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ATLANTIC FEST 2017: CARTEL COMPLETO Y POR DÍAS

A los ya confirmados Los Planetas, Lori Meyers, The Temper Trap, Maxïmo Park, Delorean, Anni B Sweet, Joe Crepúsculo, Rosalía & Raül Refree, Os Amigos dos Músicos se unen L.A., Apartamentos AcapulcoSen SenraPuma PumkuElectric FeelsBirds Are IndieDoisMounQup, Kings Of The Beach para completar el cartel de Atlantic Fest 2017.

Diez nuevas confirmaciones para los diferentes escenarios del festival, Son Estrella Galicia, Turismo Rías Baixas (Auditorio), D’Tascas JägermusicPaco & Lola (Plaza de Abastos) y Zona Gastro.

L.A. completa la programación del escenario Son Estrella Galicia, presentando su recién estrenado trabajo “King of Beasts“, un trabajo creado para traspasar las fronteras de los estilos, ubicado en un territorio apto para oídos más diversos. Cuando se consigue esto sin perder un ápice de identidad, como es el caso, la ecuación es sencillamente perfecta.

Uno de las prioridades de Atlantic Fest, desde su creación, ha sido respaldar la escena gallega. Una escena llena de talento y de la que nos sentimos muy orgullosos. Así nació D’Tascas Jägermusic. Un espacio en donde las nuevas bandas puedan tocar en locales de aforos más pequeños, en contacto directo con el público. Así los grupos se sienten cómodos y el público pueda disfrutar de su energía muy de cerca.
El viernes 30 de junio y el domingo 2 de julio, las tascas de la Illa de Arousa se llenarán de la mejor música con las actuaciones de Sen Senra, Dois, Mounqup, Kings of the Beach y Esposa.

El domingo 2 de julio el escenario Paco & Lola (Plaza de Abastos), se convierte en un lugar de reunión para los asistentes del festival. Un espacio lleno de encanto donde disfrutar de los directos de los incombustibles Puma Pumku y los portugueses Birds Are Indie.

Desvelamos además dos de las actuaciones del escenario Zona Gastro, que funciona el sábado 1 de julio, los granadinos Apartamentos Acapulco y los dj’s vigueses Electric Feels. Las demás actuaciones serán descubiertas por el público el propio día al llegar al festival.

Muy pronto anunciaremos la programación completa de Actividades Náuticas, Actividades Infantiles y Mercado Galiciantunes.

Atlantic Fest que se celebra los días 30 de junio, 1 y 2 de julio, sigue la linea de la primera edición con un formato diferente y que está en sintonía con la naturaleza. Un festival en el que vivir una experiencia inolvidable y que está pensada para disfrutar con amigos o familia.

Las entradas están disponibles en la página web oficial del festival: www.atlanticfest.com al precio de 48€ + gastos e incluye acceso gratuito a la zona de acampada.

 

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MAXÏMO PARK NUEVA CONFIRMACIÓN PARA ATLANTIC FEST

Maxïmo Park actuará en Atlantic Fest junto a los ya confirmados Los Planetas, The Temper Trap, Joe Crepúsculo, Rosalía y Raül Refree y Os Amigos dos Músicos. Muchos grupo más por confirmar.

“Risk to Exist” es el sexto álbum de la banda de Newcastle, que será publicado el 21 de abril.
El primer single que da título al disco, es una mordaz introducción a su contenido. Tres minutos y medio de perfección indie punk elaborada alrededor de una batería que atrapa, imponentes coros y un ruego a la humanidad y compasión inspirada por la respuesta de Occidente hacia la crisis migratoria. Un grito a la compasión que enmarca en su estribillo la precariedad de la vida.
Descrito por Paul Smith, líder del grupo, como “Un disco sobre empatía. Algunas canciones son simplemente mensajes de solidaridad y otras fluyen con rabia contra el elitista orden establecido de la sociedad británica”.

Musicalmente las canciones reflejan influencias que tiran más hacia el soul o el groove, permitiendo más espacios para arreglos que  trabajos anteriores.
El nuevo disco cuenta con la co-producción, junto a la propia banda, de Tom Schick (Beck, Wilco…) y ha sido grabado completamente en directo.
Mimi Parker, de los aclamados Low, ha colaborado poniendo voces en cinco temas del disco, incluido el primer single “Risk To Exist”.
Con cerca de dos millones de discos vendidos y 4 álbumes que han alcanzado el Top 10 Británico, Maxïmo Park se subirá, el 1 de julio, al escenario Son Estrella Galicia de Atlantic Fest.

