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FIB 2017: CRÓNICA SÁBADO

Texto: David Blutaski

Portada: RHCP / Foto Oficial FIB

Nuestro sábado, día grande de este FIB 2017, empezó con Las Kellies en el Escenario VISA. Esta banda argentina es de lo más underground que se ha podido ver en un FIB que ha programado a tiro hecho –ni bien, ni mal, es cierto y punto-, singularidad que hacía más importante si cabe acercarse a verlas. De un modo ágil y feroz fusilaron una amalgama de guitarrazos que podía virar desde el hipnótico psycho garage, que caracteriza sus nuevas canciones, hasta el agresivo post punk con el que comenzaron sus andanzas a principio de década, además de imprimirle a alguno de sus temas personalísimos toques de dub ¿A estas alturas del la película de verdad alguien cree que las tías no pueden rockerar igual o mejor que los tíos?

Las Kellies

The Strypes ya llevaban medio concierto cuando terminamos de ver a las argentinas, pero nos dio tiempo para volver a corroborar como estos elegantes chavales irlandeses son de las pocas bandas actuales que recogen con dignidad el legado de Dr Feelgood –cuando no intentan ser Arctic Monkeys ganan mucho-. El final de su set, con la versión de “Psycho Killer” de Talking Heads y la magnífica “Scumbag City”, puso en órbita al ya numeroso público que anticipaba la marabunta que estaba por venir.

The Strypes / Foto: Adrian Morote Photography

En el mismo lugar actuarían un ratito más tarde Dinosaur Jr con un Escenario Las Palmas ya muy lleno, pero no necesariamente de fans de la banda. La media de edad de los asistentes al festival es realmente baja –algo que no deja de ser lógico- y sus intereses de la jornada se centraban en Liam Gallagher y sobre todo en RHCP, pero los que habían comprado la entrada de día querían curiosearlo todo y otros muchos ya estaban allí para esperar a sus héroes aunque faltaran varias horas. Fue curioso ver a chavales en las primeras filas mirar los horarios para averiguar quiénes eran esos viejos frikis que estaban atormentando sus oídos a base de guitarrazos, cosa que no impidió que los que nos encantan los trallazos de Mascis & Barlow disfrutáramos como enanos de temas como “Tiny”, “The Wagon”, “Freak Scene”, “Little Fury Things”, “Feel the Pain”, “Start Choppin” o su ácida versión de “Just Like Heaven”. Llegaron, pusieron al 10 los impresionantes muros de monitores Marshall que les arropan, tocaron sus temas con la fiabilidad de siempre y tras la lección, J Mascis recogió el móvil y el cargador, Lou Barlow su mochila y se fueron a tomar una birra.

En una nueva y remodelada idea de FIB, en la que cada vez más tienen importancia el hip hop y los ritmos urbanos, era de justicia que La Mala Rodriguez por fin tocara en Benicàssim. Nuestra artista más importante de estos géneros lució su cara más canalla y dio un espectáculo de órdago a la grande con un DJ muy protagonista y un cuarteto de bailarinas tan bueno como la pareja que trajo M.I.A. hace un par de ediciones –palabras mayores-. Tiró de hits, que tiene muchos, pero priorizando la vertiente más bailable y rítmica, como requería la noche. Fue el concierto más concurrido del Escenario VISA de lo que llevamos de festival y por supuesto el nacional con más ingleses.

La Mala Rodríguez / Foto: Nerea Coll

Liam Gallagher empezó empalmando “Fuckin’ in the Bruses”, “Rock’n’roll Star” y “Morning Glory” y por poco rompe el FIB. Joder, es que descargar tres temas de Oasis de buenas a primeras es chutar a bocajarro y sin portero. Por mucha manía que se le pueda tener al más descarado de los Gallagher, hay que reconocer que suple su –esta vez bien disimulada- falta de voz con carisma y chulería. Tras presentar algunos temas de “As you Were”, el primer disco que firma con su nombre, y volver a Oasis con “D’You Know What I Mean?” nos fuimos a buscar otros pastos. Podrán gustarles a ustedes más o menos Oasis, pero si piensan que los británicos los corean, y los tienen marcados como folclore en su secuencia genética, y lo comparan con los grupos indies comerciales españoles que lo petan, es lógico y normal que quieran el Brexit.

Liam Gallagher

Cuando llegamos al Escenario VISA para ver a Surfin Bichos, nos quedamos de piedra al ver la poca gente que había. La coincidencia con Liam no les venía bien, primero porque todos los hijos de la Gran Bretaña estaban en el escenario grande, además de todos los españoles jóvenes y por supuesto los muchos cuarentones de aquí fans de los de Manchester. Bueno, la cosa fue pillando color a medida que el repertorio avanzaba y realmente todos los que allí estaban eran fans que se entregaron en cuerpo y alma, cosa que vale doble. Los Surfin sonaron potentes y desgarradores, y es que si bien ya no tienen la juventud de antaño, han mejorado en destreza y se les nota disfrutar sobre el escenario. Como marca la norma, hicieron completo “Hermanos Carnales”, tocando algunas canciones que en su época nunca sonaron en directo y dejando para el final “Hermano Carnal” y “Fuerte”, cumpliendo sobradamente con las expectativas de sus seguidores.

Red Hot Chili Peppers / Foto: Adrian Morote Photography

Tontos de nosotros pensamos que podríamos encontrar un lugar aceptablemente cómodo, aunque lejano, para ver a Red Hot Chili Peppers – hemos vivido bastantes sold outs y siempre lo hemos conseguido -, pero allí parecía que se habían juntado la Marcha del Millón de Hombres, las doce tribus de Israel, todos los hijos de Julio Iglesias y que se celebraba el cumpleaños de la Reina Isabel II. Igualmente, a pesar de estar a tomar por saco, vimos el concierto con una realización primorosa desde la pantalla trasera y lo escuchamos genial; el sonido era inmejorablemente alto y nítido. La verdad es que se pueden tener todas las reticencias ante RHCP, sobre todo a tenor de que no sacan nada decente desde hace como mínimo 15 años, pero no puedo imaginar mayor espectáculo de gran estadio mejor que lo visto ayer. Ver tocar y saltar a Flea, aporrear la batería a Chad Smith, como conserva decentemente la voz Anthony Kiedis y la solvencia de Josh Klinghoffer como sustituto de John Frusciante, vale la pena para fans y no fans. Empezaron con una espectacular jam que dio paso a “Around the World”, uno de los temas de “Californication”, uno de sus últimos discos decentes, para dar paso a “Dani California” uno de los nuevos hits blanditos que los jóvenes corean y cantan. Pese a la presencia de temas de sus dos últimos trabajos, el concierto tuvo ritmo, fue abundante en hits y también nos regalaron sus clásicas y magníficas versiones de “I wanna be your dog” de The Stooges, “Higher Ground” de Stevie Wonder y “Fire” de Jimi Hendrix.

Público en Red Hot Chili Peppers

Como el quinto pino coincidía con una fácil vía de escape para llegar al Escenario Radio 3, nos acercamos para ver a Biznaga. Esta joven banda madrileña es lo mejor del punk rock nacional actual; son fieros, descarados y adictivos, además de que tienen dos discos repletos de canciones memorables con letras espectaculares. Lo gozamos tanto como el puñado de locos al que le importó un pepino no ver el concierto más multitudinario de la historia del FIB. Nuestra jugada fue redonda, finiquitados Biznaga con “Mediocridad y confort” –lema que ustedes pueden acoplar libremente al festival que les apetezca-, todavía pudimos escuchar el cierre de los californianos con “Give ot Away”.

Nuestras fuerzas empezaban a flaquear, y de no ser porque teníamos muchas ganas de ver a Nudozurdo, después de facturar un disco estupendo como es su reciente “Voyeur Amateur”, hubiéramos batido en retirada. Al menos, podemos decir que el esfuerzo valió la pena, porque el retorno al rock de esta magnífica banda, ahora en formato trío, recupera lo mejor de la esencia que les hace especiales. Las atmósferas hirientes y ese post punk que juguetea a veces con el post rock, te mecen hasta golpearte. Disfrutamos mucho de su concierto y a nuestro alrededor, la numerosa gente allí congregada tenía cara de que también. Estuvimos tentados de acercarnos a ver el dulcificado hard rock de Biffy Clyro, pero ya les vimos en el mismo escenario el año pasado y preferimos marcharnos con el buen sabor de boca que nos había dejado la banda madrileña.

