Entradas

donostia kutxa kultur festibala 2017 portada 699

THE DIVINE COMEDY Y HERCULES & LOVE AFFAIR ENCABEZAN LAS NUEVAS CONFIRMACIONES DE DONOSTIA KUTXA KULTUR FESTIBALA

La próxima edición de Donostia Kutxa Kultur Festibala se va perfilando con nuevos nombres que se sumarán a The Jesus and Mary Chain, The Hives y Love of Lesbian los próximos días 15 y 16 de septiembre de 2017 en el nuevo escenario del Hipódromo de Donostia.

Heredero de The Smiths, Bowie, The Byrds, el music hall y el burlesque, entre otros, The Divine Comedy llega al festival tras agotar entradas en su gira estatal de primavera. Con el carismático Neil Hannon al frente, este compositor de la música del conocido film ‘Amelie’, prenderá el hipódromo.

Hercules and Love Affair, proyecto del DJ y productor Andy Butler, tomarán el relevo de Chk Chk Chk para convertir el hipódromo en una pista de baile…  música disco, dance punk, funk….

Amateur es el proyecto de antiguos componentes de La Buena Vida, embajadores de San Sebastián cuando comenzó el circuito de festivales de música independiente.  Con nuevo álbum esta primavera, se estrenarán en directo, en el País Vasco, en DKKF, en el que será uno de los momentos más emotivos del festival.

El cantautor de Portland Jeremy Jay, el proyecto de Jairo Zavala, Depedro el energético pop punk de Kokoshca, la fuerza y la clase melódica de  Zea Mays o la sensibilidad plástica de la voz de la mexicana Vanessa Zamora completan esta tanda de anuncios.

Precio y venta de entradas

Los bonos podrán adquirirse al precio de 45€ + gastos desde hoy, martes 14, hasta el miércoles 19 de abril a través de los canales de venta habituales.

DONOSTIA KUTXA KULTUR FESTIBALA

15 y 16 de septiembre, Hipódromo de Donostia

The Jesus and Mary Chain

The Hives

Love of Lesbian

The Divine Comedy

Hercules & Love Affair

Jeremy Jay

Kokoshca

Depedro

Zea Mays

Vanessa Zamora

Amateur

Precio: 45 euros + gastos, hasta el 19 de abril.

Punto de venta: Red Kutxabank; www.ticketea.es y red Ticketmaster,  FNAC, Carrefour, oficinas HalcónViajes, 902 15 00 25

The Jesus and Mary Chain FIB

¿OS ACORDÁIS DE LA PRIMERA EDICIÓN DEL FIB?

En nuestra labor arqueológica de recordar los primeros carteles de los festivales más representativos de nuestro país, hoy hemos decido ponernos manos a la obra con el del FIB. El Festival Internacional de Benicàssim celebró su primera edición el año 1995 en el Velódromo de Benicassim que contaba con un aforo aproximado de 8.000 personas, puesto que no fue hasta 1998 cuando el festival se trasladó a su espléndida actual ubicación. Aquel nuevo festival, ideado por los hermanos Morán, Luis Calvo y Joako Ezpeleta (estos dos últimos, creadores del sello Elephant y la revista Spiral respectivamente, abandonarían el proyecto un par de años después), tuvo tres jornadas, con un cartel centrado en la primera hornada del indie patrio y los grupos anglosajones más representativos de los gustos de aquel momento.

Lo primero que sorprende en este repaso nostálgico al cartel de esta primera edición, es la cantidad de protagonistas que repiten en los festivales actuales, algo que cuanto menos debería inducir a la reflexión. Si hablamos de cabezas de cartel, es indicativo que Ride, que participaron en aquella edición poquísimo tiempo antes de separarse, son, en su reciente vuelta a la actividad, cabezas de cartel del Primavera Sound 2015 o que The Jesus & Mary Chain, que iban a actuar en 1995 con “Stoned and Dethroned” –un disco muy alejado de sus maravilloso dos primeros discos o de “Automatic” , su artefacto más pop- lo son del BBK Live (aunque finalmente se cayeron de aquel primer cartel y fueron sustituidos por Mega City Four).

Menos suerte, o repercusión,  tuvieron los taciturnos Cranes, que entonces se encontraban en su momento de mayor popularidad apadrinados por The Cure, y que luego se han mantenido en un segundo plano con continuas idas y venidas.

