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DOMINGO PORTADA FIB

FIB 2017: CARTEL CERRADO POR ESCENARIOS Y NUEVAS INCORPORACIONES

Nos complace presentar el cartel al completo por escenarios del FIB 2017, el mejor Festival del verano.

En el Escenario Las Palmas veremos a cabezas de cartel como The Weeknd, Red Hot Chili Peppers, Kasabian, Foals, Deadmau5, Los Planetas y más grandes nombres.

El Escenario Visa ofrece una ecléctica muestra que abarca, entre otros, a The Jesus And Mary Chain, Kaytranada, Love Of Lesbian, Courteeners, Mura Masa, Mala Rodríguez, etc.

El South Beach Dance Stage vuelve con lo mejor de la electrónica, house, techno, hip hop y demás tendencias bailables. Además volvemos a unirnos con Razzmatazz (Barcelona) y Ochoymedio (Madrid) para traer a las mejores nuevas bandas al RADIO 3 FIB CLUB.

ESCENARIO LAS PALMAS

Jueves 13: The Weeknd, Bonobo (Live), Stormzy, Ride, Belako, Sunflower Bean.

Viernes 14: Foals, Deadmau5, Los Planetas, Blossoms, Mourn, The Sherlocks.

Sábado 15: Red Hot Chili Peppers, Biffy Clyro, Liam Gallagher, Dinosaur Jr., The Strypes.

Domingo 16: Kasabian, Crystal Fighters, Years & Years, Dua Lipa, Declan Mckenna, Evripidis And His Tragedies.

ESCENARIO VISA

Jueves 13: The Jesus And Mary Chain, Courteeners, Kaleo, Mick Jenkins, Twin Peaks, Gener, Eme Dj.

Viernes 14: 2manydjs, La Casa Azul, Joe Crepúsculo, Temples, Childhood, Ella Rae.

+ Charlotte Church’s Late Night Pop Dungeon.

Sábado 15: Mura Masa, Peter Doherty, Surfin’ Bichos, Mala Rodríguez, Marika Hackman, Las Kellies, Arturo Paniagua.

Domingo 16: Love Of Lesbian, Kaytranada, Tiga, Slaves, The View, Ron Gallo, The Magic Mor.

SOUTH BEACH DANCE STAGE

Jueves 13: Honne, Sylvan Esso, Kölsch, Ibibio Sound Machine, Bejo & Dj Pimp, Troyboi.

Viernes 14: James Vincent Mcmorrow, Austra, Olof Dreijer (The Knife), Mykki Blanco, Theme Park, Jameszoo.

Sábado 15: Rüfüs, Las Bistecs, B.Traits, Tcts, Lao Ra.

Domingo 16: Pional, The Blaze, Bad Gyal, Peaking Lights, Sir Was.

RADIO 3 FIB CLUB

Jueves 13: Viva Suecia, Tórtel, Dream Wife, Gatomidi, Ten Bears, Ochoymedio Djs.

Viernes 14: Bigott, Cápsula, Blaenavon, Flowers, Alien Tango, The Wheels, Virginia Díaz, Ochoymedio Djs.

Sábado 15: Nudozurdo, Biznaga, Desperate Journalist, Como Vivir En El Campo, Conttra, Leicomers, Djohnston, Buenavista, Cascales.

Domingo 16: Havalina, Las Odio, Linda Guilala, Captains, One Path, El Trinidad, Amable, Gato, Aldo Linares

MÁS NOMBRES PARA UN GRAN CARTEL
El cartel de este año se cierra con una estupenda lista de nombres que va desde el carisma de Charlotte Church’s Late Night Pop Dungeon, Olof Dreijer (The Knife) E Ibibio Sound Machine, la energía de The Strypes, Nudozurdo, Cápsula O Havalina, el pop de Childhood, Blaenavon Y Las Kellies o la rítmica de Bad Gyal, Mick Jenkins, Las Bistecs O The Blaze

¡Entra en el cartel del FIB 2017 y descubre más artistas con los que lo pasarás en grande!

OCHOYMEDIO, RAZZMATAZZ Y EL FIB: JUNTOS OTRA VEZ

Festejamos que un año más colaboraremos con dos de los clubes más importantes de nuestro país: Ochoymedio (Madrid) Y Razzmatazz (Barcelona). por eso os invitamos a las dos fiestas que se han preparado para la ocasión:

17 De Junio: Ochoymedio, Con Un Invitado Especial.

1 De Julio: Razzmatazz, Con Amable Dj Y Gato.

¡Allí Nos Vemos!

ABONOS DE 4 DÍAS Y ENTRADAS DE 3, 2 Y 1 DÍA EN FIBERFIB.COM

Quedan pocos Abonos de 4 Días, con 8 de acampada gratuita (Campfest), al precio de 149€. ¡Date prisa!

También están disponibles las Entradas de 3, 2 y 1 día a través de fiberfib.com. Estas entradas no cuentan con zona de acampada.

Se pueden adquirir las Entradas de 3 Días, (jueves a sábado: 130€), (viernes a domingo: 130€) y las Entradas de 2 Días, (jueves y viernes: 90€), (viernes y sábado: 105€) y (sábado y domingo: 105€).

Asimismo están a la venta las Entradas de Día: Jueves (50€), Viernes (50€), Sábado (65€) y Domingo (50€).

Hay un cupo limitado de Entradas VIP para cada día del Festival (130€). ¡Adquiere la tuya y serás nuestro invitado de lujo!

Visita www.fiberfib.com para conocer las últimas noticias del Festival, entradas y viajes.

 

 

 

jesusandmarychain2017

THE JESUS AND MARY CHAIN, BIFFY CLYRO Y YEARS & YEARS ENTRE LAS NUEVAS CONFIRMACIONES DEL FIB 2017

El FIB vuelve con otra estupenda tanda de nombres con Biffy Clyro, Years & Years, The Jesus and Mary Chain, Temples, La Casa Azul, y más artistas que estarán junto a brillantes cabezas de cartel, como los ya anunciados Red Hot Chili Peppers, The Weeknd, Kasabian, Los Planetas y Deadmau5, y muchos más grandes nombres en la mejor cita del verano del 13 al 16 de julio en Benicàssim.

¡Y aún quedan muchos más

UNA DE LAS MEJORES BANDAS DE HOY: BIFFY CLYRO

Tenemos el placer de anunciar que Biffy Clyro vuelve al FIB a petición de muchísimos fibers que, como nosotros, quieren verles en el escenario en un directo sin igual. Tras llenar sus conciertos a lo largo del planeta, el trío regresa al Festival con una fuerza y energía que hacen de “Ellipsis” su mejor trabajo hasta la fecha.

