al Teatro Arriaga -centro neurálgico de la ciudad-, emplazamiento y hora poco frecuentes que pretenden acercar el festival al corazón de Bilbao, y que este año han acogido actuaciones a la hora del vermú. A las 11 h. de hoy sábado, por ejemplo, la Rock´n´Kids Band repasaba hits ya inmortales para un público infantil y familiar.

 

Dawes (Foto: Rhythm And Photos)

 

Con todo el mundo instalado ya el jueves, la subida y el acceso al recinto festivo resultaban más fluidos, aunque cada vez cuesta más -valga la redundancia, por la cuesta- escalar los ochocientos últimos metros, mortales. Rompe el silencio Chet Faker, solapado en la carpa con los californianos Dawes, quienes cierran con “From the Right Angle” un bolo que gustó. La mayoría del público, ajeno a ellos, se lo toma con tranquilidad y se expande por el recinto; son muchos los que aprovechan para visitar los stands promocionales y hacerse con los atuendos y disfraces -¡menuda fauna pupula por Kobetamendi!- que más tarde lucirán. Similar situación se encuentran Animic, quienes tocan encima de un bus a las puertas del recinto. No es ni la hora ni el lugar para su interesante atmósfera.

 

The 1975 (Foto: Music Snapper)

 

Fue con The 1975 y, sobre todo, con Bastille, cuando las campas de Kobetamendi comenzaron a tomar color, con miles de fans agolpados ya bajo las tablas. Nos gustaron más los primeros, joven banda galesa -con compatriotas entre el público- que factura un pop que no puede ser menos que delicioso en temas como “Chocolate”, y actuaron con entusiasmo en un escenario que de día y sin juegos de luces extra se antoja inmenso. Más inofensivos, en actitud y en sonido, aunque también enérgicos, resultan los londinenses Bastille, quienes tras cantar al ‘ritmo de la noche’, -“Of the Night” lo llaman ellos y no importa que no suene muy bien pues, de lo popular que resulta, funciona- cerraron con su celebradísimo “Pompeii”, con los últimos cientos de festivaleros a la carrera, en el trayecto que va de la entrada del recinto al pie del escenario.

 

Bastille (Foto: Tom Hagen)

 

Para entonces había tocado en el Stage 2 Frank Turner a la misma hora que Conor Oberst -vocalista de Bright Eyes-, con Dawes como banda de apoyo, en la aún accesible carpa Sony; dos bolos, a priori, para un público similar. Oberst, aunque aceptó peticiones del público, se mostró más introspectivo, un puntito más oscuro que Turner, muy comunicativo y locuaz con el público, al que quiso hacer participe de su directo. Con “Wessex Boy” abrió Turner, con “Another travelin’ song” cerró Oberst.

 

Conor Oberst (Foto: Tom Hagen)

 

La misma fórmula se repite con Izal y Jack Johnson, quienes actúan en escenarios enfrentados y alejados. La nula accesibilidad de la carpa elige por nosotros. Izal está imposible, así que visitamos al surfista hawaiano. Jack Johnson nos acoge con “Good People” y en apenas un instante se despide ya con “Better together”; muy positivo él. Estimulante y curiosa resulta su mirada a “Whole Lotta Love” de Led Zeppelin -rapeo de Merlo Podlewski incluido-. Además del bajista, conforma el cuarteto Adam Topol a la batería y Zach Gill, fantástico al piano y al acordeón. Jack Johnson, por su parte, tocó principalmente en acústico, la guitarra y, como no, el ukelele. Muchos declararon su actuación demasiado pausada y relajada para la altura del festival; a nosotros, tras girar de aquí para allá como peonzas, nos devolvió el equilibrio y la calidez. Caras muy sonrientes entre los que siguieron con atención su actuación.

 

Jack Johnson (Foto: Tom Hagen)

 

En un día brumoso y fresco -escarmentado, el festivalero luce ya chubasquero-, se nos hizo de noche para cuando Foster The People atacó el escenario principal en horario de banda grande. Arrancaron enérgicos y encendieron al público con “Coming of Age” y un Mark Foster -sudando la camiseta- como protagonista absoluto. En disposición inusual, con el batería en un lateral y de costado al público, el sexteto hizo un alarde técnico con cinco teclados -menos el batería, ¡uno cada músico!- y una ristra de pedaleras impresionante. Sonaron bien e hicieron vibrar al público (más adolescente) cerrando con su hit “Pumped Up Kicks”; un triunfo que se antoja efímero.

 

Foster The People (Foto: Rhythm And Photos)

 

Al contrario que Foster The People, nadie podrá decir que The Prodigy sea una banda actual, aunque la mecha de sus explosivos nunca se humedece. El trío británico comandado por Liam Howlett se presentó como quinteto en escena con Maxim y Flint, sobre todo este último, resistiendo a las voces. Repetían actuación tras su visita de 2008 y no parecía que pudieran ofrecer nada nuevo pero, viejos zorros, saben que su beat big sigue sonando poderoso e incluso excesivo.