Pero estos no son los únicos artistas que siguen siendo protagonistas de nuestros macroeventos 20 años después, si solo fueran ellos quizá sería en un dato anecdótico, pero no es así. Aquel año ya aparecían en un lugar destacado Los Planetas, que representaban el aire fresco de una generación que necesitaba nuevos ídolos. Muy pronto los granadinos, con su debut en largo “Super 8”, se convirtieron en punta de lanza de un recién nacido movimiento, y prácticamente no han dejado de serlo hasta ahora. Precisamente este año, después de muchas participaciones, vuelven al FIB como cabezas de cartel y principal reclamo para el público español, completando un ciclo de más de dos décadas –este año se celebra la 21ª edición-.

Si otro artista nacional se ha mantenido en el candelero desde 1995 hasta nuestros días, ese es Sr. Chinarro; banda primeriza en aquella ocasión, pero habitual desde entonces tanto en el FIB como en el resto de festivales. Otra banda patria de aquel line-up que también podremos ver esta temporada es Australian Blonde, que tienen confirmada su presencia en el Sonorama y que desde su vuelta a los escenarios, tras diez años de inactividad, para participar en 2014 en el Día de la Música, en el que se conmemoraban los 25 años del sello Subterfuge, han decidido publicar un single y ofrecer algunos conciertos puntuales.

Dos bandas que el año pasado cerraron un círculo en el 20º aniversario del festival, fueron Automatics, que volvieron en 2014 para hacer una fugaz gira –su cantante José Lozano tiene un nuevo proyecto, Murciano Total, que protagonizó hace unas semanas nuestra sección Emergencia en byTHEFEST – y The Charlatans de Tim Burgess, que nunca han dejado la actividad, y que con cuatro discos publicados y convertidos en uno de los máximos exponentes del sonido madchester fueron cabezas de aquel primer cartel.

Otras bandas que se fueron, acaban de volver – en este caso internacionales- y están en festivales españoles son The Pastels, que el año pasado pudimos ver en el Deleste y este año están programados en el Primavera Sound, y unos Echobelly, que en 1995 habían publicado sus dos primeros y mejores discos – “Everyone’s Got One” y “On”, que van a resucitar para el QFestival que se celebrará en Alzira en septiembre.

Otra banda, al igual que The Charlatans, que siempre se ha mantenido en activo, aunque con diferentes renovaciones, son The Wedding Present que han actuado en las últimas ediciones del Primavera Sound y que aunque este año no estarán en Barcelona como tales, aunque sí lo hará David Gedge con Cinerama y su nuevo trabajo, en el que da otra visión del último disco de su otra banda.

De entre los internacionales desaparecidos están Salad, en los que cantaba la presentadora holandesa de MTV Europa Marijne van der Vlugt, y de los que  Paco Pérez-Bryan no paraba de radiar el single “Man in a Box”, de su recién editado disco de debut “Drink Me” –auténtico hype made in UK-, en su programa “De 4 a 3” en Radio 3.

También los inclasificables Carter USM (The Unstopable Sex Machine) que vivieron una época de gran éxito en Reino Unido mezclando su estrambótico rock con sampleados y ritmos pregrabados, y que acudían a Benicassim con “Worry Bomb” el cuarto disco consecutivo que colaban entre los diez primeros puestos de las listas de Reino Unido.

Pero sobre todo los añorados Supergrass en su mejor momento; con un disco debut -“I Shoud Coco”- publicado un año antes, que había sido número 1 en UK y un segundo -“In it for the Money”-, que sería número 2 el año siguiente. Se separaron de repente en 2010 mientras grababan un nuevo álbum, pero su cantante Gaz Coombes ha continuado carrera en solitario y este año ha publicado “Matador”, un excelente segundo disco.

Otros que estuvieron en esta primera edición, pero que no tuvieron una larga carrera, fueron los pioneros del twee pop, surgidos del C86 y pertenecientes a la escudería Sarah Records, Heavenly.