La banda escocesa se ha convertido en uno de los grupos más impactantes en directo alcanzando ya un estatus con mayúsculas dentro del rock actual. Ese es el motivo por el que Biffy Clyro estará en el FIB 2017, en esta única y exclusiva fecha en nuestro país, con un concierto impresionante repleto de canciones que nos harán vibrar al máximo.

RITMO Y ACTITUD CON YEARS & YEARS

Years & Years es una de las bandas más impactantes surgidas en el Reino Unido. “Communion”, su disco de debut, ha sido uno de los álbumes más aclamados de 2015, llegando a vender millón y medio de ejemplares y alcanzando las más altas posiciones en las listas de veinte países. En 2016, el trío obtuvo cuatro nominaciones a los Brit Awards llenando salas sin parar con su latente y refrescante pop electrónico.

Simultáneamente a todo este éxito su líder, Olly Alexander, se muestra como uno de los talentos más comprometidos de su generación. Como ejemplo quedó su alegato de defensa para el colectivo LGBT en el festival de Glastonbury o el controvertido video de su hit “Desire”, en el que se muestra la actitud, influencia y la excitante propuesta de Years & Years, a quienes por fin veremos en el FIB 2017.

ELECTRICIDAD = THE JESUS AND MARY CHAIN

Es un verdadero placer ver en nuestro cartel a una banda tan legendaria e influyente como The Jesus and Mary Chain. El grupo de los hermanos William y Jim Reid fue uno de los nombres que encabezaron la primera edición del Festival, y este año vuelve en un magnífico estado de forma con su nuevo disco “Damage and Joy”.

¿Quién no ha escuchado clásicos como “Just Like Honey”, “Head On”, “Reverence” o “Darklands”? El FIB 2017 será la ocasión perfecta para encontrarnos con esos hits y con sus nuevas y electrizantes canciones como “Amputation”, “All Things Pass” o “The Two Of Us” evidenciando por qué, aunque haya muchos que suenen como ellos, es necesario unirse a los eslabones de The Jesus And Mary Chain.

POP CON MAYÚSCULAS CON TEMPLES Y LA CASA AZUL

Temples regresan con fuerza con un disco como “Volcano” que ha conseguido casi un millón de escuchas en Spotify y Soundcloud, y que les traerá en un gran momento de su carrera. “(I Wanna Be Your) Mirror”, “Strange Or Be Forgotten”, “Oh The Saviour” o “In My Pocket”, sonarán junto a hits como “Shelter” o “Sun Structures” en un concierto que les volverá a hacer brillar su pop psicodélico en Benicàssim.

Guille Milkyway, el nombre detrás de La Casa Azul, es sin duda el artista efervescente que ha conseguido derribar las barreras del comercialismo, para llevar a todos los oídos el bubblegum, el sunshine-pop, el europop y todos esos estilos que merodean en torno a las melodías más hermosas y los arreglos perfectos. Por eso es que era necesario tenerle en el FIB 2017.

MÁS SORPRESAS PARA UN CARTEL MUY ESPECIAL!

Llega una buena dosis de electrónica y guitarras para la fiesta del verano: El canadiense Tiga convertirá al Festival en un gran club lleno de la mejor música de baile. Joe Crepúsculo contribuirá con su peculiar synthpop a hacer que la noche no se detenga, lo mismo que el dúo británico HONNE, que calentará la pista con sus beats y su invitación al ritmo  más sensual.

Y para cerrar este anuncio llegarán Dream Wife, con su pop refulgente, combativo y lleno de riffs que harán que la gran celebración del FIB 2017 siga siendo muy especial. ¡Y pronto daremos más nombres para esta edición!

ABONOS EN FIBERFIB.COM

Continúa la venta deAbonos de 4 Días, más 8 de acampada gratuita en Campfest, al precio de 149€ (+ gastos de gestión) en fiberfib.com.

Además, se pueden adquirir los Pases VIP, con ventajas para disfrutar a lo grande en el FIB.

¡PROYECTO DEMO 2017 ESTÁ EN MARCHA!

Junto a Radio 3 volvemos a poner en marcha nuestro concurso de maquetas. Las inscripciones están abiertas desde el pasado lunes 10 de abril hasta hoy, lunes 24 de abril.

¡Suerte a los participantes!

ASÍ TE CONTAMOS EL FIB 2016

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THE DIVINE COMEDY Y HERCULES & LOVE AFFAIR ENCABEZAN LAS NUEVAS CONFIRMACIONES DE DONOSTIA KUTXA KULTUR FESTIBALA

La próxima edición de Donostia Kutxa Kultur Festibala se va perfilando con nuevos nombres que se sumarán a The Jesus and Mary Chain, The Hives y Love of Lesbian los próximos días 15 y 16 de septiembre de 2017 en el nuevo escenario del Hipódromo de Donostia.

Heredero de The Smiths, Bowie, The Byrds, el music hall y el burlesque, entre otros, The Divine Comedy llega al festival tras agotar entradas en su gira estatal de primavera. Con el carismático Neil Hannon al frente, este compositor de la música del conocido film ‘Amelie’, prenderá el hipódromo.

Hercules and Love Affair, proyecto del DJ y productor Andy Butler, tomarán el relevo de Chk Chk Chk para convertir el hipódromo en una pista de baile…  música disco, dance punk, funk….

Amateur es el proyecto de antiguos componentes de La Buena Vida, embajadores de San Sebastián cuando comenzó el circuito de festivales de música independiente.  Con nuevo álbum esta primavera, se estrenarán en directo, en el País Vasco, en DKKF, en el que será uno de los momentos más emotivos del festival.

El cantautor de Portland Jeremy Jay, el proyecto de Jairo Zavala, Depedro el energético pop punk de Kokoshca, la fuerza y la clase melódica de  Zea Mays o la sensibilidad plástica de la voz de la mexicana Vanessa Zamora completan esta tanda de anuncios.

Precio y venta de entradas

Los bonos podrán adquirirse al precio de 45€ + gastos desde hoy, martes 14, hasta el miércoles 19 de abril a través de los canales de venta habituales.

DONOSTIA KUTXA KULTUR FESTIBALA

15 y 16 de septiembre, Hipódromo de Donostia

The Jesus and Mary Chain

The Hives

Love of Lesbian

The Divine Comedy

Hercules & Love Affair

Jeremy Jay

Kokoshca

Depedro

Zea Mays

Vanessa Zamora

Amateur

Precio: 45 euros + gastos, hasta el 19 de abril.

