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tusnami xixon portada 2017

GRAVEYARD, TALCO Y MISIVA CIERRAN EL CARTEL DEL TSUNAMI XIXÓN 2017

Nos complace poder anunciar que una de las bandas de blues y rock psicodélico más importantes del momento cierran el cartel del Tsunami Xixón 2017. Los suecos Graveyard, tras su breve separación hace unos meses, reaparecerán en Gijón con su nueva formación, y junto a Kadavar harán las delicias de los fans del género. Desde Italia, una de las bandas de ska más importantes de Europa, Talco, y en lo nacional, Misiva se unen también al cartel que queda de la siguiente manera:

The Offspring, Pennywise,Graveyard, The Sounds, Kadavar, Joey Cape, Berri Txarrak, Talco, Toundra (con orquesta), Desakato, Los Tiki Phantoms, Sexy Zebras, Sam Alone and The Gravediggers, True Mountains, Jardín de la Croix, FAVX, Misiva, Vulk, The Garage Van , Dani Llamas, Acid Mess

En breves podremos confirmar el reparto por días y por escenarios (os recordamos, uno será la Plaza Mayor, dos serán en Laboral y hay otro por anunciar todavía) y más adelante, los horarios.

Esperamos que tengáis tantas ganas del tsunami como nosotros y os esperamos en una de las citas más importantes del verano con todas estas bandazas y una tierra como Asturias que os dará la bienvenida con los brazos abiertos. Las entradas siguen a la venta en nuestra web y en los diferentes puntos de venta físicos oficiales, al precio final de 39 euros por todas las actuaciones del festival. ¡No te lo puedes perder!

TSUNAMI XIXON PORTADA

AQUÍ TIENES EL VÍDEO DE PRESENTACIÓN OFICIAL DEL TSUNAMI XIXÓN 2017

Los días 28 y 29 de julio te esperan The Offspring, Pennywise, The Sounds, Kadavar, Toundra y muchos más en el Tsunami Xixón para pasar un fin de semana divertido con los amigos en un paisaje inmejorable como el de Gijón. Ya sólo quedan 4000 entradas por vender, y casi la mitad de las ya vendidas son de fuera de la comunidad, así que no esperes a última hora para pillar tu entrada. ¡No te lo puedes perder!

The Offspring, Pennywise, Kadavar, The Sounds, Berri Txarrak, Toundra (con orquesta), Desakato, Sexy Zebras, Jardín de la Croix, Acid Mess, Joey Cape, Los Tiki Phantoms, Dani Llamas, True Mountains, Sam Alone & The Gravediggers, Vulk, FAVX, The Garage Van

TODA LA INFO EN: www.tsunamixixon.com

PRIMAVERA SOUND 2017 PORTADA

EL PRIMAVERA SOUND 2017 ANUNCIA SU CARTEL POR SORPRESA

Casi dos centenares de nombres propios conforman la personal apuesta de Primavera Sound para la decimoséptima entrega de su festival en Barcelona, cuyas jornadas centrales tendrán lugar del miércoles 31 de mayo al domingo 4 de junio de 2017 en sus dos emplazamientos principales. El recinto del Parc del Fòrum acogerá como es habitual el grueso de la programación, mientras que el barrio del Raval repite como sede de la cada vez más atractiva oferta gratuita en el centro de la ciudad.

Un atrevido cartel marcado con el inimitable sello Primavera Sound que es el más puro reflejo del mapa sonoro actual, a la vez que posiciona al festival como un referente cultural a nivel mundial y refuerza su ineludible compromiso con la historia de la música moderna.

ASÍ TE CONTAMOS EL PRIMAVERA SOUND 2016

El visionario y excepcional artista Frank Ocean, los británicos The xx con su esperado nuevo disco bajo el brazo, Bon Iver desgranando los temas de su reciente “22, A Million”, la magia electrónica de Aphex Twin, los canadienses liderados por Win Butler y Régine Chassagne Arcade Fire, los maestros del metal extremo Slayer, el gran icono Grace Jones, la estrella del R&B Solange y el mito norirlandés Van Morrison son los nombres que más brillan en un cartel de altos vuelos.

Los históricos del punk rock Descendents, un doble pase de Stephen Merritt al mando de The Magnetic Fields, la vuelta a los escenarios del soul punk de los americanos The Make-Up, el pop electrónico de los británicos Metronomy, el ídolo del nuevo soul Miguel, la rompedora música urbana de Skepta, el regreso de Teenage Fanclub y su arsenal de pop perfecto, la electrónica experimental de Flying Lotus, la intensidad combativa de Death Grips, el indie rock de Grandaddy en su retorno a la actualidad, el hip hop rompedor del dúo Run The Jewels, el slacker pop de Mac DeMarco, la reunión de los canadienses Broken Social Scene y la autora de uno de los discos del año Angel Olsen son otros de los platos fuertes de esta edición.

La electrónica sigue ganando peso gracias a la ampliación de la zona del Beach Club con un total de dos escenarios dedicados en exclusiva a este género. La lista de artistas es especialmente extensa e incluye al popular dj alemán Dixon, el dúo británico Bicep y su demoledor directo, el melódico techno de Recondite, el house innovador de Âme, el acercamiento al pop de Tycho, John Talabot y Axel Boman a bordo de Talaboman, el influyente proyecto de Wolfgang Voigt como Gas, el renovador del UK bass Joy Orbison, el impactante live del búlgaro KiNK, la clase y veteranía de Michael Mayer, el dúo formado por Lauer y Gerd Janson unidos bajo el nombre de Tuff City Kids o el eclecticismo del italiano Dj Tennis. Mención aparte merecen los belgas Front 242, formación clave para entender la evolución de la música de baile en las últimas décadas.

Las guitarras siempre tienen un protagonismo capital en el cartel. Y en esta ocasión van de la psicodelia de grupos australianos como Pond o King Gizzard & The Lizard Wizard y los americanos The Black Angels al punk de Against Me! o Priests, el metal de Sleep, los franceses Gojira y los amos del metalcore Converge. La clásica visita del trío Shellac, el sonido pantanoso de los renacidos Royal Trux, el clásico rock empapado de soul de The Afghan Whigs o la veterana banda de punk The Damned son otros de los alicientes en este terreno.

La insigne cita estará plagada de conciertos muy especiales y grupos que se salen de la norma, algo que se ha convertido por derecho propio en marca de la casa. De Elza Soares, primera dama de la música brasileña, al repaso por parte de la banda de culto de los 60 The Zombies a su obra magna “Odessey & Oracle” en su 50º aniversario. De la pionera vanguardista Annette Peacock a la celebración del legado del seminal grupo This Heat bajo el proyecto This Is Not This Heat, pasando por el nigeriano King Sunny Adé, maestro del género jùjú. El concierto de Seu Jorge interpretando las canciones de David Bowie que versionó para la banda sonora de “The Life Aquatic” promete ser un momento único, como seguro lo será también la presencia de Junun, el proyecto auspiciado por Jonny Greenwood (Radiohead) y Shye Ben Tzur que bucea en las músicas tradicionales del norte de la India, acompañados por la Rajasthan Express.

Uno de los activos más inherentes a Primavera Sound es la consideración de artistas emergentes y la constante búsqueda de nuevas propuestas, que son la base que sustenta los robustos carteles del festival. Un rol que en la próxima edición asumirán el jazz sin ataduras de BADBADNOTGOOD, la puesta de largo tras un sinfín de colaboraciones del británico Sampha, las texturas pop de Glass Animals, Joey Purp y su hip hop made in Chicago, la estadounidense apadrinada por Alex Turner Alexandra Savior, el universo oscuro y retorcido de King Krule, el clasicismo rock de Whitney, el folk de la californiana Weyes Blood y la australiana Julia Jacklin, las nuevas aventuras de Hamilton Leithauser (líder de The Walkmen) o el country pop de Nikki Lane.

En el apartado nacional destaca la puesta de largo del nuevo trabajo de Mishima, el hip hop de nueva hornada de los madrileños Agorazein, los jóvenes Belako y su post punk para las masas, la celebración del 20º aniversario de “Hecho Es Simple”, disco de debut de los barceloneses 7 Notas 7 Colores, el shoegaze expansivo de Triángulo de Amor Bizarro, el rock sin etiquetas de la institución vasca Berri Txarrak, la nueva promesa flamenca Rosalía junto a Raül Refree, el encuentro entre Kepa Junkera y Los Hermanos Cubero, la pujante Soledad Vélez o promesas de rabiosa actualidad como Museless y Melange.

Un cartel de excepción al que todavía se incorporará alguna que otra sorpresa, como los artistas que formarán parte de la siempre particular y exclusiva programación del Hidden Stage, con la que Heineken continuará con su apuesta por el festival consolidando así su posición de liderazgo en el campo del patrocinio musical.

TICKETS Y PUNTOS DE VENTA

El abono para Primavera Sound 2017 en Barcelona tiene un precio de 175 € hasta el 7 de enero. Se puede adquirir en los siguientes puntos de venta: Ticketmaster, Portal Primavera Sound y La Botiga del Primavera Sound.