El grueso de las bandas nacionales que militaban en aquel recién nacido movimiento, tuvieron su periodo de efervescencia, pero acabaron sucumbiendo a la imposibilidad de llegar al gran público. Así ocurrió con mejor o peor suerte, con mayor o menor repercusión, con Iluminados, El Regalo de Silvia, Honey Langstrumpf, La Especie Sub, Silvania, Yougur, Spring, Revolution, Guedeon Della, Le MansPenelope Trip o Pribata Idaho – cuyo cantante Ernesto González poco después pasó a ser el director de comunicación del festival-, formalizando con su desaparición la primera gran extinción del indie español.

De entre los que tuvieron una carrera más próspera, pero también con fecha de caducidad, nos encontramos el revival mod de Los Flechazos o a los donostiarras La Buena Vida, formación añorada y convertida en auténtica banda de culto.

Bastantes de los artistas aquí mencionados forman parte de la historia del festival, no solamente por participar en esta icónica primera edición, sino porque han repetido su participación en multitud de ocasiones, como muestra decir que Jesus & Mary Chain, Los Planetas, Automatics, Australian Blonde y Silvania repitieron en la segunda edición.

No cabe la menor duda de que 1995 nos queda muy lejos, no solo en el tiempo, si no en su filosofía y formato, pero no cabe duda de que fue el germen de uno de los festivales que han marcado la historia de este tipo de eventos en nuestro país.

Toda la información del FIB en: http://bythefest.com/festivales/fib/

cabecera DDM2014_anni_b_sweet_01_óscar_l_tejeda

ASÍ TE CONTAMOS EL DÍA DE LA MÚSICA 2014

Este año el único protagonista del ya tradicional Día de la Música que se celebra en el Matadero de Madrid fue el sello Subterfuge, que para celebrar su 25 aniversario preparó, a modo de colosal fiesta de cumpleaños, The Big Stereoparty.

En las dos jornadas que conformaron este festival/homenaje pasaron tanto grupos que formaron parte del pasado del mítico sello madrileño como bandas que ocupan el presente de Subterfuge. Pues si bien la casa comandada por Carlos Galán y Gema del Valle es una de las pioneras del indie nacional –de cuando esta etiqueta era símbolo de orgullo y autenticidad- en la actualidad también cuentan con un buen número de buenos grupos.

 

VIERNES

La configuración del evento es en esta edición diferente a la de años anteriores: Los conciertos son en un único escenario ubicado en el centro de la Plaza de Matadero y, por este motivo y dada la abundancia de participantes, las actuaciones tienen una duración máxima de media hora.

Los primeros invitados en llegar al cumpleaños fueron los castellonenses Los Reactivos, con la misión de recuperar para la ocasión el repertorio de Los Vegetales, aquel grupo punk rock de los hermanos Canut que dejó su huella en Subterfuge en 1993. Interpretaron de forma energética temas como “Estela plateada”, “Zona negativa” o “Mi novia es una zombie”, que Alaska y Dinarama trasformarían en su día en un hit propio.

La historia del indie nacional dice que Cola Jet Set nacieron en el Festival Contempopranea la misma noche que decidían poner fin a su carrera Los Fresones Rebeldes, y como ellos, continuaron formando parte de la historia del sello. Los catalanes, que en 2009 cambiaron Subterfuge por Elefant, salieron al escenario uniformados como marineritos, para tocar algunas de las canciones de pop naif que les caracterizan, como “Cosas que nunca se olvidan”, “Hay Amor” o”Quiéreme”. Tras ellos tomaron el escenario los donostiarras Purr, que no conocieron el éxito en su momento a pesar de que sus guitarras hirientes eran muy acordes a su época. Después de quince años inactivos, volvieron a dejarlo patente con algunos de sus temas propios y versiones como “Jesus etc.” (Wilco) o “Perfect Day” (Lou Reed), con la comenzaron su concierto.

La primera banda en activo en tocar en The Big Stereoparty fueron McEnroe, que con “Mundaka”, “Tormentas”, “La cara Noroeste”, “Mi Vietnam” y “Los Valientes” desplegaron toda su carga emocional. Continuaron Neuman, otros que forman parte del presente y el futuro de Subterfuge, y que a pesar de haber publicado recientemente su nuevo álbum “If”, decidieron comenzar con dos de las canciones que formaron parte del brillante EP que compartieron con Ken Stringfellow, “By Fear/Hi Love” y “Hell”, antes de atacar sus nuevos temas.