Entradas Atlantic Fest 2017

Abono 3 días de festival + acampada  43€ solo hasta el 19 de marzo.
Abono a precio reducido. 43€ hasta que termine la promoción el d­ía 19 de marzo o hasta agotar entradas.
Menores de 12 años entrada gratuita.
Acampada gratuita con tu abono para el festival.
*+ gastos de gestión
Entradas disponibles en nuestra web: www.atlanticfest.com

Fuel Fandango 2

ASÍ TE CONTAMOS CONTEMPOPRANEA BADAJOZ

En 2013 Contempopranea se hacía mayor de edad. Cumplía 18 ediciones en Alburquerque. Algunos festivaleros no lo recordaran, igual ni lo han vivido, pero hubo un tiempo en que había que ir hasta un pueblo perdido de Badajoz en una especie de romería pop si lo que querías ver eran grupos nacionales, o hasta una localidad costera de la provincia de Castellón si lo que te tiraba era el mercado internacional. Alburquerque o Benicàssim, esas eran las opciones, pocas más. No es que resultaran fáciles las ediciones de 2013 para los dos decanos del festivaleo. En lo que se refiere a Contempopranea, al festival le habían ido surgiendo múltiples dificultades, tanto exógenas, proliferación de una miríada de festivales con un perfil de grupos similar, como endógenas: en cierta forma, el festival se había convertido en la gallina de los huevos de oro para un pequeño pueblo que, como no podía ser de otra forma, lo exprimió todo lo que pudo.

Uno de los principales hándicaps que siempre tuvo Contempopranea fue la falta de plazas hoteleras. Esto se soslayaba con la buena voluntad de unos paisanos que además se sacaban un extra alquilando sus viviendas durante la semana del festival a jóvenes, y no tan jóvenes, que llegaban de todas partes del país. Ocurre que los precios se dispararon tanto que Agustín Fuentes, ideólogo, creador y verdadera alma mater del proyecto, puso el grito en el cielo, o más bien en la prensa, que recogió sus dudas sobre la continuidad del festival. Una llamada personal del actual Presidente de la Junta de Extremadura disipó todas las incertidumbres: Por un lado, garantizó la continuidad de Contempopranea en Alburquerque; por otro, se propuso la creación de un nuevo emplazamiento. Contaría así la edición de 2014 con dos sedes, una en el pueblo, que se seguiría celebrando en verano, y otra en la capital, Badajoz, en primavera. Todo esto acompañado de un incremento muy significativo del presupuesto de ambos festivales, especialmente el de Badajoz, que se convertía así en el “hermano mayor” de la edición de Alburquerque. No se trata de establecer comparativas entre uno y otro, pero hasta unos días antes se ha podido reservar habitación por un precio muy razonable en hoteles de primera categoría en Badajoz. Dicho todo esto, al lío, a la música, que a fin de cuentas es lo que interesa.

VIERNES

De manera sorprendente para muchos de sus jóvenes fans, Izal eran los encargados de abrir el fuego de grandes nombres en el festival (antes había actuado la banda extremeña Burgim). No faltaron a la cita, a pesar de la hora temprana de su actuación, alrededor de dos mil fieles, que coreaban uno tras otro los temas de sus dos discos: “Despedida”, “Palos de ciego”, “Qué bien”, “Agujeros de gusano”, “Magia y efectos especiales”, “Asuntos delicados” o “Prueba y error”. Es el suyo un directo resuelto y enérgico, que seguro ha tenido mucho que ver en la sorprendente irrupción de este grupo en el panorama nacional. No se les puede reprochar que no cale entre sus fans, que saltan y aplauden entusiasmados, aunque quizás al público menos forofo le resulte algo repetitivo en lo que se refiere al esquema de las canciones, que parecen cortadas casi todas por el mismo patrón, sospechosamente cerca en ritmos, letras e incluso en timbre vocal a los celebérrimos Vetusta Morla.

Para el siguiente concierto, protagonizado por Sidonie, habría que esperar treinta minutos. Es otra de las felices ocurrencias de este Contempopranea Badajoz. Un solo escenario principal, que por cierto, sonó de maravilla toda la noche, y para amenizar el tiempo que transcurre entre grupos, DJs pinchando en un pequeño escenario situado justo enfrente del principal, con lo que el público no tiene que entrar en esta espiral loca de no saber a qué fuego atender en que se han convertido algunos festivales. Aprovechamos para loar el espacio: Un recinto amurallado, pero no de cualquier forma, las murallas son las del patio de una Alcazaba del siglo XII, una maravilla arquitectónica que construyeron los almohades en la cima de un cerro, con vistas espléndidas sobre el río Guadiana y Badajoz. Así que después de distraer la mirada en los ojos del puente romano y en los de las mozas que andaban por la Alcazaba, volvimos a Sidonie. Bajo una bandera de Canadá y con una música de himno nacional presumimos que del mismo país norteamericano, hicieron su aparición sobre el escenario Marc, Jesús, Axel y compañía. Empezaron algo destemplados, con temas como “Sierra y Canadá” o “Costa Azul”, pero al abordar otros, especialmente los de su disco “El Incendio”, como “La sombra” o “En mi garganta”, se les notaba muy cómodos. Tienen un repertorio inmenso: “Fascinado”, “Un día de mierda”, “El bosque” o ese “Estáis aquí” del último disco sonaron perfectas y convencieron a un público encantado, que se desgañitó con un fin de fiesta que incluyó una versión del “Video Killed The Radio Star” (The Buggles), además de “Viernes” y “El incendio”.