FIB 2017: CRÓNICA VIERNES

FIB 2017: CRÓNICA JUEVES

DOMINGO PORTADA FIB

FIB 2017: CARTEL CERRADO POR ESCENARIOS Y NUEVAS INCORPORACIONES

Nos complace presentar el cartel al completo por escenarios del FIB 2017, el mejor Festival del verano.

En el Escenario Las Palmas veremos a cabezas de cartel como The Weeknd, Red Hot Chili Peppers, Kasabian, Foals, Deadmau5, Los Planetas y más grandes nombres.

El Escenario Visa ofrece una ecléctica muestra que abarca, entre otros, a The Jesus And Mary Chain, Kaytranada, Love Of Lesbian, Courteeners, Mura Masa, Mala Rodríguez, etc.

El South Beach Dance Stage vuelve con lo mejor de la electrónica, house, techno, hip hop y demás tendencias bailables. Además volvemos a unirnos con Razzmatazz (Barcelona) y Ochoymedio (Madrid) para traer a las mejores nuevas bandas al RADIO 3 FIB CLUB.

ESCENARIO LAS PALMAS

Jueves 13: The Weeknd, Bonobo (Live), Stormzy, Ride, Belako, Sunflower Bean.

Viernes 14: Foals, Deadmau5, Los Planetas, Blossoms, Mourn, The Sherlocks.

Sábado 15: Red Hot Chili Peppers, Biffy Clyro, Liam Gallagher, Dinosaur Jr., The Strypes.

Domingo 16: Kasabian, Crystal Fighters, Years & Years, Dua Lipa, Declan Mckenna, Evripidis And His Tragedies.

ESCENARIO VISA

Jueves 13: The Jesus And Mary Chain, Courteeners, Kaleo, Mick Jenkins, Twin Peaks, Gener, Eme Dj.

Viernes 14: 2manydjs, La Casa Azul, Joe Crepúsculo, Temples, Childhood, Ella Rae.

+ Charlotte Church’s Late Night Pop Dungeon.

Sábado 15: Mura Masa, Peter Doherty, Surfin’ Bichos, Mala Rodríguez, Marika Hackman, Las Kellies, Arturo Paniagua.

Domingo 16: Love Of Lesbian, Kaytranada, Tiga, Slaves, The View, Ron Gallo, The Magic Mor.

SOUTH BEACH DANCE STAGE

Jueves 13: Honne, Sylvan Esso, Kölsch, Ibibio Sound Machine, Bejo & Dj Pimp, Troyboi.

Viernes 14: James Vincent Mcmorrow, Austra, Olof Dreijer (The Knife), Mykki Blanco, Theme Park, Jameszoo.

Sábado 15: Rüfüs, Las Bistecs, B.Traits, Tcts, Lao Ra.

Domingo 16: Pional, The Blaze, Bad Gyal, Peaking Lights, Sir Was.

RADIO 3 FIB CLUB

Jueves 13: Viva Suecia, Tórtel, Dream Wife, Gatomidi, Ten Bears, Ochoymedio Djs.

Viernes 14: Bigott, Cápsula, Blaenavon, Flowers, Alien Tango, The Wheels, Virginia Díaz, Ochoymedio Djs.

Sábado 15: Nudozurdo, Biznaga, Desperate Journalist, Como Vivir En El Campo, Conttra, Leicomers, Djohnston, Buenavista, Cascales.

Domingo 16: Havalina, Las Odio, Linda Guilala, Captains, One Path, El Trinidad, Amable, Gato, Aldo Linares

MÁS NOMBRES PARA UN GRAN CARTEL
El cartel de este año se cierra con una estupenda lista de nombres que va desde el carisma de Charlotte Church’s Late Night Pop Dungeon, Olof Dreijer (The Knife) E Ibibio Sound Machine, la energía de The Strypes, Nudozurdo, Cápsula O Havalina, el pop de Childhood, Blaenavon Y Las Kellies o la rítmica de Bad Gyal, Mick Jenkins, Las Bistecs O The Blaze

¡Entra en el cartel del FIB 2017 y descubre más artistas con los que lo pasarás en grande!

OCHOYMEDIO, RAZZMATAZZ Y EL FIB: JUNTOS OTRA VEZ

Festejamos que un año más colaboraremos con dos de los clubes más importantes de nuestro país: Ochoymedio (Madrid) Y Razzmatazz (Barcelona). por eso os invitamos a las dos fiestas que se han preparado para la ocasión:

17 De Junio: Ochoymedio, Con Un Invitado Especial.

1 De Julio: Razzmatazz, Con Amable Dj Y Gato.

¡Allí Nos Vemos!

ABONOS DE 4 DÍAS Y ENTRADAS DE 3, 2 Y 1 DÍA EN FIBERFIB.COM

Quedan pocos Abonos de 4 Días, con 8 de acampada gratuita (Campfest), al precio de 149€. ¡Date prisa!

También están disponibles las Entradas de 3, 2 y 1 día a través de fiberfib.com. Estas entradas no cuentan con zona de acampada.

Se pueden adquirir las Entradas de 3 Días, (jueves a sábado: 130€), (viernes a domingo: 130€) y las Entradas de 2 Días, (jueves y viernes: 90€), (viernes y sábado: 105€) y (sábado y domingo: 105€).

Asimismo están a la venta las Entradas de Día: Jueves (50€), Viernes (50€), Sábado (65€) y Domingo (50€).

Hay un cupo limitado de Entradas VIP para cada día del Festival (130€). ¡Adquiere la tuya y serás nuestro invitado de lujo!

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Sleaford Mods / Foto: Garniñe Irizar

ASÍ TE CONTAMOS EL PRIMAVERA SOUND 2017

Texto: David Blutaski

Portada: Sleaford Mods / Foto: Garbiñe Irizar

JUEVES

Aunque esta crónica trata sobre lo sucedido el jueves del Primavera Sound 2017, no podemos –y no debemos- dejar de comentar lo que disfrutamos con “Dancefloor Meditations” de Jarvis Cocker y Steve MacKey, gracias al Hidden Stage de Heineken, la jornada anterior. Fue lo único que llegamos a ver el miércoles gratuito del Fórum, pero ya que era una oportunidad de disfrutar de un espectáculo singular, hicimos un esfuerzo que valió la pena. No teníamos una idea clara de lo que iba a tratar esta actuación, pero quizá eso la hizo más especial. Para nada fue una pinchada de esas tan desgraciadamente de moda de músicos en formato dj set, fue una lección locutada sobre los elementos que componen la música de baile y su evolución histórica. Otra cosa también tenemos clara, de no ser por la hipnótica voz de Jarvis, pocos hubiéramos aguantado impertérritos, como hicimos, la densa hora y media de bajos y beats y poco más de media docena de canciones.

Jarvis Cocker y Steve MacKey en el Hidden Stage de Heineken

Bueno, ya el jueves, a una hora no demasiado temprana –échenle la culpa al Boogie-, empezamos nuestro recorrido musical en el escenario Pitchfork con la intención de ver a una de las artistas de moda, Alexandra Savior, porque la irrupción de esta chica, con su disco de debut “Belladona of Sadness”, ha sido toda una agradabilísima sorpresa. Esta jovencísima songwriter de Portland vale un Potosí por sí misma, pero es indudable que ver su nombre relacionado al de Alex Turner le ha reportado una cuota de fama mucho mayor, y de forma más rápida, que cualquier artista primerizo en sus circunstancias – ha colado un tema trabajado con el monkey en la banda sonora de la segunda temporada de True Detective y su nombre aparece en los créditos de “Miracle Aligner” del último trabajo de The Last Shadow Puppets-. Para nosotros, además de escuchar los aterciopelados temas de su disco, era importante ver cómo se desenvolvía en el escenario, y la suficiencia, tranquilidad y desparpajo con la que se mostró ante nosotros, acabó por derribar cualquier atisbo de prejuicio que pudiéramos tener ante la posibilidad de estar asistiendo al enésimo hype. Su delicada y dulce presencia contribuyeron a que su voz profunda, hipnótica y ensoñadora, entrara en nosotros como cuchillo caliente en mantequilla; actualmente, solo Lana del Rey es capaz de transformar en hermosos, paisajes tan áridos, algo que por otro lado ya estableció como marca personal una tal Dusty Springfield hace unas cuantas décadas.