Anni B Sweet ofreció el concierto más amable de la jornada. La dulzura de su voz y su patente timidez desprenden muy buenas vibraciones, lo que hace disfrutar relajadamente y con una sonrisa de canciones como “Motorway” o “The Closer”. Anni también participó el año pasado en el Día de la Música, y al igual que entonces, también invitó a Noni Meyers a subir al escenario. En esta ocasión, Noni se hizo cargo del bajo para acompañar a la malagueña en el estreno de un nuevo tema y para interpretar junto a ella “At Home”. El concierto terminó con “Take On Me” (A-Ha) que fue la canción con que se dio a conocer. Otra mujer tomó el relevo sobre el escenario, puesto que la sensual voz y la potente personalidad de Leonor Watling son una de las señas de identidad de Marlango. Con sólo media docena de bandas ya se había hecho patente el eclecticismo del catálogo.

Después de quizá una excesiva relajación, aparecieron sobre el escenario Ellos, vestidos de blanco inmaculado. Después de un tiempo manejándose como dúo, Guille Mostaza y Santi Capote trajeron una banda completa para arroparles. Este hecho y un set list con sus mejores y más bailables hits permitieron que fueran unos de los triunfadores de la jornada. El público tenía ganas de divertirse y bailar, y vaya si lo hicieron con “En tu Lista”, “Zona VIP”, “Diferentes” o “Lo dejas o lo tomas”.

Aunque Jaime García Soriano continúa muy activo, tanto como parte de la banda de Amaral como con su proyecto Señor Nadie, Sexy Sadie ya son un pedazo de historia del indie nacional. Se reinventaron en varias ocasiones durante su dilatada carrera, y aunque nunca llegaron al éxito masivo sí que dejaron una gran legión de fans, como pudimos ver en su gira de reunión de 2011 o esta misma noche, con un público entregado a grandes canciones como “Nonsense”, “Always drunk”, “A scratch in my skin”, “Mr. Nobody” o “In the Water”.

La programación de un DJ set a las once de la noche y de solamente media hora quizá no fuera la idea más brillante, porque aunque Alaska y Nacho Canut DJs pincharan grandes canciones –la mayoría remixes de temas propios como “Electricistas” o “No sé qué me das”, aderezados con pinceladas de su entono, como el “Boogie Movie” de McNamara– resultó un experimento extraño y frío, tanto como el semblante de los dos protagonistas tras la mesa de mezclas.

Sin lugar a dudas, Dover eran los protagonistas de la noche. No solo hicieron historia en Subterfuge con el éxito masivo de “Devil came to me”, sino que a nivel nacional supusieron toda una revolución, haciendo que en emisoras comerciales sonara sin parar un estilo musical que anteriormente estaba destinado a minorías, algo como lo que pasó, salvando las distancias, con Nirvana y su “Nevermind”. Dejando de lado los experimentos y modernidades que han sido su seña de identidad en disco durante los últimos años, retomaron la fiereza de las guitarras para interpretar las canciones que les catapultaron al estrellato. El público lo agradeció, puesto que “Serenade”, “Devil came to me” y “Loli Jackson” fueron el punto álgido de toda la jornada.

Tras la apoteosis de Dover, Corizonas reconocían que se sentían honrados de compartir escenario con bandas veteranas que admiraban desde muy jóvenes y se unieron, como todos los grupos anteriormente, a la felicitación a Subterfuge por el festival y por el 25 aniversario. La banda formada por integrantes de Arizona Baby y Los Coronas lleva un par de años separada, que no disuelta, pero al juntarse de nuevo sobre el escenario demuestran que les es fácil encontrar ese feeling que nos transporta tan fácilmente al oeste americano con canciones como “Hey hey hey (the news today)”, “The falcon sleeps tonight”, “Run to the River”, “I wanna believe” y “Piangi con me” (versión en italiano de The Rokes, que más tarde popularizarían tanto The Grass Roots como Lords of the New Church) con la que finalizaron.

La noche acabó bailando, primero con la reunión de Cycle y su potente pop electrónico, y después con el músico, Dj y productor Carlos Jean –que volveremos a ver el sábado junto a Najwa Nimri en Najwajean– revisitando “Planet Jean”, el disco de dance que editó en su etapa con Subterfuge.