Máximo respecto para lo que vendría después, The Horrors. Sin duda, el mejor concierto de la noche. Un recital que por sí solo ya justifica la visita a Badajoz. Los británicos dieron una lección de pluscuamperfecto shoegaze, con arrebatos de post-punk y siempre un toque oscuro. Se nota que han tenido que ver con tipos como Chris Cunningham o el Portishead Geoff Barrow. No se les entiende bien, la voz se convierte en un instrumento más que sumar al muro de sonido, apenas se les ve, pero poca falta hacen estas cosas cuando uno encadena temas del calibre de “Chasing Shadows”, “So Now You Know”, “I See You”, “In And Out Of Sight” o los casi diez minutos a los que se fue “Sea Within A Sea”. Hipnótico y subyugante show que sin embargo gran parte del público recibió con cierta frialdad. Supieron emocionar sin recurrir a la estridencia de la que después tirarían sus paisanos Maxïmo Park.

Paul Smith no dejó de brincar y pasó la mayoría de su tiempo subido a los monitores, voceando con un altavoz y contoneándose, con cierta gracia, eso sí. De todas formas, también tienen grandes píldoras pop que engancharon al público: “Give, Get, Take”, “Lydia”, “Drinking Martinis”, “Girls Who Play Guitars”, “Where We’re Going”… Su set fue el más numeroso, pasaron seguro de la quincena de temas y a pesar de que Paul Smith presumiera de que a esas horas solían estar siempre acostados, renegando de su condición de rock & roll stars, si hubiera que dar ese título a alguien la noche del viernes en Contempopranea Badajoz, sería suyo.

Bueno, de ellos, o de Iván Ferreiro, que a pesar de tocar casi a las cuatro de la mañana, tuvo tanto o más público que cualquiera de los anteriores. No se resintió el auditorio por las horas, ni tampoco el setlist del que fuera líder de Los Piratas. Maqueado como un lord, se plantó en el escenario y presumió de estampa, de banda y de repertorio. Con maneras de Frank Sinatra empezó este antiguo rockero, a ratos nuevo Julio Iglesias, que fue entregando una tras otra las piezas que su público le pedía: “Turnedo”, “Abrázame”, “El Bosson de Higgs”… Nada más y nada menos.

 

SÁBADO

Cuando Agustín Fuentes, director de Contempopranea Badajoz, anunciaba el festival, decía que pretendía que el público se sintiera mimado. Damos fe de que lo ha conseguido: Sin problemas en los accesos; con un recinto, la Alcazaba, que parece sacado de un cuento de las mil y una noches; un escenario principal imponente, sobrado de watios de sonido y luz; además de un espacio amable, con posibilidad de sentarte o de recostarte en una ladera de césped con vistas a la ciudad. Pocas quejas debe haber tenido durante el fin de semana. Un festival amable en todos los sentidos para el público y una ciudad, Badajoz, encantada con la visita, y los euros, de un perfil de festivalero que busca algo más que una ristra de nombres y la perspectiva de una melopea musical.

La segunda jornada de esta primera edición de Contempopranea en Badajoz era a priori la más golosa: Nunca había tenido el festival extremeño una pléyade de luminarias del indie pop de este calibre. Entre las ocho de la tarde y las dos de la mañana se iban a suceder en el escenario del festival Veronica Falls, El Columpio Asesino, The Pains of Being Pure At Heart y, sobre todo, la única presencia en un festival europeo de Mercury Rev.

A Veronica Falls les bastaron cuarenta minutos para repasar la colección de perlas de pop sembradas en sus dos discos hasta el momento. Apenas eran las ocho y poco de la tarde, pero ya se veía frente al escenario a una nutrida representación de amantes del indie pop académico esperando el que para ellos era una de los platos principales de la noche. Comenzaron con la más Beat Happening de sus composiciones, “Beachy Head”, de su disco debut, un rayo de surf rock que enganchó al público desde el primer guitarrazo. Al momento llegaría “Waiting For Something To Happen”, tema que da nombre a su segundo disco, con una Roxanne Clifford adorabilísima, que forma un dream team poppie perfecto con los coros y guitarra de James Hoare. Alguno casi le pide matrimonio a la londinense en “Buried Alive”. Cerraron su concierto con las que son seguramente sus dos mejores canciones “Found Love in a Graveyard” y “Come On Over”. Lo que hacen, lo hacen perfecto. No se les puede pedir más.