Alexandra Savior / Foto: Alba Rupérez

Tras “la Savior”, queríamos ver a otra personal e interesante voz femenina, “la Jacklin”. Esta vez, en el otro escenario pequeño al otro lado de la escalera del gran puente de hormigón –el Adidas-, pintaron más bastos que oros. Julia Jacklin acaba de publicar un catálogo magnífico de canciones místicas, que ondulan desde el folk contemporáneo más delicado hacia el indie folk mínimamente rockero y áspero que están empezando a practicar algunas nuevas voces – como su compatriota Courtney Barnett-, pero la forma que dio a su repertorio no nos pareció de lo más acertado. Empezar con todas tus canciones de folk intimista, teniendo cuatro o cinco excelentes temas algo menos adustos, que intercalados pueden mantener la atención de un público de festival, es un riesgo. Por supuesto que todas las canciones de la tímida Julia fueron agradables, pero si para los que veníamos con su disco como lección aprendida el remonte final del concierto fue un alivio, imagínense para los que no se lo esperaban. Bueno, bien está lo que bien acaba, ¿no?

Como suele pasar en este enorme festival, a Broken Social Scene les vimos de refilón de camino a otro sitio, pero lo suficiente para constatar lo mucho que atrae la épica mayúscula y el barroquismo pop a los canadienses, que aunque tienen a Arcade Fire como tótem, estos compatriotas también practican con fruición. Bueno, a quién íbamos realmente a ver era Solange en el quinto pino –el escenario Mango, uno de los grandes-, que volvía al Primavera Sound con un recién publicado “A Sea in the Table”, que aúpa a la hermana pequeña de Beyonce un peldañito más arriba, algo que es totalmente merecido. La verdad es que el paso de los canadienses a la americana no podía ser más significativo y más agradable, sutil pero impactante, como si el r’n’b reivindicativo aprovechara la frontera no defendida más larga del mundo para robarle las gallinas a sus vecinos del norte. Esta mujer tiene presencia, personalidad, música y mensaje. Verla es un gozo. Ah, dicho esto, nosotros somos de los que nos perdimos a Arcade Fire en su concierto sorpresa en la lomita verde de la zona norte del festival. En nuestro viaje entre escenarios vimos a mucha gente agolpada en un sitio no habitual, pero no nos dimos por aludidos y seguimos nuestro recorrido. Uno no puede estar en misa y repicando, y menos cuando no te avisan para la misa.

Solange / Foto: Sergio Albert

Como somos masocas, pero presumimos de criterio, decidimos que a pesar de tener a Bon Iver a punto de empezar a nuestras espaldas, nuestro siguiente punto de interés estaba en el extremo más alejado en el concierto de The Molochs –nos cuentan que acertamos de pleno-. Estos cinco tipos californianos interpretan un rock de cadencia lánguida pero soleada, muy 60s, que puede recordarnos Allah-Las, otra banda de “El Estado Dorado” que también estuvieron, como ellos, en el sello Innovate Leisure. Bueno, puede recordarnos a la banda comandada por Miles Michaud, pero The Molochs tienen mucho más garbo, sus canciones son más enérgicas y, aunque rezuman en ocasiones de ese sabor añejo y dylaniano, su propuesta en directo nos pareció algo más atractiva –no piensen que no nos gustan Allah-Las, no, no es eso, por el amor de Dios-.

The Moloch / Foto: Dani Cantó

El renacimiento de The Afghan Whigs es una de las mejores noticias para los amantes del rock de alma soul, de carácter brumoso y testiculínico. Ya estuvieron hace pocos años en el Primavera Sound certificando la validez de su retorno, y en esta ocasión han vuelto para hacer patente que, aunque la sombra de sus tres últimos discos de los 90 es alargada, son capaces de sacar nuevos trabajos dignos herederos de aquellas joyas, como es el caso de su reciente “In Spades”. Empezaron con temas nuevos, apabullándonos con cuatro guitarras, con un muro sónico abrumador, con actitud y garra, pero fue con “Debonair” cuando desataron el éxtasis de los numerosos fans congregados. Así se las gasta Greg Dulli y su panda, te aplastan, te arrastran y te ponen dónde ellos quieren. Nadie se puede quejar de que la gran mayoría del concierto fueran temas de su nueva época, porque supieron encajar “Gentleman” o “John The Baptist” entre su nuevo material, supieron elevar la potencia de unas guitarras majestuosas sumando metales y cuerdas, supieron darnos descanso con baladas negroides con Dulli al piano, y supieron rematarnos con esa joya que es “Faded”, introduciéndola como una versión de Bonnie Raitt. Una auténtica catarsis.

Gregg Dulli de The Afghan Whigs / Foto: Nuria Ríus

Nos apetecía mucho ver a Kate Tempest, pero la rapera británica estaba a punto de finalizar y ver a Slayer en un escenario grande de un festival de este perfil era demasiado goloso como para perdérnoslo. Puede que algún fan despistado de Bon Iver sufriera un colapso nervioso, pero la verdad es que la cantidad de público que se congregó para ver a estos pioneros del trash metal era más que sorprendente. Es cierto que algunas campañas de moda les han puesto de moda entre un público moderno y alejado a su target habitual, pero quitarle mérito a la banda y al pedazo de espectáculo que ayer dieron sería totalmente injusto.

Slayer / Foto: Sergio Albert

Las guitarras hirientes, en todas sus acepciones, habían tomado carrerilla y con The Black Angels se estableció una velocidad de crucero que se mantuvo en nuestra andadura por el festival hasta el final de la noche –somos de esos que sacrificaron a Aphex Twin. Sí, de esos-. La psicodelia garagera de estos texanos es impactante, encima si les ponen en bandeja una pantalla en la que proyectar su lisérgica iconografía y un escenario de sonido potente pero claro, pueden noquearte. Dieron uno de los conciertos de más punch de la jornada y fueron la antesala perfecta para una de las bandas que más apetecían del festival, King Gizzard & The Lizard Wizard.

The Black Angels / Foto: Garbiñe Irizar

Estos locos australianos se han ganado ser una de las bandas más comentadas del planeta. No hacen más que revivalizar un género exprimido hasta la saciedad, pero al contrario que sus lánguidos y artys compatriotas Tame Impala, King Gizzard tiran de crudeza y experimentación. Pueden llevarte en volandas con un ritmo kraut, exaltarte siendo unos sucios garageros y mientras tirar de una psicodelia adrenalínica que puede hacerte volar a una velocidad supersónica cercana a mach 5. Empezaron con “Rattlesnake” y formaron un set que casi estaba centrado en exclusiva en sus tres últimos discos –circunscritos a los últimos trece meses, señores-, en el que tuvieron sus momentos álgidos en canciones como “Gamma Knife” o “Cellophane” –con la que cerraron-, pero que su mejor virtud fue el éxtasis continuo. Si hay que poner un pero al concierto es que si le ponen un sonido tan bajo –aunque de calidad exquisita- a Swans, Michael Gira va a bajar del escenario a partirle la cara a alguien.

VIERNES

La segunda jornada del Primavera Sound 2017 la desprecintamos viendo a Sinkane en el escenario que da entrada al festival, porque los suecos de The Radio Dept seguro que lo hicieron muy bonito en el Hidden Stage, pero propuestas tan excitantes como las de este angloafricano no son tan fáciles de ver por estos lares. Con una bandaza y una cantante espectacular, este tipo y sus acompañantes interpretaron una música que ha sabido traspasar sus étnicas raíces, que recogen todas las tradiciones negras que puedan enumerar, y fusionarlas con kraut, free jazz o post punk. Aquello sonaba increible y muy fresco, pero a pesar de lo gozoso del momento, tuvimos que hacer nuestra primera apuesta: marcharnos de allí para ir a ver a Mitski en el Escenario Pitchfork; la americana de ascendencia japonesa, publicó el año pasado “Puberty 2”, uno de los mejores álbumes de la temporada. Esta joven artista – aunque con 26 años ya ha publicado cuatro discos – escupió sus canciones de forma totalmente hierática, dejando que fueran ellas las que con sus opresivos mensajes nos dieran puñetazos en el estómago. Impertérrita, pero con una cara de furia capaz de derretir los casquetes polares, y mientras su guitarra y su batería se retorcían y sacaban jugo a sus instrumentos, Miski Miyawaki fue escupiendo temas de acuchillante indie rock de corte noventero, y poco a poco fue ganando la atención de un público que empezó frío, pero acabó rendido ante la fuerza y la actitud de una artista que terminó su show a pleno alarido.