 

SÁBADO

La segunda jornada del Día de la Música en forma de The Big Stereoparty partía con las mismas premisas que la anterior: muchos conciertos cortos, destacables reencuentros con los escenarios y espíritu eminentemente festivo.

Las dos primeras bandas en pasar por Matadero fueron dos formaciones muy jóvenes: La La Love You y Pantones, que son la cantera de Subterfuge y que en un cuarto de hora cada uno dejaron muestra del punk pop que practican. Melodías aceleradas y letras juveniles con pocas pretensiones, sin más. The Bright tomaron un relevo mucho más serio, interpretando, sobre todo, canciones de su reciente disco “Estados”, en el que han abandonado el inglés. La voz de Myriam y el folk rock de la banda demostraron ser algo más profundos que la mayoría de artistas femeninas apuntadas a la moda del folk ligero de bonito timbre y bella presencia que lleva un tiempo en auge.

En otro salto imperceptible estaba Bravo Fisher! sobre las tablas, y es que si algo hay que destacar durante todo el fin de semana es que, a pesar de la multitud de relevos de bandas sobre el escenario, el equipo de producción ha funcionado a la perfección, los intervalos entre grupos han sido sumamente cortos y los horarios se han respetado escrupulosamente, lo que es muy de agradecer. El joven vallisoletano es una de las más firmes promesas del dance pop y su música es muy melodiosa y agradable. Desde “Miradas” hasta “39″, sus canciones son emotivas, pero dulces y positivas, un concepto totalmente opuesto al trip hop de Najwajean, muchísimo más denso y oscuro. A pesar de que como dijo Najwa Nimri en uno de sus primeras canciones, su primer disco “No Blood” nunca había sido llevado al directo, el resultado obtenido fue más que satisfactorio: quizá esperábamos que temas “Dead For You”, “Take a Break” o “Mind Your Head” estuvieran fuera de lugar, pero sonaron contundentes y actuales. Eso sí, no ocurrió lo mismo con la balada “Crime”, auténticamente soporífera.

En plena vorágine de eclecticismo musical llegaba el turno de Dr. Explosión, incansables abanderados del garage rock nacional más descarado e irreverente. “Yo no soy un anormal”, “Not so cool”, “Out of fun”, “Hoy una vez más”, “Rompí la televisión” y las versiones de “Drácula Ye-Yé” y “Blue Monday” fue el arsenal desplegado por los asturianos para hacer saltar y bailar al público. Jorge no paró de brincar como de costumbre, e incluso llego a bajar con su guitarra entre el público. Como esperábamos, este fue el concierto más animado y divertido del día, una diversión “seria” totalmente opuesta al esperpento de L-KAN. Lo suyo es un espectáculo circense para adultos sobre bases y ritmos pregrabados aderezados con letras infantiles, porque se puede tener vocación naíf como Los Fresones Rebeldes, siguiente grupo en subir al escenario, pero L-KAN cruzan esa línea hasta llegar a un punto sin posibilidad de retorno. La música de los Fresones tampoco tiene demasiadas pretensiones, pero el aire retro de sus melodías y la frescura de algunas de sus letras los hacen apetecibles. Su concierto fue el que recogió mayor número de fans exclusivos de la banda, los cuales no pararon de bailar desde que comenzaron con “Medio Drogados” hasta que acabaron con su super hit “Al Amanecer” y una versión de “Teenage Kicks” que podían haberse ahorrado.

Se rumoreaba que el concierto de Pauline en la Playa se iba a convertir en una especie de recuperación delas canciones de Undershakers, pero nada más lejos de la realidad, una descafeinada “Sola”–a juego con el resto de temas que interpretaron– fue el único rastro de su anterior grupo.

Arizona Baby volvieron al escenario un día después –el día anterior subieron formando parte de Corizonas junto a Los Coronas– y aunque el tenerlos tan a mano –en contraposición a las reuniones de grupos para esta ocasión– deslució su actuación, es reseñable el alma que le ponen a su música y el carisma de su líder Javier Vielba, El Meister, que acabó su monólogo final de agradecimiento con un: “Exigid que la gente se enrolle y no sea gilipollas”.