Después llegarían El Columpio Asesino, uno de los pocos grupos españoles que garantiza un directo tan sólido como disfrutable, además de una cantidad considerable de tickets vendidos. Tienen disco nuevo y arrancaron precisamente con “Babel”, la canción que lo abre. Y siguieron con “A la espalda del mar” y “Ballenas muertas en San Sebastián”, también de este último álbum. Es fórmula recurrente de los grupos cuando han alcanzado cierta madurez y tienen un repertorio considerable de grandes éxitos la de dividir el concierto en dos mitades, una primera dedicada al último trabajo y ya una segunda repasando su historial en riguroso orden de popularidad. Más o menos eso hicieron los pamplonicas. Ocurre que si el último disco desmerece, el concierto acaba dividiéndose en dos mitades, la parte que disfrutan los músicos, hastiados de tocar los mismos temas, y la parte que disfruta el público. No fue el caso. Su nuevo disco está a la altura de sus mejores momentos y desde el primer hasta el último tema la cosa fue un no parar. Cristina cada vez tiene un protagonismo mayor en el grupo, lo mismo toca el teclado, que apalea el pad de efectos electrónicos, que canta, que susurra, que da guitarrazos… es aparecer sobre el escenario y llevarse la primera ovación (y piropos varios). Es un vendaval ella y lo es el grupo. No menos llamativo es ver en primer plano a Álvaro Arizaleta, cantando y sacudiéndole a la batería, o al segundo percusionista, Íñigo Sable, que también se reserva para él uno de los momentos de la noche cuando agarra la trompeta para rematar el concierto en esa catarsis colectiva en que se convierte “Vamos”. Un remate apocalíptico para una faena que ya habían bordado con “Perlas”, “Diamantes” o el himno de la banda, “Toro”. Tensión, violencia desatada, sensualidad, ritmo marcial, el escenario parecía un volcán escupiendo lava, un magma arrasador que contó con una amplificación y una acústica perfecta. El mejor concierto de la noche.

Difícil lo tenían para superarlo los neoyorquinos The Pains Of Being Pure At Heart, habituales de los escenarios españoles, esta vez presentando disco nuevo y formación casi inédita. Solo se mantenía de sus últimas visitas su líder Kip Berman, por el camino se ha quedado la atractiva Peggy Wang, aunque su sustituta (Jess Weiss) no desmereció. Estos son otros que lo que hacen no lo pueden hacer mejor. Es grupo de single fácil, con pintas de niños bien: Sus miembros parecen haber estudiado en la universidad cómo parir hits sin aparente dolor. Del nuevo, temas como “Eurydice” (por momentos, muy Arcade Fire), y de los anteriores, “Young Adult Frictions”,  “This Love Is Fucking Right” o ese grito de we will never die del tema “The Pains Of Being Pure At Heart” con el que terminaron su concierto. Notable alto.

Y llegó el momento que todos estaban esperando, y apareció Jonathan Donahue con una gorra de marinero y bebiendo a morro de una botella de vino que mostraba como un trofeo que acabara de pescar. Él y Grasshopper son los únicos Mercury Rev genuinos sobre el escenario. Necesitó el grupo de unos cuantos temas para encontrar un sonido más o menos digno, y no fue hasta que empezaron con las canciones de “Deserter’s Song” que el público empezó a entrar en el concierto; “The Funny Bird” fue la primera en caer. El histriónico Donahue se empeñaba en simular ser el director de una orquesta imaginaria, (por momentos parecía una caricatura de Luis del Olmo dando señales a su técnico), y la voz iba y venía con la misma facilidad que dificultad tenía el muchacho para mantenerse en pie. Suerte que tenía el micro para agarrarse. No fue mayor el despropósito porque Mercury Rev poseen monumentos como “Opus 40”, “Secret For A Song”, “Holes”, “Goddes On A Highway” o “The Dark Is Rising”, que casi consigue que echáramos a volar. De todas formas, la distancia entre lo que podrían hacer y lo que resultó es demasiado grande.

Para terminar la noche, después llegarían Love Of Lesbian, que congregaron a más público del que ningún grupo había logrado durante las dos jornadas y lo embelesaron con su música chiste. Una puesta en escena interesante, apoyada por cuatro monitores que van mostrando imágenes para ilustrar las canciones, es lo único que se puede salvar del concierto de los catalanes. Su repertorio parece un muestrario de ocurrencias de adolescentes en el parque: “Te hiero mucho”, “Pizzigatos”, “El ectoplasta”, “El hambre invisible”, “Manifiesto delirista”, “Miau” o “Si tú me dices Ben, yo digo Affleck”. Sonaron todas. Además del clásico “Club de fans de John Boy”, y para rematar el delirio y el concierto, la música de un anuncio de cerveza. Señores barrigudos y peludos corriendo como posesos en calzoncillos, caricaturas de Axl Rose, en fin… Como me comentaba un compañero, “parece que Love Of Lesbian han pasado de reírse de ellos mismos a reírse de la gente”. Pero oigan, las cosas como son, la gente, adolescentes féminas en gran número, encantada.