Exhaustos para entonces, medianoche ya, botar o desfallecer es la única alternativa y, seguimos el bolo a tan solo diez cuerpos de distancia de la banda, donde el sonido se vuelve una cuestión física y sacude el cuerpo. En 2008 “The Law” fue la apertura y sonó “Out of Space” como cierre. En esta ocasión no suena esta última. No importa, “Breathe” es el primer tiro y, con actitud punk, “Smack My Bitch Up” el último. El pogo es salvaje en nuestras inmediaciones y el bolo, intuimos, prescindible para los que lo siguen desde el fondo.

 

La fiesta no se detiene en Kobetamendi (Foto: Music Snapper)

 

Antes de ‘la bajada’ -a la ciudad, se entiende-, nos adentramos valientes en una imposible carpa, preocupantemente saturada, dejando en el escenario secundario a Palma Violets -debieron sonar muy bien-, donde actuaban los esperadísimos El Columpio Asesino; los navarros aglutinaron más audiencia que los londinenses. Ni la preocupación por no pisar a nadie -mucha gente sentada e incluso tumbada en las praderas adyacentes-, ni la de poder respirar nos impidieron ya disfrutar de la presentación de “Ballenas muertas en San Sebastián” -qué nombre más poético- ni del megahit “Toro”, cantado por miles de gargantas como colofón a la jornada. El eco de su estribillo, “te voy a hacer bailar toda la noche…”, flota aún en Kobetamendi.

Anartz Bilbao

phoenix

BILBAO BBK LIVE: MANUAL DE USO

Con todo el papel vendido se presenta la novena edición del Bilbao BBK Live, que regresa al recinto de Kobetamendi, en las laderas del Monte Kobetas, entre el 10 y el 12 de julio. Plenamente asentado en la geografía festivalera española, vuelve a presentar un cartel heterogéneo y lleno de nombres internacionales de interés, que en algunos casos hacen doblete en el 101 Sun Festival de Málaga. Como siempre, en byTHEFEST hemos establecido una hoja de ruta por días, una guía orientativa para no perderse ninguno de los conciertos destacados. ¿Coincide con la tuya?

 

JUEVES 10

Los escoceses Franz Ferdinand son los cabezas de cartel de la primera jornada. Se estrenaron a lo grande hace diez años, con un disco homónimo que les catapultó al éxito gracias a hits como “Take Me Out”, pero no venían de la nada. Todos sus componentes se habían fogueado previamente en bandas como Yummy Fur o Embryo, de ahí que Franz Ferdinand sorprendieran por la solidez de su propuesta, que destacó en un momento en que la escena rock anglosajona recuperaba la herencia del post-punk, sus guitarras angulosas y sus ritmos bailables. La personalidad del vocalista Alex Kapranos hizo el resto. Tanto “You Could Have It So Much Better” (2005) como “Tonight: Franz Ferdinand” (2009) mantuvieron el listón, aunque no faltó quien les acusó de repetirse, pero las dudas quedaron disipadas el año pasado, cuando “Right Thoughts, Right Words, Right Action” demostró que les queda cuerda para rato.

 

 

El de los franceses Phoenix (en la foto superior) es otro de las grandes nombres del festival. Les costó un poco arrancar, porque sus tres primeros discos tuvieron un impacto creciente, aunque no masivo, pero a partir del tercero, el celebrado “Wolfgang Amadeus Phoenix” (2009), se desató la locura. No solo se convirtieron en un fenómeno de masas, sino que crearon tendencia internacional (no hay más escuchar a los valencianos Polock). “Bankrupt!”, editado hace un año, les ha permitido mantener su privilegiada posición, y en espacios abiertos son una apuesta segura.

 

 

Aún está reciente la conversación que mantuvimos con los madrileños Vetusta Morla a propósito de la publicación de “La deriva”, un esperado tercer álbum que se anunció urgente en el sonido y comprometido en los textos, marcados por la crisis actual, pero que en esencia se mantiene fiel a su trabajos precedentes. El disco llegó tras el “Concierto benéfico por el Conservatorio Narciso Yepes de Lorca”, que grabaron con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (para recaudar fondos destinados a la reconstrucción del centro), y de “Los ríos de Alice”, un álbum instrumental concebido como banda sonora para un videojuego. Tras una primera parte de gira en que la banda ha actuado en salas, afrontan un segundo tramo de festivales que, no hace falta ser adivino, les reportará un éxito igual o mayor que el cosechado hasta ahora.