Una de las reuniones más esperadas de todo el día de la música era la de Australian Blonde –aunque de los miembros originales solo queda Fran Fernández– y no defraudaron en absoluto. Hicieron todo un despliegue de melodías noventeras que fueron aderezadas por un pletórico Paco Loco, que inmerso en un interminable frenesí llego a chocar contra el telón de fondo y caer al suelo. “Cool Dive”, “Carnaval” o “Sebastopol” fueron canciones muy coreadas, pero con “Chup Chup” se vino todo abajo.

Después llegaron dos bandas con protagonista femenina: Vinila Von Bismark y Silvia Superstar de Killer Barbies. La primera exprimió al máximo la sensualidad del burlesque y la segunda aprovecho la oportunidad de descargar su arsenal de punk de serie B, quizá pensado que quién le iba a decir que después de tanto tiempo iba a tener la oportunidad de volver a interpretarlo ante tanta gente.

Si el plato fuerte de la jornada anterior fue Dover, en esta ocasión lo era la reunión de Mercromina, posiblemente la joya más valiosa del catálogo de Subterfuge y uno de los nombres más importantes de la historia del indie nacional. Comenzaron con “Lo que dicta el corazón” y nada más unirse las guitarras a la voz de Joaquín Pascual demostraron que están un escalón por encima del resto de bandas del festival. Compactos, brillantes y engrasados como si estuvieran en activo, repartieron una elevada dosis de electricidad en una cadena de canciones míticas hasta enfilar la recta final con “Evolution”, “Cacharros de Cocina” y “En un Mundo tan Pequeño”, para la cual se hicieron acompañar por Irantzu Valencia de La Buena Vida. Solamente por este concierto ya valía la pena haber pagado la entrada delos dos días. Después de esto, la relevancia del concierto de Najwa –encargada de clausurar el festival a base de electrónica e histrionismo– quedó totalmente en entredicho.

Una vez terminado este peculiar Día de la Música solamente queda felicitar a Subterfuge por celebrar el 25 aniversario al pie del cañón.

Textos: David Blutaski

Fotos: Óscar L. Tejeda

Arizona Baby. Día de la Música. Matadero Madrid

CRÓNICA DÍA DE LA MÚSICA 2014: SÁBADO

La segunda jornada del Día de la Música en forma de The Big Stereoparty partía con las mismas premisas que la anterior: muchos conciertos cortos, destacables reencuentros con los escenarios y espíritu eminentemente festivo.

The Bright

Las dos primeras bandas en pasar por Matadero fueron dos formaciones muy jóvenes: La La Love You y Pantones, que son la cantera de Subterfuge y que en un cuarto de hora cada uno dejaron muestra del punk pop que practican. Melodías aceleradas y letras juveniles con pocas pretensiones, sin más. The Bright tomaron un relevo mucho más serio, interpretando, sobre todo, canciones de su reciente disco “Estados”, en el que han abandonado el inglés. La voz de Myriam y el folk rock de la banda demostraron ser algo más profundos que la mayoría de artistas femeninas apuntadas a la moda del folk ligero de bonito timbre y bella presencia que lleva un tiempo en auge.

Najwajean

En otro salto imperceptible estaba Bravo Fisher! sobre las tablas, y es que si algo hay que destacar durante todo el fin de semana es que, a pesar de la multitud de relevos de bandas sobre el escenario, el equipo de producción ha funcionado a la perfección, los intervalos entre grupos han sido sumamente cortos y los horarios se han respetado escrupulosamente, lo que es muy de agradecer. El joven vallisoletano es una de las más firmes promesas del dance pop y su música es muy melodiosa y agradable. Desde “Miradas” hasta “39″, sus canciones son emotivas, pero dulces y positivas, un concepto totalmente opuesto al trip hop de Najwajean, muchísimo más denso y oscuro. A pesar de que como dijo Najwa Nimri en uno de sus primeras canciones, su primer disco “No Blood” nunca había sido llevado al directo, el resultado obtenido fue más que satisfactorio: quizá esperábamos que temas “Dead For You”, “Take a Break” o “Mind Your Head” estuvieran fuera de lugar, pero sonaron contundentes y actuales. Eso sí, no ocurrió lo mismo con la balada “Crime”, auténticamente soporífera.