Sinkane / Foto: Nuria Ríus

Cuando terminamos en el Pitchfork, nos entraron remordimientos de no haber visto a The Radio Dept y nos acercamos al Hidden Stage de Heineken para ver su final, pero “oh, cáspita”, el concierto estaba terminando y todavía había una cola de al menos cien personas esperando a entrar, cosas de ponerse de moda, así que directos al Escenario Heineken a ver a The Growlers. Ya les habíamos visto hace pocas ediciones, pero constatar su paso del escenario más pequeño al más grande del Primavera, nos parecía interesante. Tampoco es que hayan vivido un cambio significativo, que haya nada nuevo bajo el sol, siguen a su marcha de típica banda californiana de rock de aroma añejo, de garage lánguido y de toques psicodélicos de mínimo octanaje, pero se dejan disfrutar, eso sí. Se comenta que tienen fama de que en directo dan una de cal y una de arena, pero a mí ya me han tocado dos de cal, ¿o de arena? Bueno, dos actuaciones buenas, que a veces es más fácil decirlo de manera normal y directa.

The Growlers / Foto: Eric Pamies

Cuando empezaron el campechano Mac Demarco y sus locos acompañantes en el Escenario Mango–el batería iba en bolas- se nos ocurrió ir al baño un momento en la zona cercana al Night Pro y al salir de la puerta misma del Poly Klyn vivimos una situación desconcertante: cientos de personas se apresuraban en dirección a los escenarios grandes. ¿La gente no se había enterado de que Frank Ocean había suspendido su concierto hace unos días? ¿El habitual Mac Demarco había pasado de repente a ser una megaestrella? ¿Era yo el único que no se había enterado de otro concierto sorpresa de Arcade Fire? ¿La gente iba a pillar sitio para The XX un par de horas antes? Después de meditarlo un ratito, ya lejos de la marabunta que amenazaba con aplastarnos, llegamos a la conclusión de que era esto último; The XX son el cabeza de cartel del festival, el grupo más modernito y de moda de entre lo presente. Vale, el público siempre tiene la razón, pero por muchas X que se pongan en su nombre, nadie iba a impedir que nosotros nos fuéramos a ver a Descendents.

Mac DeMarco / Foto: Eric Pamies

Hay bandas de estilos musicales generacionales y eminentemente asociados a la rebeldía juvenil, que verles sobre un escenario a una edad madura puede llegar a ser patético, pero ese no es el caso de Descendents. Tres décadas después, con idas y venidas, cambios y fallecimientos, siguen dando un repaso de actitud a muchas bandas de punk rock actuales. Estos veteranos nos hicieron gozar con esos trallazos de hardcore melódico o ese punk de reminiscencias pop que luego sobreedulcoraron y llevaron a las masas bandas como Green Day. Tras la fresca sensación de Descendents, nos apetecía sumergirnos en los últimos coletazos de unos Swans que prometían sumergirnos en un tsunami de gravedad sónica. Michael Gira de espaldas al público, a modo de director de orquesta, se dedicó a exprimir una banda capaz de hacer aullar a sus instrumentos o de marcar unos ritmos que pondrían a marchar a todos los habitantes del averno, demostrando, una vez más, que son uno de los directos más demoledores que se han visto nunca.

Descendents / Foto: Nuria Ríus

El festival premió a Swans con dos horas de escenario para ellos solos, pero a mitad de actuación nos fuimos a ver a The Make-Up al Escenario Primavera. Teníamos el pálpito de que podíamos vivir una experiencia memorable, como así fue. Ya sabemos que Ian Svenonius es puro espectáculo y que, sea con el proyecto que sea, va a ponernos del revés, pero lo de ayer ya fue insuperable. A los diez segundos de la primera canción ya estaba correteando entre nosotros, gritándonos a la cara y bailando como si una bailarina tribal africana, James Brown, el cuerpo astral de Jon Spencer y un demonio epiléptico, luchasen por hacerse con el control de su cuerpo. Se pasó más del noventa por ciento del concierto sujetado de pie sobre el público, pasándose el micro con mucho estilo de mano a mano – cuando no lo tenía metido en la boca hasta la campanilla -, pero ninguno de estos excesos disminuía el poder de una música que podía ir del garage al góspel o del punk al rock sixties, y es pura adrenalina, sudor y sexo. Seguro que en estos días habrá muchos conciertos mejores, pero pocos tan impactantes.

The Make-Up / Foto: Garbiñe Irizar

Esperando a Sleaford Mods en el Escenario Ray-Ban nos las prometíamos felices rodeados de británicos con ansia de jarana, pero el comienzo de su set no pudo ser más caótico. Jason Williamson empezó a escupir la letra de “Army Nights” sobre las bases del sonriente Andrew Fearn, pero algo fallaba. No se oía un carajo, solamente nos llegaba el sonido de sus monitores, y el público empezó a gritar y quejarse. El dúo de Nottingham siguió a muerte con la canción pensando que los gestos del público eran la furiosa forma de expresión de una audiencia excitada, pero antes de terminarla les llegó el mensaje de que aunque ellos se escuchaban de puta madre –Vive Dios que tenían los monitores al once-, los de abajo no. Entonces llegó el cabreo, no de Andrew, que es un sonriente fumeta, de la bestia parda de Jason. Después de gritarles a los técnicos de la mesa de sonido que eran unos amateurs, de enseñar el culo y de cagarse en todo lo que meneaba, soltó el micro y se largó. Volvieron a los pocos minutos, empezaron la misma canción de nuevo y tras unos segundos sonando, se les fue de nuevo el sonido. “Fuckin spaniards” fue lo más suave que salió de la boca del cantante esta vez, pero los problemas técnicos, afortunadamente, ahora fueron cuestión de segundos. Atacaron de nuevo “Army nights” –son unos jodidamente maravillosos cabezones- y empezaron los pogos. Interpretaron “English Tapas” prácticamente al completo, pero también picotearon en el resto de sus álbumes, una discografía que es un compendio de ácidos y abruptos mensajes sobre lo más sucio de la cultura de barrio inglesa, escupidos sobre machacones beats. A poca empatía de clase que se tenga, imposible no conectar con su visceralidad mayúscula y sus esquizoides movimientos.

Sleaford Mods / Foto: Garniñe Irizar

Nuestra intención era ir a ver a Run The Jewels, lo juramos, pero cometimos el “error” de subir las escaleras del anfiteatro para echarle un vistazo a Front 242 y allí que nos quedamos. Es muy posible que fueran rescatados para esta edición, y en un escenario prominente, gracias al libro “Bacalao” de Luis Costa, pero los que de verdad vivimos La Ruta nunca les hemos olvidado. Quizá fuera un poco de abuelito cebolleta quedarse imbuido por los ritmos industriales del EBM de los belgas, pero cada uno tiene sus debilidades.

Front 242 / Foto: Sergio Albert

SÁBADO

Las dos jornadas anteriores nos habíamos permitido el lujo de no empezarlas a primera hora, pero esta última no podíamos hacer lo mismo porque queríamos certificar la resurrección de Surfin’ Bichos en el Hidden Stage de Heineken. Muchos fueron los fans valientes que presentaron sus respetos a estos mitos de Albacete a las cinco de la tarde, y es que… ¡Eran las cinco en sombra de la tarde! Alfaro, Pascual, Cuevas y Mora se han reunido este año para dar una serie de conciertos celebrando el 25 aniversario de “Hermanos Carnales” y es justo que nosotros nos unamos al homenaje del mejor disco de unos pioneros en todo esto llamado indie en nuestro país. “Los años nos atacan y les devolvemos esto”, fue una de las contadas, pero significativas, frases que soltó Fernando Alfaro entre los temas. Fue reconfortante ver la solidez de la banda, la fiabilidad inquebrantable, el estado de forma de los músicos y que parece que hacen esto con pleno convencimiento y de que lo disfrutan. “Hermanos Carnales” cayó enterito, con sus canciones casi en orden, pero dejando para el final “Hermano Carnal” y “Fuerte”, los hits del álbum, antes de cerrar con “La Estación de las lluvias”.