Sentimientos encontrados con la rave abaniquera que montaron a continuación Fuel Fandango. No acabo de ver claro lo de la mezcla esta de electrónica y flamenquito en espaninglish que hacen, aunque a la que se descuida uno se le van los pies con la música y la presencia de Nita, que lucía corpiño y mantón de manila. Daban ganas de arroparla un poco, teniendo en cuento el fresco que corría ya a esas horas por el cerro de la Alcazaba. Al final, The Zombie Kids pusieron el broche bailable a un Contemporanea Badajoz que ha cumplido de sobra con sus objetivos para esta primera edición.

Textos: Santiago Cotes

Fotos: Rafa Marchena

Maximo Park cabecera

CRÓNICA CONTEMPOPRANEA: VIERNES

En 2013 Contempopranea se hacía mayor de edad. Cumplía 18 ediciones en Alburquerque. Algunos festivaleros no lo recordaran, igual ni lo han vivido, pero hubo un tiempo en que había que ir hasta un pueblo perdido de Badajoz en una especie de romería pop si lo que querías ver eran grupos nacionales, o hasta una localidad costera de la provincia de Castellón si lo que te tiraba era el mercado internacional. Alburquerque o Benicàssim, esas eran las opciones, pocas más. No es que resultaran fáciles las ediciones de 2013 para los dos decanos del festivaleo. En lo que se refiere a Contempopranea, al festival le habían ido surgiendo múltiples dificultades, tanto exógenas, proliferación de una miríada de festivales con un perfil de grupos similar, como endógenas: en cierta forma, el festival se había convertido en la gallina de los huevos de oro para un pequeño pueblo que, como no podía ser de otra forma, lo exprimió todo lo que pudo.

La nueva sede, un acierto

Uno de los principales hándicaps que siempre tuvo Contempopranea fue la falta de plazas hoteleras. Esto se soslayaba con la buena voluntad de unos paisanos que además se sacaban un extra alquilando sus viviendas durante la semana del festival a jóvenes, y no tan jóvenes, que llegaban de todas partes del país. Ocurre que los precios se dispararon tanto que Agustín Fuentes, ideólogo, creador y verdadera alma mater del proyecto, puso el grito en el cielo, o más bien en la prensa, que recogió sus dudas sobre la continuidad del festival. Una llamada personal del actual Presidente de la Junta de Extremadura disipó todas las incertidumbres: Por un lado, garantizó la continuidad de Contempopranea en Alburquerque; por otro, se propuso la creación de un nuevo emplazamiento. Contaría así la edición de 2014 con dos sedes, una en el pueblo, que se seguiría celebrando en verano, y otra en la capital, Badajoz, en primavera. Todo esto acompañado de un incremento muy significativo del presupuesto de ambos festivales, especialmente el de Badajoz, que se convertía así en el “hermano mayor” de la edición de Alburquerque. No se trata de establecer comparativas entre uno y otro, pero hasta unos días antes se ha podido reservar habitación por un precio muy razonable en hoteles de primera categoría en Badajoz. Dicho todo esto, al lío, a la música, que a fin de cuentas es lo que interesa.

Izal, abriendo fuego

De manera sorprendente para muchos de sus jóvenes fans, Izal eran los encargados de abrir el fuego de grandes nombres en el festival (antes había actuado la banda extremeña Burgim). No faltaron a la cita, a pesar de la hora temprana de su actuación, alrededor de dos mil fieles, que coreaban uno tras otro los temas de sus dos discos: “Despedida”, “Palos de ciego”, “Qué bien”, “Agujeros de gusano”, “Magia y efectos especiales”, “Asuntos delicados” o “Prueba y error”. Es el suyo un directo resuelto y enérgico, que seguro ha tenido mucho que ver en la sorprendente irrupción de este grupo en el panorama nacional. No se les puede reprochar que no cale entre sus fans, que saltan y aplauden entusiasmados, aunque quizás al público menos forofo le resulte algo repetitivo en lo que se refiere al esquema de las canciones, que parecen cortadas casi todas por el mismo patrón, sospechosamente cerca en ritmos, letras e incluso en timbre vocal a los celebérrimos Vetusta Morla.