L-Kan

En plena vorágine de eclecticismo musical llegaba el turno de Dr. Explosión, incansables abanderados del garage rock nacional más descarado e irreverente. “Yo no soy un anormal”, “Not so cool”, “Out of fun”, “Hoy una vez más”, “Rompí la televisión” y las versiones de “Drácula Ye-Yé” y “Blue Monday” fue el arsenal desplegado por los asturianos para hacer saltar y bailar al público. Jorge no paró de brincar como de costumbre, e incluso llego a bajar con su guitarra entre el público. Como esperábamos, este fue el concierto más animado y divertido del día, una diversión “seria” totalmente opuesta al esperpento de L-KAN. Lo suyo es un espectáculo circense para adultos sobre bases y ritmos pregrabados aderezados con letras infantiles, porque se puede tener vocación naíf como Los Fresones Rebeldes, siguiente grupo en subir al escenario, pero L-KAN cruzan esa línea hasta llegar a un punto sin posibilidad de retorno. La música de los Fresones tampoco tiene demasiadas pretensiones, pero el aire retro de sus melodías y la frescura de algunas de sus letras los hacen apetecibles. Su concierto fue el que recogió mayor número de fans exclusivos de la banda, los cuales no pararon de bailar desde que comenzaron con “Medio Drogados” hasta que acabaron con su super hit “Al Amanecer” y una versión de “Teenage Kicks” que podían haberse ahorrado.

Pauline en la Playa

Se rumoreaba que el concierto de Pauline en la Playa se iba a convertir en una especie de recuperación delas canciones de Undershakers, pero nada más lejos de la realidad, una descafeinada “Sola”–a juego con el resto de temas que interpretaron– fue el único rastro de su anterior grupo.

Arizona Baby

Arizona Baby volvieron al escenario un día después –el día anterior subieron formando parte de Corizonas junto a Los Coronas– y aunque el tenerlos tan a mano –en contraposición a las reuniones de grupos para esta ocasión– deslució su actuación, es reseñable el alma que le ponen a su música y el carisma de su líder Javier Vielba, El Meister, que acabó su monólogo final de agradecimiento con un: “Exigid que la gente se enrolle y no sea gilipollas”.

Australian Blonde

Una de las reuniones más esperadas de todo el día de la música era la de Australian Blonde –aunque de los miembros originales solo queda Fran Fernández– y no defraudaron en absoluto. Hicieron todo un despliegue de melodías noventeras que fueron aderezadas por un pletórico Paco Loco, que inmerso en un interminable frenesí llego a chocar contra el telón de fondo y caer al suelo. “Cool Dive”, “Carnaval” o “Sebastopol” fueron canciones muy coreadas, pero con “Chup Chup” se vino todo abajo.

Vinila von Bismark

Después llegaron dos bandas con protagonista femenina: Vinila Von Bismark y Silvia Superstar de Killer Barbies. La primera exprimió al máximo la sensualidad del burlesque y la segunda aprovecho la oportunidad de descargar su arsenal de punk de serie B, quizá pensado que quién le iba a decir que después de tanto tiempo iba a tener la oportunidad de volver a interpretarlo ante tanta gente.

Silvia Superstar (Killer Barbies)

Si el plato fuerte de la jornada anterior fue Dover, en esta ocasión lo era la reunión de Mercromina, posiblemente la joya más valiosa del catálogo de Subterfuge y uno de los nombres más importantes de la historia del indie nacional. Comenzaron con “Lo que dicta el corazón” y nada más unirse las guitarras a la voz de Joaquín Pascual demostraron que están un escalón por encima del resto de bandas del festival. Compactos, brillantes y engrasados como si estuvieran en activo, repartieron una elevada dosis de electricidad en una cadena de canciones míticas hasta enfilar la recta final con “Evolution”, “Cacharros de Cocina” y “En un Mundo tan Pequeño”, para la cual se hicieron acompañar por Irantzu Valencia de La Buena Vida. Solamente por este concierto ya valía la pena haber pagado la entrada delos dos días. Después de esto, la relevancia del concierto de Najwa –encargada de clausurar el festival a base de electrónica e histrionismo– quedó totalmente en entredicho.

Una vez terminado este peculiar Día de la Música solamente queda felicitar a Subterfuge por celebrar el 25 aniversario al pie del cañón.