Punto de venta: Red Kutxabank; www.ticketea.es y red Ticketmaster,  FNAC, Carrefour, oficinas HalcónViajes, 902 15 00 25

The Jesus and Mary Chain FIB

THE JESUS AND MARY CHAIN, THE HIVES Y LOVE OF LESBIAN, PRIMEROS NOMBRES DEL DONOSTIA KUTXA KULTUR FESTIBALA 2017

La próxima edición de Donostia Kutxa Kultur Festibala se celebrará definitivamente los próximos días 15 y 16 de septiembre de 2017 en el nuevo escenario del Hipódromo de Donostia.
Con este cambio, el festival abrirá un nuevo ciclo en el que se mantiene la identidad de un evento familiar, original, único y divertido. Con aforo para 8000 personas, desde primeras horas de la tarde se alternarán conciertos en sus cuatro escenarios (alguno de ellos bajo carpas de circo) con carreras de caballos, que serán rebautizados con nombres de bandas musicales, sorpresivos premios y un montón de novedades que se  irán anunciando en las próximas semanas. El recinto será más cómodo, pudiendo acoger también las sesiones electrónicas nocturnas e instalando por primera vez un camping propio.

El cartel de este año es una ilustración del donostiarra Mikel Casal.

The Jesus and Mary Chain se presentan como los grandes cabezas de cartel de esta edición y de la historia del festival. Tras 18 años de silencio discográfico, la banda escocesa presentará en el Festival su nuevo álbum  ‘Damage and Joy’ que se publicará en abril de este año. Desde que comenzaran en 1985 su andadura con el seminal ‘Psychocandy’, se han erigido como una de las bandas más influyentes del pop internacional con su propuesta a base de muros de guitarras y ecos que le ha erigido como precursores del shoegaze. Otra banda que hará historia en el festival.

Los suecos The Hives, de riguroso blanco y negro, nos seleccionaran los mejores hits incluidos en sus cinco álbumes de estudio. Su himno ‘Hate to Say I Told You So’ atronará en Donostia Kutxa Kultur Festibala tras sus más de 30 millones de escuchas en Spotify. The Hives son uno de los fijos en los mayores pogos festivaleros europeos de los últimos años.

Love of Lesbian son sin duda la banda estatal más en forma, en comunión perpetua con sus seguidores. En Donostia presentarán su nuevo álbum ‘El poeta Halley’, aun sin estrenar en nuestra ciudad.

Nueva etapa
Con esta edición abrimos una nueva etapa ilusionante donde vamos a explotar las mayores virtudes que han hecho que este sea un festival transversal, amable, generador de nuevos públicos, con capacidad de sorpresa y que va a dar un salto en comodidad, accesibilidad y apertura a nuevos públicos que se puedan acercar a la ciudad desde todo el eje Bilbao/Eibar y Hendaya/Burdeos gracias a un acuerdo con Euskotren que habilitará trenes durante todo el día y la noche.
El enclave increíble del centenario hipódromo de la ciudad y sus infinitas posibilidades nos van permitir recuperar memoria colectiva y disfrutar con música y carreras de caballos, además de optar a mejorar la oferta artística por contar con otra operatividad.
Donostia Kutxa Kultur Festibala pretende ser una gran fiesta alrededor de la música independiente orgullosa de traer a nuestra ciudad grandes bandas internacionales como The Jesus and Mary Chain o The Hives, junto a un gran elenco de formaciones locales que iremos desgranando en nuevos anuncios.

Precio y venta de entradas
Aquellos que ya hayan adquirido entradas y no puedan acudir al festival por el cambio de fechas se les reintegrará el dinero de las entradas en los mismos puntos en los que se hayan adquirido hasta el 28 de febrero.
Los nuevos bonos están ya a la venta desde hoy al precio de 30 euros. 

Mumford & Sons MusicSnapper

ASÍ TE CONTAMOS EL BILBAO BBK LIVE 2015

JUEVES

El Bilbao BBK Live festival nació en 2006 en Kobetamendi, aun sin el patrocinio de la que hoy es Kutxabank (conformada, entre otras entidades, por el Bilbao Bizkaia Kutxa, BBK). Lo hizo con Ben Harper, que vuelve al festival para actuar hoy viernes, y Gun´s N´Roses -más concretamente, Axl Rose-. En apenas un año, amparado ya por principal caja de ahorros vasca, el evento creció hasta poner su marca en los 40.000 asistentes que reunió Metallica- fue la única edición con cuatro fechas en dos fines de semana, con Iron MaidenRed Hot Chili Peppers y Fito-.

En su tercera edición, bandas tan emblemáticas como The Police y R.E.M. actuaron en el festival, y durante 2008-2009, Kobetamendi acogió además, en apenas un par de semanas, Kobetasonik, festival de sonidos metaleros -con Judast PriestKissMarilyn Manson y Motley Crüe, entre otras bestias pardas-.

Añadiendo escenarios y modificando el recinto festivo año a año -expandiéndose hasta el bosque adyacente, donde los dj´s pincharán hasta el amanecer-, el festival bilbaíno supo después atraer al público extranjero, en su mayoría británico, incluyendo en la oferta de viaje un pase en rojo y blanco por Pamplona; escenario del “Running of the Bulls”.

En el pasado 2014, gracias sobre todo al tirón de The Black Keys, el festival bilbaíno alcanzó su cénit; “sold out” en la antesala de su décima edición. Una edición, esta, que no necesita ya luminarias tan rutilantes para que miles de urbanitas se echen al monte. El Bilbao BBK Live es ya un evento de relevancia al que, independientemente de quién actúe, hay que acudir. La música no es más que la excusa.

Así pareció serlo hasta que una vez anochecido aparecieron en escena Mumford & Sons, los únicos que fueron capaces de aglutinar a la audiencia delante del escenario principal, el Bilbao Stage. Pero dejemos su actuación para el final y rebobinemos.

El festival lo abrieron los locales Larregi, única banda de esta edición que canta en euskera -”demasiado”, significa su nombre-, y que se ganó el derecho a darse a conocer en el Bilbao BBK Live venciendo en la Banden Lehia -competición de bandas-.

Larregi. Foto: Tom Hagen

En una fabulosa jornada veraniega, los autobuses transportaban a miles de festivaleros desde el Botxo hasta la cima de Kobetamendi mientras actuaba Of Montreal -son de Athens (Georgia), ¡la misma ciudad que la que son R.E.M.!-, banda saltarina en la que destacó el atuendo de Kevin Barnes -maquillado y enjoyado-, quien acabó cantando al amor en shorts, con el torso desnudo. Presentaban su reciente “Aureate Gloom”, y lamentamos que no suscitaran demasiada atención.