Con el ánimo de facilitar la compra a los interesados se ofrece la opción de realizar el pago fraccionado del abono. El precio del abono a plazos es de 180 € hasta el 7 de enero. El abono a plazos está disponible para su compra únicamente a través del Portal Primavera Sound.

También a la venta el abono VIP Primavera Sound 2017 en Barcelona a 300 € hasta agotar existencias, así como las acreditaciones Primavera Pro Basic a 210 € y Primavera Pro Premium a 330 €.

CARTEL PRIMAVERA SOUND 2017

!!! (Chk Chk Chk), 7 Notas 7 Colores, Abdullah Rashim, About Leaving, The Afghan Whigs, Against Me!, Agorazein, Alex Cameron, Alexandra Savior, Alien Tango, Âme live, Angel Olsen, Anímic, Annette Peacock, Aphex Twin, Arcade Fire, Aries, Aurora Halal, Autarkic, Avalon Emerson, BADBADNOTGOOD, Barbott, Belako, Ben UFO, Berri Txarrak, Bicep, The Black Angels, Bon Iver, Broken Social Scene, Cigarettes After Sex, CLUBZ, Dj Coco, Conttra, Converge, Cymbal Eat Guitars, The Damned, Dave P., Death Grips, Descendents, Discos Paradiso Crew, Dixon, Don’t DJ, Dj Dustin, El Petit de Cal Eril, Elmini, Elza Soares, Fatima Yamaha, Ferenc, Flying Lotus, Formation, Frank Ocean, Front 242, Gas, Glass Animals, Gojira, Gordi, Grace Jones, Grandaddy, The Growlers, Hamilton Leithauser, Henrik Schwarz, Her Little Donkey, Huerco S., HVOB, InnerCut, Iosonouncane, It’s Not Not, Japandroids, Jardín de la Croix, Jeremy Jay, JMII, Joey Purp, John Talabot Disco Set, Joy Orbison, Julia Jacklin, Julie Doiron, Junun featuring Shye Ben Tzur & The Rajasthan Express, Kelly Lee Owens, Kepa Junkera & Los Hermanos Cubero, Kevin Morby, Khidja, King Gizzard & The Lizard Wizard, King Krule, King Sunny Adé, KiNK, Kokoshca, Kornél Kovács, Lady Wray, Lauer, Les Cruet, Les Sueques, Let’s Eat Grandma, Local Natives, Lord Of The Isles, Lvl Up, Mac DeMarco, The Magnetic Fields, The Make-Up, Mannequin Pussy, Màquina Total, Maresme, Marie Davidson, Marta Delmont, Matrixxman, Medalla, Melange, Metronomy, Michael Mayer, Miguel, Mishima, Mitski, The Molochs, Moscoman, Muñeco, Murdoc, Museless, The Mystery Lights, Nikki Lane, No Zu, Noga Erez, Nots, Odina, Operators, PAVVLA, Pearson Sound, Pedro Vian, Pender Street Steppers, Phurpa, Pinegrove, Playback Maracas, Polar Inertia, Pond, Preoccupations, Priests, Rebuig, Recondite, Retirada!, Romare, Rosalía & Raül Refree, Royal Trux, Run The Jewels, S U R V I V E, Saint Etienne, Salfumán, Sampha, Sau Poler, Seu Jorge plays The Life Aquatic,A Tribute to David Bowie, Shelby Grey, Shellac, Sinkane, Skepta, Skinny Puppy, Slayer, Sleaford Mods, Sleep, Slim Cessna’s Auto Club, Solange, Soledad Vélez, Sorry Kate, Swans, Swet Shop Boys, Talaboman, Teenage Fanclub, Dj Tennis, This Is Not This Heat, Triángulo de Amor Bizarro, Tuff City Kids, Tycho, Vaadat Charigim, Van Morrison, Vladimir Ivkovic, Vox Low, Wand, The Waterparties, The Wave Pictures, The Wedding Present, Weval, Weyes Blood, The Wheels, Whitney, Wild Beasts, William Tyler, The xx, Youandewan, The Zombies perform “Odessey & Oracle” 50th Anniversary

Toundra foto marcos sanchez sos

ENTREVISTA A TOUNDRA

Toundra es la banda que ha llevado al rock instrumental en España a un público mucho más amplio, sobre todo desde su continua participación en los festivales más importantes de nuestro país. Con cada uno de sus cuatro discos han avanzado de manera ostensible – mayores eventos, mayor número de sold outs, giras internacionales más largas –, pero no por ello dejan de ponerse retos. El próximo día 30 de abril ofrecerán un concierto muy especial en el Barcklaycard Center de Madrid, poco después participarán en el SOS 4.8 de Murcia y tras ello se embarcarán en una nueva gira europea. Sobre todos estos temas y de sus próximos proyectos hemos hablado con Esteban Girón, guitarrista de la banda.

¿Os esperabais en algún momento acabar una gira y cerrar el ciclo de un disco que ha sido tan reconocido en un Concierto del Palacio de Deportes?

Cuando comenzamos no pensábamos ni editar nuestro primer álbum, sino regalarlo en CDrs en los conciertos. La vida cambia y vas cumpliendo metas, pero esta no nos la imaginábamos nunca. De hecho nos tuvieron que convencer un poco para terminar de hacerla. Nos gustan los desafíos porque si no nos aburrimos y esto creo que lo refleja.

Parece ser que este concierto será una celebración en el que habrá diferentes sorpresas como colaboraciones, una orquesta y un set list un poco especial. ¿Qué nos podéis contar sin que se rompa demasiado el misterio (o sí)?

El puto Maca se ha aprendido un tema que hasta ahora no hemos tocado con él y que mucha gente nos pedía. Llevaremos músicos de verdad acompañándonos, pero que nadie se espere a Iván Ferreiro cantándose un tema porque hemos llamado a amigos de toda la vida.

Para abrir este concierto habéis elegido a Alcest, Jardin de la Croix y Viva Belgrado. ¿Qué os motiva de estas tres bandas para que os acompañen en un evento tan especial?

Por partes:

Viva Belgrado: Nos encantaron en directo en el pasado Wombat Fest, nos cayeron muy bien, son jóvenes, apasionados y vienen del mismo mundo musical que nosotros. Después fueron fichados por Aloud Music y ya terminamos de querer compartir algo con ellos. Es también un guiño a nuestro anterior sello y amigos… queríamos hacerles partícipes de esta quijotada.

Jardín de la Croix: Es una banda amiga desde nuestros inicios. Compartimos escenario por primera vez en 2009 y siempre nos han tratado muy bien. Son una banda de esa escena madrileña en la que nosotros nacimos y de la que nos sentimos partícipes. Queríamos hacerles partícipes a ellos también.

Alcest: Queríamos invitar a una banda internacional. Somos los promotores de este concierto y somos conscientes de la responsabilidad de darle al público algo atractivo y Alcest lo son para mucha gente. Por ello les hemos invitado.

Con este concierto se cierra la gira de vuestro disco más exitoso, después os marcháis a otra de esas interminables giras europeas entre las que metéis la fecha del SOS 4.8. ¿Cuando termine en mayo será momento de descansar? ¿De grabar “V”? ¿De darse otro palizón de festivales?

Vamos a centrarnos en Exquirla, nuestro proyecto con Niño de Elche y haremos dormir a Toundra.

En esta nueva gira europea actuáis en países donde no habíais tocado, aunque parezca imposible. ¿El siguiente paso sería cambiar de continente? ¿Tenéis algún proyecto al respecto?

De momento queremos parar de tocar con Toundra y lo siguiente será con otro disco bajo el brazo. Es lo que el cuerpo nos pide, componer de nuevo y disfrutar de tener un grupo en el local, no en la carretera. Somos una familia y queremos disfrutar de componer un disco juntos de nuevo ya que, yo, echo de menos el crear junto a estos tres tipos.

“IV” supuso un avance sonoro hacia paisajes más melódicos, con desarrollos más complejos y quizá menos contundentes e inmediatos que III ¿Hacia dónde creéis que os encamináis en nuevos trabajos? ¿Esas sensaciones de avances o transformación estilísticos se intuyen durante las actuaciones en las giras o se quedan para el momento puro de la composición?

Nunca haremos un disco como I, II, III o IV. Tenemos que evolucionar porque si no, moriríamos. Quizás hagamos un disco más duro o quizás metamos electrónica. Aún no lo sabemos. Pero queremos mejorar como músicos, como compositores, productores… hacer siempre lo mismo está muy bien para ciertas bandas (de las que soy fan), pero artísticamente no me atrae.

¿Tenéis ya nuevas canciones o ideas?

Tengo el móvil petao de melodías.

Como has comentado, os habéis embarcado con Niño de Elche en un proyecto conjunto que habéis llamado Exquirla. ¿Cómo surgió la idea y que sentido le queréis dar al proyecto?