La puesta en escena canadiense de Sidonie

Para el siguiente concierto, protagonizado por Sidonie, habría que esperar treinta minutos. Es otra de las felices ocurrencias de este Contempopranea Badajoz. Un solo escenario principal, que por cierto, sonó de maravilla toda la noche, y para amenizar el tiempo que transcurre entre grupos, DJs pinchando en un pequeño escenario situado justo enfrente del principal, con lo que el público no tiene que entrar en esta espiral loca de no saber a qué fuego atender en que se han convertido algunos festivales. Aprovechamos para loar el espacio: Un recinto amurallado, pero no de cualquier forma, las murallas son las del patio de una Alcazaba del siglo XII, una maravilla arquitectónica que construyeron los almohades en la cima de un cerro, con vistas espléndidas sobre el río Guadiana y Badajoz. Así que después de distraer la mirada en los ojos del puente romano y en los de las mozas que andaban por la Alcazaba, volvimos a Sidonie. Bajo una bandera de Canadá y con una música de himno nacional presumimos que del mismo país norteamericano, hicieron su aparición sobre el escenario Marc, Jesús, Axel y compañía. Empezaron algo destemplados, con temas como “Sierra y Canadá” o “Costa Azul”, pero al abordar otros, especialmente los de su disco “El Incendio”, como “La sombra” o “En mi garganta”, se les notaba muy cómodos. Tienen un repertorio inmenso: “Fascinado”, “Un día de mierda”, “El bosque” o ese “Estáis aquí” del último disco sonaron perfectas y convencieron a un público encantado, que se desgañitó con un fin de fiesta que incluyó una versión del “Video Killed The Radio Star” (The Buggles), además de “Viernes” y “El incendio”.

The Horrors, en penumbra

Máximo respecto para lo que vendría después, The Horrors. Sin duda, el mejor concierto de la noche. Un recital que por sí solo ya justifica la visita a Badajoz. Los británicos dieron una lección de pluscuamperfecto shoegaze, con arrebatos de post-punk y siempre un toque oscuro. Se nota que han tenido que ver con tipos como Chris Cunningham o el Portishead Geoff Barrow. No se les entiende bien, la voz se convierte en un instrumento más que sumar al muro de sonido, apenas se les ve, pero poca falta hacen estas cosas cuando uno encadena temas del calibre de “Chasing Shadows”, “So Now You Know”, “I See You”, “In And Out Of Sight” o los casi diez minutos a los que se fue “Sea Within A Sea”. Hipnótico y subyugante show que sin embargo gran parte del público recibió con cierta frialdad. Supieron emocionar sin recurrir a la estridencia de la que después tirarían sus paisanos Maxïmo Park.

Paul Smith (Maxïmo Park), en su salsa

Paul Smith no dejó de brincar y pasó la mayoría de su tiempo subido a los monitores, voceando con un altavoz y contoneándose, con cierta gracia, eso sí. De todas formas, también tienen grandes píldoras pop que engancharon al público: “Give, Get, Take”, “Lydia”, “Drinking Martinis”, “Girls Who Play Guitars”, “Where We’re Going”… Su set fue el más numeroso, pasaron seguro de la quincena de temas y a pesar de que Paul Smith presumiera de que a esas horas solían estar siempre acostados, renegando de su condición de rock & roll stars, si hubiera que dar ese título a alguien la noche del viernes en Contempopranea Badajoz, sería suyo.

Iván Ferreiro: ¿El nuevo Julio Iglesias?

Bueno, de ellos, o de Iván Ferreiro, que a pesar de tocar casi a las cuatro de la mañana, tuvo tanto o más público que cualquiera de los anteriores. No se resintió el auditorio por las horas, ni tampoco el setlist del que fuera líder de Los Piratas. Maqueado como un lord, se plantó en el escenario y presumió de estampa, de banda y de repertorio. Con maneras de Frank Sinatra empezó este antiguo rockero, a ratos nuevo Julio Iglesias, que fue entregando una tras otra las piezas que su público le pedía: “Turnedo”, “Abrázame”, “El Bosson de Higgs”… Nada más y nada menos.

Mañana, la segunda jornada. En Bythefest.

Texto: Santiago Cotes

Fotos: Rafa Marchena

Cabecera Mercury Rev

CONTEMPOPRÁNEA 2014: MANUAL DE USO

¡Extremadura existe! Lo saben los esforzados organizadores del Contempopránea, el “festival de la escena indie”, según su propia definición, que este fin de semana celebra la primera cita de su 19ª edición, dividida en dos partes. Por un lado, la Alacazaba Árabe de Badajoz acogerá dos jornadas de conciertos con importante presencia internacional. Por otro, el 25 y el 26 de julio, serán Las Laderas de Alburquerque las que reclamen protagonismo, con otro par de días dedicados al producto nacional. Como siempre, desde byTHEFEST hacemos un repaso a lo más destacado de su programación. Esta es nuestra hoja de ruta.