La jornada comenzó a tomar color con Black Rebel Motorcicle Club. Comenzaron intensos con “Beat the Devil´s Tatto”; una actuación semiacústica que se fue diluyendo con medios tempos como “Returning”. La palidez del trío, que dejó un buen sabor de boca cerrando con “Spread Your Love”, hacía suponer que no están acostumbrados a horarios tan diurnos.

Black Rebel Motorcycle Club. Foto: MusicSnapper

Para cuando Future Islands se adueñó del escenario principal, el festival no había dejado de moverse de un lado a otro, casi más pendiente del merchandising (de regalo) o de entretenimientos varios -djs en carpas de megafonía, karaoke en stands de snacks…-. Synthpop, dicen que factura el trío de Ohio -cuarteto en directo-, que casi calcó la actuación que ofreció en Glastonbury a finales de junio -cerraron con “Seasons (Waiting on You)”, “Tin Man” y “Spirit”-; aunque lo verdaderamente determinante, en Future Islands, es el carisma de su frontman Samuel T. Herring. Ahora canta fino y después grueso -gutural-, ahora se machaca el pecho siguiendo el ritmo y después escribe en el aire cual poeta romántico. “¡Bailemos, bailemos!”, gritaba en castellano; el pobre acabó desfondado y deshidratado.

Future Islands. Foto: Rhythm And Photos

El ocaso acompañó a Counting Crows y comenzó a refrescar en Kobetamendi. Si hasta entonces se repitió el mismo patrón con todas las bandas, la de guardarse los singles para la traca final, la liderada por Adam Duritz y su peculiar peinado -¡ayer con camiseta de New York Dolls!-, próxima a cumplir 25 años, rompió la baraja con su  tercer tema, el hit “Mr. Jones” -seguido de “John Applesed´s Lament”, “Colorblind”…-. Se presentaron en septeto con David Bryson fino a la guitarra, buscando nuevos matices sonoros a ratos con acordeón y banjo. “Fly Away!”, cantaron, como colofón, en “Holiday in Spain” -tras su retirada sonó la omnipresente “California Dreamin´” de The Papas & The Mamas-.

Counting Crows. Foto: Rhythm And Photos

Aunque dedicado a sonidos actuales, los cabezas de cartel del Bilbao BBK Live rara vez llevan menos de una década de trayectoria, como en el caso de Mumford & Sons, capaces de atraer a más adolescentes, e incluso niños, que nunca a Kobetamendi -Muse ha cumplido 20 y The Jesus & Mary Chain se formó en 1984-. Formada a finales de la primera década del siglo XXI, en 2007, la banda londinense presentó su trabajo menos folkie y más eléctrico, “Wilder Mind”  -abrieron con “Snake Eyes”-, pero es con su vertiente más acústica con la que logró encandilar a la asistencia, como pronto se comprobó con “I Will Wait”, seguida de “Below my Feet” y, más adelante, de “Lovers of the Light”; de su eclosión mundial,  (Babel, 2012).

Aunque el cuarteto no nos parezca especialmente transcendente, hemos de reconocer que sus melodías son hermosas y que, experimentada ya en este tipo de formatos, domina la escena con comodidad, controlando los tempos del concierto a su antojo, con nervio. Marcus Mumford se mostró cercano y comunicativo; además de tocar la guitarra -sobre todo acústica- y esporádicamente la batería, bajó a cantar entre el público. En definitiva, funcionaron bien con “Believe” y “Tompkins Square Park”, pero vibrar, lograron hacer vibrar la pradera de Kobetamendi con “Little Lion Man”, de su álbum debut “Sigh No More”.

Mumford & Sons. Foto: MusicSnapper

Tras la banda principal de la jornada, Capital Cities ocupó el segundo escenario. El dúo de L.A., -californianos como Counting Crows y BRMC, estos últimos de Frisco- apeló al baile proponiendo coreografías, mientras pulseritas de colores iluminaban las muñecas de los asistentes. Como cuarteto en directo, con una formación atípica y una trompeta disparada, tocaron “Nothig Compares to You” de Sidnead O´Connor y con “Holiday”, de Madonna, interpelaron al público en castellano reclamando que se desnudase, al tiempo que agitaban al aire sus camisetas: “¡Quítense la ropa!”.

A pesar del entusiasmo de Capital Cities, hacía frío ya en la noche del Bilbao BBK Live. De las principales, la actuación de Disclosure era la última del día. Los británicos hermanos Lawrence tocaron, sobre bases programadas, percusiones y teclados de lado, uno de espaldas al otro. Su propuesta electrónica no es eminentemente visual; incita más al movimiento. El lanzamiento de su nuevo trabajo, “Caracal”, está previsto para finales de septiembre y, ante el inminente evento, interpretaron algún tema nuevo… hasta que ¡el volumen se apagó! mientras ellos siguieron tocando -sí, sí, como sucedió hace algún año con Garbage-.

Disclosure. Foto: MusicSnapper

Ajenos a los problemas de sonido de DisclosureNueva Vulcano cantaba “Hemos hecho cosas”. Sí, tocar encima de un bus a la entrada de un macrofestival, entre otras. Con “Novelería” reciente, convencieron al público, más numeroso a medida que avanzaba la actuación.

Del resto de escenarios -nos perdimos a Exxasens y a Bleachers, calificados por BTF como imperdibles-, únicamente nos adentramos en la carpa para saludar a unos viejos amigos, Triggerfingers, veterano trío belga que conocimos en el Azkena Rock de Vitoria-Gasteiz. ¿El directo más contundente del día.

Para cuando Nueva Vulcano finalizó Disclosure estaba de vuelta en el escenario, esta vez con los Lawrence, Howard y Guy, a la batería y al bajo. Así los dejamos cuando abandonamos Kobetamendi. En dirección contraria, la fiesta se adentraba ya en el bosque.

A última hora la organización informaba de que, además de los bonos y las entradas del sábado, durante el día de ayer se agotaron también las entradas del jueves, por lo que apenas quedan unas entradas para hoy viernes en taquilla. El festival comenzó así con una asistencia de 40.000 espectadores.

VIERNES

La música es mera excusa, decíamos ayer. Lo ratificamos hoy, pues solo así se podría entender que las colas para conseguir (gratis, eso sí) sombreritos naranjas -obsequio de una empresa de telefonía movil-, prismáticos de papel -cortesía de la radio Gaztea- o piruletas del patrocinador principal del festival, sean mayores que los grupos de gente que se atrinchera en la valla para estar en primera fila; o que se arremoline más gente en el puesto que tunea bambas y en el karaoke que bajo la carpa de actuaciones.