Surgió en una noche en el Monkey Week en la que tú también estabas (David Blutaski). Le dije a Paco que algún día haríamos algo. Nos hemos hecho muy amigos y finalmente todos hemos querido hacer un proyecto conjunto. Una de nuestas inspiraciones fue el “Ciccone Youth” de Sonic Youth.

Lo presentasteis en directo el mes pasado en las fiestas Demoscópicas en Madrid, pero ¿tenéis pensado llevarlo a más sitios? ¿Habrá grabación del material que estáis preparando?

Habrá disco y nos pondréis a caer de un burro.

Mucha gente que toma interés en el mundo del post rock o del rock instrumental a través de vuestros conciertos en festivales que no son del género, en principio no conoce mucho más. ¿Qué otras bandas les recomendáis para que puedan entender de donde viene vuestro sonido?

Adrift, El Páramo, Sonnov, Jardin de la Croix y que escuchen lo que les dé la gana. La gente está pastoreada y escucha demasiado lo que ciertos prescriptores, desde prensa a listas de Spotify, les dice. Lo bonito de la música es que no se puede atrapar en ningún sitio, por lo que creo que no debemos sentirnos atrapados. Yo ahora estoy escuchando mucho Black Mountain, CAN y Oasis. Me da un poco igual el género, ya estoy mayor.

No ya que os consideréis responsables de ello, pero ¿creéis que vuestra visibilidad como banda ha puesto en el foco un estilo que era demasiado conocido en nuestro país?

Hemos arrojado cierta luz a un movimiento que ya existía pero no hemos hecho ni más ni menos que otros cientos de agentes que la componen. No somos nada. “Para todos la luz, todo para todos y para nosotros nada”

Solo me queda desearos suerte en el reto del Palacio de Deportes, espero que sea una gran fiesta y os vaya muy bien.

Gracias. Es reconfortante que nos desees que vaya bien. Cuando lanzamos la noticia de este concierto hubo comentarios del tipo “ojalá se den una hostia” o “se les ha pirao” etc. Yo llevo meses sin dormir porque soy muy nervioso y porque quiero que salga todo increíblemente bien… no para mí… yo no voy a ver nada. Yo voy a subir media hora, voy a sudar y no me voy a dar cuenta de nada. Quiero hacer algo bonito para el público, que la gente, durante hora y media, sonría, sienta cosas, se evada, que no piense en la puta mierda de lunes que tiene dos días después. Leer ese tipo de comentarios me hizo daño… no de una manera vengativa, sino que me hirió. Es muy fácil hacerle el día más feliz a quien tienes al lado… y creo que siempre hay que esforzarse por hacerlo

Foto de portada: Marcos Sánchez

jagermusic bbk

JÄGERMUSIC RESUME EL AÑO DE FORMA AUDIOVISUAL

La incursión de Jágermeister en el apoyo a bandas emergentes con el programa Jägermusic, ha sido una de las noticias más positivas en el mundo musical nacional de los últimos años. Durante 2015 han estado presentes con bandas, e incluso escenarios, en festivales como el SOS 4.8, Vida Festival, Bilbao BBK Live, Resurrection Fest, Low FestivalMonkey Week y Deleste Festival.

Ahora, una vez terminada la temporada, nos muestran el trabajo realizado en un documental en siete partes, realizado por la productora valenciana Kill The TV y producido por Jägermusic, en el que podemos disfrutar y ver un poco más allá de esta apuesta por los nuevos géneros y acompañar a algunos de los protagonistas más destacados de la escena musical emergente estatal en su paso por estos seis festivales. En estos documentales podemos ver a artistas como Sen Senra, The Zephyr Bones, Juventud Juché, Der Panther, Senior i el Cor Brutal, The Saurs, Mambo Jambo, Disco las Palmeras!, Siesta, Jupiter Lion, Hinds, Holögrama, Olde Gods, Jardin de la Croix, Trajano!, Hinds, Músculo!, The Suicide of Western Culture, Ocellot y Los Tiki Phantoms.

ASÍ TE CONTAMOS EL SOS 4.8 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL VIDA FESTIVAL 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL BILBAO BBK LIVE 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL LOW FESTIVAL 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL MONKEY WEEK 2015

ASÍ TE CONTAMOS EL DELESTE FESTIVAL 2015

amfest 2015 940 entradas por dia

EL AMFEST YA TIENE CARTEL POR DÍAS

La cuarta edición del AMFest que celebrará su nueva edición 5, 6 y 7 de noviembre, ha dividido su cartel por días. El festival agotó hace poco los abonos para todo el festival, pero todavía tiene a la venta entradas diárias a 20 euros.

Jueves 5 de Noviembre:

MaybewhewillEl Ten Eleven Boira.

Viernes 6 de Noviembre:

Maserati, Mutiny on the Bounty, StearicaViven Maamut.

Sñabado 7 de Noviembre:

And So I Watch You From Afar, Jardin de la Croix, ErromaLe Temps du Loup Ciconia.

Toda la información del AMFest en: http://bythefest.com/festivales/aloud-music-festival/

jupiter lion

EL VILLAMANUELA SUMA A SEIS NUEVOS ARTISTAS A SU CARTEL

El festival Villamanuela, que celebrará su tercera edición del 9 al 11 de octubre en diferentes puntos de Malasaña, acaba de anunciar a seis nuevos artistas para formar parte de su cartel. Jardin de la Croix, Jupiter Lion (en la foto de portada), Siesta!, Ocellot, Olde God y Sed Senra se unen a los anteriormente confirmados lThe Sonics - con su formación original y nuevo disco-, Matana RobertsGhost CultureGirl BandLa LuzC.P.I. y Fumaça Preta.

Toda la información del Villamanuela en: http://bythefest.com/festivales/villamanuela/

and so i watch you from afar ASIWYFA amfest

NUEVAS CONFIRMACIONES PARA EL AMFEST

El AMFest anunció, nada más terminar su última edición el pasado marzo, que volvería en noviembre -días 5, 6 y 7-, pasando a celebrarse en otoño, donde se quedará en futuro. Aprovechando ese anuncio se  confirmaron las dos primeras bandas, los americanos Maserati, que actuarán por primera vez en España y los madrileños Jardín de la Croix, que volverán al AMFest después de su impresionante concierto de 2013, para presentar su nuevo disco.

Ahora esa nómina de artistas se incrementa con tres nuevos nombres; los luxemburgueses Mutiny on the Bounty que acaban de mostrar su directo explosivo en el Primavera Sound, el trío italiano Stearica, cuyo impactante debut fue editado en nuestro país por Aloud Music y los irlandeses And So I Watch You From Afar (en la foto de portada), una de las bandas instrumentales más importantes del mundo, habituales en nuestro país y que han pasado un par de veces por las últimas ediciones del FIB.

Los abonos están a la venta a 45€ (no tienen gastos de gestión) y se pueden adquirir aquí.

Toda la información del AMFest en: http://bythefest.com/festivales/aloud-music-festival/

HANDSOME FAMILY

ASÍ TE CONTAMOS EL MONKEY WEEK

La sexta edición del Monkey Week comenzó con suspense. Las previsiones meteorológicas en El Puerto de Santa María auguraban lluvia, y el viernes 10 por la mañana se cumplieron, pero a mediodía escampó y la jornada vespertina de conciertos se desarrolló tal como estaba previsto. Un auténtico alivio para el público, que debido al formato del festival (decenas de conciertos en numerosos espacios repartidos por toda la ciudad), obliga a desplazarse constantemente para ir degustando las actuaciones.

 

 

Tras una mañana de intensa actividad teórica en el Monkey Brain, nuestro periplo comenzó con las gallegas Agoraphobia, ganadoras del Vodafone-yu Music Talent 2013. El quinteto femenino, con varias componentes muy jóvenes, dejó una impresión grata, aunque su sonido no destaque por la originalidad (garaje, hard rock, grunge) y su imagen resulte bastante deslavazada (todas cuidan la estética, pero cada cual tiene una diferente). Le pusieron ganas, aunque les queda trecho por recorrer, circunstancia que resultó evidente cuando fueron relevadas en el mismo escenario (la pequeña terraza del Bar Santa María) por las danesas Nelson Can, la gran sorpresa del día. En su primera actuación en España, el trío dejó claro por qué está llamando la atención allá por donde pasa. Imagen atractiva (todas rubias y de negro) y sonido poderoso, únicamente basado en un bajo proclive a la distorsión y una batería eficaz y sin alardes. La escasez de instrumentación y sus canciones crudas y carentes de adornos han suscitado comparaciones con los White Stripes, aunque la voz y los movimientos de la vocalista Selina Gin remiten a Siouxsie. Sus incursiones entre la gente, impertérrita la mirada y desafiante la actitud, demostraron que tiene madera de estrella. Por la noche, todo el mundo hablaba de ellas.