 

 

Los británicos Crystal Fighters se han convertido en uno de los grupos indie con más presencia y proyección en España. En parte se debe a los elementos del folclore vasco que han introducido en su estilo, un combinado de rock, psicodelia y baile que arrasa por donde quiera que pase. El año pasado publicaron “Cave Rave”, su segundo álbum, que presentaron en diversos conciertos y festivales en nuestro país. Y 2014 no van a ser menos, porque además de actuar en el BBK Live lo harán en el 101 Sun Festival y el Arenal Sound. Según palabras del propio grupo, “en España hay una auténtica cultura de la diversión y del disfrute, y eso hace que la gente viva intensamente cosas como la música, lo cual también se refleja en los festivales. Es increíble comprobar cómo la gente se va animando a medida que transcurre la noche y las inhibiciones se van perdiendo”. Ellos, claro, ponen su granito de arena con canciones irresistibles como “You and I”.

 

 

El baile llegará de la mano de Hercules & Love Affair, que este año celebran una década de existencia con la publicación de “The Feast of the Broken Heart”, su tercer álbum. Llamaron la atención inicialmente tanto por la implicación en la banda de Antony Hegarty (Antony & The Johnsons) como por su fichaje con el prestigioso sello DFA, regentado por James Murphy (LCD Soundsystem), pero con el paso del tiempo su contagioso dance-punk ha demostrado tener entidad propia más allá de los nombres de relumbrón con que pueda estar asociado. Preparad las caderas.

 

 

VIERNES 11

The Prodigy vivieron sus momentos de mayor esplendor a finales del siglo pasado, cuando su explosiva combinación de tempestuosa rítmica electrónica con actitud punk puso patas arribas las pistas de baile y los festivales. Los tiempos (y las modas) han cambiado mucho desde entonces (¿alguien se acuerda de los Chemical Brothers o de Propellerheads?), pero no es arriesgado aventurar que el recinto del Kobetamendi vibrará con hits como “Poison”, “Breathe”, “Smack my bitch up”, “Firestarter” o “Voodoo People”. Suyo será el protagonismo en el fin de fiesta de la segunda jornada.

 

 

Antes, habrán pasado por el festival personajes como Jack Johnson, que practica un folk rock suave y de ascendencia acústica, conectado con la cultura surf. En 2013 publicó “From Here To Now To You”, su sexto álbum, en el que volvió a colaborar su buen amigo Ben Harper y que se situó directamente en el número 1 de las listas de ventas americanas, quizá porque su propuesta sonora cada vez se está impregnando un poco más de esencias pop. Todavía pasto de selectas minorías en España, puede convertirse en una de las más gratas sorpresas del día.

 

 

“Supermodel” es el título del segundo álbum de Foster The People, editado este mismo año y motivo de su presencia en el BBK Live. La banda de Los Ángeles logró que todo el mundo se fijara en ellos con “Torches” (2011), un debut aupado al éxito gracias al apoyo incondicional de MTV. En su nueva entrega, el trío ha desterrado parcialmente el sonido sintetizado de su estreno para apostar por una cualidad más orgánica, acorde con el tono conceptual del álbum, que fue compuesto entre la India y Marruecos, lejos del entorno hollywoodiense en el que la banda suele moverse habitualmente. No es raro que se hayan filtrado algunos guiños africanos o brasileños en sus canciones, que no obstante siguen respondiendo a unos cánones accesibles y para todos los públicos.

 

 

Coincidiendo con su fichaje por un gran sello, Conor Oberst ha recuperado el modo de trabajo de sus inicios. De hecho, “Upside Down Mountain”, su reciente nuevo disco, es el primero que graba únicamente a su nombre desde su debut homónimo, en 2008. Se ha pasado varios meses elaborando un repertorio íntimo y personal, grabado con profusión de arreglos (participan más de veinte músicos), pero sin que los árboles impidan ver el bosque: La abundancia de detalles no resta transparencia a unas canciones en las que resuenan ecos folk, pop o country, en esa tradición sonora americana que Oberst cultiva desde que se dio a conocer. Quizá no está al nivel de sus grabaciones con Bright Eyes y peca de cierto conservadurismo, pero sería injusto ponerle pegas. Música adulta, acomodada, pero también con clase, talento y sensibilidad.

 

 

No es casual que a Frank Turner le hayan con Billy Bragg. Les une su espíritu combativo, un timbre vocal similar y, claro, la actitud punk. Nacido en Baréin y educado en Inglaterra, su discreto debut independiente (“Sleep is for the week”, 2007) le sirvió para llamar la atención de Epitaph, que editó “Love ire & song” (2008), pero fue su cuarto disco, el accesible “England keep my bones” (2011), el que cambió su destino, al vender más de cien mil copias. Polydor le hizo una suculenta oferta, así que Turner abandonó Epitaph para editar “Tape deck heart” (2013) con la multinacional. Un trabajo que supone un paso más hacia su transformación en estrella (muy cerca de la puesta en escena de Springsteen), y que presentará en el festival acompañado de su fiel banda: The Sleeping Souls.