Por lo demás, la segunda jornada del Bilbao BBK Live, la del viernes, comenzó tan perezosa o más que la inaugural, pues la inusual meteorología invitada a pasear y disfrutar del Botxo. Sol radiante en Bilbao, con una agradable brisa que, seguro, tornaría en noche destemplada.

Las actuaciones arrancaron con Nazca, bilbaínos vencedores del concurso de maquetas Gaztea y los escoceses We Were the Promised Jetpacks; con la mayoría del público dispersado aún por la ciudad. Y es que Kobetamendi no desperezó hasta la irrupción de Azealia Banks, quién espabiló al público más joven con su dinámico hip hop tribal. La neoyorquina se presentó megáfono en mano, hizo un guiño al público cantando en español un ritmo latino -“¡mira como baila la niña morena!”- y no necesitó más que una pareja de bailarines y las bases de dj Cosmos como apoyo, cambio de vestuario incluido, para encender la mecha con un ritmo frenético de aerobitón. Tiene mucha clase; flow, que le dicen.

Azaelia Banks. Foto: MusicSnapper

Obviamos la programación de la carpa y el bus de la entrada para centrarnos en las actuaciones principales. El tránsito del día a la noche la realiza James Bay, cantante británico de buena voz que presenta “Chaos and the Calm”. Tras algún que otro blues elegante, cierra una actuación deslavazada y llena de interrupciones con la delicada “Hold Back the River”.

James Bay_ Foto: Tom Hagen

Entre Banks y Bay se foguean, cómo los guipuzcoanos Grises, en el bus de la entrada. Contentos de tocar cerca de casa, aglutinan un buen número de seguidores a los que encandilan con un directo muy animado de sonoridad diáfana y con temas de su último trabajo, “Animal”; y, sobre todo, con la optimista “Parfait” del anterior, en el que exclaman: “Sentir que todo es perfecto…”.

Grises Foto: RhythmAndPhotos

La jornada del viernes resultó estilísticamente más variada que la anterior y resultó artísticamente superior. Fue, en cierta forma, una jornada de retornos, pues Alt-J actuó en Kobetamend hace tan solo dos años -han crecido mucho desde entonces- y Ben Harper, junto a sus Innocent Criminals, en la primera edición del festival, en 2006. También los locales Zea Mays habían actuado con anterioridad en el Bilbao BBK Live, en 2012, al igual que Mumford & Sons. En cuanto al público, el recinto se presentaba un tanto más aglomerado -sold out también ayer-, con menos adolescentes y más veteranos, menos colorido y más camisetas negras. Seguía habiendo, eso sí, mucha gente disfrazada.

The Jesus and Mary Chain, a pesar de actuar temprano, eran a priori la  mayor luminaria de la jornada, papel a la postre ejercido por Alt-J y Ben Harper. Y es que los escoceses visitaban Bilbao para revisar “Psychocandy”, obra capital que, al cumplir 30  años, fue publicada antes de que un buen número de asistentes y participantes del festival naciera.

Comandado por Jim Reid, con sonido sucio y oscuro pero no muy fuerte, el quinteto nos gustó en la distancia corta. En la penumbra del contraluz, y totalmente estáticos, construyeron una capa de distorsión -a base de fuzz, marca de William Reid- en la que transitaron apenas una hora y diez minutos -sin bises-; tocando de principio a fín los quince temas de su disco de debut; el más recordado: “Just Like Honey” al “It´s so Hard”. Completaron una actuación in crescendo con cuatro temas más; la última, “Revenge”. Phil King (guitarra), Mark Crozer (bajo) y Brian Young (batería) conformaron el quinteto junto a los hermanos Reid.

The Jesus & Mary Chain Foto: MusicSnapper

Si mientras sonaba The Jesus and Mary Chain la chavalería aprovechó para cenar o tumbarse a la bartola, lo que nos permitió disfrutar de su actuación con espacio y a muy buena distancia, Alt-J logró saturar el Stage 2 apenas dos años después de actuar casi a primera hora en Kobetamendi; en un directo casi tan delicado y más sorprendente que el de ayer. Paradógicamente, el aglutinar a tantos espectadores no los hizo acreedores de suscitar su atención, pues apenas pasada la mesa de sonido el “publico” vociferaba ajeno al quehacer del cuarteto de Leeds. Su propuesta hipnótica, con frágiles melodías de voces agudas, estaría quizá mejor resguardado en un auditorio o teatro.

Alt-J conectó mejor con temas de “An Awesome Wave”, como “Something Good”, que con los de su más reciente “This is All Yours”. Parapetados en un precioso juego de luces, también a contraluz como The Jesus and Mary Chain; si los escoceses utilizaron colores cálidos los ingleses apostaron por los fríos -predominantemente azules-; si aquellos sonaron áridos, estos cristalinos; si los veteranos eran tierra los jóvenes fueron agua.

Alt-J. Foto: Rhythm And Photos

Sólido y líquido, The Jesus and Mary Chain vs. Alt-J. “I wanna die just like Jesuschris” cantaron los primeros como colofón; “… but please don´t go, I love you so…” los segundos, ahora sí, al unísono con la audiencia. ¡Ay el amor, siempre presente!

“Breezeblocks” coincide en tiempo con “Kukutza III”, canción emblemática que Zea Mays dedicó al mítico “Gaztetxe” (casa ocupada) del barrio de Rekalde, en Bilbao -demolido por la fuerza, tras mucha resistencia, en 2011-. En Kobetamendi, su recuerdo sonó contundente en la carpa, pues Zea Mays es un grupo de altura. Comandado por la destacada voz de Aiora Renteria, el cuarteto rockero ha traspasado fronteras cantando en euskera, gracias en parte al primaveral hit “Negua joan da ta” -han tocado en Berlín, Londres o Tokyo-. Ayer presentaba el autoproducido “Da”, fabuloso trabajo grabado y mezclado en Londres con producción del reputado Dave M. Allen (The Cure, Depeche Mode, Neneh Cherry…).

Zea Mays. Foto: Tom Hagen

Volvía a tocar Ben Harper con los Innocent Criminals, algo que al parecer no había hecho los últimos siete u ocho años, aunque en la primera edición del Bilbao BBK Live, hace ya diez años, estuvo acompañado de la superbanda con la que actuó ayer en sexteto.

La misa que ofició el de Pomona (California) -¡anda, como Tom Waits!- abrió con los tambores tribales de “Burn One Down” -no en vano tiene sangre Cherokee-, remitiendo a Bob Marley con su sonoridad reggae; como haría con Neil Young en las más rockeras-. Y es que la cálida voz de Harper da cabida además, tanto al blues como al country, e incluso al funk y al soul.