 

 

A diferencia de otros festivales en que los grupos se alternan en un par de escenarios, en el Monkey Week es imposible asistir a todos los conciertos. Programa de mano en ristre, se trata de organizar una hoja de ruta y escoger un itinerario que puede terminar resultando acertado (el descubrimiento de Nelson Can) o estar salpicado de errores (de los que uno se percata cuando, en los corrillos, se comenta en términos superlativos uno de los conciertos que había descartado). Por eso hay que moverse rápido de un lugar a otro y tratar de cazar todo lo que se pueda. En el escenario del Monkey Market pudimos ver a Pelo Mono, un dúo instrumental de guitarra (Pedro de Dios, de Guadalupe Plata) y batería (Antonio Pelomono) que se presenta enmascarado en escena y se interna por los territorios del blues y el surf pantanoso. Sugestivos. Tras ellos, unos Modelo de Respuesta Polar a los que habíamos visto en el Low Festival y que nos dejaron la misma sensación que entonces: Ejecución impecable, desarrollos instrumentales de connotaciones paisajísticas, una voz que a veces hace demasiadas concesiones a la galería y una actitud que parece impostada (aunque quizá no lo sea). Se puede comprar o no su propuesta con ribetes post-rock, pero no se le pueden hacer reproches.

 

 

Salida de la Bodega Osborne, donde está instalado el mercadillo de stands, y de nuevo a las calles camino de La Cristalera, donde había cierta expectación por ver a Orthodox. El dúo sevillano (trío hasta hace poco) puso una de las escasas notas de metal moderno en el festival, ofreciendo un pase con raigambre doom en el que bajo y batería (los dos únicos instrumentos de la banda) provocaron un tsunami donde se podían detectar barnices jazz e incluso aflamencados (especialmente en la voz). Contundentes.

 

 

Una breve visita a El Cielo de Cayetana nos permitió también echar un vistazo a Royal Mail, finalistas del Circuito Joven Pop Rock de Andalucía. La sombra de los Simple Minds menos estimulantes se cernía sobre los temas que escuchamos, quizá pocos para hacer una valoración completa de la banda, pero la sala Mucho Teatro reclamaba el protagonismo en el cierre de la noche y hacía allí encaminamos nuestros pasos para encontrarnos con Suomo, grupo local (del mismo Puerto de Santa María) que combina reminiscencias de la era siniestra con tecno en la estela de Depeche Mode. Les benefició la reverberación del local, aunque su repertorio no despierta pasiones, pese a los esfuerzos de su vocalista por lucir una imagen (gafas de sol, pelo engominado, larga camisa negra, estatismo en escena) que quizá causara impacto en los ochenta, pero que hoy por hoy resulta retro.

 

 

El sonido no mejoraría con Betunizer, la mejor banda post-punk con que se puede topar uno hoy en día en Europa. Su actuación fue sencillamente apabullante. Incluso Dorian Wood estaba entusiasmado entre las primeras filas (con razón lleva al batería Marcos Junquera en la formación con la que está girando por España). Se ha convertido en tópico hablar de engranajes bien engrasados y máquinas de precisión para describir a las bandas que funcionan con la eficacia de un martillo neumático, pero es que son comparaciones que parecen ideadas pensando en el trío valenciano. Tres músicos excepcionales (a Junquera hay que sumar el bajista Pablo Peiro y el guitarrista José Guerrero) que saben perfectamente lo que quieren y cómo conseguirlo. Una banda que te da un navajazo en el costado y después te proponer bailar mientras te desangras, un mecanismo perfecto en el que la efectividad rítmica se complementa de tal manera con los riffs que es imposible permanecer impasible ante el prodigio matemático que despliegan en sus conciertos. En su caso no cabe hablar ya de grupo emergente ni de promesa. Con tres discos en el mercado y después de varias giras continentales, Betunizer es una de las bandas más importantes de la escena rock estatal.

 

 

Tras su soberbia demostración de fuerza, la bóveda de Mucho Teatro siguió engullendo el sonido que se producía en el escenario, en este caso a cargo de los canadienses Holy Fuck, que parten de una base rock (batería, bajo y ocasional guitarra) para incorporar elementos electrónicos (casios, sintetizador) con los que generan un sonido dance-rock que igual puede remitir al carrusel breakbeat de The Chemical Brothers que a las locuras de Happy Mondays, siempre con un componente personal que se concreta en una puesta en escena que deriva hacia el caos controlado, y en la que también juegan un papel importante el ruido y el aderezo extravagante (una montadora de celuloide utilizada como herramienta generadora de sonidos). Sala a rebosar y show de eficacia incontestable para cerrar nuestro recorrido por la primera jornada de un festival que cumple con lo que promete su acertado lema, que propone descubrir hoy a las bandas del mañana, pero que además ofrece la posibilidad de disfrutar de muchas que ya gozan de un presente deslumbrante.

 

 

 SÁBADO 11

Más de 75 actuaciones en una veintena de recintos. Ese era el menú que ofrecía el sábado el programa del Monkey Week. A todas luces inabarcable. Como bien sabe todo aquel que haya visitado el festival, aquí no se trata de verlo todo, sino de escoger y encomendarse a la suerte. Trazar una ruta y dejarse llevar por la ciudad, de escenario en escenario. Un South by South West en miniatura que convierte el Puerto de Santa María en un hervidero de actividad musical. La lluvia, que fue muy intensa en algunos momentos de la jornada, nos obligó a modificar los planes en algunos tramos del recorrido, al que se añadió, además, un concierto sorpresa. Pero vayamos por partes.

Los cambios de sala forzados por las inclemencias del tiempo (hubo que reubicar los shows al aire libre) provocaron algunos pequeños retrasos que, unidos a lo apretado del cartel, podían derivar en situaciones anómalas, como llegar a conciertos en los que el grupo todavía estaba montando el equipo (o probando sonido) o encontrarse con otros en los que la banda de turno ya andaba recogiendo el material.

 

 

El primer caso nos sucedió con Copo, que regresaban a la localidad gaditana donde grabaron su último disco, “Todos a la guerra” (a las órdenes de Paco Loco), para ofrecer un concierto en el Trocadero que se inició con bastantes problemas de sonido, pero que fue mejorando a medida que desaparecían los acoples y las guitarras comenzaban a sonar. Su pop de ribetes indie en la estela de Niños Mutantes o Lori Meyers podría encontrar hueco en una escena propicia, aunque también bastante saturada. Actuaron para un público bastante escaso, circunstancia que se repite en el Monkey Week con frecuencia, debido a la enorme oferta del festival y a que no todas las bandas despiertan (o son capaces de generar) el mismo interés.

 

 

El menú degustación del día (por la tarde, la única posibilidad de ver muchos grupos pasa por ver quince minutos de cada uno y salir a toda prisa hacia el siguiente local) nos encaminó a continuación hacia el centro cultural donde se había reubicado a los grupos que debían tocar en el Muelle del Vapor. El primero de la lista era Juventud Juché, un trío post-punk madrileño que podría ser el paradigma de una nueva generación de atractivas bandas españolas interesadas en hacer música con aristas, y que han sido capaces de generar un circuito propio (salas, sellos), al margen de los cauces convencionales, que funciona con gran fluidez y crece a ojos vista. La prueba es que ya ha llamado la atención de marcas como Jägermeister, que está patrocinando un puñado de artistas habitualmente olvidados por los grandes medios y los departamentos de marketing de las empresas de bebidas. Sonaron sólidos y vehementes, conscientes de que su mayor virtud es la actitud que derrochan.

 

 

Una rápida escapada a la sala Gold para hacer acto de presencia en la fiesta organizada por el Low Festival con dos aguerridas bandas punk de Benidorm (La Moto de Fernan y Emergency Ponchos) y nueva escala en el Trocadero, para completar el repaso provincial con las alicantinas Rosy Finch. Musicalmente se ajustan a cánones muy reconocibles (grunge, stoner), pero la poderosa presencia de Mireia Porto, su potencia vocal (¿la Courtney Love española?) y el sonido huracanado de su guitarra (Marshall a tope de potencia) son capaces de tumbar a cualquiera. Muy serio lo suyo, y con claras posibilidades de funcionamiento en los circuitos internacionales del género.

 

 

Los siguientes en la lista eran Jardín de la Croix, bestias pardas del rock instrumental con ingredientes math rock, doom y post, que en sus derivas progresivas incluso podían recordar a los italianos Goblin. Tan virtuosos como pétreos, quizá se adornan en exceso, pero es una de las señas de identidad de los estilos que cultivan, así que pocos reproches se les pueden hacer, sobre todo teniendo en cuenta que desarrollaron un show compacto y sin fisuras, de una profesionalidad incuestionable.

 

 

Entonces fue también cuando comenzó a correrse la voz de que en la bodega Grant iba a comenzar un concierto fuera de programa. Un “secret show” que ya estaba amenizando desde los platos Florent (Los Planetas) y que iba a significar la puesta de largo en el festival de “Perspectiva Caballera”, el nuevo álbum de Sr. Chinarro. Así que hacía allí nos fuimos. Como es habitual en estos conciertos secretos, el lugar estaba lleno y no faltaba nadie: promotores, medios, profesionales y demás farándula ya disfrutaban de la primera actuación de la noche, protagonizada por una Maika Makovski dicharachera y parlanchina, que defendió su repertorio únicamente con la guitarra eléctrica y se sintió tan cómoda que incluso se arrancó con una canción en macedonio (según contó, ha viajado recientemente al país en busca de sus orígenes).

