cabecera steve-aoki

MONEGROS DESERT FESTIVAL: MANUAL DE USO

¿Hace falta situar el desierto de los Monegros en el mapa? ¿Esa zona poco poblada del valle del Ebro que un día del mes de julio de cada año se peta con cuarenta mil almas en vela? La mayor “rave de España”, según reza la publicidad del multitudinario evento maño, acoge este año a una pléyade de hierofantes del escenario de la electrónica dance no necesariamente de tendencia hedonista, cuyo repaso íntegro nos llevaría seguramente hasta el día de su estreno, el 19 de julio de nuestro Señor, James Brown. Bueno, hay que reconocer que de funk concebido según el maestro de Carolina del Sur habrá poco. Pero la música negra sí estará presente en forma de techno, house, hip hop y una buena parte de sus múltiples variantes para todos los gustos y disgustos.

 

Chris Liebing

 

Observando el cartel, parece evidente que la sangre joven gana la partida a una serie de veteranos fijos en este tipo de acontecimientos, como el alemán Chris Liebing y su techno para las masas y el orgullo gay; el maestro de Brigthon Dave Clark, al que se le debe recordar con simpatía no solo por sus inteligentes sesiones como DJ, de y a las que vive entregado en los últimos años, sino también por discos como “Archive One” (1996) y “Devil’s Advocate”(2003), especialmente el primero; o el maestro de las fiestas y el buen rollo techno, el incombustible pinchadiscos Carl Cox directamente de Manchester, hombre ubicuo donde los haya (y no va con segundas).

 

Maceo Plex

 

Pero el 20 hour non-stop anunciado en la web del festival (aquí les ganan la partida Happy Mondays con sus “24 Hour Party People”) fija su atención en la piel turgente de DJ’s y demás artistas recientes, muchos de ellos nombres conocidos en los circuitos internacionales de clubs a pesar de su juventud, entre los que destacamos al bristoliano Eats Everything (¿alguna duda acerca de lo que ingiere Daniel Pearce?) con su sutil y gozosa selección de electrónica de baile; Gasier y su versión del minimal techno, un poco en la onda abisal de Plastikman/Richie Hawtin; el no menos elegante y disfrutable Jamie Jones; el techno funk de Maceo Plex; sin olvidarnos del londinense Ben Sims o del italiano Ilario Alicante, especie de Villalobos transalpino curiosamente autor del tema”Vacaciones en Chile”.

 

 

Misstress Barbara

 

Por el lado más inclasificable aparecen estrellas de neón asiduas al festival como Misstress Barbara (de nombre real Barbara Bonfiglio, italiana de nacimiento y canadiense de adopción) con su pop electrónico intimista, autora de “Many Shades of Grey”(2012), su álbum más reciente, y de una versión no especialmente original del “Dance me to the end of love”, de Leonard Cohen; el hard techno con toques orientales de la también exótica Fatima Hajji; estrellonas de las fiestas lujosas y el famoseo yanqui como Steve Aoki (conocido, entre otras cosas, por remezclar saraos como”Dancin’ til dawn”, de Lenny Kravitz); o el acid jazz contemporáneo de Cookin’ Soul, los Nightmares On Wax nacionales y una opción a seguir para los degustadores de la verdadera canela en rama.

 

 

Para quienes prefieren su buena ración de BPMs y cuatros por cuatros, Monegros sirve platos bien repletos, como es costumbre. Boys Noize, que llega pluriempleado a las carpas aragonesas con Dog Blood (un pseudónimo que no evoca precisamente al verano del amor), perlas ximobayianas como “Ecstasy; one for you, one for me” (yo pediría derechos de autor) y remezclas para Kaiser Chiefs o Depeche Mode (con “Personal Jesus” en su particular purgatorio); el hard techno del germano-tunecino Loco Dice (vaya y lo sabrá); desde Brasil con dolor, los no precisamente melífluos Pet Duo; y el prolífico Sonny Moore y su alias electro-house de efluvios dubstep, Skrillex. Uf. Como para perdérselo.

 

 

Siguiendo la línea dura, y ya en el sector estatal de este Amarna ibérico que es Monegros, una sola tierra, un solo Dios-Sol (de justicia), tenemos a Marc Maya, otro habitual de aquellos lares, Óscar Aguilera, Paco Osuna y Raul Mezcolanza (sin comentarios, no es un apellido compuesto), el techno-sex de Los Suruba o el house florido de los supremos Aitor Ronda y Andrés Campo.

Pero como no todo va a ser hedonismo en la roca, Monegros hace hueco a los sesudos practicantes del hip hop con propuestas, de nuevo nacionales, como el senior a pesar de su juventud Juan Solo y su rap de denuncia (todo un pleonasmo); el también intimista de la palabra Lírico; maestros del flow como Natos y Waor, autores de gemas del ripio en castellano tipo “soy un puto inestable, depresión constante, actitud sobresaliente”, brillante en su concepción del clasicismo letrista del hip hop; o el sevillano Tote King. En el sector internacional podrán deglutirse las rimas urbanas de A$AP Rocky (de Asap Mob), los holandeses Dope D.O.D o los disgustados ONYX.

 

 

Mucha amnesia para pachás del space floor, parece atisbarse. En cualquier caso, una ocasión única para pasarlo bien, y de paso, no joder demasiado el ecosistema endémico del amenazado desierto de los Monegros. ¡Ay! ¡Cómo añoro la época dorada de los crusties! Himnos tan infecciosos como “Daydream”, de los anarco-punks Back to the Planet, preferiblemente en su remezcla a cargo de Orbital, todavía resuenan en mi cabeza. Chicos, a tomar ejemplo.

José Manuel Caturla

valora la calidad de este contenido
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Aún no hay valoraciones)
Loading...Loading...
0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

9 + quince =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>