 

 

SÁBADO 12

En “Turn Blue”, el álbum que trae a los Black Keys hasta Bilbao, no hay ninguna secuela de “Lonely boy”, la canción que les catapultó al éxito global. Parece una precaución de Patrick Carney y Dan Auerbach ante una situación que quizá les venía grande, aunque mantienen la entente de producción con Danger Mouse (a su lado desde 2008), que igual invoca a Pink Floyd (“Weight of love”) que pinta con barniz de sofisticación neosuol “Year in review” o “In time”. Hay canciones bailables, como “Fever” o “Gotta get away” (de inconfundible sabor stoniano), pero de lo que casi no queda ni rastro es del crudo y pegajoso blues de sus inicios (“Turn blue” es su octavo disco), pese a que la pulsión rítmica de “It’s up to you now” remita a Bo Diddley. No es un reproche. El dúo de Akron lleva años haciendo evolucionar su sonido con coherencia y cautela, incorporando en cada disco nuevos elementos que no traicionan su filosofía sonora pero evitan que se fosilice. Y ”Turn blue” es un nuevo paso en esa dirección.

 

 

La historia de MGMT es como una montaña rusa. La banda comandada por Andrew VanWyngarden y Benjamin Goldwasser llegó a lo más alto con su debut, “Oracular Spectacular” (2008), después de pensar que nadie se interesaría nunca por ellos y encontrarse al borde de la disolución. El éxito les pilló por sorpresa y no supieron refrendarlo desde el escenario, ofreciendo conciertos muy pobres que parecían condenarlos al olvido, pero perseveraron y consolidaron su sonido con “Congratulations” (2010), reivindicando su papel en la escena neopsicodélica y ajustando mejor su directo. En 2013 publicaron “MGMT”, cuyo título parece indicar un nuevo comienzo. Un disco que les muestra más maduros y asentados, como si hubieran digerido tantos vaivenes y se dispusieran a encarar el futuro con renovadas energías. Habrá que comprobarlo en Kobetamendi.

 

 

The Lumineers se han convertido en una de las grandes promesas de la nueva escena folk-rock (esa en la que destacan Mumford & Sons y Of Monsters And Men). Su pegadiza “Ho Hey” (incluida en el trailer de la película “El lado bueno de las cosas”, hecho más importante de lo que parece) les llevó hasta el número 1 en la lista de iTunes, y su disco debut, homónimo y publicado en 2012, fue número 2 en EE UU y entró en el Top 10 en Gran Bretaña, confirmando una tendencia que parece imparable. Abogan por la ortodoxia, como si los devaneos psicodélicos del weird folk nunca hubieran existido y el indie folk hubiera aceptado su condición de delicatessen para minorias, incapaz de lograr mayores cotas de popularidad, y es indiscutible que esa cualidad que hace su música accesible a todos los públicos es una de sus grandes virtudes.

 

 

Tras publicar dos estupendos discos (“Everything All The Time” y “Cease to Begin”), Band of Horses cambiaron de formación, ficharon por un gran sello y comenzaron a mostrar síntomas de desgaste en “Infinite Arms” (2010), que se confirmaron en el flojo “Mirage rock” (2012). Este año han presentado “Acoustic at The Ryman”, un directo acústico grabado en un templo del country que confunde intimismo con sensiblería y resucita los olvidados unpluggeds para recordar lo innecesarios que fueron. Habrá que estar atentos a su concierto, en el que no faltarán grandes canciones de su primera época, para confirmar si hay que darles por perdidos o todavía tienen cosas interesantes que decir.

 

 

Los Enemigos son unos clásicos del rock español, y su regreso ha sido uno de los más celebrados en nuestro país en los últimos años. Además, Josele Santiago, Fino Oyonarte, Chema “Animal” Pérez y Manolo Benítez han entrado en el estudio para grabar disco nuevo. El álbum, que se titulará, casi con total seguridad, “Vida inteligente”, verá la luz pasado el verano, pero antes estrenarán algunas de sus canciones en el Bilbao BBK Live, depués de la intervención a que fue sometido el cantante del grupo, para extirparle un pólipo de las cuerdas vocales. Josele, totalmente recuperado, llega dispuesto a repasar lo mejor de su notable repertorio.

 

 

Cerramos con Skaters, una banda formada por tres americanos y el británico Joshua Hubbard (Dirty Pretty Things), radicada en Nueva York y abocada con su primer disco, el efervescente “Manhattan”, a recordar el estreno de The Strokes (“Deadbolt”, “One of us”), aunque ellos citan como referentes a The Clash (“Band breaker”, “Nice hat”) Mission of Burma o Pixies. Huelen a hype (imagen, apoyo multinacional), pero se han ganado el voto de confianza y el directo será la prueba del algodón necesaria para comprobar si el futuro es suyo, como parece sugerir su debut.