 

 

La relevó en el escenario Jero Romero, pero nuestros pasos se encaminaban ya hacia un nuevo destino: Era la hora de Jupiter Lion, que venían de compartir varias fechas por el país con Holy Fuck, pero que nunca se sintieron cómodos en escena. Su repertorio es de los que obligan a mover el cuerpo al compás de sus ritmos maquinales, pero la acumulación de problemas técnicos, que les impedían escucharse en condiciones y establecer las sincronías necesarias para que el animal de tres cabezas que es el grupo funcionara a pleno rendimiento, terminaron por consumir su paciencia, y tras solo media de hora de concierto, y ante la imposibilidad de entendimiento con la mesa de sonido, tiraron la toalla. Una pena, porque pese a los imponderables técnicos, el magma sónico que elaboran a partir de instrumentos rock (batería, bajo) y herramientas electrónicas (sintetizadores) había logrado poner en estado de trance a un público que iba aumentando de manera notoria, mientras en el exterior los relámpagos iluminaban el cielo y una fuerte tromba de agua vaciaba las calles de la ciudad.

 

 

Nada que no tuviera remedio, ya que Sr. Chinarro tocaba bajo techo. Al salir tuvo un hermoso detalle recordando al recientemente fallecido Fernando Cañas y acto seguido la emprendió con un concierto que sirvió para saborear los temas de su nuevo disco y para constatar la renovación de su entente con Jordi Gil y compañía. Como en todas las grandes historias de amor, la de Antonio Luque y sus músicos está llena de desplantes y reconciliaciones, casi un ingrediente más del combustible que permite avanzar al proyecto. El concierto dejó buen sabor de boca y nos devolvió al asfalto, camino de la sala Mucho Teatro, donde Ginferno y los Saxos del Averno ofrecían su show de despedida.

 

 

Ni que decir tiene que se fueron por la puerta grande. Kim Warsen fue el maestro de ceremonias perfecto durante un set en el que la banda hizo trizas cualquier adscripción genérica posible. Ellos hablan de afro-rockabilly, calypso-punk, swing asiático o garage aborigen, pero en realidad su propuesta está más allá de etiquetajes ingeniosos. Música multiforme, que dispara al mismo tiempo al cerebro y a las piernas, dinámica en su concepción rítmica y sobrada de recursos a la hora de sacar partido a su exuberante sección de metal. La fiesta total en un mundo perfecto, hasta el punto de que parecía una broma macabra que estuvieran diciendo adiós desde la discreción justo antes de que la descafeinada (y, claro, exitosa) tropa de Delafé y las Flores Azules ocupara el mismo escenario. Era el momento de salir de nuevo a la calle, donde Cabezafuego y sus amigos animaban al personal desplegando energía hillbilly, y de paso aprovechar para visitar un espacio en el que todavía no habíamos hecho parada: El Teatro Muñoz Seca.

 

 

Un recinto de lujo (acústica perfecta, butacas) para acoger a un artista superlativo, único, irrepetible: Dorian Wood. El viernes, en una comida de hermandad organizada por el incansable Joan Vich Montaner, se había subido a un pequeño tablao flamenco para cantar tres canciones mientras una numerosa y hambrienta parroquia daba cuenta de un sabroso guiso de berza. Su imponente presencia física y la intensidad emocional con que las interpretó hicieron que se detuviera el tiempo. Verlo acompañado de su banda española en el teatro era, sin duda, uno de los platos fuertes de la noche, pese a lo avanzado de la hora y el cansancio acumulado. Y el americano no defraudó. Se plantó en medio del escenario con una camiseta en la que lucía la palabra “Maricón”, y en cuanto comenzó a cantar, la atmósfera cambió. Wood da un sentido a la interpretación que se basa tanto en la voz como en su capacidad expresiva (tiene background como performer), llevando las canciones a otra dimensión, creando una atmósfera especial en la que también juega un papel clave la instrumentación (acordeón, contrabajo, guitarra eléctrica y batería, mayoritariamente tocada con mazas). En la misma liga que Antony Hegarty (tiempo al tiempo), pero con sangre latina en las venas, Wood es un personaje bigger than life al que es difícil olvidar después de haberlo visto en directo. Focalizando la atención desde el centro de la escena o sentado al piano, convierte cada canción en un momento de trascendencia espiritual. Sublime.

 

 

Con el ánimo y el alma machacados, aún quedaba una última parada, de vuelta a Mucho Teatro. En su tercera visita al Monkey Week, los murcianos Perro mostraron la enorme evolución que han experimentado en muy poco tiempo. Son ya una banda de primera división, parte de la magnífica generación a la que hacíamos referencia al principio del texto al hablar de Juventud Juché, y la orgia polirrítmica que imprimen sus dos baterías les otorga un matiz de peculiaridad que impulsa el aquelarre lúdico orquestado por guitara, bajo y voz. Tienen bacalao, tienen melodía, y tienen un talento descomunal, que les permitió meterse en el bolsillo al numeroso público que abarrotaba la sala y que aún tendría premio extra por su asistencia: El show final de los gallegos Unicornibot, siempre una garantía en directo. No obstante, la luz de reserva llevaba ya horas encendida en el panel de mandos de nuestros cuerpos, así que enfilamos hacia el hotel mientras caíamos en la cuenta de que ni siquiera habíamos tenido tiempo para cenar. Es lo que tiene el Monkey Week.

 

DOMINGO 12

Después de la larga travesía del sábado, el Monkey Week amaneció el domingo legañoso y con resaca. Sin jornada profesional matinal, los conciertos comenzaron a recibir el goteo de espectadores a mediodía, especialmente los de carácter gratuito, que se celebran en la plaza Alfonso X, donde nos topamos con Villanueva, banda pop gallega que tiene su mayor activo en Josete Díaz, un vocalista con personalidad. También en la plaza, los chilenos Prehistöricos demostraron poco después que no solo comparten la diéresis con sus compatriotas de Dënver; también el gusto por las canciones pop teñidas de melancolía y con protagonismo de los teclados.

 

 

Un par de aperitivos matinales que dieron paso a un recorrido vespertino iniciado a primera hora de la mano de Little Cobras, trío atípico (dos guitarras y batería) que practica un rock and roll primitivo y directo, con alguna esquirla garagera. Volumen atronador, empatía con el público (jugaban en casa) y chulería (uno de ellos llevaba una camiseta con el lema “Death to Hipsters”) les bastaron para completar un concierto que se hizo corto y congregó a bastante público en el bar Santa María.

 

 

La siguiente parada fue en la sala Gold, donde actuaban los malagueños Tentacles, un trío instrumental (bajo, batería y teclado/sampler) de puesta en escena poco atractiva y sonido a mitad de camino entre el prog-jazz y la música de videojuego. Entre el escaso público que había en el local y la indefinición de su propuesta, el asunto no llegó a cuajar, al menos durante el tiempo que pudimos dedicarles, porque ya se sabe que la simultaneidad es la norma que rige la programación del Monkey Week y otras salas y grupos reclamaban también nuestra atención. Como El Lobo en tu Puerta, banda de Chiclana que se presentaba en la sala Milwaukee y que nos dejó con la boca abierta, porque hay que verlos para creerlos: El batería parece que acaba de aparcar el camión con el que ha llegado desde algún lugar lejano, el guitarrista empuña una Gibson Flying V de la que extrae riffs con un pie en el stoner y otro en el metal, mientras que el cantante salta y grita las letras como si le fuera la vida en ello al tiempo que hace sonar el theremin. Si la mezcla parece extraña es porque realmente lo es, pero de algún modo inexplicable deriva en un todo poderoso y coherente, un espectáculo atronador y caótico, pero de fuerza indiscutible, que a buen seguro haría las delicias de los Beastie Boys.

 

 

 

Aún aturdidos, y sin solución de continuidad, nos dirigimos a ver a Terrier, otra de esas bandas que parece haber encontrado hueco en la escena emergente que saca la cabeza desde el underground, aunque sus miembros ya cuentan con experiencia previa en anteriores formaciones. Una propuesta mixta (dos chicas y dos chicos) y de sonido destartalado (podrían grabar para K Records) que, en el fondo, se sustenta en canciones pop de toda la vida, con las melodías a tres voces como principal baza. Desenfadados y nada pretenciosos, podrían ser el paradigma de cierta actitud amateur (o quizá únicamente despreocupada) que se ha convertido en seña de identidad de muchos grupos estatales de nueva hornada.