Surfin’ Bichos / Foto: Dani Cantó

Todavía abrumados por los bichos surfistas, decidimos que lo adecuado era aprovecharnos de un Fórum todavía sin aglomeraciones para presentarnos en un santiamén en la otra esquina del recinto en el Escenario Heineken para ver a Shongoy Blues. Es muy agradable ver como el Primavera Sound da cada vez más espacio a estupendas propuestas africanas como la de estos malienses. Agresivo blues sahariano, melodías hipnóticas, tensión y carácter, eso es lo que vimos y por supuesto disfrutamos.

Shongoy Blues / Foto: Sergio Albert

Al acabar los africanos, en el escenario de enfrente tocó el turno de Pond. Los australianos son otra de esas bandas que han crecido en el Primavera y que, pocos años después de su primera presencia, suben el peldaño de obtener un escenario mayor –lo mismo que pasaría un poco más tarde con Japandroids, o pasó el día anterior con The Growlers o Mac DeMarco-. Estos primos hermanos de Tame Impala acaban de publicar “The Weather”, quizá su disco más pop hasta el momento, pero todavía rezuman lisergia y conservan cierta querencia experimental que les hace atractivos. Mientras que Tame Impala han pasado a llevar su psicodelia a una zona de suteliza y electrónica, Pond se mantienen en unos riffs que les sitúa en un punto intermedio de fusiones interesante. Otra cosa que les diferencia, es que Nick Allbrock, cantante y guitarrista de Pond –bajista en Tame Impala-, tiene mucho más carisma en directo que Kevin Parker. Esto es así.

Pond / Foto: Sergio Albert

Sacrificamos el final de Pond, y el recital de El León de Belfast, por poder entrar a ver a Thurston Moore en un concierto en sala dentro del Primavera Sound; ese es el tipo de experiencia que ofrece el Hidden Stage. Nuestro alto interés venía derivado por lo mucho que nos ha gustado “Rock N Roll Consciousness”, último trabajo del exSonic Youth en el que recupera la vía experimental y el sabor de su antigua banda. El concierto fue la interpretación de los larguísimos cinco temas que componen este trabajo, con Moore armado de una acústica de doce cuerdas que exprimió hasta la última astilla y un batería que le daba un juego rítmico demoledor. La interpretación fue maravillosa, de lo mejor del festival, y el misticismo de los temas se coló en nuestro cuerpo acompañado por los viajes intergalácticos que se proyectaban en la pantalla que hacía de telón.

Thuston Moore / Foto: Dani Cantó

Cuando salimos de la oscuridad del Hidden y fuimos a acomodarnos para ver a Angel Olsen, nos encontramos un Escenario Ray-Ban hasta los topes, incluidas gradas –solo estuvimos un minuto en el final del concierto de Royal Trux y nos parecieron espectros-. Esta mujer, desde el minuto uno, con una constante sonrisa arrebatadora, transmitió la seguridad que ofrece el poderío de su último trabajo, “My Woman”, el dominio de su portentosa voz y el verse arropada por una majestuosa banda. Empezó con “High & Wild” de su trabajo “Burn Your Fire For No Witness” y al momento atacó ese temazo que es “Shut Up Kiss Me”. Los mejores y más intensos momentos se produjeron en la primera parte de un concierto en el que se nos presentó el último trabajo casi en el orden del track list, pero que en ningún momento flojeó en destreza o estilo.

Royal Trux / Foto: Dani Cantó

Hemos visto a Teenage Fanclub docenas de veces en todo tipo de conciertos, más que a muchos familiares, pero no nos importa porque les queremos más que a muchos de ellos –tanto como para perdernos la final de Champions que estaban proyectando a menos de cincuenta metros en la zona de comida-. Encajaron cuatro temas de su último trabajo, “Here”, en un set list de hits de todas sus épocas, porque sus nuevos trabajos encajan a la perfección en una discografía que avanza sin fallo y porque tienen tantas canciones memorables que construir un set list mediocre debe ser casi imposible. La multitud de británicos –entre ellos, cientos de escoceses- coreando, saltando y disfrutando ponía los pelos de punta. Ellos por su parte se mostraron tan felices como sus melodías –Norman Blake no paró de sonreir- y repartieron las voces principales y los coros con una fiabilidad y magia que les hace únicos.

Teenage Fanclub / FOto: Sergio Albert

Uno de los conciertos que nos parecían más interesantes de toda la programación en los escenarios grandes era el de Grace Jones en el Heineken. La diva jamaicana de setenta años salió dispuesta a poner todo de su parte para ofrecernos el mayor espectáculo del festival. Porque hay algo que en muchos de los grandes artistas se ha perdido, el sentido del espectáculo. En esta categoría, ella se debería llevar el premio de esta edición. Canciones, buenas canciones, suyas y ajenas, fueron la motivación principal de asistir a su concierto, pero el aderezo de lo que nos podía ofrecer como complemento también nos interesaba muchísimo. No nos defraudó en absoluto, dominó el enorme escenario con su interpretación y su cuerpo semidesnudo pintado con dibujos en blanco, rematado con diferentes penachos, que reforzaba una imagen tribal pero sin embargo futurista. Grace Jones nos enamoró, pero King Krule nos defraudó, al menos no nos consiguió atrapar; demasiadas derivaciones jazzísticas y poca chicha. Poco antes, en el escenario Adidas habíamos visto un entretenido ejercicio de indie noventero a cargo de de Lvl Up, una de las bandas más frescas del nuevo catálogo de Sub Pop; se podían reconocer influencias de Dinosaur Jr o Pavement, entre otros, sin mucho esfuerzo, y eso es un valor importante si lo haces con la naturalidad y desparpajo de estos chavales.

Grace Jones / Foto: Eric Pamies

Japandroids se han hecho de rogar con la continuación de su magnífico “Celebration Rock” – que presentaron también en el Primavera Sound-, pero ha merecido la pena porque “Near To The Wild Heart Of Life” es otro disco excelente. Entre uno y otro, este dúo de Vancouver, nos sirvió un menú de acelerados riffs, de ritmos frenéticos, de moderno punk para canciones emocionales y fueron la guinda guitarrera perfecta de esta edición. No podíamos irnos a casa con el corazón tan acelerado, así que intentamos ver el final de los también canadienses Preoccupations, antes conocidos como Viet Cong. No conseguimos llegar a tiempo, bueno sí, escuchamos una canción y media a través de sus monitores, porque estaban sobreestimulados y les importó un pimiento que les apagaran el sonido al haber sobrepasado su tiempo. La verdad es que esta entrega era una buena imagen con la que cerrar otra gran edición del Primavera Sound.

Japandroids / Foto: Garbiñe Irizar

 

Grace Jones 01 Heineken Primavera Sound 2017_Eric Pamies PORTADA

PRIMAVERA SOUND 2017: CRÓNICA SÁBADO

Texto: David Blutaski

Portada: Grace Jones / Foto: Eric Pamies

Las dos jornadas anteriores nos habíamos permitido el lujo de no empezarlas a primera hora, pero esta última no podíamos hacer lo mismo porque queríamos certificar la resurrección de Surfin’ Bichos en el Hidden Stage de Heineken. Muchos fueron los fans valientes que presentaron sus respetos a estos mitos de Albacete a las cinco de la tarde, y es que… ¡Eran las cinco en sombra de la tarde! Alfaro, Pascual, Cuevas y Mora se han reunido este año para dar una serie de conciertos celebrando el 25 aniversario de “Hermanos Carnales” y es justo que nosotros nos unamos al homenaje del mejor disco de unos pioneros en todo esto llamado indie en nuestro país. “Los años nos atacan y les devolvemos esto”, fue una de las contadas, pero significativas, frases que soltó Fernando Alfaro entre los temas. Fue reconfortante ver la solidez de la banda, la fiabilidad inquebrantable, el estado de forma de los músicos y que parece que hacen esto con pleno convencimiento y de que lo disfrutan. “Hermanos Carnales” cayó enterito, con sus canciones casi en orden, pero dejando para el final “Hermano Carnal” y “Fuerte”, los hits del álbum, antes de cerrar con “La Estación de las lluvias”.