Tras endurecer su sonido con dentelladas rockeras, puso a cantar al público con la acústica “Diamonds on the Inside” y pasó a ritmos más relajados con “Roses from my friends”; mostró su maestría en la slide con una casi irreconocible “Don´t Take that Attitude to your Grave” y de vuelta al reggae se envalentonó con “With My Own Two Hands”, cantando “I Can Change the World”. Se despidió con “Amen Omen”, para volver con la celebrada “Better Way”.

Ben Harper. Foto: MusicSnapper

El contraste de la voz aterciopelada de Ben Harper al timbre chirriante de Shaka Ponk, abriendo a toda pastilla con “Black Listed”, es abismal. El sexteto -¿o son siete?- factura un sonido de grandes contrastes, difícil de clasificar; adecuado para cerrar la noche con sus inverosímiles visuales. “My little corazón is falling apart from you” dice uno de sus vocalistas tatuados; estos franceses y su hardcore dance.

La madrugada desplaza la fiesta hacia el bosque, donde el set se prepara con retraso -¿importa ya?- para Jupiter Lion. Mientras, Arizona Baby revientan la carpa felices de tocar tras Ben Harper, de quien hicieron una de sus primeras versiones. “Cantar  ayuda” explican, mientras tocan su canción fetiche, “Shiralee”. Si el jueves lo más peligroso que nos pasó fue que nos entraran pidiéndo pillar M, ayer un pavo, en primera fila del bosque, nos pregunta sobre Jupiter Lion; “vamos a proponerles hacer una jam, así tocamos todos un poco”.  Es hora de abandonar Kobetamendi.

SÁBADO

El sábado amanece encapotado en Bilbao, un gris que le sienta de maravilla a la ciudad y que muestra su climatología habitual, no vayan a pensar los visitantes al festival que aquí existe el verano. No es un gris plomizo que oscurece el día, sino un gris claro que apenas descargará al inicio de Muse, el nombre más destacado de los que han participado en la décima edición del Bilbao BBK Live. Junto al sol, también se ha retirado el viento, por lo que la noche de ayer sábado es la menos fría de las tres jornadas vividas.

Antes de “subir al monte”, aprovechamos la última oportunidad para asistir a los pequeños conciertos matutinos que se trasladan al centro de la ciudad -¿la extensión del festival por Bilbao es el próximo reto?-, para los curiosos que se preguntan cómo es que un evento musical pueda seducir a tantísima gente. Pensando ya en el vermouth, casi se me olvida presentar a la banda: son Nudozurdo quienes tocan frente al Teatro Arriaga -Los Punsetes lo hacen en los jardines Albia-. Aprovechando su visita a Bilbao el trío madrileño dedica un tema al falso monje Shaolín.

Miles de portadores de pulseritas rojas transitan entre las siete calles y, muy especialmente, descansa en las terrazas de la villa, como en las de la Plaza Nueva. Hasta el Guggenheim, emblema de titanio del nuevo Bilbao, menos canalla y más hospitalario, se ha sumado a la fiesta ofreciendo descuento en la entrada para los visitantes de Kobetamendi. Macrofestival musical y Basquiat en el mismo pack, ahí es nada para todo hipster que se precie.

Para evitar malentendidos, diremos que la música, esta vez sí, importa -la atracción de Muse se hace presente desde hora temprana-. Aunque seguimos pensando que sería difícil explicar un evento de esta envergadura enfocándola desde el plano méramente sonoro. “¡A qué se viene a un festival si no para hacer amigos!”, exclama una burgalesa que nos invita al mediodía a compartir mesa con su cuadrilla.

En Kobetamendi, la jornada se abre con los locales Señores, con la ya castigada audiencia a otra cosa. Muchos son los que ni siquiera prestarán atención a Vintage Trouble ni a The Cat Empire. Los primeros proceden de L. A. de California, facturan soul-rock y destacan en “Run Like the River”,  contando con el huracanado Ty Taylor como carismático frontman -nos sedujeron ya en la playa de la Zurriola, en el anterior Jazzaldía de San Sebastián-. Los segundos vienen desde las antípodas salpicados de ska; dos propuestas más que divertidas.

Vintage Trouble. Foto: Rhythm And Photos

El rítmo decae con Kodaline. Los melódicos irlandeses y la delicada voz de Steve Garrigan  requieren mayor atención pero resultan demasiado melosos y su recuerdo será efímero en nosotros; ni siquiera “All I Want” nos alcanza. Junto a ellos encuadramos a Bear´s Den, banda que coge su testigo en la carpa, también en acústico, y que suena algo más animosa aunque compita con la rave un tanto ruda, difícil de comprender y fácil de bailar, del dúo The Ting Tings; en trío con formación y disposición atípica en directo. Un macrofestival tiene mucho de menú degustación -o de buffet libre- y nos enmarañamos de un lado a otro tratando de abarcar todo e incapaces de apreciar (el fondo de) nada o casi. Del bus de la entrada, decir tan solo que el shoegaze de Neuman sonó muy bien.

The Ting Tings. Foto: MusicSnapper

Pero antes de picotear entre las tres bandas recientemente citadas, y con el firme propósito de prestar más atención que en jornadas anteriores a la carpa, nos encontramos allí a Sheppard, subrayados entre los imperdibles por la previa de BTF. “Geronimo”, hit guardado para el cierre, define y resume la vitalidad de la banda, tan colorida en las cabezas de sus músicos femeninos como en lo musical.

Sheppard. Foto: Rhythm And Photos

Si Emma y Amy Sheppard destacan al frente de los australianos, Nanna Bryndís dirige a los islandeses Of Monsters and Men vestida con una túnica negra. La noche anterior habían actuado en el Cruïlla de Barcelona, en cuya crónica relata Aïda Camprubí: “ofreciéndonos un concierto único (rezamos por su salud, para que no se repita)”; sin poder saber que sí, que repetirán jugada en Bilbao, ¿señal de que les funciona? Nos explicamos, Of Monsters and Men anunciaron un set más corto por enfermedad de su bajista.

Comenzaron contenidos con “Thousand Eye” y prosiguieron in crescendo con “King and Lionheart” y “Crystals”. Sin amilanarse ante tan nutrida audiencia -precedían a Muse en el escenario principal-, pronto tendrían al respetable coreando una a una las canciones, con gente subida a hombros de gente. Fue el suyo un bolo compacto, acústico -más pop que folk, pues en su reciente “Beneath The Skin” no hay una raíz a la que agarrarse- y que casaría muy bien con el de Mumford & Sons, cuya apoteósis llegó con “Little Talks”. Dejaron al público con ganas de más, lo cual (casi) siempre es bueno.