 

 

Maria Rodés ya estaba en el escenario cuando cruzamos el umbral de El Cielo de la Cayetana. Casi en penumbra, como si la timidez con que presenta su repertorio se tradujera a nivel visual, desgranó con su guitarra acústica algunas de las coplas que ha reelaborado en su último disco, con el único acompañamiento de otro guitarra (eléctrico) que iba agregando pequeños matices (y ocasionales coros) a los temas. Sencillez y delicadeza extremas, que se vieron perjudicadas por el runrún constante de un sector del público (un mal universal e imposible de erradicar), pero que aún así llegaron hondo a la audiencia de las primeras filas.

 

 

Con Trajano! la sensación es que hay base sobre la que trabajar. Tienen imagen, juventud y las ideas muy claras, pero de momento parecen unos Joy Division a los que hubieran dejado caer en Rock-Ola en 1982. Sonido convincente, aunque muy codificado (con muchas canciones que arrancan a partir de un riff de bajo), en el que reclama protagonismo la personal voz de Lois Brea, un frontman consciente de su atractivo. Podrían haber aparecido en “Arrebato” (Iván Zulueta, 1980), pero su tiempo es el actual, y su público ni siquiera había nacido cuando se grabaron los discos que inspiran su repertorio. Un grupo en desarrollo, que cuenta con unos cimientos bien compactados sobre los que empezar a construir su propia historia, la que les desligue de los nombres que se repiten de manera insistente al hablar de ellos.

 

 

Su caso no es único. De hecho, no hay grupo que no dé sus primeros pasos mimetizando sus influencias más evidentes. También es lo que ocurre, por ejemplo, con Red Buffalo, que viajaron hasta el Monkey Week en calidad de ganadores de un concurso organizado por Ticketea. El rock americano de Kings of Leon, o lo que es lo mismo, la mirada retro que algunas bandas actuales ponen sobre el legado de Creedence Clearwater Revival, The Band o The Jayhawks, es el combustible con el que llenan el depósito de su vehículo sonoro, conducido por tres guitarras a todo volumen, lo cual les hace ganar en rotundidad y perder en matices.

 

 

Rodeo, la sala que acogió su concierto, fue también el lugar donde Miraflores ofrecieron su descarga de rock turbio y enfermizo. Emilio R. Cascajosa es un vocalista convencido de su carisma, que arrastra hacia el abismo a un grupo con las cartas bien a la vista: Una mano ganadora que bebe en la tradición australiana, la suciedad eléctrica y el ruido desafiante. En efecto, se trata de nuevo de una banda derivativa, pero ante la actual avalancha de ejercicios de estilo pop y su hueco desparpajo festivo, también se agradece algo de espíritu malsano. Jeffrey Lee Pierce estaría orgulloso de ellos.

 

 

La insultante juventud de sus miembros es una de las características principales tanto de The Saurs como de Los Nastys, las dos bandas que tuvimos ocasión de ver después. Los primeros se dedican a lo que toca a su edad: Pasarlo bien, gritar y divertirse. Que lo hagan mediante canciones frescas, directas, sin complicaciones y con deje garagero también tiene lógica, ya que es un género que se presta a tales requisitos. El tiempo dirá si pueden convertirse en un hype o si la creciente aparición de grupos en la misma línea acabará por establecer una criba, pero si algo tienen es futuro.

 

 

En cuanto a Los Nastys, ya son presente. Comparten a Alejandro de Lucas con The Parrots (hablando de hypes…) y convirtieron su concierto en la sala Mondongo en una juerga descomunal, que puso al público en órbita y terminó con la banda extenuada y sudorosa. Su impacto es inmediato y va directo al estómago, aunque musicalmente ofrezcan la enésima revisión del garage-punk, que al paso que va el asunto dejará de ser una escena para convertirse en tendencia mayoritaria. En todo caso, convertir un local pequeño en una olla a presión no es tarea fácil, y ellos lo lograron sin dificultad. La juventud vuelve a ser un valor en su caso, aunque el discurso musical que la acompaña no deja de estar basado en el revivalismo. Fresco, entusiasta, provocador, cachondo, empático y desvergonzado, pero revivalismo a fin de cuentas.

 

 

Es el signo de los tiempos, y no lo capitalizan los recién llegados, sino que alcanza a artistas más curtidos como Paul Zinnard, que actuó en El Cielo de la Cayetana. Escuchando sus canciones es inevitable pensar en Bob Dylan, Bruce Springsteen, Elliott Murphy, Tom Petty o Lou Reed, excelentes referentes que, en todo caso, comparte con una ingente cantidad de compañeros de faena, y ya se sabe que para destacar hay que ofrecer algo diferente, o al menos singular. En todo caso, y teniendo en cuenta que no tocó con su banda habitual, dejó sobrada constancia de la honestidad de sus planteamientos. Si con eso basta es una decisión que debe tomar el público.

 

 

Llegada la medianoche, tocaba poner rumbo al Teatro Pedro Muñoz Seca, donde tendría lugar el cierre del festival, de la mano de dos bandas norteamericanas. Abrieron The Handsome Family, de Chicago y en formato trío. La excelente acústica del recinto permitió disfrutar de un concierto antológico, en el que la sobriedad del repertorio no fue óbice para que el matrimonio formado por Brett y Rennie Sparks bromeara constantemente (la mayoría de veces, a costa del español de ella). Una lección magistral de country, en la que no faltó “Far From Any Road”, la canción que les ha reportado algo más de visibilidad gracias a la serie “True Detective”. Gótico americano teñido de oscuridad y tristeza lírica, que se impuso al cansancio del respetable y preparó el terreno para The Sadies.

 

 

Con el cuarteto de Toronto siempre se juega sobre seguro. Imposible que defrauden en directo. Impecablemente vestidos, volvieron a dar un repaso por los géneros musicales americanos (del surf al country & western, de la psicodelia al rock) en un show sin aspavientos de ninguna clase, únicamente sustentado en canciones de muchos quilates, interpretadas con tanta clase como entusiasmo, que pusieron de inmediato en pie al público asistente. Modestos (como todos los grandes) y sobrados de recursos (la alternancia entre guitarra y violín de Travis Good), se dejaron la piel para rubricar el broche de oro de un Monkey Week que ha cumplido con creces sus objetivos, deja alto el listón para el año que viene.

 

Fotos: Liberto Peiró

 

MONKEY WEEK

CRÓNICA MONKEY WEEK: SÁBADO

Más de 75 actuaciones en una veintena de recintos. Ese era el menú que ofrecía el sábado el programa del Monkey Week. A todas luces inabarcable. Como bien sabe todo aquel que haya visitado el festival, aquí no se trata de verlo todo, sino de escoger y encomendarse a la suerte. Trazar una ruta y dejarse llevar por la ciudad, de escenario en escenario. Un South by South West en miniatura que convierte el Puerto de Santa María en un hervidero de actividad musical. La lluvia, que fue muy intensa en algunos momentos de la jornada, nos obligó a modificar los planes en algunos tramos del recorrido, al que se añadió, además, un concierto sorpresa. Pero vayamos por partes.

Los cambios de sala forzados por las inclemencias del tiempo (hubo que reubicar los shows al aire libre) provocaron algunos pequeños retrasos que, unidos a lo apretado del cartel, podían derivar en situaciones anómalas, como llegar a conciertos en los que el grupo todavía estaba montando el equipo (o probando sonido) o encontrarse con otros en los que la banda de turno ya andaba recogiendo el material.

 

Copo

 

El primer caso nos sucedió con Copo, que regresaban a la localidad gaditana donde grabaron su último disco, “Todos a la guerra” (a las órdenes de Paco Loco), para ofrecer un concierto en el Trocadero que se inició con bastantes problemas de sonido, pero que fue mejorando a medida que desaparecían los acoples y las guitarras comenzaban a sonar. Su pop de ribetes indie en la estela de Niños Mutantes o Lori Meyers podría encontrar hueco en una escena propicia, aunque también bastante saturada. Actuaron para un público bastante escaso, circunstancia que se repite en el Monkey Week con frecuencia, debido a la enorme oferta del festival y a que no todas las bandas despiertan (o son capaces de generar) el mismo interés.

 

Juventud Juché

 

El menú degustación del día (por la tarde, la única posibilidad de ver muchos grupos pasa por ver quince minutos de cada uno y salir a toda prisa hacia el siguiente local) nos encaminó a continuación hacia el centro cultural donde se había reubicado a los grupos que debían tocar en el Muelle del Vapor. El primero de la lista era Juventud Juché, un trío post-punk madrileño que podría ser el paradigma de una nueva generación de atractivas bandas españolas interesadas en hacer música con aristas, y que han sido capaces de generar un circuito propio (salas, sellos), al margen de los cauces convencionales, que funciona con gran fluidez y crece a ojos vista. La prueba es que ya ha llamado la atención de marcas como Jägermeister, que está patrocinando un puñado de artistas habitualmente olvidados por los grandes medios y los departamentos de marketing de las empresas de bebidas. Sonaron sólidos y vehementes, conscientes de que su mayor virtud es la actitud que derrochan.