 

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CRUÏLLA BARCELONA: MANUAL DE USO

Los nombres de algunos festivales definen a la perfección su filosofía e intenciones. Cruïlla es una palabra catalana que significa cruce o encrucijada, y eso es precisamente lo que ha propuesto desde sus inicios un proyecto que se ha ido consolidando con el paso de los años y que pretende ser algo más que una sucesión de actuaciones musicales para convertirse en un encuentro de culturas, que dio sus primeros pasos gracias a las asociaciones de inmigrantes, las organizaciones de vecinos y diversas entidades gubernamentales y no gubernamentales. Una propuesta multicultural que, a día de hoy, se ha convertido en un festival al uso, uniendo en su cartel propuestas de origen anglosajón con sonidos mestizos que miran hacia diferentes latitudes del planeta. Este año se celebrará entre el 11 y el 13 de julio, en el Parc del Fórum de Barcelona. La quiniela de Bythefest apuesta por cinco artistas diarios.

 

 

VIERNES 11

Sin lugar a dudas, la presencia de Damon Albarn es uno de los grandes alicientes de la primera jornada del Cruïlla. Será la segunda vez que interprete en España las canciones de su primer disco en solitario, el notable “Everyday Robots”. Antes lo hizo en el SOS 4.8 de Murcia, donde nuestro compañero Jam Albarracín tuvo oportunidad de comprobar que el británico va en serio: “Albarn rompió las hostilidades con ‘Lonely press play’ y desde ese mismo momento quedó clara la enorme calidad de su trabajo. Elegante hasta el extremo, con la voz en un estado óptimo y desgranando con intensidad sus letanías de tempo medio entre el pop y el trip-hop. La guitarra de Seye, los teclados de Mike Smith, la batería de caja muy comprimida de Pauli the PSM y, sobre todo, el bajo obeso de Jeff Wootton, generando una suerte de círculo del que resultaba inútil intentar escapar, flanquearon a un gran Albarn, debidamente trajeado a la inglesa. El exlíder de Blur alternó piezas de su disco de estreno -’Hollow ponds’, ‘Photographs (You are taking now)’, ‘Heavy seas of love’-, con otras de Gorillaz -’Tomorrow comes today’, ‘Kids with guns’-, de The Good, The Bad & The Queen -’Kingdom of doom’- y hasta del repertorio menos evidente de los propios Blur -’All your life’, ‘Out of time’ y la despedida con ‘Tender’-. La grandeza de Damon Albarn se hace incuestionable”.

 

 

El otro gran nombre internacional del día es el de Calle 13, que presentarán su último trabajo, “MultiViral”, justo en un momento en que en España se debate sobre el compromiso de los artistas pop y su implicación política y social. Como los cuatro anteriores, el quinto álbum de Calle 13 contiene tal despliegue de estímulos sonoros e ideológicos que convierte en caricatura a los indignados de fin de semana. Más allá de las colaboraciones que exhibe (de Julian Assange a Silvio Rodríguez, pasando por Tom Morello o Eduardo Galeano), “MultiViral” es un manual de combate y supervivencia en un mundo hostil, que Residente y Visitante conocen de primera mano, no por verlo en los telediarios. Quizá por eso su discurso resulta tan convincente. Y es que si el dúo puertorriqueño continúa en vanguardia de las músicas urbanas (esa denominación que incluye hip hop, reggaeton, rock, cumbia) es porque su propuesta sonora sigue creciendo en todas direcciones con una voracidad inagotable. El fabuloso tema que titula el LP o ‘Gato que avanza, perro que ladra’ demuestran que quienes les desprecian relegándolos al cajón del reggaeton renuncian a una de las propuestas más sugestivas de la música contemporánea.

 

 

Nobleza obliga, hay que destacar también la presencia de Band of Horses en el Cruïlla, aunque la banda americana atraviesa un momento delicado. Tras publicar dos estupendos discos (“Everything All The Time” y “Cease to Begin”), cambiaron la formación, ficharon por un gran sello y comenzaron a mostrar síntomas de desgaste en “Infinite Arms” (2010), que se confirmaron en el flojo “Mirage rock” (2012). Este año han presentado “Acoustic at The Ryman”, un directo acústico grabado en un templo del country que confunde intimismo con sensiblería y resucita los olvidados unpluggeds para recordar lo innecesarios que fueron. Habrá que estar atentos a su concierto, en el que no faltarán grandes canciones de su primera época, para confirmar si hay que darles por perdidos o todavía tienen cosas interesantes que decir.