La brevedad del directo de Of Monsters and Men alargó la espera para la aparición de Muse (en más de una hora); hecho al que hay que sumar que fueron muchos los que decidieron defender su posición ante el stage uno -alguno llevaba allí quieto parado ¡desde las seis!-. ¿Sacaría provecho Muse de tanta expectación?

Mientras, solo unos pocos avezados supieron resguardecerse en la carpa, donde apabulló el dúo británico Zoot Woman. Su electrónica de voz en falsete resultó ser un predecesor ideal para Muse.

En el debate en contra o a favor de Muse como principal baza de un cartel, el del décimo aniversario, que a priori nos parecio un tanto flojo, nos alineamos claramente con Cervera, aun estando plenamente de acuerdo con lo escrito por Rodríguez Jimeno -los dos Rafas enfrentaban pareceres en BTF-; son “grandilocuentes” y suenan “ampulosos”. Lo hacemos a favor, porque saben a qué juegan y son prácticos, capaces de ofrecer al espectador lo que desea. Al fin y al cabo, el Bilbao BBK Live está para que el asistente vuelva a casa entusiasmado, como así parece fue con Muse, aunque no del todo en nuestro caso.

Comenzaron fuerte con “Psycho” y “Supermassive Black Hole”, sonando a masa delante y mejor detrás, y pasando no tan de puntillas por “Drones” -de su más reciente lanzamiento, además de “Psycho” y “Mercy”, sonaron “Reapers” y “Dead Inside”; cuatro (son doce) de diecisiete temas interpretados-. Después de darse un respiro en canciones como “Resistance”, que permitieron a Matt Bellamy sentarse al piano, ofrecieron todo sus hits al final, “Time Is Running Out” y “Mercy”, tras la cual lanzaron confetti y balones gigantes con “Reapers”, antes del colofón con “Uprising” y “Knights of Cydonia”; también en falsete, para deleite de viejos y nuevos fans. En un directo rodado, en el que solo sobró algún estéril rasgeo de mástil como interrupción entre canción y canción, sonó además algún riff de AC/DC en “Hysteria”.

Hoy (ayer para tí, lector), las praderas de Kobetamendi no son verdes ya, la aridez de la tierra se nota en el ambiente, la sensación no es tan agradable como la de pisar hierba. Si el jueves nos pareció estar en la jornada más plácida y relajada del Bilbao BBK Live estos últimos años, Muse nos trae al presente, este sí es el festival abarrotado de los últimos años, el de The Black Keys o el de Kings of Leon. ¡Con Muse, quién nos lo íba a decir!

Mientras la banda británica aún da sus últimos coletazos (o mejor, guitarrazos), nos adentramos en el bosque, donde nos espera Trajano!, presentando “Antropología”, con la voz engolada del personalísimo vocalista Lois Brea. Ante una audiencia inicial de apenas veinte personas, “somos Muse”, se presenta divertido. La mayoría del público que sigue con ganas de fiesta, que lo hay, opta por sumarse al trance de SBTRKT -pronunciese subtract-, enmascarado que esconde el dubstep de Aaron Jerome, presentado en trío. Solo unos pocos privilegiados pueden mecerse en la tarima de la carpa, donde unos arrolladores Delorean revitalizan el espíritu por medio  del baile. El cuarteto de Zarautz mudado a Barcelona ha presentado recientemente “Crystal” en Pichfork; suenan apabullantes en Kobetamendi.

El picoteo no da para mucho más -esperemos que Elyella Dj´s nos perdonen por marcharnos sin avisar-, pues el cansancio hace mella. Mientras son miles ya los que emprenden la bajada hacia el bus, la página web del festival activa la cuenta atrás con un segundero que anuncia: “¡ya queda menos!”. Afortunadamente, hoy nadie nos ha ofrecido pillar M o participar en una jam de madrugada; hubiéramos dicho sí a por lo menos una de las propuestas.

El festival, que ha colgado el sold out por segundo año consecutivo, ha reunido a más de 140.000  espectadores, pues a los 40.000 diarios que han acudido a Kobetamendi, la organizadora Last Tour suma la asistencia del ciclo Bereziak, 21.000, entre los que se incluyen los conciertos matutinos señalados al comienzo de la crónica.

 

Azaelia Banks MusicSnapper

CRÓNICA BILBAO BBK LIVE 2015: VIERNES

La música es mera excusa, decíamos ayer. Lo ratificamos hoy, pues solo así se podría entender que las colas para conseguir (gratis, eso sí) sombreritos naranjas -obsequio de una empresa de telefonía movil-, prismáticos de papel -cortesía de la radio Gaztea- o piruletas del patrocinador principal del festival, sean mayores que los grupos de gente que se atrinchera en la valla para estar en primera fila; o que se arremoline más gente en el puesto que tunea bambas y en el karaoke que bajo la carpa de actuaciones.

Por lo demás, la segunda jornada del Bilbao BBK Live, la del viernes, comenzó tan perezosa o más que la inaugural, pues la inusual meteorología invitada a pasear y disfrutar del Botxo. Sol radiante en Bilbao, con una agradable brisa que, seguro, tornaría en noche destemplada.

Las actuaciones arrancaron con Nazca, bilbaínos vencedores del concurso de maquetas Gaztea y los escoceses We Were the Promised Jetpacks; con la mayoría del público dispersado aún por la ciudad. Y es que Kobetamendi no desperezó hasta la irrupción de Azealia Banks, quién espabiló al público más joven con su dinámico hip hop tribal. La neoyorquina se presentó megáfono en mano, hizo un guiño al público cantando en español un ritmo latino -“¡mira como baila la niña morena!”- y no necesitó más que una pareja de bailarines y las bases de dj Cosmos como apoyo, cambio de vestuario incluido, para encender la mecha con un ritmo frenético de aerobitón. Tiene mucha clase; flow, que le dicen.

Azaelia Banks. Foto: MusicSnapper

Obviamos la programación de la carpa y el bus de la entrada para centrarnos en las actuaciones principales. El tránsito del día a la noche la realiza James Bay, cantante británico de buena voz que presenta “Chaos and the Calm”. Tras algún que otro blues elegante, cierra una actuación deslavazada y llena de interrupciones con la delicada “Hold Back the River”.

James Bay_ Foto: Tom Hagen

Entre Banks y Bay se foguean, cómo los guipuzcoanos Grises, en el bus de la entrada. Contentos de tocar cerca de casa, aglutinan un buen número de seguidores a los que encandilan con un directo muy animado de sonoridad diáfana y con temas de su último trabajo, “Animal”; y, sobre todo, con la optimista “Parfait” del anterior, en el que exclaman: “Sentir que todo es perfecto…”.