 

Rosy Finch

 

Una rápida escapada a la sala Gold para hacer acto de presencia en la fiesta organizada por el Low Festival con dos aguerridas bandas punk de Benidorm (La Moto de Fernan y Emergency Ponchos) y nueva escala en el Trocadero, para completar el repaso provincial con las alicantinas Rosy Finch. Musicalmente se ajustan a cánones muy reconocibles (grunge, stoner), pero la poderosa presencia de Mireia Porto, su potencia vocal (¿la Courtney Love española?) y el sonido huracanado de su guitarra (Marshall a tope de potencia) son capaces de tumbar a cualquiera. Muy serio lo suyo, y con claras posibilidades de funcionamiento en los circuitos internacionales del género.

 

Jardín de la Croix

 

Los siguientes en la lista eran Jardín de la Croix, bestias pardas del rock instrumental con ingredientes math rock, doom y post, que en sus derivas progresivas incluso podían recordar a los italianos Goblin. Tan virtuosos como pétreos, quizá se adornan en exceso, pero es una de las señas de identidad de los estilos que cultivan, así que pocos reproches se les pueden hacer, sobre todo teniendo en cuenta que desarrollaron un show compacto y sin fisuras, de una profesionalidad incuestionable.

 

Maika Makovski

 

Entonces fue también cuando comenzó a correrse la voz de que en la bodega Grant iba a comenzar un concierto fuera de programa. Un “secret show” que ya estaba amenizando desde los platos Florent (Los Planetas) y que iba a significar la puesta de largo en el festival de “Perspectiva Caballera”, el nuevo álbum de Sr. Chinarro. Así que hacía allí nos fuimos. Como es habitual en estos conciertos secretos, el lugar estaba lleno y no faltaba nadie: promotores, medios, profesionales y demás farándula ya disfrutaban de la primera actuación de la noche, protagonizada por una Maika Makovski dicharachera y parlanchina, que defendió su repertorio únicamente con la guitarra eléctrica y se sintió tan cómoda que incluso se arrancó con una canción en macedonio (según contó, ha viajado recientemente al país en busca de sus orígenes).

 

Jupiter Lion

 

La relevó en el escenario Jero Romero, pero nuestros pasos se encaminaban ya hacia un nuevo destino: Era la hora de Jupiter Lion, que venían de compartir varias fechas por el país con Holy Fuck, pero que nunca se sintieron cómodos en escena. Su repertorio es de los que obligan a mover el cuerpo al compás de sus ritmos maquinales, pero la acumulación de problemas técnicos, que les impedían escucharse en condiciones y establecer las sincronías necesarias para que el animal de tres cabezas que es el grupo funcionara a pleno rendimiento, terminaron por consumir su paciencia, y tras solo media de hora de concierto, y ante la imposibilidad de entendimiento con la mesa de sonido, tiraron la toalla. Una pena, porque pese a los imponderables técnicos, el magma sónico que elaboran a partir de instrumentos rock (batería, bajo) y herramientas electrónicas (sintetizadores) había logrado poner en estado de trance a un público que iba aumentando de manera notoria, mientras en el exterior los relámpagos iluminaban el cielo y una fuerte tromba de agua vaciaba las calles de la ciudad.

 

Sr. Chinarro

 

Nada que no tuviera remedio, ya que Sr. Chinarro tocaba bajo techo. Al salir tuvo un hermoso detalle recordando al recientemente fallecido Fernando Cañas y acto seguido la emprendió con un concierto que sirvió para saborear los temas de su nuevo disco y para constatar la renovación de su entente con Jordi Gil y compañía. Como en todas las grandes historias de amor, la de Antonio Luque y sus músicos está llena de desplantes y reconciliaciones, casi un ingrediente más del combustible que permite avanzar al proyecto. El concierto dejó buen sabor de boca y nos devolvió al asfalto, camino de la sala Mucho Teatro, donde Ginferno y los Saxos del Averno ofrecían su show de despedida.

 

Ginferno y los Saxos del Averno

 

Ni que decir tiene que se fueron por la puerta grande. Kim Warsen fue el maestro de ceremonias perfecto durante un set en el que la banda hizo trizas cualquier adscripción genérica posible. Ellos hablan de afro-rockabilly, calypso-punk, swing asiático o garage aborigen, pero en realidad su propuesta está más allá de etiquetajes ingeniosos. Música multiforme, que dispara al mismo tiempo al cerebro y a las piernas, dinámica en su concepción rítmica y sobrada de recursos a la hora de sacar partido a su exuberante sección de metal. La fiesta total en un mundo perfecto, hasta el punto de que parecía una broma macabra que estuvieran diciendo adiós desde la discreción justo antes de que la descafeinada (y, claro, exitosa) tropa de Delafé y las Flores Azules ocupara el mismo escenario. Era el momento de salir de nuevo a la calle, donde Cabezafuego y sus amigos animaban al personal desplegando energía hillbilly, y de paso aprovechar para visitar un espacio en el que todavía no habíamos hecho parada: El Teatro Muñoz Seca.

 

Cabezafuego y compañía, liándola en la calle

 

Un recinto de lujo (acústica perfecta, butacas) para acoger a un artista superlativo, único, irrepetible: Dorian Wood. El viernes, en una comida de hermandad organizada por el incansable Joan Vich Montaner, se había subido a un pequeño tablao flamenco para cantar tres canciones mientras una numerosa y hambrienta parroquia daba cuenta de un sabroso guiso de berza. Su imponente presencia física y la intensidad emocional con que las interpretó hicieron que se detuviera el tiempo. Verlo acompañado de su banda española en el teatro era, sin duda, uno de los platos fuertes de la noche, pese a lo avanzado de la hora y el cansancio acumulado. Y el americano no defraudó. Se plantó en medio del escenario con una camiseta en la que lucía la palabra “Maricón”, y en cuanto comenzó a cantar, la atmósfera cambió. Wood da un sentido a la interpretación que se basa tanto en la voz como en su capacidad expresiva (tiene background como performer), llevando las canciones a otra dimensión, creando una atmósfera especial en la que también juega un papel clave la instrumentación (acordeón, contrabajo, guitarra eléctrica y batería, mayoritariamente tocada con mazas). En la misma liga que Antony Hegarty (tiempo al tiempo), pero con sangre latina en las venas, Wood es un personaje bigger than life al que es difícil olvidar después de haberlo visto en directo. Focalizando la atención desde el centro de la escena o sentado al piano, convierte cada canción en un momento de trascendencia espiritual. Sublime.

 

Dorian Wood

 

Con el ánimo y el alma machacados, aún quedaba una última parada, de vuelta a Mucho Teatro. En su tercera visita al Monkey Week, los murcianos Perro mostraron la enorme evolución que han experimentado en muy poco tiempo. Son ya una banda de primera división, parte de la magnífica generación a la que hacíamos referencia al principio del texto al hablar de Juventud Juché, y la orgia polirrítmica que imprimen sus dos baterías les otorga un matiz de peculiaridad que impulsa el aquelarre lúdico orquestado por guitara, bajo y voz. Tienen bacalao, tienen melodía, y tienen un talento descomunal, que les permitió meterse en el bolsillo al numeroso público que abarrotaba la sala y que aún tendría premio extra por su asistencia: El show final de los gallegos Unicornibot, siempre una garantía en directo. No obstante, la luz de reserva llevaba ya horas encendida en el panel de mandos de nuestros cuerpos, así que enfilamos hacia el hotel mientras caíamos en la cuenta de que ni siquiera habíamos tenido tiempo para cenar. Es lo que tiene el Monkey Week.

 

Perro

 Fotos: Liberto Peiró

cabecera JupiterLion

MONKEY WEEK DESVELA EL JÄGERMUSIC SHOWCASE

Jägermeister estará presente en la próxima edición de Monkey Week de una forma muy especial. El Jägermusic Showcase tendrá lugar en un escenario en el Muelle del Vapor de El Puerto de Santa María (situado en la Plaza de las Galeras, en pleno epicentro del festival) y servirá como escaparate de aquellas bandas que representan el carácter con el que Jägermeister se siente identificado: actitud encima del escenario, cultura emergente y autenticidad.

El sábado 11 de octubre actuarán los madrileños Jardín de la Croix, un grupo transversal y con una técnica estremecedora, que pueden participar en festivales de metal y no parecer descontextualizados en otros de indie. Los también madrileños Juventud Juché, herederos del sonido post-punk y no wave neoyorkino de finales de los setenta y principios de los ochenta, demostrarán su potencial en directo; cualidad que comparten con Siesta!, valencianos que vienen a presentar los temas que conformaran su próximo álbum, “Sangre Nueva”. La noche terminará con el baile cósmico que ofrecen los experimentados Jupiter Lion (en la foto).

Al día siguiente podremos disfrutar de las actuaciones de Trajano!, presentando su nuevo álbum “Antropofagia”, que ha gozado de muy buenas críticas en la prensa especializada. Terminará la velada con el sonido garage de The Parrots; además, The Saurs, considerados la nueva joya barcelonesa, y el gusto por el lo-fi acústico más clásico de Terrier, que siguen girando con los temas de “Un cadáver en el mar”, su primer disco.