 

 

Con el blues tuareg de Tinariwen, sin embargo, no hay dudas. La inestabilidad política en Mali (los músicos se cuentan entre los blancos de las milicias islamistas) obligó al grupo a emigrar para grabar “Emmaar”, su sexto disco, aunque el paisaje del desierto californiano de Joshua Tree no debió resultarles del todo extraño. Allí viajaron para trabajar nuevamente con el productor Patrick Votan en un álbum que se ha beneficiado de algunas colaboraciones especiales: Matt Sweeney (Chavez), Josh Klinghoffer (Red Hot Chili Peppers), Fats Kaplin y el poeta Saul Williams. Todos se han dejado seducir por el sonido de la banda, sin caer en las frivolidades de otros special guests anglosajones en discos de grupos africanos. Más allá del lugar donde se haya grabado, “Emmaar” está concebido como un reflejo de la vida tuareg en el Sahara, y captura en toda su belleza la cualidad orgánica que atesora el sonido de la banda, basado en los diálogos entre las guitarras, las diversas voces, la percusión y unas texturas que esta vez aparecen ligeramente más pulidas que en otras ocasiones, sin que por ello el grupo haya hecho concesión alguna. Algo imposible cuando la práctica músical adquiere categoría de compromiso ético.

 

 

En cuanto a Vetusta Morla, aún está reciente la conversación que mantuvimos con los madrileños a propósito de la publicación de “La deriva”, un esperado tercer álbum que se anunció urgente en el sonido y comprometido en los textos, marcados por la crisis actual, pero que en esencia se mantiene fiel a su trabajos precedentes. El disco llegó tras el “Concierto benéfico por el Conservatorio Narciso Yepes de Lorca”, que grabaron con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (para recaudar fondos destinados a la reconstrucción del centro), y de “Los ríos de Alice”, un álbum instrumental concebido como banda sonora para un videojuego. Tras una primera parte de gira en que la banda ha actuado en salas, afrontan un segundo tramo de festivales que, no hace falta ser adivino, les reportará un éxito igual o mayor que el cosechado hasta ahora.

 

Son cinco propuestas, pero hay más, y van desde el posthardcore de los felizmente recuperados Nueva Vulcano hasta el folk-blues australiano de los hermanos Angus & Julia Stone, pasando por Violadores del Verso, históricos del hip hop español, o el mestizaje de Txarango y Bongo Botrako.

 

SÁBADO 12

Recién llegada de Pirineos Sur, donde actúa el viernes 11, Imelda May aterrizará en Barcelona para desplegar nuevamente su show de sabor vintage. La dublinesa practica una mezcla de surf, blues y rockabilly que deslumbró desde su debut, “No Turning Back”, grabado en 2005 con el nombre de Imelda Clabby. “Love Tattoo” (2008) fue el disco que la consagró definitivamente y la convirtió en una diva retro, a mitad de camino entre la estética pin-up y la chulería rockanrolera. En Pirineos Sur presenta su excelente cuarto trabajo, aparecido en abril y titulado “Tribal”. Sabe arañar, sabe seducir (esa maravilla que es “It’s Good To Be Alive”) y te puede arrastrar al fondo de un pantano (“Wicked Way”) sin que te des cuenta.

 

 

Y si la nostalgia es uno de los ingredientes de la fórmula sonora de Imelda May, se convierte en el auténtico motor que impulsa la presencia en el Cruïlla de los británicos The Selecter, surgidos durante la ola de revivalismo ska promovida por el sello Two Tone (con The Specials a la cabeza) a finales de los años setenta. Liderados por la vocalista Pauline Black, debutaron en 1980 con “Too Much Pressure”, un refrescante disco de inspiración jamaicana que incluía hits incontestables como el que daba título al álbum, “On my radio” o “James Bond”. Para su segundo trabajo, “Celebrate the Bullet” cambiaron de sello, y las tensiones internas les llevarían a separarse poco después. No obstante, con el paso de los años han protagonizado diversos regresos (en 2013 publicaron el disco “String Theory”), que siempre han colmado las expectativas de sus seguidores.

 

 

La ración de baile despendolado correrá a cargo de Macklemore & Ryan Lewis, en su primera y única fecha en España. Reconocidos con cuatro premios Grammy (entre ellos, mejor disco de rap y mejor grupo debutante), despliegan una fanfarria hip hop festiva e imaginativa. Macklemore (de nombre real, Ben Haggerty) ya había grabado un EP en su Seattle natal en el año 2000, pero ha sido a partir de su unión con el disc jockey y productor Ryan Lewis, en 2010, cuando la pareja se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas. “The Heist”, el disco que publicaron hace dos años, es un auténtico monumento pop (en su acepción de popular) en el que combinan a Bowie con Kanye West y a Basquiat con Keith Haring. Atención a su espectáculo.

 

 

También prometen juerga Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra. El director de cine serbio y su extravagante banda de rock balcánico se lo pasa tan bien sobre el escenario que es imposible no contagiarse de su locura. No graban desde 2007 (año en que editaron “The Wish”), pero en su caso es un factor secundario ante la arrolladora fuerza que imprimen a su música, que ellos mismos llaman “unza unza”, una mezcla de punk, funk, ritmos gitanos, jazz y otros estilos que les emparenta con Gogol Bordello y otras troupes de saltimbanquis musicales.