Surfin’ Bichos / Foto: Dani Cantó

Todavía abrumados por los bichos surfistas, decidimos que lo adecuado era aprovecharnos de un Fórum todavía sin aglomeraciones para presentarnos en un santiamén en la otra esquina del recinto en el Escenario Heineken para ver a Shongoy Blues. Es muy agradable ver como el Primavera Sound da cada vez más espacio a estupendas propuestas africanas como la de estos malienses. Agresivo blues sahariano, melodías hipnóticas, tensión y carácter, eso es lo que vimos y por supuesto disfrutamos.

Shongoy Blues / Foto: Sergio Albert

Al acabar los africanos, en el escenario de enfrente tocó el turno de Pond. Los australianos son otra de esas bandas que han crecido en el Primavera y que, pocos años después de su primera presencia, suben el peldaño de obtener un escenario mayor –lo mismo que pasaría un poco más tarde con Japandroids, o pasó el día anterior con The Growlers o Mac DeMarco-. Estos primos hermanos de Tame Impala acaban de publicar “The Weather”, quizá su disco más pop hasta el momento, pero todavía rezuman lisergia y conservan cierta querencia experimental que les hace atractivos. Mientras que Tame Impala han pasado a llevar su psicodelia a una zona de suteliza y electrónica, Pond se mantienen en unos riffs que les sitúa en un punto intermedio de fusiones interesante. Otra cosa que les diferencia, es que Nick Allbrock, cantante y guitarrista de Pond –bajista en Tame Impala-, tiene mucho más carisma en directo que Kevin Parker. Esto es así.

Pond / Foto: Sergio Albert

Sacrificamos el final de Pond, y el recital de El León de Belfast, por poder entrar a ver a Thurston Moore en un concierto en sala dentro del Primavera Sound; ese es el tipo de experiencia que ofrece el Hidden Stage. Nuestro alto interés venía derivado por lo mucho que nos ha gustado “Rock N Roll Consciousness”, último trabajo del exSonic Youth en el que recupera la vía experimental y el sabor de su antigua banda. El concierto fue la interpretación de los larguísimos cinco temas que componen este trabajo, con Moore armado de una acústica de doce cuerdas que exprimió hasta la última astilla y un batería que le daba un juego rítmico demoledor. La interpretación fue maravillosa, de lo mejor del festival, y el misticismo de los temas se coló en nuestro cuerpo acompañado por los viajes intergalácticos que se proyectaban en la pantalla que hacía de telón.

Thuston Moore / Foto: Dani Cantó

Cuando salimos de la oscuridad del Hidden y fuimos a acomodarnos para ver a Angel Olsen, nos encontramos un Escenario Ray-Ban hasta los topes, incluidas gradas –solo estuvimos un minuto en el final del concierto de Royal Trux y nos parecieron espectros-. Esta mujer, desde el minuto uno, con una constante sonrisa arrebatadora, transmitió la seguridad que ofrece el poderío de su último trabajo, “My Woman”, el dominio de su portentosa voz y el verse arropada por una majestuosa banda. Empezó con “High & Wild” de su trabajo “Burn Your Fire For No Witness” y al momento atacó ese temazo que es “Shut Up Kiss Me”. Los mejores y más intensos momentos se produjeron en la primera parte de un concierto en el que se nos presentó el último trabajo casi en el orden del track list, pero que en ningún momento flojeó en destreza o estilo.

Royal Trux / Foto: Dani Cantó

Hemos visto a Teenage Fanclub docenas de veces en todo tipo de conciertos, más que a muchos familiares, pero no nos importa porque les queremos más que a muchos de ellos –tanto como para perdernos la final de Champions que estaban proyectando a menos de cincuenta metros en la zona de comida-. Encajaron cuatro temas de su último trabajo, “Here”, en un set list de hits de todas sus épocas, porque sus nuevos trabajos encajan a la perfección en una discografía que avanza sin fallo y porque tienen tantas canciones memorables que construir un set list mediocre debe ser casi imposible. La multitud de británicos –entre ellos, cientos de escoceses- coreando, saltando y disfrutando ponía los pelos de punta. Ellos por su parte se mostraron tan felices como sus melodías –Norman Blake no paró de sonreir- y repartieron las voces principales y los coros con una fiabilidad y magia que les hace únicos.

Teenage Fanclub / FOto: Sergio Albert

Uno de los conciertos que nos parecían más interesantes de toda la programación en los escenarios grandes era el de Grace Jones en el Heineken. La diva jamaicana de setenta años salió dispuesta a poner todo de su parte para ofrecernos el mayor espectáculo del festival. Porque hay algo que en muchos de los grandes artistas se ha perdido, el sentido del espectáculo. En esta categoría, ella se debería llevar el premio de esta edición. Canciones, buenas canciones, suyas y ajenas, fueron la motivación principal de asistir a su concierto, pero el aderezo de lo que nos podía ofrecer como complemento también nos interesaba muchísimo. No nos defraudó en absoluto, dominó el enorme escenario con su interpretación y su cuerpo semidesnudo pintado con dibujos en blanco, rematado con diferentes penachos, que reforzaba una imagen tribal pero sin embargo futurista. Grace Jones nos enamoró, pero King Krule nos defraudó, al menos no nos consiguió atrapar; demasiadas derivaciones jazzísticas y poca chicha. Poco antes, en el escenario Adidas habíamos visto un entretenido ejercicio de indie noventero a cargo de de Lvl Up, una de las bandas más frescas del nuevo catálogo de Sub Pop; se podían reconocer influencias de Dinosaur Jr o Pavement, entre otros, sin mucho esfuerzo, y eso es un valor importante si lo haces con la naturalidad y desparpajo de estos chavales.

Grace Jones / Foto: Eric Pamies

Japandroids se han hecho de rogar con la continuación de su magnífico “Celebration Rock” – que presentaron también en el Primavera Sound-, pero ha merecido la pena porque “Near To The Wild Heart Of Life” es otro disco excelente. Entre uno y otro, este dúo de Vancouver, nos sirvió un menú de acelerados riffs, de ritmos frenéticos, de moderno punk para canciones emocionales y fueron la guinda guitarrera perfecta de esta edición. No podíamos irnos a casa con el corazón tan acelerado, así que intentamos ver el final de los también canadienses Preoccupations, antes conocidos como Viet Cong. No conseguimos llegar a tiempo, bueno sí, escuchamos una canción y media a través de sus monitores, porque estaban sobreestimulados y les importó un pimiento que les apagaran el sonido al haber sobrepasado su tiempo. La verdad es que esta entrega era una buena imagen con la que cerrar otra gran edición del Primavera Sound.

Japandroids / Foto: Garbiñe Irizar

PRIMAVERA SOUND 2017: CRÓNICA VIERNES

PRIMAVERA SOUND 2017: CRÓNICA JUEVES

SURFIN BICHOS 940

LOS DETALLES DE LA VUELTA DE SURFIN’ BICHOS CON “HERMANOS CARNALES”

Surfin’ Bichos fueron una vibrante anomalía surgida en Albacete, lugar dejado de la mano de Dios en aquel 1988, entre los estertores de ‘la movida’ y el advenimiento de la explosión ‘indie’. Una anomalía de potencia y melodías embriagadoras y un imaginario literario que pronto seduciría a amplios sectores de la crítica y a un incipiente público informado de este país. Su onda expansiva fue en aumento durante los siguientes cinco años, en los que publicaron cinco álbumes y abundante material en otros formatos, hasta convertirlos en leyenda, que siguió creciendo tras su disolución en 1994.

El punto culminante de esa onda expansiva fue sin duda el álbum ‘Hermanos carnales’ de 1992. Es decir: hace justo ahora 25 años. Y es precisamente esta efeméride la que celebran ahora con todos nosotros. Un álbum (y un grupo) que sigue siendo vivo y brillante y que todavía puede emocionarnos y hacernos saltar de alegría, rabia y tristeza.