Texto: David Blutaski

Fotos: Óscar L. Tejeda

 

 

Leon Benavente

LEÓN BENAVENTE: EN MEDIO DE NINGUNA PARTE

La primera reacción es la precaución. Cuando se anuncia la puesta en marcha de un proyecto paralelo integrado por músicos ilustres es lógico aproximarse a él con reservas. Especialmente porque su continuidad suele ser complicada. En el caso de León Benavente, la cautela es comprensible, ya que sus componentes aunaban esfuerzos con un objetivo inicial muy claro: Aprovechar una beca de residencia del Red Bull Studio destinada a propuestas de corte experimental.

De este modo nacía un cuarteto formado por Luis Rodríguez y David Cobas, ambos pertenecientes a la banda de Nacho Vegas, Eduardo Baos (Tachenko) y César Verdú (Schwarz). Músicos de largo recorrido y afán estajanovista: David Cobas posee una sólida carrera en solitario bajo el nombre artístico de Abraham Boba, mientras que César Verdú se desdobla con frecuencia en labores de productor y técnico de sonido (para el propio Nacho Vegas o grupos como La Habitación Roja y Chucho).

No es la primera vez que se produce el fenómeno en la escena independiente estatal. Recuérdese Fantasma #3, donde coincidieron Pau Roca (La Habitación Roja), Julio de la Rosa y Sergio Vinadé (Tachenko). Grabaron un notable álbum (“Los amores ridículos”, 2006) y ofrecieron algunos conciertos, pero el proyecto no tuvo continuidad.

Esta vez también hay disco en la calle, editado por Marxophone, titulado con el nombre del grupo y presentado en sociedad mediante un texto de Nacho Vegas que va más allá de las pleitesías de la octavilla promocional al uso, para situar a la banda “en medio de ninguna parte”, por su condición de anomalía en el contexto rock español, pero también usando la potente imagen metafórica para aludir a las numerosas referencias espaciales que salpican el debut de un grupo que toma el nombre de dos ciudades e incluye abundantes alusiones geográficas en las letras de sus canciones.

Los textos son, precisamente, una de las grandes bazas de León Benavente. Quizá ya no sea tan cierto que resulta difícil encontrar letras en castellano con categoría literaria, pero siempre es motivo de alegría tropezar con escritores de canciones capaces de dar una nueva vuelta de tuerca a los asuntos del amor (esa guerra interminable) o de hablar de la realidad más cercana sin recurrir al tópico o al panfleto.

En cuanto al material sonoro, la banda parece funcionar a partir de dos fuerzas motrices. Por un lado, el arsenal melódico de Abraham Boba, potenciado por su imaginativo uso del Farfisa. Su conocida faceta de cantautor crepuscular  contrasta con el tratamiento abiertamente rock de muchos temas, que crecen y se desarrollan con una potencia que parte del otro motor del cuarteto: la brutal base rítmica. César Verdú ha ido depurando con Schwarz una aproximación al krautrock que aquí copula con las guitarras al inconfundible estilo de Six by Seven en ese auténtico disparo a bocajarro que es “La palabra”, y que también conduce hacia el infinito “Ser brigada”, la canción que cierra el álbum y cuyo recitado recuerda el “Kill the mosquito” de El Hombre Burbuja. Un corte que cuenta con la guinda de la colaboración de Cristina Martínez (la de El Columpio Asesino, no la de Boss Hog).

Hay otra voz femenina en el disco, la de Irantzu Valencia (La Buena Vida), que engrandece “La gran desilusión” (¿una referencia a Jean Renoir?), pero el grupo evita el habitual desfile de invitados y colaboradores que suele ahogar muchos discos españoles recientes. Los cuatro implicados tienen las ideas claras, y quizá el trayecto de su viaje no esté marcado todavía y dependa del destino, pero tienen un mapa repleto de señales, una hoja de ruta que conjuga energía rock y capacidad lírica como solo músicos tan experimentados pueden hacerlo.

Prueba de ello es el EP que ha seguido a la edición de su álbum. Un disco de cuatro canciones titulado “Todos contra todos” que incluye una versión de Ilegales (“Europa ha muerto”) y que supone un excelente complemento de su debut (de hecho, se han editado juntos en CD). Ojo con ellos: Son ambiciosos y saben cómo conseguir sus objetivos.

Eduardo Guillot