 

 

Jack Johnson es la calma después de la tempestad, el folk rock suave y de ascendencia acústica, en su caso conectado con la cultura surf. El año pasado publicó “From Here To Now To You”, su sexto álbum, en el que volvió a colaborar su buen amigo Ben Harper y que se situó directamente en el número 1 de las listas de ventas americanas, quizá porque su propuesta sonora cada vez se está impregnando un poco más de esencias pop. Todavía pasto de selectas minorías en España, puede convertirse en una de las más gratas sorpresas de la jornada.

 

 

Como en el caso del viernes, no hay que olvidarse de la letra pequeña, especialmente porque contiene propuestas estatales de gran valor, como la de Maria Rodés, que acaba de grabar una interesante aproximación a la copla. Además, la locura polirítmica de Za! o el turborock de los valencianos Betunizer, entre otras bandas de interés.

 

DOMINGO 13

La tercera jornada del Cruïlla está enfocada al público familiar y tiene algo de regalo para los espectadores de Barcelona. Mientras aquellos que hayan viajado a la ciudad desde otros puntos de España aprovecharán el domingo para regresar a sus lugares de origen, los nativos aún podrán apurar la sed de conciertos con las actuaciones de Blaumut (una de las últimas revelaciones del pop catalán) y, sobre todo, de Zaz, la nueva abanderada de la canción francesa, que ofrecerá su primera actuación en España. Isabelle Geffroy, verdadero nombre de la artista, se maneja con igual soltura en terrenos jazz, rock, blues o latinos, y goza de una posición de privilegio en la escena de su país desde que debutó en 2010 con un álbum homónimo que la llevó de gira por todo el mundo. Su segundo álbum, “Recto Verso”, apareció en 2013, y sus canciones serán la columna vertebral del espectáculo que pondrá el broche final a un festival que sigue creciendo de manera sostenible.

 

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BBK LIVE: HORARIOS Y DISTRIBUCIÓN POR ESCENARIOS

Ya se pueden consultar los horarios de actuación y distribución por escenarios de la novena edición del Bilbao BBK Live. En la jornada inaugural del jueves, 10 de julio, el escenario Bilbao acogerá, entre otros, a Franz Ferdinand (en la foto), Crystal Fighters y John Newman; mientras que Phoenix, Vetusta Morla o White Lies actuarán en el escenario Heineken y Hercules & Love Affair, Dorian o The Last Internationale estarán en el escenario Sony.

 

El viernes 11 pasarán por el escenario Bilbao The Prodigy, Foster The People o Bastille; el escenario Heineken contará con Jack Johnson, Frank Turner & The Sleeping Souls y Palma Violets, última incorporación al cartel de esta edición; en el escenario Sony se podrá disfrutar de El Columpio Asesino, Izal o Conor Oberst. Por último, el sábado 12, entre otros, The Black Keys, The Lumineers y Los Enemigos pasarán por el escenario Bilbao; Band Of Horses, MGMT y Skaters por el escenario Heineken y La M.O.D.A., Kuroma y Belako por el escenario Sony.

 

Red Bull Tour Bus y Red Bull Studio Live

No serán los únicos escenarios del Bilbao BBK Live, ya que Red Bull estará presente en el festival con dos espacios distintos. Por un lado, el Red Bull Studio Live, un escenario que llevará hasta el corazón de Kobetamendi a algunos de los artistas que mejor representan el espíritu del Studio de Red Bull, una red internacional de estudios musicales que busca apoyar y fomentar la colaboración entre diferentes artistas. Los catalanes Za! y The Suicide Of Western Culture y Los Pilotos (proyecto paralelo de Banin y Florent, de Los Planetas) actuarán en el Red Bull Studio Live el jueves 10. El viernes 11 será el turno de Clip!, Pional y El Txef_A y el sábado, el de las sesiones de Kresy, Headbirds y Cardopusher, que pondrán a bailar a todas aquellas personas que se acerquen al Red Bull Studio Live.

 

Además, el recinto de Kobetamendi volverá a acoger al Red Bull Tour Bus, un escenario móvil que recorre la península con parada en los mejores festivales y que las tardes del viernes 11 y sábado 12 programará dentro del Bilbao BBK Live a nombres de la escena estatal como Animic, IEPI (viernes 11), M A J E S T A D y Fira Fem (sábado 12).

 

BILBAO BBK LIVE

10, 11 y 12 de julio

Kobetamendi, Bilbao

 

Jueves, 10 de julio

17.00    Apertura de puertas

 

Escenario Bilbao (stage 1)

18.10    PARQUET COURTS

20.00    JOHN NEWMAN

22.35    FRANZ FERDINAND

1.40      CRYSTAL FIGHTERS

 

Escenario Heineken (stage 2)

17.30    FUTURE OF THE LEFT

19.00    WHITE LIES

21.05    VETUSTA MORLA

0.20      PHOENIX

 

Escenario Sony (carpa)