La primera fecha confirmada donde estarán Surfin’ Bichos es en el FIB 2017: la banda compartirá cartel con grupos como Red Hot Chili Peppers, The Weekend o Foals entre otros. Será el 15 de julio.

También actuarán el 14 de mayo en un concierto en Madrid, en las fiestas de San Isidro.

Paralelamente, el próximo mes de mayo, con el motivo del 25 aniversario de Hermanos Carnales y el comienzo de la gira, Legacy, la división de catálogo de Sony Music, reeditará toda la discografía de Surfin’ Bichos. En estrecha colaboración con Fernando Alfaro se lanzará un pack de 6CD + 1DVD acompañado de un libreto, titulado “El mundo por los pies: Surfin’ Bichos 1988-1994″ que contendrá todas las grabaciones oficiales del grupo, extras, material inédito y nuevos textos. Además, cada uno de los discos se reeditará en formato vinilo por separado incluyendo la reedición en doble vinilo de Hermanos Carnales tal y como se concibió inicialmente.

El mundo por los pies, que se publica el mes mayo, contiene sus cuatro álbumes y un EP, singles, caras B, cuatro temas inéditos de su maqueta, Primera Cebolla Sónica (1988), nuevos textos y fotos nunca vistas. Empieza con La luz en tus entrañas, su debut de 1989, al que se añade un tema de Primera Cebolla Sónica. Y otros cuatro de esta maqueta con vocación de álbum se unen a Fotógrafo del cielo, el disco de 1991. Además, aparece Hermanos Carnales (1992) tal y como fue concebido: como un disco doble (Elliot y Beverly, los gemelos de la película Inseparables de David Cronenberg), del mismo modo en que aparecerá en esta nueva reedición en vinilo.

Se completan los cedés con El amigo de las tormentas  y Family Album I, el doble epílogo de 1993 que cerró el ciclo de Surfin’ Bichos. Los contenidos de audio de todos los  álbumes de esta caja se corresponden a las reediciones de 2006 que ya incluían gran cantidad de extras.

Para redondear la caja, el DVD ofrece dos pequeñas joyas. Una de ellas es la aparición, por primera vez en formato digital, del concierto Fuerte, presentación de Hermanos Carnales. Sólo existía una versión en VHS de aquella actuación. La otra, el imprescindible documental, acompañado de sus extras, Buzos haciendo surf, de Rogelio Abraldes, que en 2006 puso imagen y sonido a la historia del grupo.

surfin bichos hermanos carnales 940

PRIMERAS FECHAS DEL REGRESO SURFIN’ BICHOS

Surfin’ Bichos vuelven con motivo del 25º aniversario de su mítico álbum “Hermanos Carnales”. Este aniversario celebra uno de los momentos culminantes de su carrera, que sin duda fue con la publicación de “Hermanos Carnales” en 1992.

En 2017 Surfin’ Bichos se subirán a los escenarios en fechas muy señaladas. Las primeras fechas confirmadas son:

14 / 05 – Fiestas de San Isidro

13-16 / 07 – FIB 2017 – Benicàssim

Además Surfin’ Bichos reeditará toda su discografía en un formato muy especial, que se compondrá de 6 CD´s + DVD y material inédito y también en formato LP.

Pronto anunciaremos nuevas fechas en festivales y su gira en salas que comenzará otoño.

 

surfin bichos hermanos carnales 940

VUELVEN SURFIN’ BICHOS, CELEBRANDO EL 25º ANIVERSARIO DE “HERMANOS CARNALES”

El mítico “Hermanos Carnales” cumple 25 años en 2017, y la banda se reúne para celebrarlo interpretándolo íntegramente, en una serie de conciertos muy señalados.

Surfin’ Bichos fueron una vibrante anomalía surgida en Albacete, lugar dejado de la mano de Dios en aquel 1988, entre los estertores de ‘la movida’ y el advenimiento de la explosión ‘indie’.

Una anomalía de potencia y melodías embriagadoras y un imaginario literario que pronto seduciría a amplios sectores de la crítica y a un incipiente público informado de este país. Su onda expansiva fue en aumento durante los siguientes cinco años, en los que publicaron cinco álbumes y abundante material en otros formatos, hasta convertirlos en leyenda, que siguió creciendo tras su disolución en 1994.

El punto culminante de esa onda expansiva fue sin duda el álbum ‘Hermanos carnales’ de 1992. Es decir: hace justo ahora 25 años. Y es precisamente esta efeméride la que celebran ahora con todos nosotros. Un álbum (y un grupo) que sigue siendo vivo y brillante y que todavía puede emocionarnos y hacernos saltar de alegría, rabia y tristeza.

La primera fecha confirmada donde estará la banda es en el FIB 2017, la banda compartirá cartel con grupos como Red Hot Chili Peppers, The Weekend o Foals entre otros.

Kasabian

EL FIB 2017 CONFIRMA A KASABIAN, LIAM GALLAGHER, RIDE, SLAVES, SURFIN’ BICHOS Y MÁS!

Portada: Kasabian / Foto: Liberto Peiró

Tenemos el placer de anunciar a un nuevo y exclusivo cabeza de cartel y a nuevos y grandes nombres que van dando forma al cartel del FIB 2017. Los soberbios Kasabian estarán junto a dos increíbles cabezas de cartel como son Red Hot Chili Peppers, en su única fecha de este año en nuestro país, y The Weeknd, y los ya anunciados Foals, perfilando unas fechas que no puedes pasar en alto y a las que se irán incorporando más nombres.

KASABIAN

Nos complace confirmar como nuevo cabeza de cartel a Kasabian, uno de los grupos más impresionantes de la actualidad. La banda de Tom Meighan y Sergio Pizzorno se ha convertido en uno de los grupos de rock más grandes que ha salido del Reino Unido. Tras cinco álbumes de éxito, el cuarteto ha visto cómo su último trabajo, “48:13″, ha escalado a lo más alto de las listas.

Su arrogante rock con tintes electrónicos es perfecto para sonar en una noche de verano del FIB. Seguro que arrasarán con canciones como “Shoot The Runner”, “Fire”, “Club Foot” y más hits de una de las bandas más excitantes del rock’n’roll de hoy.

LIAM GALLAGHER

Siendo la voz de una generación y toda una estrella del rock’n’roll, Liam Gallagher, la voz de Oasis, debutará en nuesto país presentando las canciones de un disco en el que él lleva las riendas de sus canciones. Adrenalina y actitud es lo que nos espera en un directo apabullante que, seguramente, nos dejará algún regalo de su época con Oasis.

RIDE

Tocaron en el primer FIB, y ahora vuelven a Benicàssim. Ride fue una de las insignias del sello Creation y dejaron su marca en el sonido de los noventa y en las listas de éxitos. Alan McGee dijo de ellos: ” Primal Scream tardaron seis años en convertirse en una banda genial, a Ride le costó sólo seis meses”.

Canciones como “Chelsea Girl”, “Vapour Trail”, “Twisterella” y “Leave Them All Behind” no han perdido ni un ápice de su magia psicodélica y visceral. Así lo demostraron en sus nuevos directos y no podemos esperar a verles nuevamente en Benicàssim en julio.

SURFIN’ BICHOS

Los míticos Surfin’ Bichos estarán en esta edición del Festival festejando por todo lo alto los 25 años de “Hermanos Carnales”, un disco que ya es toda una leyenda del rock nacional, y lo harán con un directo absolutamente inolvidable. Esta será una ocasión perfecta para ver a una de las bandas con más carisma que han dejado una gran huella en la música de nuestro país.

BLOSSOMS

Es una de las mejores bandas de pop de guitarras que os podéis encontrar: Blossoms. Ellos son los responsables de un primer disco con gran reconocimiento de crítica y público que evidencia la facilidad del quinteto de Stockport para firmar canciones tan adictivas como “Blown Rose”, “Charlemagne” o “At Most A Kiss”. Estamos ansiosos por dejarnos llevar por las melodías que han preparado para de hacer de su cita en el FIB 2017 algo para vivir a todo volumen.