VIERNES, 6 DE JUNIO

Además de Izal, Sidonie e Iván Ferreiro, tres nombres nacionales de indiscutible tirón entre el público, la atención de la primera jornada se centra obligatoriamente en los dos grupos británicos que comparten cabecera de cartel. The Horrors llegan en un momento de forma fantástico, tras publicar “Luminous”, un disco que ratifica el cambio de rumbo que dieron con “Primary Colours” (2009), su segundo álbum. Tras un debut asociado al sonido garage y el revivalismo, emprendieron una búsqueda que les ha llevado hasta la década de los ochenta, una época en la que, tras los viajes astrales que había realizado el space rock en la década anterior, una nueva generación de músicos aprovechó la amplitud del campo de batalla post-punk para aplicar los sintetizadores a las melodías pop. Ese es el terreno en que se mueve la banda de Faris Badwan desde que Geoff Barrow (Portishead) le mostró el camino echándoles una mano en aquel celebrado (y sorprendente) segundo disco. “Luminous” ha sido grabado a lo largo de quince meses en el propio estudio londinense del grupo, nuevamente con la ayuda de Craig Silvey, su productor e ingeniero de cabecera (desde “Primary Colours”, precisamente), y logra el equilibrio perfecto entre trance sonoro y melodía pop, cediendo el protagonismo a unos sintetizadores que definen la orientación de unas canciones que se miran en los estimulantes inicios de Simple Minds, Gary Numan, A Flock of Seagulls, Echo & The Bunnymen, The Psychedelic Furs o los Talk Talk de “It’s A Shame”. Un disco que, pese a la cantidad de referencias que maneja, tiene entidad propia, y augura un directo hipnótico y pródigo en momentos climáticos, la especialidad de The Horrors en el escenario.

El otro peso pesado internacional del día también transitó territorio post-punk en sus inicios. Maxïmo Park parecían flor de temporada cuando aparecieron hace ya una década, en un momento en que también saltaron a la palestra bandas como Franz Ferdinand, Bloc Party o Kaiser Chiefs. Sin embargo, “Too much information”, editado en febrero de este año, es ya el quinto álbum de la banda de Newscastle. Es un lástima que su longevidad sea inversamente proporcional a la calidad de sus grabaciones, que curiosamente han ido decreciendo en interés a medida que se alejaban del sonido coyuntural, pero efervescente, de su debut. De hecho, tenía más interés el segundo CD que incluía “Too Much Information” en su edición en formato doble, ya que contenía versiones de Mazzy Star, The Fall, Leonard Cohen o Nick Drake, entre otros. Justo es señalar también que Maxïmo Park, merced al carisma de su vocalista, Paul Smith, son una garantía de fiesta en un festival. Y de eso se trata en este caso.

SÁBADO, 7 DE JUNIO

La segunda jornada del Contempopránea vuelve a contar con bandas españolas de innegable atracción masiva, como Love of Lesbian, y otras que van camino de alcanzar su nivel, como El Columpio Asesino. Tres años después del exitoso “Diamantes”, los navarros han publicado “Ballenas muertas en San Sebastián”, un disco que perfecciona aún más su particular sonido, marcado por un uso de los sintetizadores que recuerda a Suicide y una actitud desafiante que no elude las conexiones pop. Un puñado de canciones arrolladoras y una singular imaginería propia que contribuyen a que sus directos sean de los más notables de la escena estatal actual.

En el apartado internacional hay que prestar atención a Veronica Falls. El año pasado ya visitaron algún festival español, y ahora regresan para consolidar su relación con nuestro país. Practican un candoroso indie pop con reminiscencias shoegazing y dream pop que muestra especial devoción por las melodías. “Waiting for Something to Happen”, su segundo LP, es una deliciosa colección de temas pop que bien merece que les sigamos la pista.