Grises Foto: RhythmAndPhotos

La jornada del viernes resultó estilísticamente más variada que la anterior y resultó artísticamente superior. Fue, en cierta forma, una jornada de retornos, pues Alt-J actuó en Kobetamend hace tan solo dos años -han crecido mucho desde entonces- y Ben Harper, junto a sus Innocent Criminals, en la primera edición del festival, en 2006. También los locales Zea Mays habían actuado con anterioridad en el Bilbao BBK Live, en 2012, al igual que Mumford & Sons. En cuanto al público, el recinto se presentaba un tanto más aglomerado -sold out también ayer-, con menos adolescentes y más veteranos, menos colorido y más camisetas negras. Seguía habiendo, eso sí, mucha gente disfrazada.

The Jesus and Mary Chain, a pesar de actuar temprano, eran a priori la  mayor luminaria de la jornada, papel a la postre ejercido por Alt-J y Ben Harper. Y es que los escoceses visitaban Bilbao para revisar “Psychocandy”, obra capital que, al cumplir 30  años, fue publicada antes de que un buen número de asistentes y participantes del festival naciera.

Comandado por Jim Reid, con sonido sucio y oscuro pero no muy fuerte, el quinteto nos gustó en la distancia corta. En la penumbra del contraluz, y totalmente estáticos, construyeron una capa de distorsión -a base de fuzz, marca de William Reid- en la que transitaron apenas una hora y diez minutos -sin bises-; tocando de principio a fín los quince temas de su disco de debut; el más recordado: “Just Like Honey” al “It´s so Hard”. Completaron una actuación in crescendo con cuatro temas más; la última, “Revenge”. Phil King (guitarra), Mark Crozer (bajo) y Brian Young (batería) conformaron el quinteto junto a los hermanos Reid.

The Jesus & Mary Chain Foto: MusicSnapper

Si mientras sonaba The Jesus and Mary Chain la chavalería aprovechó para cenar o tumbarse a la bartola, lo que nos permitió disfrutar de su actuación con espacio y a muy buena distancia, Alt-J logró saturar el Stage 2 apenas dos años después de actuar casi a primera hora en Kobetamendi; en un directo casi tan delicado y más sorprendente que el de ayer. Paradógicamente, el aglutinar a tantos espectadores no los hizo acreedores de suscitar su atención, pues apenas pasada la mesa de sonido el “publico” vociferaba ajeno al quehacer del cuarteto de Leeds. Su propuesta hipnótica, con frágiles melodías de voces agudas, estaría quizá mejor resguardado en un auditorio o teatro.

Alt-J conectó mejor con temas de “An Awesome Wave”, como “Something Good”, que con los de su más reciente “This is All Yours”. Parapetados en un precioso juego de luces, también a contraluz como The Jesus and Mary Chain; si los escoceses utilizaron colores cálidos los ingleses apostaron por los fríos -predominantemente azules-; si aquellos sonaron áridos, estos cristalinos; si los veteranos eran tierra los jóvenes fueron agua.

Alt-J. Foto: Rhythm And Photos

Sólido y líquido, The Jesus and Mary Chain vs. Alt-J. “I wanna die just like Jesuschris” cantaron los primeros como colofón; “… but please don´t go, I love you so…” los segundos, ahora sí, al unísono con la audiencia. ¡Ay el amor, siempre presente!

“Breezeblocks” coincide en tiempo con “Kukutza III”, canción emblemática que Zea Mays dedicó al mítico “Gaztetxe” (casa ocupada) del barrio de Rekalde, en Bilbao -demolido por la fuerza, tras mucha resistencia, en 2011-. En Kobetamendi, su recuerdo sonó contundente en la carpa, pues Zea Mays es un grupo de altura. Comandado por la destacada voz de Aiora Renteria, el cuarteto rockero ha traspasado fronteras cantando en euskera, gracias en parte al primaveral hit “Negua joan da ta” -han tocado en Berlín, Londres o Tokyo-. Ayer presentaba el autoproducido “Da”, fabuloso trabajo grabado y mezclado en Londres con producción del reputado Dave M. Allen (The Cure, Depeche Mode, Neneh Cherry…).

Zea Mays. Foto: Tom Hagen

Volvía a tocar Ben Harper con los Innocent Criminals, algo que al parecer no había hecho los últimos siete u ocho años, aunque en la primera edición del Bilbao BBK Live, hace ya diez años, estuvo acompañado de la superbanda con la que actuó ayer en sexteto.

La misa que ofició el de Pomona (California) -¡anda, como Tom Waits!- abrió con los tambores tribales de “Burn One Down” -no en vano tiene sangre Cherokee-, remitiendo a Bob Marley con su sonoridad reggae; como haría con Neil Young en las más rockeras-. Y es que la cálida voz de Harper da cabida además, tanto al blues como al country, e incluso al funk y al soul.

Tras endurecer su sonido con dentelladas rockeras, puso a cantar al público con la acústica “Diamonds on the Inside” y pasó a ritmos más relajados con “Roses from my friends”; mostró su maestría en la slide con una casi irreconocible “Don´t Take that Attitude to your Grave” y de vuelta al reggae se envalentonó con “With My Own Two Hands”, cantando “I Can Change the World”. Se despidió con “Amen Omen”, para volver con la celebrada “Better Way”.

Ben Harper. Foto: MusicSnapper

El contraste de la voz aterciopelada de Ben Harper al timbre chirriante de Shaka Ponk, abriendo a toda pastilla con “Black Listed”, es abismal. El sexteto -¿o son siete?- factura un sonido de grandes contrastes, difícil de clasificar; adecuado para cerrar la noche con sus inverosímiles visuales. “My little corazón is falling apart from you” dice uno de sus vocalistas tatuados; estos franceses y su hardcore dance.

La madrugada desplaza la fiesta hacia el bosque, donde el set se prepara con retraso -¿importa ya?- para Jupiter Lion. Mientras, Arizona Baby revientan la carpa felices de tocar tras Ben Harper, de quien hicieron una de sus primeras versiones. “Cantar  ayuda” explican, mientras tocan su canción fetiche, “Shiralee”. Si el jueves lo más peligroso que nos pasó fue que nos entraran pidiéndo pillar M, ayer un pavo, en primera fila del bosque, nos pregunta sobre Jupiter Lion; “vamos a proponerles hacer una jam, así tocamos todos un poco”.  Es hora de abandonar Kobetamendi.

Portada Azaelia Banks. Foto: MusicSnapper