BONOBO (LIVE)

La mejor electrónica del mundo estará presente en el Festival, por eso anunciamos que podréis ser testigos del magistral sonido de Bonobo (live). Su nuevo álbum, “Migration” está llamado a ser uno de los mejores discos de 2017, y su buena reputación no deja de ir en alza gracias a unos directos realmente estupendos.

TYLER, THE CREATOR

Es uno de los raperos más innovadores y estará pisando uno de nuestros escenarios. Tyler, The Creator estará en el Festival para dejar que sus cadencias se apoderen de los altavoces. Tyler Gregory Okkonma se luce en el flow, en sus producciones y en unos directos llenos de energía, demostrando ser uno de los artistas más creativos de su generación.

SLAVES 

Es todo un gusto poder anunciar a uno de los dúos más intensos, Slaves. Con cada vez más seguidores y premios, soltarán su enérgico punk rock que sobresale en “Take Control”, producido por Mike D de los legendarios Beastie Boys. Su directo será un despliegue de efectiva artillería pesada.

MOURN

Desde Barcelona llega una de las bandas más interesantes de la nueva hornada nacional. Mourn exponen sin tapujos un feroz rock de guitarras que saben manejar con destreza y soltura y que guarda buenos ecos de gente como Sleater Kinney o PJ Harvey. Por eso no es raro que un sello como Captured Tracks, casa de Mac DeMarco, entre otros, les haya fichado para publicar su notable “Ha, Ha, He”

ASÍ TE CONTAMOS EL FIB 2016

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Burrito cabecera

BURRITO PANZA: “LAS CANCIONES MANDAN, NOSOTROS OBEDECEMOS”

“Una familia desestructurada” es el segundo disco de Burrito Panza, grupo formado por Carlos Flan, José Manuel Mora y Carlos Cuevas, reconocidos músicos que han formado parte de varias de las bandas más importantes del Albacete Sound –Surfin’ Bichos, Mercromina, Travolta y Los Alienistas-. Hablamos con ellos, antes de su participación en el Festival BIS de Barcelona, sobre su nuevo trabajo, el Albacete Sound y muchos otros temas.

 

Han pasado tres años desde vuestro debut -“Solo y mal acompañado (2011)”-, un disco que recibió muy buenas críticas y que parecía presagiar una rápida continuación. ¿Cuál ha sido el motivo de esta tardanza?

No teníamos prisa por grabar un nuevo disco, lo importante era tener canciones y estar satisfechos con ellas. En ese sentido, la paciencia es el mejor aliado. El disco, de todas formas, lo tenemos terminado desde mediados de agosto, y El Genio Equivocado, nuestro sello, consideró oportuno con buen criterio esperar hasta febrero para sacarlo. A nosotros nos vino bien la espera, porque este disco requiere trabajo para el directo, ya que tiene muchos detalles y un sonido muy compacto, y estábamos sopesando la necesaria implicación de un nuevo miembro.

 

Se ha unido al grupo Rafa Caballero, músico albaceteño con el que habéis compartido otros proyectos del llamado Albacete Sound. ¿Qué aporta al sonido del grupo?

Rafita, además de un buen amigo, es un músico muy versátil. En realidad es bajista, pero nosotros lo hemos reconvertido en teclista-guitarrista. También tiene un coqueto estudio de grabación en su hogar, y meses atrás ya habíamos estado con él grabando las canciones del nuevo disco de IS. Total, que al final vimos necesario reforzar el grupo con un nuevo miembro y con Rafa las canciones lo agradecen.

 

Aunque vais avanzando por un camino propio y con un sonido definitorio, la etiqueta de Albacete Sound es algo que difícilmente vais a poder dejar atrás. ¿Qué sentimiento os produce este hecho? Seguro que en un principio os ha beneficiado, pero ¿pesa de alguna manera? ¿Supone una responsabilidad?

Puede parecer una responsabilidad, al venir de grupos tan personales, con amigos como Fernando Alfaro o Joaquín Pascual, que tienen personalidades muy marcadas e influyentes, pero como ha sido una verdadera gozada formar parte activa de esos grupos, nos sentimos más felices que otra cosa, no pensamos que sea una losa o algo farragoso, al contrario, queremos pensar que nos hace avanzar positivamente en todo lo que hacemos.

 ¿Con cuál de vuestros proyectos anteriores creéis que tiene más afinidad Burrito Panza?

Quizá con Mercromina, en algunos pasajes, aunque por nuestra sangre inevitablemente los leucocitos también surfean.

Habéis grabado este nuevo trabajo en el estudio de Paco Loco, en el Puerto de Santa María (Cádiz) ¿Qué ingredientes aporta Paco Loco a Burrito Panza?

Esta vez sentíamos la necesidad de ponernos en manos de alguien ajeno al grupo. Con Paco ya habíamos trabajado con Travolta, e incluso en el EP “Líquidos”, de Mercromina, y nos gustaba su manera de enfocar las grabaciones. Es un tío muy divertido, y además tiene un pedazo de estudio, con buenas salas, cacharros de todo tipo y una familia genial. Nos parecía el marco ideal para desestructurar las nuevas canciones y darles una vuelta de tuerca.

Al igual que en el anterior disco, la lista de colaboraciones es extensa: Isabel León (Is), Joaquín Pascual, Samuel Cuevas, Pablo Errea (Edwin Moses), Paco Loco, Muni Camón, María Jesús Trives y Laura Martínez. La mayoría son artistas de vuestro círculo o músicos muy cercanos. ¿Os sentís más cómodos rodeados de amigos?

Algunas colaboraciones parten de ideas nuestras y otras de Paco. Por ejemplo, el apoyo de la voz de Isa pensamos que le sienta muy bien a algunas canciones, y por eso hemos repetido, al igual que las guitarrazas de Joaquín en un par de temas. Paco, sin embargo, nos propuso con buen criterio la participación de Pablo Errea (Edwin Moses) con unos coros que ponen la piel de gallina, o de  Muni, con unas voces que parece que vienen del más allá. Aprovechando nuestra estancia en El Puerto, el jovenzuelo Samuel también mete por ahí una guitarrita atronadora, o el mismo Paco Loco, muy involucrado durante toda la grabación, participa con teclados y guitarras en algunas canciones. Nuestras amigas Mari Jesús y Laura aúllan desesperadamente en uno de los temas. Las colaboraciones enriquecen y son un soplo de aire fresco en el grupo.

A pesar de que en ocasiones el pop de vuestras canciones pueda ser luminoso o dulce, las letras continúan teniendo un toque agridulce característico. ¿Es una mejor forma de vestirlas y que puedan llegar sin invitar al pesimismo y la oscuridad?

Contamos lo que nos mueve por dentro, son reflexiones, pensamientos… A veces pueden resultar algo oscuras y bajo una apariencia dulce asoma el contraste.

El disco ha salido en un momento idóneo para comenzar con fuerza la temporada de festivales. ¿Creéis que estos eventos han supuesto una tabla de salvación para las bandas en esta época de crisis?

Da la sensación que siempre tocan los mismos, salvo algunas excepciones en festivales más arriesgados y aperturistas. Con la cantidad de grupos interesantes que existen por ahí, debería haber más variedad en algunos carteles. En cualquier caso, que haya muchos festivales debe ser bueno y es síntoma de movimiento.

Una vez en la calle “Una familia desestructurada”, un disco ambicioso que en cierta medida supera las posibles inquietudes de un disco de debut, ¿qué recorrido le veis a Burrito Panza? ¿Tenéis prevista una gira de presentación con participación en festivales? ¿Vais a esperar tanto para darle una continuación?

Lo más inmediato lo tenemos el sábado, 15 de marzo, en el BIS Festival de Barcelona. Luego, el Microsonidos, en Murcia, con Algora y La Maniobra de Q, para el 29 de marzo. Albacete será el día 4 de abril, en el Pussywagon, y en Madrid, con Hans Laguna, en el Teatro del Arte, ya el 11 de junio. Es posible la participación en algún festival este verano, el sello trabaja en ello, pero aún no está confirmado. También grabaremos los Conciertos de Radio 3 y algunas cosas más que irán saliendo. No esperaremos tanto para dar continuidad a “Una familia desestructurada”, pero incluso en las mejores o peores familias nunca se sabe lo que puede pasar. Las canciones mandan, nosotros obedecemos.

David Blutaski