17.40    ESKEAN KRISTÖ

19.00    ALLEN STONE

21.35    HERCULES & LOVE AFFAIR

00.25    THE LAST INTERNATIONALE

03.00    DORIAN

04.10    KOSTROK

05.30    THIS NOT WAY DJs

 

Red Bull Studio Live

03.00    ZA!

04.15    LOS PILOTOS

05.50    THE SUICIDE OF WESTERN CULTURE

 

Viernes, 11 de julio

17.00    Apertura de puertas

 

Escenario Bilbao (stage 1)

18.20    THE 1975

19.55    BASTILLE

22.25    FOSTER THE PEOPLE

00.20    THE PRODIGY

 

Escenario Heineken (stage 2)

17.30    CHET FAKER

19.05    FRANK TURNER & THE SLEEPING SOULS

21.05    JACK JOHNSON

01.55    PALMA VIOLETS

 

Escenario Sony (stage 3)

17.40    DAWES

19.05    CONOR OBERST

21.15    IZAL

01.55    EL COLUMPIO ASESINO

03.00    BAIO

04.20    SINE3

05.40    CROISSANTS DJs

 

Red Bull Tour Bus

18.20    ANIMIC

20.00    IEPI

 

Red Bull Studio Live

03.00    CLIP! (live)

04.00    PIONAL

05.30    EL TXEF_A

 

Sábado, 12 de julio

17.00    Apertura de puertas

 

Escenario Bilbao (stage 1)

18.20    ELLIOTT BROOD

20.00    LOS ENEMIGOS

22.15    THE LUMINEERS

00.10    THE BLACK KEYS
Escenario Heineken (stage 2)

17.30    SMOKE IDOLS

19.05    SKATERS

21.00    BAND OF HORSES

01.45    MGMT

 

Escenario Sony (stage 3)

17.45    THE REBELS

19.05    BELAKO

20.55    KUROMA

01.55    LA M.O.D.A.

03.00    Por confirmar, en sustitución de Chromeo DJ Set

04.20    JOHN TALABOT DJ SET

05.40    WLDV

 

Red Bull Tour Bus

18.20    M A J E S T A D

20.00    FIRA FEM

 

Red Bull Studio Live

03.00    KRESY

04.20    HEADBIRDS

05.40    CARDOPUSHER

Band-of-Horses

BAND OF HORSES HACEN DOBLETE: CRUÏLLA BARCELONA Y BILBAO BBK LIVE

Hoy martes, 8 de abril, se ha dado a conocer en rueda de prensa la programación al completo de la séptima edición del Festival Cruïlla Barcelona que tendrá lugar durante los días 11, 12 y 13 de julio en el Parc del Fórum.

Tras el anuncio de los primeros nombres -Calle 13, Zaz, Vetusta Morla, Imelda May y Berri Txarrak-, el Festival presenta la totalidad de su cartel, encabezado por Macklemore & Ryan Lewis, en la que será la primera y única fecha en España del artista; también por Jack Johnson, que vuelve al Cruïlla Barcelona presentando nuevo disco. La otra gran sorpresa viene de la mano de Band of Horses, uno de los máximos representantes del sonido americano, que acaba de publicar el trabajo Acoustic at the Ryman, un disco que les captura en un directo de formato íntimo. La banda liderada por Ben Bridwell ha sido confirmada también hoy por el Bilbao BBK Live.

También se anuncia a Angus & Julia Stone. Hace años que el festival iba detrás de estos hermanos australianos, que finalmente estarán en el Cruïlla Barcelona 2014. Otro nombre es el de Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra, también en fecha exclusiva en España: fiesta balcánica de la mano del reconocido director de cine, que presentará nuevo disco, nuevo espectáculo y nueva película. Y otro concierto en primera y única fecha en España, el de la banda australiana John Butler Trio.

Además, el ska de The Selecter, el grupo de culto Tinariwen,. Valerie June y Jazzanova feat. Paul Randolph, sin olvidar a Skip & Die, desde Sudáfrica, considerados los discípulos de M.I.A. o Die Antwoord.

Por último, destacan también artistas nacionales como Txarango; Bongo Botrako; Blaumunt, ZAZ, Joan Dausà, Maria Rodés, Nueva Vulcano y Oques Grasses, entre otros.

Kanye West

FUJI ROCK 2014 COMPLETA SU CARTEL

El festival más importante de Japón ha dado a conocer los principales nombres para su edición 2014. Entre los destacados, Kanye West, OutKast, Jack Johnson, Franz Ferdinand, Damon Albarn, Foster the People y Lorde, que hay que añadir a los ya anunciados Basement Jaxx y Manic Street Preachers, entre otros.

Kelis, Bombay Bicycle Club, The Waterboys, The Pains of Being Pure at Heart, Fanfare Ciocarlia, The Bloody Beetroots, The Skatalites, London Grammar y SBTRKT también formarán parte del festival.

Fuji Rock se celebra del 25 al 27 de julio, en el Naeba Ski Resort de Yuzawa-machi (Nigata, Japón).