La programación está abierta tanto a profesionales acreditados como a asistentes poseedores de abonos o entradas de Monkey Week. El horario del escenario Jägermusic Showcase será de 18.00 a 22.00 horas los días 11 y 12 de octubre.

Los abonos están disponibles en Ticketea.

Cabecera Maybeshewill

ALOUD FESTIVAL: ECLECTICISMO INSTRUMENTAL EN LAS DISTANCIAS CORTAS

Tras más de diez años de trabajo desde las trincheras de la edición discográfica independiente (no exenta de ciertos éxitos a nivel de popularidad, como son los casos de Toundra o Nothink), el sello barcelonés Aloud decidió el año pasado liarse la manta a la cabeza y organizar un festival de música de tres días. Nacía el Aloud Music Festival y lo hacía con muy buena estrella: un éxito artístico y de público incontestable (con la estampa imborrable de una sala Apolo llena hasta los topes entregada a Lisabö) que no hizo que Sergio Picón -principal responsable del sello- perdiera la perspectiva.

Aloud siempre se ha caracterizado por su trabajo sólido, moviéndose con ilusión pero manteniendo siempre los pies en el suelo, y esta vez no iba a ser menos. La segunda edición del festival sigue ahondando en el mismo canon estilístico (ese gran cajón de sastre que es el rock instrumental que algunos llaman post rock, otros post metal y otros simplemente psicodelia), reuniendo en su cartel propuestas nacionales e internacionales y que cuenta con la colaboración de tres festivales internacionales con inquietudes parecidas: Dunk!Festival (Bélgica), ArcTangGent (Reino Unido) y AstralFest (Rusia). Tres días de música (3, 4 y 5 de abril) saboreada en las distancias cortas (La 2 de Apolo, Barcelona).

Al igual que sucedía en la primera edición del festival, el principal aliciente del cartel sigue residiendo en su carácter ecléctico -siempre dentro de la música instrumental- y su apuesta por la combinación de grupos nacionales e internacionales que no acostumbran a ser carne de festival y que, lo más importante, comparten con Aloud una manera de entender la creación musical, más allá de estilos y tendencias. Grupos todos ellos con un marcado compromiso, dedicación y pasión que dan forma a una selección de la que lo mejor que se puede decir es que no tiene unos cabezas de cartel claros.

Bandas con una sólida trayectoria y en el mejor momento de sus carreras como Maybeshewill, Vessels, That Fucking Tank -todas procedentes del Reino Unido-, Kokomo (Alemania) o los héroes locales Unicornibot (Galicia) junto a formaciones en expansión y con directos de solvencia probada (Jardin de la Croix, Exxasens, El Páramo, Fura), los mexicanos A Shelter In The Desert, promesas como The Physics House Band, Audiolepsia o IEPI, la psicodelia synth-gore a cargo de Umberto y el debut en Barcelona de Minor Empires, nueva apuesta del sello y con miembros de Nothink y Toundra. Una excelente ocasión para comprobar el estado de la música instrumental de guitarras más alejada del mainstream indie. Charlamos con Sergio y compartimos por un rato sus ilusiones y también sus frustraciones.

Maybeshewill

El año pasado el festival se saldó con un éxito artístico y de público realmente remarcable. ¿Qué fue lo que te llevó a organizar un festival de tres días?

La excusa principal fue el 10º aniversario del sello, pero la idea de montar un festival instrumental me rondaba la cabeza hacía un tiempo. Después de diez años con el sello, hay que buscar salidas para mantener las ganas y la ilusión en una época en la que sacar discos se está convirtiendo en una tarea demasiado difícil. Y el festival nos ha hecho recuperar el espíritu original del sello y las ganas de seguir luchando por cambiar las cosas.

¿Qué crees que aporta el Aloud Music Festival al circuito de festivales de España?

Es un festival eminentemente instrumental, creo que ése es el hecho que nos diferencia de cualquier otro festival del país. Por otro lado, se celebra en sala, el ambiente entre público y grupos es muy cercano, fomentamos la relación entre bandas de todo el mundo (el año pasado, la imagen de los amigos rusos P!GA pidiendo autógrafos a Yndi Halda fue genial), el sonido es bueno, y creo que por ahora estamos consiguiendo que los asistentes se tomen el festival como algo suyo. Y eso me parece muy interesante.

¿Cómo habéis hecho frente a la consabida losa que para el sector cultural significa el 21% de IVA?

El tema del IVA es un palo más en las ruedas, pero al final te acostumbras a vivir así en este país. La música aquí no importa, no ha importado nunca, pero hemos de luchar para que en el futuro importe. Nosotros luchamos organizando festivales diferentes y con propuestas como la de permitir la entrada gratis a los menores de 23 años. Durante una década no hemos cambiado nada, la generación que viene está casi perdida y no va a los conciertos, así que lo único que nos queda es luchar por los de abajo. Y eso se consigue con educación. Confío plenamente en un cambio educacional que cambie el actual status de la música en este país, especialmente de la música rock.

Vessels

¿Qué cosas te gustan y cuales te disgustan de los festivales de música?

Me gustan los festivales para descubrir música, los festivales que arriesgan cada año, en los que puedes perderte de escenario en escenario encontrando buenas propuestas (aunque se solapen), que miran hacia su país o su entorno dando buenas oportunidades a bandas que durante el año se lo curran… Y no me gustan los que cogen las cuatro propuestas de moda, los que se han creado o se han convertido en máquinas de hacer dinero jugando con el estancamiento cultural del público, los que no arriesgan porque (estoy seguro) ni siquiera escuchan música nueva, los que parece que quieren hacer creer al público que la música independiente se reduce a diez bandas…

¿Cómo es la relación del sello con los festivales españoles o en el extranjero?

La relación del sello con los festivales nacionales es buena, llevamos diez u once años estando en el cartel de Primavera Sound, que a fin de cuentas es el festival más afín al sello. Hemos estado en otros festivales punteros, Dcode, FIB, Resurrection, y en cambio en otro tipo de festivales como Arenal Sound, Sonorama, SOS 4.8, Low, etc. nunca hemos tenido una oportunidad, o al menos en algunos no hasta este año. En el extranjero, hemos salido poco y siempre ha sido en movidas alternativas a lo que hace todo el mundo (SxSW y esas cosas subvencionadas). Hemos estado cuatro veces en Rusia, en algunos casos encabezando el festival Astral; este año repetimos por segundo año en el Dunk! de Bélgica; tenemos una relación excelente con Gran Bretaña, especialmente con el ArcTanGent… Pero a pesar de eso, tenemos mucho camino por recorrer, especialmente en nuevos mercados que se nos abren como China, India o Japón. A por ello vamos.

A pesar de que conecta con una cantidad de público bastante considerable (dentro de la escena independiente), el post rock o post metal instrumental no tiene todavía una presencia en los medios acorde a la repercusión que tienen grupos como Toundra. ¿A qué crees que es debido?

Es lógico. ¿Cuántos medios decentes hablan de música en este país? El último auge del pop independiente tampoco ha ayudado mucho. Algunos medios a veces actúan como los 40 Principales de antaño, machacando canciones de Izal, Sidonie, Love of Lesbian o Vetusta Morla a todas horas y son la carne que alimenta luego a esos festivales y a ese público que de independiente no tiene nada. Echo en falta una apertura de miras y algo más de riesgo en esos medios, porque luego el público copia esos vicios y acaban yendo a ver al grupo que conocen y nunca a probar y arriesgarse en conocer bandas nuevas.

Unicornibot

¿Qué criterio sigues a la hora de configurar el cartel? Sé que eres una persona bastante exigente con el directo de los grupos. ¿Necesitas haberlos visto antes en directo?

El cartel se configura principalmente con mis gustos, ideas y locuras, juntando eso con un presupuesto que sale de nuestro bolsillo y con muchas limitaciones, precisamente, por temas económicos. Este año estuve en el ArcTanGent de Bristol, y volví con muchos pájaros en la cabeza. Al final, el cartel del festi tiene cuatro nombres de ese festival (Maybeshewill, The Physics House Band, Vessels y That Fucking Tank). Sin duda, Maybeshewill han sido los más complicados de cerrar, pero para eso son los cabezas de cartel y bien han merecido la espera. Su concierto será el primero del año en todo el mundo y el primero con su nuevo disco.

¿Cuál crees que va a ser el grupo sorpresa del cartel o cuál ha sido el más difícil de conseguir?

Yo creo que Vessels serán la sorpresa, su directo es elegante y consistente como pocos. Te añadiría The Physics House Band, pero ya vinieron de teloneros de Lite (Japón) y las apenas treinta personas que había en el bolo ya conocen de lo que son capaces. Así que ya llegamos tarde. Añadiría que el festival apuesta por las bandas nacionales, y el cartel de este año con Unicornibot, Jardin de la Croix, Fura, Exxasens, IEPI, Audiolepsia o Minor Empires es imponente. Queremos apoyar la escena en la que vivimos y nos movemos. Ojalá sirva de algo.

Manel Peña