Referencias similares manejan The Pains of Being Pure at Heart, aunque muchas cosas han ocurrido en el seno de la banda en los tres años que han transcurrido desde “Belong” (2011), el segundo álbum de los neoyorquinos. De hecho, ni siquiera sería del todo correcto seguir llamándolos banda, puesto que de los miembros fundadores solo permanece Kip Berman (guitarra, voz), a quien ahora secundan Christoph Hochheim (guitarra), su hermano gemelo Anton Hochheim (batería), Jess Weiss (coros, teclados) y Jacob Sloan (bajo), que serán quienes le acompañen en Contempopránea, pero cuya continuidad está en el aire, ya que Berman asegura que los componentes del grupo irán rotando en el futuro. Visitan el festival para presentar “Days of abandon”, un tercer disco con el que el único superviviente de la formación original parece querer recuperar el espíritu indie pop de ribetes noise (un poco de twee-pop, otra pizca de shoegazing, algo de dream pop) que alumbró la creación de un grupo que nunca ocultó su candorosa vocación revivalista y se ganó con facilidad a un público que creció en los noventa y sigue anclado a los sonidos que descubrió durante su etapa de despertar musical. The Pains of Being Pure at Heart, con su extravagante nombre y su espontánea sencillez, se hacían de querer, eran como los vecinos de al lado, y cosecharon un éxito inmediato entre la parroquia indie estatal. Amados por el público y la crítica, pero abocados a convertirse en una banda marcada por su carácter derivativo, tras su exitoso debut homónimo decidieron explorar nuevos caminos, y en “Belong” escogieron como principal influencia a The Smashing Pumpkins (de hecho, trabajaron con los productores Flood y Alan Moulder). El cambio fue notorio, aunque su talante pop se terminaba imponiendo en muchas de las canciones. Una nueva gira mundial parecía demostrar que el proyecto se consolidaba, pero también que tendrían que asumir su condición de grupo de gran proyección, hecho que incomodaba a la mayoría de integrantes de una formación nacida como divertimento y profesionalizada por culpa de las circunstancias. Así las cosas, Peggy Wang y Alex Naidus abandonaron para dedicarse a escribir en la web Buzzfeed, mientras que Kurt Feldman prefirió poner en marcha Ice Choir, una banda de pretensiones más modestas. Berman, por su parte, optó por continuar, así que es el momento de constatar la prestaciones en vivo de sus nuevos acompañantes.

Y para cerrar este repaso, los cabezas de cartel de la jornada: Mercury Rev. Sí, vale, no han editado material nuevo desde 2008, cuando aparecieron “Snowflake Midnight” y “Strange Attractor”, pero es que aquel par de discos eran palabras mayores. De hecho, significaron la triunfal tercera reinvención del grupo. Porque Mercury Rev nunca lo han tenido fácil. Sus primeros trabajos con el vocalista David Baker descubrieron a una banda personal e imaginativa, capaz de conjugar vanguardia y música pop con inusitada inteligencia. Pero Baker se marchó, y tras el primer momento de desconcierto, sus compañeros (Grasshopper, Jonathan Donahue, el productor Dave Fridmann) no solo siguieron adelante, sino que grabaron “See You On The Other Side”, uno de los mejores discos de su carrera. Habían superado la prueba.

Y aún darían un paso más, cuando publicaron “Deserter’s Song” (1998), el disco que les encumbró como maestros de la nueva psicodelia. Hace dos años salieron de gira para interpretarlo al completo y, mesianismos de Donahue aparte, cosecharon un triunfo incontestable, como pueden atestiguar quienes les vieron en el Día de la Música, en Madrid. Otra prueba superada. Es cierto que después, con “All Is Dream”, se durmieron en los laureles y se dejaron llevar por la inercia del sonido que les había abierto las puertas del éxito, edulcorando en exceso su propuesta, pero con Mercury Rev nunca se sabe, y sus últimas grabaciones ponen de manifiesto que no han olvidado sus orígenes, estrechamente conectados con músicos tan inquietos como Tony Conrad, John Cale, Brian Eno o La Monte Young. Un viaje de ida y vuelta a la vanguardia que sigue siendo un espectáculo admirable en vivo. El colofón perfecto para un festival que crece a ojos vista, y que te contaremos con detalle tanto desde nuestro twitter como desde esta web. ¡A disfrutarlo!

Mercury Rev

MERCURY REV CIERRAN EL CONTEMPOPRÁNEA

Mercury Rev es el último cabeza de cartel internacional del Contempopránea 2014, que se desdoblará entre los días 6 y 7 de junio en Badajoz, y el 25 y 26 de julio en Alburquerque.

La banda liderada por Jonathan Donahue, que ya estuvo en Bilbao en noviembre del año pasado, lleva sin editar disco desde 2008, cuando aparecieron “Snowflake Midnight” y “Strange Attractor”, dos álbumes en los que parecían recuperar el pulso perdido y orientados hacia la música de riesgo.

En los últimos tiempos, han girado ofreciendo al completo “Deserter’s Songs”, el disco que cambió su carrera y les llevó por los caminos de la nueva psicodelia.

Formado a finales de los 80, el grupo neoyorquino es uno de los pilares de la música alternativa americana de las últimas décadas.

El resto del cartel está compuesto por The Horrors, Veronica Falls, The Pains Of Being Pure At Heart, Russian Red, Maxïmo Park, Love Of Lesbian, El Columpio Asesino, Fuel Fandango, Sidonie, Niños Mutantes, La Habitación Roja, The Zombie Kids, Exsonvaldes, Automatics, Izal, Pony Bravo, Maika Makovski, León Benavente y Klein.